Capitulo 21
No hay mal que por bien no venga
Aquel día Ino lucía radiante, resultaba increíble que sólo dos meses atrás hubiese dado a luz a un hermoso varón, se le veía mejor que nunca, era de esas pocas mujeres cuyo embarazo les sienta en vez de afectar su figura, a penas la ceremonia matrimonial se consumó, Ino prácticamente se abalanzó sobre Sai y le plantó tremendo beso, por alguna razón el arrebato no extrañó a los presentes, que conocían de antemano la impulsividad de la Yamanaka, la fiesta se llevaría a cabo en ese mismo Templo, compartiendo al lado de sus amigos más cercanos.
Pero sin duda quien levantó mayor revuelo entre los presentes fue la señora Uchiha, pese a ser una de las amigas más cercanas de la novia, llegó al termino de la ceremonia. Hinata ostentaba un embarazo de cuatro meses, aunque alegre, su aspecto se veía demacrado, no podía permanecer mucho tiempo en pie, perdía el aliento con facilidad y aunque no se quejara, era notorio su cansancio, a decir verdad, nadie la había visto durante los últimos dos meses, ni siquiera en el distrito comercial, que solía frecuentar tan a menudo, otro punto extraño entorno al embarazo fue la sombría expresión de su marido, quien lejos de mostrarse feliz por el suceso, no daba mayor importancia al asunto, era como si el acontecimiento le fuera del todo indiferente.
Ino no paró durante la fiesta, le valió un rábano esa arraigada costumbre de la novia sumisa y atendió personalmente a los invitados, mientras su "marido" la seguía con su pequeño hijo en brazos, Inoue era un bebé encantador, de cabellos tan negros como los de su padre y profundos ojos azules como los de su madre, hecho que reanudó el debate sobre el heredo Uchiha, Hinata sonreía nerviosa entre cada cuestionamiento e insinuación de la Yamanaka, ansiosa por saber el sexo del bebé.
Todos se la estaban pasando muy bien, la única que no compartía su felicidad era una joven de ardiente cabellera, Karin observaba taciturna hacia donde los Uchiha, cualquier posibilidad que tuviera con Sasuke, si es que alguna vez la tuvo, se fue directo a la cañería al ver la gravidez de su esposa, ni siquiera ella era capaz de interferir en una relación estando un bebé de por medio, se sirvió un nuevo trago de sake y lo bebió hasta el fondo, tal y como lo viniera haciendo desde hacía una media hora atrás, cuando los esposos Uchiha hicieron su aparición.
- Te ves terrible... – la pelirroja ignoró el sarcástico comentario, sirviéndose otro trago.
- Largo – balbuceó malhumorada cuando Suigetsu tomó asiento a su lado.
- ¿Y ahora qué tienes? – lejos de amedrentarse por la hostilidad, mostró mayor confianza, mirándole atento.
- Que te importa… – replicó, sus mejillas estaban sonrojadas por el alcohol, pero aún parecía estar lo suficientemente sobria para tener dominio de sí.
- ¿Necesitas compañía? – se dejó de bromas y la miró serio, sabiendo de antemano cuál era la causa de su patética condición.
- Has lo que quieras – fingió indiferencia, no así para Suigetsu su respuesta significó una clara afirmación a su pregunta, ya no se dijeron nada más el resto de la tarde, se limitaron a hacerse compañía, compartiendo varias rondas de sake.
Al final del día Karin estaba tan embriagada que necesitó de la ayuda de su acompañante para volver a casa, Suigetsu la cargó a cuestas como si se tratara de un costal de papas, desde que se marcharon, Karin no había parado de decir disparates, y aunque a Suijetsu igualmente le había afectado el alcohol, lucía más firme que su compañera.
- El amor es una basura hip... – fue la conclusión de la pelirroja tras haber entrado en el departamento, a esas alturas se encontraba ahogada de borracha, el alcohol ya había hecho estragos es su razonamiento, su voz se escuchaba graciosa y la lengua se le trababa al hablar.
- Creo que bebiste demasiado Karin... – le expreso burlón su acompañante, aunque él no estaba lejos de encontrarse en el mismo grado de intoxicación.
- Por supuesto que no... – negó tajante – mírame, si yo estoy perfecta hip... – se apartó de él e intentó caminar por sí sola, pero al separarse se mareo tanto, que terminó desplomándose sobre sus rodillas – que curioso jaja, la habitación se mueve... – sonrió tontamente, mientras realizaba un intento por dejar el suelo, consiguiendo exitosamente ponerse de pie, luego de dar un par de tambaleantes pasos, se tropezó sin querer con sus propios pies, perdiendo el poco equilibrio que tenía.
Hubiese ido a parar de nueva cuenta al piso, de no haber sido porque Suigetsu la sostuvo justo a tiempo, al sentir como los brazos del chico la rodeaban, ella se aferró a él, dejando escapar una carcajada.
- No entiendo cuál es la gracia...
- Tú eres gracioso jaja... – su risa se volvió estridente al ver cómo el chico enarcaba una ceja, en señal interrogativa – eres muy lindo ¿lo sabías…?
- Estás tan ebria que ya no sabes ni lo que dices... – el joven la obligó a pasarle un brazo por el cuello, forzándola a apoyarse en él, dirigiéndose a la habitación de la chica, tenía claro que una buena siesta le regresaría los cinco sentidos.
- Por supuesto que lo sé hip... – balbuceo alegre, inmersa en su feliz mundo de elefantes rosas – aunque no lo parezca me caes bien...
- ¿Enserio? – rodó los ojos con fastidio, ya habían llegado a su cama, ayudó a Karin a tomar asiento en la orilla de la misma, él se sentó a su lado para depositarla con cuidado.
- Sip... – afirmo efusiva, el brusco movimiento oscilatorio la mareó tanto que se fue para atrás, cayendo en la blanda superficie de su cama – ¿y sabes otra cosa? – Suigetsu negó con la cabeza –soy una estúpida… una completa idiota jaja, de verdad creí que si persistía él se fijaría en mí… – su feliz semblante se fue tornando melancólico – ¿por qué tenía que aparecer esa mujerzuela a arruinarlo todo?… si tan sólo… si tan sólo me lo hubiese permitido yo lo habría hecho muy feliz – lo último ya lo dijo entre sollozos, dándose la vuelta en la cama para no verle – adelante, ríete, ya no me importa nada...
Suigetsu la miro asombrado, sabía que hablaba influenciada por el alcohol, le pareció sincera, en verdad estaba enamorada de Sasuke, siempre había creído que se trataba de un empecinado capricho de su parte, no pudo evitar mirarla afable al escuchar los sonoros sollozos que profería.
- Te equivocaste en una cosa... – dejó de lado la irritación, incluso su voz se escuchaba más suave, sin embargo, la chica no le miró – si Sasuke no apreció tus esfuerzos no es porque seas estúpida, más bien el estúpido es él por no haber sabido valorarte... – sorprendida, la joven se enderezó como pudo, alzando su cristalizada mirada rubí hasta enfocarla en él – admito que en ocasiones eres irracional, caprichosa, infantil y sumamente molesta, pero si yo fuera Sasuke, no te dejaría ir por nada del mundo... – de ninguna forma habría dicho eso estando sobrio, y sin embargo fue franco en sus palabras.
Los dos guardaron silencio, después de unos segundos, Suigetsu dejó el lugar que ocupaba junto a ella, para proseguir con el camino hacia la puerta de salida y marcharse a su departamento, al apartarse ésta lo retuvo.
- No te vayas... – suplicó, sosteniéndolo con mediana fuerza del antebrazo.
- Tienes que descansar y yo tengo que regresar a mi casa... – con delicadeza aparto la mano de la joven, dándose la media vuelta para encaminar de nuevo sus pasos a la salida.
- Quédate conmigo ésta noche... – insistió, logrando que el joven se volviera para verla por la altura de su hombro, conmocionado – y-yo… yo no quiero estar sola, al menos no hoy.
- Karin ¿te das cuenta de lo que me estás pidiendo…? – medio sonrió sarcástico para ocultar el desconcierto, aquella situación le resultaba un tanto bizarra, era imposible si quiera pensar qué algo así pudiera darse en la vida real, entonces sintió como los brazos de la muchacha le rodeaban el torso, obligándolo a prestarle atención.
- Onegai... – dijo nuevamente al borde del llanto, el joven suspiro hondamente, debía estar tan borracho que ya estaba alucinando.
- Karin, ninguno de los dos estamos muy bien qué digamos, así que no creo que sea correcto que tú y yo... bueno tú sabes – por extraño que pareciera, esa fragilidad en Karin, la hacía lucir singularmente atractiva ante sus ojos, nada que ver con esa aguerrida fan idólatra.
- No te pido nada del otro mundo... – replicó con ahínco la chica, necia en cumplir su cometido – lo único que quiero es que pases ésta noche a mi lado... – sabía que Karin no pensaba claramente en esos momentos, pero sus palabras se escuchaban tan seguras, que le era difícil ignorarlas.
- Karin... – con inusitada ternura limpió las lagrimas que se resbalaba por las sonrosadas mejillas de ella, tenía claro que debía mostrarse firme, y no dar cabida a las suplicas, pero hubo algo que le hizo flaquear en su determinación, tal vez era el hecho de que jamás había soportado ver a una mujer llorar, o simplemente su ego masculino se veía alimentado al saber que Karin lo deseaba, fuese cuál fuese el motivo, no dejaría que la situación llegara a más – lo mejor será que regreses a la cama – apartó su mano, dispuesto a retomar su camino – debes descansar, cuando estés sobria hablaremos de nue...
Todo sucedió en fracción de segundos, antes de que siquiera el peli-plateado terminara su frase, la joven se abalanzo sobre él, aferrándose con los brazos a su cuello y besándolo tan desesperadamente, que su vida pudo irsele en ello.
Él sabía que debía apartarla cuanto antes, que actuaba bajo la influencia del alcohol, sin embargo no pudo hacerlo, aquel beso estaba cargado de tantas emociones que difícilmente no pudo corresponderlo.
Fue un beso intenso y apasionado, tanto así que sus propios sentidos se vieron nublados ante el excitante sabor a licor de su boca, ella le besaba con un frenesí tan desenfrenado, resultándole imposible no sucumbir a sus encantos.
Suigetsu realmente no supo si habían sido segundos, minutos u horas, pero para cuando terminó, lo único que tenía claro era que debía poner distancia antes de que sus propios instintos se salieran de control.
- Eres bueno... – murmuro ella, antes de intentar besarlo de nueva cuenta, esta vez la detuvo justo a tiempo.
- No, ya no, si continuamos seguro que mañana querrás asesinarme... – argumentó, tratando que su lado racional hablase por él, lo cierto era que se sentía bastante acalorado al tener el torneado cuerpo de Karin tan pegado al de él.
- Que no… – objetó haciendo un infantil puchero – lo único que te pido es que te quedes conmigo esta noche, no es algo tan difícil de cumplir ¿o si?
- Karin no podemos... – si no le ponía un fin cuanto antes, toda su fuerza de voluntad se vendría abajo, y es que ella tenía un algo, que lo hacía perder el auto control.
- Onegai Suigetsu-kun – su voz se escuchó inocente, pero a la vez provocativa, él difícilmente podría mantenerla a raya por un segundo mas – esta noche, sé mío... – su voz fue perdiéndose en un susurro al hacer contacto con los labios del chico, quien ya no opuso ni un sólo pretexto mas.
Él correspondió su beso, sus lenguas competían fieramente por la toma del control, Suigetsu dejó actuar libremente a sus manos, que recorrieron las curvas de la pelirroja a placer, la lujuria y el alcohol bloquearon por completo cualquier razonamiento que su cerebro intentara hacerle ver, entre las caricias mutuas, fue despojándola de cada prenda hasta sentir bajo su piel la cálida desnudez de su cuerpo.
Tal y como se lo pidió, pasó la noche a su lado, esa sería una experiencia que jamás olvidarían, más allá del inmenso deseo, entre ellos hubo una conexión que iba más allá de la carnal, sus labios y manos palparon gozosos cada centímetro de la tersa piel almendrada de ella, sensaciones desconocidas afloraron placenteramente en su interior, cosas que nadie más pudo hacerles sentir.
Quizás fue el hecho de que Karin le entrego prácticamente su alma en aquel acto, lo que hizo que un nueva visión sobre ella asomara a los ojos de Suijetsu, dicen que si luego de probar algo prohibido te gusta, volverás a hacerlo no importando si aquello es pecado.
Eso definitivamente le paso a él, ahora que había probado el más grande deleite a manos de aquella diosa hecha mujer, haría todo lo posible por volver a experimentarlo, quería poseer a Karin cada noche, no solo en cuerpo, sino en alma también, quería tenerla a su lado, y que fuera únicamente de él, aún a sabiendas del gran obstáculo que se interponía, "su obsesión por Sasuke", pero al menos por esa noche era totalmente suya, era su nombre el que gritaba y era él quien retozaba a su lado, quien quedaba inmerso junto a ella en un profundo sueño.
La noche transcurrió sin mayores sobresaltos, Karin fue la primera en recobrar la conciencia, una mega jaqueca no tardó en asaltar su cabeza, sabía que debía abrir los ojos, pero se sentía tan cómoda y el dolor de cabeza era cada vez más persistente, que simplemente se negó a hacerlo.
Medio abrió los ojos, estaba oscuro, seguramente aún no amanecía, lo mejor sería tratar de dormir otro poco para aliviar sus malestares, se aferró a la manta que la cubría, más al girarse para acomodarse en una mejor posición, se encontró con algo que definitivamente la desconcertó, en la oscuridad pudo distinguir un bulto que descansaba a su lado.
Asustada, se enderezó sobre la cama, el bulto fue lo de menos y es que no tenía la menor idea de qué había pasado ó cómo había llegado a su habitación, lo último que recordaba era estar en la fiesta. Una corriente de viento un poco frío la hizo resentirse, y el desconcierto se convirtió en horror al darse cuenta que no sólo sufría amnesia, sino que se encontraba completamente desnuda, turbada, automáticamente cubrió su pecho con la manta, sólo salió de su estupor cuando el bulto que estaba a su lado se movió.
La conmoción no se hizo esperar cuando el supuesto bulto se dio la vuelta y la tenue luz de la luna llena que entraba por la terraza dejó al descubierto el apuesto rostro de un joven de cabellos plateados que ella conocía perfectamente bien.
Sus ojos se abrieron como platos y se llevó ambas manos a la boca, ahogando un grito sobresaltado que amenazaba con escapar a su garganta, entre más trataba de recordar el motivo por el que termino ahí, su temor fue aumentando.
Confusos, algunos recuerdos asaltaron a su mente, no tenía muy claro lo ocurrido, la jaqueca no la dejaba pensar con claridad, pero hubo una frase que no paraba de darle vueltas en la cabeza «onegai Suigetsu-kun… ésta noche, sé mío....»
- ¿Qué idiotez acabo de cometer? – farfulló entre dientes. Con todo y el tremendo dolor de cabeza, los recuerdos fueron agrupándose, como si de un complicado rompecabezas se tratase, un panorama mucho más claro y lucido asomó paulatinamente a sus pensamientos – aunque tampoco estuvo tan mal... – una picara sonrisa asomó a sus labios y observó con mayor detenimiento al durmiente – "quién iba a decir que tener un metabolismo acuoso sería de tanta ventaja" – pensó lujuriosa mientras rememoraba casi a detalle lo ocurrido.
Con sumo cuidado, para no despertarlo, se volvió a recostar, acomodándose mejor a su lado, a estas alturas ¿qué importaba cómo habían ocurrido las cosas?, lo que pasó, pasó y punto, satisfecha, miró detenidamente el rostro durmiente del que a partir de ese día sería su amante, se abrazó a él, quería repetir la experiencia y probar un par de cosas nuevas, por ahora lo dejaría dormir, pero cuando se despertara no tendría piedad de él.
- - -
Hinata estaba agotada, fue una larga tarde y los días anteriores no fueron precisamente fáciles de sobrellevar, la relación con Sasuke se había distanciado a un punto intolerable, era peor su indiferencia que su enojo, se cambió el kimono de gala y se puso una ligera pijama de seda azul, antes de irse a la cama.
Tal y como viniera haciéndolo los últimos dos meses, Sasuke trató de ignorarla, silenciosa, permaneció sentada en al borde de la cama por unos minutos, dándole la espalda a su esposo, quien ya se había acostado.
-¿.Sasuke? – una vez más intentó romper el incomodo alejamiento, no le respondió a pesar de que ella sabía perfectamente que estaba despierto – quisiera hablar contigo... – Sasuke no se movió ni dijo nada, era como estar hablándole a la pared – entiendo... – no estaba dispuesta a tolerar esa situación por más tiempo, pondría manos a la obra y haría de una buena vez por todas algo al respecto.
Hinata tenía cuatro meses de embarazo, pero su estado parecía más avanzado, lo que era normal, si se tomaba en cuenta que eran gemelos lo que venía en camino, cosa que aún no le decía a Sasuke, su situación ya era de por si mala, como para agregarle dramatismo al asunto con el altísimo riesgo que había alcanzado su embarazo, se calzó las pantuflas y se dirigió a la salida.
- ¿A dónde vas? – la fría voz de Sasuke retumbó en sus oídos, obligándola a detenerse justo cuando se disponía a abrir la puerta que daba al pasillo.
- E-es obvio qu-que mi presencia te incomoda, y-ya no quiero molestarte... – le expresó sin verlo, temía que a pesar de la distancia que los separaba, él pudiera ver el cristalino brillo en sus ojos.
- ¿Qué te hace pensar que estoy molesto? – se enderezó y la vio fijamente, inquieto por su respuesta.
- Es obvio que mi presencia te incomoda desde aquel día – él se sorprendió, no tenía idea de que hubiese sido tan notorio el desapego, aunque al permanecer por tanto fuera de casa y el no atreverse a tocarla, era una clara señal de que algo no andaba bien.
- N-no hace falta que lo digas, te conozco y entiendo la razón de que ya no quieras estar cerca de mi… – giró lentamente sobre sus talones, a diferencia de lo que creyó, Hinata le regaló una bella sonrisa, en realidad, ella refrenaba las inmensas ganas que sentía de llorar – te comprendo Sasuke, s-sé lo doloroso que es para ti perder a las personas que aprecias, te haré las cosas fáciles y te ahorraré el sacrificio de estar en el lecho de una moribunda, lo más sencillo cortar los lazos de una vez ¿no crees...? – Sasuke no pudo sostenerle la mirada, ella siempre lo supo y aún así no se lo reprochaba, era un maldito cobarde, temía tanto volver a sentir dolor, que prácticamente había dejado a Hinata a la deriva con el suyo.
Sintió el cálido contacto de unas delicadas manos sobre su rostro, no supo en qué momento se le acercó, pero cuando alzo sus ojos negros, se encontró con los perlados de su esposa, quien en vez de mostrar reproche ó desdén, lo veía con cariño, con ese amor que sólo ella era capaz de mostrarle.
- Hinata... – murmuró confundido, ¿por qué tenía que ser tan comprensiva?, después de cómo se comportó, no merecía ni que le dirigiera la palabra.
- Gomenasai Sasuke-kun... – su sonrisa se tornó triste, y su voz se quebró, quiso apartarse para que no la viera desmoronarse, más inconsciente, Sasuke posó sus manos sobre las suyas, evitando que se apartara, ella lo miró desconcertada.
- ¿Por qué te disculpas?– la fachada de Hinata finalmente sucumbió.
- E-es m-mi culpa, si t-tú y yo... s-si tú y yo n-no nos hu-hubiéramos conocido, no es-estarías sufriendo... – la voz se le entrecortaba por los sollozos, Sasuke sintió una molesta opresión en el pecho, un agudo dolor lo traspaso al distinguir las lagrimas que corrían por las sonrojadas mejillas de su esposa, ella se sentía culpable por él, por un bastardo a quien poco le habían importado sus sentimientos, un ser egoísta que sólo pensaba en sí mismo y que nunca se tomó un momento para considerarla, no podía sentirse más miserable.
- Que dices… – sin poder reprimirse se puso en pie y la abrazó – si tú y yo no nos hubiéramos conocido yo nunca habría vuelto a sonreír... ni a soñar… – la resguardó en su pecho como lo que era, su tesoro más preciado – si tú y yo no nos hubiésemos conocido mi vida seguiría vacía, viviendo para siempre en esa terrible pesadilla, reviviendo una y otra vez los fantasmas del pasado…, si no te hubiera conocido, jamás hubiese descubierto la alegría de vivir otro día con tal de volver a ver a la persona que hace que los días ya no sean grises, Hinata, si te conocí es porque aunque por poco tiempo, kami quiso devolverme la felicidad y darme la oportunidad que no tuve antes, fui un idiota por no querer entenderlo antes, he desperdiciado tiempo valioso tratando de alejarte de mí, cuando debería estar a tu lado cada segundo que me sea posible…
- Sasuke-koi – balbuceó emocionada, agradecida de que "su" Sasuke hubiera vuelto
- Yo soy el que debo disculparme, perdóname por no tomar en cuenta tus sentimientos – la abrazó más fuerte y ella se aferró a él, apoyando posteriormente la cabeza en su pecho – …perdóname por todo mi adorada Hime.
Y entonces la besó, algo que ansiaba hacer hacía mucho, gustosa, Hinata le correspondió, el beso no duró mucho, ella se apartó de pronto, reacción que preocupó a Sasuke al notar la momentánea mueca contorsionada en su rostro, ella lo tranquilizó con una sutil sonrisa.
- Está un poco inquieto… – la joven llevó una mano a su vientre, haciendo referencia al causante de su malestar – ¿quieres sentirlo? – ofreció sin ocultar su felicidad, la miró asustado, sin previo aviso ella lo tomó de la mano y la dirigió a su crecido abdomen. Fue muy extraña la sensación que experimentó al tocarla, algo se removió en su interior, un nuevo sentimiento había nacido, la miró con ojos muy abiertos y ella se rió abiertamente al ver el pánico en el siempre impasible rostro de él – creo que heredará el gen Hyuuga y se especializará en taijutsu…
- Bromeas ¿cierto? – el rostro del Uchiha se tornó repentinamente serio, lo que alertó a la morena, quien temió que hubiese cambiado de opinión – es obvio que "mi hijo" será un Uchiha… – Hinata no pudo ser más feliz al percibir cierto orgullo en las palabras de su esposo.
- Pues por la forma en qué patea lo dudo… – contradijo divertida, era la primera vez que él se involucraba en una discusión de ese estilo y aceptaba abiertamente su paternidad.
- No me contradigas Hime, será un Uchiha…
- Que no, te digo que será un Hyuuga… – y así se siguieron por un largo rato, hasta que él decidió ponerle término, acallándola con un nuevo beso.
En apariencia la tormenta había pasado, no habían ganado la guerra, pero si una de las tantas batallas que a partir de ese momento tendrían que sortear día a día, sobre todo ahora que la prueba más difícil para ambos estaba por venir.
Continuará…
NOTA DE SALEM:
Hello everybody!
No, no soy una alucinación, no estaba muerta, ni tampoco andaba de parranda (que más desearía yo -_- XD), simplemente he estado demasiado ocupada y nomas no me daba tiempo actualizar XD, de antemano les aviso que tal vez publiqué el próximo capi hasta mediados de diciembre, así que no se me desesperen, que aún no me retiro XD, pero si demoraré en actualizar (benditas vacaciones, como las ansió T-T), weno, pss ya andamos a dos capis del final (mare!, estoy emocionada por eso *-*), y como a todo escritor, justo cuando estás a punto de terminar una historia es que se le ocurre a la musa irse de vacaciones (inche musa, si te vas a ir, cuando menos avisa y de paso invita XD), en fin, el capitulo estuvo un algo light, pero cuando menos ya se cerraron un par de cabos sueltos que andaban por ahí, y para quienes creyeron que Karin me caía mal, no es así, de hecho me agrada n-n, con todo y que es medio bipolar XD, así que traté de reivindicarla un poco, eso y que me gusta el Suigestu x Karin (no sé cómo rayos se abrevie jaja), weno chica(o)s se cuidan, y pss nos estaremos leyendo, ja né.
PD: Sé que dije que contestaría los review a través del FF (de hecho algunos los contesté), pero como ni si quiera había podido pasarme, contestaré aquí los que me faltan n-nU.
viicoviic: Hasta éste capítulo Hina se guardó todo, a final de cuentas Sasuke recapacitó, dos meses después, pero recapacitó jaja, y pss don Timoteo era un personaje de la novela Pasión (me cae que es del único que me acuerdo como se llamaba, y eso fue por cómo murió XD), saludos.
LennaParis: Para Sasuke lo es, o lo era hasta el capitulo pasado o-o XD, y mira que si Hina no le pone un freno ahorita, ten por seguro que Sasuke va derechito a convertirse en otro Hiashi (será por eso que dicen que una se casa con alguien parecido a su padre y viceversa ¿o-ó?), neh, al final me decidí por que fueran dos en vez de uno (culpa de xxXkmiXxx, me la pintó tan bonito en su viñeta, que me acabó de encantar la idea XD), así que esos pobres niños se las van a ver negras con sus "fans", y sip, ya solo quedan dos capis, lo del happy ending me recordó a la canción de Mika y no sé por qué XD.
helen: Gracias por el apoyo, pss sip, cuando no se puede, no se puede XD, y espero haber mejorado tú estado de ánimo con éste capítulo n-n, al final Sasuke rectificó y esperemos que para el final siga así de optimista jaja.
adimtzgza: Lo que pasa es que me encanta la intriga y torturar un poco a los personajes XD, y creo que estoy de acuerdo, hasta que no lo ven y no lo sienten, no terminan de aceptar que es su hijo, en cambio las mujeres como sabemos que lo llevamos dentro, ahí cambia la cosa XD, y ya con sentir como se mueve y patea a la pobre Hina, Sasuke se dio cuenta de que no podrá rechazarlo, ya decidí que serán gemes, nunca dije si serían niños o niñas XD, así que la apuesta sigue abierta y no se sabrá hasta el último capítulo, y pss con éste capítulo termina la participación de Karin, mare!, tampoco podía ser tan cruel con ella, igual merecía su final feliz, por otro lado creo que Suijetsu ya se amoló, porque ahora le cumple o la deja como estaba XD, y tú no te preocupes, que es más entretenido recibir review largos jaja
aiko uchiha: No desesperes, que la última palabra aún no está dicha, igual puede haber un final feliz en camino, ya te darás una idea en el próximo capitulo jeje, saludos paisana y pss me mantendré al pie del cañón hasta al final, aunque presiento que más de uno querrá apedrearme luego del próximo capi o-ó
xxrissxx: Gracias y no hay problema, hay veces que no se puede, por más que uno se lo proponga -_-, mírame a mi XD.
sofitcard: Por suerte el Uchiha no abrió la boca ésta vez, y a final de cuentas no dijo nada de lo que pudiera arrepentirse (aunque igual y le aplicó la ley del hielo o-ó), Hina ya le está agarrando la medida y muy pronto lo dominará jaja, no te preocupes por el final, todo se aclarará pronto =3, Sasuke es medio impulsivo a veces y cuando Hina le dijo la verdad no fue la excepción, parce que el destino se empeña en hacerle la vida miserable (el destino y la escritora XD), las apuestas siguen abiertas, si bien serán gemes, lo mismo pueden ser niños que niñas, Gracias por pasarte y nos estamos leyendo =D
Sairiko-chan: Si pensé en el Sasuke que describes, pero pss me dije ¿que estás pensando salem?, es Sasuke de quién hablo, el chico es lo suficientemente egoísta como para anteponer sus necesidades antes que las de los demás, y en este caso es Hina sobre un hijo que ni siquiera le paso por la cabeza tendría jaja, y yep, conozco Crepúsculo, aunque solo leí hasta Eclipse, no es de mis favoritos, pero qué se le va a hacer XD.
flordezereso: lo prometido es deuda amiga mía, y aquí está el capitulo en domingo jaja, ya vi que te pasaste por el forito, aunque yo ni mis luces, pero bueno, era actualizar o el foro o-ó, espero que éste capitulo haya resuelto varias dudas y en cuanto tenga tiempo me daré a la tarea de buscar a Salgari, a ver si así comenzamos con la discusión sobre libros en el foro =3
osanai ko kuram: Gracias a Dios que no tienes mi dirección o-o, hasta me puse chinita XD, yo siempre he dicho que a Sasuke debe darsele dónde más le duele, y en éste caso es en el orgullo (pero no en el otro orgullo jojo), es divertido verlo subyugando el orgullo Uchiha jaja, así que luego de éste capi dudo que vuelva a sublevarse con Hina =D
xxXkmiXxx:Mira tú, no sabía que Inoue también era nombre de niña XD, ha de ser como Tsubasa o Hinata, esos japos y sus nombres hermafroditos jaja, y las fangirls tenían que renacer en algún momento de sus cenizas jeje, y tus mensajes subliminales terminaron por funcionar (eso me hace preguntarme ¿qué otras cosas me obligan a hacer los comerciales? y yo ni en cuenta o-ó, me sentí como Dowie de Malcom XD), como sea, deseo concedido, serán gemes, eso hará un final más dramático, pero me vale jaja, y pss Sasuke es... Sasuke, siempre anda metiendo las cuatro por su egoísmo.
I lOve anime-jOiia: Quién nace para maceta, nunca sale del corredor, y en éste caso Sasuke siempre será un posesivo, egolatra y egoísta, pero qué se le va a hacer, así es él X3, gracias por pasarte y espero seguirte leyendo por aquí =D
Arhatdy-Uchiha: Sasuke sólo andaba desubicado, pero por fin parte del problema se arregló, esperemos que luego del parto no nazca un nuevo Hiashi XD, saludos y espero que estés bien =D
RebeKyuubi: Le dijo lo que le dijo (valga la redundancia XD) porque simplemente lo agarró en curva, la noticia le cayó como un balde de agua helada y de pronto le ganó la impulsividad XD, muchas gracias por el ofrecimiento =D, pero creo que ya me decidí por el nombre del bebé, o de los bebés, otra cosa que decidí es que serán gemelos XD, saludos n-n.
