Advertencia: El siguiente capitulo contiene escenas no aptas para menores de edad o personas sin criterio, si os molesta este tipo de escenas abstenerse de leerlo, y si les gusta pues disfruten jajajaja

Una Dama Atrevida

Capitulo 20

Parte B

Sensaciones Maravillosas

Era noche de luna llena, majestuosa se mostraba en el cielo despejado, parecía brindar con su luz un calor lleno de erotismo en aquel lugar.

Jude estaba en su habitación, ya eran las 10:30 de la noche, estaba nerviosa, la puerta de su cuarto la había dejado entornada solamente, no despegaba sus ojos de la puerta.

De repente, la puerta se fue abriendo lentamente y un joven entró, Jude lo esperaba ansiosa, amaba a ese hombre con toda su alma y estaba segura de que él a ella también. Phillipe se acostó junto a ella y la cama y después de darle un beso a su dama comenzó a platicarle.

- Mmm… - dijo aspirando - Que rico hueles amor –dijo Phillipe

- Igual que tu…

- ¿Sabes amor? Pienso en lo que haremos para el futuro…

- ¿Qué tienes en mente?

- Establecerme en New York… contigo- dijo besando su mano- he escuchado que los musicales se pondrán de moda en esa ciudad

- Que maravilla mi amor – dijo Jude acurrucándose a su costado y sin poder evitarlo, lo besó, pero con renuencia lo separó de su lado

- ¿Qué… sucede… - preguntó Phillipe sintiéndose un poco desilusionado de que ella se separaba

- Bueno… es que yo… - Jude no sabía cómo preguntarle – es que… hablando de musicales yo… desde hace mucho quería preguntarte algo… - dijo tímida

- ¿Qué pasa amor?

- Sé que es algo delicado y lo mas seguro es que tu lo sepas pero… quiero saber… mira es sobre tu hermana

- ¿Mi hermana?

- Desde hace tiempo sospecho que ella… que ella… es una de las alegres pelirrojas – se atrevió por fin a decir Jude

- Pues… me prometes no decir nada

- Si lo prometo

- Ni a Terry

- Lo prometo… pero dime

- Pues… si… ella es una de las pelirrojas…

- ¡Aja! – dijo sin sorprenderse

- Por eso no quiero que digas nada a nadie, sobre todo a Terry, es mejor que cuando lo decida ella sea quien se lo diga…

- Estoy de acuerdo pero…

- Que…

- Cuando él se entere no quiero ni saber

- Dejémosle en su mundo amor, ahora, perdámonos en el nuestro –dijo colocándose sobre Jude y besándola con pasión.

ôôôôôôôôôô

Una pareja se perfilaba en la oscuridad del jardín iluminada solo por la luz que la luna llena otorgaba… Terry llevaba a Candy en sus brazos, era tan esbelta y delgada como una pluma.

Llegaron hasta la habitación de él… abrió la puerta la cual había dejado entreabierta y depositó delicadamente a Candy en la cama.

Ella se levantó y quedó de pie, Terry junto a ella, él la miro a los ojos, su mano acariciaba el delicado cuello de la joven la acercó a su rostro y la volvió a besar con intensidad.

Tu manera de amar me domina
Con tus besos me has hecho feliz
Y es que tú llenas toda mi vida
Y contigo la quiero vivir

- Te amo –dijo separándose de ella momentáneamente

- Y yo a ti –dijo Candy mirándolo a los ojos

Terry sonrió, sin dejar de mirar sus verdes ojos, disfrutaba con un escondido placer, cuando se oscurecían… lentamente sus manos se dirigieron al listón rosa con el que Candy sostenía sus rubios rizos dejando caer así una cascada de oro que cayó sobre los hombros de la joven.

Contigo sí
Yo voy a donde vayas
Yo sé que no me fallas
Lo puedo presentir

Terry estaba maravillado, por fin la tenía junto a él, tan bella y hermosa como un angel, con ese rostro dulce, ese cabello rubio y rizado y esa nariz salpicada de diminutas y deliciosas pecas. Candy estaba junto a él, no podía creer lo que estaba a punto de suceder, ella estaba dispuesta a entregarse a él, sin inhibiciones, sin culpas y con toda la libertad del mundo.

Contigo sí
Mi vida es diferente
Disfruto plenamente estar cerca de ti
Yo te quiero
Me lo dicta el alma
Y es que el alma no sabe mentir

No, no creía merecer tanto, ella era un verdadero regalo de Dios… pensaba Terry…

Candy tampoco podía creer lo que estaba sucediendo, solamente en sus más locos y extraños sueños había tenido estas sensaciones que estaba sintiendo… ella extendió su mano hacia el rostro de Terry… lo acarició con ternura, lo miraba…

Poco a poco sus rostros se fueron acercando… un beso suave, tierno…

Esto no puede ser no mas que una cancion
Quisiera fuera una declaracion de amor
Romantica sin reparar en formas tales
Que ponga freno a lo que siento ahora a raudales
Te amo
Te amo
Eternamente te amo

Con un dejo de temor y un poco de atrevimiento, Candy dirigió entonces sus pequeñas manos a la camisa de Terry… éste sintió un placer al darse cuenta de lo que estaba haciendo su pecosa… pero más excitación sintió cuando ella separó su boca de la de él y formó un camino desde su cuello hasta llegar donde momentos antes había habido un botón… un botón… un beso… pero cuando Candy llegó hasta al final de la camisa, con un escalofrío Terry la tomó de su cabeza y la acercó nuevamente a su boca, volviéndola a besar ahora con mayor intensidad.

Cuando te vi sabia que era cierto
Este temor de hallarme descubierto
Tu me desnudas con siete razones
Me abres el pecho siempre que me colmas
De amores
De amores
Eternamente de amores

Terry comenzó a acariciar en la espalda a Candy, buscaba la manera de encontrar su piel, ella ya la había encontrado primero en él… ¡por fin! Encontró la botonadura de su camisón y comenzó a quitarlos… luchó afanosamente para desabrocharle los botones del camisón con manos temblorosas, se lo pasó por la cabeza y lo arrojó a un lado, lo que la dejó maravillosamente desnuda.

Ella lo miró, en sus ojos no había timidez, sino un poco de atrevimiento, no hizo ningún esfuerzo por taparse, al contrario, ella acarició el pecho de él que ya había dejado desnudo antes, daba pequeños besos haciendo estremecer a Terry…

Sabes cómo aliviar mi tristeza
Cuando me haces promesas de amor
Necesito que siempre lo sepas
Que contigo me siento mejor

Entonces Candy hizo algo que causó un dolor en el vientre de Terry… las manos de ella con un atrevimiento atroz, fueron hasta los botones y la cremallera del pantalón de él… ya no había inhibiciones por parte de ella…

Él ya no la detuvo…

Los dos estaban ahora desnudos… sus pieles expuestas… las dos figuras perfiladas en la luz de las velas…

Vio que ella temblaba, pero que no intentaba cubrirse. Esa tarea la cumplían los largos mechones de su rubia cabellera que flotaban encima de sus pechos, ocultándolo todo salvo los pezones rosados. Eran hermosos y duros, y temblaban al ritmo de su respiración.

- Adorables — dijo él, mientras le apartaba el brillante cabello rubio y tomaba la redonda turgencia en la palma de la mano—. Te soñé así, pero no podía estar seguro.

Cuando inclinó la boca sobre ella y tomó el pezón entre sus dientes, Candy soltó un gemido. Arqueó la espalda y le clavó los dedos en la nuca.

— Terry...- El nombre surgió en medio de entrecortados jadeos era como un sueño, pensaba, como sus mas locos sueños, estaba con el hombre que siempre había amado y el la acariciaba como siempre había deseado.

El volvió a besarla, se apoderó de su boca con la fiereza con la que había deseado hacerlo desde el principio, y Candy se lo devolvió con el mismo salvaje abandono. Él pudo saborear su inocencia, su trémulo deseo revelado en la pasión que él despertaba en su cuerpo intocado.

Terry ansiaba estar dentro de ella, lo deseaba con tanta intensidad que le dolía. Se apartó de ella por pura fuerza de voluntad, obligándose a proceder con lentitud. Los dedos de Candy se deslizaron por su pecho, tanteando los músculos, reconociendo cada hueco entre sus costillas, y lo quemó una nueva ola abrasadora. Candy le apoyó la boca sobre el cuello y le dio un montón de besos suaves sobre los hombros. Terry creyó que se consumiría en su propio fuego.

La hizo acostarse para que yaciera debajo de él y se situó en medio de sus blancas y estilizadas piernas. Su erección se apretó con fuerza contra el muslo de Candy y sintió que una punzada de tensión endurecía el cuerpo de la joven.

- Tranquila, cariño. No voy a hacerte daño.

Terry la besó con fuerza, le acarició los pechos, la volvió a besar, y sintió que ella comenzaba a relajarse.

Ella le rodeó el cuello con los brazos y se apretó contra él cuando con el dedo se abrió paso entre sus muslos y lo deslizó en el interior de su intimidad. Terry pudo oír su profunda inspiración, tocó su líquida calidez, y su erección se hizo dura como una piedra.

- Estás lista para recibirme, Candy —la acarició con detenimiento, preparándola con suavidad—. Me deseas tanto como yo te deseo a ti.

La joven tenía el rostro arrebatado, pero la ansiedad le nublaba la mirada y le temblaba el labio inferior. La conciencia de Terry se sublevó. Ella era inocente pero a la vez atrevida

Lanzando un juramento para sus adentros, le acarició suavemente la cara.

- Si piensas que esto esta mal dímelo ahora o será demasiado tarde

Ella se limitó a negar con la cabeza. Lo obligó a acercar su boca a la de ella y lo besó, larga y apasionadamente.

- Ya es demasiado tarde —susurró.

En efecto, lo era, descubrió él, al tiempo que sentía cómo su miembro penetraba dentro de Candy. Al instante estaba firmemente apretado contra su virginidad, la última barrera que le restaba conquistar.

Al sentir la punzada de dolor que pareció atravesarle todo el cuerpo, Candy soltó un grito, pero el sonido fue sofocado por un encendido y exigente beso de Terry. Lo aferró por los hombros y se acomodó debajo de su cuerpo, con el suyo invadido de una manera que no había imaginado. Se sintió marcada, poseída. Como si de alguna manera Terry la hubiera reclamado, como si le perteneciera para siempre. Era algo que metía miedo y a la vez era la sensación más increíble que hubiera experimentado.

- Amor – susurró cerca de sus labios - ¿estás bien? – Candy lo miró, con un placer extremo Terry saboreó aquella oscuridad en los verdes ojos de Candy…

El se sostuvo encima de ella, con los músculos estirados por la tensión, dejando que el cuerpo de ella se adaptara a su tamaño y dándole tiempo para aceptar la sensación de tenerlo dentro de su cuerpo.

Candy se humedeció los labios.

- Sí... estoy bien —dijo en un murmullo.

Terry inclinó la cabeza y la besó, con un beso tan tierno y tan profundo que le hizo olvidar el dolor y lanzó su sangre a una loca carrera, tal como lo había hecho antes. El dolor cedió. El ardor lo reemplazó. Sintió frío, calor y comezón por todo el cuerpo. Él era enorme, y fuerte. Cuando Terry comenzó a moverse, Candy sintió que su cuerpo se abría a la vida.

Se le escapó un ahogado gemido. Dobló la espalda en arco y avanzó el cuerpo hacia el de él, consumida por las violentas embestidas que provocaban escalofríos en toda su piel. Por instinto abrió más todavía las piernas, obligándolo a hundirse más profundamente en ella, desesperada por tenerlo lo más cerca de sí que pudiera.

Terry soltó un ronco quejido al acelerar el ritmo, penetrándola y saliendo de ella cada vez con más rapidez, tomando todo lo que ella ofrecía y reclamando más. Candy se mordió el labio al sentir el fuego que rugía en su interior; el vibrante calor que le nublaba la mente y no le permitía pensar en otra cosa que en el poderoso cuerpo de Terry. Le clavó los dedos en los hombros. Allí sintió el ramillete de músculos tensos, y él echó la cabeza hacia atrás. Su espeso pelo castaño oscuro se le dio vuelta en la nuca y le rozó las palmas de las manos. Vio cómo él tensaba todos los músculos y apretaba los dientes luchando por controlarse, y de pronto su propio cuerpo se puso tenso como una cuerda.

Algo estaba ocurriendo en su interior, algo violento y voluptuoso. Candy soltó un grito cuando se vio asaltada por una perturbadora oleada de calor que sin previo aviso la recorrió de arriba abajo, una corriente atronadora igual a un viento abrasador que la elevaba por los aires. Más allá la aguardaba un cegador estallido de luz; Candy explotó dentro de él. Se oyó un sonido, algo parecido a un gemido que provenía desde lo más profundo de su garganta. La empapó una sensación de dulzura, y un placer tan intenso que todo su cuerpo se sacudió fuera de control.

Terry empujó con fuerza. Los músculos de su cuello y sus brazos parecieron estallarle bajo la piel. Con dos últimas embestidas soltó un gemido y su cuerpo se sacudió como lo había hecho el de ella. Su simiente se derramó, ardiente, dentro de Candy. Durante un momento permaneció inmóvil encima de ella. Después, la besó en el cuello y le dio un dulce beso sobre la boca. Lentamente, se apartó, sosteniéndola delicadamente entre sus brazos, apretándola de espaldas contra su cuerpo.

Terry la mantuvo abrazada sin hablar, mientras el corazón le latía con tanta fuerza que ella podía sentirlo allí donde el pecho Terry se apoyaba en su espalda. Su propio corazón parecía estar desbordado.

No sabía qué habría pasado si se hubiera quedado dormida, sin más. Pero la noche era demasiado joven como para eso, demasiado especial. En cambio, a medida que pasaban los minutos y Terry no decía nada ni realizaba ningún movimiento para tocarla, se volvió y, apoyada sobre el codo, se inclinó sobre él y lo besó en los labios.

— Candy... —susurró él en voz baja y ronca—... —Ella se puso de espaldas, él encima de ella. Al instante volvía a besarla y a penetrarla una vez más.

— Parece que nunca tengo bastante de ti.

En esa ocasión la poseyó con suavidad, y al terminar se quedaron dormidos.

Contigo sí
Yo voy a donde quieras
No temo que me hieras
Contigo hasta… morir…

ôôôôôôôôôô

La mañana había llegado, Madame Delibe tomaba un café en compañía de Albert mientras platicaban sobre sus futuros planes

- Así que una vez que se case con Karla pretende dejar todo para viajar a tierras africanas y de oriente - comentaba

- Oui madame Delibe, siempre ha sido mi sueño, además Karla los comparte, y esta dispuesta a enseñarle a los niños africanos a leer y escribir

- Mi sobrina vale oro

- Lo se Madame por eso me enamore de ella

- ¿y quien se quedara al mando de los negocios Andley?

- Pues tengo pensado dejar a Archie, ha demostrado ser muy capaz

- Vaya monsieur Albert ha pensado en todo

- Oui Madame

Un silencio apacible invadió el lugar, el cual fue roto unos segundos después por Madame Delibe, quien lanzó un suspiro.

- Sabe, monsieur, siento que el ambiente huele a amor

- En serio ¿por qué lo cree?

- Yo reconozco esa fragancia y en el ambiente de esta casa huele a amor –dijo con una sonrisa pícara

ôôôôôôôôôô

Terry dormía plácidamente, por primera vez en muchos años sentía que había podido dormir en paz, estiró la mano para acariciar a su compañera, pero ella ya no estaba.

- Candy… - dijo Terry despertándose- ¿acaso todo fue un sueño nuevamente? –pero enseguida vio la prueba de que todo había sido cierto, el listón rosa con el cual la noche anterior ella había sujetado sus rizos. Tomo el listón en sus manos y lo paso por su nariz - huele a rosas –dijo- si… fue cierto… esta vez no fue un sueño.

ôôôôôôôôôô

Una vez aseada y vestida Candy salio rumbo a la terraza donde se disponía como todos los días el desayuno, con el fin de hallar a Madame Delibe.

- Bonjour Madame –dijo con voz alegre al verla sentada

- Bonjour Ma petite cherie, te veo muy feliz

- ¡Oh madame soy tan feliz! – dijo con un gran brillo en sus verdes ojos

- ¿Y eso a que se debe? – preguntó sonriendo con malicia

- He descubierto un nuevo mundo…

- ¡Ah! – dio un sorbo a su taza

- Madame… ¡por fin… esta vez no fue un sueño!

- ¿No me digas que tu y monsieur Terry…?

- ¡¡Oui madame!!

- ¡¡Oh bravo mi niña, por fin…!! - dijo dándole un abrazo- ¡al fin has conocido las delicias del amor!

- Y sé que todavía me queda mucho más por aprender…

- Claro que oui cherie ¿y que tal monsieur Terry? –preguntó pícaramente

- Maravilloso, si así ha sido mi primera vez, no quiero imaginar lo que vendrá, será maravilloso… - dijo en actitud soñadora

- Lograste la gran O

- No se si lo que sentí fue eso, pero le juro Madame pude ver fuegos artificiales

- Magnific cherie, entonces llegaste, oh cuanto me alegro, Monsieur Terry ha de ser un gran amante

- No se si será o no será, pero en sus brazos me sentí maravillosa

- Oh por cierto ¿te atreviste sin necesitar el antifaz y convertirte en Margot?

- Oui madame

- Pero… ¿piensas decirle lo de Margot?

- No, madame no puedo – se puso seria

- Pero…

- No madame, si él se entera se molestara mucho

- Será peor si se entera por otro lado

- Lo se, pero confío que este secreto nadie lo divulgará

- Bueno, si lo prefieres así, y que harás con Margot¿ya no te disfrazaras de ella?

- No, Margot desaparecerá para siempre… - dijo resuelta

ôôôôôôôôôô

Niel se encontraba en su cama mirando hacia el techo con una botella de whiskey en su mesa de noche. Pensaba una y otra vez en lo que le había dicho Margot o la supuesta Margot. Pero aunque la curiosidad lo mataba.

Pero aunque quería saber quien era esa misteriosa mujer, no había podido sacarse de la cabeza a la joven que se había encontrado hoy… que tenia esa mujer que lo embrujaba, lo volvía loco.

Se levantó y tomó su saco… tenia que volver a verla, saber su nombre por lo menos.

ôôôôôôôôôô

Lulú se encontraba ensayando con las chicas las últimas canciones para el Show cuando en eso se escuchó que el timbre sonaba.

- Iré a ver –dijo Lulú

Grande fue la sorpresa de la chica al ver a la persona que tenia al frente.

- ¿que haces aquí?

- Quería verte…

- ¡Vete!

- No… por favor déjame estar cerca de ti… - le suplicó

- ¡Aléjate de mí!

- Mira… yo no quiero hacerte daño, lo único que quiero es poder conocerte

- No confío en ti… - ya más calmada

- No te haré daño, además la primera vez que te conocí demostraste ser muy diestra con las navajas – trató de bromear

- Mmm, tienes razón, pero ¿por qué quieres conocerme?

- Porque… pues, porque si… - le sonrió - ¿qué te parece empezando con…¿cuál es tu nombre verdadero?

- Lulú

- ¿Lulú? Eso no es un nombre…

- Pues es mi nombre y si no te gusta, pues…

- ¡Jajajaja! No es que… suena gracioso ¿Lulú que…?

- Lulú De la Bastiere

- Francesa… que interesante, entonces Madmesoille Lulu¿saldría esta noche conmigo? – dijo con galantería haciendo una reverencia

- Mas vale que tenga buenas intenciones porque si no…

- Las tengo, además le temo a sus cuchillos

- De acuerdo - Sonrío Lulú- espérame aquí un momento

Niel quedó solo en el recibidor cuando en eso escuchó una música, vio que una puerta estaba abierta, se levantó y se fijó por la rendija. Ahí estaban tres bellas pelirrojas ensayando, con Lulú serian cuatro, faltaría una¿en donde estaría la quinta pelirroja?, se preguntaba. Pero extrañamente no le interesaba de manera romántica esa mujer, solo era curiosidad, sabia que aquella extraña pelirroja ocultaba algo, y tendría que descubrirlo, por ahora…solo quería la compañía de la bella Lulú, vaya esa mujer pequeña y curvilínea le había impactado.

ôôôôôôôôôô

Candy entró a su habitación a buscar un chal cuando en eso vio que en su cama había una rosa roja con una nota.

Para mi niña pecosa, la mujer que alegró mi vida con una mirada.

¿Que opinas de que salgamos esta tarde de picnic? De ser así déjame un pañuelo en la puerta de mi habitación, lo tomaré como un si y prepararé todo, te esperaré a las dos de la tarde en el nuestro lugar en el bosque, ahí donde te besé la primera vez.

Terry

- ¡Oh mi amor¡Claro que si quiero! –dijo Candy para si y salió a poner la mascada

ôôôôôôôôôô

Eran las 2 de la tarde y Terry esperaba a su pecosa en un lugar en el bosque cerca del algo que el había encontrado propicio para su cita. Le había dejado una nota a su pecosa indicándole el lugar y esperaba con ansias su llegada.

No tuvo que esperar mucho, muy pronto Candy apareció a caballo, bajó del mismo y lo ató al árbol más próximo junto al de Terry.

- ¿Cómo está la mujer más bella de este mundo? – preguntó

- Bien… porque tengo el hombre mas guapo de la tierra y lo amo con toda mi alma –dijo Candy y de una vez Terry la tomó en sus brazos y la besó

- ¿Que has traído? – dijo mirando la canasta

- Bueno… traje, media tarta de chocolate, unos sándwiches, fruta, queso y una botella de vino

- ¡mmm, que rico!

- Sabes, que me siento muy feliz de tenerte a mi lado

- Y yo igual amor –dijo Candy mientras Terry tomaba su mano, la cual besó y luego tomando su hermoso rostro lo acercó a él y besó sus labios.

Ojos expresivos
carita sonriente
mirada agradable
por eso aquí tienes
lo que me pediste
que en ti me inspirara
una canción linda
que llegara al alma

Por eso me tienes
de ti enamorado
yo componía alegre
pero ahora romántico

Y quien no se inspira al verte niña
con esos huequitos en tus mejillas
con esos deseos que sean míos
y que se acompañen de caricias

Y quien no se inspira con tus manos
que añoro tener entre mi manos
a quien no le gusta tu sonrisa
de niña bonita, de mujer bonita

Y quien no se inspira al verte linda
con esos huequitos en tus mejillas
con esos deseos que sean míos
y que se acompañen de caricias
de mujer bonita

La noche fue corta
no pudo ser larga
pero eso no importa
te veré mañana

Ojala el camino
que tomes bonita
te lleve conmigo
pa' toda la vida

Cuanto yo quisiera
tenerte a mi lado
dame una esperanza
que me he enamorado

Me tienes loquito desde el día
que mis ojos vieron tu mirada
supieras la dicha que sentía
tan solo mirarla ya tenia

Sabes que mis manos son escasas
que poco me encuentro aquí en el Valle
pero me llevare tu sonrisa
de mujer bonita, de mujer bonita

y quien no se inspira al verte linda
con esos huequitos en tus mejillas
con esos deseos que sean míos
y que se acompañen de caricias

Y quien no se inspira con tus manos
que añoro tener entre mis manos
a quien no le gusta tu sonrisa
de niña bonita, de mujer bonita1

Los besos se fueron haciendo más y más ardientes, que juntos cayeron sobre el manto que estaba extendido sobre la hierba, Candy estaba dispuesta a dejarse amar ahí mismo, pero Terry se detuvo.

- ¿Que ocurre? –dijo Candy con la mirada encendida

- Quiero que pruebes lo que te traje – dijo con una mirada maliciosa

- ¿Por qué no mejor comemos después? – dijo con un puchero ella

- Jajaja, vaya pequeña pecosa te has vuelto muy atrevida

- Un poquito –dijo la joven

- Por lo menos, puedes tomar un poco de vino –dijo sacando dos copas de la cesta y una botella de vino, la abrió y sirvió a la joven del rojo liquido –brindemos porque estaremos juntos para siempre

Candy recordó el sueño y no pudo evitar sonreír

- ¿Que ocurre?

- Recordé algo, pero es una tontería

- Cuéntame…

- Me da pena…

- Dime – insistió él

- Bueno… verás una vez soñé que…bueno… tu y yo hacíamos el amor y me bañabas en vino…

Terry quien en esos momentos se llevaba la copa a los labios se detuvo en seco.

- ¡No puede ser!

- ¿Qué…?

- ¡Yo también tuve un sueño así!

- ¿En serio?

- Si…mucha casualidad

- No lo sé…

- Pero ahora no me parece mala idea

- ¡¡Terry estamos al aire libre!!

- Y lejos de todos… - decía malicioso

- Pero…

- Luego podremos bañarnos en el lago y…

- ¡¡Terry!! - dijo Candy con las mejillas enrojecidas

Terry la besó y la comenzó a desvestir, fue quitándole la blusa con suavidad mientras besaba su cuello y sus pechos, una vez desnuda Terry vertió una pequeña porción del rojo liquido en el ombligo luego comenzó a beber desde allí saboreando la figura de Candy, muy pronto sus besos se regaron por todo su vientre para luego perder su cabeza entre las piernas de la joven. Candy no lo podía creer era como sus sueños…no eran mejor que sus sueños, ahí estaba al aire libre siendo acariciada íntimamente por su amado. Eran sensaciones nuevas, jamás experimentadas, solo había leído acerca de ellas, pero en esos momentos su amado le proporcionaba un placer desconocido antes, unas sensaciones maravillosas.

Terry se detuvo y se levanto extendiéndole la mano a Candy

- Ven…- se levantó

- ¿Dónde?

- Vamos a bañarnos en el lago

- Pero… - ella lo miraba confundida

- Ven, yo cuidare de ti, siempre cuidare de ti…

Candy no tuvo mas remedio que aceptar y ambos jóvenes desnudos entraron al lago en donde nadaron, se abrazaron y se besaron sin descanso, para luego bajo las aguas amarse con fuerza y pasión. Candy exploto junto con su amado, gritándose mutuamente cuanto se amaban.

Amor, pasión, todo en uno solo, la sensación de la piel fundida en un solo ser, sintiéndose felices de pertenecer el uno al otro, compartiendo sus sueños, su alma. Eso era hacer el amor.

ôôôôôôôôôô

- Amor y pasión, la unión perfecta – decía Madame Delibe a Annie, Karla y Jude- la una y la otra se pertenecen cheries, porque el que solo se entrega por pasión solo estará compartiendo un cuerpo vacío, solo se compartiría la lujuria, mientras que si la pasión va acompañada por el amor, la felicidad es completa y lo mas importante…perfecta.

- Que hermoso se escucha eso – decía Karla a Madame Delibe

- Si divino –dijo Annie con ojos soñadores

- La perfección, amor y pasión, eso me encanta – decía Jude

- Pero una pregunta madame – dijo Karla- y si solo hay amor pero no comparten sexo

- Eso ya es amistad, inexplicablemente, el sexo y el amor estan amarrados

- Es extraño, porque cuando hay pasion la gente sucumbre por la pasion, incluso se dice que aunque no haya amor, la pasión es mas fuerte que hace que te encadenes a alguien –decia Jude

- Eso es cierto, pero es solo ardor, no es amor. O tal vez un amor disfrazado, pero mas se diria que es atracción pura. Y si, estoy de acuero la pasion es mas fuerte que el amor, pero sin el amor deja de ser perfección

- ¿Alguien ha visto a Candy? – pregunto Annie

- Mmm, no, no la he visto –dijo Karla

- Ni yo- dijo Jude- pero no les parece raro que a Terry tampoco nadie lo haya visto

- Ustedes creen …

- Ojalá

Mientras Madame Delibe, escondía una sonrisa, ella estaba segura de donde estaba Candy en estos momentos… en los brazos de Monsieur Terry.

ôôôôôôôôôô

Niel paseaba con Lulú por las calles de Chicago mientras platicaba de diversas cosas, entre ellas la infancia de los dos. Lulú siempre había vivido rodeada de muchos familiares, hermanos y primos siendo ella la única mujer, aunque por eso no dejaba de ser una chica muy femenina. Mientras que Niel criado bajo los más estrictos cánones de la alta sociedad jamás había sabido lo que era ser un niño. Siempre guardando las apariencias, siempre siendo el manipulado por Elisa.

- Sabes Lulú, me recuerdas a alguien… - dijo de repente

- ¿A quien?

- A una chica que una vez vivió en mi casa, es hermosa y muy fuerte y alegre como tu

- ¿Ah si?

- Pero yo me comporté muy mal con ella…pero que importa después de todo ella siempre se ha salido con la suya, maldita…

- ¿Por qué hablas así?

- Por nada, dejémoslo así, Lulú –dijo de repente tomando a la joven entre sus brazos- Esos ojos verdes manzana que tienes son tan hermosos y ese cabello rojo, aunque corto, como le haces, en el show tu cabello se ve largo… ¿usas peluca?

- Si, mas bien extensiones de cabello

- Como sea te sigues viendo hermosa

- Gracias

Niel se le quedo mirando y sin saber como, tomo a la joven en sus bazos y la beso. Lulú ya no podía resistirse, le gustaba demasiado ese joven de mirada severa, pero impactante.

ôôôôôôôôôô

Candy y Terry se encontraban en el lago bañándose completamente desnudos, se sentían a gusto con su desnudez, con su amor, nada ni nadie rompería esos lazos que los unían.

- Nunca me había bañado desnuda en el lago – decía mientras en su rostro se deslizaban las gotas de agua

- Siempre hay una primera vez –comento Terry con picardía y besó sus labios

- Oye Terry – dijo Candy sonrosada – ¿no crees que ya es hora que volvamos…? – separándose un poco de él

- Si, aunque a estas alturas deberán estar preguntando por nosotros… ¿no crees que ya es hora de decir la verdad? – comentó Terry

- Pues… creo que es algo que todos estaban esperando – dijo ella sonriente

- Pues ¡démosle la buena noticia!

Terry tomó la mano de Candy, y la besó luego la ayudó a vestirse y juntos regresaron a Lakewood cabalgando.

ôôôôôôôôôô

Niel paseaba con Lulú tomado de la mano de la chica sin saber que era observado por su "cariñosa" hermanita.

- Pero que es esto¿qué hace Niel con esa mujercita?, se ve a leguas que no es de nuestra clase, tendré que hablar seriamente con él, mas vale que ella sea solo un pasatiempo –se dijo Elisa mientras observaba a su hermano

ôôôôôôôôôô

- Gracias Monsieur Niel por darme este maravilloso día

- Gracias a ti por permitírmelo –dijo besando la mano de la joven- te llevare a tu casa

- Niel, me crees ahora cuando te digo que yo no era la mujer que estaba con aquel joven

- Te creo, pero me gustaría saber quien…

- No, ella es mi amiga, prefiero que no me preguntes quien es ella o…¿acaso te interesa?

- Te confieso que al inicio, si, si me interesaba…pero al conocerte a ti ya no, solo que me da curiosidad

- Eres un gato curioso –dijo Lulu sonriente

- Y tu una gata preciosa.

ôôôôôôôôôô

- Vaya, vaya ¿se puede saber donde estuvieron toda la tarde? – preguntaba Albert cruzado de brazos a la pareja que venia tomada de la mano

- Albert yo te puedo explicar …- dijo Candy pero fue interrumpida por Terry

- Sucede que esta hermosa señorita, muy pronto se convertirá en la señora Granchester –dijo el apuesto joven ingles

- ¡Oh maravilloso! dijo Albert¿entonces ya arreglaron sus problemas?

La pareja soltó a reír

- Si Albert –dijo Candy

- Pues bien entremos que esto hay que celebrarlo –dijo Albert- y mejor que se decidieron porque ya mañana regresamos a Chicago

ôôôôôôôôôô

Al día siguiente Terry esperaba a Candy en la puerta de la mansión para despedirse, ya que él por cuestión de trabajo tenía que regresar antes, pero con la promesa de que se volverían a ver en Chicago.

- Es una lastima que te tengas que ir primero que yo –dijo Candy un poco triste - pero me tendré que quedar un día mas para ayudar en el hogar de Ponny

- No te preocupes ya habrá tiempo para vernos, pero es que necesito volver para ponerme en contacto con mi jefe, me telegrafió diciéndome que era algo urgente

- ¿Habrá sucedido algo malo?

- No creo que sea nada malo pero por si acaso es mejor que este allá, pero te aseguro que nada ni nadie me volverá a separar de ti amor – la abrazó

- Ni yo lo permitiré – dijo Candy - eres mío – dijo seductora

- Como tu eres mía –dijo Terry besando su perfilada nariz, para luego separarse a duras penas de su ahora novia y subir al coche que lo esperaba

ôôôôôôôôôô

Pasaron pronto los días en que debían regresar ya a Chicago, Candy estaba de vuelta junto con Madame en la mansión de los Andley se encontraban en la Mansión Andley cuando en eso llego la tía abuela.

- Muy buenos días Madame Delibe, que gusto tenerla aquí –saludo La tía abuela

- El gusto es mío, Madame Elroy

- Supe que estuvo en Lakewood ¿qué le pareció?

- Hermoso y lo que mas me encantó fue el hogar de Ponny, nunca tuve niños y esos pequeños me alegraron la, vida mientras estuve allá

- Si usted lo dice Madame –dijo la tía abuela con incredulidad "¿cómo era posible que a una condesa francesa le hubiese gustado mas un orfanato que nuestra maravillosa casa de Lakewood?".

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Niel llegaba a su casa feliz de la vida, casi todos los días se encontraba con Lulú, cosa que lo hacia sentirse animado y feliz.

- Vienes de ver a esa gata vulgar –dijo Elisa esperándolo fuera de su habitación

- No molestes –Niel trató de entrar a su habitación, pero ella se lo impidió

- A nuestros padres no les va a gustar

- Me importa muy poco, es mi vida…

- Pero ¡¡que te ocurre!! Ya averigüe quien es… ¡una de esas vulgares pelirrojas!

- Tu también eres pelirroja… - dijo burlón

- Pero soy diferente, no me muevo ante un público, en su mayoría caballeros con poca ropa cantando canciones insinuantes – decía escandalizada

- No tiene nada de malo, además nunca has visto el Show, si lo vieras te encantaría, por cierto tu podrías ser una de ellas… - pero le dijo rápidamente - ¡mejor no porque con lo amargada que eres arruinarías el Show!

- ¡Insolente! Te aseguro que si yo perteneciera a ese grupo lo haría el mas famoso del mundo debido a mi belleza, pero jamás primero muerta que ser una vulgar como ellas – decía con petulancia

- Pues algo deben tener esas mujeres ¿no crees? No ves que Archie sostiene un romance con una de ellas y hasta vi al actorcillo con una de ellas y yo… lo admito estoy flechado

- ¡Son unas brujas!

- No mas que tu hermanita , ahora si me permites, déjame entrar a mi habitación que estoy muy cansado –dijo el joven entrando y cerrando las puertas en las narices a Elisa

- ¡¡Tonto!! – le gritó por fuera de la habitación - ¡eres un tonto Niel! pero ya veras… - dijo amenazante - ¡tú no ensuciaras el nombre de nuestra familia con una vulgar cantante!

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Noches después Elisa decidió ir a ver el show, grande fue su sorpresa al ver a elegantes damas de la alta sociedad allí con sus esposos. Al parecer el musical de las pelirrojas era aceptado por determinado círculo de la alta sociedad.

- Si la tía abuela viera esto se moriría de la impresión- decía Elisa a su amiga Laura

- Pero es que se llena así siempre

- Si

- El tonto de mi hermano no esta, a lo mejor esta del otro lado con esa vulgar

- Sentémonos allá Elisa

- Y que raro mi primo Archie tampoco está…debe ser que ya se cansó de la cabaretera esa con la que le ponía los cuernos a su esposa

- Uy debe ser una mujer guapa, porque la esposa de Archie es una belleza

- ¿¿Belleza¿Esa mujer simplona? – preguntó despectiva

- Ay Elisa es que tu no la has visto, parece una modelo

- Mmm, tengo rato que no la veo y ni me interesa.

- Mira ya va a empezar el show

El show se presentó como siempre con alegría, intensidad y pasión pero esta noche Margot no estaría. Las alegres pelirrojas mostraban un show digno de ver tanto como para hombres como por mujeres, aunque siempre había gente que consideraría inmoral el show, pese a todos los comentarios que se hacia Elisa tuvo que aceptar que el show no era vulgar, aunque esas mujeres vistieran de manera sexy. Esa noche vio como su hermano le tiraba flores a esa vulgar francesa, de manera que se retiró mientras pensaba como podía acabar con aquella relación entre su hermano y esa cantante actriz de quinta.

Esa noche, Elisa había tomado sin darse cuenta unas copas más de la cuenta, ya que sentía que había hecho un gran entripado por ver cómo su hermano se desvivía por aquella mujer que veía era una vulgar, así que cuando entró a su habitación estaba completamente mareada, su mente daba vueltas y vueltas, cerró sus ojos y trató de quedarse dormida…

- Ahora tenemos una revelación, esta noche será la más especial de todas… - se escuchó un redoble de tambor - veamos la presentación de una nueva pelirroja, aún más bella que las demás, la más hermosa, la más elegante… - decía el presentador

Las luces se apagaron y una luz se prendió solamente con la mujer que comenzó a cantar…

ZILLAH:

Some boys kiss me
Some boys hug me
I think they're o.k.
If they don't give me
Proper credit
I just walk away.

Algunos chicos me besan,
Otros me abrazan
Y está bien,
Pero si no me
Dan crédito
Acabo marchándome.

Pero entonces, se prendió otra luz y dejó ver una imagen con un traje aún más destapado que el de Zillah… era…

ELISA:

They can beg and
They can plead but they can't see the light,
That's right
Cause the boy with the cold hard cash
Is always mister right.

Pueden rogar y pueden clamar
Pero nada más,
Así es
Porque el chico con el frío y duro efectivo
Es siempre el verdadero señor.

LAS 5 PELIRROJAS:

(CHORUS)
Cause we are living in a material world
And I am a material girl
You know that we are living in a material world
And I am a material girl.

(ESTRIBILLO)
Porque vivimos en un mundo material
Y yo soy una chica material
Tú sabes que vivimos en un mundo material
Y yo soy una chica material.

ZILLAH:

Some boys romance,
Some boys slow dance
That's all right with me
If they can't raise my interest
Then I have to let them be.

Unos chicos son románticos,
Otros bailan lento,
Eso me gusta
Pero si ellos no pueden aumentar mis intereses
Entonces tengo que dejarlos ir.

ELISA:

Some boys try and
Some boys lie but
I don't let them play
Only boys who save their pennies
Make my rainy day

Unos chicos lo intentan,
Otros mienten pero
Yo no les dejo jugar
Sólo los chicos que ahorran su dinero
Superan mis días difíciles

LAS PELIRROJAS INCLUYENDO A ELISA O.O:


(CHORUS)

Living in a material world [material
Living in a material world

(ESTRIBILLO)

Vivimos en un mundo material (material)
Vivimos en un mundo material

ELISA:

Boys may come and
Boys may go and
That's all right you see
Experience has made me rich
And now they're after me

Los chicos vienen y
Los chicos van
Y eso es todo lo que ves
La experiencia me ha hecho rica
Y ahora ellos van detrás de mí.

LAS PELIRROJAS INCLUYENDO A ELISA:

(CHORUS) (BIS)
A material, a material
A material, a material world

Living in a material world [material
Living in a material world

(ESTRIBILLO)
Material, material,
Material, material, mundo.

Vivimos en un mundo material (material)
Vivimos en un mundo material

Las pelirrojas terminaron el show alzando los brazos y repartiendo besos al público mientras que Elisa en el centro era la más ovacionada.

- ¡¡¡Noooooooooooooooooooo!!! - gritó Elisa despertándose de la cama - ¡¡esto que fue, una locura¿¿como es que yo estaba soñando tal cosa¡¡uff que horror¡¡que vergüenza…!! Aunque… no puedo negar que me veía divina como alegre pelirroja – dijo la joven sonriendo.

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Candy estaba en la sala de estar con una carpeta escribiendo algo cuando en eso se le acercó Phill.

- Tu eres canción escrita por las manos de Dios –escribía en esos momentos Candy cuando un joven se le acercó por detrás

- ¿Que estas haciendo?

- Escribiendo…

- ¿Qué escribes?

- Algo, que me gustaría que le dieras música – lo miró sonriente

- Mmm, eso me suena que es para…

- Si, aunque no se, no creo que pueda cantársela – se sonrojó

- ¿Porque lo crees?

- Buen él ha escuchado a Margot cantar y si me escucha se dará cuenta de todo

- Que lío, y con lo bella que tienes la voz

- Bueno – sonrió - pero a lo mejor serviría para el show

- Por cierto no has vuelto a ser Margot ¿ya no vas a actuar con las chicas?

- No, quiero dejar todo eso atrás…

- Lastima, por cierto que pasó con Romeo tiene días que no lo veo por acá

- Es que tuvo que regresar a New York…- dijo un poco triste, pero cambió ese semblante para dar paso a una sonrisa - Pero viene la otra semana

- ¡Ah que bien¿y entonces?

- ¿Entonces que…?

- ¿Cuándo formalizan?

- Cuando él vuelva –dijo Candy con una risita soñadora

- Por cierto… Albert nos dijo que este viernes dará una mini reunión

- Si…

- ¿Estaremos todos?

- Menos Terry

- Pero ya volverá

- Si, ansío tanto verlo

- Mmm, no puedes esconder lo enamorada que estás hermanita…

- Ya lo creo… estoy muy, muy enamorada de él… - sus ojos reflejaban esa felicidad

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Pasaron rápidamente los días…

Eran las 7:00 de la noche del viernes cuando Candy, Madame Delibe, Karla, Albert, Jude, Phillipe, Archie y Annie compartían la tarde entre risas, anécdotas y mucho vino.

- ¿Por qué no nos cantas una canción Candy? - dijo Annie

- ¡Ay no se…!

- ¡Vamos! –dijo Jude- Phillipe dice que cantas bellísimo

- Es que, no sé - decía dudosa Candy

- ¡¡¡Que cante, que cante!!! – comenzaron a corear todos

- Es mas te acuerdas de la letra que escribiste – le dijo Phillipe

- Si, la recuerdo

- Pues ya le puse música

- ¡¡En serio!! –dijo Candy entusiasmada

- ¿Que la si la cantas para nosotros?

- Pero…

- Ven –dijo llevándola junto al piano

- Esta bien

Phillipe comenzó a tocar y todos se sentaron alrededor del piano mientras que Candy de pie junto a Phillipe comenzaba a cantar.

You're a song
Written by the hands of God
Don't get me wrong 'cuz
This might sound to you a bit odd
But you own the place
Where all my thoughts go hiding
And right under your clothes
Is where I find them

Underneath your clothes
There's an endless story
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

Because of you
I forgot the small ways to lie
Because of you
I'm running out of reasons to cry
When my friends are gone
When my parties over
We will still belong to each other

Underneath your clothes
There's an endless story
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

Underneath your clothes
There's an endless story
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

I love you more than all that's on the planet
Movin' talkin' walkin' breathing
You know it's true
Oh baby it's so funny
You almost don't believe it
As every voice is hanging from the silence
Lamps are hanging from the ceiling
Like a lady tied to her manners
I'm tied up to this feeling

Underneath your clothes
There's an endless story
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

Underneath your clothes
There's the man I chose
There's my territory
And all the things I deserve
For being such a good girl honey

Underneath your Clothes- Shakira

Tu eres una canción
Escrita por las manos de Dios
No me malinterpretes porque
Esto puede sonarte un poco raro
Pero tu posees el lugar
Donde todos mis pensamientos se van escondiendo
Y justo debajo de tu ropa
Es donde los encuentro

Debajo de tu ropa
Hay una historia sin fin
Hay un hombre que yo elijo
Está mi territorio
Y todas las cosas que me merezco
Por ser una buena y dulce chica

Debido a ti
Me olvidé de las pequeñas maneras de mentir
Debido a ti
Estoy corriendo sin razones para llorar
Cuando mis amigos se van
Cuando mis fiestas se terminan
Aún nos estaremos perteneciendo el uno al otro

Debajo de tu ropa
Hay una historia sin fin
Hay un hombre que yo elijo
Está mi territorio
Y todas las cosas que me merezco
Por ser una buena y dulce chica

Debajo de tu ropa
Hay una historia sin fin
Hay un hombre que yo elijo
Está mi territorio
Y todas las cosas que me merezco
Por ser una buena y dulce chica

Te amo mas que a nada en el planeta
Mover, hablar, caminar, respirar
Sabes que es cierto
Oh bebé es tan divertido
Tu casi no lo crees
Como cada voz que cuelga del silencio
Las lámparas cuelgan del techo
Como una dama atada a sus modales
Yo estoy atada a este sentimiento

Debajo de tu ropa
Hay una historia sin fin
Hay un hombre que yo elijo
Está mi territorio
Y todas las cosas que me merezco
Por ser una buena y dulce chica

Debajo de tu ropa
Hay un hombre que yo elijo
Está mi territorio
Y todas las cosas que me merezco
Por ser una buena y dulce chica

Por debajo de tu ropa - Shakira

Candy terminó de cantar sumamente inspirada, la canción le salía del alma, mientras que todos los presentes asombrados por su hermosa voz no dejaban de aplaudir al final de la misma.

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Terry había llegado de improviso y quiso darle una sorpresa a su pecosa, había pedido a los criados de la casa que no anunciaran su llegada, llegó por su cuenta al saloncito donde todos estaban reunidos y al ver a través de la puerta pudo ver a su amada junto a Phillipe, pero lo que mas le sorprendió fue cuando ella comenzó a cantar…

No, no podía ser esa voz, esa misma voz, Candy… ella no podía haberlo engañado todo este tiempo, pero era la voz, la voz de… Margot…

No pudiendo soportarlo mas, Terry abrió la puerta del salón.

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Mientras que candy era felicitada por todos sus amigos debido a su hermosísima voz, se escuchó que una se abría. Todos quedaron asombrados al ver al joven que entraba.

- ¡Terry! – dijo una Candy asombrada al verlo, pero su rostro de felicidad dio paso a otro al ver el rostro de furia que Terry tenía.

- Lo último que hubiese esperado de ti era esto, jamás Candy, – dijo Terry furioso - Jamás pensé que jugaras conmigo de tal manera, pero vi que fui tu burla y la de todos - dijo mirando a los demás.

Continuara…

Notas de la autora: Bueno espero que les haya gustado el capitulo Jejejeje, quedo en uan aprte crucial verda jijiji. Ahora si se destapo el tamal, veremos como Candy logra que su dulcineo la perdona, si es que la perdona ya que el asunto ha estado bien grueso.

Agradezco como siempre a Lizette Rebolledo mi editora, gracias amiga, tmabien ha sido un gusto platicar contigo via telefonica, Panamá- Mexico, por ahi volvere a hacerlo. Gracias por tu ayuda.

Tambien agradezco a todas esas chicas que siempre estan atentas a mi fic.

Saludos, besos y abrazos

Maruquel (Dj Maru)

1. La canción es Niña Bonita por Jean Carlos Centeno