Cap21. Feliz cumpleaños.
-¿Qué ha pasado?- demando saber Chloe, Marinette se veía realmente mal.
-El parto se adelantó, él bebe ya viene.- respondió rápidamente Adrián, las tres chicas sintieron el alma salir de sus cuerpos por la noticia.
Marinette se soltó de Adrián buscando apoyo en Alya, todos se dirigieron con paso apurado hasta el elevador, Sabrina no demoro en hacer el llamado de elevador. Nino había llegado al hotel para llevar una moda de ropa ara Alya, esta se negó rotundamente a que le acompañara alegando que Marinette podría sentirse intimidada pues él es el mejor amigo de Adrián.
-¿Qué está pasando?- se preguntó, observo las puertas del elevador abrirse y por ellas salir todo el grupo alterado de forma apurada.- ¿Adrián que haces aquí?
-No hay tiempo de preguntas.- corto el rubio de forma brusca.- consigue un taxi rápido.
-¿Qué está pasando?- pregunto Nino sin comprender.
-¡Pasa que si no lo hacen tú te mueres aquí!- grito Marinette, aferrándose más a la mano de Alya
-Nino…- hablo Alya intentando zafarse del agarre de la azabache- discúlpala pero… ¡El bebe ya está por nacer!
-¡Hoy!- grito
-¡Si!- respondieron los demás.
-Ya llame al hospital, vamos podemos…- Comenzó a decir Chloe, más fue interrumpida.
-¡Ese niño no puede nacer hoy!- Exclamo Nino
-¿Por qué no?- pregunto Alya claramente molesta por esas palabras no era tiempo para ese tipo de bromas.
-Puede que sea una falsa alarma… pero ese niño no puede nacer hoy, mejor mañana, pero hoy no.
-¡Deja de decir tonterías y hazte aun lado!- grito Adrián claramente alarmado.
-¿Es enserio? ¡Ya rompió fuente!- dijo Sabrina, Marinette quien perdía fuerza en las piernas intentaba caminar justo a la salida y tomar un bendito auto que la llevara al hospital, el dolor era insoportable.
Ante ese comunicado ambos hombres presentes entraron en pánico, no avía tiempo que perder, el llamado al hospital ya fue hecho. No avía tiempo para salir y pedir un taxi irían directo al estacionamiento y subirían al auto de Nino sería más rápido.
Adrián tomo a Marinette en brazos, quien por el pánico no se dio cuenta que pesaba meno de lo que debería de pesar, Nino se apresuró a tomar sus llaves se fueron al estacionamiento, dejando a las otras tres en recepción.
-¡Es enserio ese niño no puede hacer hoy!- siguió diciendo Nino.
-Luego das tus motivos para tal impedimento, peor de que nace hoy, nace hoy- exclamo Adrián colocando a la chica en la parte de atrás.
-¡Todo saldrá bien!- dijo Adrián.
-Eso… me alegra escucharlo.- dijo ella- pero…
-Mantente tranquila, respira, respira…
-Si no respiro me muero pero…
-¡Nino acelera!
Alya y Chloe miraron el auto alejarse a toda prisa en una única dirección: el hospital.
-¡Me duele!- Alya seguía sujetando la mano de Marinette.
-Serán idiotas… se llevaron Sabrina en lugar de ella.- Chloe miro a la Marinette doblarse un poco más por el dolor.
-Sera mejor irnos rápido o este bebe nacerá en la recepción.- Dijo Alya
-Tengo mi auto en el estacionamiento, podríamos ir de inmediato.- Chloe se acercó para ayudar a caminar a Marinette hasta el estacionamiento y poder subir al auto.
-Me sorprende estos actos de buena fe que tienes Chloe.- la rubia rodo los ojos poniendo en marcha el vehículo.
-Tengo mis motivos y tú nunca los sabrás.- respondió de forma tosca.
-¡Luego se dicen sus cosas vámonos ya!- exclamo Marinette.
Llegaron al hospital y bajaron a toda prisa del auto entrando por la puerta de urgencias, los padres de Marinette ya habían llegado, por suerte Adrián les advirtió del nacimiento de su hijo en cuanto el auto de Nino salió del hotel.
-Adrián pero…- intento hablar el padre de la azabache.
-Las preguntas para después señor ahora…
-¡¿Dónde está Marinette?!- Pregunto alarmada Sabine. Adrián no comprendió Marinette estaba a su lado.
-¡Se quieren calmar!- Grito Sabrina.
-¿Dónde está Marinette?- pregunto Nino al darse cuenta de la situación.
-¡La olvidaron en el hotel!- les grito completamente enfadada.
Adrián y Nino estaba por salir del hospital cuando Sabine los hizo a un lado con suma prisa, por la puerta estaba ingresando Marinette, junto a Chloe y Alya.
-Justo a tiempo.- al entrar por urgencias, Alya suspiro aliviada, se avían atorado un poco en el tráfico.
-Rompió fuente hace como media hora.- Explico Chloe, un par de enfermeras llegaron con una camilla para llevarse a la azabache.
Las enfermeras no dijeron nada, solo que esperaran a recibir noticias, para buena o mala suerte de Adrián en esos momentos su móvil comenzó a sonar, la llamada entrante de Nathalie le hizo recordar entonces que hace nada se había fugado de la mansión.
-Diga.
-¿Dónde estás, tu padre te está buscando?
-Yo…- se mordió la lengua, ¿sería correcto decirle a su padre?- Dile que estoy en el hospital…Marinette esta pro tener al bebe.
Tras esas palabras colgó la llamada, si bien no podría estar molesto con su padre todos la vida por mínimo tenía derecho a saber que su nieto estaba por nacer. Alrededor de casi media hora más todos esperaban impacientes por noticias en la sala de espera, los nervios estaban a flor de piel en cada uno de los presentes.
-Adrián Agreste- el nombrado dejo de caminar frenéticamente pro la sala de espera, por un segundo reconoció a la enfermera que le llamo, era la misma que tiempo atrás le había hecho ver su suerte al quitarle la cabeza a un bebe de juguete.
-S-soy yo.
-El medico que atendía a su mujer no se encuentra en el país en estos momentos, hemos visto su expediente y por su estado lo mejor era practicarle cesárea, pero sin la autorización de su médico no podemos hacer dicha operación.- todos dejaron de respirar la situación era más grave de lo que pudieron llegar a imaginarse.
-P-pero…
-Otro doctor la atenderá.- dijo rápidamente la enfermera.- pero no podrá hacer la cesárea, deberá ser un parto natural. Pude pasar con ella la están terminando de preparar.
Adrián miro tras de si, los padres de Marinette asintieron con la cabeza, si su hija quería al padre de su bebe durante el parto ellos no intervendrían en su decisión.
-Ese niño no debería de nacer hoy.- inquirió nuevamente Nino, mas nadie hizo caso a su comentario.
Adrián entro a la habitación donde estaba Marinette ya todo estaba listo, simplemente faltaba que el medico terminara de alistar unas cuantas cosas.
-¿Cómo te sientes?- pregunto, el simple hecho de verla con testaba su pregunta, estaba demasiado pálida y a dolorida a pesar de que le administraron la epidural apenas ingreso a la habitación.
-Como si me rompieran todos los huesos poco a poco.- respondió.
-Es normal, ahora sentirás como se te romperán casi ciento cincuenta y dos huesos de forma lenta y dolorosa.- ante las palabras del el medico Adrián y Marinette le miraron aterrados.- dije que lo sentirá más no que pasara.
El rubio se contuvo para no gritarle, ese medico era bastante honesto.
-¡Me duele!- buscando en que aferrarse, Adrián le tomo de la mano, por lo menos ahora la azabache se sentía un poco más tranquila.
-Ya es la hora ¿Sera niño o niña?- les pregunto tomando su lugar para comenzar el parto.
-No lo…- Sin dejarlo terminar de Hablar, Marinette apretó con todas sus fuerzas la mano de Adrián, comenzando a pujar era cierto, el dolor era como romperse todos los huesos al mismo tiempo y de forma lenta, sus músculos se contrajeron, sentía calambres en todo el cuerpo y aunque después del esfuerzo estos se relajaran el dolor era más fuerte y punzante.
-Deja de pujar.- pidió el doctor.- esto no es bueno.
-¡¿Qué?! ¿Qué pasa?- pregunto alterada.
-Él bebe está enredado, escucha cuando diga que pujes lo haces y en cuanto te diga que pares no relajes el cuerpo ¿de acuerdo?- ella asintió con la cabeza, ella al igual que Adrián por esas palabras estaba aterrada.
El tiempo parecía ser eterno, el dolor incrementaba y le era difícil el respirar, una mascarilla de oxígeno le tuvo que socorrer antes de perder el conocimiento. Adrián admiraba el coraje que Marinette tenía por soportar el dolor, le aplicaron otras dos veces la epidural pero esta parecía no querer hacerle efecto.
-Ya comienza a salir, puja con más fuerza.
Sentía que en cualquier momento de desvanecería en la camilla, miro a Adrián directo a los ojos, podía sentir a través de su mirada la impotencia que tenía el rubio por no poder hacer más para ayudarle que solo sostenerle la mano y asistirle con la mascarilla. Seguía pujando con fuerza, su bebe parecía reusarse a salir aun, dio un último esfuerzo, quitándose ella misma la mascarilla que sentía quemarle los pulmones y un grito casi mudo se llevó consigo todas sus fuerzas trayendo de inmediato el llanto de un bebe.
-¡Es una niña!- exclamo doctor, la bebe fue colocada rápidamente sobre el pecho de su madre, donde un par de enfermeras comenzaba a limpiar un poco a la bebe.
Por un segundo Adrián sintió un frio recorrerle toda la espalda, se había hecho a un lado para dejar pasar a las enfermeras, la palmada del médico en su espalda le hizo regresar al mundo real, este le sonreía y al mismo tiempo que le entregaba unas tijeras quirúrgicas.
-Es el padre quien corta el cordón umbilical.- le dijo sonriente. Una de las enfermeras se hizo a un lado, dejando al nuevo padre cortar el cordón de su pequeña, para después llevársela a limpiar, la otra enfermera insistía en darle un sedante a Marinette, pero esta se negaba.
-¿Dónde la llevaron?- pregunto, Adrián miro el rostro de su prometida la angustia de ya no ver a su bebe le hacía ver demasiado encantadora… podría ser raro pensar eso, pero era verdad.
-La están limpiando.- le dijo.
Pronto la enfermera regreso con la bebe en un cunero que dejo aun lado de la camilla; todo el personal que asistió al parto comenzó a salir por una puerta opuesta de la habitación, dejando al nuevo par de padres y al médico quien se encargaba de llenar una tablilla.
-¿Tienen un nombre para la bebe?- les pregunto.- tengo que ponerle el brazalete.
Ambos se miraron, hasta ahora no habían caído en cuenta que no tenían bien definido que nombre llevaría su pequeña, Marinette le miro desconcertada esperando hallar una respuesta en Adrián, este simplemente le sonrió tomándole de la mano.
-Emma.- dijo él, Marinette abrió los ojos por la sorpresa, más no tardo en sonreírle. El nombre que siempre había soñado en darle a su hija cuando la llegara a tener y ese era el día.
-Emma…- repitió el doctor colocando el nombre sobre el brazalete, coloco este alrededor de la pequeña muñeca de la niña.- Bien aquí termina mi trabajo, felicidades…- salió de la habitación por la puerta donde antes salieron las enfermeras.
-¡Pensé que mentías, realmente eres una niña!- hasta ahora que Adrián se había olvidado por completo de la presencia de Plagg oculto en su chaqueta, tomo el pendiente dentro de su bolsillo y lo coloco en la oreja de Marinette, una pequeña luz roja salió de los pendientes dejando ver a Tikki.
-¡Si que eres muy linda!- exclamo la kwami acercándose a la pequeña. Adrián y Marinette sonrieron.
-Ahora entiendo porque Nino no quería que naciera hoy.- dijo Marinette mirando a la bebe dormida en el cunero siendo observada por los kwami.- debes estar muy feliz por este regalo.
-Es el mejor que me han dado en toda la vida.- le respondió tomándole la mano para besarla.
-Dime la verdad ¿entiendes porque Nino te dijo eso?
-Honestamente… no
-Yo si lo se… padre eh hija cumplen el mismo día.- el rubio le miro ya comprendiendo un poco mejor las cosas.- feliz cumpleaños Adrián.
No pudo evitarlo, casi comienza a llorar, más que eso solo abrazo a Marinette fuertemente sin lastimarla, en verdad y de corazón lo decía, ese es el regalo más importante y hermoso que atesoraría el resto de su vida.
Ya eran las nueve de la mañana y aun Adrián no salía dela habitación una enfermera solo les dijo que todo salió bien pero eso no los mantenía del todo tranquilos. La puerta de la habitación se abrió por fin, de esta salió Adrián con un pequeño bulto en los brazos.
-Ya era hora.- exclamo Chloe poniéndose de pie.
-¿Qué fue?- Sabine pregunto emocionada por saber sobre su nieto.
-Es una niña.- respondió el orgulloso nuevo padre.-¿Alguien podría cargarla?- Sabine que era la más cercana tomo a su nieta en brazos, apenas la tuvo consigo Adrián se desvaneció, deslizándose por la puerta.
-¡Adrián!- exclamaron todos, Chloe y Alya intentaban asistir al pobre rubio.
-Pobre.- comenzó Nino.- Sabe que este día tendrá que comprar regalos y no solo recibirlos por compartir cumpleaños con su hija.- todos miraron por pautas iguales a Adrián y Nino- es su cumpleaños.
-¡Es verdad!- exclamo Sabrina sacando su ajenda casi de inmediato.- ¡Hoy es cumpleaños de Adrián!
-No ah podido recibir mejor regalo que este.- Dijo Tom.
Chloe fue a por algún médico que atendiera la pobre y desmayado Adrián Agreste, por otra parte y siendo más importante las miradas de todos se centraron en la pequeñita que estaba ajena a todo lo sucedido con su padre en esos momentos.
Notas finales:
FUE NIÑA FUE NIÑA! – tira flores por la felicidad- awww Adrián y su pequeña Emma comparten cumpleaños el mismo día que bonito. Jejeje ¿Qué les pareció el capitulo? ¿Demasiado rosa? Solo espero no haberles causado diabetes nuevamente jeje
Es pero les gustara el capitulo de hoy.
Dudas, preguntas, sugerencias, aclaraciones lo que sea todo es bien venido n.n
Hasta la próxima actualización-
