Disclaimer: Lospersonajesnonos pertenecen,sonobradeS.M. (ExceptoLyla, Ethan, Frederick y Charlotte)


Capítulo 21

Respira

Lyla POV

-Lyla… despierta cariño, Lyla – escuché a lo lejos la voz de mi pa… Frederick – LYLA – algo me meció fuerte y abrí los ojos un poco desorientada, una luz blanca muy brillante me impedía ver bien.

-Hasta que despiertas niñita, no vuelvas a asustarme así.

-Dele especio, necesita oxígeno – dijo una voz conocida, al ver a Federick y a Edward se me revolvió el estómago y juro que estaba a punto de vomitar, Edward tomó mi mano y hasta puedo asegurar que estaba tomando mi pulso, uno de mis padres era médico y el otro abogado, que combinación ¿no?, reí mentalmente y traté de ponerme en pie.

-Creo que mejor sería irnos Lyla, necesitas descansar.

-Lyla, son muchas emociones juntas – comenzó Edward – estoy de acuerdo con el Señor Novacek, deberías tomarte las cosas con calma.

-Con calma… quieres que me tome las cosas con calma… mierda Edward, tu…. TU NO SABES LO QUE ESTÁ PASANDO POR MI CABEZA AHORA, NO PUEDO Y NO DEBO HASTA QUE LOGRE ARMAR EL PUTO PUZZLE QUE TENGO REVUELTO EN LA CABEZA, ACABO DE ENCONTRAR LAS PIEZAS PERDIDAS Y … POR PRIMERA VEZ EN LA VIDA CREO QUE POR FIN VOY A RESOLVER INTERROGANTES QUE LLEVO "DORMIDAS" DURAN MAS DE 20 AÑOS, ASÍ QUE POR FAVOR NO ME PIDAS QUE ME TOME LAS COSAS CON CALMA PORQUE NO LO VOY A HACER HASTA QUE TE VEA FUERA DE ESTE LUGAR Y ENCONTREMOS AL ASESINO DE MI MADRE – hablé con determinación.

-Lyla cariño, siéntate y no levantes la voz – le llamó la atención Frederick.

-No, no quiero sentarme, no quiero que me manden, quiero resolver esto ahora.

-No seas inmadura Lyla, no fue así como te educamos – respondió serio Frederick.

-Cual es el problema con si por primera vez me defienda y opine por mi y no con lo que el resto desea escuchar, por Dios papá… jamás les he faltado el respeto, ¡pero tengo opinión propia!

-¡No vamos a discutir esto acá señorita!

-¿Y por qué no?, ¿Por qué no he sido perfectamente correcta?

- Lyla ya basta.

-Bueno me parece este lugar perfectamente correcto, un lugar neutro – sé que me estaba comportando como quinceañera pero fue inevitable.

-BASTA LYLA, no viajé desde tan lejos para soportar una escena de kínder garden.

-Yo no te pedí que lo hicieras papá, perfectamente puedo arreglármelas sola con Edward – él me tomó del brazo y me llevó al otro rincón de la sala, Edward veía toda la escena expectante.

-¿Y tú crees que alguien creerá la historia? De una niña encaprichada que quiere volver el tiempo, defender al asesino de su madre biológica, tu cabeza crea muchas fantasías Lyla te conozco hace mas de 20 años y tú le crees al primer pelafustán que te vende una historia, llevo en este negocio toda mi vida, pensé que eras un poco más inteligente hija.

-Pues siento defraudarte pero la tonta que tienes en frente en Lyla Nova… Lyla Cullen – corregí – siento haber sido un error – tiré mi brazo para sacarlo del fuerte agarre de sus manos, me acerqué a Edward y le di un beso en la frente – juro que resolveré esto Edward.

-Lyla no te vayas – dijo él en voz baja.

-Lo siento, pero te prometo que todo estará bien Pa… Edward – sin nada más y con una gran confusión en mi cabeza me fui de la cárcel, cabizbaja y con un par de lagrimas recorriendo mis mejillas.

Cuando llegué a casa estaba mi cable a tierra, Ethan.

Lo primero que hice cuando lo vi fue tirarme entre sus brazos apoyar mi cabeza en su pecho y llorar, necesitaba desahogarme, mi cabeza era un mar de confusión, hoy mas que nunca sentía que vivía en una mentira.

-Lyla, amor que pasa, ¿te hizo algo ese criminal? – Me separé inmediatamente de él y me puse en pie alejándome él.

-No vuelvas a llamarlo así, ¿entendiste Ethan?

-Amor que sucede, ¿por qué estás así?

-¿Te parece poco que al despertar encuentres que todo en tu vida es una mentira?

-Mi amor por ti no lo sé – el siempre podía hacerme sonreír, pero de pronto recordé algo - ¿por qué me lo ocultaste? Me engañaste – me quejé.

-No te engañé, solo te oculte información, pero te guié en tu búsqueda, esto debías hacerlo "sola" amor, también me sentí mal al no decírtelo, pero es algo que debías hacer tú.

-Iré a Forks.

-¿QUÉ?

-Ya me escuchaste, no me hagas una escena tú también, por favor.

-No te hago una escena y ¿para qué quieres ir a Forks?

-Necesito hablar con Jacob Black.

-Lyla, amor, olvídate de esto.

-No lo haré… menos ahora Ethan, necesito sacar a mi papá de la cárce.l

-Cielo, esto no es fácil.

-Necesito descubrir quien fue, necesito meter al culpable a la cárcel… debo hacerlo - En eso sentí un fuerte mareo y tuve que agarrarme de uno de los brazos del sillón para no caer.

-Cariño, ¿estás bien? – sentí sus brazos alrededor de la cintura, pero tuve que apartarme de él y corrí al baño, a los segundos lo tenía atrás de mi sujetando mi cabello y tocando mi espalda.

-Ándate, por favor, esto es … asqueroso.

-No me voy a ir Lyla, toma – me entregó una toalla húmeda

-Gracias.

-¿Lyla, comiste algo?

-No … nada.

-No creo que sea aconsejable que nos vayamos hoy a Forks, debes descansar esta tarde, ¿bueno?

-Prométeme que lo haremos… por favor.

-Lo… prometo – dicho esto me dio espacio y salió del baño.

Esa tarde me acosté temprano, Ethan estaba a mi lado recostado en la cama, ninguno de los dos quería hablar más del tema, así que apoyé mi cabeza en su pecho y dejé que me acariciara mi cabello con una mano, mientras con la otra sostenía un libro de medicina.

De ahí todo se puso negro gracias al relajante muscular que me dio mi novio, esta vez necesitaba algo que relajara mis músculos en especial el de mi cabeza, era necesario despejar ciertos pensamientos por un momento de mi cerebro, a la mañana siguiente un olor llamó mi atención, café de grano recién hecho, mi olor favorito así que inspiré fuertemente pero tuve que volar al baño, unas malditas nauseas aparecieron y vomité.

A los segundos sentí que tocaban la puerta del baño, era mi sobreprotector novio.

-Lyla, ¿puedo pasar?

-Estoy bien Ethan – le respondí, intenté relajarme y una vez que pasó el mareo y me pude sostener me metí a la ducha, dejé que el agua tibia relajara los músculos de mi cuerpo, no demoré mucho, ya que como conozco muy bien a mi novio, sé que estaba al otro lado de la puerta esperándome para saber como seguía y al abrir la puerta me encontré con el que me examinaba de pies a cabeza.

-Creo que sería bueno que te viera un médico – fue lo primero que dijo al verme.

-Estoy bien.

-Estas pálida, con poco apetito, desde ayer vomitando por nada y tu padre me dijo que te desmayaste ayer en la cárcel, Lyla ¿por qué no me lo comentaste?

-No te enojes, era para no preocuparte.

-Pero como quieres que no me preocupes, tú eres mi vida.

-Estoy bien.

-Si… estas bien pálida, ojerosa y con los ojos llorosos – en ese instante mis lágrimas comenzaron a caer.

-Pero no me retes – le pedí en un susurro.

-Oh amor lo siento, pero me preocupa verte enferma - el me abrazó y acarició con cuidado mi espalda – me preocupa verte así, debemos ir a un médico antes de irnos a Forks, nuestro vuelo sale en un par de horas.

- ¿NOS VAMOS HOY A FORKS? – pregunté con una sonrisa.

-Ehh... si, nos vamos hoy… ¿estás segura que te encuentras bien Lyla? – él tocó mi cabeza y me miró directamente a los ojos, yo asentí, ahora me sentía bien – Okay, vístete mientras termino de preparar el desayuno, aprovecha de hacer tu maleta, te espero en el comedor cielo – él besó mi mejilla y luego me dio espacio para prepararme.

Llegamos de madrugada a Forks, siempre estaría agradecida del amor de mi vida, él había gestionado todo para una agradable estadía, desde que llegamos al aeropuerto internacional de Seattle, Ethan había arrendado un auto y en menos de 3 hrs estábamos en Forks, en una casita muy linda, cerca de La Push en Forks.

Al despertar ese molestas nauseas estaban presente, pero esta vez gracias a Dios no hubo vomito, así que traté de disimularla lo mejor que pude, tomé una ducha rápida mientras mi novio dormía y lo sorprendí con un rico desayuno, si, porque mi precavido y sobreprotector novio había pasado a un minimarket en la carretera a comprar provisiones para estos días en Forks.

Luego de desayunar le pedí a Ethan que me acompañara a dar una vuelta por el pueblo, fuimos a una librería, Ethan se compro otro libro de medicina para su colección, me regalo una edición especial de "Sueño de una noche de verano" de Shakespeare, almorzamos en un restaurante local y luego pasamos a una florería, compré un ramo de Lilium, gerberas y rosas.

Luego tomé la mano de Ethan y fuimos a donde estacionamos el auto.

-¿Puedo manejar yo? – le pedí con un puchero.

-Desde luego, me abrió la puerta del piloto y una vez que subí y la cerró guardo las bolsas con las compras en la maleta y se subió al lado del copiloto, manejé unos 20 minutos fuera del pueblo y me estacioné en el cementerio.

-Lyla ¿qué hacemos aquí? – apagué el motor, tomé las flores que estaban en el asiento de atrás y respiré antes de hablar.

-Quiero mostrarte algo… baja – bajamos, tomó mi cintura y caminamos en silencio, Forks no tenía un día muy agradable, estaba frio y había una pequeña llovizna.

Me detuve ante una lápida y suspiré.

-Ethan, este es el lugar… aquí está mi mamá – él hizo más fuerte en agarre de su cintura y yo inhalé el aroma de su cuello, eso me tranquilizaba.

-Ya amor, tranquila, todo estará bien.

-Contigo a mi lado sé que todo estará bien – luego de eso el me ayudó a arreglar las flores dentro de 2 floreros que estaban sobre su lápida, todo en un completo silencio, necesitaba que de cierta forma mi madre me transmitiera la paz que necesitaba para seguir enfrentando esto.

-¿Ya estás lista amor? – preguntó mi hombre.

-Si, hasta pronto y gracias mamá – susurré antes de dejar un beso en su lápida, caminamos abrazados de vuelta hacia el auto, de regreso condujo él a la casa, esa tarde la aprovechamos para nosotros, mi celular tenía varias llamadas perdidas, pero como quería desconectarme del mundo opté por apagarlo y enfocar todas mis energías en disfrutar la compañía de mi media mitad.

A la mañana siguiente nos despertó la tormenta eléctrica que se escuchaba fuerte, al parecer hoy no podríamos hacer mucho, al abrir mis ojos vi que Ethan me miraba con ese amor puro e incondicional me dio un suave beso en los labios y luego se puso de pie para tomar un ducha, aproveche de preparar el desayuno, el apareció de la nada en la cocina y me asustó.

-¿Y cuáles son los planes para hoy señorita Lyla?

-Regalonear con mi guapo novio – respondí para luego besar su mejilla, antes de desaparecer de la cocina y dirigirme al baño, tomé una ducha, menos mal hoy solo sentí una molestia en la cabeza, estaba segura que eran los nervios que me habían jugado una mala pasada, luego de vestirme vi que Ethan estaba poniendo la mesa para desayunar, me sirvió te que había dejado preparado y decoró mis wafles, este hombre era encantador.

Di un mordisco a mi Waffle y encontré que no estaba tan rico.

-¿Qué pasa Lyla?

-¿En verdad te lo comerás?

-¿Qué cosa?

-Tu waffle… ¿están ricos?

-Están deliciosos amor, como siempre

-No saben igual

-Están como siempre cielo – me miró extrañada, pero siguió comiendo en silencio.

-Necesito pedirte un favor.

-Claro, tú dirás.

-Iré a ver a Jacob Black.

-No ahora Lyla.

-Iré después del desayuno.

-Entonces iré contigo.

-No… él es un poco especial.

-Con mayor razón, ya estoy harto de los locos en tu vida.

-Tú eres el único loco al que quiero – él me sonrió.

-Mas te vale… quieres… ¿en serio quieres ir sola?

-Sí, necesito que confíes en mi, nada me pasará – él lo meditó un momento.

-Te iré a dejar y te iré a buscar, es mi única condición – asentí, no quería comenzar una batalla antes de tiempo.

50 minutos más tarde estaba despidiéndome de mi novio para entrar luego tocar la puerta de la casa de Jacob Black, estuve esperando unos 2 minutos refugiándome de la lluvia cuando por insistencia abrió la puerta y se sorprendió al verme, incluso pude notar una sonrisa en su cara.

-Jacob Black… necesito hablar con usted – traté de decir mientras mis dientes castañeaban, él me hizo entrar a su casa y escuché el auto de Ethan partir.

Jacob Black lucía bien, estaba afeitado, aseado, su hogar se veía un poco más ordenado y limpio, su ropa lucia bien, aunque llevaba una polera manga corta y jeans, iba descalzo, ¿es que este hombre era caliente por naturaleza?

-¿Qué hace por acá señorita Novacek?

-Lyla … solo Lyla Señor Black – Corregí, él me miró como pidiendo explicaciones… okay era momento de pedir la información que necesitaba.

-Necesito… Jacob, necesito que hablemos… necesito su ayuda. – le expliqué todo lo que había hablado con la familia de Edward, que había llegado a Edward y le confesé que era hija biológica de Isabella Swan, que es lo que había pasado y como había llegado con los Novacek, él estaba notoriamente sorprendido e hizo algo que realmente no esperaba, acarició mi mejilla con cuidado y una lágrima brotó de uno de sus ojos.

-Sabía que una parte de mi princesa debía estar viva en algún lugar del mundo – eres la copia de tu madre Lyla, ella estaría muy orgullosa de ti – esas palabras me hicieron llorar a mi, malditas hormonas, no estaba en mi ciclo como para que se despertaran de la nada.

Hablé mucho más con Jacob, ahora que tenía un lazo que de cierta forma me unía a él, permitió abrirse más a mí, me contó anécdotas que vivieron en Inglaterra, como la conquistó, me contó todo lo que me quiso, incluso me mostró un par de fotos que tenía guardadas de ellos dos y su pancita notoriamente visible, pero hubo un gran cambio de humor cuando pedí que me contara mas de Edward y realmente se enojó cuando le dije que no creía que él fuera el culpable.

-Lyla eres tan terca como tu madre, terminaras muerta tu también y Ethan será parte de este infierno así como lo soy yo – dijo a la defensiva.

-Jacob, créame que lo que le cuento es verdad.

-Lyla, yo lo vi… vi el cuerpo de tu madre, es la imagen que está presente la mayor par te día en mi cabeza, por favor no cometas el mismo error.

-Lo siento Jacob, pero se que esta ves mis instintos no fallan – en eso sonó mi celular, Ethan me esperaba afuera de la casa, me despedí de Jacob, quien me pedía una y otra vez que abandonara esta "misión", pero le dejé claro que esta batalla la iba a ganar yo.

El trayecto a casa fue en silencio, estaba cansada, tenía pena, rabia y no quería que la vida fuera así, una mentira, de la nada las lágrimas brotaban por mi mejilla, Ethan acariciaba mi mano y una vez que llegamos a la casita que estábamos arrendando, peparó un té para mi y otro para él y se sentó a mi lado.

-Lyla… ¿cómo te fue? – respiré y hablé, le conté todo, el me escuchaba detalladamente, no opinaba, solo de vez en cuando acariciaba mi espalda.

-¿Ya has terminado tu trabajo en Forks? – preguntó de la nada – yo asentí – bien, porque mañana a primera hora volveremos a Forks.

-¿Por qué? – pregunté como una niña pequeña.

-Porque hay trabajo por hacer en Nueva York, llamó tu papá, quiere verte, está preocupado por ti, han encontrado evidencia que puede servir, ¿has hablado con un tal Newton? – preguntó un tanto enojado.

-Aquí en Forks cuando llegué.

-¿Qué hay de unos emails?

-¿Te metiste en mi correo? – Pregunté furiosa y poniéndome de pie, pero me mareé de inmediato.

-Yo no fui, Lyla de ahora en adelante queda prohibido que hables con él a menos que tu padre lo indique, ¿entiendes? – empecé a respirar pesado, mi cabeza está haciendo click y procesando información muy rápido.

-Yo… - comencé a decir, pero él hizo que me sentara.

-Lyla… hay algo más – respiré pesado

-¿Qué? – el sacó una caja rectangular…

-Necesito… Necesito que hagas esto, tengo descubrir si es por esto que te encuentras así – dijo casi en un susurro, leí la caja "Test de Embarazo"… mierda, esto no podía estar pasando en este momento… ¿o si?


Chicas! Primero que todo, perdón la demora, pero Enero ha sido de locos.

Muchísimas gracias por sus RW, alertas, favoritos, DM y todas esas muestras de cariño que nos entregan, prometemos de ahora en adelante responder cada una de ellas.

Esperamos que les haya gustado el capítulo.

Gracias sita Beta DaniiEverdeen, te adoramos.

Besos y hasta el próximo domingo.

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