¿El peor de todos?

Ío se fue acercando al lugar, mirando para todos lados, aun le daba un poco de cosa hacer eso... Pero bueno, a fin de cuentas estaban para eso... Abrió la puerta del magno recinto, normalmente evitaba hacerlo a menos que le ganaran sus instintos naturales, pero bueno... Había perdido la pelea... Al acercase a uno de los aposentos noto algo que le dejo boquiabierto.

-¿Que hace el caballero de Capricornio aun aquí? -El chico se apresuró a quitarle la mordaza a EL Cid, quien se hallaba esposado a una elegante cama con dosel.- ¿Es... estas...? ¿Bien?-El chico le miro algo preocupado.

-Sácame de aquí...-gruño El Cid, el chico le libero y le tendió los pantalones. La razón por la que había ido se esfumo apenas vio que le había pasado al caballero.

Pilar del Océano Atlántico Norte.

-Maestro.-Kanon salió de su pilar y fue a ver que quería Ío.

-¿QUE HACE ÉL AQUÍ?-preguntaron los dos mayores al mismo tiempo.

-Este...-Ío miro a su maestro y luego a El Cid- Maestro... las nereidas lo tuvieron cautivo... todo este tiempo...-miro al mayor que entendió enseguida que quería decir el chico.

En un segundo, los ojos del El Cid estuvieron con una expresión bacía y fue arrojado por Kanon por la otra dimensión directo a la playa del santuario de Athena.

-Listo... No recordara nada de nada...-informo Kanon, mientras se sacudía las manos.- ¿Que hacías con las nereidas?

-Este...

-Tranquilo, si te dijera la cantidad de veces que las fui a ver cuándo tenía tu edad y tú dormías abrazado a tu osito...-comenzó a caminar hacia su pilar- no término más... Así que no te preocupes por el "que pensara"...

-El maestro siempre tan comprensivo...-susurro el chico algo avergonzado

Casa patriarcal. Santuario de Athena.

-Ares tiene a Saga -informo Athena con una expresión sumamente preocupado que casi es transmitida a los semblantes de los restantes presentes.

-No puede meterse, de nuevo, en su cuerpo...-informo Shaka- eso todos los sabemos...-Menos nosotros, pensó con amargura Sísifo.

-¿Que le puede hacer Ares a Saga?-pregunto algo preocupado Regulus.

-Nadie sabe con certeza la maldad que es capaz de llegar a estar haciendo en este preciso instante-le replico Athena al menor.

-Seguramente está planeando alguna atrocidad para hacerle a los chicos...-gruño Milo, hecho una fiera interna y externa.

Santuario de Ares, Tracia.

Pero este brócoli de mierda...

Se quejaba el dios mentalmente, mientras con hilo dental intentaba sacar el trocito que se había atascado en su blanca dentadura.

Casa patriarcal.

Un destello vino tinto se apareció de golpe en mitad del salón y el dios Dionisio apareció vistiendo su armadura. Era la primera vez que los dorados del siglo XX lo veían con su ropaje divino y con un semblante tan preocupado en el rostro.

-Espero que puedas desmentirme algo que escuche...-pidió el dios, sin duda la preocupación no era algo que iba con el dios del vino y el éxtasis festivo.

-¿Que escuchaste?

-Que nuestro, por desgracia, medio hermano tiene a dos de tus caballeros-informo el dios de cabellera vino tinto y ojos verde olivo- al igual que todos los restantes del miembros del panteón, sé muy bien que esto puede provocar la ruptura del tratado de paz que mantiene la calma entre los dioses...-Todos se sorprendieron al ver al dios tan preocupado- pero como la persona que me lo dijo, no estaba en una situación fiable... Prefiero confirmarlo o esperar que me lo niegues tu misma.

-Sí, tiene a dos de mis caballeros-la preocupación se asentó a un más en el rostro del joven dios.- ¿Cómo te enteraste?

-Pues... El jefe de la guardia de Ares... Tiene el mismo problema que el juez Radamanthys...-informo el dios con una media sonrisa- por eso no sabía si confiar en lo que decía o no...

-¿Qué quiso decir con eso?-pregunto Defteros por lo bajo a Dohko. Como respuesta, Shion hizo gesto de empinar el codo con disimulo. Todos los del siglo XVIII se quedaron internamente boquiabiertos.

-Entiendo por qué viniste aquí...-informo la diosa Athena- ¿Sabes quienes más están al tanto de lo que ha hecho Ares?

-Pues... Hermes y Momo seguro-replico Dionisio- creo que también Bóreas, pero sabes que es discreto... -la diosa dejo libre un suspiro- en cuanto a los otros dos... Ya me he encargado de que momentáneamente mantengan el pico cerrado. Yo no quiero una guerra.-sentencio el dios- amo mucho este mundo y a los humanos para permitir que se desate...

-Lo comprendo Dionisio, nunca te tomaste la molestia de ocultar que simpatizas con los humanos-la diosa le sonrió- es bueno saber que estarás de mi lado...

-Sabes que no soy de pelear, pero mis subordinados son muy buenos curando heridas...-miro a los guerreros- aunque cueste creerlo. No te apoyare con tropas, en caso de que la guerra sea inevitable, pero si te apoyare con médicos para estas.-el dios realizo una reverencia y comenzó a retirarse.

-Dionisio.-llamo de golpe Athena.

-¿Si hermana?-el dios le dedico otra de sus miradas preocupadas.

-¿Qué hiciste para que Momo y Hermes se mantengan callados la boca?

-Soy famoso por ser el poseedor del vino que es capaz de emborrachar a un dios con solo un sorbo.-informo este con una media sonrisa- esos dos no pueden articular dos letras juntas... Aunque quisieran soltar la lengua, nadie les entendería... Pero eso es temporario... No sé cuánto tiempo los pueda mantener callados.-los ojos abiertos de Athena parecían los de una lechuza, por lo amplio de su tamaño. - aprovecha este tiempo para evitar que se desate la guerra, hermana.-el dios se desapareció en un destello.

-Bueno, supongo que era de esperarse que recurriera a ese método...-susurro Shion.

-¿Al dios Dionisio le preocupamos?-Regulus no era capaz de creer lo que había visto con sus propios ojos, dado que siempre había escuchado de Dionisio como un dios indeseable que solo sabe de vino y juergas.

-Dionisio ama a los humanos y la tierra, tanto como yo-informo Athena- la única diferencia es que Dionisio es más dado para el disfrute de la vida... No es capaz de empuñar armas, a menos que realmente otra opción no le quede...


Unos delicados pétalos de flores entraron al recinto y una diosa surgió de un torbellino formado por estas. Una fragancia a flores provino de esta mientras se acercaba a Athena. Llevaba puesta una armadura en tonalidades verdes con adornos que parecían simular flores.

-Hermana.-la diosa hizo una reverencia ante Athena, llevaban horas debatiendo que hacer.

-Perséfone-saludo esta, dejando helados a todos los del siglo XVIII. ¡LA REINA DEL INFIERNO ESTABA EN EL SANTUARIO!- ¿Qué haces aquí?

-Tu sabes muy bien que discrepo con la teoría que Hades maneja con respecto a los humanos.-informo la diosa en un tono sereno.- Y una guerra entre tú y el otro bruto, que trágicamente tenemos como hermano, no es algo que pueda decirse... me parezca agradable.

-Entiendo lo que dices...-informo Athena haciendo una mueca- que pena que lo de la flor sea mentira...-todos se miraron, era claro que las damas querían hablar un poco.- ¿Cómo te enteraste?

-Dionisio.-la diosa le miro- el me lo dijo. Al igual que yo, no quiere saber nada con que se desate una guerra.-informo haciendo una mueca preocupada- Hades todavía no sabe nada.

-¿Thanatos e Hipnos?-pregunto Shion- ¿Ellos saben?

-Problema resuelto con esos.-informo con una mueca que le puso los pelo de punta a todos los hombres presentes- les dije que si se van de lengua le digo a: Hades que el muy idiota le puso los cuernos a nuestra hija, que no es cierto, y a Patisea que lo vi teniendo sexo con una ninfa... Te aseguro que para esos dos es...-hizo un gesto pasándose el dedo índice por delante del cuello- prefieren hacer 1.000.000 de vueltas al lago de sangre herviente antes que yo vaya, con esas mentiras, a los oídos indicados...

-¿Enserio sería capaz de hacer eso para que Hades no participe en la guerra?-pregunto Regulus por demás sorprendido.

-Niño, fui capaz de comer una rana para evitar ir de compras con mi madre.

-Pensé que Hermes me bromeaba cuando me lo dijo-informo Athena, por demás sorprendida- papá tiene razón, tu si sabes llegar más allá de los limites...

-¿Cómo esta tan segura que Hades no sabe nada?-se atrevió a preguntar Asmita- algo tan importante de seguro ha de llegar a sus oídos.

-Por qué esta agotadísimo y lo que menos quiere es que alguno le moleste mientras duerme.-embozo una sonrisa misteriosa.- A pesar de los años, aun no logra seguirme el paso...-Athena se puso roja como un tomate, mientras otros se imaginaban al dios del infierno con un nocaut en la cama.- los espectros saben que mientras yo estoy en el inframundo, tienen que mantenerse BIEN lejos de Giudecca... Y Pandora no se arriesgaría a que yo la vista con vestido de flores si la pillo por ahí.-embozo una sonrisa por demás cruel y luego miro a Athena- ¿Ya sabes cómo proceder?-la diosa negó con la cabeza- puedo enviar a mis guardianas elementales a inspeccionar el santuario de Ares...

-Eso sería una declaración de guerra-Athena negó con la cabeza- si llego a necesitar tu ayuda, te la pediré. Gracias por ofrecer tu ayuda, Persi.

-La oferta está sobre la mesa-informo la diosa, antes de desaparecer de la misma forma en que había llegado.

Mazmorras, Santuario de Ares, Tracia.

-No voy a crecer más, no importa cuánto me estiren...-gruño Kardia, mientras unas cadenas tiraban de sus muñecas y tobillos.

-Por 50° vez... Cállate-gruño Phobos.

-Es que me aburro...-informo el caballero- Por esas cosas ¿No tienes el tercer libro del señor de los anillos?

-Acaso me viste cara de bibliotecario-el dios dejo lo que estaba haciendo y comenzó a ir hacia la puerta-que alguien se encargue de este parlanchín que ya me tiene agotado.

-Solo le pedí un libro...-Kardia aflojo sus muñecas y las retiro de debajo de las esposas.- Tengo manitas pequeñas-hizo una mueca desilusionada.- A no... Este idiota me puso los grilletes flojos.

Habitación.

-Maldita sea...-Saga intentaba liberar sus muñecas de las argollas, de algún material anti cosmos, que le mantenían sujeto al trono me mármol- malditos idiotas... En la que me metieron... Juro que cuando me libere los mato a todos- menos a Regulus, el nene me cae bien...

-Esas palabras...-Ares se acercó al caballero y le sonrió con burla- me agradan... Veo que cargas con instintos asesinos...-el dios puso su mano en la frente de Saga y le obligo a apoyar la cabeza en el respaldo.- Increíble ¿No...? Desde que estropeaste mis planes que vengo soñando con este momento-informo el dios, mientras comenzaba a caminar por el recinto- ¿Acaso te he cortado la lengua que no replicas?-se paró frente al caballero y le miro a los ojos- tobillos y muñecas... las sujetas debidamente y restringes cualquier movimiento posible...-sonrió malicioso.- ¿Algo que quieras decir?

-Me entere que Enio te boto de nuevo-sonrió malicioso- ¿Realmente la amas o lo haces por masoquismo?

-¿Quién te dijo?

-Hermes.

-Matare al maldito buchón, se toma su papel de mensajero muy enserio...-el dios comenzó a caminar por la habitación.-Pero deja de desviarme...-El dios se acercó a Saga con una cruel sonrisa en los labios- no logro decidirme en que hacerte primero...

-Mientras decides me hecho un sueño...-informo Saga, con expresión aburrida- Ya no hay nada que puedas hacerme... Ya me inmunizaste luego de 13 años.

-Tengo a Milo en mi poder... ¿Qué te parece si...?

-Ese es Kardia.-interrumpió Saga- si le rompes los huesos, me haces un favor.-Al dios de la guerra casi le da un tic.

Salón del trono, Santuario de Athena.

-Estamos atados de manos-dijo Sísifo, en eso la puerta se abrió y apareció un muy confundido El Cid.

-¿El Cid?-Shion parpadeo un par de veces y miro a los del siglo XX, quienes disimuladamente se encogieron de hombros- ¿Dónde estabas?

-Este... -Pareció meditar lo que iba a responder- no lo recuerdo, Shion, he estado todo el camino intentando recordarlo.

-¿En dónde "apareciste"?-pregunto Aspros mientras se acercaba a él y le miraba fijo a los ojos- tienes las pupilas dilatadas...

-En la playa de Cabo Sunion... ¿Qué hay con mis pupilas?

-Que te borraron la memoria-fue lo simple que respondió Defteros- control mental o borrar memorias solo deja un rastro físico de solo unas horas... Y ese esta en las pupilas...

-¿Sucede algo?-pregunto al notar el semblante de la gran mayoría.

-El dios Ares, tiene a Saga y a Kardia-informo Asmita, dado que a los otros tranquilamente les podía traicionar algún gesto.

-¿Pero... cómo?-varios se encogieron de hombros, era mejor seguir la corriente.

-Aun no lo sabemos-informo Athena- pero temporalmente estamos atados de manos...-El Cid le miro algo sorprendido- a pesar que estoy segura que Ares le tiene y tengo una confirmación de origen "no fiable"-todos se hacían la idea de que se refería al guerrero borracho- NO puedo mandar a nadie al territorio de Ares sin desatar una guerra... -en eso notaron la rabia de los del siglo XX, quienes claramente pensaban mil y una formas para matar a Ares.-Athena se levantó del trono y se retiró por unos breves minutos en compañía de Shion.

-¿No le puede pedir ayuda a algún dios, amigo, para verificar si Ares lo tiene o no?-pregunto Regulus, los del siglo XX se miraron y luego miraron al lugar por donde salía Athena.

-Hay alguien...-comenzó Ángelo- una persona que pasaría completamente desapercibida...

-¿Pero?-Manigoldo le miro.

-Pues... tendríamos que mandar a cierta persona.-informo Shura con una sonrisa maliciosa.

-Chicos.-Dohko les miro fiero- les recuerdo que es un asunto serio...

-¿De qué hablan?-Regulus miro a su tío y luego noto la mirada que la gran mayoría del siglo XX le dedicaba.- Este... ¿Por qué me miran?

-Porque tienes la edad justa.-informo Aioria, encogiéndose de hombros- y por qué eres lo suficientemente listo para saber negociar...

-¿Disculpa?-Sísifo le miro fiero- A que te refieres con "la edad justa"-pregunto en un tono por demás amenazante- es un niño.

-Por eso.-Milo sonrió burlón- nosotros ya estamos muy crecidos... A pesar que le conozcamos, no nos va a prestar atención... Aunque se lo pidiéramos de rodillas.

-Se puede saber que traman con Regulus.-pregunto Hasgart, también poniéndose a la defensiva.- No se crean que permitiremos que le hagan alguna atrocidad al chico...

-Ni que fuera tan grave lo que tiene que hacer...-dijo Ángelo con una sonrisa burlona- solo tiene que negociar un trato... con esa persona...

-Esperen...-Sísifo puso a su sobrino tras él- No pienso tolerar que le hagan algo así a mi sobrino...-gruño el caballero.

-¿Se puede saber qué pasa?-Athena entro y miro a los presentes.

-Ellos quieren enviar a mi sobrino al santuario de otra dios para "negociar".-informo Sísifo, que de haber tenido su arco en las manos hubiera comenzado a matar dorados...

-¿Al santuario de quién?-la diosa miro a los caballeros.

-Al de "Belén".-informo Aioria con una expresión seria.

-¿Por qué no se me ocurrió?-Athena sonrió aliviada.- Ella es la única que puede ir a Tracia y no llamar la atención.

-Athena... ¿Usted está de acuerdo?-Hasgart estaba horrorizado.

-Pues... si, En nunca se puede resistir a ayudar a un niño.-informo la diosa encogiéndose de hombros, mientras los otros sonreían burlones. En eso miro fijo a los del siglo XX, quienes pasaron saliva- pobre del que hablo en doble sentido...-dijo cuando descubrió que pasaba.-Pobre realmente de él...-ahora era turno de los del siglo XVIII sonreír.

-¿A qué se refiere?-Albafica le miro perdido.

-Que de nuevo-indico a los del siglo XX- les gastaron una broma y ustedes no la pillaron.

-Ella no le va hacer nada malo a Regulus-informo Dohko, que parecía muy molesto- estos idiotas quisieron liberar tensión y de nuevo les estaban molestando...

-Aioros. Ve con Regulus.

El caballero se indicó a sí mismo, para confirmar lo que le había dicho la diosa.

-Si, a ti te están hablando-informo Shion.

-¿Por qué yo?

-Porque tienes cara de nene-le replico la diosa, lo que le saco una buena carcajada a la gran mayoría- y por qué tienes alas... Aioria, dale tu armadura a Regulus. Sera una falta de respeto que no se presente con ella-Regulus miro a su tío, no quería ir...

-Athena... ¿Por qué no enviar a otro de nosotros?-pregunto amablemente Hasgart.

-Cuando vean que tengo razón-La diosa les miro fijo- los pondré a todos a limpiar las escaleras de aquí a Aries-informo la diosa, haciendo garla de parte de su divino mal genio.

-¿A nosotros?-Manigoldo quería matar a Hasgart.

-Cuando digo todos... -la diosa miro fijo a Manigoldo- es TODOS Manigoldo-los del siglo XX no pudieron evitar que se les escapara una sonrisa hasta que cayeron en la cuenta del TODOS.-Obviamente que ustedes están incluidos.-ahora era turno de los otros de sonreír- con Shion y Dohko nos cansamos de decirles que pararan con sus bromas, ahora las pagan. -la cara de espanto se hizo presente- pasaran todo el 24 de diciembre limpiando escaleras de mármol... y si no terminan pasaran todo el 25... Y pobre del que ose contradecirme.-advirtió la diosa.- No siempre soy la niña buena.

Santuario de Ares, Tracia, Turquía, al mismo tiempo.

-Maldita sea nuestra suerte...-Kardia estaba atado con cadenas a Saga, mientras Ares ponía dinamita (y todo los explosivos conocidos) justo debajo de ellos.

-Kardia, si te hubieras ido al santuario a buscar ayuda.-Saga intentaba desconectar unos cables con un pie- no estaríamos en este lio.

-Oye... intente rescatarte.-informo ofendido- Un gracias no vendría mal.

-Te agradezco la intención...-miro a Ares que se decía que tipo de bomba nuclear colocar- pero a pesar de ella, no logramos escapar... Y ahora este loco planea volar media Turquía con nosotros...

-Yo que iba a saber que este loco tenia semejantes... cosas.-informo mientras Ares le colocaba explosivo plástico en los tobillos.

-Estamos en el siglo XX, los dioses están tan mal de la cabeza como mis camaradas-replico Saga, Kardia lo pensó un poco... Sin duda el siglo XX debería ser una completa locura si los dioses estaban tan mal de la cabeza como la orden dorada.

-Extraño el siglo XVIII...

-¿Y el C4?-El dios comenzó a revisar el arsenal de explosivos que tenía con él- Este tarado de Phobos de seguro lo agarro para jugar de nuevo...-se fue de ahí insultando a su hijo.

-¿Alguna idea?

-¿Por qué me preguntas?

-Eres el del siglo XX.

-Solo a mi hermano, en esta situación, se le podría ocurrir una idea brillante para salir bien parados.-informo Saga.

-Reconoces muchas cosas... de Kanon.

-No voy a ser menos que él, por reconocer que es más avispado en algunas cosas.

Templo de Enio, Montañas, Toscana, Italia. Al mismo tiempo.

Pasar por los palacios había sido fácil, solo un guardián (el del ultimo) estaba despierto y este les había guiado al templo de su diosa. Regulus, miro de reojo a Aioros, estaba nervioso. Tenía que negociar con una diosa ¡CON UNA DIOSA! Aioros solo era su acompañante, su escolta por así llamarlo. Miro al guerrero que los recibió, alto y de aspecto intimidante no ayudaba en nada a calmar sus nervios... Aumentados por el hecho que la garla seria en plena noche italiana.

Salón del trono.

Al llegar a la habitación del trono, Aioros le tapó la boca y le hizo gesto de pasar sin hacer el menor ruido. Un niño, más chico que él, dormía en el trono abrazando un pato de peluche. El guerrero abrió una puerta lateral y les indico que les siguieran, Aioros le hizo transitar el camino a paso veloz sin sacarle la mano de la boca. La idea descabellada que Aioros lo iba a "forzar" a hacer algo con la diosa le reboto varias veces por la cabeza.

Santuario de Athena, Varias horas después.

Regulus entro comiendo una paleta de un rojo brillante, mientras Aioros con una cara de total mal humor.

-¿Y?-pregunto Shion, temiendo lo peor por la expresión de Aioros. Regulus asintió, con la paleta en la boca, y se paró junto a su tío mientras más de uno le veía con la paleta.

-¿Y eso de donde lo sacaste?-pregunto su tío, dado que sacando cuentas aún era de noche... tanto en Grecia como en Italia.

-La diosa Enio me la dio...-informo el chico.- Es muy simpática...-nada de lo que esperaba- Su santuario es enorme...-comento.- Esta de mal humor por que la diosa le llamo nenito.-informo en un susurro.

-Tenemos que esperar a que Enio...-escucharon que tocaban la puerta, Shion miro a Athena y luego a Dohko.- Adelante.

-Con esto nos garantizamos que el idiota no los vuele en mil pedazos por unas horas.-informo una joven de cabellera negra, jeans rotos y camisa a cuadros roja. Le arrojo lo que tenía en la mano a Athena, quien lo atrapo en el aire.

-¿Una caja de cerillos?-la diosa miro perdida a la joven, quien se encogió de hombros antes de ser revestida por una armadura rojo sangre. Se quitó el casco y miro a la diosa de la guerra justa.

-A que no adivinas que puso en la misma habitación que esos dos...

-Explosivos.-soltó Athena, haciendo una mueca.

-Al parecer... tu padre no se lució mucho con tu hermano... Mucho cuerpo y poco cerebro.-la diosa miro a Regulus- Menudo negociante me mandaste...-miro a la diosa- es el primero que me logra sacar seis cosas a cambio de una.-Todos miraron al adolescente que se hizo soberanamente el tonto.

-¿Seis?

-Aja. Seis.-muchos miraron a Aioros- la conversación era entre el muchachito y yo... Los terceros esperan fuera de mi despacho.

-Enio-la diosa Athena miro a la joven- te puedo recordar que me debes un favor...

-Sí, me acuerdo. En la era del mito te pedí que me cuidaras a mi Manticora.-la diosa asintió- y te dije que te pagaría el favor...

-¿Puedes traer a los chicos? Sin que Ares sospeche que estoy involucrada en ello.

-Pan comido.-la diosa desapareció, para que de inmediato se aparecieran otros dos.

-Dionisio. Perséfone. ¿Qué hacen aquí?

-La bruja no aparece.-informo la diosa de la primavera- Por esas cosas...

-No la vi.

-Athena, si sabes algo te lo vamos a agradecer-informo el dios del vino, antes de beber de una petaca- nuestro padre, esta insoportable...

-Cierto.-los caballeros, tanto del siglo XX como del XVIII, se miraron al ver como hablaban los dioses.

-No sé nada.

-Si la vez avisa...-la diosa de la primavera hizo una reverencia- ahora si me disculpas... estaba a punto de recordarle a Hades porque soy la reina.-sonrió burlona y se esfumo.

-No importa que digan... Para mí que al tío le gusta que esta lo muela.-Athena se puso roja como un tomate, antes que el dios se esfumara.

Santuario de Ares, Tracia.

Kardia y Saga intentaban soltarse mientras veían la mecha ser consumida por el fuego. El sudor perlaba sus frentes y cuerpos, ahora si volarían en pedazos. Ares los había amordazado, dado que Kardia, para hacer tiempo había comenzado a sacarle de quicio para evitar que se concentrara. Los chicos cerraron los ojos cuando vieron a la mecha estar a menos de dos centímetros del primer explosivo.

Al abrir los ojos, se encontraron que una joven de cabellera negra y armadura rojo sangre usaba la mecha para prenderse un cigarrillo. Kardia sintió que Saga se relajaba por completo, por lo tanto dedujo que estaban a salvo.

-me gusta fumar luego de cada victoria- informo la diosa.

Santuario de Athena, 10 minutos después.

Los insultos para Saga, a modo de saludo, y los comentarios preocupados para Kardia se escucharon en el recinto del trono. Mientras Athena firmaba un papel que decía que Enio ya no le debía ningún favor. Tenía un solo favor y no iba malgastarlo con pedirle que se asegurara si los chicos estaban en el santuario de Ares.

-Ejem...-los caballeros se dieron vuelta, justo cuando Enio guardaba el pergamino.- Mañana a las cuatro todos levantados... bueno todos menos Regulus... Él puede dormir hasta las nueve.

-¿Qué?-Kardia miro perdido a la diosa y luego a sus camaradas, que parecían dispuestos a cometer asesinato.

-Dado que estoy segura que alguna se mandaron-miro a Saga y Kardia- para terminar en manos de Ares...-Saga iba a abrir la boca, pero un rápido puñetazo de Kardia le hizo mantenerse callado y estar de rodillas...- ustedes tendrán el mismo castigo que sus camaradas...

-¿Que es...?-el escorpiano miro a la diosa, lo mismo hizo Saga.

-Limpiar los escalones y descansos que hay de este recinto hasta Aries...-sentencio la diosa antes de retirarse en compañía de Shion y Dohko.

-Pero que cuerno hicieron en mi ausencia...-Saga les miro como no creyendo- No me digan que se fueron de joda y volvieron todos pasados como esa vez...

-No, no hicimos nada de eso...-informo Aioria- y esa vez no solo fue las escaleras... te recuerdo que ese era el principio del castigo...

-Si, por que alguien estuvo vomitando hasta su casa...-Ángelo miro de reojo a Shura- no tienes estomago para las bebidas fuertes...

-Fuiste tú el que me cambio el trago...-se excusó con una mirada fiera.

-Ya paren...-Saga les miro fiero- nos vemos mañana... si hay que madrugar yo me voy a dormir.-informo el caballero antes de salir del recinto.- soy la víctima, pero termino castigado... donde se vio algo así-gruño mientras salía.

Casa de Piscis.

-Oye Regulus...-el chico se detuvo, ya había terminado su paleta, y miro a los mayores- a cambio de que le sacaste seis cosas a Enio.

-A cambio de no decir que tiene a Hera y que la está torturando de lo lindo...-informo el muchacho, por cosmos, antes de seguir su camino dejando a los mayores boquiabiertos.

Escaleras.

Regulus escucho que le chistaban, cuando miro se encontró con la diosa Enio recargada en un pilar.

-¿Quieres ver algo súper cool que no veras en tu siglo?

Santuario de Ares. Tracia.

-No. No. ¡NOOOOOOOOO!-Ares miraba la pila de explosivos sin detonar.- ¡YO QUERÍA MATAR A SAGA!-En eso escucho un sonidito. Al acercarse noto que era un reloj que iba marcha atrás, junto a este había un cartelito que decía.

VAS A VISITAR A TU PADRE EN:

-Hay no...

Fuera del santuario, a varios kilómetros de distancia.

El grito de Ares fue bien claro y Regulus pudo seguir su trayectoria al cielo gracias a los visores nocturnos cortesía de Enio.

-¿Crees que haya llegado al Olimpo?-pregunto el muchacho.

-Con la cantidad de explosivos...-la diosa saco un cuaderno, de la nada, e hizo cuentas- debe de estar por caer en la puerta del Olimpo en dos segundos.

Continuara.