Capítulo 21
Una nueva vida.
Juntas y Separadas
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(Siete semanas después, Palacio Miranda, Urano)
Urano estaba sentada en su trono mientras la corte estaba pasando de pie delante de ella; en ese momento quien tenía enfrente era el ministro de comercio el cual le decía acerca de la actual situación de la negociación con otros planetas."Su alteza debemos de hacer algo sobre la situación con Neptuno. Como si el impuesto sobre los bienes de Urano no fuera lo suficientemente mala, la Reina Nerissa ha puesto un embargo comercial en todos los envíos de Urano hacia Urano. Nuestros comerciantes se han visto obligados a abandonar el planeta y muchos de ellos sin ser capaces de entregar su último envío. Dependemos en gran medida del comercio con Neptuno. Es el planeta más cercano a nosotros más del setenta por ciento de nuestra industria del comercio es con Neptuno". Decía el ministro de Comercio agitando sus manos con el fin de enfatizar su punto.
"No hay mucho que pueda hacer aquí; en una semana estaré viajando a Neptuno para estar con mi esposa. Voy a tener unas cuantas palabras con la reina y luego veré que se puede hacer" decía Urano, cuando Hotaru entro a la sala del trono llorando y saltó a sus brazos aferrándose a ella. En los últimos meses la chica había dejado de crecer y ahora era de unos doce años. "Shhh Hotaru que es lo que pasa?" dijo Urano espantada con el ministro a distancia.
"Vi algunas cosas malas" dijo Hotaru entre lágrimas "cosas que me asustaban."
"Una pesadilla?" pregunto Urano, aunque era un poco extraño ya que estaban a la mitad de la tarde, Hotaru no debería haber estado durmiendo a menos que hubiera estado tomando una siesta.
"No estaba durmiendo, estaba en mi habitación estudiando cómo me dijiste y de repente empecé a ver cosas malas." Dijo Hotaru.
"Cosas malas como qué?" preguntaba Urano tratando de calmar a la niña, pero Hotaru empezó a sacudir la cabeza.
"No sé lo que eran." Dijo Hotaru: "Sólo sé que eran malas."
"Hotaru ven conmigo." Dijo Urano poniéndose de pie y tomando la mano de Hotaru, llevándola lejos de todos hasta su oficina. Al entrar sentó a Hotaru en una de las sillas y se arrodilló ante ella. "Hotaru Quiero que cierres los ojos. Lo que voy a hacer es hacer que veas las imágenes de nuevo, pero no te preocupes que estás segura, yo estaré aquí contigo de acuerdo?" Dijo Urano. Hotaru asintió levemente y cerró los ojos con su mano tomando una de las manos de Urano y apretando con fuerza. Urano puso su otra mano en la mejilla de la niña poniendo su pulgar bajo la barbilla, con su dedo índice en la mejilla y su dedo medio en la sien. Urano cerró los ojos y buscó a través de los pensamientos de Hotaru para encontrar la visión que había visto.
Hotaru lloró un poco y tomó la mano de Urano con más fuerza, Urano también le apretó la mano en señal de que estaba allí con ella. Una vez que la visión era más clara para Urano, esta le transmitió un poco de sus propios pensamientos a la vez en la que ella y Neptuno habían compartido con Hotaru un picnic en los jardines del palacio, haciendo que la chica tuviera una memoria más pacífica. Ella abrió los ojos y vio que el recuerdo que le transmitió a Hotaru que aun tenia lagrimas en sus ojos hizo que la niña se tranquilizara un poco. Urano se inclinó hacia adelante y abrazó a Hotaru. "Está bien ya pasó."
"Urano qué es esto que he visto?" Preguntó Hotaru. "¿Por qué lo veo?"
"No lo sé." Dijo Urano tan muy confundida y asustada por la visión que había visto de Hotaru. Se acercó a su escritorio y le envío un mensaje al Palacio de la Luna diciéndole a Plutón que era urgente y que tenía que venir a Urano inmediatamente.
(Más tarde ese mismo día)
Plutón estaba en la oficina de Urano con ella; Hotaru se había quedado dormida y la había llevado de vuelta a su habitación. A Plutón le había costado mucho llegar, ya que había estado muy ocupada en la corte de la Luna ayudando a la reina. "¿Qué es esta visión que vio?"
"Creo que lo mejor es mostrártela." Dijo Urano y Plutón asintió caminando hacia Urano y colocando su mano sobre su cara, haciendo lo mismo que ella había hecho a Hotaru. Imágenes de una gran batalla tenía lugar pero no estaban seguras porque las imágenes se movían tan rápido, pero pensaron que estaba teniendo lugar en la luna. La imagen terminó con un destello brillante y luego nada. "Plutón, ¿qué significa esto?" Preguntó Urano.
Plutón estaba en silencio sabiendo exactamente lo que esa luz significaba, lo había visto una vez antes, hace un tiempo muy largo. "Esa fue Sailor Saturno, el grito del Silencio sólo lo he visto una vez."
"¿Qué? ¿Quieres decir que acabamos de ver el fin del mundo?" Urano casi gritó.
"Podría ser el futuro, que nos dice que esto es lo que va a suceder pronto." Dijo Plutón: "Si Hotaru se despierta, las cosas deben estar peor de lo que pensamos. Me he dado cuenta de unos disturbios en las puertas del tiempo pero no he sido capaz de identificar lo que son o de dónde están viniendo."
Ambos se volvieron al oír la puerta abierta y vieron a una muchacha joven de pelo morado que llevaba su vestido de noche. Ella sostenía algo pero tampoco podían decir qué, "Hotaru que estás haciendo?" Preguntó Urano.
"Estaba durmiendo y entonces una luz brillante me despertó. Cuando desapareció esto estaba en mi almohada." Dijo Hotaru sosteniendo una pluma de transformación con el símbolo de Saturno en él.
"Pero que ..." Urano comenzó a decir, pero Plutón levantó la mano para detenerla.
"Hotaru dame eso". Dijo Plutón tomando la pluma transformación. "Urano puedes llevarla de regreso a la cama?"
"Sí, claro" dijo Urano tomando la mano de la chica y llevándola a la cama. Plutón se había quedado allí toda la noche y por la mañana se había ido con Hotaru diciéndole a Urano que no le dijera a nadie sobre la aparición de la pluma incluyendo a Neptuno.
..
(Una semana más tarde, en el transporte entre el Palacio de Miranda y el Castillo de Tritón)
Urano se paseaba en el transporte, había recibido un mensaje la noche anterior informando que Neptuno había entrado en labor de parto y lo más rápido que pudo conseguir un transporte había sido uno que partía por la mañana. A ella aun le faltaban cuatro días para partir, pero Plutón había dado permiso para salir temprano ese día para estar con su esposa. El transporte parecía que no iba muy rápido a pesar de que el piloto iba tan rápido como podía. Urano había querido teletransportarse pero la Reina Nerissa le había prohibido teletransportarse allí. Ella no estaba contenta con el castigo de la Reina Serenity para los dos senshi exterior pero sus manos estaban atadas y no había nada que pudiera hacer al respecto.
"Cinco minutos antes de aterrizar su alteza". Llamo el piloto por el intercomunicador. Urano asintió y luego se sentó y se coloco el cinturón de seguridad cuando la nave empezó a temblar, ya que entró en la atmósfera. Aterrizó y Urano rápidamente estaba fuera del transporte caminando por las escaleras. Ella se encontró con varios guardias y la Reina Nerissa.
"No se supone que estarías aquí hasta dentro de cuatro días." Dijo la Reina Nerissa bloqueando su camino.
"Tengo permiso de la reina de estar aquí." Dijo Urano entregándole a la Reina Nerissa una carta para luego seguir caminando alrededor de la reina Nerissa. Vio a una de las doncellas allí de pie cerca de la Reina y agarró a la niña por el hombro girándola, "Llévame con la princesa." Dijo Urano.
La niña miró a la reina Nerissa y vio una mirada de desaprobación en su cara y miró de nuevo a Urano pensando que sería mejor, no enfadar a su señora o a la ira de la reina de Urano. "Sí, reina de Urano." Dijo la chica llevándola por el pasillo hacia la habitación de la princesa'.
Fuera de la puerta Urano oía llorar a Neptuno y corrió pasado a la doncella sabiendo cual era la habitación de su amante. Ella entro y vio a Neptuno en la cama siendo atendida por una partera, simplemente estaba colocándole un paño húmedo en la frente.
"Michiru," dijo Urano sentándose en el borde de la cama tomando el paño de la partera y acariciando la frente de Neptuno.
"has venido." Dijo Neptuno con una débil sonrisa en su rostro. La Reina Nerissa había sido notificada de que Urano llegaría temprano, pero había mantenido lejos esta información de Neptuno.
Urano le dio una pequeña sonrisa y luego coloco el paño en la frente de Neptuno no sin antes de besar la frente de Neptuno primero, "Te prometí que estaría aquí cuando nuestra hija naciera." Dijo Urano cuando Neptuno dio otro grito de dolor. La partera se movió alrededor de Neptuno comprobando su estado, mirándolas.
"Princesa su hija parece estar ya lista. Puje". Dijo la anciana. Neptuno gritó de dolor de nuevo con Urano tomando su mano y apretándola fuertemente susurrando palabras tranquilizadoras a su esposa, "Vamos ya casi viene." Dijo la partera y en pocos minutos se escucho el llanto y la partera lo tomo para limpiarlo. "Oh." Ella dijo envolviéndolo en una manta.
"Qué pasa?" dijo Neptuno con una mirada de preocupación en su rostro. "¿Ella está bien?"
"Su hijo está bien." Dijo la partera entregándole a Neptuno un niño pequeño.
"Hijo?" Preguntó Urano, nunca antes se había sabido de una reina planetaria que tuviera como primogénito a un niño. Concediendo con que Neptuno aún no era reina, las ocasiones en las que una princesa había tenido hijos siempre la primera era una niña. Urano miró su esposa y a su hijo, era un niño con el pelo rubio blanco que parecía plata y sus ojos eran de un color ámbar amarillento.
"Haruka, es hermoso." Dijo Neptuno mirando a su hijo levantando su mano para encontrar la mano de Urano nuevo.
"Lo es e incluso tiene tu sonrisa." Dijo Urano cuando el niño sonrió.
"Él no se parece en nada ... a él." Dijo Neptuno, no pudiendo aun decir el nombre de Tolsin.
"Te dije que los dioses no podían ser tan crueles." Dijo Urano a Neptuno besándola en la mejilla. "¿Qué nombre vamos a ponerle?" Ninguna de ellas había sido realmente capaz de llegar a un nombre y además los nombres que habían pensando eran de niñas.
"Quería que se llamara Amara pero no creo que ahora vaya a funcionar. ¿Qué te parece?" Dijo Neptuno.
"¿Qué hay de Alex?" sugirió Urano.
"No, la verdad me es indiferente el nombre." Dijo Neptuno deteniéndose a pensar.
"Michiru cuál era el nombre de tu padre?" pregunto Urano sabiendo que la relación de Neptuno y su padre había sido muy estrecha.
"Helios". Dijo Neptuno, con una sonrisa en su rostro. "El nombre de mi padre era Helios, como lo será el nombre de nuestro hijo. ¿Está bien para ti Haruka?"
"Helios es un nombre perfecto." Dijo Urano sabiendo que eso haría a su esposa feliz.
"¿Quieres sostenerlo?" Preguntó Neptuno a Urano quien asintió y le entregó el niño. Urano se le acercó un poco incómoda al principio, pero Neptuno le ayudó a colocarle bien al niño para que se sintiera mas cómoda con él.
Urano miró al chico mientras dormía en sus brazos, "Helios, nuestro hijo." Susurro Urano con una sonrisa en su rostro.
"Su alteza la princesa necesita descansar." Dijo la partera regresando un poco después del nacimiento con una pequeña cuna.
Ambas externas asintieron y Urano coloco al niño en la cuna y luego se coloco al lado de la cama de Neptuno y se metió en la cama con ella, "Haruka ¿qué estás haciendo?" Preguntó Neptuno.
"No he dormido en toda la noche, necesito también un poco de descanso, además he estado lejos de mi bella esposa y la madre de mi hijo por cuatro meses y quiero abrazarla está bien eso para ti?" dijo Urano tirando de Neptuno en sus brazos.
"Mmmm más que bien." Dijo Neptuno acurrucándose más cerca.
(Cinco meses más tarde; Palacio Miranda, Urano)
Urano y Neptuno estaban sentadas en un par de tronos mirando hacia abajo en los campos fuera del palacio a un grupo de corredores situados en la línea de salida. En el regazo de Neptuno había un niño pequeño que se había quedado dormido en brazos de su madre sin importarle el ruido de la multitud bajo ellas. Urano sonrió a su esposa e hijo, levantándose y colocándose delante de la multitud, "Bienvenido a la carrera de este año, tengo que decir que la estoy deseando ver, ya que hace un par de años que no veo una."
"Es una pena que no esté en esta carrera este año!" dijo a una voz la multitud.
"No es que realmente tenga la oportunidad de ganar!" dijo uno de los corredores con una risa.
Urano miró a su lado, viendo como Neptuno se puso a su lado. Tomó la mano de Urano apretándola suavemente. Neptuno le sonrió y se volvió hacia la multitud. "Como premio adicional este año quien gane recibirá un beso de mi parte."
Urano se volvió y miró a su esposa: "¿Qué?" dijo ella lo bastante alto para que sólo Neptuno la pudiera escuchar.
"Sólo un poco de motivación para nuestros pilotos." Dijo Neptuno.
"¿Y qué si una chica gana?" pregunto una de las corredoras femeninas.
"Entonces van a recibir un beso del Príncipe de Urano." Dijo Neptuno mirando al niño en sus brazos. Hubo una risa de la multitud y Neptuno sintió como Urano paso delante de ella, viéndola caminar hacia la línea de salida, quitándose la capa, entregándola a un sirviente. Se detuvo en la línea y se comenzó a estirar.
"Bueno ahí va nuestra oportunidad de ganar." Dijo uno de los corredores.
"Reina de Neptuno, hay alguna posibilidad de que el sub-campeón pueda conseguir un beso también?" dijo otro corredor quien solo consiguió una mirada resplandeciente de Urano, "No importa."
A pesar de que aún no era la reina de Neptuno, Urano había insistido en que, si Urano era la reina Neptuno debía ser llamada Reina Neptuno. "Amor ¿te importaría dar el banderillazo de salida?" Dijo Urano. Neptuno se rió y negó con la cabeza tomando un cuerno de un siervo y soplando en el, haciendo que todos los corredores partieran.
Fue una carrera de doce millas a través del campo de Urano que no era una llanura nivelada. Urano se quedo en la línea de salida durante varios minutos dejando que los otros corredores tomaran la delantera, hasta que Neptuno gritó, "Urano deja de alardear y ponte en marcha!"
Urano se echó a reír y luego despegó con un trote ligero, pasando a los corredores a quienes al pasar les daba palmaditas en la espalda, animándoles a seguir trato de mantener un ritmo constante que en realidad no era no era su mejor velocidad, pero había aprendido gracias a los últimos tiempos que esta carrera no se trataba de velocidad sino de resistencia y de regular el ritmo. Pasó a algunos de los corredores que habían comenzado a una gran velocidad y que ahora estaban casi completamente agotados. Debían de haber sido la primera vez que corrían. No pasó mucho tiempo antes de que los únicos que quedan en la carrera era ella y los líderes. El que está en la cabeza era un hombre joven de Marte y le tomó a Urano unos minutos darse cuenta de que se trataba de Claudio, el hombre que había estado cortejando a Mercury. "Te dije que iba a correr algún día." Dijo Claudio.
"No significa que vayas a ganar." Se rió Urano.
"Un beso de la hermosa doncella es una gran iniciativa." Dijo Claudio. "Me podría persuadir a darlo todo y algo más."
"Mantén tus ideas de besar a doncellas en Mercury." Dijo Urano rompiendo a correr; a la carrera solo le hacía falta una milla más o menos para finalizar. Claudio intentó seguir el ritmo pero Urano dio todo de ella y la historia había demostrado que la única persona de mantener el ritmo con ella era Neptuno. Ella cruzo la meta con una gran sonrisa en su rostro cuando se acercó a Neptuno que había entregado a Helios a su niñera.
"Felicida-" empezó a decir Neptuno, pero Urano la había tomado en sus brazos y la besó apasionadamente. Urano le dio un respiro, pero no la alejo de sus brazos, "pensé que no competirías este año? No habías entrenado para ello."
"No había entrenado y no iba a competir, hasta que alguien añadió un premio." Dijo Urano con una sonrisa en su rostro, "No podía dejar que otra persona bese a mi esposa."
"Vas a lamentarlo más tarde." Dijo Neptuno.
"Bien valió la pena." Dijo Urano.
(Más tarde esa noche)
Urano se tambaleaba en la habitación que compartía con Neptuno quien la ayudaba un poco. La carrera combinada con una noche de celebración y baile había agotado a la senshi del viento. Neptuno la llevó al cuarto de baño ya que le había pedido a un sirviente que prepara la tina. Ella ayudó a Urano a quitarse la ropa y la metió en la bañera, "Sólo relájate, dentro de poco te sentirás mejor."
"No vas a unirte a mí?" Urano hizo un mohín.
"No, tengo que ir a alimentar a Helios." Dijo Neptuno plantando un beso en la frente de Urano y luego caminando hacia la otra habitación viendo a la niñera sentada en una mecedora meciendo al niño de atrás hacia adelante. Neptuno tomó al niño y entonces dijo: "¿Puede volver en aproximadamente una hora para llevárselo?"
"Por supuesto, su alteza", dijo la joven y salió de la habitación, desde que el niño había nacido le era entregado por las noches, pero luego lo llevaban a descansar para que pudieran tener las noches solas.
Neptuno se sentó en la silla en la que la mujer había estado, se soltó unos botones y empezó a alimentar a Helios como le habían enseñado. Se quedo mirando al chico en sus brazos. Urano tenía razón cada vez que miraba a su hijo, no hacia más que llenarla de alegría. Urano era realmente un impresionante "padre" para él, ella realmente trataba a Helios como su propio hijo, nunca se había referido a él como otra cosa que su hijo. Mientras estaba sentada alimentándolo no se dio cuenta que Urano estaba de pie en la puerta del baño con una toalla envuelta alrededor la cual dejo caer al suelo, dejándose caer inmediatamente sobre la cama. Neptuno negó con la cabeza y luego miró hacia el reloj notando que la niñera volvería en cualquier momento por el niño.
"Haruka cúbrete con algo, la niñera pronto vendrá por Helios." Dijo Neptuno consiguiendo un gruñido de Urano quien agarró la sábana de la cama tirándola sobre ella.
La niñera regresó justo cuando Neptuno estaba terminando y le entregó al niño dándole un beso de buenas noches y la niñera salió con él. Se acercó a Urano que yacía medio dormida en la cama. Neptuno se sentó en la cama inclinándose y besando a Urano, "Ow me duele desde la cabeza a los pies." Dijo Urano.
"¿Y de quién es la culpa?" reprendió Neptuno.
"Es tuya, por ese beso para el ganador", dijo Urano. "Si no hubieras dicho eso, hubiera visto con mucho gusto como ganaba Claudio."
"Es lindo que me quieras mucho, pero crees que es lindo que mi mujer ahora sea un enorme nudo?" dijo Neptuno burlándose y empujándole el hombro, consiguiendo otro gruñido de Urano.
"Ow no hagas eso. Quiero que me toques suavemente." Dijo Urano. Neptuno sonrió y le dio un beso y luego se coloco detrás de ella para empezar a frotar suavemente sus hombros consiguiendo un suspiro de la senshi del cielo.
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Continuara...
