Ni Glee ni sus personajes me pertenecen.
Gracias por la buena onda de siempre. Espero que anden bien. Un beso. Déjame saber lo que piensas en las RW!
Don't dream it's over –Crowded House
Capítulo 20: Vacaciones Faberrittana
-Amo a este bebe! –Exclamo la latina, frente al volante de mi Mustang descapotable. Claro, como recompensa por aquella broma pesada, Santana había pedido, o más bien exigido, manejar hasta la casa del lago.
-Ya lo sabemos, Santana –Rachel rodó los ojos –Lo has repetido 5 veces en los 15 minutos que llevamos dentro del auto.
Y Santana, como respuesta soltó un gruñido.
Britt iba como copiloto, mientras Rachel y yo nos quedamos en el asiento de atrás, Rachel jugaba con su celular, mientras yo leía un libro, recostada en el hombro de la morena.
Aquel simple gesto, me recordó a cuando estábamos en el Glee club, mientras me dedicaba a leer el libro que a prestar atención a lo que decía el profesor Shuester. Sonreí con nostalgia. Mi Glee. Mis amigos. Mi escuela.
-En que piensas, corderito? –Pregunto Rachel en un susurro. Sonreí ante tal apodo.
-En Glee. –Musite con melancolía. –Es increíble que hayan pasado tantos años y tantas cosas.
-Lo se. –Respondió acariciando mi mano, que sostenía al libro. –Que lees?
-El alquimista –Le sonreí dulcemente. –Deberías leerlo, te encantara.
-Léeme –Pidió haciendo un tierno puchero. Carraspeé un par de veces y busque un fragmento de los que más me gustaban.
-"Sí tu corazón tiene miedo, explícale que el miedo a sufrir es peor que el mismo sufrimiento y que ningún corazon jamás sufrió cuando fue en busca de sus sueños porque cada momento de búsqueda es un momento de encuentro con Dios y con la eternidad…"
-Eso es… -Comenzó a decir, deteniéndose un momento para buscar las palabras correctas. –algo tan cierto.
-Estoy tan de acuerdo y en desacuerdo a la vez con esta parte. –comente pensativa.
-Ilumíname.
-Es cierto, no hay que tener miedo a sufrir. Pero cada momento de búsqueda no te acerca a Dios. Te acerca a ti mismo –Explique. Pero viendo su cara de confusión, continúe –Te hace ser quien eres, te da coraje. Refuerza tu seguridad y eterniza tu alma.
Nos quedamos un momento en silencio meditando sobre aquel enigmático libro. Hasta que la dulce voz de Britt llamo la atención de todos.
-Tengo Hambre, Quinnie –Dijo haciendo un puchero –Podemos detenernos a comprar comida?
-Claro, unicornio –Sonreí enternecida. Ella era un amor.
Asi que la próxima parada fue un local de comidas rápidas. Bajamos del auto y las cuatro entramos y formamos fila para ordenar la comida.
-Hola, señorita, que desea ordenar –Hablo coquetamente, el chico que tomaba mi orden. Le reste importancia.
-Quiero tres hamburguesas con papas y tres coca colas para llevar por favor… y –Mire a Rachel, que en aquel momento fruncía el ceño enfadada por la situación. Sonreí internamente por sus celos. –Rachel, cariño, tú quieres algo del menú vegano? –Hable con dulzura y sensualidad. Ella negó con la cabeza y se relajó cuando yo entrelace mi mano con la suya, perdiéndome por un momento en sus ojos. –Eso es todo.
-Okay. Señorita, su orden estará lista en cuestión de minutos –Dijo intentando parecer sexy. Lo que me provocaron ganas de reír, que pude contener, ya que aún me quedaba algo de tolerancia y respeto hacia el resto de la humanidad.
-Si… como sea –Dije volteándome para sonreírle a Rachel –Segura que no quieres que ordene algo para ti, pequeña? –Acaricie su mejilla.
-No, de cualquier modo, no tengo hambre.
Estaba a punto de protestar, pero la voz del empleado a mis espaldas me interrumpió.
-Señorita, su orden esta lista. –Dijo con una sonrisa sosa. Me tendió una bolsa con la comida en el interior. Pague y mientras el buscaba mi cambio, la abrí, para revisar que estuviera todo lo ordenado.
Un pequeño papel llamo mi atención. Era su número de teléfono. Rachel se tensó a mi lado.
-Su cambio, señorita –me hablo. Levante una ceja y arrugue el papel con mi mano.
Pero, bueno…Rachel fue más rápida que yo.
Cuando quise darme cuenta, ella había derramado una de las bebidas sobre el chico. Que quedó en Shock.
Vi a Santana y a Britt intentando contener la risa.
-Quédate con el cambio –Dijo con ironía, mi morena. Mientras yo, sorprendida era arrastrada por ella hacia afuera del local.
Subimos al vehículo, todas calladas. Era algo incómodo y aun nos encontrábamos sorprendidas por aquella escena.
-Eso fue…-Comencé a decir –Increíble –Solté haciendo que las cuatro estalláramos a carcajadas.
Rach solo me miro algo incomoda.
-No estas enojada? –Pregunto ella.
-Sinceramente? Iba a hacer lo mismo –Comente con una sonrisa burlona.
-De verdad, Berry… a veces asustas –Agrego San, mientras se llevaba una papa frita a la boca.
-Bueno, ya no? Podemos continuar con el viaje? Estoy algo cansada y hambrienta. –Se quejó infantilmente. Busque en mi bolso algo, ante su atenta mirada. Saque una pequeña bolsa y la deposite sobre sus piernas.
-Y eso? –pregunto curiosa.
-Es tu almuerzo. –Respondí restándole importancia. –Sabía que no ibas a querer comer nada comprado de algún lugar de comidas rápidas, así que antes de salir, prepare unos Sándwiches veganos para ti. –Levante mis hombros. Ella, sorprendida por tal detalle, sonrió genuinamente y me dio un beso como recompensa
-Ustedes sí que empalagan –Se quejó la latina, como siempre, arruinando el momento.
Ignorándola, seguimos besándonos por un rato más hasta que nos separamos por falta de aire. Sonreí de lado.
-Gracias
-No es nada, ahora come –Le ordene delicadamente.
Pasamos un largo rato, comiendo y escuchando música, cada una en su mundo. Rachel me hacía caricias mientras yo intentaba leer, pero era como una odisea.
-Sabes que me estas desconcentrando, no? –Pregunte sin quitar la vista del libro. Pero pude apreciar como sonreía.
-Lo sé –Respondió mientras depositaba delicados besos en mi hombro.
-Me rindo –Cerré el libro y me gire para observarla.
-Que tanto miras? –Pregunto alzando una ceja
-Me gusta observar cosas bellas –comente guiñándole un ojo.
Ella se acercó y me dio un sexy beso en la comisura
-Me encantas –Susurro en mi oído.
-Lo sé –Respondí de la misma forma.
-Esa es tu mejor respuesta?
-No –Respondí desviando mi mirada hacia la ventana –Tengo mejores.
-Cómo cuáles?
-Lo sabrás pronto
-Estas vacaciones serán interesantes –La oí murmurar con una sonrisa que no pude descifrar.
-Okay -Santana llamo nuestra atención - Hemos llegado -informo mientras apagaba el motor.
-Eso fue rápido -Comente sorprendida.
-Lo que pasa es que estabas tan ocupada pensando en lo sexy que se veía Berry celosa, que no prestaste atención al camino. -Se burlo, haciendo sonrojar a Rachel.
No me moleste en negarlo, ya que era verdad.
Fue extremadamente caliente.
Si, estas vacaciones serian interesantes...
