Hola, gente! Espero que estén más que bien! Sepan disculpar la TERRIBLE tardanza, pero entre una cosa y otra terminé colgándome en postear este capítulo y los que le continúan. El cuatrimestre pasado fue un cuatrimestre bastante pesado para mí y de este se viene algo similar, espero poder llevar el ritmo normalmente y terminar la historia antes de que finalice el año! Jajaja. Espero que les guste este capítulo que tiene de todo un poco. No olviden dejarme un Review haciéndome saber sus impresiones, me es de mucha ayuda.


Capítulo 21

- ¡Buenos días a todos! – dijo Sonia llegando al comedor, eran las 10 de la mañana, para ser domingo era un horario de desayuno normal. Todos se quedaron mirándola. Hasta ella se extrañaba que esté tan fresca como una lechuga si había bebido mucho la noche anterior y no entendía cómo su cuerpo no estaba un poco adolorido de tanto haberlo hecho con Kazuma.

- Buenos días, Sonia. Veo que has tenido un sueño muy reparador.

- Y yo que pensaba que el robo te haría dormir mal, hermana. – Dijo Eden de manera tranquila, al parecer le habían contado lo sucedido.

- Siempre tan adorable, hermanito. – se sentó y tomó una taza de té verde, realmente lo necesitaba.

- ¿Cómo se encuentra Christina? – preguntó Ludwig

- Afortunadamente se encuentra bien. ¿Y ustedes? ¿Cómo terminaron la fiesta?

- De maravilla, de no ser porque no sabíamos dónde estaba Eden, que al parecer se retiró temprano y no avisó. – Dijo Medeia un tanto molesta.

- Me despedí de la persona que debía despedirme, si esa es tu preocupación, madre. Además cumplí con ustedes, he ido a esa reunión aburrida. –siguió bebiendo su café y miró por unos instantes a su hermana, ella esquivó la mirada y continuaron desayunando, la charla terminó allí.

Terminado el desayuno, la primera en levantarse fue Sonia y la secundó su hermano, él la siguió hasta llegar al segundo piso de la mansión, la chica frenó y se volteó:

- ¿Podrías dejar de seguirme?

- Oh, vamos, cuéntamelo ¿qué sucedió ayer? – rió un poco - ¿qué no ibas a reprenderme por lo que supuestamente he hecho?

- Tú sabes muy bien que hiciste llorar a Aria, a mí no me mientes... deja de provocarme.

- Ok, pero ¿qué sucedió? No me como el cuento ese de que asaltaron a Christina y eso y estoy seguro que papá te cree a medias pero porque te quiere se hizo el idiota. ¿Adónde fuiste?

- Eso no es de tu incumbencia...

- Lo mismo me respondiste ayer medio ebria... ¿qué te anda pasando? ¿es que ha llegado la revolución a tu vida?

- Oye, tú, mocoso...

- Quiero saber qué pasó para poder cubrirte, que a diferencia de ti, yo sí te ayudaría en lo que quisieras, hermana.

- Eso solamente lo dices para comprar mi voluntad y confianza...

- ¿Que siempre no nos contamos todo, hermana?

- Bueno, esta vez no es necesario que sepas, quédate tranquilo. Si necesito tu ayuda te la pediré...

Había pasado la mitad de la jornada, Eden salía de su dormitorio, vestido de manera casual (llevaba unos jeans, una remera y una campera de color blanca con líneas verdes y calzaba unas Converse del mismo color), al mismo tiempo salía su hermana de su respectiva habitación, al toparse ambos se quedaron mirando. Y es que era algo raro: Sonía estaba muy relajada, más feliz de la cuenta, eso al de cabellos verde agua no le cerraba mucho:

- ¿Qué harás, Eden?

- Saldré a caminar un momento, no quiero estar en casa y que me lluevan preguntas por lo de anoche. Y si fueras un poco más inteligente tú deberías hacer lo mismo.

- Ya no preguntarán más… además no fue tan importante…

- Por algún motivo siento que me estás mintiendo, además, te noto muy contenta… realmente ¿qué sucedió anoche? – Sonia lo miró un tanto desconcertada

- Absolutamente nada…

- Como digas- avanzó hacia el hall de la mansión.

Era una tarde fantástica, todos corriendo, riendo, paseando, los domingos estaban hechos para ello, aunque Yuna los encuentre más productivos para estudiar y hacer su tarea. Una mano la tironeaba, llevándola de lado a lado.

- Mira eso, Yuna… ¡Y allí también! – corrían un poco más

- Kouga, no corras… - le dijo Ryuho - Creo que una buena idea y hasta ahí el de salir todos juntos – rió un poco y miró a Haruto que observaba el lugar.

-Ryuho, no seas tan aburrido, hace mucho que no nos divertimos entre todos… - dijo Souma

-¿Hace mucho? ¿y qué hay del baile? ¿no existió?- preguntó Ryuho.

-Aah sí, pero la vida continúa…

-Eres terrible, amigo… - suspiró Haruto – oigan, allí hay una pastelería, está bien que nosotros nos conformemos con comprar cosas por ahí y comerlas de manera tosca pero, pensemos en Yuna,quizás quiera estar más cómoda y además, Kouga la lleva de puesto en puesto… seguramente querrá descansar.

-Tienes razón – asintió el de cabellos negros

Bonitas mesas al aire libre, en una galería bien presentada, los chicos tomaron asiento y se predispusieron a elegir lo que iban a consumir. No era de extrañarse que Yuna pidiera un té con una buena porción de pastel con frutillas. Sonreía, hacía chistes, los chicos estaban satisfechos; absolutamente todos sabían que ella estaba distinta luego del baile, no sacaban nunca el tema pero tenian bien en cuenta que Eden le había hecho algo o que por lo menos de un momento a otro estaba a punto de ser declarado como "persona no grata" en el grupo; no entendían cómo su amiga accedió aún así a ingresar de su mano al club de Astronomía, tenían miedo de que la historia se repitiera pero desde que escucharon que Eden estaba comprometido con Aria (aunque fuera de acuerdo parental) eso los aliviaba y creyeron que amansaría a Eden por un buen tiempo.

-Bien, creo que es hora de regresar, mañana tenemos clases y debemos levantarnos temprano.

-Yuna… son las 6pm… - protestó Kouga

-Por eso mismo – respondió la chica – regresemos antes de que sea tarde.

-Bien, yo te acompañaré – dijo el chico

-No hace falta, Kouga…

-Hazlo, nosotros iremos por otro camino – dijo Haruto – tengo entendido de que tú vas en la misma dirección que ella

-Así es – sonrió

-Te la encargamos – dijo Souma – hasta mañana, chicos. No se queden dormidos. – el grupo se separó y continuaron caminando Yuna y Kouga. No hablaban, simplemente iban observando lo que había a su alrededor. Kouga la mira detenidamente un momento:

-Oye… ¿estás bien? Hace días que quiero saber si todo está bien, aunque todo parezca normal.

-Estoy bien, Kouga, gracias por preocuparte por mí. Han sucedido cosas raras pero nada para preocuparse.

-¿no será que ese infeliz te acosa?

-No, para nada, pero creo que los astros se encargan de toparnos a cada rato.

-No creo en las casualidades pero sí en las causalidades, amiga. – Kouga la miró realmente preocupado pero no veía en ella signos de tristeza ni nada parecido.

-De veras… no te preocupes. – le respondió dándole la mano por unos segundos, Kouga se ruborizó, aunque no gustara de Yuna ninguna chica le había tomado la mano hasta el momento. Kouga decidió sonreírle y seguir caminando, cuanto más avanzaban notaban que alguien se dirigía en contramano de ellos, la imagen se hacía más clara hasta que los ojos de Yuna no lo creyeron… "ay no" volvió a pensar luego de mucho tiempo, era Eden, quien iba caminando distraídamente hasta que se da cuenta de con quiénes estaba topándose. Los tres frenaron y quedaron regulando unos buenos segundos, era evidente, había mucha tensión, de las esmeraldas de Eden había un color distinto, podía verse una pequeña llama, lo mismo en los ojos amatista de Yuna; Kouga se sentía descolocado frente a esa situación en la que él sobraba:

-Buenas noches… - dijo Eden con aires de dignidad, en ningún momento mostró sonrisa alguna.

-B-buenas noches, Eden – saludó Yuna

-Es bueno que salgas a pasear pero no descuides tu tiempo, recuerda que mañana hay que presentar un informe en el club.

-Me faltan unos pequeños ajustes y estará terminado – respondió ella un tanto seria y tímida a la vez

-Perfecto, puse muchas expectativas en ti, así que no defraudes al club… nos vemos mañana – y continuó caminando pasándolos de largo. A Kouga no le gustó ese sermoneo y no le gustaba que nadie le hable así a una alumna tan ejemplar como Yuna.

-Se ve que eres bueno presionando - remató Kouga antes de que Eden se alejara más de ellos. El muchacho escuchó lo que éste le dijo y se detuvo

-¿Presionando? – preguntó mirando desafiante a Kouga.

-Así como lo escuchaste… - respondió Kouga. Yuna presintió que esto podría pasar a mayores – además, fuiste tú el que le ayudó a ingresar, ¿no podrías soportar si alguien que recomendaste fracasara? De todos modos ella no fracasará porque es mucho mejor que tú, Andreatos.

-Ya basta, Kouga – dijo Yuna –vámonos.

-En vez de ocuparte por el desempeño académico de mi amiga, preocúpate por tu prometida – Eden abrió sus ojos – que parece como que si tuviera un prometido de juguete… eso eres, pareces muy perfecto pero eres tan gélido ¿quién querría andar contigo? – las palabras de Kouga arremetieron contra el ego del de cabellos turquesas. Eden se enfureció y lo tomó de la camisa, Yuna se asustó; Eden, mirándolo fijamente a Kouga responde:

-Ella… ella querrá andar conmigo, idiota. – Yuna se puso colorada. Kouga se enfureció también y tomó la muñeca de Eden pero este lo empuja y continúa caminando - muchos movimientos sinsentido en pocos minutos, me retiro. Nos vemos mañana, Yuna. – Caminó sin voltear atrás.

-Aaaarrrrrhhhhgggg… ¡ese imbécil! – gruñó y pateó un tacho de basura – le bajaré todos los dientes la próxima vez que lo vea.

-Tú fuiste quien lo provocó, sino la conversación hubiese ido a buen puerto o hubiese quedado en la nada misma…

- Oye... no te noto molesta por la confesión que acaba de hacer ese tipo... ¡te sigue buscando! – exclamó molesto el chico de cabellos rojos

- Yo creo que es solamente un capricho, se le pasará, además... como tú dijiste... está comprometido con Aria...

El haber escuchado esas palabras de Eden también la sorprendieron, pero ella misma se había dedicido a no creerle absolutamente nada, no era el momento adecuado para ser herida, no ahora...