XXI
Siempre creyó que la vida arriba de los escenarios era para lo que había nacido y no se equivocó, cada que pisaba un teatro y abría la boca para soltar una nota musical parecía que el tiempo se congelaba y cuando el público la aplaudía, su corazón arrítmicamente rebotaba al compás de su dicha. Rachel extrañaba eso, comenzaba a aburrirse y mucho, el invierno recién había entrado en Lima, con él, la nieve y un montón de gente alegre moviéndose por todas partes comprando regalos navideños de manera compulsiva, a ella no le afectaba tanto esa algarabía como el hecho de no poder participar activamente en ella, su embarazo ya era demasiado notorio y aunque la mayoría de los síntomas molestos parecían haberle dado una tregua, la mataba el cansancio, ya casi estaba de treinta semanas y la genética era demasiado sabia o demasiado tonta porque su Valerie, según lo hacían notar los exámenes médicos, estaba enorme como su papi, pero ya le estaba viniendo demasiado grande a su pequeña mami. La verdad es que la añoranza de sus tiempos artísticos sería más llevadera si Santana estuviera, pero no quería recordar lo triste, solo quería quedarse con lo mejor de su amiga, se estaba empezando a sentir sola, todos la querían pero todos siempre estaban ocupados, Finn estaba vuelto loco con los exámenes previos a las vacaciones invernales, Chris igual y a eso había que agregarle el montón de fiestas a las que siempre estaba invitado, Santi cada día estaba más pegado a Gerald , eso le gustaba, pero cada día sus hombrecitos pasaban menos tiempo con ella, se sintió egoísta y se recriminó pero el pensamiento estaba muy clarito en su mente…¿en verdad había valido la pena dejar su vida entera y cambiarla por lo que tenía ahora?. El teléfono sonó de pronto sacándola de sus silenciosos pensamientos
-¡Hola preciosa!-se oyó la voz de su entusiasta esposo
-¡Hola mi amor! ¿Ya vienes?
-No, nena, esa es una de las razones por las que te marco, tengo que checar la situación de un alumno que está en el programa de artes pero del cual no aparece dato alguno…
-¡Ahhh ya!-dijo Rachel en un suspiro
-Lo siento, Pero estás bien… ¿verdad amor? Si te sientes mal, sólo dilo y llego en un brinco
-tranquilo, estoy bien…supongo-dijo ella sin ganas
-Bueno, lo siguiente que te quería comentar…es que no tarda en llegar el abogado Jackson
-¡Hay no! ¡Ese señor no me gusta!
-tranquila, sólo lleva los papeles de adopción… vino a verme a la oficina yo ya los firmé, con tu firma será oficial y nadie nos podrá quitar a Santi
-¡Eso es genial! por primera vez tendré ganas de ver a ese señor
-Es un buen abogado, hay que darle ese mérito…
-Está bien…entonces sólo firmo y ya
-No te haría mal leer qué firmas-dijo Finn en tono burlón
-¡qué chistosito! Claro que lo voy a leer… ¿entonces nos vemos en la noche?
-si hermosa, trataré de apurar todo esto
-¿puedes pasar por Santi?, está en casa de Queen con Gerald
-anotado ¿necesitas otra cosa?
Quiso gritar que sí ,que lo necesitaba a él pero sólo respondió-No nada, cuídate al regreso
-Si nena…adiós-parecía que alguien lo había apurado
-¡te amoooo!-gritó ella pero el tono le indicó que él ya había colgado
Se puso a cortar los vegetales para las ensaladas del restaurante de Queen, eran su única distracción desde que la beba ya no la dejaba mover tanto, llamaron a la puerta y el tan mencionado abogado hizo su aparición
-Buenas tardes señora Berr… ¡HUDSON!-El abogado se autocorrigió en un susto
-Tranquilo-rió Rachel- si hubiera dicho Berry estaría bien, no cambié mi nombre para cuestiones de trabajo, sólo para las personales y dado que usted me conoció en el ámbito laboral…
-Está bien- suspiró el abogado, al parecer Rachel era correspondida en el miedo-¿le comentó su esposo de los documentos?
- Sí, sólo firmo y ya ¿verdad?
-¡así es! –dijo el abogado entregando los papeles
Como lo prometió, Rachel leyó y al final firmó y entregó de nuevo los documentos al abogado
-muy bien señora, eso es todo-dijo el abogado entregando una copia a ella
-¡ muchas gracias señor Jackson! – dijo Rachel solemnemente
-Fue un placer, me alegra que Santiago tenga un buen hogar, es lo que su mamá siempre soñó –mencionó el hombre con aires melancólicos y Rachel recordó que Santana había sido amiga del señor
-¿conocía de hace mucho a mi amiga?
-yo era amigo del papá de Santiago
Rachel se quedó sorprendida, el hombre los había ayudado a ella y a Finn a obtener la custodia de Santi aún en contra de su amigo…
- y era tan arrogante como él- anotó el abogado ante el silencio de su cliente-era la estrella de un bufete prestigioso, tenía el mundo a mis pies… después me casé y tengo 5 pequeñines que poco a poco fueron reclamando de mi tiempo, entonces di prioridad a lo verdaderamente importante… me salí del bufete y trabajo independientemente, gano menos pero tengo más tiempo, cada que oigo unas vocecitas llamándome papá o veo los ojos de mi esposa…sé que vale cada esfuerzo
-¡Waw!- dijo Rachel sorprendida- ¡ahora entiendo el aprecio que le tenía mi amiga!
-Usted era demasiado importante para ella…-anotó el abogado ya desinhibido-no le gustaba verla tan sola y al igual que para su hijo también soñaba una familia para usted, me alegra saber que lo está logrando… que ambos lo están logrando
-en eso estamos-dijo Rachel mientras analizaba las palabras del abogado-y no se despida de mí, yo sigo perteneciendo a sus cuentas independientes ¿cierto? Será un placer seguir viéndolo abogado-puntualizó ella despidiendo a la visita, que a final de cuentas fue agradable
-¡Hasta luego señora Berry y felicidades por ser mamá!
- ¡Mamá! a Rachel le hicieron eco esas palabras cuando de nuevo se encontró sola, no supo si lo decía por la nena o por su ahora oficial hijo Santiago, pero nada más cierto ¡ya era mamá! y se empezó a animar borrando los pensamientos de su "supuesta soledad" porque el abogado tenía razón, cada sacrificio valía la pena al escuchar a una voz llamarla así y sonrió al recordar la primera vez que la llamaron de ese modo, apenas había ocurrido hace algunos días, para ser más exactos el 19 de diciembre en la mañana, su cumpleaños número 40, en ese momento no lo sabía, pero toda su familia y amigos se encontraban preparándole una fiesta sorpresa, así que dejaron de encargado cuidador a Christopher Hudson, ella ya llevaba algo de tiempo teniendo largas charlas con su hijastro, tenían demasiadas cosas en común y muchas ilusiones puestas en la pequeña Valerie, sin embargo ese día Chris estaba distante y ella no pudo evitar acercarse…
-¿Pasa algo cariño?
-No nada Rach, ¡todo bien!-respondió el muchacho
-Al igual que tu papá, no sabes mentir...-anotó ella
Chris sonrió, le agradaba como Rachel le encontraba parecidos con su padre porque él era su héroe y eso lo hacía sentir genial
-Discutí con mamá –dijo el joven sincerándose
-¿algo grave?-preguntó ella
-Insiste en que tome la carrera de medicina como mi pa…como su esposo y yo…
-¡Tú no naciste para ser médico! ¡Tú vas a ser un gran Físico! –afirmó Rachel con toda seguridad, conocía poco al hermano de su hija pero sabía lo suficiente
-¿tú crees?
-¡estoy segura!, ¡tu papá está seguro!
- mamá está ilusionada de tener otro médico en la familia, además cree que si estudio física voy a morir de hambre
-Eso mismo dicen de los artistas y mírame, no es por presumir pero tengo una pequeña fortuna ahorrada que ya quisiera cualquier médico-rió y anotó- … no es el qué elijas ser, es ser el mejor en lo que quieres ser
- no sé Rach, tal vez mi madre tenga razón
-No, no la tiene, ella cree saber lo que es mejor para ti, pero la beca de la universidad es tuya, tuya es la vida y sólo tienes que apuntar al camino correcto
-¿y el camino correcto es?
- el que te dicta el corazón, además tu madre tiene otros dos hijos que tal vez sigan la línea de médicos de la familia de tu padrastro…tú tienes que seguir la línea de tu papá y esa es únicamente ser feliz…sólo eso cariño-dijo abrazando a su desconcertado Chris
-gracias ma-má-dijo el joven y Rachel se quedó helada, el color se le fue del rostro y Chris lo notó
-¡lo siento, Rach!-Se corrigió inmediatamente el muchacho
-No lo sientas…eso se sintió muy…muy…bonito-dijo ella comenzando a sacar sus lágrimas- es solo que no esperaba oír algo así de tu boca
-Le llamo papá al esposo de mi madre-Chris trató de explicar- yo no quería, el no me quiere, nunca habla conmigo como tú lo haces…no me quejo…lo llamo papá porque cuando se casó con mamá, ella me obligó a llamarlo así… te dije a ti mamá…porque me salió de aquí…señaló su corazón
-¡Gracias mi amor! –dijo ella aún entre lágrimas pero sonriendo
-No llores-pidió el muchacho
-es de emoción hijo, porque acabo de ser mamá de un niñote de 17 años…
Ahora Rachel sonreía al recordar, tal vez Chris pensó que eso fue solo un detalle para la esposa de su papá, pero en estos momentos de duda se dio cuenta que fue el más perfecto regalo de cumpleaños. Se dispuso a guardar los ingredientes de las ensaladas en el refrigerador cuando recordó a la segunda personita que la llamó mamá, ese había sido su Santi y fue emocionante pero para ser sinceros, era algo que esperaba de antemano, lo realmente impresionante fue que le llamara papá a Finn, era lunes y su esposo, su niño y ella habían ido a visitar una probable escuela de Santi, no habían querido ir antes para que el pequeño se repusiera anímicamente, pero la psicóloga les había dicho que ya estaba listo, así que empezaron con el trámite, en dado momento, la directora de la escuela pidió al niño y a Finn que salieran para entrevistar a Rachel por separado y así poder hacerle preguntas sobre el pasado de Santiago, ellos salieron obedientemente y se sentaron en una banca afuera de la dirección, de momento empezaron a oír las voces de dos mujeres: la secretaria de la directora y alguna maestra...
-¿Viste quien está en la dirección?-decía la secretaria-¡Rachel Berry!
-¿La famosa estrella de Broadway?-preguntó la segunda mujer
-Sí, ella misma, es hermosa en persona, está embarazada y aún así se le nota a metros de distancia que pertenece al medio artístico-se emocionaba la secretaria
Finn y Santi pusieron más atención al oír como hablaban de Rachel y sonrieron al ver lo admirada que era…
-¿y qué hace aquí?
-Vino a inscribir a un niño-afirmaba la secretaria
-¿su hijo?-preguntó la mujer
-No creo, según sé está esperando a su primer hijo-dijo sabionda la empleada
-¿entonces?
-debe ser su obra de caridad…ya sabes las estrellas famosas acostumbran a hacer cosas exóticas con tal de quedar bien ante la gente
- Sí, de seguro es un huerfanito le dio lástima y lo adoptó
Finn se puso rojo de coraje, le indicó a Santi que lo esperara, pero él niño lo fue siguiendo en silencio mientras el adulto entraba hecho una furia
-¡Señoras!-dijo Finn con voz fuerte-no sé qué empleo tengan en esta escuela, pero supongo que inventar historias no es por lo que les pagan… MI HIJO y yo estábamos escuchando su tan amena plática y déjenme decirles que no nos agradó en absoluto, no puedo creer que hablen así de un niño y de su MADRE… sí, porque para su información, la mujer que está ahí dentro-señaló la oficina – es la mamá de mi hijo y no es ninguna obra de caridad…
Acto seguido, Finn entró por su esposa a la oficina de la directora y salió de ahí con ganas de nunca jamás regresar, ya encontrarían una escuela digna de su hijo, manejaba enojado, pero estaba consciente de que ni Rach ni Santi eran culpables así que bromeó llamando cacatúas a las mujeres de la escuela, y empezó a imitar a los pajarracos en comparación, así entre risas, regresaron a su casa, Rachel abrió la puerta del auto a Santi y este al salir le dio un beso y dijo
-¡Te quiero mami!
Ella se desconcertó, pero no tuvo tiempo de analizar lo que había sucedido porque enseguida el niño se abrazo emocionado a Finn
-¡Gracias por defenderme Papá! –dijo en un grito el niño y entró corriendo a su casa con una enorme sonrisa
Después del recuerdo, Rachel volvió a llorar, ese acto de parte de su niño fue muy emotivo, pero más emotiva es la complicidad que se formó entre Finn y Santiago a partir de ese instante, juegan juntos, comen juntos, charlan muchísimo y cualquiera que los vea no puede creer que no sean otra cosa que no sea "padre e hijo". Tan sumergida estaba en sus recuerdos que no notó que Finn entraba en la cocina, en cuánto lo vio corrió a sus brazos
-¿otra vez las hormonas locas haciéndote llorar?-preguntó él mientras recibía besitos de su esposa
-no fueron las hormonas locas-dijo ella muy segura
-¿entonces preciosa?
-Te extrañaba, a ti y a nuestros hijos
-Lo sé mi amor, pero ya estamos aquí
-¿estamos?
-¡hola ma!… se oyó el grito de Chris desde el recibidor
-¡mami!….llegó Santi corriendo a abrazarla
-¡Cena Hudson!-dijo Finn orgulloso
-Oh, oh- dijo Rachel-no hay cena, solo ensaladas, creí que estaba abandonada ¿para qué cocinar?
-Nosotros cocinamos ma…compramos ingredientes-dijo Chris entrando a la cocina con bolsas de comida
-Mami, papá compró una peli, ¿la vienes a ver conmigo?-dijo Santi
-¡Hey no!-Protestó Chris cargando al pequeño y poniéndolo de cabeza-¡tienes que ayudar!
-¡Voy a poner la mesa, voy a poner la mesa!-gritaba Santi pidiendo piedad
-¡Está bien hermano!-respondió Chris soltándolo
Rachel tomó de la mano a Santi y se dirigían a la sala de la televisión cuando Finn grito:
-¡Hey, Rach! Yo también te amoooo muchísimo!
Ella sonrió plena, pensó que Finn no la había escuchado cuando se lo dijo por teléfono una hora antes pero ahí estaba la contestación tarde pero segura… entonces se regañó por lo tonta que había sido al creer que no había valido la pena, claro que valía y mucho, se aburría era cierto, pero seguía en búsqueda de su proyecto además Valerie no tardaba en llegar y no iba a ser tan sencilla, ya extrañaría sus momentos de aburrición cuando la nena llegara…era feliz, era la estrella de su propia familia y eso la enorgullecía más que alcanzar mil notas perfectas y la llenaba más que millones de aplausos…
Gracias por leer…xoxo. Seli
