El Novio
Capitulo 20
Al día siguiente, tal como le aseguraron a terry fue dado de alta. Su nuevo objetivo era una mejor alimentación que ayudara a subir sus niveles de hemoglobina, de resto todo estaba en perfecto estado. Aquel castaño se sintió feliz, pues del hospital salio triunfante con una rubia risueña que no dejaba de besar su mejilla. Su padre quien se había encargado de todo, estaba a su lado para llevarlo a casa, mas terry aun tenia algo en mente.
- quiero hablar con tu padre_ le dijo determinante a la rubia que titubeo un poco, no había querido hablar con su padre y luego de que terry fue internado aquella lo ignoro categóricamente_ es necesario si vamos a estar juntos.
- jamas lo entenderá_ respondió ella con una amarga mueca en sus labios_ ni siquiera se si yo deseo verlo.
Pero terry no acepto excusas y pidió a su padre que lo llevase a casa de la pecosa. Sabia que aquel rubio estaba en casa y no le pidió a Candy que lo buscara, ella tenia derecho para estar molesta con su padre, después de todo lo que le había dicho ni siquiera el podía señalarla, fue una buena hija y no merecía aquel trato.
Camille lo recibió como un rey, ofreciéndole comida, acomodando su estadía y siendo tan amable que sonrojo completamente al castaño. Richard solo sonreía encantado ante tales atenciones y cuando Camille pidió a terry que encontrará a Albert en el patio trasero, el no lo dudo.
- que haces en mi casa?
fue el recibimiento frío que recibió por parte de su futuro suegro, quien estaba sentado en un pedazo de tronco mirando la valla descolorida de su patio.
- ya sabes porque he venido_ murmuro el castaño cambiando el peso a su otra pierna.
Necesitaba el permiso para cortejar a Candy, era arcaico lo sabia, pero su sentido de respeto hacia la rubia se lo exigía, además sabia de sobra que ella quería mucho a sus padres, para ella la familia lo era todo. Necesitaba complacerla porque ella seria su compañera de vida, el único amor que no abandonaría por nada del mundo.
- no... no acepto esa relación.
Ante aquellas palabras terry sonrió de lado, ya sabia que con Albert seria imposible de tratar, pero él era un aficionado de lo imposible.
- vete al diablo entonces.
Sus palabras hicieron que Albert apretara sus manos con rabia y aquel lo miro de reojo observando esa sonrisa que deseo borrar de un solo golpe. No esperaba aquella respuesta, se suponía debía persuadirlo, incluso arrodillarse para suplicar su aprobación, pero terry no mostraba ningún signo de querer su permiso.
- vete, y alejate de mi hija...
Terry soltó una carcajada que hizo que los vellos de Albert se erizarán por la rabia y aquel se levanto de su singular asiento, sacando unos centímetros mas en altura que terry, pero aquello no lo intimido, sino que hizo que terry se acercara aun mas.
- solo venia por tu permiso porque se cuan importante es para Candy, pero tu crees que yo lo necesito? No necesito unas palabras de aprobación para quererla e incluso para tenerla a mi lado.
- que quieres... decir?_ la voz de Albert tartamudeo un poco.
- quiero a Candy para mi, me voy a casar con ella apenas pueda..._ el rostro de Albert palideció, y terry disfruto mucho al verlo asombrado_ no me importa que usted crea que tiene algún derecho sobre ella, sino me da su consentimiento le aseguro que Candy saldrá de esa puerta conmigo hoy mismo. Y no intente golpearme_ amenazo el castaño al verlo acercarse peligrosamente_ si me pegas, lloro y puedo ser una fuente cuando de llorar se trata.
- llorar?
Pregunto albert atónito. Era la amenaza mas estúpida que había recibido en su vida, ni siquiera una chica lo había amenazado de tal manera. Terry sin embargo, sonrió con malicia.
- su esposa lo odiara al ver mi estado y Candy no dudara en deshacerse de usted, quien sabe, incluso los primos verán que no es mas que un ogro sin corazón. Soy un tipo muy sentimental, pero no soy idiota_ recalco el castaño señalándolo_ Quiero a Candy y la obtendré hoy mismo si usted no entra por esa maldita puerta y se disculpa con ella, además de que sonreira enorme y dirá que acepta esta genial relación.
- estas jodidamente loco!
- quiere apostar hasta donde llega mi locura?
- no te voy a aceptar bajo ningún concepto!
- bien!_ exclamó terry mientras caminaba de vuelta a la casa_ veamos que acción toma candy.
Albert sabia de sobra que llevaba las de perder, candy lo había ignorado parcialmente. Ella se marcharía si terry se lo pedía, odiaba admitirlo pero aquel tenia una enorme influencia sobre ella, si hasta su esposa le había dado tremendo regaño al enterarse de todo lo que hizo. Ella utilizó las palabras "amable", "cortez" y "respetuoso" al referirse a terry, quien para él era detestable, insufrible y manipulador. Observo que el castaño caminaba con peresa hasta la puerta trasera, estaba claro que estaba dándole tiempo para arrepentirse.
Albert apretó su mandíbula intentando ahogar su furia desmedida, así que respiro hondo y emprendió su caminar.
- bien, sera como te de la gana pero quiero que sepas que no te aceptare y que celebrare el día que candy decida darte una patada en ese bonito trasero_ refunfuño entre dientes.
- vaya suegro, incluso esta halagando mi retaguardia... Sin duda, estamos progresando_ dijo entre risas el castaño sintiendo como albert chocaba su hombro contra el suyo.
- te haré la vida un infierno, querido yerno.
Se le amenazo antes de entrar por la puerta trasera, donde claramente todos habían estado averiguando que sucedía entre Albert y Terry.
Richard, miraba distraídamente unos cuadros que estaban sin foto.
Archie, estaba quitando una pelusa imaginaria de su camisa.
Anthony, tecleaba su teléfono, tirado sobre una silla.
Stear, limpiaba sus lentes con devoción, incluso los empañaba con su aliento y los limpiaba meticulosamente con su pantalón. Alguien debía aclararle que los rayaria si seguía con tanto esmero.
Camille, intentaba hacerle una trenza a Candy con tranquilidad innata, era sumamente extraño pues que Albert recordará ella no sabia hacer trenzas y Candy, miraba con embeleso sus uñas mientras su madre amasaba sus rizos.
Lo mas extraño era que todos respiraban agitados como si hubiesen hecho un maratón. Albert arqueo sus cejas irónico, estaba claro que todos habían salido corriendo apenas el tomo el pomo de la puerta.
Ignorando el hecho de que lo espiaban, procedió a decir cuan alegre estaba por la relación de su hija, a nadie le paso desapercibido la nota sarcástica que fue cambiada cuando terry " accidentalmente " golpeo una de sus costillas con el codo. Aquel confirmó que había aceptado a terry, todo a regañadientes y Candy sonrió enorme al darse cuenta que de alguna manera terry había logrado que su padre cediera ante ellos. Se sintió feliz y dichosa, pues aquello era lo que mas deseaba su corazón.
- se supone ahora puedo llamarte papi suegro?_ pregunto terry con una tremenda sonrisa cuando albert termino de disculparse con su pecosa, ambos se habían abrazo reconciliando un poco aquello que se había roto_ o suegrito?
- Su alteza, es que deberías llamarme, infeliz_ mascullo el rubio para que nadie escuchara. Terry se atraganto riendo.
- Lord papi suegro... Se escucha genial!
El rostro de albert se torno púrpura controlando el alarido de guerra que deseaba invocar. Fulminó con la mirada al demonio a su lado.
- Te detesto...
Terry ni se amedrentó, solo se fue riendo hacia su suegra quien animada planificaba con Candy una verdadera cena para celebrar el compromiso, que ella aseguraba sería corto, Albert también lo aseguraba pues lo que mas deseaba era rodear el cuello del castaño con sus propias manos para pasarlo a mejor vida.
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Cuando terry estuvo sentado en la mesa, Candy pensó que casi resultaba injusto que fuera tan atractivo. El brillo de la luz sobre su cabello castaño oscuro era algo espectacular y aunque ya no lo llevara suficientemente largo, para ella era tan adorable. Él se detuvo ante su mirada y se pasó la mano por el pelo mirándola, con lo que desordenó varios mechones. Se le quedo contemplando con esos ojos vivos y cálidos, de un azul extraño, como un zafiro en una corona de oro de un rey distinguido. Aquellos ojos descansaron solo en ella con esa intensidad que la hacían temblar como una gelatina.
- te he dicho lo hermosa que te ves esta noche..._ dijo terry con esa voz ronca y sedosa que hizo estremecer a la rubia, no evito sonrojarse.
Había pasado mas de dos semanas desde que ellos fuesen aceptados por Albert para tener una relación. Todos los días eran una aventura. Aquel visitaba a Candy y aunque se le había prohibido a ella ir a visitarlo estando solos, nada los afligía pues seguían compartiendo muchas cosas.
Aquella noche terry la había invitado a cenar y ella se había ataviado en un majestuoso vestidito ciruela , el cual tenia un cuello redondeado sin nada de escote y sus mangas cortas, tenia una serie de patrones sobre la tela y estaba suelto sobre su cuerpo esbelto, el problema era que aquel llegaba hasta su muslo y su padre casi le da un infarto al verla. Pero su madre apoyo su decisión pues se veía hermosa y elegante. Su cabello estaba ondulado meticulosamente y había aplicado un poco de maquillaje para resaltar sus esmeraldas. Llevaba tacones sofisticados a juego con su atuendo,y de su cuello pendía una cadenita de oro que terry le había regalado, aquella tenia un dije de mariposa.
- tu no te ves tan mal..._ murmuro ella sonrojada.
Pero la palabra correcta para terry era " apetitoso " , llevaba una de sus camisas de vestir y pantalones a juego, chaleco de un negro satinado y una corbata roja que lo estaba ahogando pues no dejaba de tocarla, y zapatos negros que casi permitían a Candy mirarse en ellos. Su fina pulsera de cuero estaba en una mano y en la otra un reloj plateado. A candy le encantaba verlo vestido de aquella manera tan elegante, y tuvo pensamientos eróticos sobre quitarle aquella vestimenta tan formal
Maldito Archie, jamas dejare que me escoja la ropa nuevamente; recrimino terry en su mente mientras tocaba de nuevo la cortaba que le fastidiaba.
- el sitio lo eligió papá, creyó que era encantador para ti.
- y lo es_ corroboro ella al mirar aquel restaurante tan elegante_ a ti te gusta?
- oh claro_ respondió rápidamente y candy soltó una risita al ver que no le gustaba para nada_ esta bien, no me gusta, desearía estar en una pizzería que aquí. Detesto el lujo, intento no quedarme ciego con la luz que desprenden todas estas cucharillas. Madre de Dios, si un señor levanto un cuchillo para cortar el pan y creí que era un reflector de casería sobre mis ojos.
Ella ahogo las risas con sus dos manos y sin querer se le escapo una carcajada divertida que complació al castaño. Aquel poso su mano en su propia mejilla y la contemplo como si fuera el mas hermoso de sus tesoros.
- me encanta cuando ríes, te ves tan feliz..._ella dejo de reír para tomarle la mano con ternura.
- cariño soy feliz, contigo.
Terry apretó su agarre con firmeza.
- no se que haré sin ti...
- eso jamas lo descubrirás porque no me iré de tu lado_ comento ella como si nada pero terry estaba muy serio y empezó a acariciar con embeleso su mano.
- candy..._ la llamo en voz baja y ella lo miro confusa_ creo que debes tomar esa oportunidad que te dieron para tus estudios.
- Te refieres a que debo ir a Londres?!_ exclamo sin creer que terry le recomendara aquello.
- si, eso creo. Lograras grandes cosas y tu te mereces todo eso.
- bromeas! No me iré!
Estaba molesta y confusa, terry debía pedirle que se quedara, no que se marchara. Si lo hacia no sabia cuando se volverían a ver, la relación se marchitaría y aquello la destruiría. Ella no deseaba ir a ningún lado. Su lugar estaba con él.
- jamas me perdonaría que no avances en tus sueños solo por mi, deseo seas lo que quieres y que no le temas a nada. Se que sera difícil pero no puedo evitar pensar que sera lo mejor para ti. No debes perder esa oportunidad y quiero lo intentes.
- terry, no... yo no...
- escucha, si no deseas seguir estando allá por cualquier motivo, te prometo iré a buscarte sin dudarlo, pero quiero lo intentes. Tu futuro esta lejos de este sitio y se que sonara mal, pero esta lejos de la protección de tus padres. Necesitas crecer y yo te recomiendo lo hagas_ él tenia razón, candy lo sabia pero no evito que su ceño se frunciera_ si quieres molestarte conmigo, hazlo. Pero me siento mucho mejor de haberte dicho lo que pienso.
Ella desvío su mirada y observo el lindo mantel que adornaba la mesa. Inmediatamente los platos que habían pedido fueron apareciendo, sintió pena de que ya el apetito no seria igual de entusiasta. Estuvieron en silencio un largo rato, y terry se atrevió a tomar su mano que sin querer se había soltado entre tanta palabrería. Aquel dio un apretón suave y la jalo para llevársela a sus labios depositando un beso en la palma.
- no quiero dejarte..._ murmuro ella con voz quebradiza_ no quiero irme, pero tampoco quiero perder esa oportunidad.
- lo se, se que es importante para ti. Pero no temas dejarme, yo estaré para esperarte_ ella esbozo una triste sonrisa ante sus palabras.
- no sera igual, al final no resultara. Las relaciones a la distancia nunca resultan, en algún momento se fracturan. Dejaremos de enviarnos cuando menos nos demos cuenta y luego, no nos enviaremos mas. Luego me olvidarás y yo..._ su voz se quebró y terry sonrió quedamente mientras apretaba su mejilla.
- estas divagando. Como piensas que te olvidaría? Es una locura, yo jamas olvidare todo lo que hemos pasado. Te amo, pecosa llorona_ le dijo secando una traicionera lágrima que se deslizaba por la mejilla, ella miraba tristemente su regazo._ alza la vista, pecosa. Mírame a los ojos. Mira hacia arriba y comprueba que todo lo que te digo es verdad.
Ella no lo hizo. Mantuvo la mirada baja ante él. Terry sintió ganas de agarrarla y sacudirla. Quería alzarle la barbilla y obligarla a mirarlo a los ojos. Quería arrancarle un suspiro… Después de eso quería muchas cosas, ninguna de las cuales eran adecuadas para el momento.
- Yo no finjo mi amor por ti_ declaró el castaño_ No hay nada en el mundo que me haga olvidarte, ni siquiera la distancia y el tiempo. Te amo. ¡Por Dios que Te Amo!
Ella soltó un leve respingo y levantó, casi involuntariamente, la mirada ante sus palabras tan vulnerables y hermosas. La mujer entreabrió los labios y de pronto a él le pareció increíblemente hermosa. Su respiración se hizo más firme; apretó los puños a los costados.
- Te Amo, pero no se si pueda seguir contigo estando lejos_ dijo con amargura_ eres afortunado por tener esperanzas en mi, yo quisiera ser así y de poder pensar en el futuro sin terror. Pero viví toda mi vida en una jaula e imagino que por eso no se me hace fácil volar sin mirar atrás_ ella levanto su mirada verdosa algo cristalizada_ y lo voy a hacer, pero no me sermonees ni me digas que es lo mejor para mi, porque estoy aterrada. Ni siquiera yo, puedo confiar en mi.
Terry volvió a tener la sensación de que era un animal grande paseando en su ía susurrarle que todo iría bien.
- Candy_ fue todo lo que dijo.
Ella hizo una mueca.
- No digas mi nombre así. Si de verdad te importo algo, no me tengas lastima.
Él anhelaba tomarla en sus brazos y estrecharla contra sí, hacer que se sintiera a salvo de lo que temía. Deseaba prometerle un hermoso futuro aun cuando no sabia a ciencia cierta si lo habría. Decidido, la hizo levantarse de su silla, ella parpadeo confusa y se sintió remolcada por aquel hombre.
- terry...
- callate, estoy tentado a azotarte por la estupidez que has dicho_ le dijo empujándola para que caminara primero_ me conformare azotandote en casa.
Ella abrió su boca para replicar, pero los ojos oscurecidos de su castaño la hicieron enmudecer. Se dejo guiar como cordero hacían el matadero, diferenciando que ella tenia mas confianza.
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Llevarla a su departamento fue una mala idea. Besarla fue una pésima idea, aunque le encantaba fue pésima.
Terry creyó que se estaba comportando como el lobo de caperucita, ser alguien sumamente rudo que la sometería y luego la dejaría ir sin ningún problema, solo quería estar con ella a solas después de tantos días lejos uno del otro, pero no se sintió como lobo sino como caperucita, pues Candy empezó a besar su cuello con delicia y la sangre se le subió a la cabeza ahogando a todas las neuronas conscientes que intentaban dar alarma.
- pecosa_ dijo con lentitud_ no terminamos de comer, creo que podríamos…
Ella le desato la corbata y le desabrochó el chaleco, él no fue capaz de seguir hablando.
- Has pensado que podríamos qué?_ le preguntó ella con una sonrisa.
Estoy perdido; se felicito terry al mirar como su rubia se convertía en una diosa.
- conoces la historia de la caperucita y el lobo?
- si, se la comió el lobo_ dijo ella animada desabrochando la camisa del castaño, quien rápidamente tomo sus manos.
- no te traje para esto, maldita sea, no me dejas ni pensar_ reclamó cuando ella intento soltarse_ si nos acostamos, me odiarás porque no estas en tus cabales.
- terry, no he bebido ni una miserable gota de alcohol.
- entonces estas consciente de que no haremos nada, no?
- estoy consciente de que quiero dar el siguiente paso con mi novio_ terry dejo salir un suspiro doloroso, estaba excitado con semejante idea, pero aun no quería seguir sin asegurarse totalmente_ tu no lo deseas? Entiendo si tu, no...
- Te deseo con ganas, pero no haremos esto.
Ella se le quedó mirando y bajo sus manos cuando terry las soltó.
- te dije que no llevo ropa interior?_ pregunto sonrojada y el rojo intenso subió a las mejillas del castaño también.
- lo haces para torturarle, verdad?_ pregunto con su voz ronca, sintiendo vértigo. Se recompuso carraspeando un poco, pero se atraganto con lo que su pecosa dijo:
- quiero hacer el amor, Terry.
Dios santo, aquella voz! Y aquel cuerpo!
Ella se llevo las manos hacia el lazo trasero de su vestido y lo deshizo, se bajo el vestido poco a poco, su brassier se dejo visible y la respiración de terry se detuvo bruscamente.
Cristo, necesito un tanque de oxigeno para respirar!
Los senos estaban cubiertos pero aquello le acabo el raciocinio. Se termino de quitar el vestido donde ella dio un paso hacia él y permitió al castaño ver piel desnuda y unas piernas largas.
De verdad había estado él a punto de convencerla que aquello no era correcto?
- he pensado_ dijo, aunque era mentira, ni siquiera pensaba con la sangre de su cuerpo fluyendo como un torrente hacia su entrepierna_ que podríamos intentarlo.
Candy sonrió.
- sabía que ibas a decir eso.
- pero no tengo preservativos y... Mierda! No podemos!
- tranquilo, he sacado cuentas y estoy muy cerca de mi periodo.
- jamas te fíes en eso, mas de una que ha salido embarazada. No te voy a arruinar tu futuro.
- soy muy regular, te aseguro es seguro. Puedes confiar en mi?
Él estaba dudoso, pero finalmente asistió. Confiaba plenamente en ella, seria un imbécil sino lo hiciera después de todo.
- me voy a volver loco sino te toco, pecosa mía.
Él había imaginado piel lisa y pálida. A esa distancia, podía ver que su piel no era tan uniforme y que había distintos colores: una leve capa rosada donde la sangre de ella latía bajo la piel, muestras de bronceado y de blanco. Hasta podía divisar una mancha mas oscura a lo largo de una costilla, que podía ser un lunar.
Estaba cautivado.
La tomó por las piernas y la levanto para que se enroscara en su cintura, y mientras caminaba de su recibidor al dormitorio, fue besándola con gusto. Eran labios sobre otros labios. Sabia dulce y estaba embriagado, ella lo tenia de aquella manera siendo mas efectiva que el alcohol. Deslizó las manos por el cuerpo de ella. Sus senos eran firmes y redondos, y con sus dos manos desabrocho el brassier liberándola de aquel tormento que la hizo suspirar. Aquel era el principio.
- Tienes miedo?_ susurró él, depositándola en la cama donde ambos quedaron sentados en ella.
- si, pero confió en ti.
- se supone soy el semental aquí y debo tener en control todo el asunto, pero mierda estoy aterrado_ dijo entre risas besando el rostro risueño de su rubia_ si lo hago pésimo, detenme.
Ella acaricio su mejilla con ternura.
- sera excelente.
- me tienes en un pedestal, señorita. Tienes idea de lo que ocurrirá?
- me encanta leer, últimamente me he estado informando de muchas cosas_ murmuro mientras besaba su barbilla, aquel sonrió.
- espero no sean revistas de moda...
Que Dios lo ayudara porque sentía que estaba temblando, estaba desesperado por poseerla y aterrorizado por el daño que le causaría. Había leído que era una sensación dolorosa para las mujeres en su primera vez. Se pregunto si no debió haber hablado con Archie, aunque con lo imbécil que era, seguro terminaba riendo sin decirle absolutamente nada. Él no quería hacerle daño a la chica que mas amaba en su vida.
Candy miraba su indesicion y quiso reconfortarlo de la única manera que sabia.
- Te amo, Romeo.
Cualquier esperanza que pudiera tener él de contenerse se evaporó al oír eso. Se quitó el chaleco. Juntos quitaron la camisa, botón por botón y rieron juntos cuando la mano de él se quedó atascada en uno de los puños y ella tuvo que detenerlo para retirarlo con cuidado pues terry estaba a punto de buscar un cuchillo de cocina para quitarse la condenada camisa. Los dedos de ella exploraron el pecho de él, estaba frío y algo sudado, ella se sonrió al notar sus nervios, ante su toque él se estremeció mientras se quitaba los pantalones.
Cuando el pantalón y la ropa interior quedo tirada en un montón en el suelo, el se lanzo sobre ella y la besó de nuevo. Ese beso fue todavía mejor; piel contra piel, con las manos de ella rozando los brazos bien formados de su castaño. Aquel bajo su cabeza y beso su cuello dejando una estela de besos húmedos que la hicieron perder la cabeza, estuvo largo rato deleitándose con aquellos senos que le parecieron mas que perfectos en su boca, la dejo retorcerse un rato hasta que volvió a su boca.
Sentía la boca de ella caliente contra la suya. Su entrepierna estaba endurecida y el jadeaba como un perro sediento de agua.
Si tuviera cola estoy seguro de que la movería, se reprocho estúpidamente.
- estas segura?_ pregunto a la rubia besando su frente, tenia una de sus manos en la parte inferior de su ropa interior. Le había mentido cuando le dijo que no la tenia, aquello lo hizo sonreír.
- lo estoy_ jadeo ella con sus labios rojos por la serie de besos que había recibido.
Bajo con delicadeza aquella ultima prenda y rozo con sus dedos ese centro femenino que estaba húmedo y cálido. No sofoco un gemido cuando miro el rostro sonrojado y deseoso de su chica. Se colocó encima de ella con cuidado, con mucho cuidado de no aplastarla con su peso. Ella gimió cuando él frotó la punta de su intimidad contra la de ella.
- cariño_ susurro ella con aquella voz tan excitante.
- Te Amo, pecosa.
Le introdujo lentamente su masculinidad.
Candy inhaló hondo y apoyó la mano en el pecho de él. No fue una caricia sino una leve presión para apartarlo, y él se detuvo.
- te duele?_ preguntó preocupado, pero sin detenerse.
- no_ murmuro ella débilmente y añadió al sentirlo mas dentro_ si duele, duele mucho.
- deja de Mentirme, pequeña bruja_ sentencio terry con ternura mientras se detenía, sentía que el sudor corría por su frente. Empezó a reír sin querer. Estaba haciendo aquello mal_ lo siento, lo siento_ mascullo besando su rostro pecoso.
- no pares_ dijo ella.
Pero cuando él empujó un poco más adentro, todo el cuerpo de Candy se tensó hasta que algo se desgarro y él entendió que aquella era la barrera virginal. Se detuvo bruscamente. El placer que sintió solo sirvió para incrementar su deseo. Ella se cerró alrededor de su masculinidad, suave y cálida, apretada, muy apretada. La sensación era buena.
- Dios mio! Me voy a morir!
Exclamo terry acorralado. Los dedos de Candy que agarraban con fuerza las sábanas de la cama, se soltaron. Su mandíbula se relajo debido a que el dolor estaba cediendo poco a poco. Aquello era como si una hojilla fuese rompiendo algo en tu interior, ardía y dolía a la misma vez, pero a ella le cambio el semblante al mirar el rostro atónito del castaño, aquel si apretaba su mandíbula con fuerza.
Ella alzó una mano y le tocó la mejilla. No pretendía hacerlo, pero empezó a reír y terry gimió destrozado.
- para!
Suplico al sentir como las paredes se contraían dentro de ella haciendo que la tortura aumentase. Empezaba a ver estrellitas y luces de colores.
Candy dejo de reír ya que su compañero empezó a moverse torpe al principio y luego constante en un vaivén que la atormento, estaba entre dolor y otra sensación de ahogo, estaba temblando ante las corrientes que subían por todo su cuerpo. Se aferro con sus uñas a la espalda de terry quien gemía descontrolablemente su nombre, ella empezó a gritar al mismo tiempo y la sensación aumento y aumento en cada movimiento acompasado.
Terry bajo su mirada y encontró aquellas esmeraldas tan brillantes que lo hicieron perder el hilo total de sus pensamientos. Se lanzo contra su boca y deslizo su lengua contra la de ella, ahogándose ambos entre aquel éxtasis que los hizo gritar. Ella llegó al orgasmo con un grito enfebrecido. Todo su cuerpo se estremeció. Por un momento, terry tuvo la sensación de que aquel placer corría también a través de él. Cuando ella terminó, él apenas podía pensar, se sintió igual de perdido y se dejo llevar.
Entonces, mientras ella seguía aferrándose luego de un éxtasis demoledor, terry se estremeció una vez mas y se dejo caer entre sus brazos.
- wow!_ exclamo Candy luego de unos minutos.
- te ha gustado?_ pregunto terry sin levantar su cabeza de aquel cómodo pecho.
- ha sido horrible_ dijo ella recibiendo cosquillas por parte de terry quien estaba sobre sus costillas, empezó a reír descontrolada_ Te amo, tonto. Fue lo mejor de mi vida.
- fue horrible_ completo terry usando sus palabras con una sonrisa, ella golpeo su hombro_ oye, no maltrates a este virgen sin ego que te ha destrozado la vida.
Ambos rieron ante aquello y suspiraron.
Se miraron largamente y ella acaricio su cabello con delicadeza, terry permaneció abrazándola.
- nada cambiara_ susurro terry.
- lo se, solo que estaré tan lejos... Londres no queda a la vuelta de la esquina.
- te apoyaré siempre. Ahora mas que nunca.
- porque?
- porque me has robado mi virtud claro esta_ dijo divertido mientras besaba su boca_ es broma, sabes que es porque te amo y no puedo vivir sin ti.
- podremos con esto, terry?
- claro que podremos_ aseguro sin dudarlo y ella sonrió.
Sin embargo, él mismo sabia que debía hacer algo para no dañar este amor que había encontrado, pues estaba muy seguro de que jamas volvería a encontrar otro similar. Ahora mas que nunca tenia la mente hecha un tornado, después de que Candy fuese suya, ya no habría poder humano que lo separara de ella.
Sus cuerpos y almas estaban unidas para siempre.
- y si nos bañamos juntos?_ sugirió él, muy sonriente.
- siento la cara arder con solo pensarlo.
- vamos señorita mojigata_ animo levantándose, dejando a la vista su desnudez y haciendo que ella se sonrojada furiosamente_ es hora de explorar!
- explorar? Estas delirando.
- antes de que acabe la noche debo especializarme en anatomía_ dijo guiñando uno de sus ojos con picardía_ además, tengo una curiosidad insaciable en este momento.
Ella empezó a reír pero ya aquel castaño tomaba entre sus brazos su cuerpo, y aunque protesto no pudo hacer nada para evitar que las traviesas manos de su novio marcaran territorio en sitios desconocidos, ambos aprendieron por instintos que sus cuerpos se pertenecían.
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Al volver a casa ella se sentía algo asustada. Terry la tomaba fuertemente de la mano y la guiaba hasta la entrada. Habían pasado toda su noche abrazados en la cama del castaño y al volver, ambos terminaron comiendo una pizza y entre broma y broma el tiempo paso volando. Llegaron casi a medianoche y encontraron a Albert en la puerta esperando, era como el ángel de la muerte esperando el cuello de terry para rebanarlo.
- te dije a las diez, grandchester_ sentencio el rubio con seriedad.
- vamos, candy..._ animo terry a su pecosa. Había decidido contarle los planes de su inminente futuro a sus padres_ hagamoslo.
- papá... necesitamos hablar. Donde esta mamá?
Las alarmas en la cabeza del rubio empezaron a sonar como una sirena de ambulancia. Miro a terry inmediatamente y no pudo contenerse, lo agarro de la camisa y aquel sorprendido se vio arrastrado por la grama del pequeño jardín delantero. El castaño cautivo se debatía entre aquel agarre pero albert no le daba tregua para levantarse, si hasta lamento que sus pantalones se fuesen ensuciando de tierra.
Candy estaba sorprendida por la acción de su padre, y aunque lo grito un par de veces, aquel seguía arrastrando y arrastrando al pobre chico. Ante tanto grito, su madre termino de salir del hogar para contemplar la escena que montaba su esposo.
- Albert!_ chillo Camilo e indignada_ suelta al pobre muchacho!
- no!_ grito Albert lanzando a terry contra el pavimento como si fuese un muñeco de trapo, aquel gimió un poco ante el golpe pero termino sentándose en el suelo, no se arriesgaría que lo lanzaran de nuevo al suelo_ este desgraciado le ha metido ideas a nuestra pequeña.
- ideas?!_ exclamó Candy molesta mientras se arrodillaba al lado de terry quien solo contemplaba a Albert confuso_ te estas comportando irracional, papá.
- irracional? Por el hecho de querer protegerte. No puedes irte con este tipo.
Reclamo molesto mientras señalaba al chico que fruncía su ceño, no entendía nada.
- irse?_ murmuro Camille mirando a su hija_ te vas de la casa?
- no, mama_ aseguro ella, y luego titubeo_ bueno es algo complicado. La verdad es que...
- viste!_ rugió Albert_ ese infeliz le ha pedido matrimonio! Se nos va a ir, Cami!
Seis ojos parpadearon confusos, todos se miraron las caras y hasta un grillo se escucho en el fondo de la grama. El frío de la noche hizo estremecer a la rubia, quien titubeo nuevamente.
- no me ha pedido matrimonio, y no se que intentas decir, papá.
Albert fue el siguiente en parpadear confundido y abrió su boca para decir algo, pero luego la cerro y fruncio su ceño intentando pensar.
- tu dijiste que le pedirlas matrimonio!_ acuso al castaño que ya se levantaba limpiando sus pantalones, aquel suspiro y miro a su pecosa con una sonrisa.
- iba a hacerlo de la manera mas romántica posible, pero creo no se podrá_ dijo mirando amenazador a su suegro_ sabes que eres lo mas importante en mi vida y que quiero compartir toda mi vida contigo, jamas creí que encontraría a mi otra mitad pero se que lo he hecho y que eso solo me pasará una vez en esta vida, por eso quiero pasar todos mis días a tu lado. No quiero casarme mañana, ni dentro de un mes, quiero hacerlo cuando tu creas que es correcto. Preferiría que fuese después de que te graduaras, se que tendrás un triunfo en tu mano para entonces y quiero que consideres que este sera uno para mi. Te amo, pecosa. Espero me aceptes para cuando te lo pida correctamente. No imagino mi vida entera sin ti a mi lado. Soy mejor, desde que te tengo conmigo.
Aquella declaración arranco algunas lágrimas de las damas presentes, y un gruñido del perro guardián. Candy estaba encantada así que no dudo en lanzarse sobre aquellos brazos para besar a su precioso novio. Albert quiso interrumpir pero sintió el agarre de Camille en su mano y suspiro mientras abrazaba a su propia chica, beso su mejilla mojada de lágrimas y ella sonrió.
- son hermosos_ susurro su esposa encantada de semejante pareja.
- me pregunto si se vera hermoso en sillas de ruedas, mira como se devora a mi hija. Rayos! Deseo hacerlo trizas_ refunfuño el rubio al mirar a aquel par abrazados en un intenso beso.
- se parecen a nosotros en nuestros días de juventud.
- amor, si tu estas tan joven como siempre_ se atrevió a decir su esposo, siendo recompensado con un beso pequeño en sus labios.
- galante como siempre, mi rey.
Cuando el par de chicos se separaron, la rubia tomo las mejillas de su chico entre sus manos.
- quiero que sepas que te diré que si cuando me lo pidas_ dijo con una enorme sonrisa que contagio a Terry_ Te amo, siempre. Yo también quiero pasar mi vida contigo.
- que alivio_ murmuro terry riendo_ ahora me alegro de tu padre halla arruinado todo.
- oye_ gruñio ofendido el rubio_ pensé que era eso. Que mas podría ser tan grave como para que Candy quisiese hablar con ambos.
La nombrara apretó sus labios y sintió la mano de su novio reconfortandola. Era hora de que le contara a sus padres sus planes futuros. Era hora de crecer.
- me voy a estudiar al extranjero_ informo a sus padres, quieres no dijeron nada_ aceptare una beca en Londres, terminaré mis estudios allá. Quisiera me apoyaran, mamá... papá.
Para Albert aquello fue un balde de agua fría, incluso Camille no se esperaba semejante noticia. El rubio no sabia que seria peor, si que terry se casara con su hija o que ella corriera fuera del país a estudiar. Las dos opciones eran horribles para él, pero allí viéndola se dio cuenta de que ella sin querer había crecido. Allí estaba con terry de la mano comunicándole la decisión que ya había tomado. La decisión mas importante para su futuro y no pudo oponerse, como padre no deseaba perderla, pero si él no la apoyaba ella se marchitaría y jamas seguiría adelante.
Supo que siempre seria su pequeña, sin importar lo lejos que estuviera, porque ella era una parte de él, una parte hermosa y perfecta que el había ayudado a formar. Era su mejor obra en aquel mundo.
Extendió sus brazos y ella como una chiquilla se dejo cobijar en aquellos brazos que siempre creyó que eran de hierro, impenetrables y seguros. Y allí empezó a llorar, aliviada y dichosa de saber que tenia muchas personas que la amaban. Albert seria siempre su rey, aunque terry fuese su príncipe. Seria su pilar aunque él mismo se quebrara en ocasiones, porque un padre es tan osado que hasta le quitaría el puesto al mismísimo ángel de la guarda.
Aquel era mucho mas importante que un Ángel. Aquel era su propio Ángel terrenal, y su madre era el mismo universo andante. Sus primeros amores en su vida la cobijaban.
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Chicas, tomates para la ensalada? Jajaja acepto criticas.
Soy muy rosa, no puedo con el erotismo pero lo he intentado a mi manera espero lo hallan disfrutado de principio a fin.
Se que les sorprendió que no hubiese tanto drama con Albert o con terry, que formara una de esas pataletas que duran como cinco capítulos y uno se muere cada vez que el protagonista es súper cruel con la chica y le lanza en la cara todo el dolor acumulado, yo no puedo permitirme hacer eso aquí. Primero porque las mataría de las ansias por saber si se contentan o no, y segundo porque este fic es para reír y poco llorar.
Además tenemos unos protagonistas distintos, fuertes y sinceros, son algo maduros en sus sentimientos, no son malcriados que se creen que no los aman por unas simples palabras, aquí tenemos a gente segura de que se aman hasta el tuétano. Por eso no permití que la rabia de terry lo cegara, les apuesto que siendo otro ni caso hace a la tormenta, pero este terry no! Él vela por su pecosa aun cuando estén mal, eso es tan dulce que me cala los dientes jajajaja
Informó que solo faltan dos capítulos mas, ese es mi pensar. Vamos con calma con el final pues estoy entrando a una etapa de estudios que me va a absorber mas que una esponja xD
Por ello decidí darle final a este fic y retirarme por un largo rato de la escritura, no porque lo desee, sino porque el deber llama. Mientras este bajo presión no podre concentrarme para escribir algo cool que las atraiga, estarán fuertes mis nuevas responsabilidades y no deseo perder notas, espero puedan entender. Recurriré a la lectura de fics en mis ratos libres que presiento no serán muchos, bastante que tengo abandonado el asunto de la lectura y hay tantas ideas buenas deben ser exploradas.
Gracias a las chicas que leen, que colocan esta idea entre sus favoritas, que incluso me colocan a mi como favorita, eso es sumamente grato para mi.
Gladys ( gracias a ti por leer, te lo imaginaste como en el cine? Esa es mi idea cuando escribo, la has captado. Un abrazo )
HaniR ( Albert puede ser desesperante pero sabe actuar en una emergencia, gracias por leer. Me gusto tu fic, esas cartas son muy dulces entre los rubios, espero lo puedas continuar. Saludos)
Marina W ( Albert es el suegro mas estupendo del mundo, ya veras :D )
Blanca G ( gracias por tus palabras, los conflictos no son para que duren toda la vida, ya sabes, así es como se pierde tiempo en la vida real cosa que no debería ser así. Espero sigas disfrutando mi idea. Un abrazo )
Aurora ( gracias, me alegra que te guste. Esa es mi idea, que logren reír con mis letras, así se ve el mundo mas bonito :) )
Eli ( querida tocaya, gracias a ti por estar pendiente para leerme. La edad no importa al lado de tu papá, yo tengo mucho mas de veinte y cuando hago algo malo que a mi padre no le gusta, créeme que me siento de diez jajajaja, el viejo me intimida con una mirada pero se que me quiere y que haría lo imposible solo para verme bien. Este es un amor del bueno entre los Tortolitos jajaja, y terry ya no estará mas solo, bastante tuvo con su infancia tan fracasada. Un beso :* y muchos abrazos, amiga. Seguimos pendientes )
Nally Graham ( aun no acepta la relación, jajaja, es un huesito duro de roer. Este terry es como una mejor versión que he tenido, es dulce pero valiente, es un tipo duro pero vulnerable en el interior, es pícaro pero inocente, o bueno ya no tanto jajajaja. Créeme, me gusta lo que hago pero mas me gusta cuando existen personas que lo leen, sin eso no hay tanta gratificación y me iría a llorar al valle xD. Seguimos pendientes! )
Sol Grandchester ( no es bruto nuestro Albert, solo es medio celoso porque le quitaron a su pequeñita jajaja. Para terry ira todo bien, ya veras ^_^ )
Dianley ( trabajase toda la semana? Wow! Que calamidad, por lo menos te entretuviste con algo, jajajaja, espero este capi te guste )
Angye ( hubo acción, estuvo bien? O faltaron los azotes y las esposas, jajajaja, dame una idea para sentirme bien conmigo misma )
Maquig ( gracias a ti por leer, espero lo disfrutes )
Nana ( hiciste un sacrificio muy bonito el preferir trabajar para ayudar a tus hermanos, créeme debes ser recompensada en este momento por la vida, me imagino que aprender a leer fue el comienzo. No te creas, a mi los primeros días seme hizo difícil andar como alma ambulante en la red jajaja, pero eso se aprende poco a poco. Mis respetos para ti, un abrazo )
IQS ( Gracias, continua disfrutando )
CandyTerry ( dos veces lo leíste? Gracias, espero disfrutes de igual manera este )
Ana B ( si te gusto el cántico, espera veas el lado fuerte de Albert jajaja, gracias por seguirme en esta idea )
Clover ( estoy reivindicada contigo, jajaja, tu cumpleaños ya paso? Este mes es de buena suerte para ti entonces. Es un placer que te guste la idea y que la sigas. Y tranquila, si los separo sera por algo cortito, yo también me acabe los sesos con el horrible final de Candy T.T si llore a maresss, jamas me lo pude creer, Clannad me hizo llorar pero Candy me destrozó mis sueños y esperanzas, verla sola en esa colina fue demasiado cruel, pero que se le puede hacer jajaja. Abrazos! )
Rosa ( suspenso, suspenso. Candy viajara, pero terry? Mmm creo que la esperara en casa con una taza de café jajaja, quien sabe. Eso si estará oculto hasta el final, amiga )
Lilsa Cahz ( lo acepto? Quiere matarlo el suegro jajaja, y terry se lo busca con creces xD . Espero estes medio satisfecha con la accion, estuvo difícil ante la falta de experiencia de los galanes. Un abrazo )
Charo Grandchest ( espero estés ya mas satisfecha, Albert y Archie merecen unas buenas palmadas en esas retaguardias *-* :D )
Mars Lena ( tranquila, acepto las criticas sino como sigo creciendo? Es importante para mi que la hagas, se que hay detalles en el fic espero me sepas guiar en mis errores, te lo encomiendo! Jajajajajajaja ese sustito se lo di a mas de una con el fic, se indignaron de aquí a china cuando deje entrar a un Terry gay a la escena porque se "enamora" del Archie y no de Candy, jajajaja, tengo que confesarlo eso me dio muchísima risa cuando empezaron a llegar los reviews, pero no era así para nuestro alivio entero. Saluditos! )
A las chicas guets, el nombre! por amor de Cristo! XD vamos a terminar el fic y aun no me dejan nombres jajajaja, no temáis! A las que leen en silencio, muchos saludos.
Las que querían violentarme a Terry, apartaos Víboras! Candy llego primero con su strip, jajajaja, le ha quitado la virtud a nuestro angelito no tan ángel.
Nos leemos pronto,
Un abrazo súper enorme,
Su amiga, Ely.
