Capítulo 22: El Juicio de la Orden del Fénix

Noa y Severus irrumpieron en medio del salón de la cass de los Black. Severus había perdido el sentido debido a la aparición.

Desgraciadamente, la estancia no estaba vacía, todos los miembros de la Orden del Fénix miraban estupefactos a los recién llegados: Lupin, Tonks, Minerva Mcgonagall, Alastor Moody, los Weasley, Harry, Ron Y Hermione.

-¡Noa! -exclamó Lupin alegre al verla. Pero se paró en seco al ver a Severus tendido en el suelo- ¿Qué hace él aquí? -dijo Lupin esta vez enfadado.

En la sala comenzaron a oírse murmullos de desaprobación

¿Porqué has traído aquí a Severus? -dijo Ojoloco Moody- No es más que un miserable traidor.

No, eso no es verdad -dijo Noa angustiada- Él es inocente, os lo juro.

¡Yo vi como Snape mataba a Dumbledore –exclamó Harry lleno de odio.

No puedo creerlo Noa -dijo Lupin enfadado- ¿Cómo puedes ponerte de parte del asesino de Dumbledore?

Llévatelo de aquí -dijo Minerva- Aquí ya no es bien recibido.

Pero está muy malherido, tenemos que ayudarlo -exclamó Noa- Os aseguro que es inocente. Él solo seguía órdenes del Director. Severus estaba obligado por el Juramento Inquebrantable.

Tu obsesión por éste hombre sin duda ha enturbiado tu mente -exclamó Lupin- Severus es un asesino. Lo enviaremos a Azkaban inmediatamente.

Lupin se encaminó hacia Severis. Estaba decidido a ponerlo en manos de la justicia.

¡No, Lupin! -exclamó Noa interponiéndose en su camino- Estas cometiendo un error.

Aparta Noa –contestó Lupin- No tengo nada contra ti. Pero Severus debe pagar por lo que ha hecho.

¡Alto! -gritó una voz entre los presentes- Severus es inocente.

Todos se volvieron para ver quien había hablado.

Era Tonks.

Pero, ¿qué dices? -dijo Lupin extrañado.

Que Noa dice la verdad -prosiguió Tonks- Severus es inocente. Yo estuve presente durante el Juramento Inquebrantable. Yo fui la Testigo.

Todos se quedaron estupefactos. Escucharon atentamente como Tonks relataba los acontecimientos relacionados con el asesinato de Dumbledore. Cuando Tonks acabó se hizo un largo silencio en la habitación. La noticia cayó como un jarro de agua fría. Ninguno podía dar crédito a lo que acababan de oír.

Es increíble -dijo Lupin rompiendo el silencio.

Os dije que era inocente -dijo Noa- Por favor, tenemos que curarlo. Está muy grave.

Este bien -dijo Lupin- es lo menos que podemos hacer.

Inmediatamente trasladaron a Severus a una de las habitaciones y comenzaron a sanar sus heridas. Noa comenzó a preparar ungüentos de todo tipo para que las heridas cicatrizaran rápido.

Severus tenía mucha fiebre. En ocasiones deliraba, no cesaba de hablar en sueños de Noa y del colgante de Griffindor que lleva en su cuello.

Quien sabe los horribles hechizos que tuvo que soportar bajo el yugo de los mortífagos, pensaba Noa. Si estaba vivo era de puro milagro. Ella no se separó de Severus ni un instante.

No me dejes Severus. No me dejes ahora que por fin te he vuelto a recuperar -susurró Noa mientras las lágrimas le brotaban de sus preciosos ojos claros. Tenía la cabeza apoyada en el pecho de Severus y escuchaba los débiles latidos de su corazón.

No te preocupes -dijo Lupin que acababa de entrar silenciosamente en la habitación- Severus es fuerte, seguro que saldrá adelante.

Noa se incorporó de la cama y se secó las lágrimas.

Siento no haberte creído desde el principio -dijo Lupin- sino hubiese sido por Tonks.

Ya no importa Lupin. Lo importante es que se demostró su inocencia -dijo Noa- A propósito, ¿dónde está mi hijo? ¿está bien?

No te preocupes. El pequeño esta a salvo. La señora Weasley ha cuidado bien de él. Ahora duerme en una de las habitaciones de arriba -dijo Lupin, se acercó a Noa y la abrazó- Me has tenido muy preocupado, pensé que no saldrías de esta.

En ese instante Severus comenzó a reaccionar. Noa se acercó a él y lo cogió fuertemente de la mano.

Noa -dijo Severus débilmente.

Severus ¿cómo te encuentras? -dijo ella.

Me duele todo el cuerpo. Ayúdame a incorporarme.

Noa obedeció y acomodó a Severus en la cama.

Me alegro de que hayas despertado, pensé que te perdía para siempre. –dijo Noa

Hacen falta mucho más que unos cuantos mortífagos para acabar conmigo -dijo Severus intentando esbozar una sonrisa en su magullado rostro.

Noa se acercó al rostro de Severus y lo besó en los labios.

Espera un momento. Te tengo una sorpresa. Enseguida vuelvo. –dijo Noa y se marchó de la habitación.

A los pocos minutos regresó:

Severus, aquí hay una personita que te quiere conocer -dijo Noa alegremente. Sostenía al pequeño Alan en brazos.

Severus lo tomó en brazos y sonrió orgulloso al ver que su hijo era su viva imagen. Los mismos profundos ojos, los mismos cabellos negros.

Noa observó la conmovedora escena.

En me ha recordado día a día lo mucho que te amo y me ha dado fuerzas para seguir adelante –dijo Noa emocionada.

Noa volvió a coger al pequeño.

Será mejor que vuevlas a recostarte –dijo Noa- debes estar cansado. Además tengo un asunto que resolver.

Severus se recostó y Noa abandonó la habitación.

Subió a acostar al pequeño Alan en su habitación. Cuando salió al pasillo se topó justo con la persona que andaba buscando.

Harry -dijo Noa.

Hola tía -dijo Harry avergonzado bajando la cabeza.

¿por qué Harry? –dijo Noa seriamente- ¿porqué lo hiciste? ¿por qué escribiste esas cartas? ¿por qué me separaste de Severus?

Lo siento. Era demasiado joven –dijo Harry arrepentido- Siempre deseé que Sirius y tú fueseis felices juntos. No soportaba la idea de verte con Snape.

¿Eres consciente de que separaste a un niño de su padre durante casi tres años?

Reconozco que me equivoqué -dijo Harry cuando todo pasó ya no tuve valor suficiente para decir la verdad. Perdóname.

Noa observó lo afligido que estaba Harry. Realmente estaba arrepentido.

Bueno, no te preocupes Harry -dijo Noa- No tiene caso enfadarse por algo que ya pasó. Además eres mi único sobrino. No quiero perderte.

Noa extendió sus brazos y Harry abrazó a su tía.

Hoy he recuperado tres vidas, la de Severus, la de mi hijo y la tuya.

Pasaron varios días y Severus ya estaba casi recuperado. Durante este tiempo pudo disfrutar de Noa y conocer mas a fondo a su hijo. Pero cada vez estaba más nervioso. Severus sabía que algo terrible se avecinaba y no sabía como le haría frente.

Todos los miembros de la Orden del Fénix se preparaban para hacer frente al lado oscuro. Todos sabían que Voldemort y sus mortífagos no tardaría en atacar. Debían estar preparados.

Prepárate, se acerca la batalla final.

¿Acudirá Noa a la llamada del Señor Tenebroso?

Y lo más importante ¿Sobrevivirá?