Para no perder la costumbre. Nada me pertenece, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer y la historia es de Drotuno, yo solo traduzco.
Y no podía faltar mi compañera de aventuras. Gracias a mi querida amiga Erica Castelo por ayudarme una vez más.
~ooo~AFTA~ooo~
Capítulo 21
EDWARD
Desperté poco a poco en un capullo de mantas, piernas y piel, rodeado por el aroma de Bella. Nos metimos a la cama la noche anterior, total y completamente exhaustos. Con todo lo que yo había pasado y su largo vuelo, todo lo que logramos hacer fue acurrucarnos en el otro y unos cuantos prolongados y muy profundos besos. Demonios, no estaba seguro de cuál de los dos se durmió primero.
La luz grisácea de las primeras horas de la mañana iluminó mi habitación, pero fue la vista junto a mí, el cuerpo perfecto junto al mío, al que no podía quitarle la vista de encima. Bella era simplemente hermosa. Siempre lo había sido para mí—ya sea que estuviese vestida para la escuela o pasando el rato en la casa, no importaba… no para mí. Pero verla despertar lentamente, sintiendo sus manos y brazos contra mi pecho desnudo y sus piernas entrelazadas con las mías, fue lo mejor que había sentido en mi vida, en especial en mi vieja cama. Tenerla aquí parecía ahuyentar la oscuridad que se cernía sobre la casa.
Unos dulces y adormilados ojos marrones se abrieron para mirarme.
Mis dedos se arrastraron de arriba abajo por su espalda debajo de su camiseta—hacia arriba entre sus omoplatos y hacia abajo al borde de sus pantalones de pijama. Necesitaba tocarla. Demonios, si era honesto conmigo mismo, quería todo al mismo tiempo, pero hoy, no iba a suceder. El viaje a la estación de policía era algo que pesaba sobre mí.
Bella me sonrió con dulzura, sus dedos pasando por mi cabello mientras veía el corte en mi frente, pero sus dedos continuaron su sendero bajando por mi mandíbula.
"Quiero despertarme así todas las malditas mañanas. Me refiero a que, sé que antes hemos despertado así, pero aun así… lo digo en serio. Quiero esto todos los días."
Sonriendo al escuchar esas adorables y sinceras divagaciones suyas que, joder, había extrañado muchísimo, se me escapó una suave risa al mismo tiempo que dejaba un beso en medio de su frente. "Yo también."
"No somos los únicos," dijo en broma, moviendo su cuerpo. "¿Es algo que tiene que ver con las mañanas?"
"Es algo que tiene que ver con Bella," le dije con una carcajada, encogiendo un hombro. "Eres tan hermosa. No puedo evitarlo, chica hermosa."
Traté de alejarme, pero ella no me lo permitió. Su mano sujetó suavemente mi costado, manteniéndome pegado a ella. Estirando mi mano hacia su rostro, metí su cabello detrás de su oreja. Todavía no podía creer que estaba aquí, en Forks, Washington, en la habitación en la que prácticamente me había pasado ocultándome toda mi vida. De forma distraída, delineó las cicatrices en mi costado, pero me gustaba. Me gustaba que algo que me hizo vestirme para educación física detrás de puertas cerradas, ahora era algo en lo que rara vez pensaba.
Me empujó hasta que caí hacia atrás, y subió encima de mí, provocando que le sonriera. "Un día, no solo te quedarás de vez en cuando en mi casa. Vamos a acurrucarnos y leer juntos en nuestro sofá o cama. Podremos hacernos cosas realmente obscenas el uno al otro y sin preocuparnos por quién está al otro lado del pasillo."
"Mmm," murmuré, tomando su rostro entre mis manos cuando apoyó sus manos en mis hombros. "Me está gustando ese plan, chica hermosa."
"¿Qué parte?" Me preguntó con una deliciosa risita sexy. "¿Nuestra propia casa o lo de las obscenidades?"
"Todo eso. Cada cosa. Dime más, Bella." Bajé mis manos por su espalda apenas rozándola, tomando su trasero y apretándolo para acercarla más.
Sus ojos brillaron de forma traviesa al contener su sonrisa. "Tendremos nuestra propia biblioteca. Una pequeña. Pero tendrás un escritorio ahí, donde vas a poder escribir las historias más increíbles. Finalmente sabré si la princesa hada se casa con su dulce y valiente arquero."
"Lo hace."
"¿Ah, sí?" Chilló, sonriendo. "Oh, bebés hadas…"
Me reí entre dientes por lo mucho que sonó como mi hermana cuando se trataba de esa historia en particular.
"Bueno, vas a escribir y serás un famoso autor. Harán películas sobre tu mundo de hadas." Cuando eso me hizo reír con fuerza, se puso seria. "Lo digo en serio. Y seré tu más grande fan, tu mejor animadora. Voy a asegurarme de que la hermosa actriz que haga el papel de la princesa no se apodere de ti."
"Eso nunca," le susurré, mirándola asombrado, fascinado y locamente enamorado. "Ya se apoderaron de mí, mi chica hermosa."
Sus ojos se humedecieron un poco al escuchar eso, y se agachó para besar mi cuello, desplazándose para besar el corte en mi frente. "Y… Y… juro por Dios, que nunca, jamás permitiré que nadie te lastime de nuevo."
"Te amo," dije entre mi aliento, sacudiendo mi cabeza al pensar en la maldita suerte que había tenido.
Mi vida era un verdadero desastre. Afuera de la puerta de la recámara en la que estábamos seguros, mi mundo estaba jodido. Pero todo lo que estaba entre mis brazos, cada centímetro de la hermosa chica que estaba envuelta en mí, era perfección pura. Desde sus adorables dedos que se estaba frotando contra mis piernas, a su dulce sonrisa y hasta su inteligente mente—no había una pizca de ella sin la que pudiera vivir.
"También te amo, Edward. Lamento que te haya herido, y sé que hoy tenemos cosas con las que lidiar, pero si no me besas, voy a—"
No tuvo que terminar esa oración, y mis labios encontraron los suyos para detenerla y darle lo que quería. Sucumbí por completo—al menos por unos minutos. Por mucho que la deseaba, y por más increíble que se sintiera pegada a mí, tocándome, besándome, restregándose sobre mí, estaba muy consciente de los sonidos viniendo del pasillo. La casa estaba despertando, lo que significaba que el jefe llamaría, y Liam probablemente vendría de visita. Había una decisión que tenía que tomarse concerniente a mi padre.
Rodándola sobre su espalda, me cerní sobre ella, finalmente rompiendo nuestro beso. "Hay algo que falta en este gran plan tuyo, chica hermosa," le dije bromeando sin aliento, rozando mis labios en los suyos.
"¿Y qué es?"
"Si yo voy a escribir, entonces, ¿qué vas a hacer tú?"
Sonrió y se encogió de hombros "No lo sé, pero te lo diré cuando lo sepa. Solo estoy ansiosa por descubrirlo contigo."
"Me parece justo, amor." Dije con un suspiro, girándome un poco cuando escuché sonar el teléfono de mi hermana. Volviéndome otra vez hacia Bella, le dije, "Será mejor que me levante. Tengo que… y luego ustedes necesitan desayunar, y…"
"Cariño, cariño… Edward… Estamos aquí para ayudarte, no para molestar. Solo dinos qué necesitas."
Dejé un intenso beso en sus labios. "Gracias. Primero déjame ducharme, y luego nos reuniremos con todos abajo."
Con mucho pesar, me liberé de sus brazos, preparándome mentalmente para la tormenta de mierda que se acercaba. Sacudí mi cabeza ante la visión de ella en la cama de mi infancia, tratando con todas mis malditas fuerzas de controlar mis pensamientos. Definitivamente necesitaba de esa ducha—una fría.
Para cuando los dos estábamos limpios y vestidos, bajamos para encontrar la casa llena de risa y bromas… y comida. Mucha comida.
Jasper sonrió, dándome una palmada en el hombro. "Es un magnífico comedor ese que tienen bajando por la calle."
Haciendo una ligera mueca, encogí mi hombro. "Llegas a aburrirte. Créeme."
"Tal parece que a mi hermano mayor lo consintieron con comida hecha en casa," dijo Alice bromeando desde su lugar frente a la encimera de la cocina.
"Lo que digas," le dije al mismo tiempo que le agitaba mi mano. "Solo espera a que pruebes el pollo frito de Renee y tía Jane. Es todo lo que voy a decir."
Renee besó un lado de mi cabeza. "Necesitas comer algo, encanto, incluso si yo no lo preparé." Cuando me reí, alborotó mi cabello. "Charlie bajará en un momento."
Bella y yo agarramos los recipientes de comida para llevar que nos daba su mamá, y nos sentamos en la mesa de la cocina con tía Jane. No creí que estuviese hambriento hasta que el primer bocado tocó mi lengua, pero entonces me di cuenta que no había comido desde el desayuno del día anterior.
Toda la mierda que mi papá había dicho y hecho pasó rápidamente por mi mente mientras comía—el odio que escupió hacia mí, mi teléfono, las amenazas. Para cuando dejé limpio mi plato y levanté la vista hacia Alice, Charlie se nos había unido.
"Ali, ¿has escuchado algo de Emmett?" Le pregunté, levantándome para tirar la caja y tomando también la de Bella.
"Sí, está en el aire. Y me dijo que te dijera… y cito, "Clava al cabrón a la pared'."
Las aletas de mi nariz se ensancharon, y asentí, metiendo mis manos en los bolsillos delanteros de mis jeans. "Lo matará," susurré, principalmente para mí mismo, pero todo el mundo me escuchó. "Amenazó a papá en Acción de Gracias sobre ti y sobre mí," le dije. "No…" Me encogí de hombros. "No sé qué es lo correcto en esto."
"Edward, él…" Bella comenzó a decir, pero se detuvo, desplomándose en su silla frente a la mesa.
Sonriendo al ver su adorable intento de controlar su boca, simplemente dije, "Lo sé, Bella," contra la cima de su cabeza.
Tía Jane se volvió para mirarme, y en su mano estaba la larga lista de tareas que se suponía que Alice y yo termináramos mientras estuviese en casa. La mayoría estaban terminadas. Algunas otras tenían que esperar debido a la nieve.
"¿Él siempre ha sido así?" Nos preguntó a mi hermana y a mí, y cuando asentimos, ella dio un suspiro profundo. "Estas no son solo… tareas. Demonios, para algunas de estas mierdas se necesita un profesional… como la chimenea y las canaletas. ¿En serio? ¡Joder, está nevando!"
Alice sonrió, pero me miró antes de responder. "A-Antes de que mamá muriera, nunca nos prestó atención. Pero de verdad culpa a mis hermanos por el accidente. Más a Edward que a Emmett, pero Em nos defendió tanto que lo llegó a odiar de la misma forma."
Rápidamente les expliqué lo que había averiguado del pastor Liam el día anterior. Cómo mi madre había intentado dejar a mi padre. Cómo él la había acusado de engañarlo porque no me parecía a él. Como fue que un castigo hacia Alice realmente había iniciado todo.
"Recuerdo eso," susurró. "Mamá lloró mientras me limpiaba."
Eso causó un silencio en la habitación por un momento, pero continué, contándoles sobre el dinero y las cuentas e incluso de la carpeta que Liam me había dado. Y finalmente, terminé con el hecho de que mi papá había sido demandado por negligencia médica.
"Lo que significa que tiene un abogado a su alcance," Charlie al fin habló, limpiando su boca con una servilleta. Se levantó de la encimera para tirar su recipiente. "Ustedes también deberían tenerlo, supongo."
"Estoy seguro que sí," estuve de acuerdo, frotando mi rostro. "Necesito hablar con Emmett sobre eso. Él está por cumplir los veintiuno, lo que significa que va heredar su parte. Yo solo… no me importa el dinero, pero… todo parece indicar que papá usó a mi madre, como si todo este tiempo hubiese estado malversando su dinero, y es ese dinero con el que nos ha amenazado toda la vida. Hay… Hay una parte de mí que no desea nada más que alejarse de esta casa, de él, de todo esto. Pero hay preguntas de las que quiero respuestas, y no puedo dejar a mi hermana aquí."
"Entonces, vamos a preguntarle, hijo," Charlie dijo con firmeza. "Tal vez después de que le des una oportunidad de responder, sabrás si quieres o no presentar cargos." Señaló a Alice. "Y con respecto a tu hermana… Lo resolveremos, chico."
Asintiendo, suspiré. "Está bien.
"Todavía voy a ir," dijo Bella, poniéndose de pie y tomando mi mano.
"Yo también," añadió Charlie.
"Bueno, yo no. Terminaré en una celda junto a la de papito querido, y soy demasiado lindo para estar en la cárcel," añadió Jasper, su media sonrisa haciéndome reír, pero apretó mi hombro. "Dame tu teléfono, Ed. Al menos puedo ir a hacerme cargo de algunas cosas."
"No puedo dejarte—"
"Oh, lo pagarás con tu trabajo en la cafetería. No creas que no." Me guiñó un ojo, abriendo y cerrando su mano. "Te conseguiré algo de primera y un nuevo número, porque creo que lo vas a necesitar."
Metiendo la mano en mi bolsillo, saqué mi pobre y arruinado teléfono. El rostro de Jasper se ensombreció al ver la pantalla hecha trizas y la parte de atrás rota junto con el botón de encendido. Murmuró algo sobre hacer lo mismo con el rostro de mi padre pero lo metió en su bolsillo.
"Yo tengo que ir," habló Alice, arrugando su nariz. "Quieren mi declaración."
Asintiendo, le dije que ella podía conducir, y entonces Renee estaba frente a mí, tomando mi rostro entre sus manos. "Quiero consentirte—a todos ustedes," me dijo, mirando a mi hermana. "Y si su hermano viene, entonces nos quedaremos en la posada del pueblo, pero quiero cocinar para todos ustedes."
"No tienen—"
Tía Jane se rio entre dientes. "Bueno, lo vamos a hacer, chico. Así que… te aguantas. Y ya que tienes tan buena opinión de nuestro pollo frito, entonces el menú es fácil."
Sonriendo, asentí. "Sí, señora."
~oOo~
Alice nos llevó en su coche después de llamar al jefe Yorkie e informarle que íbamos en camino. Bella se sentó conmigo en el asiento trasero, viéndose absolutamente adorable con su gorro de lana, mientras Charlie se sentaba en frente. Forks era tan malditamente pequeño que nos deteníamos en la estación menos de diez minutos después de dejar la casa.
Podía ver la patrulla del jefe en el estacionamiento, y Liam estaba de pie en los escalones esperándonos. Su expresión, una de curiosidad cuando nos vio salir a todos del coche.
"Pastor Liam," lo saludé.
"Hijo." Asintió una vez, tomando mi mano. "¿Cómo está tu cabeza?"
Resoplando una vez, me encogí de hombros. "Bien. Mi mano me duele más que nada."
Sonrió, agarrando mi hombro. "Ah, pero ese ojo morado que le dejaste a Carlisle es una belleza."
"¡Bien!" Bella gruñó, lo que me hizo reír. "Lo siento."
"No te disculpes," le dije, acercándola a mí. "Bella Swan, él es el pastor Liam. Liam, ella es mi novia, Bella… y su padre, el profesor Charlie Swan."
"Profesor," musitó Liam, pero portaba una pequeña sonrisa.
El bigote de Charlie se movió, pero estrechó la mano del pastor. "Un placer conocerlo. Edward nos contó un poco sobre usted y lo que ha hecho por él."
"Al parecer no fue suficiente." Liam suspiró profundamente, mirando por encima de mi hombro hacia la puerta de la estación. "Escucha, Edward, tu papá está muy enojado ahí adentro. Ni siquiera su abogado puede controlarlo. Y el jefe parece estarlo disfrutando."
Sacudiendo mi cabeza, dejé salir un profundo suspiro. "Alice y yo tenemos que dar nuestras declaraciones, y van a tomar su video como evidencia, pero yo… no he decidido si presentar cargos o no. No sé si pueda… él va querer vengarse, y yo no puedo… no voy…"
Liam observó mi rostro. "Dios, eres tan parecido a Esme. Sin importar el consejo que le diera, ella solo quería protegerlos a ustedes tres. No quería verse envuelta en un pleito. Era increíble al ocultar sus emociones."
Sacudí mi cabeza. "No, él lo sabía. Sabía que ella sentía repulsión por él. Me acusó de verlo de la misma forma en que ella lo hacía."
"Supongo que el verte era un recordatorio constante," murmuró Liam, sacudiendo su cabeza, pero la puerta se abrió para revelar al jefe Yorkie.
De nuevo presenté a Bella y a Charlie, solo que esta vez, el jefe sonrió, palmeando el hombro de Charlie. "Bien pensado el llamarme. Si no lo hubiese hecho, no hay forma de saber lo que le hubiera hecho a estos dos. Él estaba… Bueno, todavía está bastante encabronado." El jefe me miró. "Entremos. No tienes que verlo, pero… voy a necesitar esas declaraciones."
"Yo… necesito hablar con él antes de tomar una decisión," le dije, frunciendo un poco el ceño, pero la mano de Bella se deslizó dentro de la mía.
"A su abogado le va a encantar esta mierda," Yorkie dijo con ironía, sacudiendo su cabeza. "Muy bien, voy a sacarlo de la celda de contención y ponerlo en una sala de interrogación."
Todos lo seguimos en silencio por la estación. El Departamento de Policía de Forks era pequeño—tanto el edificio como la cantidad de oficiales. A medida que nos encaminábamos a la recepción, pude ver a otro oficial sentado frente a una computadora.
"Ve por él, Dobbins," dijo el jefe con cansancio. "Ponlo a él y a ese detestable abogado suyo en la sala tres." Antes de que el oficial se levantara, el jefe añadió, "Oh, sí, y esposa a ese cabrón a la mesa. No quiero que se mueva sin que yo lo diga."
"Señor," gruñó Dobbins, dejando la recepción para tomar el pasillo a un costado.
El jefe Yorkie nos enfrentó. "¿Estás seguro que quieres esto?"
"Yo no tengo nada que decirle," dijo Alice, mirándome con lágrimas en sus ojos. "Lo siento, hermano mayor. Es solo que… no me importa cuáles sean sus razones. Quiero… ¿Puedo irme contigo cuando te vayas?"
La puse entre mis brazos. "Vamos a hacer lo que tú quieras, Mary Alice," le susurré. "Tienes dieciocho años, Ali. Dímelo. Lo resolveremos."
Asintió, mirándome. "Yo… solo voy a… escribir mi declaración. Tal vez escucharé, pero…"
"Lo entiendo." Dije con un suspiro, mirando hacia Charlie. "¿Todavía quiere hacer esto?"
"Oh sí," dijo arrastrando las palabras, sonriendo un poco con suficiencia. "Tiene que escuchar unas cuantas cosas."
Fue a Bella a quien volví mi atención después, tomando su preocupado rostro entre mis manos. "Mírame," le supliqué bajito. "No puedo impedir que nos acompañes, pero… No hables con él, Bella. Sé que estás enojada. Sé que quieres decirle a dónde puede irse y qué tan rápido puede llegar ahí, pero por mí… por mi bien, por favor, solo… espera para decirle lo que hay en esa hermosa cabeza tuya. ¿Está bien?"
Su sonrisa fue extremadamente sexy, pero seguía cabreada. Podía verlo cada vez que alcanzaba a ver mis cortes y moretones. Levantándose en la punta de sus pies, plantó un suave beso en mis labios.
"Estoy aquí por ti, así que, a la mierda con él."
"Bella," Charlie la reprendió, pero fue sin fuerza, por decir lo menos. Su diversión era clara en su bigote que se levantó un poco, y murmuró algo sobre que era igualita a su madre.
Escuché a mi papá junto con el sonido de puertas abriéndose. Sus gritos eran muy fuertes y groseros; sus amenazas sobre demandar a la estación, el condado, y al estado hacían eco por el pasillo.
Justo cuando lo esposaron a la mesa en medio de la sala, estalló, "¿Por qué estoy aquí? Les dije que no voy a responder más preguntas." Entré en la sala cuando fulminaba con la mirada a un hombre con un traje costoso. "¡Y tú! ¡¿Cómo es que todavía no has pagado mi fianza?!"
"Porque técnicamente, no se han presentado cargos… todavía. Solo lo estoy deteniendo como una 'persona de interés'," el jefe Yorkie le dijo al acompañarnos dentro de la sala. "Como se comporte en esta siguiente parte determinará si se le acusará de asalto o no, y por lo que he escuchado… robo."
Papá palideció al verme entrar en la sala. Y su mirada recorrió a las personas conmigo. No conocía a Charlie, así que en lo que a él se refiere, yo pude haber conseguido un abogado, pero cuando sus ojos se posaron en mi chica, se entrecerraron.
"No lo hagas," le advertí, tomando mi silla al otro lado de la mesa frente a él.
"No tengo una mierda qué decirte," dijo con desdén. "De hecho, debería poner una orden de restricción contra ti."
Encogiéndome de hombros, le dije, "Solo estoy aquí porque el jefe Yorkie necesita que presente cargos. No lo he decidido todavía. Sin embargo, Alice está allá afuera escribiendo su declaración, y estoy muy seguro que el jefe ya tiene el video, así que…"
"Improcedente," el hombre en traje declaró con un tono de voz aburrido. "Será rechazado en—"
"No me importa," lo interrumpí con una áspera carcajada. "Apostaría a que usted es el responsable de todas sus… actividades legales. Así que solo… cierre la boca." Me volví de nuevo hacia mi padre. "Este es un… asunto familiar, ¿no es así, papi?"
"Entonces, ¿qué están haciendo ellos aquí?" Preguntó mi papá, señalando a Charlie y a Bella, que estaban recargados en la pared detrás de mí y en completo silencio.
"Ahora, ellos son mi familia, de modo que me responderás unas cuantas preguntas con ellos aquí. O… iré a escribir mi declaración y haré que un abogado revise ese fideicomiso que has estado controlando durante siete años…"
"¡¿Qué es lo que quieres, pedazo de mierda?!"
Escuché a Charlie moverse un poco detrás de mí, pero miré a mi padre, diciendo, "Quiero saber… por qué. Por qué usaste a mamá; por qué nos culpaste; por qué una gran cantidad de lo que nos dejó desapareció; y por qué, si nos odiabas tanto, no solo te fuiste. Todo eso. Quiero respuestas." Cuando no habló, añadí, "Y mientras estás en ello, quiero saber si los rumores sobre ti son ciertos. ¿Fuiste demandado por negligencia? ¿Engañaste a mamá? Porque te juro por Dios…"
"¿Qué? ¿Qué vas a hacer al respecto, Edward?" Me preguntó, inclinándose hacia adelante sobre la mesa. Las esposas en sus muñecas repiquetearon, y no llegó muy lejos, pero me sonrió. "Tu madre no era inocente."
"No me provoques," dije con un suspiro, señalándolo. "Eres un maldito médico, así que no te sientes ahí y me digas que no me hiciste pruebas. No se hubiera necesitado mucho, papá. Un vendaje de una rodilla raspada hubiese sido suficiente. Y los tres tuvimos bastantes heridas de esas a través de los años, así que… ¿cuáles fueron los resultados?"
Sus ojos se estrecharon, pero se echó hacia atrás.
"Exacto." Asentí pero luego incliné mi cabeza. "Comienza a hablar, o me iré. Y será mejor que ruegues que todavía estés en este ambiente protegido cuando Emmett llegue a casa."
El jefe Yorkie se rio entre dientes, y levanté la vista hacia él encogiéndome de hombros, pero me dijo, "Fue demandado, Edward. Puedo atestiguar eso. ¿Se lo digo? ¿O quiere hacerlo usted?" Mi papá miró furioso hacia la mesa pero permaneció en silencio, por lo que el jefe continuó. "Fue unos cuantos años después de que tu madre muriera, no mucho después de que Emmett se fuera a la universidad. Una tarde hubo una tormenta bastante fea. Una van y un camión que transportaba troncos se vieron involucrados en un accidente. El conductor del camión tenía heridas leves; sin embargo, las de la familia en la van, no fueron tan menores. Se llamó a tu padre a la sala de emergencias para ayudar, y dio un diagnóstico fallido en uno de los niños. El niñito se desangró internamente. No lo pararon a tiempo. Los padres demandaron porque vieron a tu padre hacer llorar a una enfermera. Trataron de informar al doctor Cullen del dolor de su hijo, pero… no les prestó atención o los ignoró. Hubo referencia a que alcohol había estado involucrado, pero para cuando todo salió a la luz, era demasiado tarde para hacerle pruebas. De modo que… en vez de dejar que el seguro de negligencia médica investigara y a fin de mantener feliz a la junta directiva del hospital y para callar a la familia, les ofreció pagarlo él mismo. El niño tenía solo cuatro años.
"Personalmente, creo que hubiese estado en serios problemas si hubiesen investigado lo suficiente. Me pregunto qué pensará la junta directiva de que esté aquí sentado con esposas en la estación, ¿mmm?" El jefe preguntó; apoyando sus manos sobre la mesa. "Me pregunto qué harían si vieran ese video que Mary Alice fue tan amable de tomarle. Edward de verdad podría irse, y honestamente, espero que los tres chicos no solo le levanten una puta demanda sino que también lo dejen quebrado y solo. Pero ese video—proceda o no—es bastante censurable."
"¿Qué demonios te importa a ti?" Papá gritó.
El jefe Yorkie sonrió, sacudiendo su cabeza. "No me agrada. Verá… lo ha olvidado. Olvidó lo pequeño que es este maldito pueblo, Cullen. Olvidó que las enfermeras a las que diariamente hacía de su vida un infierno tenían familias y… esposos." Le levantó una ceja a mi papá. "Mi esposa llegaba a casa llorando, y me contaba toda la mierda que hacía o decía. Desafortunadamente, no había nada que pudiera hacer, legalmente. Un jefe cabrón no es ilegal, solo un jefe cabrón… o padre, como estamos empezando a ver. Ella ahora es jefa de enfermeras en el hogar para ancianos. También es malditamente feliz allí."
Mi papá comenzaba a ver que la mierda estaba empezando a acumularse en su contra. La única persona de su lado era su abogado, y esa era una lealtad pagada.
Las aletas de la nariz de papá se ensancharon al mismo tiempo que movía sus esposas. "Nunca quise hijos."
"Estoy consciente de eso. En realidad, mamá nos los dijo una vez," respondí con calma.
"Maldita sea, tú…" Comenzó a gritar pero luego sacudió su cabeza. "Joder, en verdad eres igual a ella. Nada te molesta, ¿no es así? Podría sentarme aquí y decirte eso… No, no quería hijos. Crecí sin nada, me pateaban el trasero todos los días, así que para cuando llegué a este pueblucho de mala muerte, pude respirar. Podría decirte que tu madre fue un respiro de aire fresco, que me pertenecía. Que finalmente tenía algo jodidamente normal. Tu madre mejoró todas las mierdas malas. Pero entonces… tu madre, comenzó a hablar de bebés. Quería hijos, y al fin me atrapó con Emmett. Y se hubiese ido entonces, pero a fin de conservarla, para conservar mi normalidad, tuve que aceptarlos a los tres. ¡Tres!" Se rio con aspereza. "Joder, nunca quise uno".
"Tu madre empezó a actuar de forma extraña antes del accidente. Era reservada y distante. Mierda, estaba seguro que me estaba engañando. Iba a matarla o al pendejo que se estaba follando, pero tú tuviste que…"
Charlie finalmente dio un paso al frente, sacó la silla junto a la mía, y se sentó.
"¿Qué?" Mi papá le preguntó.
Charlie le tendió su mano. "Profesor Charlie Swan. Solo estoy… estoy tratando de descubrir si puede ser algo peor que escoria, doctor Cullen." Su voz fue baja, uniforme, ese tono que usaba que hacía que todo el mundo parara y escuchara, pero bajó su mano cuando mi padre apenas si la fulminó con la mirada. "Tal vez sea el hombre más egoísta y deplorable que he visto en mi vida. Todo lo que le ha escupido a sus hijos, a todos nosotros aquí hoy, es todo sobre usted." Se apoyó sobre sus codos, estudiando a mi padre. "Actúa como si fuera el único que perdió a alguien. No quería hijos, así que todo su mundo era su madre—algo de lo que usted se aseguró—y luego cuando la pierden, ¿los culpa?" Preguntó, bufando una áspera carcajada. "Para su información, lo escuché al teléfono. Lo escuché culpar a su hijo por la muerte de su esposa. Luego lo veo queriendo que lo arresten cuando claramente fue defensa propia."
Las cejas de mi padre se dispararon hacia arriba, pero miró detrás de mí a Bella.
"Dile algo, maldición, te reto a hacerlo," dije con los dientes apretados.
"Entonces, no debiste haberla traído."
"¿Qué podría decir, Edward?" La voz de Bella sonó calmada justo detrás de mí, sus manos posándose sobre mis hombros. "Puede insultarme, como lo hizo con Rose. Puede tratar de asustarme o amenazarme, pero… no funcionará. Es un hombrecito débil y egoísta, y personalmente, creo que preguntarle es una pérdida de tiempo, pero espero que lo aplastes como la cucaracha que es. Afortunadamente, tú, tu hermano y tu hermana son más parecidos a Esme que a él."
"No te atrevas a nombrarla, tú, pequeña—"
Agarré las esposas de mi padre, tirando con fuerza de manera que su torso golpeó el borde de la mesa, y nadie en la sala me detuvo, ni siquiera su abogado. "No estaba bromeando. Termina esa oración, y— ¿qué era lo que siempre nos decías? Oh sí—enfrentarás las consecuencias."
La miró furioso y luego a mí, recargándose en su silla.
"¿Sabe lo que es gaslighting (1), doctor Cullen?" Charlie le preguntó con calma, inclinando la cabeza. "Vamos, tuvo que haber tomado algunos cursos de psicología en la escuela de medicina, entonces… ¿Lo sabe?" Mi papá mordió con fuerza su labio inferior, permaneciendo en silencio mientras Charlie le hablaba como un niño. "Bueno, para aquellos en la sala que no lo saben… Gaslighting es una forma de abuso verbal o físico, ¿no es así? Usted comienza la pelea, pero cuando el que se defiende responde, es su culpa. El abusador—y en serio, eso es lo que usted es—pone la culpa en la otra persona una y otra vez. Hace que alguien se cuestione su cordura. Tengo curiosidad… ¿Funcionó esa mierda con su esposa?"
Mi papá se lanzó hacia él, pero no llegó lejos. Sin embargo, la mano de Charlie se posó en mi hombro.
"Hijo, creo que nunca recibirás las respuestas que estás buscando. Nunca admitirá nada. Demonios, probablemente no ve nada malo en lo que ha hecho aquí. Puede que nunca lo vea, chico. Tienes que tomar una decisión, Edward. ¿Recuerdas lo que hablamos en Acción de Gracias? Sobre cómo nuestras elecciones afectaban a todos los involucrados. Él tomó la suya, así que ahora tú tienes que tomar la tuya." Le dio un suave apretón a mi hombro. "Algunas veces, tienes que tomar una decisión difícil y dejar que las cartas caigan dónde deben. Lo mejor que puedes hacer es vivir tu vida y dejarlo a él y todo lo que ha hecho atrás. Tengo la impresión que era lo que tu madre estaba tratando con todas sus fuerzas de hacer. Lo juro por Dios," enfatizó la última parte, "Te ayudaré, hijo." Le dio a mi padre una mirada de odio. "Al menos para probar que este cabrón está equivocado."
Tenía deseos de reírme, pero nada de esta mierda era graciosa. Mi papá se burló, sacudiendo su cabeza y encogiendo un hombro. Hubo un altercado en la puerta. Podía escuchar la voz de Alice elevarse, pero fue la enorme y encabronada figura de mi hermano abriendo la puerta de golpe lo que hizo que todos nos sobresaltáramos. Quité a Bella del camino antes de que mis manos descendieran con un golpe en medio de su ancho pecho.
"¿Qué demonios te dije, hijo de puta? ¡Te dije que si lo tocabas, que si no los dejabas en paz de una puta vez, volvería para enterrarte!" Emmett dijo con una mueca de desdén, señalando con su dedo por encima de mi hombro.
"¡Emmett!" Gruñí, empujándolo lo suficiente para llamar su atención.
Cuando me miró, se encabronó de nuevo. "Ese video… es… Joder, hermanito…"
Sacudiendo mi cabeza, suspiré. "Estoy bien." Miré hacia la puerta para ver a Rose y un hombre que tenía que ser su padre, sin mencionar a Alice también. "No voy a presentar cargos," declaré, negando al escuchar el estallido a mi alrededor.
"Edward…" Gimió Emmett.
"No, yo también le pegué."
"Joder, te felicito por hacerlo," murmuró mi hermano. "Un ojo morado de primera, papito querido."
Miré a Emmett y luego a mi hermana. "Es momento de hacer lo que mamá quería. Vamos a tomar lo que nos dejó y a dejar su trasero. Ella intentó hacerlo hace siete años. Él ha tomado suficiente. No voy a presentar cargos, pero voy a solicitar una orden de restricción. Estoy harto de esto."
"Excelente," dijo Emmett con una enorme sonrisa. "¿Recuerdas todas esas veces que nos amenazaste con dinero, papá? ¿Dinero que en realidad era nuestro? ¿Dinero que mamá trató de dejar para nosotros? Vamos a empezar el proceso para quitártelo. Y con el video y los estados de cuenta del banco que Ali-boo me envió, estoy seguro que no hay juez que no lo autorice." Se agachó al nivel de papá. "¿Consecuencias, recuerdas? Es tu turno, cabrón."
Papá palideció un poco, y lo observé por un segundo, diciendo finalmente, "¿Sabes? No me importa que no nos quisieras. No fuiste parte integral de nuestra infancia. Pero mamá te amaba—real y verdaderamente te amaba—y tú tomaste eso y se lo arrojaste en la cara. Para alguien que afirma que ella fue la única cosa buena en su vida, seguro que eres una mierda demostrándolo. Maldición, no puedo imaginar lo que sintió al darse cuenta que todo de ti era una maldita mentira."
Se me escapó un suspiro profundo, y por una milésima de segundo, creí haber visto arrepentimiento en su frío rostro, pero no estaba seguro. Sacudiendo mi cabeza, al fin le di la espalda, sonriendo un poco cuando Bella envolvió su brazo en torno a mi cintura y el jefe Yorkie nos acompañó fuera de la sala de interrogación y de regreso al área de oficina.
"¿Estás bien?" Me susurró, moviéndose frente a mí.
"Sí, chica hermosa."
Levanté la vista para ver a mi hermano sonriéndole. "Em, ella es Bella. Bella, esta cosa ruidosa es mi hermano, Emmett," los presenté.
Él sonrió, estrechando su mano. "Eres tan bonita como dijo mi hermano, Bella."
"Gracias," dijo con una risita.
"Terminemos con esto," les dije. "Estoy listo para la comida de Renee."
El jefe Yorkie agarró mi hombro. "Tu mamá hubiera estado orgullosa de ti, chico."
Asentí, tratando de sonreírle, pero en realidad solo estaba listo para irme a casa. Estaba listo para volver a Florida. Sabía que todos necesitábamos sentarnos en la casa y conversar. De hecho, podía escuchar al padre de Rose presentarse con papá como nuestro abogado cuando la puerta de la sala de interrogación se cerraba de nuevo. Nada sobre este siguiente paso sería fácil, pero si finalmente salíamos de Forks, entonces tal vez podríamos empezar nuestras vidas de la forma en que mi madre quería.
~ooo~AFTA~ooo~
(1) Gaslighting - Es una forma de abuso psicológico que consiste en presentar falsa información para hacer dudar a la víctima de su memoria, percepción y/o cordura.1 Esto puede ir desde simples negaciones por parte del abusador de que determinados eventos hayan ocurrido hasta la escenificación de situaciones extrañas para desorientar a la víctima.
Sé que muchas tal vez queden decepcionadas porque no presentó cargos, pero como se recalcó varias veces por varias personas, incluyendo al pastor Liam, el amigo de Esme. Edward es muy parecido a su mamá, y ella solo quería alejarse de él, no quería más problemas y lo mismo quiere Edward, estaba tomando una decisión que como dijo Charlie, afectaría a otros. Pero Carlisle no se va a quedar sin castigo, y eso un poco de eso lo veremos en el siguiente capi que si lo quieren pronto, ya saben que tiene que hacer ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capi anterior, gracias por alegrarme el día: ValenN Swan Cullen, SummerLove20, liduvina, AleLupis, Marttha Cullen Dollanganger, Anuca, lauritacullenswan, Adriu, EmDreams Hunter, Alex, SalyLuna, INDI02, Angel twilighter, Iku cSwan, Wawis Cullen, Pam Malfoy Black, Nadiia16, aliceforever85, Nayuri80, Gabriela Cullen, lizdayanna, LucyGomez, maribel, Hanna D.L, Marie Sellory, JeniZuluCullenM, Mafer, mayerlinlopezj, Bertlin, AriiPattinson, freedom2604, Manligrez, Yoliki, MarieMars, CindyLisse, daniela,pavezparedes, glow0718, EmmaBe, Tata XOXO, Fatavill, ginnicullenmasen, marieisahale, Tahiyoa, injoa, Ericastelo, solecitopucheta, Sully YM, Marlecullen y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el próximo capi.
