Atención que este capítulo es de sexo esplícito y no aporta nada a la historia que no vaya a comentar en el siguiente capítulo, de manera que menores y anti-hentai abstenerse de leerlo, que conste que he avisado y por lo tanto no me hago responsable de lo que ocurra a continuación, como ya he dicho no aporta nada a la historia de manera que quien no esté preparado para una escena como esta puede pasar directamente al siguiente capítulo (cuando esté up XD) para el resto que sí lean este tipo de historias (que ya los conozco...) disfrutad con esto y espero os guste (que ya me conocéis, la mezcla de sexo y romanticismo que suelo hacer en estas escenas en plan realista).
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No seguir leyendo, atención, atención XD
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Capítulo extra 3: Cuando mirar basta.
Ese lugar ya no le daba miedo, incluso ignoraba la sangre seca del suelo, ahora estaba enfrascado en una acción más importante, Amy le había besado y lo único que podía hacer era seguir besándola preguntándose si acabarían como la otra noche, no sabía qué quería ella de él y no se atrevía a preguntar, esta vez estaba dispuesto a darle todo lo que le pidiese.
-Así no vamos a ir a ningún lado...- Dijo Sonic separándose de ella.
-¿Qué pasa, qué quieres decir?- No entendió Amy.
Sonic puso sus brazos por detrás de su cabeza y caminó un poco hacia ningún lugar.
-Bueno... es que... joder, no sé cómo decirlo.- Intentó ocultar un poco su cara ruborizada. –Siento que he estado perdiendo el tiempo, incluso ahora.
-Perdiendo el tiempo.- Giró un poco la cara Amy. -¿Conmigo?
-Sí, contigo.- Se la quedó mirando, cayó en la cuenta de lo que había dicho. –No es que pierda el tiempo por tu culpa, es que lo pierdo contigo... cómo decirlo... es como si un beso no fuese suficiente.- Sintió temblar sus piernas. –Vamos como pensaste que me aproveché de ti la otra noche, no sé cómo decirte esto, me siento tonto por no haberme dado cuenta antes de que mirarte no es bastante, mi cuerpo me pide que me acerque más a ti.
-Espera.- Le paró Amy. –Fuiste tú el que dijo que había sido culpa mía.
-Yo no dije eso.- Se cruzó de brazos Sonic.
-Sí lo dijiste, que tú sólo querías besarme y que fui yo la que fue más allá.- Se cruzó de brazos ella también.
-Pues claro que sí, yo sólo iba con intención de besarte pero tú me pones la mano en el pecho y me puse cachondo.- Tras decir eso Sonic se puso muy rojo.
-Eh... supongo que me tengo que sentir halagada por eso.- Giró un poco la cara Amy ruborizada también, luego le miró. –Estás muy guapo cuando te ruborizas.
Se quedó confuso con esa declaración, realmente no había ningún espejo en el que comprobar aquella información, sólo sentía arder sus mejillas y lo que pareció su reflejo en la expresión de ella, si le parecía que Amy estaba encantadora ruborizada puede que lo que había dicho fuese verdad. Sacudió la cabeza, se acercó a ella y la tomó de la mano.
-¿Quieres que continuemos lo del otro día?- Le propuso.
-¿Aquí?- Miró a un lado y a otro.
-¿Por qué no?- Tiró de su mano. –Tiene que haber una habitación por aquí, esto era un refugio.
Se sintió atemorizada y puso algo de resistencia cuando tiró de ella. Cuando llegaron a la puerta de una habitación fue ella la que dio un tirón para soltar su mano.
-¿Amy?- Se giró Sonic hacia ella. -¿No quieres venir?- Se rascó la cabeza con un dedo. –Perdona, estaba pensando tanto en lo que quería hacerte que no he pensado en qué quieres tú.
Ella tenía sus manos sujetando su camisón como si quisiese ocultarse en él.
-No sé... es que...- Puso una de sus manos en su cabeza frotándose. –Estoy hecha un desastre toda despeinada y voy en camisón.
Agitó de nuevo la cabeza, tampoco era que Sonic quisiese una velada perfecta con ella bien arregladita.
-La verdad.- Rió un poco Sonic. –Pensaba en sacarte ese camisón y despeinarte un poco.
Amy sonrió, se acercó y le abrazó apoyando su cabeza en el pecho de Sonic.
-¿Amy?- Apoyó Sonic la espalda en la puerta.
-Shhh.- Le hizo callar. –Puedo escucharlo.
-¿Qué estás escuchando?- Sonrió Sonic rodeándola con los brazos.
-El corazón de Sonic latiendo fuerte y rápido.- Le apretó fuerte. –No me estás mintiendo, no me engañas, estás nervioso y tan ansioso como yo.
Sonic notaba su cadera pegada a la de Amy.
-Entremos, si seguimos así no sé si llegaremos a la cama.- Bromeó. –Y esta vez traje suministros.- Sacó un par de condones.
-Eh, Rouge tiene razón, todos los hombres sois unos pervertidos ¿tenías esto planeado?
-No, los traje por si acaso, no sabía si aún me odiabas.- Se apresuró a decir Sonic.
-Puedo enfadarme contigo, pero dudo que alguna vez pueda odiarte.- Le besó suave en los labios.
Ahí fue cuando entraron, se sentían preparados para continuar lo que aquella noche empezaron a experimentar, y aunque Sonic quiso apagar la luz ella no le dejó esta vez, quería verle y comprobar que todo era real, que cuando se quitó el camisón Sonic la miraba y que no perdió detalle cuando se quitó la ropa interior. Sonic se quitó lo poco que llevaba y en seguida comenzó a recorrer con sus manos aquel joven cuerpo desnudo, primero acariciando suavemente sus pechos y luego agarrándola del trasero haciéndola caminar de espaldas hasta que llegaron a la cama donde la tumbó para tumbarse él encima, Amy había comentado que tenía frío y eso era algo que Sonic podía remediar fácilmente con sólo tumbarse encima de ella, además estaba contento porque esta vez estaba en plenas facultades para hacer lo que quería, moviendo ambas manos a su antojo por el cuerpo de ella. Notó las manos de la chica en su trasero que fue ya lo que faltaba para acabar de excitarle.
-Me gusta correr detrás tuya.- Dijo Amy. –Tienes un bonito trasero.
Sonic soltó una risita mientras se separaba un poco, cogió las piernas de ella y las separó poniéndose él al medio, así se volvió a recostar un poco más sobre ella, besándola y repasando sus labios con la lengua mientras rozaba su entrepierna con la de ella. Bajó una mano a acariciarle un pecho, bajó también su cabeza a besarlo y su otra mano fue directa a la entrepierna de la joven, notaba su calor y la viscosidad al colar un dedo en su interior oyendo sus gemidos contenidos.
-Ya estás muy mojada- Sonó agitado Sonic. –Yo creo que ya entrará bien.- Metió otro dedo. –Se fuerza un poquito y ya está.
-Eh, eh.- Le cogió la mano Amy. -¿Qué es eso de forzar? A mí nadie me ha dicho nada de forzar.
-Oh, vamos ¿nunca has visto porno?- Echó atrás la vista Sonic.
-Perdona que no esté entre mis videos clásicos.- Puso morros Amy.
-Pues yo he visto algunos, así que sé de qué va la cosa más o menos.- Se hizo el enterado Sonic.
Pero cuando fue a acercar su miembro a ella le paró de golpe casi con un gritito.
-¡Eh, que aún no he metido nada!- Se quejó Sonic.
-No es eso.- Le sacó burla Amy. –El preservativo.
Se tuvo que encoger de hombros, él que justamente había insistido tanto en eso de la protección ahora con la emoción del momento casi se olvida. Se puso de rodillas y se lo colocó, parecía concentrado con aquello y no tuvo problemas, de todas formas había traído otro por si no le iba bien a la primera. Amy le miraba como hipnotizada, era la primera vez que veía algo así y no sabía cómo reaccionar, hacía grandes esfuerzos para no tirarse sobre él como había fantaseado en otras ocasiones, sabía que a Sonic no le gustaba que le comiesen espacio y le pareció que quizá a los chicos les gustaba llevar la voz cantante en esas situaciones.
-Listo, ahora sí.- Dijo satisfecho Sonic.
Se volvió a acercar a ella alzándole las piernas, la cogió de la cadera y la colocó a su gusto, luego con una mano separó la obertura y con la otra colocó su miembro en la entrada. El primer intento fue un desastre, le costó mucho empezar a entrar y tuvo que salirse para intentarlo de nuevo. El segundo intento fue mejor pero Amy le hizo parar un momento porque le dolía mucho, desde luego aquellos gemidos a Sonic no le parecieron nada sexys y se desanimó bastante.
-Joder, qué fracaso.- Bajó la cabeza Sonic.
-No te desanimes tan rápido, inténtalo de nuevo.- Le sonrió ella.
-Pero si te estoy haciendo daño.- La miró cabizbajo Sonic.
-No importa, venga, a la tercera va la vencida.- Alzó un poco la cadera.
Y esta vez con cuidado, despacito, fue entrando poco a poco hasta que Sonic notó el fondo.
-No empujes más.- Se quejó Amy.
-Aún no ha entrado entera.- Se movió dentro de ella Sonic.
-¡No cabe entera!- Intentó echar atrás su cuerpo.
-Bah, esto no funciona, cambiemos.- Sonic se salió.
Y lo hizo, le propuso cambiar la posición tumbándose él con ella encima, le dijo que ahora ella podría controlar lo que entraba. No pensó que le fuese a gustar tanto esa idea, eso de tomar ella el control, era como si ese pequeño sueño se hubiese hecho realidad, casi se derretía de placer por coger el miembro de Sonic con su mano moviéndolo, teniéndolo bajo su poder, acercándose y sentándose sobre él, quizá fue eso lo que la excitó de verdad porque dejó de sentir dolor cuando se penetró, ahora ya no era que le doliese al chocar en su interior aquello con su fondo, ya era que ese pequeño dolor le parecía placentero y si antes había gemido de dolor ahora no sabía por qué gemía, se sentía tan bien que no solo se movió arriba y abajo para sacárselo un poco y volvérselo a meter, se movía un poco adelante y atrás y separaba más las piernas para meterlo más adentro.
-Y tú decías que no cabía...- Se burló un poco Sonic notando su sudor cayendo.
Sonic apretó en la cama sus dedos estirando de la sábana, se había quedado con los ojos abiertos mirando cómo chocaban sus entrepiernas y había empezado a gemir él también, no pudo soportarlo más y puso sus manos en la parte baja de la cadera de ella ayudándola en el movimiento a la vez que él también movía su cadera al compás. Con su fina mano en su entrepierna, Amy intentó imitar el movimiento del trabajito que le hizo ahí Sonic la última vez, no tan rápido pero incrementando el placer que sentía en ese momento. Fue como un alivio al unísono cuando soltaron a la vez su respiración apretando sus cuerpos el uno contra el otro, como intentando fundirse en un solo ser, y aunque ya había terminado no se movió, Sonic estiró de los brazos de ella para que se tumbase encima abrazándola, apretándola, sin querer separarse "no te muevas" le susurró apoyando su mejilla en la cabeza de Amy con los ojos cerrados. Entonces sí se salió de su interior.
-¿Estás bien?- Le preguntó Sonic sin soltarla.
-Me duele un poco.- Notó Amy que le costaba juntar las piernas.
-Eso es normal ¿no?- La miró Sonic. –No sé cómo funciona el cuerpo de las chicas.
-Ya se me pasará.- Amy se alzó un poco y le besó. –Vamos a limpiarnos un poco o acabaremos pegados de verdad.
Sonic se echó a reír, de nuevo aquella risa sincera que Amy tanto ansiaba escuchar, había esperado tanto para volver a oírle así que le pareció que estaban en el cielo escuchándole, sintiéndole, con la punta de sus dedos cosquilleando de nuevo. Puede que no se fuese a quedar con ella todas las horas del día, incluso no todos los días, pero tenía la certeza de que al menos el Sonic real, su Sonic, estaba con ella aunque no fuese de forma presente, incluso pensó que aquello podía ser el resultado de pensar intensamente en él, que había logrado que de tanto pensar en él ahora era él quien también pensaba en ella y por todo eso sus sentimientos estaban a salvo, el latido de sus corazones ignorarían siempre la distancia que la separaban de los viajes de Sonic.
FIN
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nota de la autora: ahora sí es el fin, espero hayáis disfrutando leyendo tanto como yo escribiendo, aunque todos ya sabemos cómo de diferente puede reaccionar la gente ante una misma situación, pero eso es otra historia ¡hasta la vista!
