#21# Érase una venganza

Donatello

Aquello ya estaba durando demasiado. Creo yo que nos merecíamos que todo acabase de una maldita vez; ya fuera por los nervios, el mal estado en el que me encontraba tras noches sin haber pegado ojo o por tener aún la imagen de Ceri delante de mi, estaba empezando a impacientarme de lo lindo.

Me incorporé de un salto del pequeño mostrador de madera y desesperé:

.- Sácanos de aquí de una maldita vez. Ya tienes todo lo que querías ¿no? Pues ahora nos toca a nosotros conseguir lo que queremos – y queríamos volver a casa. No me hacía falta preguntarle a Raphael. No era necesario. Ambos queríamos salir de aquél extraño lugar al que Narnia llamaba "su corazón".

Narnia tan solo cerró los ojos con paciencia y noté como a su lado, mi hermano seguía mis pautas y también se incorporó con los brazos cruzados y con cara amenazante:

-¿Es que no oyes lo que te dicen? Nos están esperando allá afuera y no tenemos todo el día libre cómo para pasarlo en este bazar fantasma – Narnia abrió los ojos de nuevo con relativa tranquilidad:

.- Esta bien – no se movió de su posición - …pero os advierto que las cosas no están yendo muy bien allá afuera.

.- ¿qué quieres decir? Narnia yin ya no está, y ese era nuestro problema más importante cuando he entrado aquí.

.- Además los hombres de Byron han quedado reducidos a un amasijo de carne y hueso después de tu brillante aparición, bruja – siguió Raphael por mi – ahora, líbranos del maldito hechizo de los cojones y devuélvenos a casa.

.- Aún no.

.- ¿cómo que….? – traté de controlar mis nervios apretando los dientes para no empezar a soltar obscenidades al estilo de Raph. Masajeé mis sienes para calmarme y volví a enfrentar la cara de indiferencia de la chica - ¿cómo que aún no? Hemos viajado des de otra dimensión para venir a Nexus. Hemos pasado por barbaridades por culpa del castigo que nos impusiste. Hemos ajetreado a toda la mafia del lugar por tu causa. Nos hemos pasado horas sin dormir a causa de nuestras metamorfosis de género después de cada tortuoso cambio. Hemos conseguido el nexo a pesar de todos los fallidos intentos que casi nos pierden un hermano en cada uno. A Raph le han hecho preso, a mi me has engañado y ¿aún tienes la jodida cara dura de decirnos que "aún no"?- el aire que tomé me sentó aún más mal y pareció hincharme los pulmones de rabia - ¡Aún no!. ¡Aún no¡Maldita sea¡Te estamos pidiendo un baso de agua en comparación con el océano que hemos nadado por tu egoísmo¡Si es que serás….!

.- ¡Donny! – la mano de Raph se apoderó de mi brazo echándome hacia atrás - cálmate.

Inspiré con profundidad mientras apretaba los puños. No había perdido los estribos en ningún momento de toda esta historia, no iba a perderlos ahora.

.- Si lo que quieres es acabar con Byron. Sal ahí fuera y hazlo. Pero por favor, cuando todo acabe, mantennos al margen.

Por primera vez en muchos minutos, Narnia se movió de su posición y, aún sentada en el mostrador, se echó hacia delante con media sonrisa en el rostro:

.- Lo haré. Puedo prometerlo. Sé por todo lo que habéis pasado y creedme que de verdad os lo agradezco….- Aún tirando de esa espantosa y desdoblada voz, Narnia perdió su sonrisa y su mirada en el infinito del bazar - …pero parece que en estos momentos hay alguien que os necesita más que yo.

Mi ojos se buscaron con los de Raph. Ambos esperando que el otro pudiera dar una explicación. Al momento, simplemente empecé a percatarme de que todo lo que nos había estado rodeando, gente, comerciantes, las tiendecillas, empezaba a dar vueltas a nuestro alrededor creando una espiral y unas arcadas increíbles. Me tambaleé sobre mi mismo buscando algo de apoyo entre todos esos círculos de colores que nos rodeaban a gran velocidad. Raphael colapsó sobre sus rodillas y se quedó en el suelo echo un ovillo sujetándose el estómago, y yo hizo un esfuerzo enorme por encontrara a Narnia con la mirada. Estaba estática, con los ojos perdidos entre los remolinos y con la larga y rubia melena de Ceri flotando a su alrededor cómo si estuviera sumergida en agua.

Por unos instantes parecía que su realidad se desmoronase. No tardé en ajuntarme a Raph e imitarlo en un intento por conseguir que mi cabeza dejase de dar tantas vueltas.

.-

El corazón no dejaba de botar con fuerza dentro de su caparazón cada vez que escuchaba alguno de los disparos de Byron. Estaba empezando a sudar muy frío y, cuando apenas había logrado concentrarse de cara a la pared buscando de reojo algo que le sacase de esa situación, Byron había empezado a disparar con saña y rabia hacia la enorme pompa del nexo.

Cada uno de esos disparos le respingaba alertando de que tal vez el siguiente no fuera de Byron y para la burbuja, si no de Zagar. En cada segundo esperaba ver algún cuerpo desplomándose a su lado. Pero a pesar por lo que tardaba, el lagarto también se había distraído al escuchar a su jefe disparar de aquella manera.

Laye seguía forcejeando sin mucha fuerza y con los ojos desorbitados de terror envuelta entre el brazo de Zagar. En un despiste del lagarto, la chica le mordió el brazo ensañándose con sus colmillos de reptil. Éste echó un grito y dejó de sujetarla por el torso para agarrar un manojo de cabellos negros de la chica entre su puño. La atrajo hacia él con un tirón e introdujo el cañón de la pistola en su boca:

.- Tranquila, ya tendrás lo tuyo – la sonrió vacilante mientras los ojos de Laye lloraban de dolor por el tirón de su pelo enmarañado en la garra de Zagar – parece que la renacuaja ha estado siendo bastante mala estos días. Ni te imaginas la de normas que has estado pasándote por el forro estos días, pequeña. Voy a entretenerme con cada uno de esos castigos, te prometo que en cuánto acabe tu cuerpo va a dejar de darte dinero.

El lagarto estiró con fuerza el brazo armado apuntando a Usagi, que se encontraba en el extremo de la fila, cara a la pared y recostándose en ésta mientras se agarraba con maña su hombro herido y observaba de reojo la escena. Los ojos del conejo se cerraron con aparente tranquilidad y se volteó dando la cara y alzando la cabeza, dispuesto a recibir a la muerte de cara.

Leonardo tan solo seguía estudiando con desesperación todo lo que le rodeaba deseando ver algo; alguna cosa, alguien, un pequeño detalle que le permitiera poder salvar la situación. Comenzaba a desesperarse.

Algo apenas imperceptible se movió al final del pasillo. Los ojos de Leo se desplazaron con toda velocidad hasta allí. Michaelanggelo había retrocedido instantáneamente hacia la esquina del pasillo al perecer el grave momento en el que se encontraban. Observó la escena hasta que su mirada se encontró con la de Leonardo, éste, al instante, señaló con sus ojos a una esquina no muy lejana, dónde una de sus katanas descansaba tirada en el suelo.

Mickie se desplazó con sigilo a espaldas de Zagar, que se mofaba en voz alta del comportamiento de Usagi, y agarró la katana en silencio. Se dispuso a saltar sobre el lomo del lagarto, pero había un gran problema: Laye también estaba allí, y la pistola de Zagar también. En un mal forcejeo cualquiera podría salir mal herido.

Byron seguía disparando con saña hacia la burbuja que, después de cada impacto, parecía retorcerse violentamente ondeándose sobre sí misma.

No borraba una maquiavélica sonrisa de su rostro mientras aguantaba todos los retrocesos con una sola mano. De pronto, unos extraños tentáculos aparecieron de la burbuja haciendo que ésta de deformarse. Se estiraron hasta llegar con gran velocidad asta Byron y lo agarraron de un zarpazo rodeándole por completo para luego tirar con fuerza. S'Enclare se desesperó envuelto en esa extraña viscosidad mientras sus patas se resbalaban en el suelo tratando de evitar ser empujado por el nexo hacia su interior.

Era inútil. Los esfuerzos del arácnido no valían para nada y éste empezó a gritar con desesperación.

Michelanggelo empezó a ponerse nervioso por aquella escena y Zagar también, pero aún seguía con Laye en su poder y la pistola apuntando a Usagi. Por más que analizaba la situación, Mickie no sabía por dónde cogerla. Al instante, observó curioso y esperanzado cómo una de las manos de la lagarto se desplazaba delicadamente a los pies de Zagar. Con un ágil y rápido movimiento, sustrajo del zapato del hombre una pequeña daga. De seguro algún tipo de arma extra que Zagar se guardaría para los peores casos y que ella conocía tan bien a causa de los malos tragos que la chica había vivido con él.

Mickie supo que era un filo demasiado pequeño cómo para conseguir tumbar al dueño. Pero bajo su asombro, con un fugaz movimiento la chica agarró el puño que Zagar mantenía sobre su pelo y, con un corte seco, se deshizó de toda la melena que la encadenaba en esos momentos a su opresor.

El lagarto se volteó al instante inquieto y descubrió que en su mano ya solo quedaba un amasijo de pelos negros que se le resbalaban entre el puño. Los ojos de Laye lo acribillaron ya des de una esquina apartada.

Mickie lo vio. Esa era su entrada.

Saltó veloz hacia Zagar blandiendo la katana de Leo entre su manos, pero se percató de que el dedo el reptil sería más rápido en dar la orden sobre el gatillo y matar a Usagi. Así que su estrategia cambió repentinamente y con un dejo de improvisación y con los ojos cerrados por miedo a los resultados, el filo de la katana cortó el brazo de Zagar en vez de cortarle la cabeza.

El antebrazo y el puño del reptil cayeron al suelo mientras aún sujetaba el arma. Zagar empezó a aullar y se tambaleó violentamente agarrándose con incredulidad el muñón sangriento.

Genosuke y Tomoe Ame se voltearon sorprendidos y con cierto alivio en sus rostros, Leonardo no tardó en buscar una de sus katanas para luego arrancar de los tiesos dedos de Michaelanggelo la segunda:

.- No podías haber aparecido en mejor momento, Mickie – lo agarró por la nuca con un dejo de cariño - ¿estás bien?

.- ¿Bien?. Esa no sería la palabra exacta teniendo en cuenta todo lo que ha pasado en unos minutos…quiero decir…sí. Lo estoy y ¿vosotros¿estáis heridos?- Mickie lanzó una mirada furtiva al grupo.

.- Nada importante – Usagi seguía apoyándose en la pared esbozando una forzada sonrisa mientras seguía estrujándose el hombro ensangrentado. De pronto, dio un respingo y señaló con fuerza hacia el frente.

S'Enclare seguía luchando violentamente contra la fuerza de la burbuja, que lo seguía atrayendo hacia sí con fuerza mientras que, a causa de la presión sobre su cuerpo, Byron se retorcía de dolor deshaciéndose en gritos y maldiciones aún tratando de frenar el avance progresivo con sus patas.

Su proximidad era cada vez mayor a la superficie blanda de la burbuja que se mecía histérica con ondas acuosas. El cuerpo del arácnido empezó a hundirse levemente entre los tentáculos que lo oprimían haciendo que S'Enclare tratase de mantener su cabeza fuera del cuerpo del Nexo.

Mickie agarró con fuerza el brazo de Leonardo mientras observaba con los ojos desorbitados la escena. Un impulso eléctrico sacó a Leonardo de su anonamiento y, deshaciéndose de la garra de Mickie saltó hacia S'Enclare.

Trató de cortar los tentáculos de la burbuja con una kata veloz y directa, pero el filo de su espada rebotaba en la superficie sin tan sólo dañarla.

Con desesperación, y Byron meciéndose histérico a su lado, enfundó las armas y trató de detener el avance del arácnido con su propio cuerpo.

Cualquier esfuerzo parecía inútil:

.- ¡Mickie!- antes de que terminase su grito de socorro, Usagi y Michaelanggelo también habían ocupado sus posiciones y tiraban de Byron desafiando a la voluntad del Nexo. Pero con sus fuerzas menguadas y Usagi herido, todos seguían el avance paulatino de S'Enclare:

.- ¡Maldita sea Gen! – Mickie logró desapretar los dientes por unos instantes - ¡Vale que somos unos imbéciles por salvar siempre al malo, pero si no lo haces por ti al menos hazlo por nuestros traseros!

El rinoceronte suspiró con contundencia y cerró los ojos frunciendo el ceño. Luego, con ambas manos apoyadas en su cinturón, andó con tranquilidad y a pasos lentos hacia el grupo forcejeante.

Cuando se dispuso a tirar de Byron, apenas le hizo falta un par de segundos para conseguir que el Nexo soltase a su presa en un ruido seco. Los tentáculos volvieron de nuevo a la burbuja dando latigazos en el aire mientras el grupo caía al suelo por la inercia.

Genosuke se quitó de encima con repulsión a Byron echándolo a un lado:

.- ¡Nah! Ya verás cómo de esto nos arrepentimos….malditos kames.

.- Bien hecho Gen-chan – le sonrió Usagi ocupándose de nuevo de su hombro herido – por una vez tu fuerza bruta nos ha servido para algo.

S'Enclare trató de incorporarse pero la katana de Tomoe se desplazó veloz a su nuca, obligándole a permanecer en el suelo.

Laye, aún tirada en un rincón, divisó la pistola de Zagar aún envuelta en su puño muerto. Gateó con velocidad y arrancó de las zarpas el arma sin poder evitar una mueca de asco y repulsión en el rostro. Luego se volteó con velocidad hacia el lagarto, pero dónde antes yacía moribundo y aullante por su mutilación, ahora tan solo quedaba una charco de sangre.

Casi al instante, algo se movió por la esquina del pasillo y Laye desvió su mirada.

El lagarto había salido huyendo.

Con un profundo gruñido, reunió sus fuerzas para ponerse de pie y echó a correr detrás. Ahora que Zagar podía pagar por todo lo que le había estado haciendo durante tantos años en el Flamigoo, no iba a dejar que huyera. En numerosas ocasiones, agazapada en las sombras de su habitación e incapaz por los moratones, le había prometido a la noche que sería ella la que acabaría con el más odiado de los esbirros de Byron. Se lo había jurado en demasiadas ocasiones y por demasiado tiempo.

Ahora era su momento, iba a matarle.

.-

Raphael

Cuando creí que ya no podía más, que todo mi alrededor iba a desmoronarse en un veloz espiral que en algún momento acabaría por estallar junto a mi cabeza, me junté mucho más a Donatello, casi tratando de fundirme con él pidiéndole que me sacase de allí.

Pero su aturdimiento no era mucho menos que el mío.

La presión de mis sienes aumentó a la par que los borrones que nos envolvían también aumentaban en velocidad. No tardé en gritar apretando los dientes notando cómo esa presión me encogía el cerebro.

Finalmente llegó el esperado "pum", y todo voló por los aires. El fuerte golpe siguió resonando en mi interior, haciendo eco dentro de mi caparazón y dentro de mi cabeza.

Luego, solo silencio.

Agazapado junto a Donnie, no quise moverme ni un pelo, seguía envolviendo mi estómago con los brazos y la vista fija en el piso, pero noté que Don tubo la valentía de levantar la mirada, y lo seguí.

Habíamos vuelto a la mansión de Narnia, al pasillo en el que minutos antes mis hermanos y yo habíamos estado observando al Nexo. Ahora en el enorme hueco que había dejado la burbuja sólo estábamos nosotros; Donatello y yo aturdidos de rodillas en el suelo y Narnia, junto a nosotros, en pie y sin ningún síntoma aparente de mareo o confusión.

Mis ojos, aún entrecerrados por el viaje, fueron a pararse en Leonardo, que nos miraba sorprendido sin musitar palabra. Michalengelo se le adelantó:

.- ¡¡¡Donny!!! – prácticamente el alocado de Mickie se le tiró encima y pude escuchar gruñir a Donatello bajo la presión de los brazos de mi hermano menor – ¡menos mal tío, no sabía que había sido de ti y de ese maldito corazón!

.- ya Mickie….ya….me ahogas….- Donatello se quedó algo pasmado por unos instantes y empezó a ojear su propio cuerpo – Raph….somos hombres….y es de día.

Di un respingo y me observé.

Cierto, seguía siendo yo, tal y como había estado siendo en el interior del Nexo.

Yo macho.

Esbocé una irónica sonrisa.

Parecía que después de todo la desgraciada de Narnia había cumplido con su palabra.

Iba a apoyarme en el caparazón De Mickie para poder incorporarme, pero algo me hizo perder el equilibrio.

Bajo mi asombro, Leo había corrido también a abrazarme. Me quedé algo sorprendido, sostenido sobre mis rodillas con poca fuerza y estrujado entre los brazos de Leonardo. Tan sólo logré palparle el hombro:

.- …me estaba preocupando…- musitó casi en un susurro.

.- ¡eh! – lo aparté de mi, ni con mucha fuerza ni con poca – Te dije que traería a Don de vuelta¿no?

Tan sólo me sonrió.

Mickie rompió el momento con una risita irónica:

.- Si, ya..¡Casi diría que ha sido Donny el que te ha traído de vuelta a ti! – traté de mandarle un sopapo pero mi estado de aturdimiento me lo impidió – por cierto, que ha sido de….¡aaagh!

El maldito lanzó uno de sus chillidos de nena que me hizo dar un respingo. Había interceptado con la mirada a Narnia, erguida no muy lejos de nosotros. Mickie gateó por el suelo de espaldas tratando de llevarse a Don consigo, que lo retuvo.

La vieja bruja seguía igual, es decir, en su apariencia cómo Narnia, no cómo Ceri. La verdad es que no se si hubiera preferido que siguiera adoptando el dulce posado de la chica rubia, puesto que en su estado actual me daba escalofríos. Era la hija de perra que nos maldijo a mi y a Don, la misma que trató de patearme el trasero con seriedad al dar caza a Ceri, y, supuestamente, la Narnia que todo el mundo había temido estos años.

Su pelo enmarañado en forma de pelusa blanca y desordenada, su figura estilizada (tal vez demasiado) y jorobada, sus extremidades un tanto largas y delgadas, y sus ropas negras cómo el carbón y holgadas. Los pequeños ojos, compuestos únicamente por una pupila completamente negra, perdían la mirada amenazantes a nuestras espaldas.

Byron se encontraba en su punto de mira.

El asqueroso arácnido se encontraba en el lugar. Creí que habría muerto junto a sus hombres víctima de alguno de los grifos…pero por lo visto Leo y el resto habían estado teniendo problemas graves mientras Don y yo divagábamos dentro del Nexo…

S'Enclare se quedó estupefacto, con los ojos desorbitados y la boca abierta. Por unos instantes se esparció un extraño silencio entre todos nosotros.

Usagi y Gen aguardaban callados en una esquina observando atónitos a Narnia, seguramente preguntándose qué podría haber pasado para que la bruja no diera señal alguna de querer acabar con todos. Tan solo clavaba sus ojos en Byron.

Éste trató de gatear hacia atrás , pero el filo de la katana de Tomoe la cerraba el paso y la chica presionó su arma contra él para inmovilizarlo.

.- …no puede ser…no….no puede ser verdad….¿has….?

.- ¿…vuelto? – Narnia terminó los balbuceos de S'Enclare ella misma y avanzó lentamente hacia el asustado arácnido – si. He vuelto.

Al ver que la bruja se acercaba, Tomoe se echó a un lado dejando vía libre a Narnia y olvidando a su presa. Byron empezó a arrastrarse hacia atrás, tratando de alejarse cada vez más del paso de Narnia.

Penoso.

Hubiera deseado poder reírme de él a carcajadas, decirle y gritarle todo lo que me había tenido que callar por culpa de su maldito imperio de prostitución.

Pero hubiera roto el clima de la situación.. Tan sólo me dediqué a sonreír cínicamente mientras observaba cómo Narnia se acercaba, y Byron le huía.

.- Esto es el fin S'Enclare. Creíste poder contenerme¿verdad? Creíste que partiéndome en dos y guardando mis recuerdos en el nexo podrías olvidarte de mi para siempre. Creíste que así podrías seguir ejerciendo tu mano dura en Nexus. Que nadie ahora tenía suficiente poder para hacer caer tu valioso imperio…creíste que creando a Ceri, Narnia tan sólo sería una fastidiosa mitad cuya reputación no era más que la de una alocada vieja bruja que odiaba a todo cuánto le rodeaba. Creíste que Narnia no tendría recuerdo alguno de lo que había sido….que Ceri nunca despertaría…y que nada ni nadie era capaz de saber lo que estaba ocurriendo en realidad. ¿Pero sabes qué?, creíste demasiado.

Byron dio de espaldas contra la pared del pasillo.

Fin del camino, ahora estaba entre Narnia y la pared:

.- Creías controlarlo todo, pero algo se te escapaba de las manos. Nunca supiste qué había sido de la otra mitad de Narnia. Estabas tan entretenido en mantener tu imperio en alto que no te paraste a pensar que Ceri estaba allí. Que ambas mitades de mi estaban más juntas que nunca, solo que se desconocían.

"Para ti, mantenías en control todas las piezas. Eliminaste todos los factores posibles, pero no pensaste que Narnia yin y Narnia yang pudieran aún mantener un débil dejo de conciencia mutua…no los tuviste en cuenta a ellos."

Narnia se volteó levemente hacia nosotros y los ojos de S'Enclare, desorbitado y sudando frío, también se pararon a mirar fugazmente.

.- Conseguí salvar mi propio trasero, Byron. Sabías que ellos estaban aquí, pero nunca quisiste creer que llegarían a incidir en la cuestión. Tal vez lo imaginaste, lo intuiste y trataste de mantenerlos bajo control – me sentí ligeramente aludido….casi inconscientemente palpé mi mejilla, aún notando un leve escozor a causa de la estrella negra – pero pudieron contigo, Byron. Creíste demasiado….tu mismo te has sentenciado…

Me percaté de que el arácnido trató de gritar, o al menos de pronunciar palabra. Pero por alguna extraña razón no pudo. Narnia no se lo permitió. Le vetó la palabra.

S'Enclare cada vez sudaba más, sus numerosas patas temblaban levemente de seguro que por el terror, y trataba de hundirse en la pared, se aplastaba en ella cómo si quisiera traspasarla para poder huir de allí.

Supe leer en su mirada la palabra "muerte". Él mismo se lo veía venir.

Fue un acto inconsciente por mi parte el relajarme. Por primera vez en mucho tiempo notaba cómo todo estaba llegando a su fin, cómo todo se encontraba bajo control. Relajé mis hombros y volví a caer sobre mis rodillas aún con mis hermanos a mi vera. Miré a Don y le sonreí. Él me lo devolvió:

.- ¿Dónde esta Laye? – el susurro de Michaelanggelo me despertó de mi estado de relajación. Casi al instante puse de nuevo los músculos en tensión y me incorporé olvidando la escena entre Narnia y Byron.

.- ¿Dónde está? – repetí la pregunta de mi hermano con nerviosismo buscando con la mirada. Casi al instante mis ojos se pararon en una de las baldosas del pasillo. En ella descansaba un muñón de pelos negros desordenados y tirados por el suelo cómo si de paja se tratase. No muy lejos de la maraña de cabellos negros, un rastro de sangre goteante se perdía por la esquina del pasillo.

El corazón me dio un vuelco.

Sin prestar atención a nada más, pasé veloz cerca de Narnia y desaparecí por el final del pasillo.

Sabía del cierto que Byron estaba acabado. Narnia lo mataría y, sinceramente, me importaba un bledo el cómo. En aquellos instantes sólo tenía en la cabeza una cosa: una promesa que muy bien podría cumplirse con la muerte de Byron…pero de nada me servía si ella moría.

Le había prometido a Laye llevarla conmigo, sacarla de todo ese mundo. Hacerle olvidar la pesadilla de vender su cuerpo, de soportar las peores torturas en las que yo había estado presente, de desatarla de la maldición de la estrella negra…

Pero sana y salva.

.-

Donatello

No tengo ni la más mínima idea de cómo lo hizo, y tampoco voy a pararme a pensar en ello por más tiempo del necesario, pero Narnia mató a Byron.

No salió palabra de la garganta del arácnido. Nada, ni un gruñido, ni un susurro y ni un grito; pero S'Enclare colapsó en el suelo.

Simplemente cayó de lado de repente, todo su cuerpo empezó a convulsionarse con fuerza haciendo que inconscientemente se golpease repetidas veces contra el piso y la pared por sus propios tembleques nerviosos.

Permaneció así durante largos segundos, con los ojos en blanco y todas nuestras miradas clavadas en él con un dejo de sorpresa y terror por la escena.

Luego se detuvo.

Su vida pareció esfumarse de repente dejando a su cuerpo tranquilo y relajado en las frías baldosas del suelo. El único indicio de que seguramente había tenido una muerte rápida pero dolorosa fue la sangre que empezó a salir por borbotones por su boca entreabierta….supuse des de mi posición de mero observador que Narnia le habría estropeado algo importante en su interior. Tal vez reventó sus pulmones, provocando que acabase asfixiado por sus propios fluidos, o tal vez el corazón, haciendo que la sangre de las arterias se desbordase sin medida….

No lo supe seguro, y como ya he mencionado, no me acercaría para tomarle el pulso y ni siquiera para cerrarle los ojos:

.- …se lo merecía…- susurré en apenas unas inaudibles palabras que incluso a mi me arañaron al salir por la gravedad de su contenido. Pero nadie de mi alrededor me lo reprocharía, es más, de seguro que pensaban lo mismo que yo…tan solo Leonardo me dedicó una fugaz mirada antes de salir corriendo siguiendo la pista de Raphael.

Seguía con la mirada clavada en Byron. No sabía porque, mi mente se había quedado en blanco, de la misma forma que alguien se queda mirando las musarañas, dormido con los ojos abiertos sin pensar en nada en concreto…

De repente ocurrió de nuevo.

Otra vez los latidos.

Esos malditos latidos profundos, graves y acompasados del Nexo; una percusión que agarraba a mi corazón y lo hacía latir a la par de la misma forma que ya había hecho con anterioridad en contadas ocasiones.

Empecé a sudar frío otra vez, aún sin apartar los ojos del cuerpo inerte de S'Enclare, pero como si un hilo transparente tirase de cabeza, mi mirada empezó a ladearse muy lentamente hacia una de las paredes del pasillo. Mis ojos se fueron volteando lentamente casi unos 180 grados buscando algo detrás de mi mientras mi corazón se desbocaba peligrosamente al mismo tiempo que lo hacían los del Nexo.

De pronto todo se detuvo en un último latido, y lo que quedó dentro de mi fue silencio al alcanzar a ver un cuerpo que yacía sentado contra la pared del pasillo, casi en la esquina del final de éste.

Un cuerpo sumido en las sombras del lugar, levemente ladeado hacia un lado, como si un brazo le pesase más que el otro, con la mirada perdida en un punto muerto y varios mechones de pelo rubio cruzándole la cara.

Era Ceri.

Tal y como la recordaba haber visto la última vez dentro del Nexo, la misma ropa, el mismo cuerpo, las mismas pequeñas orejitas de su cabeza, la misma melena rubia cayéndole por la frente y los hombros. Y esos mismos ojos azules…

Parpadeé por primera vez, confuso. Con los ojos clavados en ella, completamente volteado sobre mi cintura y aún arrodillado en el suelo.

No se movía.

No hacía nada. Su cuerpo era cómo el de un pelele que había sido tirado por los suelos cayendo en mal posición en un rincón.

El subir y bajar acompasado de sus pechos era el único indicio de vida que mostraba.

Traté de pronunciar palabra alguna, pero mis labios tan solo temblaron levemente mientras mi mano apuntaba hacia ella cómo tratando de agarrarla des de lejos.

Michaelangelo se volteó conmigo, confundido por mi reacción y tan sólo supo susurrar el nombre de Ceri levemente.

Hice que toda la fuerza que me quedaba reventase en una sola ola de energía que me hizo correr y saltar ante ella de inmediato. Caí arrodillado y de repente su rostro se me presentó a escasos centímetros y no osé tocarla. Sin pronunciar palabra quedé con las manos en alto, rodeando el estrecho cuerpo de la chica entre ellas sin que llegasen a mantener el contacto.

Por alguna extraña razón no me atrevía. No quería hacerlo, era cómo si supiese del cierto que si lo hacía su tacto no sería el mismo que antes, metiéndome más en la cabeza que estaba muerta.

Pero respiraba.

Supongo que aquello fue el detonante que me hizo agarrarla por los hombros de una vez y enderezar su cuerpo torcido. Fue cómo hacérselo a una muñeca; su cabeza se meció violentamente cómo si su cuello no tuviera fuerza para sujetarla y cayó inerte a un lado.

Quedé atónito unos instantes, apretando con fuerza sus hombros mientras sus ojos seguían abiertos mirando a la nada y su pecho seguía respirando con normalidad.

Tan sólo conseguí susurrarle con un hilo de voz:

.-…..Ceri….

En ese instante noté como los ojos de Narnia se clavaban en mi. Y con mucha lentitud y a trompicones como lo haría un robot, volteé mi cabeza encontrándome con ellos.

No supe con qué tipo de mirada se debió de encontrar ella, de seguro la estaba fulminando, mostrándole todo mi odio por mis ojos; pero ella siguió fría mostrando sólo un débil dejo de tristeza.

Tomoe Ame corrió hacia nosotros enfundando su katana. Prácticamente se tiró a mi lado agarrando a Ceri con desesperación, tratando de que la chica reaccionase. La sacudía y frotaba con la histeria marcada en su rostro. Histeria que, al cabo de segundos de desesperación, se transformó en tristeza disminuyendo cada vez más la gravedad de sus sacudidas.

Luego simplemente paró, y la soltó. Se quedó atónita, observándola arrodillada a mi lado. Yo seguía clavándole los ojos a Narnia. Esperaba que dijera algo, que me diera por milésima vez otra explicación, que me diera una solución, una respuesta, algo que pudiera sacarme de ese momento.

Pero la bruja, como era de esperar, no reaccionó. Sabía que no tenía nada que contarme que yo no supiera ya. Y en realidad así era; en mi cabeza resonaba constantemente la razón y el porqué del estado de Ceri, pero como si mi mente quisiera vetarme esa respuesta, no me dejaba creerlo. Yo mismo me estaba creando una asquerosa falsa esperanza.

Aún me encontraba en shock. No había hablado, apenas me permitía respirar y ni siquiera podía pensar con claridad; cómo si todo fuese un sueño absurdo. No fue hasta que Tomoe habló con la voz entrecortada que toda la realidad se me echó encima con toneladas de peso:

- Es cómo una muñeca con vida…..¿verdad? – no supe cómo interpretar ese comentario, si cómo una burla macabra o como un punto de vista cariñoso después de haber aceptado des de ya hacía tiempo que Ceri siempre había sido una muñeca.

La cuestión es que lo capté todo por mi propio pie.

El cuerpo de Ceri no era nada más que un mero "transporte" de una de las mitades de Narnia, una personalidad que se ocultaba en lo más profundo de su ser para no dejarle saber qué era realmente. Pues ahora, ese transporte había quedado vacío. Narnia había recuperado todo su ser dejando al de Ceri inservible.

Era cómo un vegetal. No tenía mente porque nunca la tubo realmente y lo único que hacía era respirar y observar….se encontraba en el límite más profundo del autismo.

Tomoe reaccionó y, incorporándose, la agarró del brazo para tirar de ella a la vez que le hablaba aún con la voz débil y con cariño:

.- Vamos Ceri….volvamos a casa…

Ceri se levantó.

Movía sus miembros con normalidad. Con fluidez y rapidez, sin serle costoso en absoluto. Tomoe la seguía cogiendo de la mano y Ceri se iba con ella como si se tratase de una niña. Realmente parecía una muñeca. Alguien que anda, respira y se mueve pero que por voluntad propia no haría nada de nada.

La seguí con la mirada. Aturdido y con el ceño fruncido en una mueca de tristeza mientras mi labio inferior empezaba a temblar levemente. La veía alejarse de mi, con Tomoe agarrándole el brazo, caminando lento y acompasado mientras su larga melena se mecía por su espalda.

De pronto colapsé.

Caí sentado en el mismo sitio dónde Ceri había estado segundos atrás, recostado contra la pared y los brazos muertos cayendo entre mis piernas dobladas.

Mickie corrió a mi lado al ver desplomarme de esa manera.


que pasa gentuza???

Sep, de nuevo estoy de vuelta...despues de muuuuucho tiempo...Pero aquí aprovecho para informar que Yin Yang tendrá final! si señores! no pienso dejar la historia sin terminar por nada del mundo! En cuánto la termine ya veremos si Kska se da un descansito de fanfiction o no, pero de momento no hay excusa que valga!! nn

Eso Karla!!! Que al igual que yo estás perdida por algun recóndito lugar (lejos de fanfiction, y del foro, por lo visto XD) Si...siento mucho el retraso, se que si voy tan lenta en actualizar se pierde el hilo delargumento con rapidez...en fin...es una putada, un precio a pagar por no ser puntual --U

Saludos recibidos Samarita!! Pues ya ves, aki tienes la continuación, y una vez más la profecía se cumplió y Kska volvió al ruedo! (péinate mujer péinate...que no se ve ni de que raza eres, corre díchate y respira tranquila! XD). Nada nada, que tmb he hecho aparición foreana, que luego no se diga!

Thanx Michkate!!! Bueno, lo hubiera seguido publicando de todas formas, tranquila, no tendrás que seguir recordándomelo...( ¿o si?...mejor házlo de tanto en tanto, jusjus) Nos vemos en DA chica!!

CORO DE ÁNGELES CELESTIALES (otra vez) ooh!! Aparición!!! Kska de nuevo! XD, bueeeno, aki tenías lo tuyo Sunday ...y no, Don no es muy bueno en eso de amar y ser correspondido con ormalidad, pero en fin, en peores situaciones sehabrá visto el pobre! Y si...espero poder ponerme al día, que tengo tooodos los fics de por acá abandonados...jorl...a ver si puedo!!

Nos estamos viendo gente !(o por el foro o por DA, see, soy fácil de localizar XD)

besos a todos!!!