CAPITULO 21: El verdadero Enemigo.
Rei se enfrenta por fin a la Gran Maldad en la Tierra, mientras Setsuna se dará cuenta de los planes de Serena que no se detendrá ante nada para liberar a Tempus, y Endymion se niega a aceptar la muerte de Rei…penúltimo capítulo, el final se acerca…
En medio de la explanada del palacio de Marte, Endymion se levanta, a lo lejos brillan los destellos rojizos y retumban los gritos de la batalla que Marte está teniendo con las fuerzas del ejército oscuro, en su alma la desolación y la lucha interior son tan terribles como la batalla sangrienta que los marcianos tienen, en sus manos llenas de sangre por la caída de la escalinata sostiene con fuerza el pergamino que Kondo Saburo le diera hace un momento, abre el signo de cera roja con el símbolo de Marte que lo sella, y desdobla la hoja escrita por Rei, sus ojos vagan un momento por las letras, y entonces puede concentrarse en las palabras que su esposa le ha querido transmitir.
Endymion.
Si recibiste esta carta seguramente ya sabrás que he muerto, morir es en Marte la mejor forma de trascender con honor, toda mi vida he sido educada y preparada para este momento, para el día en que el poder verdadero que he heredado y entrenado, el poder del fénix, el que se consume por completo pueda ser usado, sabía que si un día se necesitaba debería asumir esta responsabilidad para el bien de la galaxia y jamás me pesó poseer este poder ni esa responsabilidad hasta que te conocí…
Antes de amarte yo no valoraba mi vida como ahora, me arriesgaba sin sentido en las batallas y entrenamientos, pero era porque no conocía este maravilloso sentimiento que tú me haz inspirado, nunca como ahora tenía más ganas de vivir porque la vida a tu lado tenía un sentido diferente, no te dije sobre mi decisión porque no era dueña de este secreto, miles de vidas corrían peligro si alguien más que el Shogunado y yo sabía esto, el poder Oscuro tiene aliados poderosos y el leer la mente no es difícil para ellos, en una premonición se me reveló la forma de derrotar al enemigo y el cuidado de este secreto era la calve para lograr la vitoria que seguramente la galaxia estará festejando cuando estés leyendo esta carta.
Sé que esto no es justo para ti y mi mayor pena al caminar hacia mi destino es pensar en el dolor que tu sufrirás por mí, no me arrepiento de haberte conocido y amado porque los días de amor vividos a tu lado compensan toda mi vida, a pesar de que mi corazón de desgarraba ante cada palabra, y caricia tuya sabiendo lo que estaba destinada a hacer con gusto volvería a amarte de nuevo aún sabiendo lo que duele y lo poco que duraría.
Quiero que siempre recuerdes que parte de mi sacrificio es por ti, por mi familia y por la gente que amamos y por toda la vida de la galaxia, una vez Kondo sama me dijo que la vida es lo único por lo que vale la pena sacrificarlo todo, cuando veas a la gente festejar el triunfo de la galaxia contra el poder oscuro, a las familias abrazarse, a los niños jugar en un mundo libre de amenazas, cuando veas salir el sol desde el palacio de Marte en el "crepúsculo rojo" sabrás que el sacrificio de tu esposa y el tuyo valió la pena, eres un príncipe y comprenderás mi acción.
Por último, quiero que sepas que fui a la batalla con tu recuerdo en mi mente, que tu amor me sirvió para vencer y que morí pronunciado tu nombre, una vez Mina me dijo que el amor es el sentimiento más grande, intenso y poderoso que todo lo que hay en el universo, no lo detiene el tiempo, ni el espacio, ni los cuerpos de las personas que lo sienten, el amor verdadero traspasa las barreras de la materia ya que son sus espíritus los que se unen, sé que nuestros espíritus seguirán unidos sin importar lo que pase, porque desde donde yo esté te seguiré amando y como te dije el día de nuestra boda, soy una contigo y tuya seré en vida y muerte…Rei.
Endymion arrugó con furia el pedazo de pergamino y entre lágrimas exclamó.
-¡Y para qué demonios quiero yo vivir en un mundo en el que no estás tú!.-luego se limpió las lágrimas con fuerza de sus ojos, tiró al suelo el papel y corrió por los pasillos del palacio de Marte, una sombra a sus espaldas cubierta con un manto morado se acercó al lugar que antes ocupara el príncipe de la Tierra y levantó el maltratado pergamino, lo leyó con mano temblorosa, y luego caminó por el pasillo en que Endymion desapareciera.
En el hangar de naves del palacio real de Marte, Endymion aborda una pequeña nave y con vehemencia enciende los controles de esta, se sienta en el lugar del piloto y conduce la nave hacia la plataforma de despegue, hasta que una terrible columna de fuego le impide avanzar, el anciano Kondo Saburo aparece en medio del fuego.
-¡Apártese ahora!.- grita furioso Endymion.
-¡No lo haré Majestad! ¡No permitiré que interfiera con los planes de la princesa, bastante le ha costado el sacrificio como para que ahora Usted ponga en riesgo a toda la galaxia!.- dice el anciano, Endymion abre la escotilla y baja por la plataforma de la nave con actitud amenazante.
-¡A mí no me importa la Galaxia ni la guerra ni la vida si ella no está conmigo!.- dice sumamente molesto.
-Entonces…no es Usted digno del amor de la princesa…si insiste en ir a la Tierra su presencia solamente la pondría en desventaja ante el poder Oscuro, la energía negativa se aprovecha de las debilidades y miedos de su oponente, y la princesa Rei solo tiene a su amor por Usted como su máxima fortaleza y su máxima debilidad…comprendo cómo se siente..-
-¡Comprender! ¡Nadie me comprendería ahora!.- dice Endymion, Kondo se acerca y le pone una mano en el hombro.
-La princesa luchó mucho con sus sentimientos para decidirse a esto…no estropee su lucha con una tontería majestad…-acabó él, Endymion lo miró furioso y delante de él mostró la mano derecha con la cicatriz del día de su boda.
-¿La recuerdas?.- dice mostrando a Kondo Saburo su mano.-Fue la señal que delante de ti y de las leyes de Marte me unió a ella en vida y muerte…¡En Vida y Muerte Kondo Sama! Iré a la Tierra.-
-Es muy posible que la batalla que se llevará a cabo lo mate señor…no tiene poderes y aunque los tuviera, eso está fuera de nuestro alcance.-reitera el anciano.
-No me importa…si ella vive viviré, pero si ella muerte moriré a su lado…y no interferiré con la defensa de la galaxia, solo quiero estar con ella y cumplir con mi juramento…nada me va a detener…-habla decidido Endymion, el anciano lo mira, y repentinamente con un movimiento de su báculo desaparece el fuego.
-Perdone mi reacción de hace un momento príncipe…es Usted un digno esposo de mi señora…ahora comprendo por qué el destino lo eligió para estar a su lado…No lo detendré Majestad, en Marte comprendemos y valoramos el deseo honorable de morir por valor, pero también el de morir por amor. Si es su decisión hágalo.- acabó apartándose de su lado, Endymion sonrió.
-Dile a mi Madre y a Orión porqué lo hice…Orión será un buen gobernante si Rei y yo no volvemos…y que quede claro eso, solo regresaré con ella o no regresaré.-terminó el príncipe de la Tierra, el sacerdote solo agachó la cabeza en señal de asentimiento, Endymion corrió de nuevo a la plataforma y subió a la nave que despegó por el plataforma mientras Kondo Saburo observaba a la nave que se alejaba.
En la Tierra, bajo un cielo gris y tempestuoso y un clima terrible provocado por la energía negativa que se ha apoderado del deshabitado planeta, en la ahora destruida y desierta ciudad Oeste se vive una pelea terrible entre Rei y Setsuna con toda una legión de Youmas que custodian el acceso al palacio en el que la Reina Beryl ha hecho su trinchera, Setsuna se esfuerza por entender los rápidos movimientos de Rei que calcina monstruos con sus manos y su terrible katana intentando abrirse paso hasta el castillo Oeste pero no puede leer su mente aún, se concentra al fin en la columna de energía negra que sale del castillo.
-¡Rei no intentes entrar sola! ¡No conoces el palacio ni podrás destruir a Beryl!.-grita Setsuna, en ese momento un Youma de nivel 6 surge a sus espaladas, pero Setsuna preocupada en gritarle a Rei no lo nota, Rei con su sexto sentido, gira la cabeza y no tiene más remedio para evitar que el monstruo mate a la princesa de Plutón que retirar las barreras mentales y advertirle con telepatía, Setsuna recibe el mensaje y de un terrible "Grito Mortal" destruye al monstruo, Rei termina de matar a otros Youmas justo en el inicio de la escalinata del palacio, los demás Monstruos desaparecen de repente, las dos chicas se acercan, Setsuna se limpia el sudor de la cara.
-Beryl nos invita a entrar…-dice Rei cuando las puertas del castillo se abren delante de ellas, pero Setsuna se ha quedado como petrificando mirándola.
-Rei…no puede ser verdad…ahora sé porqué no querías que leyera tu mente…es imposible…tiene que haber otra manera…-dice desesperada la princesa de Plutón sujetando los dos hombros de su amiga que la mira con sonrisa forzada.
-Si leíste bien mi mente sabrás que no hay otro camino Setsuna…y sabrás que hasta aquí deberás llegar, debo seguir sola.-termina Rei retirando con sus manos las de su amiga.
-¿Y Endymion?.- cuestiona ella.
-Eso…lo he solucionado ya…dile que hasta el último momento pensé en él…y prométeme que lo ayudarás a superarlo…ahora, vete de aquí, y trata de explicar a las demás mi decisión, por eso te elegí para acompañarme, sabía que serías la única que comprendería y no intentaría detenerme…Recuerdas el entrenamiento que nos dio tu abuelo y sabes que debo hacerlo…No habrá vida que valga la pena si no hago esto…adiós.- Una lágrima rueda por la cara de la princesa de Plutón que solo asiente con la cabeza. Rei sonríe como si en vez de caminar a la muerte fuera a casa con su esposo, y sube corriendo los escalones del plació de ciudad Oeste dejando tras de sí una estela de fuego, las puertas se cierras tras ella.
-La Galaxia es importante Rei…pero tu vida también lo es para quienes te amamos…-acaba la plutoniana, dentro el palacio Oeste parece colapsarse, sus almenas antes de mármol blanco se han ennegrecido, y los destellos negros rompen cristales y hacen temblar la tierra.
A lo lejos Setsuna ve desaparecer una de las columnas negras.
-Makoto y Haruka hicieron su parte…pero…es muy extraño que no pueda percibir el aura de Serena…-la princesa cierra los ojos y se concentra, percibe claramente el aura negativa de los dos generales que quedan, la de Beryl, la descomunal aura de Rei y la de las chicas pero la de la princesa de la luna no aparece, aterrada corre en dirección a las naves que las llevaron la Tierra, y de un solo vistazo echa de menos la nave de emergencia de una de ellas, con mil aprehensiones en el corazón, sube a la nave, y teclea en el panel de control algunos comandos, su semblante se demuda de nuevo cuando lee el destino de la pequeña nave ha fijado.
-¡Me equivoqué abuelo!.- dice la joven tomándose la cabeza con sus manos desesperada.-¡Dejé que mis sentimientos influyeran en mi deber! ¡No dejaré que lo haga!.- con decisión exclama ella, en ese momento llegan a la nave Makoto y Haruka llevando esta última cargada en su espalda a la inconsciente mujer rubia, Zoicyte general del ejército Oscuro.
-¿Setsuna? ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás luchando con Rei? ¿Algo malo pasó?...lo sabía nunca debieron ir solas, vamos a ayudarla…-dice Makoto caminando hacia la plataforma, una sombra negra surge del báculo de Setsuna y le detiene el paso.
-No lo haremos…nadie interferirá en la batalla de Rei.-
-¡Estás loca Plutón! ¡Ella morirá!.- se desespera la uraniana que ya ha bajado a la mujer inconsciente y le colocaba unas esposas en sus manos.
-Ella debe morir Haruka.-es la respuesta de Setsuna ante los azorados ojos de sus compañeras.
-¿Morir? ¿Quién debe morir?.- cuestiona Michiru que entra en ese momento a la nave seguida de una Ami herida del brazo y una Mina con un pie lastimado.
-Es mejor que todas estén juntas…-
-¿Y Serena?.-pregunta Ami.
-La perdimos en batalla…-tristemente dice Haruka.
-No la perdieron, ella escapó….pero eso no es importante ahora, Rei quiere que salgamos de aquí ahora mismo, es peligroso permanecer en la Tierra, la batalla va a ser terrible.-
-¿Y mi hermana? ¿A qué te refieres Setsuna?.- asustada Mina se trata de acercar, pero su lastimada pierna la hace caer al suelo.
-La única manera de vencer al Poder Oscuro es que una guerrera con poderes de autodestrucción se sacrifique y junto con ella la gran maldad se lance al caos, sellando la entrada del reino oscuro a la galaxia para siempre…-Mina con ojos llorosos se levanta del suelo.
-¡No podemos dejar que lo haga! ¡Setsuna…chicas…!-los rostros de todas muestran al mismo tiempo asombro y tristeza.
-Hemos jurado proteger a la Galaxia primero que todo…y si alguien sabe el valor de ese juramento es tu hermana…-es la respuesta de Ami. Mina sigue llorando en el suelo y Makoto la ayuda a levantarse.
-Si de verdad quieren apoyar a Rei, deben salir de aquí ahora mismo y volver a Marte…-acaba Setsuna.-Ella luchará mejor sabiéndonos a salvo.
-¿Y tu?.-pregunta Haruka.
-Yo tengo algo que hacer…no es el Poder Oscuro la única amenaza de la galaxia…hay otros tipos de maldad a veces más peligrosas, así como Rei debe detener a la fuerza Negativa, yo debo detener a Serena.-termina la joven, todas se miran sin comprender muy bien.-Vayan a la otra nave y salgan de aquí ahora, yo iré a Plutón.- termina la joven, las chicas asienten con la cabeza, Makoto ayuda a Mina a salir de la nave y Haruka lleva a la inconsciente prisionera, tras ellas, Setsuna cierra la escotilla de la nave y despega, sus manos se crispan en el control de la nave.
-Aunque muera en el intento…te detendré Serena.- dice la plutoniana sentándose delante de los controles de la nave y despegando juntas las dos, una hacia Marte, y otra hacia Plutón.
En la explanada del palacio de Valaquia, la capital plutoniana, aterriza una nave, a lo lejos se ven estelas de humo y la destrucción que la batalla con los Youmas ha generado en este planeta al igual que en los del resto de la galaxia, la escotilla de la nave se abre y tres cansados y visiblemente heridos guardias plutonianos con sus armaduras negras y sin casco corrieron a l recibir la nave.
-¡Alto nave de Marte! ¡Identifíquese!.- dijeron apuntando sus hachas hacia la plataforma que bajaba, pero luego sus semblantes se relajaron al ver la silueta que allí se dibujaba.-¡Princesa Serena! ¡Qué alivio!-dicen bajando las armas.-Nos alegra que una senshi sagrada venga a Plutón luego de la batalla…Plutón y la galaxia les agradecemos por derrotar a las fuerzas del poder oscuro –dijo uno de los plutonianos inclinándose.
-¿Y mi abuelo?.- pregunta Serena seriamente.
-En la cámara del Tiempo como siempre velando por la seguridad del Planeta, solo nosotros quedamos a cargo de la seguridad del castillo ya que todas las fuerzas estaban en combate.- explica el guardia.
-Gracias por decirlo…-terminó ella sonriente, y al momento lanzó de su mano un destello rosado que atacó por sorpresa a los guardias plutonianos lanzándolos al muro en el que se estrellaron, Serena siguió caminando dentro del palacio de Plutón, conocía bien los estrechos y oscuros pasillos alumbrados con teas del castillo, y rápidamente llegó a la cámara del trono, como lo habían dicho los guardias que atacó no había guardia, al fondo y tras el trono del rey de Plutón destacaba la puerta plateada con la cerradura en medio de la cámara del tiempo, Serena caminó un poco y observó junto al trono la mesa con el cetro, la corona y la copa del rey de Plutón símbolo de su poder y a su lado la corona, centro y copa de la princesa de Plutón, junto a las copas había algo de vino, llenó ambas copas, se quitó un arete con forma de luna, y de el extrajo unos polvos blancos que derramó en una de las copas, en ese momento a sus espaldas apareció la alta figura del hombre de barba blanca vestido con manto negro y apoyado en el báculo del Tiempo.
-¿Qué buscas aquí?.- la voz imponente del rey Cronos vuelve a Serena a la realidad y alterada da media vuelta encontrándose con la dura mirada de su abuelo.
-Abuelo…-murmura ella.
-Deberías estar en combate con las demás senshis elegidas como corresponde a tu rango y a tu herencia.- dice duramente el rey de Plutón.
-Me enviaron a corroborar que las fuerzas del poder oscuro hayan abandonado Plutón con la destrucción de los generales…-miente Serena, el rey con mirada torva hundo sus ojos tan azules como los de su nieta en la mirada de la princesa de la Luna.-¿Supiste lo de mamá?.- dijo Serena.
-Tu madre jamás aprendió a vivir en armonía con su destino y cometió el peor pecado de todos, la envidia, en vez de aceptar lo que para ella estaba destinado siempre deseo tener la vida de otros.- dijo duramente en rey Cronos.-Espero que esa mezcla confusa de sentimientos en tu cabeza no vaya a derivar en el mismo error que tu madre.-
-Ahora estoy sola, sin mi madre no podré gobernar la Luna…por eso he venido, si los ciudadanos de la Luna saben que mi abuelo el poderoso y sabio Cronos de Plutón me apoya en el gobierno me aceptarán…no quiero que me crean como mi madre, quiero ser una buena gobernante que devuelva a la familia su honor- dice Serena seriamente.-¿Lo harías por mi abuelo?...en memoria de mi madre…-Cronos la mira confuso, los sentimientos en esta joven son difíciles de aclarara hasta para él que leía como en un libro abierto en el ánimo de todos.
-Tendrás mi apoyo.- dice al fin el anciano.
-Sellemos el pacto de gobierno como corresponde…-acabó Serena alargando a su abuelo la copa con vino, Cronos la toma pero no aparta su vista del rostro de su nieta.-Por la Luna y Plutón…-dice Serena levantando la copa más pequeña que ella tiene en su mano, pero antes de que la beba, la huesuda mano de su abuelo la detiene.
-Si los reinos serán aliados, el pacto deberá simbolizarlo, bebamos en las copas contrarias.- dice el rey Cronos y siente temblar la mano de la chica rubia y palidecer su bello rostro.-A no ser que te rehúses a ello por algún motivo…-reta el anciano.
-No..-entrecortadamente Serena..-No me rehúso abuelo…¿Porqué lo haría?...-y con mano temblorosa en que casi derrama el vino, cambia de copa con el rey Cronos tomando ella la más grande y él la pequeña.
-Por la Luna y Plutón.- es ahora Cronos el que alza la copa con sonrisa de triunfo, Serena no contesta, y temblando lleva el liquido a su boca y lo toma todo de un sorbo, cuando ha acabado, el rey de Plutón toma el líquido de la copa pequeña y sonríe.
-¿En verdad creíste que podrías engañarme Serena?...-dice el rey, Serena mareada se sienta en la silla del trono de la princesa, suda frío, y se lleva la mano a la garganta.-Siempre supe del veneno…la sangre traidora de tu madre no ha dejado de correr por tus venas, pero jamás creí que legaras al extremo de…de…-ahora es el rey Cronos en que siente que la voz no sale, el aire se corta, las piernas le tiemblan y cae al suelo de rodillas tocándose la garganta, la princesa de la Luna sonriente se levanta del trono.
-Me subestimas como subestimaste a mi madre abuelo…siempre supe que me descubrirías, conozco tu habilidad para leer las emociones, y te hice creer que el veneno estaba en tu copa cuando todo el tiempo estuvo en la mía…sabía que me ibas a proponer cambiar de copas y que tu desconfianza en mí sería tu ruina…-el rey Cronos la mira con ojos desorbitados, su cuerpo se comienza a paralizar, temblando cae al suelo con los ojos desorbitados de miedo, Serena se agacha a su lado.-Mi madre me dio el veneno para matarte y ella ideo tu muerte con sumo placer… Y para que mueras sufriendo un poco de lo que ella sufrió te diré porqué te le envenenado…voy a liberar a Tempus y a cambiar este estúpido destino en el que mi madre y yo perdemos todo por una realidad en que las dos seamos felices.- murmura con sonrisa malévola la joven rubia al oído del anciano que agoniza entre convulsiones, y mira con rabia contenida a la joven, hasta que al fin su vista queda fija en el techo y deja de moverse, Serena cierra los ojos abiertos del cadáver.-Descansa en paz…abuelo…-dice poniéndose de pié y tomando del suelo el báculo de rey Cronos sale de la sala del trono rumbo a la prisión del palacio de Plutón.
Rei camina por los pasillos del ahora oscuro y tétrico palacio de ciudad Oeste en la Tierra, hasta llegar a la sala del trono de la que emana un enorme poder negativo, con un tajo de su katana de fuego abre las pesadas puertas y se encuentra con la columna de energía negativa y la mujer de cabellos rojos y largas uñas flotando en medio de esta.
-¡Bienvenida princesa de Marte!.-es la voz de ultratumba la que habla.-Por fin te tengo delante, tú y yo siempre nos presentimos una a la otra, estuviste a punto de atrapar a mi agente en tu planeta, tu habilidad siempre fue mayor que la de las otras, porque eras la encargada de la Galaxia para destruir a mi ama y señora la Energía Negativa..- habla la mujer. Rei la mira en silencio en guardia y con la katana desenvainada.
-Aquí estoy Beryl, lista para proteger la vida y a la galaxia.- dice firmemente ella.
-La pregunta es, princesa de Marte, si la salvadora de la Galaxia está lista para el mayor sacrificio de su vida o no…puedo sentir en tu ánimo una duda…una duda que crece…¡No deseas morir!.- dice la mujer y luego suelta una sonora carcajada que estremece a Rei, quien con un grito de combate se lanza sobre la columna de energía tratando de romperla y es lanzada con la misma fuerza de su ataque el cual le deja una herida en su pierna como si fuese hecha con su propia arma, se levanta incólume del suelo y vuelve a ponerse en guardia.
-Si…la elegida de la galaxia…la esperanza de la vida…tiene una debilidad…-habla la mujer, Rei aún herida sigue atacando la columna de energía que protege a la reina de la galaxia beta aunque a cada ataque es repelido con la misma fuerza y esta la hiere terriblemente, su cuerpo sangra con cada ataque suyo como si se atacara a sí misma.
-¡Es impresionante que continúe atacando princesa! Aún puede salvar su vida…si renuncia a su misión y se une a mi señora, la gran Maldad sabe recompensar a sus siervos fieles, ella no exigiría de usted la muerte como su gobierno inhumano, sino que le daría una vida con todo lo que ha soñado, vivir feliz en su Patria…-Breyl proyecta una imagen de Kyoto en toda su belleza.
-No tengo patria…yo hago del aquí y el ahora mi patria…-dice Rei avanzando con dificultad por las heridas repitiendo el credo del bushido que todos los niños de Marte aprendían en el duro entrenamiento del Aresteo. Atraviesa sin dificultad la ilusión y sigue avanzando hacia Beryl.
-Si se une a nosotros, volvería a estar al lado de su familia….-dice Beryl y a un pase de su mano aparece ante Rei su Padre, Madre y hermanos que le extienden la mano y la llaman…
-No tengo familia…yo hago de mi honor mi única familia…-die Rei avanzando con dificultad por las heridas, y de un tajo de su katana desvanece la visión y sigue avanzando.
-Y más que todo princesa…si se une a la Gran Maldad y renuncia a vencerla, volvería a estar al lado del hombre que ama…-una imagen bastante real de Endymion aparece ante ella, Rei siente temblar su mano con la katana.- Piénselo princesa, para nosotros usted tiene derecho a la vida y a la felicidad, solo debe unirse a nosotros.- insiste Beryl, Rei por toda respuesta avanza y de un nuevo tajo desvanece la imagen de su esposo y se lanza con otro ataque sobre la columna que la vuelve a herir ahora en el costado derecho provocando un terrible chorro de sangre, Rei se levanta e nuevo y se coloca en guardia.
-No puedes seguir lastimando tu cuerpo por siempre princesa, morirás tarde o temprano por el dolor…-se burla Beryl.-ningún humano miserable de tu galaxia resiste el dolor, es su punto débil…
-No tengo cuerpo…¡yo hago del estoicismo mi cuerpo!…-grita Rei repitiendo el código samurái y en ese momento se envuelve en una llamarada roja que la cubre por completo, cuando esta llamarada desaparece ya no tiene el traje de senhsi sino una brillante armadura samurái, y sus heridas han desaparecido, con fuerza inusitada y envuelta en llamas se lanza contra la columna de energía negativa y ella mismas la penetra destruyéndola y calcinando a Beryl, Rei atrapa a la desconcertada reina de la galaxia beta la sujeta por el cuello con su brazo izquierdo y con el derecho coloca su katana junto a ella.
-¡Imposible!.-murmura Beryl ya en manos de Rei.
-No lo repetiré de nuevo Beryl…invoca a tu ama ahora…¡Ahora!.- grita Rei acercando la katana al rostro de la mujer de cabello rojo.
-¡Nu…nunca…!-dice esta sofocada por la presión de Rei en su cuello.-¡Sé lo que…lo que está escrito…jamás invocaría a la Gran Maldad…porque…porque tú la destruirías…-
-Si no la invocas ahora, morirás…-amenaza Rei.-Al menos vendrá para ver la muerte de su agente principal.- Beryl sonríe sádicamente.
-¿Sigues…sigues creyendo que yo y mi señora…somos tus principales enemigas…?-cuestiona.
-Si amenazan la vida de la Galaxia lo son..- acaba Rei.
-¡No…no sabes lo que dices princesa!...podrás matarnos…acabar con nosotros…pero no somos tu máximo enemigo…tu máximo enemigo…ha estado contigo…ha luchado contigo…le has salvado la vida…juntas han jurado lealtad…y ahora de traiciona…y te puede hacer más daño…que yo y mi ama…-habla entrecortada Beryl.
-¡Calla de una vez e invoca a tu ama!.- termina Rei.-No soy una senshi como las otras, no dudaría en matarte….bien si eso deseas…-acaba Rei sujetando del cabello a la mujer con una mano y alzando su katana con la otra, cuando una gran energía empieza a surgir en medio de la sala del trono del palacio, entre relámpagos negros y temblores, Rei suelta a la mujer calcinada y se coloca en guardia, al fin tiene delante a la Gran Maldad, la dueña del poder Oscuro, la verdadera amenaza de la galaxia, y puede sentir el enorme poder destructivo que la hizo temblar en su premonición, es el momento de que se cumpla lo que en esa premonición vio.
Todo el planeta Tierra se agita entre tormentas, huracanes, vientos, y relámpagos y nubes negras lo cubren cuando Endymion consternado aterriza en su antes hermoso Planeta, a lo lejos puede ver el castillo Oeste y la ciudad, baja de la nave por la plataforma, se ciñe la espada y desafiando al clima terrible con que la Tierra rechaza al poder oscuro, camina hacia la ciudad.
-¡Llegaré lo más cerca que pueda de ti Rei!.- dice él caminando. Tras él baja la pequeña sombra envuelta en manto y capucha morada, que el aire hondea, cuando una ráfaga descubre su rostro aparece la pequeña Hotaru, que se detiene de un poste de la nave para no ser lanzada hacia atrás.
-¡Rei!.- dice caminando con dificultad, a lo lejos solo puede ver la silueta del príncipe de la Tierra que avanza entre la tempestad, una nueva ráfaga la derriba, el golpe la hace caer y se lastima las manos y el rostro, todo el planeta está oscuro, a lo lejos solo destella el castillo Oeste en que se lleva a cabo la batalla, Hotaru piensa que Rei en su lugar sería fuerte y seguiría adelante, y se levanta decidida, unas lágrimas recorren sus mejillas infantiles, y los recuerdos la inundan mientras sigue avanzando hacia el palacio Oeste.
"…Ella llora sentada junto a la ventana de su enorme y solitario palacio, sujeta con sus brazos sus rodillas y ve la lluvia caer, escucha a los siervos del palacio ir y venir con evidente agitación, sabe que desde hace días hay un huésped misterioso en el castillo pero sus sirvientes no la han dejado acercarse a verlo, el día de ayer vio su silueta en la cima del monte Morrigan con una espada, pero nadie le quiso decir quién era, sabe que algo pasa a su alrededor pero no adivina lo que es, hasta que la puerta de su cuarto se abre y aparece su tío Tomoe que se coloca delante de la puerta con los brazos abiertos y de espaldas a ella, Hotaru asustada se oculta debajo de la cama y con sus ojos llorosos ve a su tío y tutor y lo escucha decir.
-¡No puede hacer esto princesa! ¡Está desafiando a la liga de Planetas y lo sabe!.- dice asustado Tomoe.
-¡No me importa la liga de planetas Tomoe! ¡Es una niña!.- escucha Hotaru la voz femenina y firme que habla con su guardián.
-¡No es una niña ordinaria, Usted no comprende lo que su poder sin vigilancia puede provocar a la galaxia!-responde este.
-¡Lo que yo comprendo es que es inhumano que una niña viva aquí aislada y sola! ¡Si su poder es tan fuerte debería estar en contacto con las personas que le tocará proteger! ¡Aislándola solo crearán un monstruo resentido y solitario para quien la vida no tendrá sentido simplemente porque no la conoce!-replica la voz femenina.
-¡Le recuerdo princesa Rei que esta es una decisión de la Liga de Planetas!.-dice airado Tomoe.
-¡Le recuerdo Tomoe que si lo deseo puedo usar mis poderes en Usted!.- replica la voz, Hotaru alcanza a ver en medio de la oscuridad de su castillo un resplandor rojizo, y su tío se retira de la puerta dejando pasar a la mujer que hablaba con él, Hotaru se oculta más, y escucha los pasos firmes y marciales entrar a su habitación, y luego por el hueco de la cama ve aparecer un hermoso y sonriente rostro de ojos pùrpuras.
-¿Hotaru?.- pregunta la joven.-No temas…me llamo Rei…vengo por ti…¿Quieres irte de este horrible castillo y de este planeta? Si vienes conmigo conocerás otros lugares hermosos de la galaxia, otras personas, tendrás amigos, una familia….mi familia…¿Qué dices?...-habla la bella joven alargando su mano a la niña que se agazapa debajo de la cama, pero algo en el ánimo de la pequeña Hotaru la hace tenerle confianza a esta joven, lentamente le alarga su mano y las dos manos se unen, Rei jala a la pequeña y la saca de debajo de la cama, una vez afuera, la estrecha contra su corazón y acaricia su cabello negro y corto, Hotaru comienza a llorar.
-Pobre pequeña…-dice la princesa de Marte.-Te prometo que ya nunca estarás sola, y nunca tendrás que llorar de nuevo…te voy a proteger…-dijo Rei, y la niña la miró sonriente, Rei correspondió la sonrisa y con su mano limpió las lágrimas del rostro de la pequeña, luego la abrazó y salieron de la habitación.
-Quiera el antiguo poder que no tenga que arrepentirse de esto Princesa de Marte.- murmura Tomoe al ver salir a Rei.
-Me hago responsable de todo Tomoe…convoque a consejo si desea, yo expondré mis puntos de vista y Usted los suyos, dejemos a la Liga decidir el futuro de la pequeña, pero mientras eso pasa ella estará conmigo…-acabo ella, Hotaru se había recargado en el fuerte hombro de Rei que la cargaba, y se había quedado dormida por primera vez en su vida, se sentía segura y no se sentía sola..."
-¡Lo haré Rei!.- dijo la pequeña caminando con mayor seguridad animada por sus recuerdos.-Tu te arriesgaste por mí una vez…yo lo haré ahora por ti…-dijo decidida la niña avanzado hacia el lugar de la pelea.
Serena avanza por las mazmorras subterráneas y tétricas del palacio de Plutón, hasta que se topa con un muro negro con una enorme cerradura y una pequeña ventana cubierta con barrotes de la que emana un extraño poder negro, es la prisión de máxima seguridad, antes de abrir se asoma adentro pero la oscuridad es tanta que no distingue a nadie.
-¡General Jedite!.- grita ella, nadie responde.-¡General Tempus del ejército de Plutón!.- grita de nuevo, una cabeza rubia enmarañada y un rostro delgado se asoman entre las sombras junto a la pequeña ventana de la prisión, Serena se hace hacia atrás instintivamente ante la visión de este hombre de ojos azules febriles y de expresión ausente que la asustan a su pesar.
-¿Quién me llama por mi nombre verdadero?.- dice el prisionero.
-Yo…Serena princesa de la Luna…sé quién eras antes de pertenecer al ejército oscuro, sé que injustamente fuiste despojado de tus derechos a ser heredero de Plutón y desterrado de la galaxia, sé que la mujer que amas no te defendía cuando te trasladaron aquí y se casó con otro, y sé que estás encerrado aquí esperando el día de poderte vengar…Pues bien, general Tempus, el día ha llegado hoy…todos los que injustamente te han tratado están lejos, y si yo ahora te libero…¿Qué es lo primero que vas a hacer?.- cuestiona Serena.
-Vengarme…-murmura el demente hombre rechinando los dientes. Serena sonríe, toma el báculo de su abuelo y lo coloca en la cerradura girándola, la energía de protección de la puerta desaparece y los goznes se abren dejando a descubierto la alta figura del prisionero que sale de la prisión sonriendo, se frota las manos y de ellas hace surgir un resplandor negro.
-Tranquilo General Tempus…no es esa la mejor forma de vengarse ahora.- explica Serena, el hombre la mira azorado.-Los que nos han hecho daño merecen un mayor castigo que la muerte, merecen sufrir lo mismo que nosotros sufrimos…-
-¿Sufrimos?...Acaso Usted…Una princesa…una senshi sagrada…me liberó porque desea vengarse también.-dice Tempus mirando a la joven rubia.
-No solo deseo vengarme general, sino que sé exactamente la forma como lo haremos…yo me arriesgue viniendo aquí, luchando con la guardia y matando a mi abuelo.- dice Serena, los ojos del prisionero de abren más por la sorpresa.- Todo eso lo hice para liberarlo, porque la siguiente parte de la venganza le corresponde a Usted, deseo alterar el Destino General Tempus, y eso solo lo puede hacer un Guardián del Tiempo como Usted….- explica Serena.
-Alterar el Destino no es sencillo…además el guardián del tiempo que lo haga no puede alterarlo a su favor, jamás podría hacer que "Ella" me amara porque el amor no es algo que se pueda alterar con magia, son las reglas.-explica Tempus.
-No le estoy pidiendo que altere el destino a su favor General, sino a mí favor…-dice Serena. Él la mira atentamente.-Si lo hace, podremos tener nuestra venganza, si bien no podrá hacer que la princesa de Marte lo ame…-dice Serena ante el sobresalto del prisionero.-Si puede hacer que su destino y el de Endymion se separen…que el futuro de Endymion esté sujeto al de otra mujer…-
-¿Al suyo?.- cuestiona el joven rubio son malicia.-¿Le agrada el papel de bruja malvada princesa?.- cuestiona burlón el hombre.
-Solo si la bruja se queda con el príncipe…¿Qué dice Tempus?...De igual manera su vida y su amor ya no tiene razón de ser, si dejamos que esta realidad siga adelante el presente y futuro de la mujer que ama estará unido siempre al de ese hombre que le arrebató su cariño, piense que quizá de no existir en el destino de Rei el príncipe Endymion ella pudo haberlo amado a Usted…Podemos cambiar esa realidad, aunque no puede hacer que ella lo ame, si puede evitar que se una a ese hombre.-dice Serena muy cerca del oído del prisionero que la mira detenidamente.
-¿Dice que el rey Cronos ha muerto?.- cuestiona Tempus.
-En mis propias manos.- dice fríamente Serena.
-Bien princesa…lo haré…-dice el hombre rubio, Serena sonríe.-Tenemos el báculo de Cronos y a una senshi sagrada dispuesta a abrir las puertas del tiempo para que yo lo altere, y ahora, tenemos además la palabra de Tempus, el guardian del tiempo, de que se vengará de todos los que le han hecho daño a él y a la mujer a la que debe su libertad…-acabó el hombre rubia alargando su mano a la princesa que la tomó fuertemente, ambos sonrieron y a lo lejos un relámpago rasgó el cielo oscuro de Plutón
NOTAS DE LA AUTORA: ¡Estamos a solo un capítulo del final! espero que a los lectores les haya gustado este "lado malvado" de Serena y estén listos para el gran final de esta historia que tanto amo y que con tanto cariño escribo para todos Ustedes, prometo un final a la altura de sus expectativas y que compense a los maravillosos lectores que han seguido esta historia, lamento la demora en subirlo, pero tuve una semana llena de trabajo, su agradecida amiga, Leonor de Éboli, ¡Larga vida a Mars!.
