El parque de Nerima era uno de los más bellos de Japón, y eso es decir entonces del mundo.

Sus hermosos pinos, sus robles, cipreses eran la envidia de las capitales del otrora imperio del sol naciente.

El parque constaba de una inmensa elipse de árboles, formando un bosque que rodea un amplio centro donde un cuidado césped es visitado por cientos de personas al día.

En diversos puntos de esa elipse arbórea, había otros pequeños manchones de césped, interconectados por caminos cubiertos de pedregullos.

Y en uno de estos manchones… una escena de hacia cuarenta años atrás parecía revivirse, solo que en vez de yanquis contra imperiales, eran yakuzas contra policías.

Los honorables jardineros que cuidaban gratuitamente del inmenso parque, se haría gustosos el suicidio ritual de ver como los hermosos árboles eran traspasados por una lluvia de balas, oficiales y mafiosos buscaban cubrirse de el temporal de balas tras los troncos.

En honor a la verdad debía verse que ambos bandos se negaban a dar un solo paso hacia atrás, los mafiosos, deseosos de lograr una ventaja psicológica en un enfrentamiento directo contra las fuerzas del orden, estas tratando de demostrar que no estaban dispuestas a aceptarlos en el territorio de su jurisdicción.

Había plomo y metralla para todos, pero los más antiguos policías y los más veteranos mafiosos sabían que en un enfrentamiento de esta magnitud, ganarían quienes más protegidos, entrenados y coordinados se mostraran

Y todos ellos sabían que era la policía quienes tenían todas esas ventajas.

Peor aun, los mafiosos empezaron a desfallecer cuando vieron a la limusina blindada abrirse paso por entre los policías buscando una salida por entre ese sinuoso camino entre árboles…

-TENIENTE, SE NOS VA- al capitán no le hacia gracia que se escapara el pez gordo, junto a Ukyo se protegían de las balas tras un Toyota que recordaba mas a un queso gruyere que a un carro, la oficial insulto en voz clara, silbo a la línea de policías tras ella.

-HEY, CUBRAN NOS- a el pedido de la teniente, un torrente de balas baño los lugares donde los yakuzas se cubrían, permitiendo al jefazo y la ruda morena ir a retaguardia, tomar una de las patrullas y perseguir a la limusina.


Mousse y Shampoo estaban algo desilusionados, la mansión parecía vacía, exceptuando por los mafiosos que sorprendieron a la entrada. Habían llegado al final de un largo pasillo abriendo cada puerta y hallar solamente… a nadie.

-Nos hubiéramos divertido mas en nuestro cuarto…- Shampoo hizo un gesto cómico, Mousse le sonrió y le guiño un ojo.

-esta noche minina, CHITO, ESCUCHAS?- ambos se pusieron lo mas a cubierto posible, se escuchaban suaves pasos venir hacia ellos, pero lentamente, con precaución.

-nos habrán descubierto?- Mousse miro a Shampoo, al fondo del pasillo veían sombras acercarse, era mas de una… cuando calcularon que quienes quieran que fueran llegarían a la esquina ciega… se lanzaron contra ellos…


-ay mi cabeza…- Kuno se levanto solo, en medio de su cocina, tomándose su mentón y moviéndolo de lado a lado, hasta que un sonoro CLAP le indico que estaba en el sitio correcto – podría haber esperado eso de Akane, o hasta de Nabiki… pero Kasumi?- se dirigió hacia el teléfono de la cocina, debía informar a Ranma y los demás que las hermanas habían partieron a "ayudarlos"

R & R miraban fijamente al Yakuza que sostenía a Tofu, este al parecer no estaba en las mejores condiciones, tenia varios moretones, pero los dos oficiales parecían preocupados mas por como rescatarlo, el ambiente estaba tenso y espeso como un flan, cuando un sonido musical se dejo escuchar proveniente de debajo del chaleco antibalas de Ranma… Ryoga, el Yakuza y hasta Tofu reconocieron enseguida el ringtone que manaba el móvil de Ranma.

-Pluma Gay?- a Ryoga se le cayo la quijada hasta el séptimo infierno, Ranma trato de explicar

-fue idea de Akane, además, es gracioso no?- Ranma parecía ligeramente sonrojado, el Yakuza los miro con los ojos entrecerrados

-supongo que ustedes son pareja no solo en su trabajo…- ahora era a Ranma a quien se le abrieron los ojos como sandias, y mientras tanto se seguía escuchando el "PLUMA PLUMA GAY"


-QUE MIERDA HACEN AQUÍ?- a Mousse miraba a Kasumi desde el piso, haciéndole una llave a Nabiki, en verdad, no le agradaba nada la idea de encontrarse con Akane y cia. Nada nadita…

-puedes salir de arriba mío antes que Ryoga nos vea?-

-oops, un segundo- Mousse libero a Nabiki, mientras Shampoo cubría a Kasumi y Akane con su arma, el sargento ayudo a la Tendo medio a ponerse de pie.

-ahora, PODRÍAN DECIRME QUE DIABLOS HACEN AQUÍ?-

-solo venimos a ver si podemos ayudar en algo?- Kasumi se sentía algo culpable, pasada la euforia y adrenalina inicial, empezaba a preguntarse seriamente que hacían allí, Mousse tenia cara de haberle sido descontado su sueldo, o perdido un billete de lotería premiado, o de haber encontrado a Shampoo con otro… si, cara de asesino maniático homicida.

-no, no pueden ayudar en nada, solo pueden molestar, como ahora que tenemos que protegerlas…VAMOS- con un ademán se dirigió hacia el pasillo.

-y Tofu?- la voz de Kasumi se oyó muy baja, casi como un susurro, Mousse se detuvo.

-aun no lo encontramos, habría que ver si Ryoga y Ranma…-

no me iré de aquí sin el- el tono seguía siendo bajo, pero se escuchaba firme, Mousse giro a mirarla.

-Kas, ahora eso no importa, tenemos que sacarlas de aquí, es muy peligroso- le extendió su mano como para que ella la tomara, Kasumi fijo sus ojos verdes directos a los del oficial, se veía pálida, desalineada, todos sabían que estaba viviendo un infierno que pocos experimentaban.

-que harías si fuera Shampoo quien estuviera en algún cuarto por aquí, te irías?- Mousse suspiro, miro a Nabiki y Akane, y por ultimo a su novia.

-Shampoo, detrás, ustedes me seguirán, y harán todo lo que yo les diga, entendido?-


El problema de las limusinas blindadas es que están blindadas.

Vidrios templados, neumáticos antibalas, carrocería resistente a las municiones… normales.

Sin contar con inmenso motor que hacia que a pesar del peso extra, la muy taimada acelerara como un demonio.

Por eso la teniente Ukyo Kounji tenía. su propia receta particular para estos casos.

Balas con puntas de acero, producidas por un armero particular famoso por sus espadas samuráis.

No pesaban más que las comunes y su efecto era devastador, podían atravesar una columna de concreto de treinta centímetros, el motor de un camión o… cualquier cosa blindada como esa que iba al frente.

Además, Ukyo era considerada la mejor tiradora femenina del ex imperio, tanto con armas largas como cortas.

Seis de los últimos diez campeonatos de tiros.

Todo el mundo sabia que si no fuera por que era una rebelde que le encantaba cantarle las cuarenta a cualquier jefe y expresarse como una callejera y no como se podría esperar de una dama, ella ya hubiera estado al mando de alguna delegación o departamental.

Y ahora, Idihosho Davishita, jefe de la departamental cuarta de Nerima, y al volante de una patrulla, tratando de alcanzar esa saeta negra o al menos mantenerse cerca de ella en un camino pedregoso y desigual sufría todas las recriminaciones de su veterana subordinada.

-NO PUEDES MANTENER ESTO ESTABLE DOS SEGUNDOS, MI PERRO CONDUCE MEJOR QUE TU- la oficial no podía apuntar debidamente con tanto salto, el jefazo apretó el acelerador, deseando al menos cincuenta metros de camino parejo, por que se acercaban a el principal parque, en un día hermoso, y seguramente estaría lleno de gente...


-puedes callar esa maldita cosa?- a Ryoga no le gustaba el tema gay por excelencia, y Ranma, harto de ser el hazmerreír de la escena acerco su mano al interior del chaleco antibalas, el Yakuza le apunto rápidamente, Ranma lo miro algo enojado.

-puedo contestar mi llamada?

-pero hazlo suavemente- Ranma saco lentamente su celular, contesto acabando el maldito acompañamiento musical

-hola… si… Kuno… COMO…? QUE…? ERES INÚTIL O QUE…? Y DONDE…, ESTÁN LOCAS…?-gesto de pensar de Saotome- Que pregunta…- Ranma corto la comunicación y guardo violentamente el pequeño teléfono en un bolsillo del pantalón

-las hermanas al rescate- dijo Ranma a un confundido Ryoga, la información penetro por los oídos del teniente, y desesperadamente buscaba su cerebro…

-no dirás que…?- Ryoga se golpeo la frente

-si, eso- Ranma se cruzo de brazos

-PE… PE… PE PERO ESTÁN LOCAS? COMO SE LES OCURRE… LA MATARE, YA LO VERAS, A ELLA Y A SU HERMANITA-

-esas dos verán cuando lleguemos a casa…-

-sucede algo, parece que sus esposas hicieron algo raro?- el Yakuza no entendía

-te doy un consejo amigo, no te cases, las mujeres solo traen problemas- Ranma meneaba la cabeza

-y te terminan dominando y terminas haciendo lo que ellas quieren- Ryoga le apoyo una mano en el hombro, de repente miro al Yakuza – y que diablos hago hablando de mi vida privada y mi futura esposa a ti?-

-eh?- el Yakuza había bajado la guardia…


La patrulla y la limusina que aquella perseguían salieron del camino hacia el parque atestado de gente que disfrutaba ese hermoso sol, gente que trataba de salirse del camino de los vehículos, que devoraron los trescientos metros del parque central en segundos, pero, la limusina, había bajado un tanto su velocidad, el capitán apretó el acelerador y emparejo y golpeo el vehículo blindado, tal vez no podría detenerlo, pero ambos carros se dirigían a la entrada al camino del bosque… un camino donde solo podría pasar uno.

-SUJÉTATE- Ukyo hizo caso a lo dicho, y justo a tiempo, ambos carros se estrellaron contra los árboles junto a la entrada del camino.

Por unos segundos un silencio mortal se hizo en el lugar, de repente, la puerta izquierda de la patrulla se abrió de un golpe y el capitán, un poco arrastrándose, otro en cuatro patas, cayo al piso meneando la cabeza, un segundo después caía sobre el Ukyo, la teniente tenia una herida sangrante en la frente, suficiente para hacerle entrecerrar un ojo, miro furiosamente a su superior, lo insulto un poco y se puso lentamente de pie, al fin…

-y yo pensé que solo mi abuela daba asco conduciendo- el capitan la imito y se paro, algo tambaleante. Ambos se acercaron a la limusina, ladeada de costado contra los árboles, miraron dentro, el conductor y el jefe de la familia parecían aturdidos.

-ESTÁN ARRESTADOS, SALGAN CON LAS MANOS EN ALTA- el capitán hizo los honores, los mafiosos sonrieron

-saquéenos… si puede- ambos rieron, Ukyo un poco harta ya, disparo su Colt .45 con sus municiones personales.

La bala atravesó la blindada ventana, toda la silla del conductor y paso de lado a lado por la no menos blindada puerta.

En menos de quince segundos los ocupantes de la limusina se rindieron y fueron esposados.


-Vamos doc, un poco más y estaremos fuera- Ranma sostenía a Tofu, que habiendo intentado escapar una vez recibió una buena tunda de parte de los mafiosos, y muy poco alimento desde ese día. Ono estaba bastante débil. Ranma sentía la ira crecer en el, eso no se le hacia a un prisionero, todos tenían derecho a escapar… Ranma pensó en eso cuando la mano de Ryoga, caminando al frente, trato de detenerlo incrustándose en su cara.

-QUE DEMONIOS TE PA… SHA SHA SHA – la mano de Hibiki le apretó los labios, casi llegaban a una esquina del pasillo que llegaba a la escalera

-cállate marmota, alguien viene subiendo- Ambos se prepararon a sorprender a ese lo que sea, con Tofu recostado contra una pared, Ryoga mostró tres dedos

-a la cuenta de tres… dos, uno… AHORA- ambos tenientes saltaron hacia quienes se acercaban, mientras Tofu se ponía trabajosamente de pie para ayudar si fuera necesario…

Cosa que fue necesario, ya que Ryoga se dio de cabeza con Mousse, y el pobre sargento sintió que un meteorito provocaría una extinción masiva capilar en su cráneo.

En cuanto a Ranma, se vio cara a cara con…

-TU?- unos ojos marrones le miraban sorprendidos, para luego llenarse de lagrimas y ser abrazado por la portadora de ellos.

-estas bien?- Akane le abrazo fuertemente, Ranma, muy enojado por la llegada de las Tendo, no pudo menos que sentirse conmovido, al fin, respondió al gesto de la misma manera.

-va a ser muy difícil si me sales a rescatar en cada misión linda-

-pe… perdón- Ranma sonrió ante la actitud infantil de ella, le levanto el rostro con un par de dedos y le planto un beso de película, cuando se separaron, le guiño un ojo, al levantar la vista, vio a Kasumi, pálida y expectante

-enfermera, alguien necesita ayuda- le tomo de una mano y lo llevo hacia arriba, allí, un Tofu recostado contra la pared esperaba por algo, pero no justamente su prometida

-amor, que haces aquí?

-yo… yo- Kasumi se limito a imitar a Akane, y abrazo a Tofu, provocando unas quejas de su parte – te duele algo?- el medico forzó una sonrisa

-que no me duele…-

-chicos, lamento interrumpir tanta emoción y lagrima fácil, pero podemos irnos del nido de los malosos?- Nabiki sonría a sus hermanas, Ryoga, acariciando su chichón se acerco a ella

-para mi nada?- dijo con tono mimoso

-si nos sacas de aquí, te haré una fiesta árabe esta noche, si?- contesto la medio, guiñando un ojo, el teniente puso cara depredadora.

-prometido?- iban hacia el beso, pero una voz los detuvo.

-claro, tu dejas inconsciente al mío y te iras de "sexual nigth", eso no es justo- Shampoo ayudaba a un visiblemente mareado Mousse.


La policía de Nerima terminaba de "hacer la limpieza", mejor pertrechados, protegidos y organizados, terminaron por rodear y atrapar a la gran mayoría de los yakuzas, los pocos que escaparon no representaban un gran riesgo, no al menos en un numero tan pequeño, además, con el premio mayor conquistado, solo faltaba que la operación rescate terminara bien, y seria un final de esos que todos quieren.


Con Ranma abriendo el paso, Ryoga llevando al disminuido Tofu, las hermanas en el medio, y un mareadito y adolorido Mousse y Shampoo cerrando la fila, la salida de la mansión estaba en proceso, Akane se preocupo por la ruta que estaban siguiendo.

-Ranma, amor, nos dirigimos a la cocina?-

-si- el oficial estaba enfocado mas en no ser sorprendido por algún maloso que por su esposa, esta sabia de entradas y salidas en lugares donde no eras querido

-Ranma, nunca se sale por el mismo lugar que por donde entraste- Nabiki también se preocupaba, pero Ryoga la miro sonriente

-sabemos que ustedes saben eso, pero por eso mismo ellos no esperaran una salida así, es perfecto, ya lo veras- Akane y Nabiki se golpearon la frente

-justo la maldita palabra, PERFECTO, esto me late que va ir muy mal- las ex ladronas en estereo, bajaron por la escalera hacia una amplia sala, siguieron a un pasillo y al fin giraron hacia la cocina, Ranma se detuvo, Ryoga se impaciento.

-Que pasa tonto, no podemos quedarnos, aquí- Ranma preparo su arma

-no están- dijo quedamente –los tipos que dejamos atados-

-como que no? – Ryoga le paso a Tofu a Nabiki y Kasumi y se acerco a vanguardia –donde están?-

Una ráfaga de balas obligo a Mousse y a Shampoo meterse en el pasillo

-DETRÁS- grito Ranma, Ryoga le dio un golpe en el brazo

-que gran agudeza visual para notar lo obvio, ahora me explico como llegaste a detective… YA NOS DIMOS CUENTA QUE ESTÁN DETRÁS, VAMOS A LA COCINA ENTONCES- a la rastra y en cuatro pasas, con balas zumbándoles los oídos, se introdujeron a ella, Ranma se preparaba para correr hacia la salida, pero Nabiki lo tomo de la trenza y lo detuvo, Ranma giro furioso

-que te pasa?- la genio suspiro irónicamente y le golpeo suavemente la coquera.

-muy obvio, nos dejan una salida abierta- Mousse se acerco a gachas a ellos.

-tiene razón, abría que ver, tal vez nos están canalizando- Ryoga se acerco reptando por el piso, cerca de una alacena, subió la cabeza, balas lo rozaron obligándolo a echarse al piso.

-TIENEN RAZÓN, NOS METIERON EN UNA TRAMPA- Ranma miro a Nabiki y a Mousse

-alguna idea?-los cerebros pensaron, Mousse aventuro

-démosle un poco de aquí, luego nos cubrimos…-

-así pensaran que nos quedamos sin municiones, tendrán que venir por nosotros, y allí los sorprenderemos…- Nabiki entendió enseguida la idea de su Némesis, Mousse sonrió

-es lo lógico, si disparamos sin ton ni son terminaremos por quedarnos sin municiones, si guardamos algo, podríamos abrirnos paso a tiros a ultimo momento-

-defensiva ofensiva, Waterloo verdad?- Nabiki asentía con la cabeza, Mouse le guiño un ojo

-correcto-

-VAMOS, MOUSEE, SHAMPOO, CUBRAN LA ENTRADA DESDE LA SALA, RYOGA, VEN AQUÍ, EL RESTO CÚBRANSE- los oficiales tomaron posición, tras mesadas y alacenas, mientras Nabiki, Kasumi, y Tofu en sus brazos se quedaban protegidos en el centro, Akane se acerco a R & R, Ranma la miro mal.

-te dije que te cubras- Akane no lo miro mejor

-se disparar tonto, y lo sabes- Ranma pareció perder los estribos

-se que sabes, pero esto no es un tiro al blanco, allí afuera hay gente, tienes que dispararle a gente, gente que te quiere matar, y gente que gritara como un condenado si lo hieres, gente que puede morir también, entiendes?- Akane lo miro como si nada, Ranma bufo, Ryoga sonrió.

-Akane, toma- Hibiki le lanzo un revolver, la Tendo menor sonrió, saco el seguro, y respiro profundamente, Ranma se acerco y mirándola fieramente, le dio un beso, luego, mirando ahora a sus ojos, fue claro y preciso.

-no dispares a lo loco, asegura cada bala, cúbrete, y por favor… enorgulleceme- Akane sonrió

-lo prometo- los tres del frente se prepararon, y aparecieron de súbito disparando, un grupo de cinco yakuzas tomaban posiciones frente a ellos, sorprendidos buscaron cubierto rápidamente, y contestaron salvajemente.

Con mas reservas, los mafiosos tiraban mas, pronto, nada quedaba sobre las alacenas o mesas, todo había sido alcanzado, a Ryoga, Akane y Ranma le costaba contestar, al menos eso les hacia ahorrar munición.

Por retaguardia, Shampoo y Mousse veían a gente moviéndose con cuidado demasiado lejos y a cubierto para desperdiciar plomo, ya intentarían acercarse a ese cuello de botella que era ese pasillo, 56 balas eran mas que suficiente para mantener ese sector.

En el centro, Nabiki y Kasumi se tomaban la cabeza y gritaban asustadas, mientras Tofu trataba de cubrirlas de todas las astillas y pedazos de cosas que volaban por el aire.


-VAMOS SEÑORES, SEÑORITAS, MUEVAN EL TRASERO, QUIERO ENTRAR EN ESA MANSIÓN, Y HACER EL INVENTARIO PERSONALMENTE, REÚNAN A ESA LACRA Y SAQUÉENLAS DE AQUÍ, QUIERO MI PARQUE LIMPIO DE ESAS BASURAS, QUIERO QUE LOS METAN EN UNA CELDA SIN PUERTA, QUE UN SORDOMUDO LES DE COMER, ARROJÁNDOLES LA COMIDA COMO ANIMALES QUE SON, QUIERO QUE…- un toque en el hombro cayo al capitán, miro a la teniente Ukyo a su lado, pasándose una compresa fría por la frente, lo miro con cara de nunca haber tenido amigos. A su alrededor en varios camiones de traslado subían algunas decenas de yakuzas esposados, varios heridos, y algunos que no contaran nunca mas el cuento

-no estas muy melodramático viejo?- el capitán le sonrió

-tal vez un poco, reúne a tu gente, vamos a la mansión, tengo un mal presentimiento-


-bueno, al menos no gastamos municiones- Ryoga parecía tranquilo, Ranma sonrió ante la frase, Akane empezaba a verse superada por la emoción, una cosa, como bien sabían R & R, era saber apuntar y disparar a un blanco, otra estar en medio de un infierno de balas, aun así, la posición parecía firme, no podían salir, pero ellos no podían entrar.

O al menos eso pensaban, hasta que Shampoo grito de dolor y cayo tomándose el brazo derecho, un par de balas golpearon a centímetros de su cabeza, pero una tercera se incrusto en el hombro izquierdo al girar para intentar salir de allí, Mousse alcanzo a tomarla del brazo herido y sacarla del atolladero, acompañado de los gritos de ella.

-RYOGA, CUBRE EL PASILLO- Hibiki se lanzo esquivando balas a cumplir la orden de Ranma, y sacando a Shampoo a tirones la arrojo junto a Nabiki, Tofu y Kasumi, quienes rápidos trataron de detener la hemorragia.

Mousse retrocedió a casi la entrada de la cocina, debido a la lluvia de balas que bañaban el pasillo, miro a Ryoga

-perdimos el pasillo-

-lo se, esto aprieta cada vez mas-

-tienes idea cuantos son?- Mouse pensó un momento

-al menos cinco o seis- Ryoga hizo cuentas rápidamente

-eso significa entre diez o doce, como esta ella?- Tofu usaba la falda de Kasumi para improvisar vendas

-bien, no se morirá por esto, pero fuera de combate- la chica grito al ajustar la enfermera una venda sobre su brazo

-mierda, esto duele, jamás me habían herido-

Al frente, un súbito silencio se hizo, Ranma miro a Akane

-PREPÁRATE- no había pasado dos segundos cuando cuatro Yakuzas entraron a la cocina disparando, Ranma y Akane respondieron, pero detrás entraron tres mas, uno disparo a Ranma en el vientre, al mismo tiempo que este le daba en el pecho, pero el mafios debía usar municiones especiales por que llego a herir a Saotome, Akane a su vez, disparo por reflejo y vio a un bulto caer casi frente a ella, en cámara lenta, mientras la sangre parecía estallar, detrás de este otro disparo, pareciendo darle en el cráneo de de ella.

-AKANEEEEEEEEEE- Ranma disparo y el tipo recibió un disparo en la nuca, pero otro le pateo la mano y le quito el arma, el teniente quiso levantarse, pero el mafioso le pateo ahora en la herida, obligándolo a doblarse sobre si mismo.

-BASTARDOOO- Ryoga quiso moverse en defensa de sus amigos, cuando cuatro delincuentes entraron a bala limpia por el pasillo, Mousse detuvo de cuatro impacto a uno, pero los otros tres continuaron su carrera y se lanzaron sobre, Ryoga giro y disparo hiriendo a uno, pero cuatro mas entraron por el pasillo, Hibiki apenas tuvo tiempo de disparar una vez mas antes que se lanzaran sobre el. Eran muchos mas de los que esperaban.

Tofu, viendo el cariz que tomaba las cosas, tomo una escoba y golpeo a un delincuente en el cuello, este cayo, pero otro lo goleo a el, y el galeno, muy agotado por su encierro se desplomo.

-ESE ES MI PROMETIDO- Kasumi vio caer a el doctor, y una oleada de sangre le subió a el rostro, tomo una sartén tirada y sin importarle mucho las cosas, se lanzo contra el animal que golpeaba a su novio.

Ranma giro de repente, los mafiosos se había confiado y le dieron el tiempo y espacio necesario para tomar su arma, uno lo pago con tres balazos, dos mas para uno que apenas volteaba y tres mas para otro, de repente, "la vanguardia" se quedo sin luchadores, todo lo que pasaba era en la entrada al pasillo.

-NO GOLPEES A MI HOMBRE- un Yakuza voló con un revés de Kasumi y algunos dientes menos también volaron, otro que se acerco dejo su cara estampada en la sartén, para luego recibir un golpe de filo, dos mafiosos corrieron hacia ella y ella simplemente giro, haciendo que se estrellen contra la pared, luego, la mayor Tendo tomo la escoba que hubiera usado su novio y le dio con la paja en los ojos a uno que quiso acercarse, luego le dio con el palo, obligándolo a agacharse, Kasumi partió su arma contra la cabeza del malito.

Los malosos que quedaban ya tenían bastante problemas para vérselas además con esa horripilante figura de pelo revuelto y ojos inyectados en sangre, con una sartén en una mano y los restos de una escoba en la otra, intentaron escapar, pero Mousse y Ryoga llegaron a atrapar a uno.

-QUE NADIE SE MUEVA, ESTÁN TODOS ARRESTADOS- si el capitán, Ukyo, y su gente, en vivo, directo y a todo color hicieron su dramática entrada. Miraron el lugar destrozado.

-te gustan las entradas fabulosas, no jefe?- Ukyo le golpeo el hombro mientras tomaba su radio

-envíen urgencia rápido, varias unidades- Tofu, medio mareado revisaba a Akane, Ranma se acerco arrastrándose hacia ella

-como esta?- el medico sonrió

-la rozó, se salvara, a ver tu chico- lo volteo y empezó a quitarle el chaleco antibalas, la herida era poco profunda, pero podía ser grave – que se lleven a estos dos primero, luego a ella- señalo a Shampoo, acompañada de Mousse. Ranma sonrió, y se desmayo.


Ranma despertó en un cuarto blanco, con un aroma a limpio que enfermaba, la puerta del cuarto estaba cerrada, y una luz fluorescente iluminaba todo claramente, a su derecha escucho unos ruidos extraños, volteo a mirar.

-al fin despertaste- Akane le miraba alegremente, mientras saboreaba un…

-helado?- a Ranma se le hizo agua la boca, Akane sonrió

-mimos para una futura madre, pero tu tienes veinte centímetros menos de intestino delgado, así que acostúmbrate al suero por una semana al menos-

Ranma se acomodo nuevamente, eso explicaba la cánula en su brazo, y ese dolor horrible en su vientre, giro el cuello para mirar a Akane, había algo extraño en ella.

-que te hiciste en el pelo?- ella sonrió nuevamente

-me raparon donde me rozo la bala, creo que fue Kasumi, malvada, me dejo pelona de todo el lado- Ranma fue el que sonrió ahora

-pareces punk- ambos rieron, el la seguía mirando como lo que era, su tesoro mas preciado – pensé de nuevo que te perdía- Akane hizo un gesto cómico

-disparándome en la cabeza, no dijiste tu que es la parte mas dura de mi anatomía- carcajadas llenaron la habitación, al fin ambos se calmaron.

-debí advertirles que eres la cabeza mas dura de todo oriente-

-ja ja ja, detective, ja ja- Akane lo hubiera golpeado, de no ser que el aun estaba muy fresco de sus puntos.

Y para peor cansado y débil, en segundos dormía.

Akane por primera vez lo veía tan indefenso, eso mas sus hormonas desatadas sin control, la enternecían más, se recostó mirándolo y en segundos se dormía también.

Al otro día Mousse y una Shampoo con ambos brazos en cabestrillo los visitaron, Shampoo estaba en el cuarto de junto, y parecía bastante avergonzada de depender para todo de el, y en verdad era TODO, de su pareja.

-Me las pagaras pato, te lo juro- Shampoo era un tomate maduro cuando Mousse relataba que el era quien la higienizaba y la ayudaba con sus necesidades –te partiré los brazos cuando duermas- mirada asesina de la sargento, risas generales de todos.

-pero por quince días mas seguiré haciéndolo, así que seguirás siendo mi bebe preciosa- Mousse le acaricio la mejilla, y retiro su mano antes que Shampoo le arrancara dos dedos con sus dientes.

-consíguele un pañal- Ranma reía a carcajadas, Mousse negó con la cabeza

-con lo que come ella, necesitaría uno gigante- Shampoo grito y se sentó junto a Akane, al fin todos se calmaron.

-La sacamos barato, muy barato- Shampoo suspiro, todos asintieron, pero Akane tenia una duda

-creen que se termino, que me dejaran en paz, a todos?- Ranma sonrió

-ellos saben cuando pierden, nunca tropiezan dos veces con la misma piedra no te preocupes- hubo un silencio general, hasta que la puerta se abrió y Tofu, Kasumi, Ryoga y Nabiki entraron.

-veo que hay reunión, me alegra verlos a todos tan despiertos, Shampoo, por que tan enojada?- Tofu se reía, la sargento parecía contrariada, al fin, resoplo visiblemente molesta.

-odio esto, pero, pato, necesito ir al baño- Mousse rió

-para servirte, al menos estas comiendo mucha fibra no?- ante las risa, la amazona exploto

-no solo te partiré los brazos, tus piernas también- Mousse le acaricio y luego miro a Kasumi

-que tal la asesina del sartén?- Kasumi sonrió y bajo la vista avergonzada

-oh, dios, creo que perdí la razón- Nabiki se acerco y le pellizco la mejilla

-ya lo dije, no te metas entre una mujer y su hombre- Ryoga se acerco y la abrazo por detrás.

-entonces por que tu no acabaste con los que me estaban golpeando?- Nabiki se dio vuelta y lo beso largamente.

-amor, soy el cerebro, el músculo son mis hermanas, una es La Sombra, y la otra es She Ra- todos rieron, al fin juntos


N. Autor: En Waterloo, Wellington peleo a la defensiva todo el día, mientras que su rival, Napoleón, lo ataco constantemente, Wellington mantuvo oculta gran parte de su tropa, cuando rechazo un ataque masivo de Napoleón, lanzo todo su ejercito contra el, sorprendiéndole e impidiéndole reorganizarse, venciéndole al fin. Esa batalla tal vez cambio la historia del mundo.

Siento que hay mucho desaprovechado en este fic, o mas bien, de el surgen historias, e incluso muchas continuaciones, lo de R & R creo que da para un fic de ellos solos, y supongo que las habilidades secretas de Akane pueden ser aun utilizadas.

Se lo dejo a ustedes si quieren continuarlo

Nos vemos en el epilogo.

Hugo el unma