-Me alegra verlo doctor Shortman-Salto la chica de cabello negro, piel blanca, rostro redondo y boca pequeña en cuanto entre al cuarto donde ella se encontraba- ¿se siente mejor?

-Mucho mejor-Sonreí y ella se levanto con rapidez para ayudarme a sentarme en la silla de piel que se encontraba frente a ella y me ayudo a esquivar la mesita de café de cristal que se encontraba entre ambas sillas-Me alegra verte nuevamente y que aceptaras verme tan tarde-Sonreí

-Yo…un placer-Se paso un mechón de cabello detrás de la oreja y torpemente se sentó nuevamente en su silla-¿de qué quería hablar conmigo?

-Por favor, no seas tan formal conmigo. Puedes llamarme Arnold-Le dije dejando que todo mi cuerpo se amoldara a la suave silla-Ya no soy tu profesor.

La chica sonrió y se sonrojo un poco apenada, rodo los ojos a su lado izquierdo y miro por la ventana para distraerse un poco del bochorno, siempre le había parecido vergonzoso llamar a personas mayores o a sus profesores o superiores por su nombre de pila y parecía ser que eso no había cambiado en seis años.

-¿Qué puedo hacer por ti Arnold?

-Quiero recobrar a mi hija, quiero….saber.

La joven de ojos castaños parpadeo sorprendida y abrió la boca un par de veces.

-¿Cuándo…?

-Hace casi 15 años

-Cuando usted sufrió el atentado-Esto último no fue una pregunta, fue una afirmación y su frente se tenso- Había escuchado rumores y…

-Eso ya no importa, es pasado-Respire hondo y exhale lentamente- pero no he logrado encontrar a mi hija.

Sabía que debía poner mis ideas en orden para que ella pudiera aconsejarme legalmente sobre todo lo que necesitaba y comencé desde un inicio….

Le conté como la prueba de ADN había resultado negativa y como me había deslindado de la paternidad del bebe pero sin firmar ningún papel, como había viajado para encontrar a Helga, el tiempo que había tenido Alice en precarias condiciones y como le habían quitado a la niña, como me había atacado y como había despertado en el hospital completamente perdido en todo sentido…

-Cuando me recupere un poco viaje a USA-Murmure sintiéndome cansado-Encontré a Melody y me hice una prueba de ADN….Salió positiva-Levante la mirada- pero….Fue dada en adopción ilegalmente pues ya había una pareja interesada en ella desde hace algunos meses y ellos apresuraron las cosas antes de que pudiera hacer cualquier intento de recuperarla de forma legal. Todos intentaron ayudarme pero no logramos encontrarla pues salió del país-Saque un papel del bolsillo de mi traje y se lo tendí a lo que ella rápidamente lo tomo entre sus blancas manos-Logramos encontrar esto, Fue adoptada por una familia apellidada Palmieri que cambio después sus apellidos a Donovan y el nombre de Melody fue cambiado a Sue.

-Sera muy difícil encontrarla -Me aseguro intentando no darme falsas esperanzas- Sobre todo si solo tienes el nombre y….

-No-La interrumpi mientras movia mis manos-Estan nuevamente en el país- me agache un poco y ella me imito agudizando su oído- Mi hermana trabaja ahora en el aeropuerto y durante años ha mantenido vigiladas todas las reservas y por fin logro ver su ingreso….-Regrese a mi posición normal y mi espalda trono un poco-Fue un milagro que llegaran al aeropuerto de nuestra ciudad-Dije con una sonrisa- Únicamente que no sabemos donde están viviendo ni nada por el estilo.

-Puede que no se encuentren en la ciudad-Murmuro insegura- Pero si se encuentran en el país…-Dijo colocando su dedo índice en los labios de manera pensativa-será mucho mas fácil que buscar por todo el mundo, seguramente podemos dar con ellos de una u otra forma-Me aseguro animadamente.

-Se que eres la mejor en eso-Dije agradecido-Eres la mejor en resolver adopciones ilegales y regresar a los niños a sus hogares.

Muchos no lo saben, pero la mayoría de veces, cuando una persona se mete tanto en una causa es por que ellos fueron victimas de algún delito que les cambio la vida para siempre. En cuanto a mi querida ex alumna, fue víctima de una adopción ilegal después de ser secuestrada del hospital donde había nacido y había sido llevada lejos de sus padres a otro estado donde vivió con sus padres adoptivos durante muchos años antes de que fuera reconocida en un parque acuatico por su extraño lunar en forma de media luna a la altura del hombro que era una marca familiar del lado de su madre desde hace muchas generaciones y que tenia una extraña tonalidad rosada que parecía casi tridimensional.

Habia sido casi un milagro….

Seguimos nuestra charla durante una hora aproximadamente hasta que llego el auto que me llevaría a casa y Ella, si creo que olvide decir su nombre, se llama Ella, Ella me acompaño a la puerta teniendo consideración de las lesiones que aun tenía en mi cuerpo sin estar completamente recuperadas por las diversas operaciones que había tenido que sufrir para reconectar algunos ligamentos y nervios que constantemente me daban muchos problemas.

-Saludame a Helga a Oliver y a Bonnie-Me dijo con una dulce sonrisa cuando cerró la puerta del auto.

-En cuanto llegue a casa les daré tus saludos-Asegure despidiéndome con la mano.

El auto arranco y me quede perdido mirando la ciudad mientras escuchaba la música instrumental de la radio que me mantenía en mis memorias atascado como un enorme colador. Mas bien yo era el que no deseaba dejar pasar todo eso y siempre que me encontraba solo no podía evitar ver pasar aquella película ante mis ojos. 15 años que se repetían como un metraje infinito en bucle que me atormentaba en las noches mas frias y en los días de lluvia en el campus universitario o cuando me encontraba en mi consultorio pegado al cristal viendo como resbalaba el agua.

Cerré mis ojos y recargue mi cabeza contra el cristal helado….

Nuevamente sentí todos aquellos tubos en mi boca y aquel dolor insoportable de las cortaduras del cuchillo que me habían enterrado una y otra vez por todo mi cuerpo con la intención de hacer mucho daño y matar, y que por suerte no había logrado hacerlo pero que si había logrado arrebatarme cierta movilidad en el cuerpo, aunque eso no lo supe hasta mucho después.

Recuerdo como Helga entro con un libro el cual dejo caer al suelo al verme despierto y que a gritos llamo a la enfermera que llego rápidamente para revisar mis pupilas y hacerme algunas preguntas de rutina mientras esperaban al doctor en turno que debía ver si había daño cerebral o algún otro problema que no hubieran logrado detectar mientras me encontraba inconsciente.

-Arnold…Me reconoces?-Pregunto Helga tomandome de la mano-Parpadea una vez para sí y dos para no….

¿Cómo no podría reconocerla?, esa piel tan blanca y perfecta,esos labios sonrosados y en botón de flor, esos cabellos dorados como rallos de sol y esos enormes ojos azules que parecían lagos con destellos de un azul tan claro como la sombra de la nieve y aquella profundidad efecto de aquellas tupidas pestañas de muñeca que tenia cuales altares a la belleza. Su belleza

Parpadee y fije mis ojos en los suyos viéndome reflejado en sus lagrimas que cayeron tibias en mi rostro.

-Que alegría-susurro y su tibio aliento se filtro por mi nariz hasta llegar a mis pulmones y darme el soplo de vida que me faltaba, no me importaba nada mas en el mundo que esa sensación de plenitud que me estaba llenando de pies a cabeza y que parecía expandirse hasta amenazar con hacer explotar mi pecho de felicidad.

Claro que la felicidad no dura para siempre.

Debí enfrentarme a mi realidad y sobre todo al desastre que había causado al ser tan egoísta, y escuché a Helga llorar como alma en pena al otro lado del pasillo donde se encontraba Andrew en coma y también lleno de tubos por todas partes casi cada noche. El cuchillo en su cuello le había hecho perder demasiada sangre y el golpe en su cabeza había causado graves daños internos. Posiblemente no despertaría jamás.

Ella se sentía culpable, culpable por amarlo, culpable por amarme, culpable por no decidirse y aun mas importante….culpable por no querer decidirse por que nos quería a ambos en su vida y de la misma manera aunque ella sabía que eso no era posible y que estaba alargando una tragedia personal por demasiado tiempo, y aveces me aseguraba que parecía haberse vuelto adicta a esas emociones confusas que no hacían nada más que tenerla al borde de un extraño y tentador abismo .

-No me alegra-Le dije a mi padre cuando llego y comenzamos a hablar de todo lo sucedido-Se supone que no sería de esta forma.

-¿Qué pasara con tu hija?-Me pregunto preocupado e interesado como solo el podría estarlo.

-Me hare responsable y le daré un buen hogar-Sonreí-Sabes que Alice no está en buenas condiciones y con nosotros tendrá una familia amorosa que intentara que sea feliz.

-Mi hijo ha regresado-Dijo mi padre emocionado, dándome un pequeño golpe en la barbilla con su puño cerrado lleno de orgullo-Ya era momento de que regresaras.

-No soy el mismo de antes-Dije con una sonrisa-Aun haría las locuras que hice por amor y también tomaría entre mis brazos a mi hija y le cantaría canciones para verla dormir.-me talle los ojos un poco cansado de tanta charla-Soy una mezcla del pasado y el presente-Me hundí en la almohada- Una buena mezcla.

-Una mezcla ególatra-Escuche y vi un enorme arreglo de globos entrando por la puerta seguido de Francesca que sonreía ampliamente-Me alegra verte mucho mejor-Acomodo el arreglo en la mesa junto a la ventana y abrió las cortinas- Supongo que usted debe de ser Miles, el padre de Arnold-Extendió su mano-Mucho gusto, soy la celestina de este engreído.

-Vaya-Mi padre rió abiertamente y tomo la mano de Francesca-Que encantadora

-Si…sobre todo encantadora, papá.-Me burle de ella.

Supongo que si no hubiera tomado tanto tiempo en recuperarme hubiera tenido mas tiempo para arreglar las cosas pero el hubiera no existe. Por cierto ¿no odian esa palabra?, yo comienzo a odiarla cada día mas cuando me levanto por las mañanas y me pregunto por todo lo que pudo ser en un futuro y por lo que pude haber hecho para remediar las cosas si por lo menos el destino se hubiera dignado a otorgarme un poco más de madurez o me hubiera dejado como el Arnold sereno que aún hoy en día busco en mi mismo.

Saben..?, creo que aquellas horas de terapia y rehabilitación fueron una pequeña parte del Karma que fui obligado a pagar por mis tonterías y aunque no le di crédito a mi padre durante muchos años, me convencí de que era verdad de que por mas que no nos queramos dar cuenta, siempre pagamos todo lo que hacemos no importa si se trata de algo bueno o algo malo y lo peor de todo es que muchas veces arrastramos a otras personas con nosotros como daños colaterales y esto ultimo puede ser una de las peores cosas que podemos tener en la mente. Fuiste tu el que hizo todo esto.

-Pensaba que no creías en todo eso viejo-Me dijo Gerald una tarde cuando salíamos de la rehabilitación y me ayudaba a sentarme en una banca en el parque-No lo se, siempre fuiste muy….

-Lo se, pero no puedo pensar en otra cosa-Sonreí e hice una mueca de dolor al estirar mis piernas- No puedo creer que me hubiera hecho tanto daño en tan poco tiempo

-Te agarro de alfiletero humano-Dijo sonriendo-Por lo menos ahora tienes una historia muy interesante que contar cuando te quites la camisa

-No se si algún dia quiera quitármela de nuevo

-Tuviste mucha suerte, no se como alguien puede sobrevivir a ser apuñalado, que el cuchillo llegue hasta el otro lado, que perfore dos vertebras y solo tengas que aprender a caminar de nuevo cuando muchos otros están tres metros bajo tierra solo por resbalarse con un jabon.

-Idiota, no te tomes las cosas tan a la ligera y mucho menos a broma-Dije dándole un pequeño golpe en la cabeza

Despues de una semana del encuentro con Gerald anuncie que quería viajar a América para poder encontrar a mi hija y me subi al primer avión que encontre con Gerald y Phoebe pisándome los talones por dos días de diferencia. Helga no me acompaño aunque pidió a su madre que hiciera lo posible por ayudarme en cuanto pisara el país.

No puedo culparla.

Comencé mi búsqueda en mi ciudad natal y logre encontrarme con el padre de Alice quien de buena gana (para quitarse cualquier responsabilidad) me dijo exactamente donde tenían a la niña y con ayuda de los contactos de mis padres y de Gerald, logre ponerme en contacto con la asistente social que con desconfianza acepto presentarme a la niña.

El lugar donde se encontraba era un edificio alto, casi como la casa de huéspedes pero que en lugar de tener esa sensación de amor y solidaridad familiar solo había un frio mecanismo girando alrededor de cada persona que hacia su trabajo,aunque claro, no todos son de esa forma donde cuidan a los niños.

-Se llama Melody-Me dijo Katya, la cuidadora de mi niña-Y veo que sus ojos y los tuyos son casi idénticos.

Y lo eran, era como ver mi mirada en un espejo con la mas notable diferencia de que aquellos ojos verdes se encontraban en una piel blanca como la nieve manchada con miles de pequitas que simulaban las hojas caídas de los arboles. Era adorable.

La niña me miraba al rostro con mucha curiosidad y sus pequeñas manitas tocaban mis mejillas y mi nariz como si quisiera descubrir algún secreto, sus largas pestañas pelirrojas subían y bajaban hipnóticamente cuando pestañeaba. ¿Podía haber un ser más hermoso?

-Esta acostumbrada a que la carguen extraños-Me dijo la mujer con tranquilidad y sin mucho interés-Varias personas han estado interesadas en adoptarla

-Pero eso no es posible-Dije alarmado-Alice no ha dado su autorización y yo me niego rotundamente a hacerlo-Le dije abrazando con fuerza a Melody

-Lo sé, pero hay muchas personas interesadas en ella-torció el gesto-Una pareja la ha estado visitando mucho estas últimas semanas y parece que no piensan desistir, han dicho que buscarían a su madre para que les de la custodia…creían que se les sería más fácil puesto que no había conocimiento de usted.

-Sera bueno que les deje claro que su padre se encuentra aquí y que piensa hacerse cargo de ella en cuanto los resultados del ADN estén ante el juez y que me la llevare a Francia en cuanto pueda.

-No les hará nada de gracia, señor Shortman.

-No me importa si les hace gracia o no-Gruñí

-Señor,Es usted aun joven y podría….

-Usted podría hacerme una foto con mi hija para que se la muestre a sus abuelos-Le dije sacando una cámara de mi chaqueta

Me encontraba confiado con que la ley se encontraría de nuestro lado pero aquella pareja desesperada por un hijo se nos adelanto y contrato a un abogado corrupto que exigiéndoles unas grandes cantidades de dinero logro mover sus influencias para adoptar a Melody antes de que el juez lograse deliberar a mi favor y la misma mañana en la que me encontraba presentando los papeles necesarios para pedir la custodia de Melody, ellos la tomaron y salieron del país. No hace falta decir que fue horrible.

Katya se sorprendió al encontrarme en el lugar para ver a Melody y me comento un poco aturdida que se la habían llevado los señores Palmieri y que había papeles firmados tanto por Alice como por mi para que pudieran llevársela como hija adoptiva.

Se suponía que eran expertos que cuidaban de los niños y que los protegían pero me llegue a dar cuenta que lo único que ellos querían era colocarlos en algún hogar temporal o definitivo lo antes posible.

-No me lo puedo creer-Grite dando golpes contra la mesa del comedor de la casa de huespedes

-Arnold, por favor tranquilízate-Me rogo Phoebe con lagrimas en los ojos-Lograremos encontrarla

-Hermanito-Mel, mi hermana, me tomo de la mano-Todo va a estar bien.

-Jamas estuviste de acuerdo con mi comportamiento, intentaste ayudarme…si tan solo te hubiera hecho caso-Le dije acercando su mano a mis labios y besándola-Mel, perdóname por ignorarte tanto tiempo aunque tu fuiste mi única cómplice de verdad.

-Arnold….-Mel me solto la mano y corrió a abrazarme con fuerza

Me fundi en el abrazo de mi hermana y aduras penas me percate cuando la puerta de la entrada se abrió y mi padre, mi hermana y un recién llegado Emmanuel llegaban empapados por la torrencial lluvia que caia en la ciudad.

-Arnold-Dijo Emmanuel dejando caer su maleta-Acaban de decirme lo que paso

-Hermano-murmure casi en un hilo de voz separándome un poco de Melissa quien le sonrio a Emmanuel con tristeza pero intentando darle una bienvenida- ¿Qué haces aqui?

-Viaje en cuanto me enteré-Aseguro Extendiendo su mano y acercándome a él en cuanto tuvo la oportunidad-Me encontraba en Washington investigando un fraude….¿cómo te sientes?

¿Cómo podía sentirme?

Las siguientes semanas la búsqueda fue ardua y las investigaciones nos llevaron a México donde perdimos todo rastro y toda esperanza de encontrarla pues cada agente de la ley con la que contactábamos nos pedía fuertes sumas de dinero para terminar guiándonos a un callejón sin salida.

Cuando llegamos a casa no pude evitar derrumbarme y encerrarme en mi habitación con una cantidad enorme de botellas de diferentes contenidos alcohólicos que me mantenían alejado de la realidad.

-Viejo, por favor-Gerald se encontraba a mi lado sentado-Ya han pasado dos semanas, arruinaras tus riñones y tu hígado.

-He arruinado la vida de Andrew, la de Helga, la de Alice…..-Respire hondo sintiendo ardor en mi garganta-¿Qué importa si arruino algo más?

-Deja de culparte-Recargo la cabeza contra la pared-Se que todo esto es algo horrible pero no puedes dejarte caer en la depresión-tomo una de las botellas de cerveza aun cerradas y comenzó a beberla hasta el fondo.-Intentaste recuperarla pero esa pareja se la llevo con trampas, lo único que podemos hacer es buscarla y rogar por que ella de signos de vida

-Siento que no son suficientes mis esfuerzos-Dije cerrando los ojos y sintiendo como perdia el conocimiento por el alcohol.

Unos minutos pasaron, quizás horas pero el tiempo se detuvo en la oscuridad de mis parpados y solamente entreabri los ojos cuando sentí el agua que entraba por mi nariz y mi ropa pesada.

-Por dios Arnold-Esa voz familiar, era mi madre.

-¿Cómo has podido llegar a este punto?-¿Helga?

-Campeón por favor…..-Mi padre se escuchaba angustiado

-Abre los ojos, idiota-Seguido de esto sentí un fuerte golpe en mi mejilla seguido de otro fuerte golpe aun mas contundente en la otra mejilla para regresar al otro lado y seguir en un bucle hasta que abri mis ojos.

Levante mis manos intentando detener a mi agresor que resulto ser Helga que mantenía levantada su mano derecha en signo de querer seguir torturando mi cara con sus golpes. Estaba completamente mojada y su cabello goteaba gotas continuas de agua que se perdían en sus pantalones de mezclilla empapados hasta un poco antes de las pantorrillas que aun estaban secas al estar fuera del alcance del agua.

-Esta despierto-Mi madre corrió a la puerta del baño y comenzó a gritar –Llamen a la ambulancia, debemos llevarlo antes de que se desmaye nuevamente y lo perdamos!

-¿Por qué te hiciste esto?-Me pregunto Helga atrayendo mis ojos a ella- No imaginaba que lo primero que encontraría al llegar aquí seria a ti con sobredosis etílica-Se mordió el labio-Casi matas de un ataque cardiaco a tu padre.

-¿Por qué estoy en el baño mojado?

-Dilo tu, tu padre fue el que te encontró aquí

No pude responder a nada mas, simplemente le vomite encima y cerré mis ojos para perder el conocimiento nuevamente.

-No se te ocurra morirte cabeza de balón…

Un reloj martilleaba mis oídos y una luz me cegó solamente del ojo derecho para pasar instantáneamente al izquierdo.

-Basta-gruñí sintiendo como el dolor de cabeza aparecía lenta y violentamente

-Comienza a mejorar-Dijo una voz dulce y femenina

La luz se incremento rápidamente y logre ver entre fuertes destellos un cuarto blanco con una gran ventana que daba a la ciudad y una mesita circular con dos pequeñas sillas, una televisión plana y algunas replicas de cuadros famosos por toda la pared.

-¿Dónde estoy?-Pregunte

-En el hospital-La luz se disipó y mis ojos se acostumbraron lentamente a la iluminación y vi una joven de cabello castaño rojizo con una bata rosada llena de ositos y caballitos- Te salvaste de una buena aunque no puedo decir lo mismo de las cientos de neuronas que ahora tienen un funeral. Hiciste un neurisidio.

-Espero que te duela mucho la cabeza camarón con pelos

Helga se encontraba sentada sobre el reposabrazos del sofá donde se encontraban sentados mi madre y mi padre con los ojos hinchados y enrojecidos.

-Lo siento mucho

-Arnold-Mi madre se levanto y me abrazo con fuerza-Estoy tan feliz de que te encuentres bien, estaba muy preocupada. No se que haría si te pierdo.

-¿Qué pasa contigo campeón?-Mi padre me tomo de la mano y una sonrisa que escondía unas profundas ganas de romper a llorar aparecieron-¿Por qué no aceptas nuestra ayuda?

-Eres un desastre-Helga se cruzo de brazos y desvió la mirada sin moverse de su lugar.

-Lo soy Helga….Lo soy.

El auto se detuvo y me acomode sintiendo dolor en la espalda donde tenia las heridas de la cirugía que me habían practicado apenas hace algunos meses e intente estirarme un poco.

-¿Qué sucede?

-Hay un concierto-Me dijo el chofer un poco fastidiado-Han cerrado el paso quien sabe por cual razón

-¿Podremos escaparnos por alguna otra calle?

-Quizás hace unos veinte metros pero ahora estamos atrapados.

-Podemos esperar….-Le dije y me dedique a ver a las personas que salian y entraban al lugar, aquel enorme estadio que habían construido hace no más de 3 años.

Mis ojos se perdieron en la luz y mis recuerdos siguieron golpeándome uno tras otro….

-Arnold-Helga se sento a mi lado en la cama dándome la espalda- Crei que comenzarías a hacer algo mas que mantenerte en la cama

-Por lo menos ya no bebo-Respondí

-Estas perdiendo mucho tiempo

-No lo siento asi-Le dije sentándome lentamente

-Han pasado casi dos años desde que comenzaste con toda esa locura de herirte a ti mismo-Se giro y me miro con ojos brillantes y llenos de dolor y frustración-Estas deprimido y lo entiendo pero…

-Se que estoy deprimido-Le dije sujetándome la cabeza-¿crees que no lo se?, debería estarme tratando pero no tengo la menor motivación para hacerlo y se que soy irracional pero no puedo controlarlo.

-Arnold….

-Creo que ya he estado demasiado tiempo deprimido pero la adopción ilegal de Melody fue la gota que derramo el vaso. Me canse de fingir que me encontraba feliz todo el tiempo y que todo me daba igual o que me sentía capaz de superarlo-Le dije aumentando lentamente el tono de mi voz hasta casi comenzar a gritar-Se que me encuentro agitado, inquieto e irritable, se que ya no quiero salir a ningún lado y me encuentro todo el día cansado sin deseos de comer….

-Arnold!...-Dijo Helga acercando su mano

-Pero ya no siento placer al vivir y…..

-Arnold, por favor-Grito Helga.

Cuando me di cuenta, Helga se encontraba abrazándome con fuerza, ambos tendidos en la cama y su cuerpo temblaba por el llanto que se escapaba de su ser, y la envolví con mis brazos con mucha fuerza, casi como si sintiera que ella podría transformarse en humo e irse de mi lado en cualquier momento y unas lagrimas cálidas se escurrieron por mis ojos hasta llegar a mis cabellos ya heladas como una noche sin luna.

-No digas esas cosas-Me susurro al oído

-No puedo evitar sentirme asi, me siento completamente derrotado.

-Basta….ya no puedo verte así-me dijo con voz quebrada y su cuerpo temblando descontroladamente-Se que sabes cuanto nos importas a todos pero… ¿Por qué no puedes levantarte? ¿Por qué no puedes seguir adelante?, se que sabes cuanto te amamos todos, se que sabes que no podríamos seguir sin ti-Comenzo a golpearme con su puño cerrado-¿Por qué ya no tienes la misma fuerza que tenias antes?

Helga se levanto apoyada en la cama dejando su cuerpo suspendido sobre mi y abrió sus ojos brillantes por las lagrimas que caian sobre mi frente. Su cabello nos cubria de sobra y no pude evitar perderme en cada una de sus facciones hasta

-Ser tan bueno nunca ha sido una buena opción-Me dijo- El blanco se percude mas rápidamente que los colores y creo que al verte manchado ya no pudiste soportarlo. Ser prefecto, poder entenderlo casi todo y si no lo entendías buscar una respuesta pero… eso era cuando eramos niños-me dijo pegando su frente contra la mia-Ser adultos no es tan fácil como antes, ahora ya no hay soluciones para muchas cosas y tenemos que seguir la vida sin lograr entender al mundo, ya no hay oportunidad de ser perfectos.

-Yo no…..

-Abre los ojos, por favor, disfruta de quien eres y déjate de tonterías-Respiro hondo- Ya aléjate de esta locura que te esta matando.

Extendí mis brazos y la atraje contra mí y ella recargo su cabeza contra mi hombro respirando suavemente.

-¿Por qué siempre tu?-Le pregunte jugueteando con sus cabellos.

Helga levanto el rostro y me miro a los ojos y la bese, la bese como no la había besado en tanto tiempo y la atraje asía mi con un abrazo que la encarcelo entre mis deseos y mis anhelos…..

No quería que me soltara porque si llegaba a hacerlo, la vida se me escaparía entre los dedos

Lentamente levante su delgada blusa de tirantes y toque su delicada piel bajo la tela y ella hizo lo propio con mi camiseta, beso mi cuello, mis hombros, mi pecho mis mejillas, la comisura de mis labios y mis ojos hasta lograr que cada uno de los vellos de mi cuerpo se erizaran dejándome completamente indefenso.

Era noche cuando abri mis ojos y las ventanas me dejaron ver las nubes que se movían lentamente sobre mi cabeza y me gire lentamente para encontrarme que Helga aun se encontraba dormida a mi lado.

Me senté y la observe preguntándome cuales eran las verdaderas razones de mi infelicidad, si lo tenía todo al alcance de mi mano y podía disfrutarlo cada día de mi existencia, incluso aunque se tratara únicamente del recuerdo de aquellos besos y caricias que habíamos compartido aquella tarde podría recordarlo para siempre, ¿es que acaso era tan engreído, tan egoísta y caprichoso que solamente quería regodearme en mi propia miseria?

Mire al cielo y en mi memoria se repitieron las imágenes del cuerpo de Helga sobre el mio moviéndose rítmicamente mientras yo la miaraba a los ojos para no perder detalle de cada una de sus reacciones y sentí como una chispa encendia nuevamente mi corazón y me recosté rápidamente a su lado para acariciarla nuevamente, besarla y respirar ese aroma tan dulce que emanaba de su cuello.

-Arnold?-Pregunto despertando

-Shhhhh

Helga se acomodo en la cama y se recostó boca arriba para cambiar de posición pero se lo impedí y me coloque sobre ella acariciando sus labios, bajando mis dedos por su barbilla hasta su cuello y acaricie lentamente su pecho queriendo memorizar su forma y su textura.

Sus ojos formularon cientos de preguntas que no le respondi y la tome de las caderas para poder unirme nuevamente a ella y haciéndola gemir cuando me sintió dentro de ella y comencé a moverme rítmicamente sin perder detalle de cada uno de sus gestos.

-Miren nada mas-Dijo el señor Kokoschka cuando me vio entrar al comedor- ¿a quien tenemos aqui?

-Arnold-Grito Mel levantándose de su silla para correr a abrazarme con mucha fuerza-Por fin!, ¿Helga te convenció?

-Digamos que si-Dije sonrojándome y ocasionando que alrededor de la mesa se escucharan risitas ahogadas

-Era hora de que salieras de la cama-Dijo uno de los inquilinos….

-Creímos que comenzarías una nueva leyenda del vecindario-Se burlo otro

Pero a veces se pueden llegar a tener recaídas cuando se tiene depresión o cualquier adicción y a pesar de intentar mantenerme arriba no pude evitar nuevamente mirarme al espejo y que este regresara a decirme lo fracasado que era en cada parte de mi vida y después de un enfrentamiento con la imagen que me debolvia el objeto de cristal lo golpee y me vi una noche con una botella en la mano y mi cuerpo recostado en una banca del parque mirando una farola rodeada de polillas.

Ya había llegado al punto en el que el alcohol estaba perdiendo efecto en mi y no importaba cuanto bebía, ahora tenia que beber aun mas para poder perder la conciencia lo suficiente para espantar mis demonios por lo que ahora huía hasta lugares solitarios para poder alejarme un poco de todo.

-Arnold-Helga apareció con un abrigo entre sus brazos y con el rostro rojo por el frio invernal-Lo encontré-Grito a la nada- ¿Por qué Arnold?-Me pregunto arrodillándose a mi lado- Creí que ya habíamos superado gran parte de…..-bajo la cabeza y negó-Se que algunas cosas nunca se superan y siempre están intentando matarte por dentro, sería estúpido que pensara que se pueden realmente superar del todo.

-Siempre llegas para encontrarme en las peores condiciones-Le dije sin intenciones de levantarme aun estando en un estado de borrachera casi insostenible.

-Supongo que te estoy devolviendo el favor de todas esas veces que llegaste a mi cuando las cosas estaban muy mal-Me dijo con fastidio y comenzó a jalar de mi.-Ahora levántate

-Estoy bien aquí Helga-Le dije girándome y adoptando la típica postura de un borracho en el parque encaramado a la banca.

-Claro que no cabeza de balón-Grito furiosa- Ahora levántate!

Comenzó a patearme la espalda con sus grandes botas para nieve e hizo todo intento para moverme ocasionando que yo me hiciera bolita e ignorara cada uno de los golpes.

-Dios Arnold, esto no es saludable para una mujer embarazada-Me grito cruzándose de brazos-Y menos con este frio.

-En ese caso deberías….Un momento ¿Qué dijiste?

Me gire cayendo al suelo y me tope con una Helga sonriente y cruzada de brazos que esperaba mi reacción.

¿les ha pasado que sufren una sorpresa o una preocupación tan fuerte que el efecto del alcohol se desvanece en segundos?, era la primera vez que yo lo sentía y fue como recuperar todas y cada una de las sensaciones del cuerpo que regresaron de golpe y lucharon por llegar todas al mismo tiempo a mi cerebro y me causaron un corto circuito momentáneo.

-¿y de quien?-Pregunte

Si, mi cerebro fue lo primero que soltó y la cara complacida de Helga ante mi reacción cambio inmediatamente a una mueca asesina que hubiera ocasionado terror a cualquier otro ser humano que no la hubiera conocido lo suficiente bien como para saber que si quisiera matarte ni siquiera te darías cuenta.

-¿Tu de quién crees?, idiota-Grito

-Pero…¿Cuándo lo supiste?-Pregunte levantándome al ver como se acercaba amenazadoramente

-Hace una semana-Me dijo extendiendo la chaqueta

-Yo…-Extendí mis brazos y ella me golpeo con fuerza en la cara-Hey…¿pero por que?

-Ponte la chaqueta y vayamos a la casa de huéspedes