Todos los personajes de esta historia pertenecen a Antena3 y Globomedia

FACTORES EXTERNOS

No me dio tiempo a contestarla, ha decirla que se trataba de ella y de mi padre. Que no podía pedirme que me quedara al margen. Pero cuando fui a contestar escuchamos el ruido de unas llaves abriendo la puerta.

Pepa: Será tu padre

Silvia: Te dio sus llaves recuerdas?? ¡Gonzalo! Pepa...

Pepa: ¡No, no, al armario no!

Silvia: Pues tu veras pero que no te vea!

Y si no hubiese estado tan preocupada por si Gonzalo la veía me hubiese reído mucho con esa escena. Pepa corriendo de un lado para otro por la casa buscando un sitio donde meterse. Se metió detrás de las cortinas del salón, detrás de la puerta del cuarto, en el baño.. pero ninguno de los sitios parecía convencerla. Mientras yo miraba nerviosa la puerta de la entrada.

Gonzalo: !Buenos días! ¿Estas bien? Tienes cara de cansada.

Silvia: (Si tu supieses la nochecita que he pasado.) No he dormido muy bien solo eso. ¿has desayunado?

Y entonces es cuando me di cuenta. ¡El informe! ¡Las tazas de café! Mierda...

Gonzalo: No, esperaba que desayunases conmigo.

Y no pude evitarlo, entro en la cocina y cuando fue a dejar los croissants que traía se dio cuenta. Dos tazas de café y el informe.

Gonzalo: Silvia se que quieres mucho a tu padre pero que venga un domingo por la mañana a desayunar y te traiga trabajo...

Silvia: (Dios pero como puede ser tan ingenuo..) Ya ves no tiene remedio . (Mejor guardo el informe no sea que quiera verlo) Pero no pienso tocarlo hasta mañana que luego no me paga las horas extra.

Gonzalo: Bueno ya puestos ¿siempre podemos echarle un ojo no?

Y en ese momento es cuando todo comenzó a venirse abajo. Me cogió el informe, lo abrió y comenzó a leer. Su cara fue cambiando , de la sorpresa al desconcierto, del desconcierto a la enfado y del enfado a la ira y los celos.

Gonzalo: Explicame todo esto porque no entiendo nada.

Silvia: No puedo Gonzalo, lo siento.

Gonzalo: No puedes, al igual que tantas cosas, son tus cosas, Silvia somos una pareja, o al menos así lo creía. Hemos pasado por mucho y aun te siento distante. Yo lo comparto todo, te lo cuento todo, formas parte de todos los aspectos de mi vida pero tu me mantienes al margen, me alejas y por mas que quiero acercarme no lo consigo Silvia. No puedo seguir así. Dios sabe que te quiero pero tu no me dejas quererte, que quieres quererme, pero seamos realistas aun la quieres a ella.

Silvia: Gonzalo por favor..

Gonzalo: No Silvia, déjame hablar. No se que pasaría en este caso (señalando el informe) pero lo que si se es que hasta que no lo descubras y lo asumas no podrás seguir adelante y yo no puedo, por mucho que quiera no puedo esperar eternamente a que estés dispuesta a dejarme entrar plenamente en tu vida. A que decidas dejar caer los muros. Creímos ir hacia delante volviéndolo a intentar pero nos quedamos en el mismo sitio y no es la primera vez que ocurre esto entre nosotros.

Silvia: No se que decir Gonzalo.

Gonzalo: No es necesario que digas nada. Esta todo bien. Solo espero que encuentres las respuestas que buscas y seas feliz.

Y se fue, esta vez no volvería. Y yo comenzaba a encajar las piezas de aquel rompecabezas aunque aun me faltaba alguna.

¡Pepa! Donde se habrá metido..

Silvia : ¡Pepa!

Pepa: Emmm ¿tienes algo para hacer palanca?

Silvia: ¡¿Pero donde estas?!

Pepa: Debajo tu cama.. ¡pero soy incapaz de salir!