"La joya del convento"
Capitulo 21- Mía
Declaimer: CCS y todos sus personajes son de CLAMP, esta historia solo los toma prestados, hasta su terminación. = )
Cursiva= recuerdo
…
-Ni un pedacito?
-No
-Vamos, nadie puede resistirse a un volcán de chocolate
-Odio los postres- dijo serio enfatizando la primera palabra con un acento de desagrado, bajo el tenedor y el postre en signo de rendición. Después de todo las personas cercanas a su mesa los observaban con curiosidad cuchicheando sobre lo infantil que era.
Le envió a todos una mirada furiosa de la cual su acompañante no se libro es decir… ¿Cómo alguien podía odiar los dulces? Ni siquiera el idiota de Shaoran se podía resistir al chocolate.
-Entonces… ¿Cómo alegras los días grises?
-Los alegro con una hermosa chica de ojos verdes
No se esperaba eso, sus mejillas se tornaron rojas ante el cumplido, introdujo un poco más de pastel tratando de parecer calmada y normal ante la situación.
Regla numero diez de una cita! Nunca demostrar que te afectan sus cumplidos, indirectas, miradas, roces y todo lo que implique que el rubor molesto aparezca en el rostro de una dama.
-Se nota que tienes experiencia con los cumplidos Yue
-No…- dudo un momento- es que verte me inspira
-¡Sakura!
-¿Qué?
-¿En que piensas hija?- obviamente no en lo que sucedía en ese momento, la chica hubiera deseado estar en cualquier lugar pero NO sentada en medio de su nueva madrastra y su recién agregado hermanastro. Su padre la miraba impaciente preguntándose en que lugar lejano vagaría la mente de su hija.
-Nada… ¿en que estábamos?
-Bien, como decía Nadeshiko- vacilo al pronunciar al nombre de su ex esposa- se mudó a Londres donde vive con….- de nuevo una pausa, parecía que el hecho le perturbaba más de lo que el propio hombre podía aceptar
-Bien, lo diré yo- interrumpió Ieran las vacilaciones del hombre y tomo el documento en sus manos para proseguir con la lectura- Nadeshiko esta viviendo en Londres junto con Hiro Fujimoto, diseña ropa para algunas modelos y vive feliz junto con su hija Akane, debido a esto se deben sacar del testamento tanto a la hija como a la madre. He ahí la razón de esta reunión.
-Sigo yo amor- Fujitaka tomó de nuevo el documento entre sus manos y prosiguió con el anuncio- bien, ahora entra en el testamento Shaoran que hasta ahora no formaba parte de la familia y Ieran que como sabrán ahora es….
Lo demás fue omitido por la mente de la chica, a ella no le interesaba esa herencia… hubiera preferido seguir rememorando aquella tarde en su cabeza que escuchar la aburrida charla en donde se le informaba que ella por ser la única hija recibiría el 30% de las acciones de la empresa de su padre.
Claro… el control lo tendría la nueva esposa, ¿acaso era una coincidencia que justo cuando sus acciones iban a la alza ella notara que amaba a su padre? La castaña no lo creía así.
En cuanto la junta termino se levanto de su sitio y se dirigió a la parte trasera, le traía tantos recuerdos, dulces y amargos, pero al fin era parte de su pasado. El árbol del que había caído seguía ahí y el nido de pájaros aun se sostenía firme en lo alto… quizás no eran los mismos pero sentía curiosidad por mirarlos.
-¿Estas pensando caer de nuevo sobre mi monstruo?
Se sobresaltó al escuchar al hombre hablar a sus espaldas, luego lo miro con una sonrisa.
-Toya! Fue un accidente
-No me dolió como un accidente- la chica rió, el hermano mayor puso una mano sobre la cabeza de la castaña y revolvió su cabello. Aun era más alto que ella… eso le agradaba, de ese modo no sentía que el tiempo hubiera pasado tan rápido.
-¿Vas a dormir aquí?
-No lo se, este lugar no me gusta
-No me dejes aquí sola- lo miró con ojos de "cachorro a punto de ser atropellado" él negó con la cabeza.
-Sakura, esos ojos no funcionaran conmigo nunca más
-¡No seas malo, Toya!
-Bien… si…- dejó la frase en el aire, metió la mano en su bolsillo y sacó el celular que sonaba con insistencia. Descolgó y en seguida una tonta sonrisa se dibujo en el rostro del moreno. Sakura suspiro, el amor no le sentaba nada bien a su hermano, era como si su rostro no fuera el mismo.
Toya se giró y continuo diciendo cosas melosas al aire, ella rodó los ojos y se metió de nuevo en la casa, no le agradaba nada oír las cursilerías que tenían esos dos guardadas.
Subió las enormes escaleras, cada paso era como un recuerdo que llegaba a su memoria, finalmente llego a la planta alta donde aun recordaba con exactitud el camino a seguir para llegar a la puerta de su cuarto. Se detuvo a contemplarla por un momento, al parecer seguía pintada de rosa al igual que antes de marcharse, estaba entreabierta por lo que solo la empujo un poco y esta cedió abriéndose lentamente.
Dentro no era lo mismo, ahora estaba lleno de juguetes que no conocía, una cama que no le agradaba del todo, un papel tapiz morado que no se parecía para nada a los cerezos anteriores, ¡todo era diferente!... no pudo permanecer más tiempo allí, tapó con una mano su boca y en cuanto puso un pie fuera del cuarto saladas lagrimas cayeron al suelo. Su mano temblaba un poco, trato de controlarse… pero era inútil.
-Sakura…- alzó la vista y se encontró con dos chocolates brillantes, su dueño le extendía un pañuelo, ella vacilante lo tomó y seco sus lagrimas con él, esto le traía a la memoria la primera vez que había visto al chico.
-Ha pasado tiempo desde que use un pañuelo tuyo
-Si, pensé que pretenderías haberlo olvidado- el castaño se sentó a su lado
-No tiene caso hacerlo
-¿Estas bien?
-Si…- hubo un largo silencio, ambos pensaban en su cabeza que decir pero ninguno se atrevía a sacar un tema de conversación- Shaoran… estuve pensando, si fuiste a buscarme es porque no tienes por ahora una pareja ¿no?
Él asintió, no la veía a los ojos, solo escuchaba atento viendo hacía la pared de enfrente.
-Pero cuanto más lo pienso, no logro recordar que nosotros hayamos terminado propiamente
El chico giró la cabeza de inmediato, no había pensado en eso pero ella tenía razón, nunca se habían dicho "te odio" o "adiós" eso quería decir que aun eran una pareja?
-Entonces como dije sigues siendo mía, Sakura- la miro con una mirada traviesa, ella solo hundió su rostro entre sus rodillas.
-Shaoran… terminemos- el sonido era ahogado por su cuerpo pero aun así las palabras lograron llegar hasta los oídos del chino, su corazón se paralizó y de pronto le parecía irreal que ella le pidiera algo tan absurdo.
-¿Tanto amas a Yue?
-No lo amo, me gusta- alzó de nuevo la cabeza, su mirada era triste- es más atracción física, como si cada vez que lo viera quisiera llevármelo a la cama
Si… lo estaba torturando, de solo ver la cara que había puesto una sonrisa maligna se dibujo en sus labios, se veía tan asustado…. ¿debía molestarlo más? No, tendría mucho tiempo para vengarse… ¿cruel? Tal vez después de todo no era su culpa pero alguien tenía que pagar por todos los años de soledad y angustia que había pasado.
-¿Ha pasado algo?
-La verdad- pero antes de que pudiera contestar el chico la acorralo contra la pared, puso su frente contra la de ella, aun estaba enojado eso se notaba en el intenso calor que su cuerpo producía.
-Dime…
-¿Podrías quitarte?- trato de decir pero su voz se entrecortaba, era cierto nadie podía producir en ella aquel efecto más que el poseedor de aquellos divinos chocolates.
-Te amo
-Cambie en estos años, no soy la misma
-Eres la misma Sakura que conocí, tu esencia nunca cambiara- el rubor en sus mejillas pareció extenderse por todo su ser, hasta el punto en el que parecía una vaporera a punto de explotar.
-Terminemos- volvió a repetir la castaña, miro en los ojos del chico, este se notaba dolido quizás ahora se iría enfadado y no le diría que si pero a largo plazo se daría cuenta de que eso era lo mejor.
-No- dijo el castaño antes de atrapar los labios de la chica en un beso, los deseaba, los ansiaba, quería más que nada besar aquellos pálidos labios y sentir de nuevo aquel sabor intenso y dulce que tanto añoraba, al principio ella se resistió pero poco a poco su cuerpo se fue aflojando hasta que correspondió al beso con pasión, la pasión que había guardado por tantos años y que ahora podía sentir de nuevo correr por todo su cuerpo. Era como una danza entre ambos en la que ninguno daba tregua al otro, todo termina y esto no fue la excepción, cuando se separaron agitados y con los labios ligeramente hinchados, se miraron por un momento.
¿Qué era lo que veían en los ojos del otro? ¿enojo? ¿miedo? ¿incertidumbre? ¿lujuria? ¿amor? ¿confusión? ¿indiferencia? ¿ansiedad? ¿una combinación de todo esto?
-Quise hacer eso desde que desperté
-…..
-Te extrañe tanto- dijo acariciando el rostro de la chica- pensé que nunca más podría estrecharte entre mis brazos o sentir tu suave tacto, nunca me sentí tan solo como aquel día en que me di cuenta de que tu estabas muy lejos de mi
-Yo… - se mordió el labio inferior, no sabía que decir, podía aceptar los sentimientos del chico y tratar de que su corazón ganara la batalla contra su cerebro o podía salir corriendo y regresar a su vida tal como le gritaba la razón.
-Quiero pasar el resto de mi vida contigo, casémonos
-Ca…ca…ca ¡casarnos!- sus ojos se abrieron como platos al escuchar tal proposición, no estaba entre sus planes casarse ahora ¿Por qué el podía decirlo tan a la ligera?
-Tu no estas unida a tu padre ni yo a mi madre, no necesitamos la aprobación de nadie, podemos vivir en América… allá nadie nos conoce… y…
-¡Espera! Yo no quiero casarme- ella lo miro, se notaba que estaba confundido y aprovecho esto para empujarlo y salir corriendo de allí.
El resto del día hizo todo lo posible por evitarlo, pero fue imposible no verlo durante la cena, el ambiente estaba tenso tanto que el silencio en algún punto se hizo abrumador. Toya y Shaoran tenían una batalla de miradas de un lado a otro, su padre comía tranquilo tratando de aparentar que todo iba bien, Sakura comía lo más rápido posible para huir y la única que sacaba temas de conversación era Ieran… un desastre total.
-Y Toya, ¿A qué te dedicas?
-Trabajo en una aseguradora en el extranjero- la mujer hizo un puchero
-Teniendo el negocio de tu padre, que desperdicio- el moreno arqueo una ceja y bufó, no le podía importar menos el comentario de la mujer.
-Termine, gracias por la comida- su hermano se levanto de la mesa y abandono la sala, en cuanto lo hizo la castaña supo que era su turno en el interrogatorio.
-¿y tu sakura?
-Soy modelo
-Igual que tu madrastra ¿eh?- de nuevo aquella cara, ella no era como su hermano, a ella si le dolían esa clase de comentarios. Siguió comiendo y trató de aparentar que nada ocurría.- Estas muy flaca ¿no quieres otra porción?
-No gracias, una modelo debe ser delgada
-Pero… me preocupa tu salud, además los hombres nos prefieren medio gorditas ¿no querido?
¿medio gorditas? ¡Si ella estaba tanto o más delgada que ella! Y… ¡rayos! ¿Cómo podía hablar de que un hombre la quisiera si era su culpa que la persona a la que amaba hubiera estado a punto de casarse con otra?
-Termine- su plato estaba por la mitad pero aun así no quería permanecer ahí, subió a toda prisa… había sido una mala idea quedarse allí después de todo, no le agradaba su habitación, su madrastra tampoco, nada era placentero como antes en ese lugar.
-¿Puedo pasar?- dijo después de tocar suavemente la puerta del cuarto de Toya
-¿Monstruo?- se notó sorprendido al encontrarla cuando abrió la puerta
-Quería ver tu cuarto- entró haciendo a un lado a su hermano, en efecto el cuarto no era el mismo, ya no era el cuatro lleno de trenes de juguete y carritos, tenía un aire mucho más juvenil.
-¿no puedes dormir?
-No quiero dormir ahí- se sentó en la cama y acurruco su cabeza en una almohada mientras la abrazaba- nada es igual, siento como si nunca hubiera conocido ese lugar
-Ese… era el cuarto de Akane, fue más fácil que comprar muebles para uno nuevo
-Ya veo
-Toya… ¿Por qué Tomoyo? – la pregunta lo tomó desprevenido, primero hablaban de decoración y ahora de su vida sentimental, Sakura era rara.
Se sentó junto a ella y luego se tiró hacía atrás en la cama.
-Monstruo, mi vida sentimental es complicada no intentes comprenderla
-Dime- lo golpeó con la almohada, este frunció el ceño y luego se hecho sobre ella en contraataque, hacía mucho que no jugaban almohadazos, era divertido. Cuando se detuvieron ambos se tumbaron en el piso.
-Bien gane, merezco saber
-¿Quién dice que ganaste?
-Si no me dices le diré a Ieran que quieres platicarle sobre tu empleo en una larga y tendida charla
-Eso es jugar sucio!
-En la guerra y el amor todo se vale onii-chan
-¿Planeas regresar con el mocoso?
-¡Yo pregunte primero! ¡Responde!- la chica hizo un puchero gracioso, el moreno rió nunca podría con la terca chica así que mejor ceder un poco…
-Bien, supongo que es porque es la única persona que aunque me enoje no me manda a freír espárragos, siempre usa su psicología inversa y hace que de estar furioso pase a querer… tu me comprendes.
-Si, omite los detalles
-Tu querías saber, ahora tú, no entiendo nada de lo que sucede entre ustedes
-No sucede nada Toya- la chica sonrió tratando de disimular lo mal que le sentaba hablar de ello- el pasado esta en el pasado
-Monstruo- el hombre se acercó y la abrazó- si no quieres hablar de eso… esta bien pero algún día tendrás que enfrentarlo
-Toya…. Eres bipolar ¿lo sabías?
-Tonta- el hombre le dio un último gran abrazo, luego la sacó del cuarto. Se fue al que le correspondía y muy temprano en la mañana salió de ese lugar esperando que esta vez no tuviera que regresar nunca más. De ese modo sería menos doloroso decir adiós a todas las cosas que tiempo atrás había pretendido olvidar, aunque el esfuerzo había sido en vano.
Por varios días su vida transcurrió tranquila, su sesión de fotos al fin fue hecha ¡y que bien pagaba Clow!, Yue había salido del país a representar a otra modelo ¿sería igual con todas? Es decir él había llegado diciendo conocerla ya que era su patrocinador….
Aparto de su mente todas estas ideas, no quería a Yue ni siquiera le daba la impresión de estarse enamorando de él, polos opuestos se atraen es lo que dice todo el mundo pero ella y él eran como el norte y el sur… quizás solo estaba usando la de "un clavo saca otro clavo" pero el clavo anterior estaba tan profundo en su corazón…
No la había vuelto a buscar después de lo del incidente en su casa, eso la desalentaba y lo único que se le ocurría era que esta vez su vida regresaría a ser lo que era antes, un largo y tedioso conjunto de sesiones, sumándole la extraña adquisición de un chico al cual no le agradaban los dulces o cualquier cosa que tuviera un glaseado encima.
Apenas puso un pie fuera del edificio una rosa calló del cielo, extrañada miro al tejado pero al parecer no había nada fuera de lo normal. Se agacho para recoger aquella hermosa flor carmesí, en cuanto lo hizo cientos de estas comenzaron a llover ¿se estaría volviendo loca? Asustada prosiguió su marcha entre personas desconcertadas que miraban el espectáculo junto con la castaña, avanzó unos pasos más y en menos de lo que parpadeo un hombre con una guitarra le dedicaba una canción.
Decía cosas como: "Sakura… como el hermoso árbol de mis sueños ó quien fuera otoño para arrancar de ti hermosas flores rosas" la verdad es que, estaba tan ruborizada y exaltada que no escucho ni la mitad, sonreía cual puberta enamorada… justo con aquel deje de inocencia que tanto le gustaba.
Al final le entregó una rosa, detrás de él lo esperaba una lujosa limusina lista para llevarla a algún lado, un cosquilleo en su estomago la impulso a subirse de inmediato, lo hizo y se encaminaron hacia cierto lugar.
Al llegar la chica bajo elegante como la modelo que era, fue conducida hasta una zona privada del restaurante y en cuanto la puerta se abrió un hombre enmascarado la recibió.
Este se inclino en una reverencia y luego beso su mano cual caballero ingles, su cara no podía estar más acalorada y su corazón no podía bombear sangre más rápido que en ese momento. Una suave música comenzó a inundar el lugar, el hombre ofreció su mano y la castaña aceptó, sus ojos era… era como si ya los conociera, deseaba que bailaran por siempre para poder perderse por completo en aquel hombre.
¿Quién era? Sentía conocerlo muy bien y aun así el antifaz le impedía saber que realmente se trataba de él.
-¿Puedo descubrir el rostro de mi admirador?
El hombre detuvo su mano unos centímetros antes de que esta tocara el objeto que se interponía, luego con toda la paciencia del mundo se acercó con cautela y apresó los labios de la chica entre los suyos, fue corto el beso pero no por eso menos profundo, estrecho un poco a la mujer entre sus brazos, ella abrió los ojos.
-¿Sha… shaoran?- dijo con la respiración algo agitada, luego con delicadeza deslizó sus finos dedos por el antifaz quitándolo en el primer intento.
-Sabía que eras tú
-No me iba a rendir tan fácil
Las piernas de Sakura temblaron, no podía soportarlo más, no podía odiarlo más… necesitaba tener a ese chico a como diera lugar, era SU Shaoran ¡de nadie más! Esos eran los ojos arrogantes que tanto le gustaban, los labios hinchados que le encantaban y el cabello revuelto que tanto añoraba.
-Dime que me amas- pidió la chica aun abrazando al castaño
-Te amo, como nunca pensé que podía amar a alguien
Se acurruco en su pecho y lloró tanto o más que aquel día en que se había creído abandonada, esta vez era feliz, tan feliz que sus lagrimas no la dejaban hablar.
-Espera… yo… no llores por favor- trató desesperadamente de limpiar los ojos de la chica, ella lo detuvo tomando sus manos entre las suyas. Las miró un momento…
-Eres un tonto Shaoran… eres mi tonto
Casi susurró esto último para luego buscar desesperadamente aquellos labios que se compenetraban tan bien con los suyos, sintió como el entraba en ella y deseó permanecer así por siempre, compartiendo todo lo que tenían en esta vida, sintiendo sus manos moverse por su cuerpo y su lengua explorar y ultrajar cada pequeño rincón de su ser. Revolvió su cabello desesperada dejandose llevar por la intensidad del momento, acabó azotando contra la pared, por alguna razón desconocida, él esparcía dulces y lujuriosos besos por todo su cuerpo mientras trataba de desabrochar aquel vestido rojo que usaba en aquel momento.
Sus manos lo consiguieron y de pronto aquel hermoso par de senos saltaron a la vista de ambos, los acarició con cuidado arrancando un suave suspiro de los labios de la castaña…
-Sha… sha…- nunca alcanzó a decir su nombre completo, simplemente pronunciaba cosas sin sentido, con poco y mucho significado para él. Hábil ella no se quedó quieta y desabrocho lo que impedía tener un mayor contacto, su miembro estaba excitado a más no poder, deseaba penetrar a la castaña como aquella vez, tantas veces lo había recordado que ahora lo único que deseaba era hacerla suya y sentir que nadie se la quitaría nunca.
-Sakura… dime…
-¿Qué?- preguntó en un suspiró siendo torturada por él en su entrepierna
-¿Me amas?
-Te amo, te amo como a mi propia vida- casi gritó la respuesta, sentía placer, el tipo de placer que no se puede describir con palabras y sin embargo hace que todo tu ser se llene de gocé y sensaciones desconocidas.
-Me alegra oírlo- fue lo último que dijo antes de darle la primera de todas las embestidas que siguieron en aquella noche. No les importó estar en aquel lugar, tampoco no tener las cosas claras, lo único que querían era unirse el uno con el otro y disfrutar de aquella lujuria y deseo que había llenado sus vidas desde aquel día.
Te extrañe…
Te deseo…
Eres solo mía…
Notas de rainy:
Bien, es algo corto y no es el final tal como dije antes pero… he tenido algunas pequeñas complicaciones (la mayoría llamadas universidad) así que les pido un poco de paciencia n_n y sobre todo muchos comentarios para poder darme la energía de escribir aunque sea a la una de la mañana jajaja
Bueno pues esto parecería un hermoso y rosa final pero… aun faltan algunas cosas por resolver ¿Qué paso con Yue? ¿Qué paso con su hermano-hermana relación? ¿Qué paso exactamente con Toya y Tomoyo? Como alguien me preguntaba por ahí ¿Qué paso con Rika? ¿Qué paso con sus padres? ¿Nadeshiko? ¿Akane? ¿Sonomi? Ninguno desapareció! O.o pero en este capítulo pareció desaparecer todo para ambos… es lindo sentirse flotar en una rosada y esponjosa nube pero no siempre puede ser así. Espero poder terminar antes de que todo se complique más jaja
Apoyo por favor! Jajaja
Gracias a chocofresas, ginalci, midorihikaru, gabyhyatt, tsukisxs, angiecullen li, natykmoon, angiebad girl, sweeping girl, chica phantom li, esme90 y a todos los que han comentado…
Desearía contestar los coments pero… mi vida esta algo saturada =D prefiero escribir para no hacerlos esperar tanto.
Besitos!
Comenten!
Bye ;D
