Explosion

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-Ya estamos aquí-Michiru arrojo su bolso al primer lugar que pudo, detrás de ella entraba Edward

-Ahora me vas a explicar que es lo que ha pasado- llegaron a la sala, el chico tomo asiento e invito a Michiru a hacer lo mismo

En ese momento Michiru estaba dando vueltas frente a Edward, detuvo su andar meditando un poco tomando asiento finalmente

-Tu padre esta muy alterado por esto, ¿lo sabes verdad? Me pidió que viniera…-

-Entonces cuando quiera verte tengo que decirle a mi padre que te pida venir –

-Michiru-Llamo el joven –Mira, por más que intente asegurarle a tu padre que eran solo chismes me pidió que viniera a asegurarle que tu y yo estamos bien-

-No estamos bien Edward y lo sabes-Replico Michiru pero Edward la miraba muy divertido -¿Qué te parece divertido todo esto?-

-Debo admitir que en parte si- Relajadamente Edwadr cruzo las piernas, la actitud desinteresada de Edward había comenzado a sacar de quicio a Michiru

-Pues a mi no, antes de ir por ti al aeropuerto tuve que jurarle a mi padre por mas de dos horas que no hemos roto el compromiso y que Haruka no es mi novia-Al decir esto estaba roja de vergüenza y Edward comenzó a reír ante tal hecho, pero de lo que no se percato fue que al decir Haruka no es mi novia el tono de su voz se volvió triste

-No le veo la risa-Espeto la chica, Edward recobro la compostura, se arreglo el traje posteriormente el peinado

-Lo siento amor pero si estuvieras en mi lugar encontrarías esta situación muy hilarante, es comprensible que con el hecho de tú estando aquí y yo en Londres hayan creado el rumor de nuestro rompimiento, pero por amor al cielo tu con una chica, es absurdo-

-¿Te parece absurdo?-Michiru medito las palabras de Edward

-Sumamente absurdo, todos nuestros amigos en Londres sabemos que es algo imposible, tu no eres como tu amiga, eres una chica normal-El comentario de Edward ofendió a Michiru quien replico

-Haruka no es anormal-

-Sabes a lo que me refiero-

-Lo se, pero me gustaría que pensaras mejor la forma en la que te diriges a Haruka-

-Llamarlo de una o de otra manera no importa pues el significado es el mismo-

-No lo es cuando ofendes-

-Deacuerdo, lo que quiero decir es que ustedes son amigas solo eso, y estoy seguro de que a ti no te gustan las mujeres, el rumor además de ser tonto es de muy mal gusto, alguien con un mínimo de inteligencia sabría que es solo eso un rumor, un chisme sin fundamentos-

-Tal vez en Londres ese sea el caso, pero aquí es diferente- Comento Michiru –Haruka tiene cierta reputación-

-Es por eso que tu padre se preocupo, y le enfado el hecho de que yo no lo estuviera-

-¿A que te refieres?-

-Ya te lo dije, este asunto me causa gracia, tal vez si hubieran dicho que salías con un chico me hubiera preocupado, pero una chica es…estupido, además supongo que Tenoh sabe con quien si y con quien no-

Michiru no comento nada, miro a Edward con seriedad, sus ojos negros neutros no demostraban la alegría que parecía tener, en realidad, ahora que lo pensaba los ojos de Edward jamás reflejaban emoción alguna, de repente Edward se incorporo y se acerco a Michiru sentándose a su lado, sonrió coquetamente acerco su rostro al oído de la chica

-Sabes, en Londres ya es hora de dormir- Dijo besando el cuello de la chica –Te extrañe estos días-

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Habían cerrado las cortinas de la habitación, esta estaba casi en penumbras de no ser por la escasa luz que se lograba filtrar en las partes que no eran cubiertas por la tela, sobre la cama, dos cuerpos se movían bajo las sabanas.

Edward hacia movimientos adelanta y hacia atrás de una forma un tanto monótona, tenia el rostro a escasa distancia del rostro de Michiru quien lo rodeaba con sus brazos, una capa de sudor cubría sus cuerpos.

-Te amo-Dijo Edward, Michiru lo miro, sus ojos seguían inexpresivos, su cabello parecía estar estático y sus facciones eran secas, su respiración era controlada, Michiru jamás se había percatado de estos detalles, el no gemía, ni ella lo hacía, y eso no era normal

Por todos los cielos estamos teniendo relaciones ¿como es que no reacciona? - Pensó Michiru aun con la mirada fija en Edward –¿Como es que no reacciono?- miro sus ojos una vez más pero en ellos no había nada, frustrada cerro lo ojos un momento, podía sentir la respiración de Edward golpeándole el rostro, ese golpeteo sofocante y monótono, escucho el choque de sus cuerpos, pero ella simplemente no se sentía excitada…

-Michiru-Escucho, pero esa no era la voz de Edward era la de Haruka, por impulso quiso abrir los ojos pero algo se lo impidió, su mente comenzó a divagar en imágenes de la rubia, busco el desesperado aroma de la chica, intento sustituí el cuerpo sobre ella, su cerebro divago en la idea de cómo sería ese momento si Haruka fuera con quien combatía su cuerpo, sobre sus brazo comenzó a sentir caricias inexistentes, el aroma a sándalo lleno sus pulmones hacendó que su respiración fuera más profunda y prolongada

-Eres…tan hermosa- El mismo tono profundo y agresivo que había escuchado esa tarde al hablar con Haruka era el que sus oídos percibían acompañado de una acelerada respiración de excitados gemidos interpretados por la rubia

-No- Se contradijo la razón de Michiru

Estoy con Edward, no debo pensar en ella no en este momento, debo sentirlo a el-

Michiru atrajo más el cuerpo de Edward a ella, abrió los ojos pero aun seguía escuchando los inexistentes gemidos de Haruka

-Quiero queme sientas-Escucho la chica

Eres calida-

Desesperada busco los labios de Edward

Soy tuya -

Edward rompió el contacto besando su cuello

Yo te amo-

-Basta- Rogó Michiru Edward al escucharla levanto el rostro y detuvo sus movimientos

-¿Qué sucede?-Michiru permaneció algunos instantes en silencio cerro los ojos y al hacerlo visualizo el rostro de Haruka inmediatamente los volvió a abrir

-Demuéstrame lo que una mujer jamás me podría hacer sentir-

-¿Qué dices?-

-Eres un hombre-Michiru enredo sus piernas en la cadera de Edward –Penétrame- y comenzó a mover su cadera de tal modo que el miembro de Edward la penetrara con mayor intensidad a la que el chico había hecho hasta el momento

-Michiru- Se sorprendió Edward quien tuvo que contener el aliento ante el movimiento comenzado por la chica, reanudo su tarea cumpliendo con ello la petición de su prometida, la respiración de ambos comenzó a acelerarse

-¿Te… gusta?-Pregunto Edward con voz dificultosa

-Más- Respondió entrecortadamente Michiru

Edward acelero los movimientos de su cadera, el choque de ambos cuerpos era más aprisa, Michiru cerro sus ojos para con ello concentrarse totalmente en las sensaciones que en ese momento su cuerpo experimentaba, las imágenes de Haruka parecían querer volver y Michiru se empeñaba en evitar tal cosa, se movía con mas frenesí, mantenía los ojos abiertos mirando únicamente a Edward, después de unos minutos más por fin un sonido gutural se dejaba escuchar de la garganta del chico, de repente Michiru sintió sobre ella el peso muerto de Edward aplastándola, la respiración de este se volvía acompasada, con dificultad se quito de sobre Michiru girando para dejarse caer pesadamente al costado de la chica.

Esta no dijo nada, se quedo ahí, con la mirada clavada en el techo, desnuda, expuesta e insatisfecha, en la habitación solo se escuchaba el sonido de las dos respiraciones impares que volvían a un estado normal y monótono, Michiru miro el resto de la habitación, y en un rincón junto a la ventana la sombra de la rubia se delineaba sutilmente, la mirada de esta sombra era triste, decepcionada.

-Me hubiera gustado hacerte feliz-Dijo Haruka saliendo de la habitación a través de la puerta cerrada.

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Habían pasado dos semana desde la ultima llamada de Michiru a Haruka, la rubia no se había vuelto a presentar en la universidad ni a ninguna grabación por lo tanto ninguna de las dos habían tenido la oportunidad de verse en esos días, Haruka no quería presionar la confrontación con Michiru así que simplemente dejo que la chica fuera quien decidiese cual sería el momento para reencontrarse, pero Haruka debía admitir que se sentía deprimida, sin contar el hecho de que pasaría los siguientes dos días sola, pues Seiya había ido a Nueva York a arreglar algunas cosas con la compañía, pues los ensayos comenzarían al finalizar ese mes, lo que significaba un distanciamiento entre los amigos.

-Tenoh a mi oficina-Haruka estaba apunto de terminar su turno cuando el gerente Parker la llamaba, con desgana la rubia camino hasta la habitación de cristal, no entro en su totalidad –Necesito que te quedes a cubrir –

-¿Cómo?-

-Si falta personal hoy y necesito a alguien más-Dijo el hombre con desinterés buscando algunas cosas sobre su escritorio si mirar a la chica

Haruka no tenía ni fuerzas ni ganas de quedarse más tiempo en el lugar

-Hoy no puedo-Contesto con desgana dando media vuelta

-No te estoy preguntando si puedes-El hombre por fin levanto el rostro del escritorio encarando finalmente a Haruka quien noto cierta satisfacción en el rostro del sujeto

-Me debes un día ¿recuerdas?-Dijo con falsa inocencia -Faltaste hace unas semanas-

-Pero ese día se me descontó y me hizo trabajar otro sin paga-Reclamo la chica con vehemencia

-Eso no puede ser posible, de ser así como es que te puedes dar el lujo de regalarle a tu noviecita collares de casi diez mil dólares-Dijo con muy marcado cinismo en la voz esperando la reacción de la chica

Por su parte Haruka apretó los puños, jamás ese tipo había logrado hacerla salir de sus casillas como en ese momento, normalmente lograba controlar su furia hasta estar lejos del campo visual del sujeto pero en esa ocasión la sola mención de la existencia de Michiru salir de los labios del tipo le hizo hervir la sangre.

-Aceptémoslo niña-El hombre se puso de pie camino hasta Haruka y cerro la puerta que esta había dejado abierta

-Tu no necesitas de este trabajo ni el dinero que obtienes por el, así que te recomiendo que le dejes tu empleo a alguien que realmente lo necesite-

-¿Me esta pidiendo que renuncie?-

-Solo es una sugerencia, que haría que te deje de molestar-

-Así que no me dejara de joder hasta que decida dejar el trabajo-

-Trabajaras las horas que a mi se me peguen la gana, se te pagara lo que a mi se me pegue la maldita gana, eres solo una niña rica que quiere jugar a ser una persona común y si quieres saber que es ganarse el dinero con esfuerzo, mordiéndote la lengua todo el tiempo y agachando la cabeza lo sabrás… ahora vuelve a tu "trabajo" te espera toda una mañana de mucho movimiento ah, y la quiero puntual en la noche-

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-Di…ga-Contesto Haruka bostezando

-Hey-Se escucho del otro lado –Te desperté?-

-Hey Seiya, no voy saliendo del trabajo-Haruka caminaba con desgana hacia el subterráneo

-Oye pero si son casi las cuatro de la tarde, no me vas a decir que te quedaste hasta estas horas-

-Pues… si, y tengo que llegar puntual en la noche, el tarado de mi jefe me obligo a quedarme diciendo que le debía un día aunque ya me lo descontaron hace un tiempo-

-Haruka eres una…-

-Ya no digas nada ok-Dijo con fastidio interrumpiendo a Seiya

-¿Cuándo comienza tu trabajo en la escudería?-

-Pues se puede decir que dentro de un mes, me comienzan a capacitar y dependiendo de los resultados que de pues me contratan y ya comienza a fluir el dinero, mientras tanto estoy estancada aquí-

-Cuanto tiempo estarás en capacitación-

-Aun no lo se, pueden ser dos o tres meses-

-Estarás trabajando de a gratis eso no es…-

-Por favor Seiya, se lo que hago-Interrumpió nuevamente la rubia

-¿Por qué no reconsideras mi oferta, te vienes conmigo a Nueva York rentas tu casa y sacas un poco más de dinero-

-Si no suena mal pero…-

-Pero nada-

-Es solo que…-

-No concibes la idea de estar lejos de Michiru ¿no es así?

En esos momentos se escucho un sonido por el auricular

-Espera Seiya tengo otra llamada-

-O si claro otra llamada-

-Aguanta ok-

-Diga, habla Haruka-

-Buenos días Haruka, habla el agente Manson del FBI- Al escuchar esto Haruka detuvo su camino

-Señor, que sorpresa, ¿sucedió algo, ya saben algo del caso?-Pregunto atropelladamente la rubia

-Algo así, quisiera hablar contigo en persona-

-Por supuesto, cuando guste-

-Hoy mismo si es posible-

-Si claro, donde lo veo-

-Iré a su casa si no es molestia, llegare dentro una hora esta bien?-

-Si, -Haruka miro su reloj ella tardaría unos cuarenta minutos si iba en el subterráneo -No hay problema-

-Entonces la veo en una hora señorita-

-Hasta entonces-Se corto la comunicación, Haruka volvió a conectar su llamada con la de Seiya

-Amigo debo cortar luego te hablo-

-Aja ya te llamo Michiru verdad?-

-Luego te llamo-Dijo y corto la llamada mientras le hacia la parda a un taxi

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Haruka llego a su casa veinte minutos mas tarde, en el momento en el que la rubia abría la puerta le pareció escuchar un sonido como un clic, se giro hacia el exterior encontrando solo arena y a lo lejos la calle y algunos autos estacionados, el paisaje común, estaba tan agotada y a la vez ansiosa desde la llamada del agente Manson que creyó que era algo de su imaginación, negó con la cabeza y entro a la casa.

En cuanto puso el primer pie dentro de la casa sintió una calma que desde hacia varios días había perdido, el cansancio desapareció se sentía renovada, camino con lentitud por toda la casa, había algo diferente en esta pero no adivinaba que era, entro en cada habitación como siguiendo aun fantasma, una sombra que había dejado su huella en cada lugar en el que había circulado, rió de si misma ante sus ideas y decidió ir a tomar una ducha rápida antes de que llegara el agente.

Subió a su habitación escuchando el sonido del romper de las olas el olor a mar lleno sus pulmones, abrió la puerta de su habitaciones mirando que la puerta hacia el balcón estaba abierta, camino hasta esta le extraño que estuviera abierta pues no recordaba haberla dejado en ese estado, estaba cerrándola cuando una brisa se coló a la habitación agitando los cabellos de la rubia, esta giro el rostro percatándose hasta ese momento de su cama.

Su cabello aguamarina estaba preciosamente regado sobre la almohada, como un abanico, la delgada sabana que la cubría se amoldaba a cada curva de su cuerpo, era como una visión etérea, Haruka se quedo inmóvil mirándola, estaba tan ensimismada que no se percato d que Michiru también la miraba.

Ente los ojos de Michiru, Haruka era delineada por a la luz del exterior, su cabello parecía arder con el sol y bailar con el viento, los músculos de sus brazos se marcaban, su pecho subía y bajaba en cada exhalación.

-Hola- Michiru había decidido romper el silencioso momento, había esperado por Haruka todo el día, cuando llego a casa de la chica estaba ansiosa y mientras más tiempo pasaba y esta no llegaba se desespero así que en afán por buscar paz fue a la habitación de esta, la cama de la rubia estaba impregnada del la dulce fragancia y de su calor particular lo que le ayudo a calmar sus ansias y sin notarlo se quedo dormida hasta que sin razón aparente despertó con la visión de la chica mirándola de pie a poca distancia de ella, un escalofrió delicioso recorrió su columna, sus ojos se llenaron de lagrimas, esa era la visión más hermosa que había visto jamás, había extrañado tanto la presencia de la rubia esos días que lo único que hubiera querido hacer era correr hasta ella y abrazarla, pero eso no estaba dentro de sus planes, o por lo menos no debía estarlo por lo que calmo sus ansias deleitando su mirada y calmando su acelerada respiración, pensó en lo más sensato y hablo…

-Hola-Saludo la rubia que comenzó a avanzar a donde Michiru -¿Cómoda?-Pregunto

-Bastante- Dijo como respuesta mientras Michiru se incorporaba, Haruka se acerco sentándose cerca de Michiru quien le hizo espacio cerca de donde ella se encontraba, se quedaron en silencio mirándose y sonriendo

-Te extrañe-Confeso finalmente Haruka a la oji azul, Michiru acorto finalmente la distancia entre ellas abrazándola con premura, Haruka realmente no esperaba esta reacción de la chica y por unos instantes no supo como reaccionar, de un momento a otro se encontraba sumergida entre los calidos brazos de Michiru, no se había percatado hasta ese instante que su cuerpo estaba en completa tensión y ahora deliciosamente con lentitud se relajaba, la calidez de ese cuerpo, el perfume de su cabello.

Haruka no estaba muy acostumbrada a que la gente la abrazara, y se sentía incomoda cuando la gente lo hacia sin razón aparente, en muchas ocasiones se le hacia un gesto de hipócrita y vació, pero este momento no era como ningún otro, este era un gesto desinteresado e inyectado de un sentimiento tan profundo que la contagiaba hasta su punto más oscuro y sin darse cuenta ya correspondía el abrazo.

No supieron cuanto tiempo llevaban en esa posición, pero fue el suficiente para que sus corazones latieran al mismo compás y sus reparaciones se armonizaran con el viento que se seguía colando en la habitación, el sonido de las olas las arrullaba.

-Te he necesitado tanto-Dijo en susurro Michiru como confesando un secreto, con temor a que alguien estuviese lo suficientemente cerca para escucharla, como respuesta Haruka la atrajo más hacia si temiendo que esa misma persona la arrebatara de sus brazos

La desesperación hizo acto de presencia y ambas estrujaban el cuerpo de la otra temiendo que algo ocurriera, la ropa era tirada hasta los limites, la respiración de ambas se acelero, con movimientos lentos ambas movieron sus rostros buscando los de la otra.

Navego entre las olas de su cabello buscando la costa de su tersa piel, tocando con su mejilla la de Michiru quien había dejado de respirar en el instante en Haruka invadió su rostro con su suave caricia, Haruka delineo el rostro de Michiru avanzando con lentitud, deleitándose con el roce que provocaba calofríos en su columna, obligando a sus manos a apretar más el menudo y sensual cuerpo de Michiru, llego hasta la barbilla de esta y se separo unos milímetros del contacto de Michiru, los ojos de ambas ardían en deseo, el corazón de Haruka latía tan vehementemente que su pecho le dolía, su cabeza se partía en dos y un agudo dolor le venia desde la nuca hasta la frente, pues en su interior se debatía el hecho de tener a Michiru entre sus brazos sobre su cama en su habitación, la amaba con cada poro, con cada exhalación, con cada latido, la quería, la deseaba con locura

"Pero" no era correcto y por esa razón su cabeza se partía a la matad y su corazón palpitaba con más fuerza tratando con ello nublar su razón e inyectar esa adrenalina por todo su cuerpo para que cediera a sus deseos.

Podía sentir el subir y baja del pecho de Michiru sobre el de ella colapsando su entereza, los labios de Michiru estaban inyectados de un rojizo intenso como la más exquisita fruta en innegable invitación a ser degustada, sus mejillas acaloradas y sus pupilas dilatadas, respiraba el aliento que se escapaba de los labios que ahora entreabiertos se acercaban a los de ella.

Y es que no podía evitar acortar la distancia que la rubia había impuesto entre ellas, se aferraba por demás a su espalda si tiraba más de su camisa estaba segura de que la habría trizas y como deseaba hacerlo la sola idea de tocar su piel la excitaba, su cuerpo expedía un olor tan penetrante que nublaba sus ideas, su despeinada cabellera en la cual quería enredar sus dedos, sus verdes orbes se encontraban sumergidas en un oscura y salvaje deseo, sintió como Haruka la estrujo más a ella e inhalando con desmesurada fuerza conteniendo el aliento en su pecho para después soltarlo de a poco acompañándolo de un gruñido, no lo soporto quería reducir la distancia entre ellas, apretó más su agarre clavando sus uñas en la espalda de Haruka quien gruño con más fuerza mientras avanzaba al encuentro de los labios de la rubia.

Sintió las uñas de Michiru clavarse en su espalda su piel se erizo, sus pezones endurecieron y de su garganta se escapo un gruñido de deseo, cerro los ojos por impulso y cuando los abrió vio como Michiru se acercaba a ella su cuerpo pedía a gritos ese contacto.

Los labios de Michiru se estrellaron un milímetro debajo de los labios de Haruka quien en una micra de segundo había reaccionado, su cerebro la obligo a elevar su rostro lo suficiente para evitar el contacto directo con sus labios, algo dentro de ella grito, tembló de ira, pero tuvo que tragar esa amargura, con lentitud se alejo de Michiru y le sonrió intentando no hacer notar su frustración ante ella misma.

Michiru no supo como era posible que sus labios hubiesen terminado tan escasamente lejos de los de Haruka, pero ese destino fue suficiente para que regresara en si, soltó su agarre de Haruka quien se separo con una forzada sonrisa, su mente entro en un estado de confusión donde no sabía que ocurría, pero su instinto la salvo y sonrió de igual marea, no había nada que decir o hacer debían seguir como si nada hubiera pasado pues así había sido, nada había pasado.

Se soltaron con lentitud, sin dejar de mirarse la nostalgia lleno de nueva cuenta sus miradas pero pudieron respirar con tranquilidad una vez más, después un nuevo gruñido se escucho pero este no provenía de la garganta de la rubia precisamente, si no de su estomago, lo que provoco sonrojo en esta y un respiro de alivio en Michiru

-¿Veo que tienes hambre?-

-No-Negó rápidamente la rubia al hacerlo otro gruñido se dejo escuchar, haciendo enrojecer más a la rubia que se levanto de la cama, al hacerlo, sintió que sus fuerzas se habían quedado en los brazos de Michiru

-Si tienes hambre, y por lo que veo, mucha, que te parece si bajo te preparo algo de comer mientras tomas una ducha-

-Esa es tu sutil forma de decirme que apesto-

-Por el contrario- Dijo en un susurro –Anda ve, tengo mucho que contarte-

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Quince minutos después Haruka entraba a la cocina con un pantalón negro desgastado y roto con una camiseta blanca y la toalla colgando de su cabeza con la cual se secaba el cabello

-Ah, aquí estas-Dijo Michiru frente a la estufa

-¿Qué haces?- Pregunto la chica acercándose donde Michiru

-Croquetas-

-Genial- Festejo la rubia, en ese momento sonó el timbre cosa que extraño a Michiru

-¿Esperas a alguien?-Pregunto

-Este… si- Contesto torpemente Haruka en cuanto entro a su casa había olvidado cuan fue su apuro por llegar y ahora lo recordaba, bajo las manos que aun permanecían sobre su cabeza

-Oh-Fue la respuesta de Michiru

Haruka noto el tono de decepción en la voz de Michiru y quiso aclarar de quien se trataba la visita pero una vez más tocaron el timbre.

-Ah… ya voy-Grito –Michiru, disculpa pero….- Hablo con voz gruesa

-No hay problema, fui yo quien llego de improviso…-Michiru corto el gas y la flama se apago, le regalo una dulce sonrisa a Haruka mientras caminaba aun costado de Haruka con la intención de salir del lugar

-Espera- Haruka la sujeto por la mano antes de que pasara de ella –no se cuanto tiempo me tome hablar con esta persona, pero me gustaría que te quedaras, creo que son buenas noticias y quiero que te quedes-

Una vez más el timbre sonó seguido de de dos golpes sobre la puerta

-Ya voy-Grito una vez más Haruka para después situar su mirada en la de Michiru

Cargada de un anhelo, una suplica, con su firme mano Haruka aun atrapaba la de Michiru que ahora se mostraba pequeña y débil.

-Aquí me quedo- Le dijo la oji azul Haruka indago más en sus mirada para asegurarse que era verdad esa declaración y no fue hasta que estuvo completamente segura que partió a permitir la entrada de quien tocaba incesantemente el timbre

Haruka salio de la cocina camino por la sala y llego a la entrada principal seguida de lejos por Michiru, Haruka abrió la puerta y detrás de esta se encontraba un hombre de unos cuarenta y tantos con un uniforme negro, Michiru percibió como la espalda de Haruka se tensaba lo que ella supo era un gesto de sorpresa

-¿Haruka Tenoh?-Pregunto el hombre con voz fastidiada

-Si- Al hacerlo el hombre casi aventándolo le dio una tabla y una pluma

-Firme aquí como recibido-

-¿Cómo? – Haruka miro detrás del hombre mientras Michiru se estiro un poco par mirar por detrás de las dos personas afuera de la casa se encontraban dos personas más que parecían estar cargando una caja algo pesada

-Ah, si ya entendí-Dijo la rubia y firmo entregando nuevamente la tabla al hombre quien dio media vuelta y se retiro mientras que los hombres de afuera entraron a la casa cargando la caja, Michiru no entendía del todo pues se suponía que Haruka esperaba a una persona y no un pedido.

Cuando los hombres entraron a la sala Haruka cerro la puerta y camino hasta donde los hombres que en cuanto se cerro la puerta dejaron caer la caja que llevaban.

-Sabes es un poco impractico que vivas rodeada de arena- Dio uno de los hombres, quitándose la gorra que llevaba dejando ver así su cabellera castaña con algunas canas ya marcadas, de rostro amable pero facciones duras se acerco a Haruka y estrecho su mano.

-Bueno no sabía que su visita sería una fiesta de disfraces agente Manson-

-¿Agente?-Se pregunto Michiru

-Bueno dada las circunstancias así debió ser, quiero presentarte al agente Sutton, tal vez hayas oído de el se nos unió a la investigación hace un par de meses-El recién presentado un hombre mucho más joven que el primer agente, de cabello negro corto y ojos de un azul muy claro, Haruka estrecho su mano con la del hombre

-Mucho gusto, no sabe como agradezco su ayuda-

-Es nuestro trabajo, su padre hizo mucho por mi no tengo otra manera de agradecérselo-

-Señores –Dijo Haruka como recordando algo -Quiero presentarles a una amiga- Haruka le indico a Michiru que se acercara y asi lo hizo esta –Ella es Michiru Kaio-La joven estrecho la mano del agente Sutton quien le sonrió

-Un placer-Dejo el hombre

Después estrecho la mano del agente Manson quine pareció no tan agradable de cerca

-Mucho gusto señor-Dijo la chica

-Igualmente-Dijo con voz gruesa y cortante fijado su mirada en la gargantilla que portaba la chica, Michiru por reflejo cubrió el objeto llamando la atención de Haruka que sonrió al darse cuenta de que la chica portaba el obsequio que le había hecho

–Haruka debemos hablar- Y con ello dio a entender que Michiru no era bienvenida en la conversación

-Yo me retiro-Dijo la chica con educación pero antes de que diera el primer pasó

-No-Dijo Haruka –No tienes por que irte-

-Haruka son asuntos sobre…-

-No importa, puede quedarse, ella esta al tanto de mi situación-

-No creo que sea buena idea-

Haruka estaba apunto de reprochar pero Michir la retomo por el brazo haciendo que la mirara

-No pasa nada, mira voy a dar una vuelta por la playa y regreso en…-

-Media hora estará bien-El tono del agente Manson se volvió una vez más amable cosa que Michiru percibió de inmediato

-Pero…-Intento alegar pero Michiru le coloco un dedo sobre los labios

-No iré muy lejos, solo mira por la ventana si me extrañas mucho-Dijo como broma

-Ok- Accedo la rubia

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-¿Tu le regalaste esa gargantilla?-Pregunto Manson

-Si- Respondió la rubia

-¿Cuál fue su costo?-

-Perdón-Dijo Haruka tomando asiento frente a los hombres, ubicándose en un sitio donde pudiera observar a Michiru quien ya se alejaba caminando sobre la arena

-Eso es algo que no le incumbe-

-Haruka, con que dinero pagaste esa garantilla-

-De mi dinero-Dijo entono ofendido la chica, Sutton al notar el enojo de Haruka intento calmar su

-Haruka a lo que el agente Manson pregunta es si tomaste dinero de la cuenta que el fisco mantiene controlada o…-

-De donde aya sacado el dinero para comprar esa gargantilla solo me concierne a mí, es mi dinero en primer lugar-

-Haruka estas bajo investigación, sabes que te pueden arrestar si tocas un centavo de esa cuenta-

-Pues no se preocupe, no toque ese dinero, no soy estupida-

-¿Entonces?-Pregunto Manson

Haruka dudo un poco en responder miro la ventana donde visualizo a Michiru quien se quitaba las zapatillas para poder bañar sus pies en el agua que llegaba a la costa

-Guardo dinero por si se presenta una emergencia-

-¿Cuánto tiempo llevabas ahorrando ese dinero?-

-Cuatro meses-

-¿Cuánto te queda?-

-No voy a responder a eso-

-Bueno jamás e dudado en tu capacidad de atender las prioridades y el resto de las cosas así que no lo haré ahora-

-Se lo agradezco- Dijo con tono de alivio -¿Por qué los disfraces?-Pregunto Haruka con la vista clavada en la ventana donde podía ver a Michiru caminar a lo lejos, con sus zapatillas en la mano jugaba con el ir y venir de las olas mientras el viento despeinaba su cabello

-Bueno la razón principal es el paparazzi que acampa fuera de tu casa-

-¡¿Qué?!-Exclamo sorprendida -¿Cómo dice?- Haruka se puso de pie y camino hacia la ventana que estaba cerca de la entrada principal

-No te molestes, ya el agente Codec debió de haberse encargado de el, por eso quería hablarte, Haruka te advertí que te mantuvieras en perfil bajo y ahora estas en las paginas de sociales junto con tu novia-

-No es mi novia-Aclaro

-Pues eso es lo que quieren vender los tabloides y el que ella este hoy aquí no les ayudara en nada señorita Tenoh-Comento Sutton

-Dime Haruka por favor-Haruka camino hacia la otra ventana donde podía visualizar a Michiru y se quedo recargada en el marco de esta mirando a la chica agacharse

-Haruka-Llamó Manson –Alguien ha hecho algunas visitas a las cuantas de tus padres-

-¿Cómo?-Aquello llamo la atención de Haruka quien camino donde sus invitados, el señor Manson le extendió un fólder Haruka lo tomo y miro dentro de el, las hojas que este contenía eran una bitácora sobre los movimientos que se habían hecho en la cuenta fachada que el FBI había fabricado.

Esta cuenta tenía el fin de aparentar sustituir la anterior cuenta familiar, solo fue creada para darle una fachada de estabilidad a la familia y una falsa esperanza al fisco de mantener la cuenta congelada y poder decomisar el dinero de esta, mientras el FBI mantenía oculta a los Tenoh y trataba de localizar a los embaucadores.

-Esto fue hace unos días ¿saben quien reviso la cuenta?-Pregunto la rubia

-Un inexperto-Contesto Sutton –Logro entrar a la cuenta con un usuario falso pero solo en el modo de consulta-

-No eran ellos-Sentencio ha oji verde

-No-Afirmo Manson –Rastreamos la consulta del intento de hacker –

-¿Dónde?-

-Lo ubicamos aquí en California, con una cuenta de Internet corriente, con registro…-Comento Sutton callando de repente

-¿Si..-Dijo Haruka invitándolo a continuar

-Bajo el nombre de Kaio Michiru –

-Imposible- Declaro –Ella no, no lo haría-

-¿Qué tanto confías en esa chica?-

-Ya lo dije ella no lo hizo-

-¿Entonces quien?-

-No lo se-

-Haruka, los negocios de los Kaio no estaban tan alejados de los de tus padres, si ella esta indagando sobre las finanzas de tu familia puede tirar abajo toda la investigación, no podemos permitir que el fisco sepa la verdadera situación de tus padres, ya han girado una orden de arresto, la hemos mantenido a la sombra pero podrían deportarlos y juzgarlos por la evasión de impuestos, falsificación y otros cargos, sin contar que nosotros perderemos nuestros trabajos y seremos juzgaos por complicidad- Manson hablaba con serenidad pero sus palabras solo lograban alterar a Haruka

-Entienda ella no lo hizo, no tiene razón para hacerlo ella ya conoce mi situación completamente, ella sabe de la existencia de esa cuanta, de la mía y de todo lo demás-

-¿Pregúntale?-

-No lo haré, no tiene sentido simplemente no lo tiene-

-¿Estas segura que no fue ella?-

-Más que de cualquier otra cosa-

Manson miro la determinación de Haruka, suspiro y agito la cabeza mirando por la ventana a la chica

-Bueno, Haruka lo que verdaderamente me trajo aquí es esto-Manson saco de su bolsillo una hoja

-¿Qué es esto?- dijo Haruka leyendo una dirección electrónica

-Dentro de…-Manson miro el reloj de su muñeca –Quince minutos abriremos un enlace seguro con tus padres, tendrán una hora para conversar con ellos…-Manso miro la cara de asombro e ilusión de Haruka

–Escucharon los rumores, están preocupados de que te involucres en problemas con los Kaio-Dijo Sutton

-Por nuestra parte es todo-Ambos hombres se pusieron de pie –Haruka, has actuado espléndidamente todo este tiempo y has hecho todo lo que te hemos pedido solo te pido un poco más de paciencia, estamos cerca y después todo esto se acabara, podrás estar a tus anchas otra vez y con tu familia- Mientras decía estas palabras estrechaba su mano y apoyaba la otra sobre su hombro

-Ya estamos más cerca-Dijo Haruka

-Si, mas cerca-

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Haruka encendió la computadora e inicio su sesión esperando la hora indicada, estaba ansiosa, las manos le sudaban escucho la puerta abrirse y los pasos ligeros llegar hasta donde ella, no tuvo que voltear la mirada pues de inmediato el aire se lleno del aroma de Michiru.

-¿Todo bien?-Pregunto la recién llegada

-Creo que si-

-¿Puedo preguntar por que tanto misterio?-

-Te había comentado que la investigación es extra oficial, nadie puede saber que están ayudando a unos prófugos así que…-

-Ya-Comento Michiru entendiendo al tiempo que se percataba que Haruka no dejaba de mirar la pantalla de la computadora mientras tamborileaba sobre la mesa, comenzó a jalarse el lóbulo de su oreja en una señal de ansiedad.

-¿Estas bien?-

-Mis padres… voy a hablar con ellos en tres minutos-Su voz tembló ante el comentario

-¿Quieres que me vaya? –

-No… quisiera que los conocieras, pero… -A Haruka se le complicaron las palabras, quería a Michiru cerca, que sus padres la conocieran pero no quería que sus padres mencionaran algo de los que el agente Manson le había dicho

-Habla con ellos y cuando quieras presentármelos estaré aquí, terminare de prepárate de comer ok-

Michiru estaba de pie frente a Haruka que había girado su silla para estar de frente a la chica, mientras le explicaba a Haruka su plan no pudo evitar acariciarle el cabello, Haruka parecía tan pequeña y perdida en ese momento, vulnerable como nunca la había visto, sus ojos lucían como los de un niño que se había extraviado, su rostro triste con las claras señas de estar exhausta

-Sonríe-Le dijo la violinista acariciando su rostro, por reflejo Haruka agacho la cabeza en un intento de retener la mano de la chica en su rostro

–Tus padres no te deben ver triste o se preocuparan- Michiru se agacho para quedar a la altura de Haruka sosteniéndole el rostro con ambas manos -Estas agotada- Dijo acariciado las bolsas debajo de sus ojos –Pero hace un momento no lucias de esa manera déjame ver esa luz de tu mirada-

Haruka podía sentir el aliento de Michiru chocar contra su rostro, tenerla tan cerca, su mirada era tan hipnótica, sus manos tan calidas, le inyectaban confianza, disparaba sus sentidos, provocándole una excitante taquicardia…

-Así es, esa es la Haruka que tus padres deben ver- Michiru soltó el rostro de Haruka alejándose de ella

-Ya esta, ya esta, papa-Se escucho unas voces ansiosas surgir de las bovinas de la computadora, Haruka giro en la silla hacia la pantalla, su sonrisa no podía ser más grande, Michiru la contemplo un momento, suspiro mirando a los dos niños en el monitor que se peleaban por acaparar su propio monitor

-Gabol, Reinn-Dijo Haruka ensanchando más su sonrisa si acaso era posible

-Haruka-Grito uno –Mamá es Haruka ven, papá-

-Dios están enormes-

-No es cierto, Gabol sigue siendo enano-Dijo Reinn

-No tu eres el enano- Se defendió Gabol quien era el menor

-¿Cómo están?-

-Bien-Dijo Gabol

-Te extrañamos- Dijo Reinn con media sonrisa –Tengo una competencia de atletismo en un mes-Le informo

-Enserio-

-Si baje siete segundos de mi marca-

-Eso es genial…-Animo Haruka –Con eso deberías ser el primero de tu equipo-

-Y lo soy-Dijo muy orgulloso de si mismo, Gabol pareció enojado al ser dejado en segundo plano Haruka percatándose de eso pregunto

-Y tu Gabol que pasa, no has hecho más esculturas-

-Si entre a un concurso y gane-

-Eso fue hace siglos-Replico Reinn

-No es verdad, fue hace cinco meses exhibirán mi pieza en la plaza del pueblo-

-¿Cuándo?-Pregunto la rubia

-A finales de año-

-Me gustaría estar ahí… con los dos-

-¿Y por que no vienes?-Pregunto Gabol quien siendo el menor y con diez años de diferencia con Haruka comprendía menos cual era la situación de la familia -¿Por qué tu estas aya y no con nosotros?-

-La escuela- Dio como respuesta

-Pero aquí también hay escuelas –

-No como esta-

-No es justo-Reclamo Reinn que era seis años menor a Haruka –Antes estabas en todos los eventos que teníamos, y en nuestros cumpleaños, ya no vienes y tampoco llamas a mamá o a papá-

-No puedo hacerlo-

-¿Por qué?-Pregunto Gabol

-Es complicado-

-Mamá dice lo mismo pero no nos lo explican- Exclamo Reinn

-Debo quedarme aquí hasta que termine la escuela y arregle una cosas del trabajo de papá después iré con ustedes-

-Pues no vengas si no traes regalos- Dijo Gabol provocando risa en Haruka

-Si si no nos traes nada no te aparezcas- Recalco Reinn

-Lo tendré en cuenta-

-Ya niños dejen de chantajear a su hermana- Se escucho a lo lejos la voz de una mujer, despídanse que su papa y yo vamos a hablar con ella

-Aja-Dijo Gabol –Adiós-

-Si, nos vemos fea- Dijo Reinn

-Tu muy guapo no?-

-Claro yo soy hermoso-Dijo el chico pasándose la mano por el cabello

-Si claro-Rió Haruka

-Mi regalo tendrá que ser muy grande- Aclaro Gabol –Solo así podré presentarte con mis amigos, eso de que tu hermana sea un hipopótamo -

-Oye-Se quejo Haruka -Solo fue por un día- Declaro la chica

-Gabol-Amenazo la mujer el chico le saco la lengua y se despidió sacudiendo la mano frente a la pantalla

Michiru que seguía mirando rió ante los pequeños, los dos niños se levantaron de las sillas y se fueron

-¿Hipopótamo?-Pregunto Michiru desde su lugar Haruka giro en la silla

-Si tuve que trabajar de botarga, luego te cuento bien- Dijo y giro una vez más a la pantalla donde en uno de los asientos que fueron desocupados por los chicos se encontraba una mujer, al verla Michiru percibió el gran parecido que tenía con Haruka, de nariz un poco más afilada que la rubia y cabello de diferente tonalidad se notaba que era su madre, la mirada de ambas mujeres era idéntica

-Hola por aya-

-Madre-Dijo Haruka suspirando por algunos minutos se quedaron en silencio Michiru podía ver a la mujer en la pantalla y la espalda de Haruka que se notaba visiblemente nerviosa pues comenzó a jalar el lóbulo de su oreja

-Hay hija-Dijo finalmente al mujer sus ojos se empañaron en señal de contener las lagrimas - ¿Cómo estas?-

-Bien y ustedes, les a llegado el dinero-

-Si hija gracias, de eso quería hablarte-

-Que van a cambiar de cuenta, lo mando a otro nombre-

-Espera hay viene tu papa-Dijo al escucharse ruido poco después apareció el rostro de un hombre ocupando el asiento disponible

-Hola- Dijo un hombre rubio y de bigote, a Michiru se le figuro que veía una versión mayor de una Haruka caracterizada para la filiación –Ya saludaste a tus hermanos-

-Si ya me chantajearon no te apures-

-¿Cómo estas?-Pregunto

-Bien-Respondió una vez más

-Enserio?-Pregunto para confirmar la respuesta

-Si-Respondió con sencillez

-No es lo que Kevin nos dijo-Apunto su madre

-¿Kevin?... el agente Manson claro-

-Si, el agente Manson, Haruka Kevin me contacto hace un par de semanas pues esta un poco preocupado por ti- Dijo su padre

-El debería preocuparse por ustedes y no por mí, yo estoy bien-

-También recibí una llamada de la señora Kou- Dijo su madre

-¿Ah… que?-

-¿Dejaste la universidad?-

-¿Como obtuvo su teléfono?-Pregunto la rubia

-Yo se lo dio y le pedí que estuviera al pendiente tuyo, me llamo en cuanto se entero de que dejaste la universidad… ¿es verdad?-Pregunto su madre la mirada de ambos padres era dura y escudriñadora sobre todo la de su madre, ahora entendía de donde había aprendido a intimidar de esa manera la rubia su madre tenía una mirada fuerte que sumada con la del padre daba como resultado la que Haruka poseía

-Mama yo…-

-Si o no Haruka-Presiono la mujer

-Si-Respondió secamente la chica

¿Por qué?-

-Ya no tenía caso-

-¿Cómo que no tenía caso?-Pregunto su padre

-Te enojaste cuando elegía esta carrera decías que lo hice solo por seguir a Serena y tenías razón también dijiste que no encontraría trabajo y ahora te molestas-

-Si por que tú respondías que no te interesaba encontrar trabajo, que tú solo querías aprender y que al final te dedicarías al negocio de la familia-

-Y ya no hay negocio pero sigue habiendo familia, por eso deje la universidad, por ustedes para que estén bien-

-Nosotros estamos bien pero tu?- Pregunto su madre

-Estoy bien-

-No no lo estas, estas mucho más delgada, y esas ojeras, ¿Cantos trabajos tienes?-

-Que importa-

-Haruka-Llamo su padre

-Los que sean, con que ustedes y los niños estén…-

-Haruka-Llamo una vez más su padre Haruka se quedo en silencio y agacho un poco la cabeza, Michiru quiso acercarse y hacerle saber que estaba ella para apoyarla pero se contuvo y apretó sus manos

-Tres-

Los padres se miraron un segundo y luego a Haruka, sus rostros no escondían la sorpresa

-¿Cómo tres?-Pregunto su padre incrédulo

-A veces cuatro cando se surge algo-

-Haruka-

-Esta bien papá-

-No no lo esta, no tienes por que estarte matando de esa manera-

-Claro que si ustedes…-

-Nosotros estamos bien hija, entiende, tu padre y yo trabajamos agradecemos infinitamente tu ayuda, pero ya es hora de que pienses en ti, nuestras vidas cambiaron drásticamente, pero ya nos estamos amoldando tus hermanos están bien en la escuela, ya los escuchaste, la casa cada día esta mejor, nosotros estamos mejor, vuelve a la universidad- Pidió su madre

-No lo se-Respondió Haruka, el concepto de la escuela ya no estaba en su mente desde hacia mucho tiempo y ahora que ya había desertado

-Bueno si ya determinaste que no volverás…-Dijo su padre un tanto resentido

-Aun lo estoy pensando-Declaro Haruka

-Que bueno-Dijo soltando el aire –Haruka date un descanso, preocúpate por ti ok, has demostrado una madures excepcional y me siento, nos sentimos muy orgullosos de ti, te damos las gracias por ayudarnos a rehacer nuestras vidas pero ahora debes ocuparte en rehacer la tuya, disfruta tu casa y tu tiempo, cuando esto se soluciones estaremos aquí esperándote muy felices- Dijo su padre Haruka se quedo en silencio, la mirada se ambos era dulce y le regalaban una calida sonrisa a su hija que se tallaba el cuello

-Empezando por dormir-Dijo su madre lo que saco una pequeña risa de los labios de Haruka –Escuchamos que sales con alguien-

-A no, es una amiga, quiero presentárselas-Haruka giro sobre su silla y se levanto, antes que Michiru pudiera hacer nada Haruka ya la había sentado en el lugar que ella estaba ocupando

-Mamá, papá, ella es Michiru Kaio, es quien se encarga de alimentarme los fines de semanas y uno que otro día más-Dijo una sonriente Haruka ambas personas miraron a la chica con una muy calida sonrisa su padre frunció el entre cejo unos segundos y después recompuso la sonrisa

-Mucho gusto –Dijo la mujer agitando la mano - Soy Yohana y el es mi esposo Yaimex-El hombre solo asintió con la cabeza

-El gusto es mió señores, Haruka me ha hablado mucho de ustedes-

-Mm-Gruño la mujer fingiendo mala cara –Conociendo a mi hija, seguramente puras cosas malas-

-Todo lo contrario señora-

-Bueno te agradezco que le des de comer al pozo sin fondo que tengo por hija-

-Oye sigo aquí- Como respuesta se encontró con una mujer de cuarenta y tantos sacando la lengua

-Fea-Le dijo Haruka

-Lo bueno es que te pareces a mi- Se mofo la madre

-Quisieras, yo soy hermosa y perfecta- Se jacto Haruka e imito el mismo gesto que momentos antes había hecho su hermano Michiru veía divertida la escena notando como los tres Tenoh tenían un sentimiento de nostalgia al interactuar entre ellos…

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-Son muy agradables tus padres-Dijo Michiru comiendo un poca del palto de Haruka que arrasaba con la comida

-Lo difes pof que nof fon… tus padres-Dijo Haruka tragando su bocado Michiru contemplaba como el animo de Haruka había aumentado como nunca estaba radiante de felicidad que la contagiaba haciéndola casi olvidar la razón de encontrarse ese día con ella

-Haruka-

-¿Mmm?-Dijo esta levantando el rostro del plato, se veía como un niño pequeño que comía a toda prisa para poder salir a jugar cosa que provoco sonreír a Michiru

-No sabes cuanto te eche de menos-Le dijo la peli verde Haruka se alejo de la comida y miro a Michiru –Todo se hizo un caos estos días y lo peor es que no estabas ahí-

–Lamento haberte provocado tantos problemas-

-No digas tonterías, soy yo la que te metió en problemas, tu no podrías estar ahí llamando la atención de la prensa y es lo primero que yo provoco y mira como…- Michiru se paso el cabello detrás de la oreja intentando ocultar el rostro mientras hablaba atropelladamente

-Hey, hey-Interrumpió Haruka tomando la mano de Michiru –Ya paso, aquí estamos y eso es lo único que me importa- Dijo regalándole una sonrisa Michiru levanto el rostro para mirarla y no pudo evitar reír al ver el rostro de la rubia

-Eres un desastre-Dijo tomando una servilleta para limpiar el rostro manchado de comida, era bastante extraño tener que limpiar el pómulo de Haruka cuando normalmente uno come por la boca y no por los ojos, Haruka se dejo limpiar sin despegar la mirada del rostro de Michiru, era realmente una bendición tenerla una vez más a su lado, y es que ya lo había admitido consigo misma.

No era capaz de estar un solo día sin ver a Michiru, era como una adicción tenerla cerca, el aire era pesado sin su aroma en el, la necesitaba cerca y eso era realmente doloroso por que sabía tarde o temprano ese paraíso a su lado desaparecería la adicción crecería y por mucho que deseara una dosis mayor jamás la obtendría

-Deja yo lo hago-Haruka alejo la mano de Michiru de su rostro y le quito la servilleta con la que la limpiaba, el movimiento de la rubia tomo desprevenida a Michiru

-Tu padre es muy serio verdad?-Comento Michiru tratando de iniciar conversación

-Ah…si algo, comparándolo con mi madre si, por que lo dices?-

-Solo me pareció-

-Es que mi padre tiene la idea de que cada chica con la que frecuento es mi novia y aun le cuesta hacerse a la idea, ya sabes, soy su única hija la mayor y todo eso, cuando me comprometí con Serena no quiso verme casi un mes, se le paso el enojo y como si nada-

-Sabes, mi padre es casi como el tuyo solo que…-

-Con los chicos-Acomplejo Haruka

-Si con los chicos-Rió un poco, después comenzó a jugar con una migaja sobre la mesa Haruka la observaba –El llego hace semana y media-

-¿Cómo?-Pregunto la rubia -¿Tu padre esta en la ciudad?-

-Aja, y le encantaría conocerte, Edward organizo una cena la próxima semana y mi padre me pido te invitara-

-¿A mi?-Haruka trago con dificultad ella jamás había tenido buena relación con los padres de nadie a excepción de los Kou –Yo creo… no es buena idea-

-¿Qué dices?-Pregunto la chica -¿Por qué?-

-Bueno, digamos que yo no soy... am, como decirlo, los padres me odian-Dijo sin más declaración que tomo de sorpresa a Michiru

-No es broma, en verdad los padres me odia, es como un plan macabro hecho por algún extraño sujeto que se la pasa echando maldiciones a la gente que es perfecta como yo, tienen envidia de nosotros y nos mandan estas maldiciones, no te rías es enserio-

-Hay Haruka que explicación más absurda-

-Es la verdad, los padres no me quieren, me odian-

-Por supuesto que no, mi padre te adorara-

-Todos dicen que soy mala influencia para sus hijos, hijas, mascotas, el caso es…-Michiru puso un dedo sobre los labios de Haruka que de inmediato guardo silencio

-Quiero que conozcas a mi padre, se que le vas a caer bien, me ha preguntado todo lo que se de ti y esta ansioso por conocerte por favor yo ya conocí a los tuyos-

-Si y estaban a un continente de distancia-

-Haruka-Michiru utilizo el mismo tono que ocupo el padre de la rubia

-Ok-Acepto la chica como reflejo segundos más tarde se percato de la trampa

-Bien ahora por que no vas a descansar que buena falta te hace-

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Cerró las cortinas para así evitar que el sol impidiera el sueño de la rubia que entre bostezos llego a su habitación.

-Si renuncio a la cafetería-Dijo bostezando podré dormir más tiempo

-Podrás regresar a la escuela-Cometo Michiru Haruka que estaba sentada sobre la cama miro a la chica que seguía cerrando las cortinas de la habitación

-¿Cuado ser la cena con tu padre para arreglar mis horarios?-

Michiru noto como Haruka cambio de tema y no quiso insistirle

-El viernes por la noche-

-Ahí estaré- Apunto la chica con voz neutra miro el rostro de Michiru respiro profundo

–Nos vemos- Dijo secamente

Michiru se quedo parada a mitad de la oscura habitación, estática, el tono de voz que Haruka había empleado era uno que ya no había escuchando en tanto tiempo que le helo la piel, dejando sus pulmones vacíos y su corazón se detuvo, aquello le había dolido de tal manera…

-Descansa-Dijo saliendo de la habitación lo más rápido que pudo

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-¿No crees que fuiste ruda?-

Haruka y Seiya mantenían una llamada mientras la chica ya salía de casa para ir una vez más a su trabajo, tenía que haber descansado más, pues casi le fue imposible conciliar el sueño, en la casa el aroma de Michiru había desaparecido con una rapidez asombrosa y lo único que le quedo a Haruka fue un remolino de ideas que no la dejaban descansar hasta que agotada durmió para despertar un par de horas después nada lista para ir a trabajar y tener un extenuante día pues a la mañana siguiente tenia que presentarse en el taller y mas tarde en la cafetería, había decidido que renunciaría después de su pago de ese mes, en ese momento ponía la corriente a Seiya sobre lo acontecido esa parte.

-Si lo se pero…-Haruka se detuvo aun le faltaban algunas calles para llegar al local, las calles no eran muy iluminadas y eran bastante peligrosas a esa horas, milagrosamente a Haruka jamás le había ocurrido nada, agotada mentalmente se apoyo contra el muro de un edificio y suspiro con pesadez –Tengo que aprender a vivir lejos de ella y se que soy incapaz de alejarme de ella…-

-¿Por eso pretendes alejarla de ti?-

-¿Qué más si no?-

-Harás que te odie y terminaras odiándote si eso pasa, esto no es lo mejor para ninguna-

-No encuentro otra salida, Seiya, dependo de ella como nunca e dependido de nadie y no puedo vivir de esta manera, prefiero romper mi corazón a esperar que ella lo haga-

-¿Y haz pensado en ella?-

-Ella estará bien-

-¿Con quien con el mediocre prometido que tiene?- Haruka no respondió a eso, no quería pensar más en ellos dos juntos, y el saber que las ultimas dos semanas las había pasado a lado de Edward mientras ella se hundía en su soledad y en el desconcierto, saber que en un futuro no muy lejanos ellos estarían unidos de por vida.

-Te llamo luego, debo trabajar-Seiya suspiro del otro lado sabía que Haruka estaba evitando responder

-Ok, regreso en dos días y hablaremos de esto-

-Como quieras-Dijo la chica y corto la llamada aun permaneció un tiempo más recargada sobre el muro faltaba casi media hora para comenzara su turno no quería problemas por lo cual llegar temprano tal vez si llegaba temprano tendría buena suerte en no toparse con su gerente…

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Haruka no se esperaba que la cena fuera una reunión de negocios pero algo comenzó a sospechar cuando una limusina la recogió fuera de su casa para dirigiera a la de Michiru.

Al llegar observo la larga fila de limosinas o carros de lujo que estaban estacionados fuera de la muy iluminada casa, camino por el jardín encontrándose con algunos conocidos de su padre, saludo con la mano sin dejar de caminar esquivaba a gente y meseros que le ofrecían bocadillos y bebidas, antes de llegar a la entrada de la casa su mano fue sujetada miro hacia abajo encontrándose dos blancas y delicadas manos envolver la suya, de apoco levanto la mirada observando las femeninas curvas cubiertas por la tela de un vestido azul cielo demasiado familiar.

Michiru se había quedado impresionada por la apariencia de la rubia, a lo lejos no la había reconocido portando un traje Prada de color gris con el cabello hacia atrás dejando atrás ese toque de revendía, de no haberla visto ya antes con un aspecto similar no la hubiera reconocido además el verla fruncir el seño ante tanta gente con ese gesto tan particular de ella no le dejo duda alguna a Michiru, aquella espectacular y sexy joven no era otra que Haruka Tenoh la chica que se colaba en sus pensamientos cuando ella trataba de alejarla a toda costa, hizo un esfuerzo sobre humano para no tirársele encima y solo tomarla por la mano pero eso era suficiente para erizarle la piel.

-La noche se me ha hecho eterna-Dijo Michiru con alegría –Que bueno que llegaste, temía que no vendrías-

-Dije que vendría no es así-Dijo soltándose del agarre de Michiru, se aclaro la garganta y miro alrededor –Pensé que sería solo una cena- Apunto la rubia haciendole ver la cantidad de gente que había en el lugar

-Edward no sabe hacer cosas sencillas-

-Ya veo-Haruka trataba de ser seca con Michiru y esta lo noto casi de inmediato ignoraba cual era la razón por la cual Haruka se estaba haciendo tan seca y fría con ella pero en el fondo pensaba que era lo mejor

-Vamos, quiero que veas a papá- Sin importarle que Haruka la rechazara le tomo por el brazo y camino con ella entre la multitud, Haruka vio el flash de las cámaras de los reporteros que como siempre eran invitados indeseados pero indispensables para ese tipo de reuniones.

La casa había cambiado en su totalidad, Haruka que siempre había pensado que era demasiado grande para una persona ahora que resguardaba a tanta gente estaba segura que era demasiado grande, la sala resguardaba a algunas parejas que se trasladaban al mismo lugar al que Michiru guiaba a Haruka, pasaron de largo por el lugar pues su destino final era el jardín trasero con muchas mesas y una pista de baile era el lugar con más gente en toda la casa.

Un par de veces tuvieron que detenerse para saludar a algunos antiguos conocidos por Haruka quien parecía ser el centro de atención pues la gente no dejaba de apuntarle discretamente, el flash de las cámaras no paraban al igual que las murmuraciones, ese ambiente era por demás asfixiante, las manos de Haruka comenzaron a sudar a por mayor, su respiración se hizo dificultosa y la cabeza comenzaba a palpitarle.

-Ahí esta- Se despejo en el instante en el que recordó que Michiru estaba su lado, tomando aire miro en la dirección en la que Michiru tenía clavada la mirada

-Le e hablado mucho de ti, tiene tantas ganas de conocerte, hacia mucho no me sentía tan feliz y esta noche es perfecta, tengo las personas que más quiero a mi lado- Dijo regalándole una calida sonrisa.

A Haruka se le helo la sangre, su músculos se volvieron duros, dentro de ella algo agonizaba de un profundo dolor, por un instante sintió las más enormes ganas de llorar, pero lo disimulo devolviéndole la sonrisa.

-No estés nerviosa le caerás bien- Afirmo la chica al sentir la tensión en el cuerpo de Haruka quien solo supo desviar su mirada a la pista de baile donde algunas parejas disfrutaban de la música

-¿Qué tal eres bailando?-Pregunto de la nada Michiru

-¿Eh?-Haruka la miro mientras comenzaron a caminar hacia el padre de la chica

-¿Tan mala?- Dijo riéndose Haruka se hizo la desentendida tratando de caminar llegaron hasta su destino final -Papá- Llamo la joven, entre un circulo de cinco hombre el que se encontraba a espaldas de ellas giro al escuchar el llamado de Michiru, se disculpo con los hombres con quien hablaba y avanzo hasta las chicas.

Alto de cabello negro con algunas canas, blanco de mirada altiva y celeste, ese era el padre de Michiru, el hombre no le intimido a Haruka en realidad era como tantos rostro que había conocido, nada espectacular pero el simple hecho de ser e padre de Michiru le hacia sentirse insegura, y eso le molestaba, acausa de eso el gesto de su rostro era extraño, el hombre miro a Haruka con curiosidad ante el rostro de la chica, que con el entre cejo fruncido, la boca tan apretada que parecía una línea finísima en el rostro, sus ojos se movían en muchas direcciones sin poder estar en un lugar fijo, era como ver a un niño pequeño enojado

-Te extrañe-La voz de Edward interrumpió el escudriño del padre a Haruka, Edward se situó a la espalda de Michiru abrazándola por el abdomen provocando que esta se soltara del brazo de Haruka.

En cuanto esta percibió la presencia del joven ingles su rostro cambio drástica mente, su entrecejo se frunció más, sus ojos finalmente detuvieron se danza descontrolada, sus labios se separaron dejando pasar así el aire que era exhalado con fuerza innecesaria pero Haruka controlo esos gestos recomponiéndose por completo, y como si nada hubiera pasado se dirigió hacia el hombre.

-Buenas noches-Saludo con soltura –Soy Haruka Tenoh- Dijo levantando su brazo

El hombre miro a Haruka sus ojos mostraban extrañeza miro rápidamente a Michiru quien trataba de separarse del abrazo inoportuno de Edward, como acto de reflejo estrecho la mano ofrecida y al ver que su hija fue interrumpida antes de las presentaciones el mismo lo hizo como ya lo había hecho la rubia

-Emmet Kaio-Mucho gusto

-Edward- Se quejo Michiru intentando soltarse del agarre de su novio, Haruka hizo un esfuerzo por no voltear el rostro, el ingles soltó delicadamente a Michiru quien se acerco a Haruka una vez más notando que esta mantenía la vista al frente con el rostro serio

-Bueno, no esta por demás, Haruka el es mi padre, papá ella es Haruka la amiga de la que te hablado-

-¿Así que tu eres la chica que a hecho tanto escándalo?-Dijo el hombre con seriedad Haruka no movió ni un músculo ante el comentario

-Papá-Llamo Michiru con voz de reproche

-Y le debo a usted y a su hija una disculpa por los problemas ocasionados-

-No Haruka como le dije a mi papá no es culpa tuya ni de nadie-Dijo la chica haciendo énfasis en cada palabra pero el señor Kaio no cambio su gesto serio

-Aun así me disculpo señor Kaio espero que el incidente no afecte aspectos importantes en su vida- La forma en la que Haruka hablaba le era totalmente desconocida a Michiru, ese palabrerío frió directo y vació era el mismo tono que utilizo en un principio con ella, y le desagradaba.

-No te preocupes tanto Haruka Emmet sabe que eran solo chismes incoherente no es así Emmet- Edward se acerco a Haruka apoyándose en el hombro de esta, la mirada que le dirigió al chico no podía haber sido más fría pero Edward no se percato de ello pues estaba mirando al señor Kaio que a su vez lo miraba.

-Vamos, disfrutemos de la velada, Michiru estaba ansiosa por que ustedes se conocieran-Dijo Edward tratando de esa manera de interceder por Haruka a quien le incomodaba la presencia del ingles.

-Buenas noches-Los hombres que anteriormente charlaban con el padre de Michiru se acercaron donde ellos, el primero en saludar fue un hombre de edad algo avanzada, de cabello canoso y traje azul marino, dueño de una cadena de tiendas en la cual el padre de Haruka vendía sus muebles, los otros hombre le eran lejanamente familiares a Haruka, había coincidido con ellos en reuniones similares.

-Señor McMahon-Saludo Haruka estrechando la mano del hombre

-Haruka Tenoh, que sorpresa verla por aquí, hacia ya mucho tiempo que no la veía en reuniones como esta-

-Me temo que la escuela me a mantenido ocupada para socializar como antes-

-Ya veo, ¿y como están tus padres siguen de viaje?-

Y ahí estaba lo que Haruka había estado evitando por poco más de un año, estaba ahí en la boca del lobo con antiguo socio de su padre que como muchos otros se habían sorprendido por la inesperada ruptura en los negocios y su muy improvisado viaje sabático.

Ante la pregunta Michiru miro a Haruka y noto como su cuerpo se tenso, estaba seguro de que ningún otro había percibido ese gesto, nadie conocía tan bien los movimientos de la rubia como ella, Michiru podía percibir cualquier cambio en la chica por muy mínimo que fuese, aun con la tensión en su cuerpo, levanto el mentón de manera altiva, sus ojos se oscurecieron gradualmente, su espalda quedo completamente erguida ensanchando así su espalda y pecho.

-Si, ahora se encuentran en Moscú- Contesto Haruka con una voz decíbeles más gruesa que hacia un momento

-Vaya, Moscú-Dijo con falsa sorpresa el hombre –Ese viaje suyo se a prolongado demasiado ¿no lo crees?, ¿que pasa con el negocio?-

-El negocio va bien, mis padres pueden prolongar cuanto quieran ese viaje a mis ojos merecen esas vacaciones-

-Claro gastar millones es un trabajo muy arduo-Se burlo otro creando una risa general, Haruka solo sonrió forzadamente, Michiru se sentía tensa en ese ambiente pero su cerebro no lograba buscar una solución para alejar a Haruka

-Si muy arduo señor Sikten su esposa debe saberlo mejor que usted- Apunto Haruka era bien sabido las cuantiosas deudas que la esposa generaba, después de una mala racha el hombre había quedado casi en la bancarrota de no ser por un préstamo que el padre de Haruka le había hecho hacia ya casi ocho años, la risa se hizo presente una vez más.

-Sabes Tenoh-Dijo un hombre el más joven del círculo, Joel Taras un soltero con poco más de treinta años, Haruka solo lo había visto una vez y en realidad no había sido en una cena o reunió normal si no en un bar gay -Muchos nos preguntamos que pasa con los restoranes de tu madre, la mayoría han cerrado- Dijo para después beber de su copa

-Si mi madre pensó en remodelarlos un cambio drástico en su aspecto, aun no sabe que hacer es uno de los propósitos del viaje dice ella que buscara así la inspiración-

-¿En verdad?- Dijo con aire de incredulidad –Sabes lo preguntaba por que hace un par de meses un amigo mió adquirió la sucursal que tenían en Boston y oí que también esta en venta la que estaba en Florida- Haruka parpadeo ante el comentario después sonrió

-Si así es-Dijo tomando a la ligera el comentario dio parcialmente la vuelta para detener a un mesero que llevaba bebidas, el hombre al verla le ofreció una que la chica tomo –Gracias-Le dijo el joven se retiro y prosiguió con su camino Haruka regreso su atención a la conversación –Fui yo quien tomo la decisión de vender esas sucursales-Dijo tomando un trago de su copa –Estoy pensando en ofrecer otras más no es algo seguro pero estoy considerándolo-

-¿Y cual es la razón por tan drástica decisión?-Pregunto el padre de Michiru, Haruka parpadeo una vez más todos los ojos estaban puestos sobre Haruka, Michiru deslizo su mano entre la de Haruka, esta sintió el tacto de la violinista y un corriente corrió por su espalda erizándole la piel, de inmediato se deshizo del contacto de la oji azul y metió su mano al bolsillo de su pantalón

-No debería decirlo sobre todo por que hay un conocido de uno de los compradores-Dibujo una falsa sonrisa –La verdad es que esas sucursales son las que generan menores ingresos en la cadena, hay que deshacerse de los eslabones débiles no es verdad- Ensancho aun más su sonrisa –Dígale a su amigo que no se aceptan devoluciones- Una vez más risas

-¿Entonces no te preocupa que las acciones de tu familia hayan bajado dos puntos en estos días?- Pregunto Edward interrumpiendo las risas

-Vaya Edward estas más enterada de las acciones de mi familia que yo, ¿Cómo te enteraste, las acciones de mis padres son privadas?, me obligas a cortar algunos otros eslabones débiles-

-No seas tan drástica, ya sabes que la información siempre se filtra-

-Si- Haruka tomo otro trago de su copa Taras saco una cigarrera y ofreció a los presentes, Haruka tomo un cigarrillo, antes de que alguien lo pidiera uno de los meseros ya encendía cada cigarrillo.

-Haruka-Llamo Michiru –Penseque ya no fumabas- Alego la chica, Haruka la miro sonrió y soltó el humo lejos del rostro de la chica

-Aun así Edward, dijo Haruka como si Michiru nunca hubiera hablado –Ya nos recuperamos de ese pequeño bache, no te preocupes proteger los intereses de mi familia es lo primero para mi-

-Bien dicho Haruka- Felicito Emmet, Haruka le regalo la primera sonrisa sincera que esbozaba en la noche aunque nadie más que Michiru se percato de ello

-Y por eso se deshacen de las buenas alianzas financieras-Espeto McMahon

-Como dije solo nos deshacemos de los eslabones débiles-

El comentario de Haruka no le cayo en gracia al hombre, el enojo se dibujo de inmediato en su rostro, que se tiño de un rojizo, sus ojos se abrieron más de lo normal y el cigarrillo que sostenía en su mano era apastado por la presión que ejercía en el, por su parte Haruka levanto un milímetro más el rostro al igual que su ceja izquierda en un gesto de querer ver la reacción del hombre pero no logro visualizar lo que sus palabras habían provocado en el hombre pues frente a ella se coloco Michiru.

-Bailemos-Dijo de la nada

-¿Cómo?-Pregunto pues la propuesta la tomaba por completo desprevenida

-Hija-Dijo Emmet con tono molesto

-Solo un baile papá-Dijo la chica sin prestar mucha importancia al asunto

La intervención de Emmet le dio tiempo a Haruka para tomar control de si misma

-No me apetece por el momento-Dijo Haruka con voz neutra alejándose un paso de Michiru gesto que fue notados por todos

Michiru miro con tristeza el rostro de Haruka, le dolía, su pecho era oprimido con mucha fuerza, solo por el hecho de escuchar esa voz tan seca, muerta, el sentirla tan esquiva, tan lejana e incomoda, esa no era Haruka, era un maniquí hueco que mostraba una vulgar y pobre imitación de la verdadera Haruka.

-¿Qué tienes?- Michiru se sorprendió a ella misma al escuchar su propia voz pronunciar aquellas palabras que tenía previstas para un momento en el que pudieran estar en privado

-Hambre-Dijo en un tono cínico

-Igual que todos, por que no tomamos asiento pronto se servirá la cena-Emmet aprovecho el momento para despejar el área y así calmar las aguas, había presenciado a una inteligente chica que no se dejo intimidar ante las preguntas y la indiscreción a su alrededor, aunque sus palabras hirientes y cínicas no le causaron la mejor impresión si le dejaron la idea de que la chica tenía valores muy marcados con respecto a su familia un hecho que le daba un voto de admiración.

-Vamos chicos, permiso señores- Se despidió Emmet los hombres asintieron con la cabeza

-Señores-Dijo Haruka caminando aun lado del hombre Edward se despidió de igual manera tomando a Michiru del brazo para seguir a Haruka y Emmet a la mesa dispuesta para ellos, no habían dado ni cuatro pasos cuando Michiru se soltó del brazo de Edward y alcanzo a Haruka, esta no tuvo ni que voltear pues sabía que era Michiru quien la tomaba del brazo.

-Malditos reporteros-Pensó la rubia cuando un flash la deslumbro paulatinamente

–Michiru si quieres bailar hazlo con Edward- Dijo con una suave voz – Te prometo bailar contigo más tarde- Dijo con voz muy queda

-Michiru, Haruka tiene razón, ve a bailar con Edward te esperaremos en la mesa, solo no tarden ya esta por servirse la cena- Dijo Emmet tomando a hora el del brazo a Haruka para encaminarla a la mesa

-Sabes Haruka una vez coincidí con tu madre en una opera en Viena te le pareces enormemente- Emmet alejo a Haruka de Michiru, que fue alcanzada por Edward

-Todos dicen que me parezco a mi padre-Se escuchaban los rezagos de la conversación de los dos mientas se alejaban

-¿Todo bien?-Pregunto Edward Michiru cavilo un poco en la pregunta, miro a Haruka que ya hablaba con soltura

-Tal vez solo estaba nerviosa- Pensó giro el rostro para mirar a Edward sonriéndole

-Vamos a bailar-Dijo de la nada Michiru y lo jalo a la pista.

Por su parte Haruka conversaba amenamente con el hombre, resultaba hasta el momento y sin contar el incidente con aquellos hombres que esa noche sería una velada amena, Emmet contaba a Haruka algunos incidentes en su viaje, sobre los lugares que hasta el momento Michiru le había llevado a conocer, le sorprendía que la chica hubiera llevado a su padre a todos los lugares a los que ella la había llevado, mientras la comida les era servida, era un verdad que Haruka estaba hambrienta, en cuanto había terminado su turno en la tienda, fue a la cafetería y de ahí al taller mecánico, apenas le había dado tiempo de llegar a su casa, tomar una ducha y estar a tiempo para cuando la limusina fue a recogerla…

-De pronto le dije que quería un helado, y dijo, papa conozco una heladería sensacional te va a encantar-Emmet intento imitar el tono de Michiru lo que causo gracia en Haruka –Me llevo al otro lado de la ciudad puedes creerlo-

-Se me a abierto el apetito-Dijo Michiru tomando asiente frente a Haruka, de inmediato les fue servida la comida a los dos jóvenes

-Espero no le hayas contado nada vergonzoso sobre mi papá-

-Por que todos los jóvenes creen que los padres solo sabemos decir anécdotas vergonzosos de sus hijos-El comentario saco una risa de los jóvenes…

Terminaron de cenar con algunos comentarios (en opinión de Haruka) desatinados por parte de Edward que preguntaba una y otra vez sobre la bolsa y cuales eran los mercados más prósperos en la actualidad…

-¿Bailamos? –Pregunto Michiru a la rubia esta miro el rostro del padre de la violinista que se molesto ante la insistencia de su hija a bailar con su amiga -Prometiste que bailarías conmigo- Arremetió antes de que Haruka le diera alguna negativa

-Más tarde-Respondió esta

Michiru miro recelosa a Haruka, soltó una risa tomo a Edward de la mano –No te vas a escapar Tenoh-Amenazo –Vamos Edward- El chico sonrió y se puso de pie siguiendo a Michiru

-¿Ha disfrutado de su estadía en California señor?- Comento Haruka mirando de reojo la pista de baile frente a ella, en especifico a dos de los bailarines, Edward guiaba con maestría a Michiru por la pista, ambos se pavoneaban de manera deliberada, sintió un pequeño pero fuerte pinchazo en la nuca, se obligo a si misma a alejar sus ojos de aquella "encantadora" imagen –Se de ante mano que Michiru esta disfrutando de su compañía, lo a extrañado mucho señor Kaio-

-Como yo a ella, pero esa necedad de venir a estudiar aquí, no quiero decir que sea un mal lugar- Se disculpo de inmediato el hombre

-Yo no pensaba eso- Eximo Haruka

-Para mi es un capricho de ella y sabe que eso es lo que pienso pero aquí estamos no es así-Dijo soltando el aire y una risilla

-Sabe señorita Tenoh-

-Dígame Haruka señor- Mientras hacia una seña a un mesero, el joven comenzó acercarse y Haruka hizo una seña con dos dedos indicándole que quería un cigarrillo, el pinchazo en la nuca la estaba volviendo loca pero la charla del señor Kaio lograba relajarla algo.

-En ese caso, Haruka –Haruka asintió con la cabeza encendiendo el cigarrillo -Me has impresionado, estas muy involucrada en los negocios de tu familia-

O hasta ese momento lo había conseguido

-Es normal- Dijo de manera cortante pero sin sonar grosera

-Tal vez, en un pasado me interesaba que Michiru mostrara ese mismo interés en nuestros negocios, pero ella se distraer con facilidad, no es que sea desobligada se que sabría manejar la empresa con mucho éxito, pero de igual manera se que a ella le interesan otras cosas y que quiere hacer algo diferente a encerrarse en una oficina todos los días, yo quiero algo diferente para ella, por eso me gusta que este con Edward, es un joven prometedor y se que la hace feliz-

La conversación se estaba tornando muy torturante para Haruka quien miro una vez más a la pareja.

-Digo esto por que Edward esta interesado en ampliar sus negocios y al parecer desea adquirir acciones de la empresa de tu padre a estado investigando y se a convencido de invertir con tu familia, muy pronto Edward se convertirá en el esposo de Michiru y por lo tanto la persona quien la cuidara-

-¿No entiendo que es lo que pretende decirme?-Pregunto incomoda Haruka

-Haruka te haz convertido en alguien muy especial para Michiru de no ser así no estaríamos hablando en este momento, y ahora quiero preguntarte, ¿si Edward invierte con tu familia aseguras que será una buena opción?, Edward es el futuro de Michiru y quiero asegurar ese futuro-

Muy despacio como analizando la pregunta Haruka deposito la ceniza que se había acumulado en su cigarrillo, jamás ninguna persona la había hecho sentir tan estupidamente impotente, ese hombre sin darse cuenta le estaba echando en cara que ella no tenía nada, absolutamente nada que ofrecerle a Michiru, ella no era nadie, no era lo suficientemente fuerte para protegerla, ni valiente para enfrentar a ese hombre con la cabeza en alto, ni tenía el coraje para aceptar en voz alta lo que sentía por la chica y por eso llevaba días evadiéndola, pero no podía, era tan débil, no podía alejarse de ella

-Me gustaría decir- De alguna parte de ella su orgullo se alzo y pudo hablar –Que si Edward comprara acciones de la compañía de mi padre sería una muy buena inversión, pero lamento decirle señor Kaio que mi padre no esta interesado en vender a ajenos acciones de la compañía, ni ahora, ni nunca-Mientras decía aquello veía a Michiru abrazada de Edward quien le hacia un comentario cerca al oído y esta reía por ello.

La punzada le perforaba la garganta esta segura de que no podía pronunciar palabra alguna, todo pasaba en cámara lenta, su cuerpo ya no podía soportar el dolor que estaba sintiendo, su cerebro trabajaba a mil por hora, buscaba un escape, necesitaba salir de ahí, huir del dolor...

-Si me permite-Su voz se había escuchado fatal –Pero note que la señora Affleck esta presente, y si no voy a saludarla es por seguro que se lo hará saber a mi madre, con su permiso- Se levanto con lentitud pero sentía que todo su cuerpo temblaba

-Si claro ve- Dijo el hombre quien pedía aun mesero que se acercara, Haruka aprovecho el momento para alejarse lo más rápidamente posible, cruzo la pista de baile a algunos pasos de donde estaba Michiru con Edward, recorrió con rapidez el resto del jardín, estuvo apunto de tropezar con un mesero pero milagrosamente logro esquivarlo, siguió su camino ingresando a la casa, la luz del interior la segó por segundos y la desoriento.

-Haruka-Escucho una voz demasiado familiar que le llamaba, su cerebro ordeno avanzar más rápido pero aun no podía enfocar bien, algunas personas que se encontraban cerca la vieron tropezar con la alfombra, se recompuso y quiso seguir con su camino cuando sintió que una mano la sujetaba.

-Haruka- La rubia se detuvo pero no volteo el rostro, Michiru miro a la gente alrededor –No debiste comer si sabes el daño que te hace, ven- Dijo y tiro de la chica guiándola lejos de la miradas

Caminaron en silencio escuchando únicamente los aplausos que los invitados hacían a los músicos, Michiru guió a Haruka al único lugar que sabía no habría nadie la piscina, ya una vez dentro de aquella habitación Michiru cerró la puerta, Haruka se quedo de pie en el lugar donde se había detenido.

-Aquí no hay nadie-Dijo Michiru apoyada en el pomo de la puerta sin atreverse a mirar a Haruka se sentía tan culpable del estado en el que la rubia se encontraba, ella la había obligado a entrar en la boca del lobo y se notaba que no le estaba yendo nada bien

La música se filtro y rebotaba en los azulejos de la habitación, las luces de la alberca se reflejaban por las paredes, el techo y los cuerpos presentes, para Haruka la calma por fin volvía a ella, los muros habían dejado de moverse, ya podía enfocar las cosas, con lentitud giro para mirar a Michiru quien la miraba a la espera recargada sobre la puerta.

-¿Te sientes mejor?- Pregunto

-Debo irme-Contesto

-Lamento todo esto, solo quería que conocieras a mi padre-

-Ya lo hice y es una persona fabulosa, pero necesito irme-

Michiru agacho el rostro y no dijo nada, escuchaban la música de jazz rebotar de aquí a aya y mezclarse con sus respiraciones y suspiros, el sonido de un paso la hizo levantar una vez el rostro encontrándose con la figura de Haruka que se acercaba a ella pero con la intención de salir por la puerta que trataba de custodiar.

-Prometiste bailar conmigo ¿te iras sin hacerlo?- Los pasos se detuvieron

-Yo..-Dijo con voz ronca la rubia

-Solo una pieza-Pidió la chica acercándose a Haruka que estuvo apunto de retroceder -No hay nadie alrededor-Dijo tomando la mano de Haruka entre la de ella, al no recibir una negativa tomo la otra mano para depositar ambas en su propia cintura, se acerco al cuerpo de Haruka y la rodeo por el cuello.

Se deslizaban con una deliciosa lentitud por el suelo, como si sus pies realmente no tocaran el suelo, Michiru se acurruco en el hombro derecho de Haruka mientras esta temblaba por dentro de pies a cabeza, la cabeza le palpitaba con fuerza, una vez más su vista se nublo, la saliva desapareció de su boca y algo se atoro a mitad de su garganta, podía sentir el cuerpo calido de Michiru expedir calor pero ella se estaba congelando sin razón aparente, el aroma que despedía el cabello de Michiru le quemaba en el pecho, sus manos tiraron de la tela y algo de piel de la violinista la respuesta ante el gesto fue acercarse aun más si era posible, pero no debía hacerlo Haruka había comenzado a respirar por la boca con mucha fuerza y Michiru la apretaba más a ella, podía sentir los dedos de la chica enrollarse en su cabello y erizarle la piel, el aliento de Michiru le daba de latigazos en la nuca y ella ya no podía resistir más y sin previo aviso se soltó de Michiru retrocediendo tres pasos hacia atrás, había sido tan rápido y brusco que Michiru no había podido procesar el hecho.

Haruka respiraba con muchísima dificultad, la cabeza le quemaba y temblaba sin control

-No puedo-Dijo en un gruñido –Ya no puedo con esto- el rostro de Haruka estaba contorsionado en una mueca de dolor

-Haruka-Michiru levanto la mano camino al frente con intenciones de llegar hasta Haruka

-¡No me toques!-Grito la rubia alejándose –¡No te acerque!- Grito una vez más

-¡Ya no te quiero cerca, que no entiendes, siempre estas tu, tu, tu, tu!-Dijo golpeándose la cabeza

–¡No puedo pensar, no duermo, tu no dejas de rondar todo el tiempo, es que no me dejas!- Dijo acercándose hacia Michiru de manera violenta

–No puedo respirar, no puedo ni llorar, me asfixio…!-Su voz bajaba de volumen pero se escuchaba más amenazante a cada letra Haruka estaba a unos milímetros del rostro de Michiru tratando de tomar aire -¡Tu me asfixias!-Grito con todo el aire que le quedaba en los pulmones, el grito no fue fuerte pero el impacto que tuvo fue devastador.

Algo dentro de ella se rompió, su cuerpo se tenso, y aunque sabía que le tomaría una eternidad borrar el dolor de sus ojos no podía permitir que la lastimara, no ella, no de esa manera.

-Entonces vete-

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se q me tard lo se lo se pero aqui esta esta nueva entrega una parte que creanme son de las partes mas dificiles de escribir estos son los ultimos capitulos y la estoy sufiendo para escribir, el siguente capitulo advierto trae un lemon medio subidito de tono y esta medio revuelto pero espero que entiendan el concepto del capitulo y sin más los dejo les agradesco a todititos por sus comentarios para l ultimo capitulo les dare las gracias mencionando a todos y cada uno, ah yespero tambien su apoyo para mi proximo proyecto que iniciera el mismo dia que termine este un besot se cuidan y nos leemos