De nuevo otra semana más, y aunque he estado bastante liada he conseguido traer un nuevo capítulo. Tan solo aclarar que decidí darle todo el protagonismo al mayor de los Uchihas porque quería que antes de que Naruto diera a luz todo estuviera en este punto de conexión entre ellos.

Si os dais cuenta voy saltando mes a mes en cada capítulo, en este Naruto se encuentra de siete meses, lo que quiere decir que en el próximo ya estará de ocho y si las cuentas no me salen mal… resto uno, sumo tres, lo multiplico por 69, le doy al play y reproduzco de atrás para adelante… en el próximo…. Lalala xDD creo que me habéis entendido

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Capítulo 21: Itachi, removiendo un pasado incierto.

-¡Dónde esta! ¡Dónde demonios esta! – Naruto removía cielo y tierra buscando un objeto entre todos los cajones de su casa, sin importarle el estropicio de ropa y objetos por lo suelos que provocaba su búsqueda – No puedo entrar en la ducha sin él, lo necesito, tiene que estar por aquí…

-Oe dobe, no te hagas el sordo, estábamos hablando de un tema serio – Sasuke detrás de él iba recogiendo todo lo que el rubio tiraba al suelo. – Naruto, te lo digo en serio – pero el rubio no lo escuchaba, ido de la mente solo buscaba algo entre los cajones – ¡Que pares de una vez te digo usuratonkachi…!

-¡Ahhh!! aquí esta… - sus ojos brillaban tras haber por fin encontrado en uno de los cajones el patito de goma que se le había antojado meter en la ducha de buena mañana.

-Naruto… – lo nombro severo arrinconándolo entre la pared y sus brazos con mirada penetrante –…estábamos hablando de Gaara y Sai.

-Sí, sí, lo sé… pero yo no puedo hacer nada.

-Dirás mejor que no quieres hacer nada, es más, te divierte verlos por aquí todos los días. – el ojo derecho comenzaba a sufrir ticks - Quedamos en que se quedarían una semana y ya llevan aquí un mes… - lo miraba severo – ¡Un mes!...Yo necesito mi espacio, ambos necesitamos nuestro espacio y tranquilidad. Ya estás de siete meses y lo que precisas es reposo. – Naruto ponía morritos desviando la cara hacia un lateral – Además, no quiero volver a pasar una noche más en los calabozos de comisaría. – recordaba semanas anteriores metidos en problemas - La policía ya nos avisó que a la segunda nos enchironaban y vosotros ahí, dale que te pego con la guerra de berridos otra vez.

-Pe… pero Sasuke, la casa nunca había estado tan animada como ahora… - unía sus deditos índices en la postura típica de Hinata susurrando por lo bajo – Tú ya comienzas a hacer de nuevo misiones ninja, Gaara sigue con las reuniones de Kagues, y si no estuviera Sai en casa yo me quedaría solo todo el día. Amargado, aburrido, sin nada que hacer, sin nadie con el que hablar…

-Podemos comprarnos un loro si quieres.

Naruto levantó su mirada inquisidora con dos llamas en las pupilas, dándole a entender que declinaba la oferta rotundamente. – Bastante cacatúa tengo ya contigo. – se liberaba de sus brazos por un lateral bastante molesto.

-¿Me estas llamando loro usuratonkachi? – lo agarraba de un brazo reteniendo su fuga.

-Es que tu pelo me recuerda a un pájaro… - Con movimientos veloces para su estado de gestación se liberó del agarre metiéndose a toda prisa en el baño para no recibir represalias del moreno.

-¡Ehh! No cierres con pestillo, esto no quedará así, me has oído Naruto… ¡A que derribo la puerta!!

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-Como sigas comiendo de esa manera te va a sentar mal el desayuno – pronunciaba Gaara antes de darle un sorbo a su café matutino. Pero Sai hacía oídos sordos mientras tragaba y tragaba todo lo que había en la nevera. – Luego me dices que vas a engordar más que Naruto con el embarazo, normal, si comes por siete, vete tú a saber si en vez de mellizos tienes ahí dentro un equipo de fútbol al completo – un muslo de pollo le impacto directo en su cabeza pelirroja, tirado intencionadamente por Sai - ¡Baka eso ha dolido!

-Gaara estoy embarazado de dos chicos, es normal que coma tanto, tienen que crecer fuertes para convertirse un día en kazekages.

-No justifiques que son chicos para atiborrarte hasta más no poder.

Días antes ambos jóvenes acudieron de nuevo a la medica que les dictaminaba en la ecografía el sexo de los mellizos, ambos eran chicos.

-¿Quieres que te deje yo a ti preñado y compruebas cuanto se come? – Ironizaba - Además, aquí pone que la comida es baja en calorías, así que no me engordará ni un gramo – justificaba su atracón.

-Lo único que no engorda es lo que te dejas en el plato y hasta eso te comes.

-¡Broagggg! – un sonido extraño salía de su garganta.

-Te lo dije.

Sai se pegaba palmadas en el pecho intentando bajar el trozo de pollo atascado en su garganta, no eran náuseas sino atragantamiento, pasando el tono de su cara del blanco al modado, caminado histérico de un lado para el otro. Gaara simplemente lo observaba extrañado ¿Esos movimientos que eran de un nuevo baile? Hasta que Sai se giró hacia él haciéndole señales de que se asfixiaba. Veloz lo cogió en un abrazo por la espalda haciendo presión con las manos en el pecho para desencajar la comida.

- ¡Coff... coff…! – el trozo de carme salió por los aires con presión llegando casi a la entrada donde una persona extraña se apartaba de golpe asqueado para que no le rozara.

-Joder… por lo que veo esta casa se ha vuelto más animada desde que me fui… - puso cara de asco mirando la comida en el suelo. Levantó su mirada rojiza recorriendo lentamente cada rincón de la entrada, analizando cada palmo. No había cambiado en absoluto su apariencia. Se recargó de brazos cruzados en el quicio de la puerta esperando a que alguien lo recibiera, presentía que su llegada no iba a ser muy agradecida por su hermano menor.

Minutos después el que acudió a ver quien estaba en la puerta no fue su hermano sino Sai que le pillaba de paso para ir al baño, quedando petrificado en el acto. Alto, imponente, de mirada penetrante, con su larga mata de pelo recogida en una sencilla cola, de brazos cruzados con una prepotente sonrisa dibujada en sus labios – I… Itachi…

-Ohh, mira a quién tenemos aquí, el clon de mi hermano pequeño… - sonaba divertido repasándolo de pies a cabeza con la mirada, sacando un sonrojo al embarazado por el descaro de su penetrante vistazo.

Al notar el chakra Gaara apresuró a salir colocándose por delante de Sai protector – Valla, también esta aquí Sabaku no Gaara – ronroneaba Itachi haciéndose el interesante. – Presiento que mi estancia en la casa va a ser muy divertida…

El Kazekague arrugó el entrecejo molesto, no le gustaba nada tener cerca al mayor de los Uchihas, no le inspiraba confianza, y mucho menos con las miradas que dirigía a su koi. Pero al contrario de sentirse amenazado sonrió de medio lado, la cara que se le iba a quedar a Sasuke cuando lo viera. Tanto se había reído de ellos dos desde que se enteraron del embarazo, que por fin le tocaba disfrutar a él de la situación tensa entre los Uchihas. Con pasivismo llamó a su compañero.

-Sasuke… hay psicópatas, están sueltos y andan entre nosotros… será mejor que vengas…

-¿Qué hablas de Itachi? - le preguntaba el afectado todavía en el pasillo sin percatarse de la situación. Nada más llegar a la entrada su cara se desencajó para la izquierda, como en una parálisis facial - ¡Desgraciado… que haces aquí…!!

-¿Qué clase de recibimiento es ese por tu parte Sasuke…? No se, me esperaba algo más, un beso, un abrazo, un roce de incesto fraternal…

-¡Una manta de ostias es lo que te voy a dar!

-Que agresividad, cuando rencor contenido, no se quien te a podido enseñar a ser así Sasu-chan… - sonreía divertido.

-¡Cabrón! Reírte será lo último que hagas – Inconscientemente activó el Sharingan al mirar a su hermano – Esta vez sí vamos a zanjar nuestros asuntos pendientes de una vez por todas…

-¿Ocurre algo? – Naruto se introducía en la conversación llegando hasta la entrada - ¡Itachi! - lo nombró sorprendido al llegar a su posición, una pequeña sonrisa se formó en sus labios – Cuanto me alegra verte de nuevo, pensaba que habías desaparecido de nuevo, exiliado en alguna aldea de mala muerte o en el peor de los casos te habían pillado los de Akatsuki ¿Cómo estas? ¿Vienes solo?

-¡Beeeeeeeee!!

El sonido de un animal en el porche de la casa le hizo cerrar con urgencia de un portazo la entrada de la casa un tanto nervioso, quedando en el interior con una gota resbalando por su sien – SSSSí, he… he venido yo solo.

Gaara ponía cada de desquiciado dando varios pasos atrás perturbado. ¿A quién quería engañar? No venía solo, nunca podría olvidar esos berridos de cabra montesa.

-Y ¿Qué te trae por aquí? – preguntaba el rubio interesado ladeando la cabeza.

Itachi desvió la mirada hacia su hermano menor. Sabía que se iba a oponer a la proposición que iba a pedirles, es más, ya tardaba en saltarle a la yugular intentando exterminarlo. Otro de los inconvenientes era su orgullo, virtud o defecto que le impedía contar realmente lo que tramaba. - ¿Acaso no puedo venir a hacerle una visita a mi sobrino?

-Dirás sobrina… - sonreía el rubio palpándose la protuberante barriguita.

-Ohh, valla, es una niña… - una de las pocas sonrisas calidas se dibujó sobre sus labios mirando la tripa – El clan volverá a renacer…

-No te metas en esto – Sasuke se interpuso cogiendo a Naruto de un brazo para retirarlo a sus espaldas, lejos de su hermano. – Tenemos una batalla pendiente…

El rubio suspiró cansado de tantas peleas entre los dos hermanos ¿Siempre que se veían se tenía que formar la misma escena? – Sasuke… - lo cogía de la cara para que le mirara – Ya lo hablemos la última vez ¿recuerdas? No más peleas por el pasado, no más escenas de batallas entre hermanos, no más rencor ni frustración. – Sasuke arrugaba las facciones de su cara en total desacuerdo – Itachi ha venido por una razón, y ni siquiera le estas dejando hablar ¿Ne Itachi?

El moreno asentía con la cabeza serio, clavando su mirada carmesí en el profundo Sharingan de su hermano menor, dando a entender que sus palabras eras de vital importancia.

-De acuerdo… que suelte lo que viene a decir y después lo mandaré directo al infierno… - en su mano derecha comenzaba a formarse un Chidori peligroso.

El mayor suspiró calmado cerrando los ojos, para nada se sentía amenazado por Sasuke, la averiguación que iba a revelar de seguro lo iba a sorprender. Lo volvió a encarar sereno con autoridad en la voz.

-Me ha llegado información referente al paradero de Akatsuki. Vuelven a moverse entre las villas en busca de mi exterminación y la captura del Kyubi. Están elaborando un plan de destrucción absoluta… se han enterado del embarazo de Naruto y su principal objetivo se a centrado en capturar a la niña… – miraba serio al rubio, su hermano deshizo la técnica sorprendido – Solo he venido a proteger aquello que más te importa.

Sasuke bajo la cabeza apretando con fuerza sus puños y la mandíbula, chirriando los dientes en el proceso, respirando agitado conteniendo la ira - ¿Me ves tan débil como para no poder proteger yo solo a mi familia? – susurró levantando su inquisidora mirada hacia Itachi que se mantenía en silencio escuchando las duras palabras de su hermano – De veras piensas que voy a volver a dejar que me lo arrebaten todo… como hiciste tú en su día…. – tensión en el ambiente – Te crees que no dudaré en dar mi vida por la única persona que me importa…

-… Por ese mismo motivo estoy yo aquí – le rebatía tranquilo – para proteger lo único que me queda por lo que vivir en esta vida.

-¡A qué demonios juegas Itachi! – gritó encolerizado – Te crees que soy tan tonto como para creerme esas mentiras, que voy a caer en una de tus manipulaciones… ¡A ti no te importa nadie!!, únicamente tú, sólo tu fuerza y tu codicia, tan sólo tu ambición por conseguir ser el más fuerte…

-La gente cambia Sasuke…

-¿Ahora pretendes que me crea que has cambiado? ¿Qué no eres el bastardo que asesinó a toda nuestra familia? ¿Qué no me marcaste de por vida psicológicamente con el odio y el rencor? ¿Qué te has vuelto una buena persona? Vamos no me jodas…

-De eso…. ya hace mucho tiempo…

-Itachi tiene razón… – el rubio se interponía en la disputa – Sasuke, todo el mundo merece una segunda oportunidad. El pueblo de Konoha te la dio cuando volviste de las manos de Orochimaru aún sabiendo que nos traicionaste, yo nunca dejé de creer en ti, de creer en la posibilidad de que volvieras a tus cabales… tu hermano no debería ser menos puesto que él salvó mi vida.

La aprobación de Naruto sobre su hermano le cayó como un balde de agua fría - ¿Ahora te pones de su parte usuratonkachi?

-Creo que es lo justo, creo que te estas dejando llevar de nuevo por el rencor y el odio hacia su persona… - sus palabras aún siendo de tono templado resquebrajaban el alma de su moreno - ¿Por qué no olvidas todos esos llantos? ¿Por qué no lo hablas con tu hermano?… yo lo daría todo por ti, por arrancarte esa angustia que te oprime el corazón… Rompe de una vez con esos viejos trapos, deja de frustrarte siempre en el pasado y mira hacia delante… la vida te ha cambiado, la vida nos ha cambiado a todos. Admite de una vez que no eres ese niño resentido de años atrás, admite que tu orgullo no te deja decir que te alegras de verlo, que te sientes agradecido sabiendo que tu hermano luchará junto a ti, por tu vida, por la nuestra, por la que pronto nacerá… La violencia no te hace más hombre, sino que te destruye.

Sai con pañuelo en mano se secaba las lagrimillas que le habían causado las emotivas palabras de Naruto. Se sonó los mocos y le pegó un empujón por la espalda a Sasuke acercándolo hacia el ex renegado – ¡Haz las paces de una vez con tu hermano bastardo…!!

Muy poca distancia los separaba, la mirada rojiza de frente a la negra, sin hablar, sin moverse, con seriedad en sus rostros. Finalmente Sasuke desvió la cara hacia un lateral apretando los puños con tanta fuerza que las circulación de la sangre se cortaba – ¿Por qué? – pronunció en un susurro casi inaudible, palabras llenas de dolor.- ¿Por qué te tengo en frente y no puedo destruirte, matarte, hacerte pagar por todas las noches de delirio que me causaste?

Itachi sonrió aliviado. Después de todo su hermano no le guardaba tanto rencor como le había intentado inculcar con sus acciones.

-Te he odiado tanto, te he maldecido un millón de veces entre cada suspiro, he soñado tantas veces con matarte… y ahora no puedo… ¿Por qué? ¡Por qué mi cuerpo no reacciona!! – se miraba las manos inertes esperando alguna reacción.

Con paso firme llegó hasta escasos milímetros de su hermano. Inundándose en su negra mirada, tan indefenso, tan vulnerable, recordando esa unión de hermanos que un día llegó a romperse en mil pedazos - … Porque yo te sigo queriendo… - le susurró cálido - …. Y porque tú también sigues queriéndome a mí.

Sasuke arrugó la cara intentando contener las lágrimas que se agolpaban en sus retinas. No quería ser débil, no quería estar a la merced de su hermano, pero era inevitable. Su corazón había llegado al punto de paz interior, aliviando esas heridas que poco a poco se cerraban con esas palabras tan verdaderas, aún seguía admirando a su hermano, aún notaba esos sentimientos de cariño y amor aunque nunca lo fuera a confesar.

Y eso Itachi lo sabía, Sasuke no pronunciara palabra, pero sabía que su expresión de alivio era lo máximo que su rencoroso hermano podría mostrar en esos momentos. Con una mano le pegó un golpecito en la frente como solía hacer cuando era pequeño recibiendo un gruñido de protesta y una mirada fulminante, acción que le llevó soltar una leve sonrisa entre dientes. Después de tantos años seguía adorando verlo enfurruñado.

-Vale, pues ahora que todo esta solucionado creo que volveré a instalarme en mi antiguo cuarto. – Itachi hacía ademán de entrar pasillo hacia delante de la casa.

-¿Dónde te crees que vas eh? – pero Sasuke no se lo iba a poner tan fácil, veloz se puso por delante cerrándole el paso – Una cosa es que hoy no nos matemos y otra que vallamos a vivir de nuevo bajo el mismo techo.

-Pero esta casa es tanto tuya como de él dattebayo.

-¿Siempre me tienes que llevar la contraria dobe? - Sasuke enviaba una mirada fulminadora a Naruto. Lo que le faltaba es que también Itachi se quedara a vivir con él. De eso nada. Con voz de ultratumba replicó – Me niego a convivir con él.

Lo había pronunciado tan severo que ninguno tenía valor a contradecirlo – Bu… bueno, no pasa nada… siempre puedes irte a vivir a mi piso… si no te importa que sea una ratonera. – intentaba salir al paso Naruto con otra propuesta.

Itachi se encogía de hombros conforme, no era lo que esperaba pero menos daba una piedra.

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Pocos minutos después media plantilla anbu asaltaba la mansión Uchiha tras haber detectado una presencia desconocida. Era de esperar que su figura alterara al pueblo, pero tampoco pensaba que fuera para tanto. Tras esto, Itachi pasó una semana entre rejas después de que fuera arrestado y llevado ante la Hokage, alegando culpabilidad y arrepentimiento… ¿Quién en su sano juicio se lo iba a creer? ¿Uchiha Itachi convertido en una buena persona? Y después que… ¿Sacan la cámara de video diciendo "Baaaka que es una broma para la tele"? Evidentemente la Hokage no se lo creyó y lo mandó encerrar en los calabozos.

Tras pasar un exhaustivo examen psicológico durante varios días, jutsus que le impedían ejercer su fuerza contra Konoha y múltiples interrogatorios para confirmar que decía la verdad sobre la información extraída de Akatsuki, Itachi fue liberado bajo las múltiples recomendaciones de Naruto indicando lo mucho que había cambiado el ex renegado ninja y la aceptación de su propio hermano menor, quedando finalmente reincorporado en la aldea no sin antes obligarlo a ejecutar durante varios años trabajos de reinserción social y varios anbus pendientes de su comportamiento por tiempo indefinido.

Una vez instalado en el pequeño apartamento del rubio al fin tuvo unos momentos de descanso… o eso creía él. Naruto y Sai no tardaron en visitarlo citando que no tenían nada que hacer, estaban aburridos y él era el centro de atención, la comidilla del pueblo.

-¡Ne, ne! ¿Y que cosas te hizo Oba-chan cuando estabas arrestado? – preguntaba Naruto sirviéndose una taza de te en la salita donde se encontraban charlando animadamente.

-La Hokage esta completamente loca… desquiciada… enferma mental… para ser mujer y menopausica da mucho por culo… – resoplaba irritado, una vena comenzó a abultase en su cuello cogiendo aire para contar el relato – Me tuvo varios días encerrado en un cuarto de interrogación, sin agua, sin comida, con las manos atadas a la espalda sin poder masturbarme… cantando la canción de "la abeja maya" constantemente, una detrás de otra, y la repetía y la repetía… y a la pequeña abeja le llamaban Maya… - cantaba recordándola - … y luego me contó la historia de una niña que se llamaba Heidi y vivía en un monte lleno de cabras, cabras negras, cabras blancas, cabras por todos los lados…. Y la niña era tan mala que tiró a su amiga Clara por un terraplén… tuve pesadillas con el abuelo… pretendía que me volviera loco y confesara todos mis pecados…

-¿Y lo consiguió? – preguntaba Naruto totalmente metido en el relato.

-Le tuve que contar la vez que de pequeño que le robe una revista porno al kiosquero, los sueños eróticos que tenía con el de los congelados a domicilio, la vez que llame al pizza móvil y cuando llegó en vez de pagárselo con dinero se lo pagué en carne… - los dos chicos sentados a su lado poco a poco fueron haciéndose a un ladito apartándose bastante de Itachi un tanto nerviosos, sudando la gota gorda - … Algún día me vengaré de la inventora de chorros sin fronteras – se refería a la alcohólica Hokage.

Los chicos se miraban entre ellos cómplices, tal vez no había sido buena idea ir a visitar a Itachi sin la protección de sus kois.

-Pero basta de habladurías ¿Qué habéis venido a verme o a que os cuente los cotilleos de la cárcel?

-Bueno, para serte sincero… antes lo segundo que lo primero… - Le sonreía Naruto zorrunamente.

-Que malos amigos, que poco compañerismo… - entrecerraba sus orbes rojas irritado - …pero te vas a librar porque esta muy bueno Naruto-kun. – se acercaba a él peligrosamente cogiéndolo de la barbilla insinuante - ¿Sabes que las cosas de hermanos hay que compartirlas?

-Deja de restregarte que es tu cuñado.

-¿Qué tienes envida moreno? – acorralaba a Sai desplazándose hacia su lado - Pero si a ti también te puedo dar lo tuyo – se metió un dedo en la boca chupándolo para después secarlo en la camiseta de Sai, y con la excusa… – Será mejor que te quitemos esas camisetas mojadas antes de que te refríes. – ya hacía ademán de dejarlo en pelota picada. - Por cierto ¿Dónde están los perros sabuesos?

-Si te refieres a Sasuke fue enviado esta mañana a una misión a regañadientes de lo que le decía Tsunade, no se que de unas chicas que iban de pueblo en pueblo difundiendo videos caseros de él y míos en situaciones perver… coff, coff… an…antes de que anochezca estará aquí – Naruto zanjaba el tema antes de contar algo comprometido - y Gaara creo que tenía una reunión con el consejo de Konoha ¿No Sai? – el moreno asentía con la cabeza dando la confirmación.

-En otras palabras, no saben que estáis aquí… seguramente os prohibieron salir de casa sin guardaespaldas y mucho menos venir a visitarme - los chicos sonreían cómplices - Ya decía yo que era demasiado extraño que Sasuke te dejara venir solo. Sigue siendo igual de protector y posesivo.

-Bueno, también tiene sus cosas buenas… - lo excusaba sacando el lado positivo del moreno.

-Claro, el medio metro de polla – pinchaba Sai.

-… Eso… entre otras cosas… - contestaba cohibido rascándose la nuca dorada – el otro día por ejemplo, me dijo que te diera un consejo para esas noches en las que decías que no podías dormir. – le comentaba animado a su cuñado.

-¿Sasuke? ¿Mi Sasu-chan recomendándome algo? – por un momento sus ojos carmesíes resplandecieron de un brillo insólito.

-Por supuesto, te estoy diciendo que también tiene su lado tierno. Me dijo que te tomaras un tranquilizante, una botella de alcohol y te acostaras un poco a dormir.

-¡Desgraciado! Eso es una bomba para el organismo ¿Qué pretende matarme? Lo que quiere es deshacerse de mi no ayudarme con el insomnio.

Al rubio le resbalaba una gota por la sien al comprender por qué le había dicho eso su novio - Es bastante arisco no te lo voy a negar – se sinceraba – y gruñón, y terco, y tiene la manía de embestir con Chidoris a todo el que me mira o me habla… a veces me cuesta mucho domar su carácter.

-Si no puedes controlarlo… confúndelo – Naruto y Sai miraban al mayor sin entender lo que decía – Me refiero a que controlar la mente humana es más sencillo de lo que parece. Por ejemplo, si quieres que tu novio haga algo solo tienes que planteárselo de otra forma distinta a la habitual, a ver, decirme… ¿Qué es lo que más os gusta de vuestros novios?

Ambos se quedaron pensando. Un hilito de sangre comenzó a salir por la nariz de Sai que se llevaba al instante una mano taponando la hemorragia que le causaba recordar zonas eróticas de Gaara – Me… me gustan mucho sus piernas – contestaba en un susurro el joven anbu.

-Pues mira, yo es lo primero que aparto… - Itachi sonreía con un toque de insolencia - Con razón te has quedado preñado, eres de la clase uke.

-¡Nada de eso! ¡Yo soy bien macho! – Sai se levantaba de la silla gritando enfurecido. – Anda que no le he dado yo lo de su tía y lo de su vecina, en todas las posturas, en todos los sitios, ahí fuerte y duro como le gusta.

Itachi ponía una mano en su hombro mirándolo serio - … Chulo, anda que no te cabe a ti nada en el culo, eres uke no lo niegues. Un noventa y ocho por ciento de la población piensa que su pareja alcanza el punto más sexy cuando están tumbados en una cama tienen las rodillas en las orejas… y ese dos por ciento que queda sois vosotros…. Los ukes.

-¡Argggg!! ¡¡Me lo cargo!!

Y entre patadas, mordiscos y puñetazos Sai se descargó a gusto con un Uchiha hasta escuchar - ¡Mangekyou Sharingan!! – y quedar paralizado.

Naruto solo negaba con la cabeza resignado - Ne Itachi, ahora entiendo un poco más, como siempre acabas consiguiendo que la gente termine odiándote…

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-Por fin hermano, hemos conseguido la información del nueve colas.

-Joder, hermano jodeeeeer, el líder nos tiene que recompensar bien por esta información tan valiosa.

-Y que lo digas hermano. Ser su mano derecha como mínimo.

Zetsu, la planta carnívora de Akatsuki hablaba con su doble personalidad caminando de un lado hacia otro dentro de la cueva Bad boys. El único integrante capaz de camuflarse y pasar desapercibido en busca de información. Traspasados unos minutos, el líder de los renegados no tardó en aparecer.

-¿Y bien? ¿Has conseguido saber el paradero del nueve colas?

Zetsu asentía con la cabeza

-Te lo contaré todo.

-No hermano se lo contaré yo.

-Jodido capullo, no me toques los gemelos hermano jodeeeeer, yo se lo diré.

-No, se lo diré yo hermano, para eso me camuflé de árbol en el parque y dejé que los perros me mearan.

-Hermano, la conseguí yo cuando tuve que tirarme al pervertido sanin de los sapos en el local de alterne. Me estas jodiendo hermano, me estas jodiendo.

-Te voy a joder cuando te meta este tallo por el culo hermano.

-Hermano, eso no me lo dices en la calle jodeeeer

-Eso y mucho más hermano, que a ti te parió una jodida gamba.

Una vena palpitante comenzó a surgir sobre la frente del líder. Ya comenzaba con sus trastornos psicológicos. Debía pensarse seriamente hacer un casting para los futuros integrantes de la banda antes de dejarlos entrar por cien asesinatos. - ¡Decírmelo de una vez desgraciados!!

La mitad de la cara visible comenzó a largar toda la información extraída - Se encuentra en Konoha, rodeado de una fuerte barrera de ninjas pendientes de cada movimiento suyo.

-Los hermanos Uchihas entre otros, tanto Itachi como su hermano menor – contestaba también el lado oscuro de Zetsu.

-El nueve colas esta de siete meses aproximadamente. En cuanto nos des la orden lo raptamos.

-No – negó en seco el líder – Es conveniente dejarlo que de a luz ya que el Kyubi lo tiene su criatura no él. Necesitamos al crío con vida. Si el niño muere el Kyubi morirá con él y si se libera antes de tiempo perderemos el control del demonio. – Hacía una pausa recomponiendo la estrategia que iban a seguir – Esperaremos un mes hasta que tenga fuera al niño, en ese tiempo haremos los preparativos para el asalto en Konoha y la destrucción de Itachi. – entrecerraba los ojos maquiavélico - … Y ese día… el Kyubi será mió…

Continuará…

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N/A: Y ya esta todo dicho. Itachi y Sasuke finalmente reconciliados, de aquella manera un tanto rencorosa, pero en el fondo se quieren… ¿Destruir? Posiblemente… por precaución que nadie se acerque a Itachi que tiene la escopeta de la entrepierna cargada y mucha perversión.

No he hecho demasiada mención al embarazo de Sai, pero creo que he dejado claro cual va a ser su descendencia… mellizos… y ambos son chicos… wee!!! Siento mucho las que querían que fueran chicas o la parejita mixta, pero yo tenía muy claro que quería dos chicos guapos y eso a dado la ecografía xDD Ahora vuelvo a pedir vuestra colaboración para encontrar dos nombres, con la chica no lo tuve muy difícil, pero con los chicos va a estar un poco más complicado

Los bad-boys están al acecho ¬¬ cuidado que se las traen, sobretodo Zetsu, joder hermano jodeeeerrr. Solo espero que no me arruinen el parto T.T

Y Naruto de siete meses, uno más y tenemos el desenlace con su niña ¿Queréis saber como es? ¿Rubia? ¿Morena? Próximo capitulo: El dolor de sus entrañas…

Gracias por seguir leyéndome. Kisus

En especial a : samantha-miko , Eidan , IAmAkitoAndIAmAGirlMiyuky-sanSumiko Minamino , akira92 , AgataBlackDenisukikiryuja-sanAde loves sasunaru 4ever , ino-chan , Ikiru-sanDarkLady-Iria , chizune-chan . Agradezco enormemente sus comentarios, si ellos esto no seguiría hacia delante. Gracias.