Hola, hola...¡Feliz 2016!...atrasado, ejem ¿hay alguien por ahí? Porque adivinen que tiene Alexis Gray, (no son excusas) Bueno, en realidad si son excusas...eso, una advertencia y una actualización muy larga además de un shot extra. Así que vayamos con esa advertencia primero...no se asusten no es nada malo.
Advertencia: Este capítulo puede contener situaciones delicadas, referencia a temas polémicos. Se recomienda discreción. Es bastante sutil pero aún así se manifiesta tortura y situaciones no aptas para todo público, no solo por la cuestión de la edad sino también por la posición personal de cada lector. Tal vez estoy exagerando con esta advertencia pero estoy tratando de tomar varias precauciones porque a pesar de todo esta historia es rated T, así que por favor leer bajo su propio riesgo.
P.D: Yuru yuri no es mio, si lo fuera Yui/Kyouko serían cannon y habría más "acción"...si saben a lo que me refiero ;) ;) (Peleas con robots y esas cosas, no piensen mal de mi.)
P.D2: Los invito a leer mi nuevo one shot, publicado en breve cuando acabe con esta actualización, se llama "Oh, no es otra estupida canción de Taylor Swift".
P.D3: ¿Sirve de algo decir que uno de mis propósitos de año nuevo es acabar mis historias?
Okay, suena terrible pero no se asusten...en serio. Aunque la advertencia parece horrible estoy muy segura de que van a amar este capítulo (si hay alguien por ahí aún). Así que si quieren leer, bien puedan... estas futuras lineas son solo divagaciones de una mente solitaria y no son nada importantes o tienen relación alguna con la historia.
Sé que dije que iba a actualizar más pronto porque iba a estar en vacaciones y todo eso, y no puedo quejarme de la falta de tiempo porque en los últimos dos meses creo que tuve demasiado tiempo libre, eso solo que me bloquee un poco porque este capítulo y el siguiente son muuy importantes y aclararan muchísimas cosas y aunque tenía escrito el capitulo en su mayoría había una escena en particular con la que no sabía el enfoque que debía tomar. En mi cabeza esta escena iría aquí y esto sería aun más largo, pero por cuestiones practicas decidí cortar el capítulo en dos. Así que lamento mucho la demora y por favor disfruten.
Veinteavo capítulo.
No había querido dejarla, y mientras escuchaba los sollozos de Yui desde el lado contrario de la puerta supo que estaba equivocada, supo que debía haberse quedado y decir algo, es solo que las palabras de Yui estaban matándola lentamente, necesitaba respirar, necesitaba pensar con claridad pero lo único que podía hacer era sentir las palabras de la castaña repitiéndose una y otra vez, atormentándola.
Así que hizo lo que siempre le funcionaba, corrió. Fue una carrera improvisada y al salir a la calle y sentir el viento frío golpearle el rostro, se sintió satisfecha de haberse cambiado de ropa. Antes de que los policías pudieran reaccionar desde la patrulla que vigilaba la única entrada del edificio, Kyouko reanudó su carrera sin destino fijo. Corrió sintiendo las lágrimas empapando su rostro y el viento erizándole la piel, corrió por calles enteras, evitando personas, objetos y mascotas. Corrió hasta que las piernas le dolían y se sentía sin aliento.
Terminó en el parque en el que solían pasar tardes enteras jugando, el parque donde se conocieron, en donde rieron juntas por primera vez. Caminó con decisión al rincón más apartado y poco transitado buscando su sitio especial, necesitaba verlo...necesitaba ir al árbol, su árbol. Ahora estaba más escondido que en ese entonces, caminó y saltó esquivando obstáculos. Cuando llegó acarició con nostalgia la madera rugosa del tronco, movió sus dedos hacía abajo contando mentalmente y cuando llegó a siete sonrió entre lágrimas al verlo. Estaba allí. Yui lo había tallado para marcar su casa del árbol, una casa que aún se alzaba orgullosa en lo más alto de aquel viejo y majestuoso cerezo. Ella era quien años después había terminado el dibujo.
— ¿Qué estoy haciendo? — Se preguntó a sí misma después de dejarse caer recostada contra el árbol tratando de recuperar el aliento mientras sentía las lágrimas nublarle los ojos. Las limpió con rabia. — ¡Maldita sea! Lo estoy haciendo todo mal.
Así que dejó de llorar y se levantó.
Había mucho que hacer. Subió con cuidado, buscando los peldaños secretos que habían diseñado cuando eran unas niñas, los subió con más facilidad que en ese entonces y logró llegar a la trampilla. Todo estaba intacto salvo por el polvo que se acumuló con los años. Tuvo que bajar y correr al primer supermercado que encontró. Ahora tenía una misión.
Misión que completó más rápidamente de lo que tenía planeado. A pesar de todo no tuvo tiempo para descansar, tenía una misión más esa noche.
Volvió a correr.
Esta vez hacía la dirección que se sentía correcta, con la esperanza de no haber destrozado totalmente su relación con Yui.
Un suave movimiento la despertó. Se había quedado dormida de un momento a otro en la habitación a oscuras por culpa del cansancio. Miró el reloj de su habitación y descubrió que habían pasado al menos seis horas desde que Kyouko se había ido. Sintió como el corazón se le encogía en el pecho. Se talló los ojos aletargada y mientras volvía en sí completamente empezó a notar varias cosas, se extrañó al verse cubierta por una cobija y, sin embargo, eso no era todo, la sensación de un cuerpo cálido contra su espalda la sobresaltó y se dio cuenta de que no estaba sola. Se giró rápidamente y allí la vio, lo suficientemente cerca para trasmitirle su calor pero con el espacio justo para no tocarse. Los ojos azules de Toshino normalmente brillantes y alegres le devolvieron la mirada algo opacados. Vio la tristeza en ellos pero el amor que se reflejaba en esas pupilas azules fue lo que le impactó.
— ¿Kyouko? —Inquirió creyendo que quizás todo era un sueño.
Kyouko se inclinó y cepilló sus labios castamente contra los de la castaña como para demostrarle que estaba allí. La incredibilidad con la que la miraba le dolió, había sido su culpa darle a entender a Yui que la iba a abandonar. Funami se mantuvo impasible sin poder dejar de mirar a la rubia, tratando de entender lo que estaba pasando.
—P-pero…te fuiste. —Masculló la castaña atónita.
Quiso golpearse al sentir el tono ligeramente recriminatorio en su voz, no quería espantarla ahora. Kyouko asintió con el ceño ligeramente fruncido.
—Lo siento tanto. Y-yo soy una idiota, no debí…yo no estaba huyendo, solo necesitaba respirar. Necesitaba un momento para pensar. —Se excusó patéticamente la rubia sintiéndose realmente mal. —Era tanto para asimilar y yo…tenía miedo. Tengo miedo.
— ¿Miedo?
—De no estar a la altura de la situación, de que esto pueda con nosotras, de ser una idiota y perderte. —Admitió Kyouko agradeciendo la oscuridad de la habitación. Se sentía demasiado vulnerable. —Aunque supongo, que en realidad soy una idiota que nunca está a la altura de la situación y va a perder…
El dedo de Yui silenciándola la sorprendió.
—Estás aquí. —La interrumpió Yui regalándole una pequeña sonrisa que hizo que su corazón enloqueciera. —Eso es lo que vale.
—Para ser justos la versión corta de la historia podría helarle la sangre incluso a un asesino en serie. Fue… ¿Cuál es la palabra? ¿Aterrador?—Dijo Kyouko arqueando una ceja mientras negaba suavemente con la cabeza. —Necesitamos mejorar eso, bebé.
Yui se quedó muy quieta y gracias a la luz que se filtraba por la ventana, Kyouko pudo vislumbrar las distintas emociones que recorrieron el rostro de la castaña.
— ¿Acabaste de llamarme bebé? —Murmuró finalmente con la nariz ligeramente arrugada y el ceño fruncido.
—En serio, ¿eso es lo único en lo que te enfocas? —Se quejó Toshino avergonzada. Ante la mirada intensa de Yui, Kyouko se rindió. —Ok, no voy a usarlo de nuevo.
Funami asintió satisfecha y se quedaron en silencio un momento, Kyouko le dio el espacio y Yui agradeció con una sonrisa leve mientras buscaba una forma de coordinar sus pensamientos para poder contarle a Kyouko todo de la mejor manera.
—Siento haberlo dicho así…sólo, es que nunca…—Funami se excusó dubitativa. —Nunca se lo había contado a nadie.
— ¿A nadie? —Murmuró Kyouko sorprendida. Yui negó con la cabeza.
—Bueno, a un montón de gente…a la policía, al jurado, a mi terapeuta. Sólo que, ninguna de esas personas era alguien cercano. —Admitió Yui suspirando. —Ni siquiera mi papá y yo hablamos al respecto, es una conversación que hemos evitado desde entonces.
—No tienes que contármelo todo. —Murmuró Kyouko aunque se moría de ganas por saber.
—No, pero quiero hacerlo. Estoy cansada de mentir y ahora estás en peligro por mi culpa, es algo que mereces. —Debatió Yui retorciendo la manta nerviosamente. —Solo trata de ser paciente y no interrumpirme, todo lo que quieras saber lo contestaré cuando acabé.
Kyouko asintió y agarró la mano de la castaña para mostrarle su apoyo.
—H-había una vez…mph, eh. —Tartamudeó nerviosamente Yui sin mirarla. Kyouko entrelazó sus dedos tratando de calmarla. Vio a Yui respirar profundo y aclararse la garganta. —Está bien, aquí v-vamos. Voy a contarte todo.
Y así lo hizo. Y Kyouko trató de fingir entereza y que cada palabra no estaba poniendo patas arriba su mundo. Yui lo notó pero no se detuvo. Una vez que lo había empezado no pudo parar, cada palabra salió de sus labios dulce pero letal. Era algo liberador, era como renunciar a una carga infinita y con cada palabra haciendo eco en la habitación era como si expiara sus culpas, por otra parte, para Kyouko era como si con cada palabra Yui estuviera rompiendo su corazón poquito a poquito.
Kyouko la besó y susurró palabras tranquilizadoras cuando Yui finalmente se rompió. La acarició con ternura y le prometió que todo iba a estar bien. La acunó en sus brazos y esperó a que el cansancio venciera a Yui de nuevo.
Porque nunca fue tan lejano y distante el final de una historia.
Y cuando sintió la respiración tranquila de Yui y supo que la castaña estaba profundamente dormida finalmente fue capaz de respirar aliviada. Lloró. Lloró hasta que las lágrimas se le acabaron. Lloró por todos esos momentos de inocencia pura que jamás volverían. Lloró por Yui. Lloró por la situación de mierda en la que estaban. Lloró hasta que se dio cuenta de que eso no iba a solucionar nada, y que lo único que podría hacerla sentir mejor era estar allí para la que había sido su mejor amiga desde siempre.
Kyouko se quedó muy quieta tratando de evitar que sus sollozos despertaran a Yui. Y cuando se sintió más calmada, cerró los ojos con fuerza sintiéndose un poco mejor al sentir el cuerpo cálido de Yui cerca al suyo. No quería mirarla, dolía. Yui le dolía tan intensamente que no estaba segura de cómo iba a poder mantenerse entera nunca más. Casi se arrepentía de haberle pedido a Yui que le contara toda la historia, la versión resumida había sido un cuento de niños a comparación.
Los pensamientos iban y venían y casi sin darse cuenta, se quedó dormida. Esa noche no descansó mucho. Esa noche no pudo hacer otra cosa que soñar.
Soñó con una pequeña y adorable niña sintiéndose mal al ver a su padre con otra mujer después de que los dejara su madre. Soñó con una confundida Yui pasar tiempo con su vecina de al lado, buscando escapar de su casa a toda costa, algo que una niña de once años no debería tener que vivir. Soñó entonces con una desesperada Yui tratando de ocultar sus crecientes sentimientos por su vecina, con una pre adolescente distante odiándose a sí misma por no entender porque todos condenaban algo que para ella simplemente era amor. Luego perdió el control. Un beso. Algo tan mágico y hermoso por ser el primero. Un testigo inesperado. Eso es lo que había sido el detonante del infierno. Manipulación y engaño. Una Yui miserable y aterrada de las consecuencias de sus acciones. La vio entonces sufriendo castigos y tratos que rozaban lo inhumano, Yui no se había ahorrado muchos detalles y el subconsciente de Kyouko le demostró lo activa que podía ser su imaginación al dar vida a cada uno de los métodos que habían utilizado aquellos miserables en ella para "curarla".
El sueño se volvió oscuro e inquietante. Pinzas eléctricas. Golpes. Encierros en solitario. Intentos inhumanos de adiestramiento. Torturas y humillaciones se repitieron en su cabeza.
"Era una infierno. A pesar de que fueron cuatro semanas, esas personas hicieron de la tierra mi infierno personal al tratar firmemente de abrirme las puertas al paraíso de su dios." Había dicho Yui después de haberle revelado concisamente cada castigo. Las frecuentes palizas, juegos mentales y torturas psicológicas a los que eran expuestos. "Y todo porque mi falta de sensatez me llevó a actuar sin pensar. Todo porque la única persona que conocía que creía que los homosexuales eran una abominación me vio besando a una chica. Fue una suerte que nunca lo hubiera pensado de ese modo y que en el campamento profesaran una religión que personalmente no compartía. Pero en ese campamento, creo que incluso dudé de la existencia de nuestros propios dioses." Finalizó su mejor amiga lúgubremente mirando a la nada.
Luego de eso las cosas mejoraron un poco. En su sueño –que no era más que una pobre reconstrucción de lo que Yui le había confiado- una Yui más madura, rota y dañada volvía para preguntarse sobre cada cosa, para investigar a fondo y no confiar. El descubrimiento del siglo fue lo que halló. La avaricia de esa mujer que la había mandado al infierno y que se hacia llamar su madrastra casi le había costado años y años de trabajo y esfuerzo a su padre. Pero Yui lo había logrado a tiempo. Su padre no le había creído una palabra pero con las evidencias necesarias, la policía sí.
En su sueño no se había abierto una brecha entre Yui y su padre. Yui no se había ido de su casa al no ser capaz de estar en la misma habitación de un padre que le había fallado terriblemente, y definitivamente Yui no se odiaba por su falta de control, por haber estado ciega aún cuando desconfío de esa mujer desde el primer momento. En su sueño su pseudo suegro y Yui eran felices y tenían una increíble relación. Y esa bruja asquerosa estaba pudriéndose en el infierno, no acosando a Yui y tratando de destruir su vida de nuevo.
En su sueño todos tenían un final feliz.
Cuando Kyouko se despertó al día siguiente un delicioso aroma a chocolate caliente flotaba en el aire, podía escuchar algunos sonidos provenientes de la cocina y aunque quería saltar de la cama y correr para asegurarse que Yui aún estaba allí y fingir normalidad, Kyouko sabía que no iba a ser así de fácil. Nada iba a volver a ser lo mismo.
—Un yen por tus pensamientos. —Dijo amigablemente Yui quien se encontraba de pie en la puerta de la habitación con una bandeja en las manos.
—Sólo la gente común piensa, yo soy Toshino Kyouko… no pienso, yo hablo conmigo misma mentalmente. —Respondió la aludida con una calma que no sentía mirando de reojo a Funami.
Yui dejó la bandeja en la mesita de noche y se sentó al lado de Kyouko apoyándose en la cabecera de la cama.
— ¿Estás bien? —Preguntó Funami tímidamente y Kyouko sintió como su corazón se aceleraba inexplicablemente.
—He estado mejor. —Contestó honestamente la rubia esquivando la mirada de su mejor amiga.
— ¿Es por lo de anoche? —Masculló preocupada la castaña frunciendo el ceño.
—Como podría no serlo. Yo…me siento tan estúpida, es como si nunca…yo ni si quiera sé cómo no me di cuenta de lo mal que estabas cuando te fuiste de tu casa a vivir sola y, siento…siento mucho por ser tan poco receptiva y por haberte fallado. —Confesó Kyouko con una seriedad poco propia de ella. —Yui yo solo…
—Detente. —La interrumpió Yui negando suavemente con la cabeza. —No estuviste allí para mí porque yo lo decidí así, te oculte deliberadamente la situación y cuando…todo se desencadenó no pensaba ponerte en peligro innecesariamente. Esa mujer es terrible.
—Pero…
—No. Estoy cansada de lidiar con esto, Kyouko. Claro que me marcó, no hay forma que pudiera ser la misma que antes pero acabé con esto mucho tiempo atrás. Puede que siempre este presente pero yo decidí no dejarlo afectar mi vida. —Explicó Yui suavemente. Kyouko la miró incrédula. —Aún estoy manejándolo todo, veo a un terapeuta una vez a la semana desde entonces y él ha sido un gran apoyo, sé que siempre va a estar conmigo…al igual que lo que ocurrió en esa montaña, pero nada va a ser capaz de impedirme de vivir mi vida de la forma en la que yo quiero.
No podía creerlo. Kyouko no podía creer lo fuerte que era Yui para ser capaz de ver las cosas desde esa perspectiva. Tampoco creía ser merecedora de estar con alguien tan impresionante como su mejor amiga. No es que se quejara, porque en ese momento se enamoró aún más de Yui Funami al oírla hablar tan apasionadamente.
— ¿Y qué es lo que quieres? —Preguntó Kyouko impresionada sin dejar de mirar a Yui.
Yui la miró con los ojos centelleantes. Quiso responderle la verdad, decirle que solo la quería a ella. Que eso era todo lo que necesitaba para sentirse capaz de comerse al mundo. Pero no sentía que fuera el momento aunque la adoración en los orbes azules de Kyouko ponía a prueba su teoría. En lugar de eso le regaló una sonrisa brillante.
—Una cita.
— ¿Una cita? —Preguntó Kyouko perpleja. — ¿Conmigo?
—Si.
— ¿Sólo eso?
—Soy bastante fácil de complacer. —Aceptó Yui encogiéndose de hombros. —Entonces, ¿Qué dices?
—Me tenías desde el momento en el que trajiste el desayuno a la cama. —Contestó Kyouko sonriendo ligeramente.
Fue breve pero había sido la primera vez desde que Yui la había visto a Kyouko sonreír desde que la sorprendió con Akari. El pensamiento hizo que su sonrisa titubeara y un sentimiento de desolación amenazará con dañar su recién adquirida serenidad. Quiso preguntar pero las palabras murieron en su garganta.
—Bueno, es mejor que nos apuremos, tenemos todo un día por delante. —Dijo a cambio dándole la espalda a Kyouko aprovechando la excusa de tomar la bandeja con el desayuno.
No iba a permitir que nada arruinara su día.
Hasta ahora había logrado su cometido. Hasta el momento Yui se sentía aliviada, hace mucho no podía relajarse tan libremente. Salieron a caminar por ahí, sin rumbo fijo, Kyouko la había tomado de la mano y aunque a Yui se había sentido un poco cohibida al comienzo con las miradas indiscretas de algunas personas, después de un tiempo tener la mano de Kyouko entre las suyas se volvió casi natural.
En su paseo se habían topado con una venta de antigüedades y Kyouko la había arrastrado por allí, caminaron charlando temas superficiales pero agradables mientras miraban toda clase de cosas, ella había terminado con una colección de libros de cuatro tomos de clásicos de literatura japonesa, unos cuantos vinilos y un encendedor de plata. Kyouko en cambio había comprado una pluma para dibujar, un atrapa sueños y estuvo a punto de ser la orgullosa dueña de un telescopio pirata, una bola de adivinación y un perturbador duende que parecía más vivo que inerte al clavar sus ojitos negros e inteligentes en ellas. Yui temía que se moviera, incluso lo odió un poco más que a las arañas. Afortunadamente logró engatusar y distraer a la rubia con roces casuales que terminaron en una intensa sesión de besuqueo detrás de una carpa. Hasta nunca, duende.
Fueron a almorzar a una coqueta cafetería con una terraza hermosa. Kyouko no dejo de regalarle aquella sonrisa torcida que tanto le gustaba, y por primera vez en mucho tiempo, Yui se sintió ridículamente feliz y relajada. Mientras caminaban de vuelta a casa pasaron por un cinema y Yui supo que iban a terminar entrando cuando Kyouko vislumbró el nuevo estreno de otra película de Mirakkurun.
Al comienzo no pudo prestar atención, era una línea del tiempo con la que no estaba familiarizada y cuando por fin empezó a entrar en la absurda historia, fue la misma Kyouko quien no le permitió terminar de concentrarse en la película.
Sintió el pie descalzo de Kyouko juguetear con su pierna tratando de subir la bota de su jean para poder tocar su piel. Algo desconcertada la miró de reojo pero Kyouko fingía estar concentrada en la película. Yui frunció el ceño y se dispuso seguir viendo la película pero su atención se terminó centrando en la forma en la que Kyouko jugueteaba con el sorbete, trató de no mirar pero era un espectáculo bastante llamativo pese a que la luz de la pantalla era lo único que iluminaba la sala. Kyouko lo hacía a propósito. Con todo lo que había pasado la noche anterior Kyouko sólo quería cuidar y proteger a Yui, eso y la necesidad urgente de volver a repetir lo que había ocurrido en el armario estaban volviéndola loca.
Así que montó un espectáculo.
Y Yui le demostró que la experiencia de ir a cine a no ver la película, era algo que ni siquiera Mirakkurun en pantalla grande podía superar.
Por alguna razón terminaron en una feria. Y después de comer un poco de algodón de azúcar y haber observado a Kyouko ganar tres peluches para ella con su increíble puntería, decidieron dejar todas sus cosas en una caja de seguridad para poder seguir subiendo a todas las distintas atracciones. Subieron a la montaña rusa, a una atracción de botes, al barco pirata, hundieron a un hombre en una pileta, e incluso jugaron carritos chocones. Al final incluso la enérgica y vivaz Toshino Kyouko quiso tomarse un descanso y subieron a la rueda de la fortuna.
Se sentaron juntas en la cabina, una frente a la otra y se miraron casi con timidez. Las cabinas eran más estrechas de lo que habían pensado y al sentarse frente a frente sus rodillas se tocaban. Un silencio agradable se formó entre ellas mientras la rueda empezaba a girar, haciéndolas subir.
—Eres una tramposa. —La acusó jovialmente Kyouko mientras sacaba la lengua de forma infantil. Yui la interrogó arqueando una ceja y Kyouko contestó risueña. —Me pediste una cita, pero es como si hubiéramos tenido cinco. Sí que sabes jugar tus cartas, Yui-nyan.
—No me llames así. —Se quejó Yui golpeando ligeramente a Kyouko en el brazo mientras sonreía involuntariamente. —Aunque eso es mejor que bebé.
—Cállate. —Contestó la rubia avergonzada.
Ambas rieron brevemente, se miraron con complicidad. De repente Kyouko se puso algo más seria, después de todo lo que Yui le había confiado la noche anterior quería aclarar lo de Akari, sabía que tenían que hablarlo y aunque había sido un día maravilloso y esto podía arruinarlo, necesitaban aclararlo. Yui la miró inquisitivamente y Kyouko se maravilló al ver como su conexión eran tan fuerte, pese a ser una distraída total casi siempre había podido leer bien a Yui, así como Yui parecía leerla bien, claro cuando se trataba de sentimientos o situaciones radicales tendía a ser difícil porque ambas levantaban muros a su alrededor, pero en general mentirse era ligeramente complicado, a ellas les funcionaba más omitirse información…algo que esperaba que nunca volvieran a hacer.
—Creo que necesitamos hablar sobre lo que paso con Akari. —Murmuró Kyouko con decisión.
—Vamos Kyouko, no tenemos nada que hablar sobre eso…Mira donde estamos, se ve todo Tokio desde aquí, ha sido un día estupendo, deberíamos relajarnos y disfrutar de la vista, estamos en la cima de todo. —Trató de escaquearse Funami con una mueca de incomodidad en el rostro señalando por el vidrio de la cabina que se encontraba suspendida en lo más alto.
—Venga, Yui. Por favor. —Insistió Kyouko con su mejor carita de perrito lastimado. Sus ojos azules se humedecieron un poco y sus labios se fruncieron ligeramente de forma adorable.
Yui bufó exasperada. Kyouko luchó para no sonreír triunfante.
—De acuerdo. — Aceptó la castaña a regañadientes cruzándose de brazos.
—Sabía que entrarías en razón, nena. —Se burló la rubia arrogantemente. Yui gruñó. —Está bien, nada de apodos. Por ahora.
—Sólo comienza. —Masculló Yui tratando de no burlarse de la obsesión de Kyouko por los sobrenombres cariñosos.
— ¡Estás loca! — Gritó Yui empapada siendo arrastrada por una alegre Kyouko que saltaba entre los charcos tarareando por lo bajo.
Kyouko solo se rio satisfecha. Con el día tan soleado que las había acompañado era casi obvio que pronto iba a llover. Las fuertes gotas de agua las atraparon justo después de haberse bajado de la rueda de la fortuna. Kyouko aún tenía sentimientos contradictorios al respecto, por una parte se sentía mejor por haberse podido explicar finalmente, sin embargo, se sentía ligeramente decepcionada porque la reacción de Yui no le había parecido del todo honesta. Simplemente se había quedado quieta y había asentido antes de sonreírle extrañamente. Le había creído, o eso fue lo que quiso pensar pero su falta de preguntas le hacía creer que era posible que Yui se sintiera tan insegura que prefería no saberlo todo.
O tal vez eso era a lo que se refería Chinatsu cuando decía que Yui parecía desconectada, que a veces se mantenía demasiado al margen, como temiendo involucrarse más de lo necesario. Kyouko se mordió el labio, su mente volvía a llevarla atrás para recordarle la espantosa experiencia del campamento de "curación". Era posible que fuera un efecto colateral del trauma que ese sitio probablemente le había creado a Yui.
— ¿A dónde vamos? Kyouko, vamos a enfermarnos si seguimos mojándonos. —La regañó Yui devolviendo a la rubia a la realidad.
Estaban cerca de su lugar especial, de alguna forma la había arrastrado hasta allí olvidándose incluso de reclamar sus cosas de la caja de seguridad de la feria. De alguna forma era lo mejor, después de todo, la mitad de sus cosas se hubieran estropeado. Kyouko se detuvo queriendo jugar un poco. Yui casi se estrella contra ella pero antes de poder decir algo Kyouko la besó. Fue increíble, la sujetó con fuerza de la camisa y la acercó contra su cuerpo antes de perderse entre sus labios. Su lengua la reclamó y sus dientes la marcaron. Yui se quedó sin aliento mientras Kyouko la besaba como nunca nadie la había besado antes. El beso fue eterno. O al menos eso fue lo que sintió Kyouko mientras la besaba debajo de la lluvia. Sintió los dedos de Yui perderse entre sus húmedos cabellos rubios y corresponder el beso con la misma intensidad. Sus cuerpos se tocaban y sus almas se entrelazaron. No existió nada más en el mundo aparte de ellas dos.
Los dedos fríos de Kyouko se perdieron entre la piel húmeda de Yui. Ninguna fue consciente del momento en el que el beso había finalizado, simplemente estaban mirándose tan profundamente que hasta el mar se habría sentido plano. Kyouko tembló al sentir la piel de Yui contra la suya. Funami trató de decir algo pero las palabras no parecían querer salir de sus labios mientras adoraba a Toshino con cada parte de su ser.
— ¿Me quieres? —Preguntó Kyouko tan bajo que la castaña tuvo que leer sus labios para estar segura de que la chica en realidad si había hablado.
Yui asintió idiotizada.
—Entonces ven por mí. —Repuso la rubia antes de sonreír traviesamente y salir corriendo.
Funami se quedó allí por unos segundos tratando de asimilar todo y convencerse de que eso en realidad si estaba sucediendo antes de salir corriendo detrás de la de ojos azules. Sus jeans ajustados parecían una segunda piel y sus pobres converse terminaron embarrados mientras perseguía a Kyouko. No pudo evitar repasar la figura atlética de la chica, sus piernas se veían imposiblemente largas con esa mini falda negra y la camisa azul con corbata a juego la hacía ver como el sueño húmedo de todo otaku pervertido. Las cosas que podrían hacer con esa corbata. Yui tuvo que reprimir sus pensamientos antes que fuera demasiado tarde.
Antes de poder notarlo Kyouko se había detenido y estaba recostada contra un árbol con una sonrisa divertida en su cara. Iba a quitarle esa sonrisa de arrogancia, de la única forma que las sonrisas deberían ser borradas. Así que la besó sorprendiendo a Kyouko quien no puedo evitar gemir ante la desesperación de Yui. Sus cuerpos estaban imposiblemente juntos y Kyouko tuvo que recordarse lo que tenía en mente para poder detener algo que ambas parecían querer tanto. El beso finalizó, pero eso no detuvo a Yui quien se dedicó a repartir pequeños besos desde la mandíbula de la rubia
— ¿Recuerdas este lugar? —Preguntó la rubia haciendo la cabeza hacia atrás para darle más espacio mientras trataba de recuperar el aliento aferrándose contra la camiseta de polo de Yui.
Yui se separó de Kyouko a regañadientes y al distinguir una hendidura en la madera y ver la forma peculiar supo dónde estaban. Aun así lo confirmó al tocar el tronco húmedo y bajar lentamente. Kyouko tembló ante el cuerpo de Yui presionándose contra el suyo de forma inconsciente mientras la castaña buscaba aquella marca. Ella lo veía venir, y aun así el sonido de sorpresa que dejo escapar Yui la hizo sentir escalofríos.
— ¿Por qué? —Susurró Funami por lo bajo sin poder creerlo. — ¿Fuiste tú?
—Tú tallaste nuestros nombres, tenía que acabarlo. —Murmuró débilmente la rubia sin atreverse a enfrentarse con la mirada persistente de Yui.
— ¿Con un corazón? ¿H-hace cuanto lo hiciste? —Masculló Yui aún incrédula. Sin dejar de acariciar la madera distraídamente. Toda su atención estaba en su mejor amiga.
—Te sorprenderías. —Contestó Kyouko con resignación mirando a Yui finalmente. —Siempre te he amado Yui. Eso no implica que sabía lo que sentía, solo lo sentía.
Yui no supo que decir, era vagamente consciente de lo alto que era su ritmo cardiaco y lo difícil que era dejar de mirar a Kyouko que parecía ligeramente incómoda.
—Vamos arriba. —Instó la rubia antes de darle la espalda y subir ágilmente a pesar de que la lluvia había humedecido la madera haciéndola resbalosa.
Yui casi sufre un derrame cerebral cuando quiso subir y se encontró con la vista de algo más que la ropa interior de Kyouko cuando decidió subir detrás de ella.
La lluvia se filtraba en algunas partes y el sonido consistente del agua golpeando la casita de madera era reconfortante. Olía a ligeramente a humedad, madera y a algún otro olor que no supo identificar pero que se mantenía constante. Era tal como la recordaba. Un poco más pequeña quizás. Pero atribuyó eso a que la última vez que había estado allí tenía apenas unos ocho años. Kyouko le había dicho que esperara allí y se había ido a pequeño recoveco que había servido de cocina cuando eran niñas. Habían descubierto la casa por casualidad, en ese entonces ella era más aventurera que ahora y junto con una temerosa Kyouko habían vagado por la zona más inhóspita y alejada del parque al que solían ir siempre.
El árbol era tan espeso y tenía tantas hojas que la pequeña casita de madera en el parecía camuflarse con el color de las hojas, si no hubiese sido porque era invierno tal vez jamás lo habrían visto. Al comienzo Toshino no quería subir, no solo le tenía miedo a las alturas (más concretamente al hecho de caerse) sino que estaba muy segura de que probablemente habría algún vago o un monstruo allí arriba esperando por nuevas víctimas. Yui la convenció de subir, porque a pesar de lo mucho que había madurado Kyouko, siempre iba a ser Kyouko y ella solo había tenido que prometer que no iba a soltarla de la mano, que la iba a defender del monstruo y un pote de helado de ron con pasas para ella solita si accedía a ir. Al final solo tuvieron que lidiar con una ardilla furiosa y una raspadura que se había hecho la castaña por ayudar a Kyouko a subir el condenado árbol.
Estaba muy bien construida, probablemente había sido algún experto en casas del árbol. O eso fue lo que determinaron después de saltar vigorosamente por todo el lugar (aseguradas a una rama con el cinturón de Yui en caso de que todo se fuera abajo) pero por más que saltaron, rodaron y probaron la casa se mantuvo. Era una habitación de unos diez metros de largo por unos ocho de ancho, tenía un ligero espacio en donde encontraron un cofre lleno de comics y telarañas que Yui no se atrevió a tocar por temor a que algún horripilante arácnido se mostrara y la hiciera perder la compostura y la valentía frente a la pequeña Kyouko.
Yui sonrió ante el recuerdo. A pesar de todo aún podía concordar que el diseño y la arquitectura de la casa eran impresionantes, definitivamente el trabajo de algún experto. O de lo contrario Kyouko y ella iban a morir más pronto de lo que se esperaba. Los años habían pasado con gracia para esa pequeña casita de madera, aún quedaba rastro de algunos afiches que ella y Kyouko habían puesto, pero no habían señales de polvo o telarañas. Algo preocupada por el hecho de que alguien podía estar viviendo allí, decidió advertirle a Kyouko. Pero antes de que pudiera intentarlo se tropezó con algo.
Con curiosidad se agachó para agarrar el objeto en cuestión y se sorprendió al encontrar una especie de cuadrado metálico con algunos adornos. Aunque entraba algo de luz por la ventana no era la suficiente para identificar que era el curioso objeto. Pronto se acordó que el encendedor lo había guardado en el bolsillo y no en la caja de seguridad. Lo sacó de sus jeans empapados y pronto la casa se iluminó con una suave luz. Era una especie de candelabro solo que los adornos de metal impedían algún accidente. Incluso había una vela adentro. La prendió y después de unos segundos de contemplar la flama un delicioso aroma a sándalo golpeo directamente sus fosas nasales.
Algo confundida e intrigada dejó el objeto en el suelo y tras mirarlo unos segundos tratando de convencerse de que la pequeña casita no corría peligro alguno de ser incinerada, se permitió admirar más a fondo la habitación, descubrió otros cinco candelabros y los encendió. Definitivamente alguien había estado allí. Su corazón bombeaba rápidamente y empezó a sentir que le faltaba el aire. La atmosfera era ridículamente romántica, puede que para muchos solo fuera una vieja y mugrosa casa del árbol pero para ella era importante. Era su lugar. El sitio en el que pasó innumerables tardes jugando, riendo y compartiendo secretos con Kyouko. Ni siquiera Akari sabía del sitio, había sido su primer secreto del resto del mundo, uno que compartía con Toshino. Lo que hacía que se sintiera aterrada, ¿Por qué la había traído Kyouko allí?
—Ya lo encontré. No sabía dónde lo había dejado pero ya…—La voz de Kyouko se apagó a medida de que su cerebro procesaba que podía ver a Yui claramente porque ella había encendido las velas que había comprado. La misma que la mirada entre aterrada y confundida.
Y para colmo de males, el futon blanco que traía en las manos se desplego mientras una pasmada Yui miraba como se desenvolvía en el suelo, pulgada por pulgada. Kyouko casi se atragantó con su propia saliva, se quedó allí tratando de coordinar alguna de sus malditas neuronas para que reaccionara y le permitiera darle a Yui la explicación razonable y coherente del asunto pero lo único en lo que parecían concentradas sus neuronas era en hacerla enrojecer profundamente.
— ¡N-no es lo que parece! Esto…y-yo, uhm no es…eh.
Sí, eso y balbucear estúpidamente.
¿Quién dijo que ser adolescente era fácil?
Ay, mis queridos. Y aquí vengo a interrumpirles la lectura. Entonces creo que a este punto se estaran debatiendo entre el amor y el odio hacia mi persona. Siento si arruiné algunas infancias, por favor no me denuncien porque les pedí que leyeran bajo su propia responsabilidad. Me imagino que tendrán algunas preguntas y les anticipo que en el próximo capítulo no se verán resueltas sus dudas porque aunque soy mala por dejarlos con intriga soy buena y quiero darles un lindo respiro, así que esperen rosas y mariposas...ah y algo más de Sakurako/Himawari para el próximo capítulo.
Cualquier duda, opinión, crítica y demás es bien recibido solo tienes que llenar ese cuadrito que esta debajo de esta nota. Prometo que actualizare muy pronto, tengo un par de exámenes ahorita a mediados de febrero pero luego soy libre hasta abril así que si me quieren por estas fechas me gustaría saberlo, si tienen ideas de algo que les gustaría leer o demás por favor díganmelo.
Creo que debo admitir que lamento el enfoque que le di a la historia, al comienzo no pensé en hacerla tan oscura o llevarla a este punto, así que cualquier incoherencia con el argumento a través de los distintos capítulos es totalmente mi responsabilidad. En los próximos capitulos (no quedan muchos, les aviso) trataré de concretar todo resolviendo las dudas que surjan, espero hacerlo de forma satisfactoria así que si tienen dudas, por favor pregunten así yo escribo una historia más completa y ustedes no se quedan con vacíos.
Y no se olviden de pasarse por mi nuevo one shot: Oh, no es otra estúpida canción de Taylor Swift. Que subire en breve :D
Ahora, como es costumbre, quiero agradecer a:
nadaoriginal: Tienes que acordarme de la locura de Yui, aunque esto no tiene que ver con eso se conecta de algún modo y tengo tantos planes en mente que no quiero olvidarlo. Lamento si arruine tu infancia con el pasado oscuro y eso, aun así espero que te haya gustado. Un saludo.
JORI4EVER: Ay, por favor señorita...la violencia no es la solución, así que si con lo anterior ibas a matarme algo me dice que debería aumentar la suma de mi seguro de vida D:...jaja me mataste con tu mimisky, y en serio lamento eso no quería una historia turbia o bueno, sí pero no lo había pensado...tienes que agradecerle al rated, o si no creo que esto sería mil veces más traumatico, lo negativo del rated es que me hace no atreverme a subir escenas muy subidas de tono, supongo que todas esas tendran que darse en otra historia. XD
No hablemos de OTP´s porque aquí son las 9 a.m y es muy temprano para un poco de whisky :´c ...mi kokoro sufre y sufre con todas esas, porque las desgraciadas nunca terminan juntas, creo que compartimos muchas de esas, con el Jori, el Kigo, el Karmy y no hablemos de Harry y Hermione que me pongo a llorar. ¡Lo odio! Nunca quedan juntas ni si quiera porque sean parejas heterosexuales :v, yo shippeaba a Rex y Zoey de Dino Rey, y nah...a Zuko y Katara de Avatar y nah, a Katniss y Gale de The Hunger Games y nah...ains y así como con cada pinche cosa que veo o leo :c... ni hablemos de mis amadas Rachel y Quinn de Glee y la que más me duele porque estoy como muy obsesionada que son Regina y Emma de Once Upon a Time...maldición, es que deberían pagarme por cada vez que una de mis parejas favoritas no quedan :c, creo que simplemente los productores se niegan a ver el amor verdadero :v o que las parejas más comerciales no son esas :c
Y por favor no mencionemos a la babosa de Ayano me quede como en el cap cinco porque en serio que frustra es como que Kyouko no puede interactuar ni nada con esa tsundere porque ya todo el mundo jura que van a casarse, es como que estupida Ayano... ¡que te salude no significa nada! en cambio ella vive con Yui, respira con Yui y cielos que parecen una pareja...solo que hay ausencia de besos y eso, bueno esta bien :c...ugh y aunque iba a mantenerlo breve y creo que me estoy desahogando (lo siento por eso) es tan frustrante, en lo poco que vi de temporada fue como si me hubiera perdido un mundo, de la nada Kyouko empezó a determinar a Ayano y ahora Yui (que odiaba cualquier acercamiento de Chinatsu) está re encantada con ella. Y yo estoy como, esta bien #OdioALaGente #PosYaNoVeoNada
Así que bueno, en fin, Lamento la tardanza de esta actualización y te mando muchas buenas vibras y espero que todo haya mejorado, yo también extraño el colegio a veces porque definitivamente estaba en una cajita de cristal, creo que no estaba preparada para el mundo real. Anyway, un abrazo. Y no te preocupes, todo mejorará.
dani t.g: Muy cierto, ni mi perro me ama porque para que eso pasara tendría que tener uno xD. Así que gracias por unirte ami #DoNotKillTheAuthorChallenge porque creo que mi cabeza ya era muy codiciada y no necesariamente viva :c...así que lo siento si te traume, o si todo fue muy raro...creo que amo la rareza, pero todo va a salir bien, en serio vas a adorar el próximo capítulo, por seguro. Cuídate, un saludo.
SilentCrusadeM: Oh, boy...por favor no me mates mira que soy muy joven y sexy para morir aún, además si me matas no sabrías como acaba :v..creo que después de este capítulo muchos no sabran que hacer conmigo, porque aunque arregle la situación le di un pasado de mierda a Yui y eso que no han visto el futuro...muajajja ok, no. Pero si, eso de las OTP´s es un desastre, deberían como hacer no se capítulos alternativos como esos juegos en los que puedes quedar con quien se te de la gana :´D sería hermoso. Espero sinceramente que recapacites y encuentres en lo más profundo de tu corazon razones para no matarme, además te prometo que vas a amar el próximo capitulo :D !palabra de niña exploradora (?) Un saludo y espero te haya gustado.
Umi-chan: Jajaja, ya me acostumbre a los insultos, pasa muy a menudo porque me encanta torturarlos un poco con cada final, este capítulo...bueno acabo bien porque sinceramente me dio cosita con sus pobres infancias arruinadas por el pasado horroroso que le di a Yui. En fin, te prometo algo más leendo y lleno de amor del bueno (Yui/Kyouko, aquí Ayano morirá dolorosamente si se acerca a mis chicas) Un saludo.
teveo: Me alegra que te guste, si creo que es algo de mi escritura...soy una drama queen y tengo que exteriorizarlo de alguna forma xD
Conychuchufli: Jajaja, ¿por que nadie me trata suavemente? Todo son reclamos, insultos, querer lanzarme a pozos y amenazas de muerte :´c...nah, me conocen un cumplido es lindo, pero una amenaza de muerte enamora (?) Ok, no...yo sé que me lo merezco pero en el fondo a ustedes les gusta sufrir, no hay otra explicación porque o sino creo que nunca hubieras llegado hasta este capítulo. Lamento que te haya ido mal en anatomía, pero me da risa esa materia, cada vez que pienso en eso me suena como una excusa, algo así como: Mamá estoy ocupada en este momento, estoy estudiando anatomía con ...inserte persona atractiva aquí... ;) ;) jajaja, ains ok, no. Si con estos comentarios tan brillantes no vas a necesitar preguntarme porque me fue mal en biofisica o en la vida :v. Ejem, continuemos...entonces lo siento si arruiné tu infancia esta vez traje algo de helado conmigo, por que si tuviera que elegir que quiero que me arrojen lectores furiosos sería helado, ni se te ocurra lanzarme una enciclopedia medica o algo, tengo que acabar este fic :v. Anyway, un saludo.
Guest: Lamento haberte hecho sentir triste, no te preocupes esto se pone mejor :)
pikachu3xmishug: Anda, ven aquí y dejame abrazarte un tiempo inapropiadamente largo. En serio, creo que fuiste la única persona que en vez de centrarse en lo negativo se enfoco en la sensual escena del armario :v Jajajaj ¿porno en parráfos? Sería una buena forma de definirlo, lamentablemente no voy a poder llegar muy lejos, esto sigue siendo rated T...esperate a que haga fics rated M, nadie me detendra muajaja. Ok, no pero me alegra que te haya gustado son escenas que me preocupan porque un mal lemon puede hechar a perder todo un fic. En fin, un saludo.
Xo: ¿Yui escapando de la muerte? Jajaj, ay y yo soy la dramatica :P...me alegra que no te rindas de adivinar pero que aceptes que todo puede pasar, aunque no te alejas mucho ya sabrás más en los próximos capítulos. Jajaj, las escenas subidas de tono, no habrán tantas porque bueno lo he dicho mil veces esto es rated t, y después de traumatizar a medio mundo con este cap no quiero tentar a mi suerte. Creo que lograste captar la esencia de mis escritos, no solo se trata del amor y los sentimientos lindos, eso pudo haber sido más que todo cuando recién empecé pero ahora trato de ser realista y lo cierto es que los seres humanos somos impredecibles, inmaduros y a veces egoístas pero somo seres humanos, y aunque nos guste ver finales felices y fáciles sabemos que la vida ciertamente no es así. Me alegra que te haya gustado y voy a seguir presionandote porque me mtas de curiosidad y me haría muy feliz ver una historia tuya por aquí. En fin, un saludo.
Ebani Solis: Siento mucho saber que tu vida vale berenjena ultimamente, debo decir que eso fue aterrador porque mi hermana suele decir que la vida vale fruta y cosas así y no sé D: no quiero pensar en mi inocente hermanita leyendo mis horribles perversiones xD. ESpero todo te haya ido muy bien en tu nuevo colegio, y ánimo, a lo mejor conoces gente increible, yo tambien he dejado el fandom algo abandonado y lo siento, pero la vida es así y a veces la insipiración se escapa. Jajaj gracias, y te aseguro que pronto te sorprenderas de todo lo esto y aquello y eso que podría pasar xD. Me reí mucho con tu historia del pandimate, a mi los tomates personalmente no me matan xD pero es que yo soy casi alergica a la verdura...mis habitos alimenticios son como los de un niño malcriado de diez años, y bueno...creo que tengo que empezar a ser mas saludable porque este cuerpo no se mantendra por siempre :´c...okay, perdón estaba divagando. ¡Deja de parecerte a mi hermana! Por favor, eso es medio traumatico porque mi hermana tambien se obsesiona con las parejas y llena el pc con miles de fotos, yo siempre quedo como D: wut?...Pero en fin, me alegra que te gustará el oneshot y aqui te tengo otro, un abrazo!
Fuku: Lo siento D: con esto te lo compenso un poco, pero tranqui no hay manera de que deje la historia en suspenso.
fer: Me alegra que te guste, un saludo.
uzumakicloud1: Ya tienes la respuesta, y van a ver más escenas zuculemtas, don´t worry ;) Un saludo.
Muchas gracias a todos por leer, hasta la proxima actualización.
Enteramente suya,
Alexis Gray.
