CHAPTER 21
UN DUELO

El cielo era de plomo. El viento comenzaba a levantarse sobre la landa corta.
Durante un tiempo, todo vaciló alrededor de Anthony, pero se rehiciera rápidamente.
Terry llegara a su altura y le dice: ¿estás de acuerdo, galopar hasta el pie de la colina allí? ¿Luego una serie de saltos de obstáculos y tan verdaderamente él allí ninguno que pierde, galopar hasta el borde del acantilado, a menos que esto no te cause problema?
Anthony no respondió por nada y comenzó a lanzarse pasando delante de él. El primer tercio del trayecto en pregunta estaba en terreno llano pero bastante pantanoso. Todo se complicaba después de llegando al pie de esta colina que era de hecho un género de pequeña montaña erosionada ampliamente por el tiempo. Malezas alternaban allí con lugares accidentados y sobre todo diversos obstáculos como setos naturales, troncos de árboles volcados y otro. Cuando se llegaba totalmente arriba, podíamos ver detrás de una pendiente muy rígida que iba hacia el mar y que si incurvait antes de en un género de pequeño vallejo.
Terry fuera desarzonado durante un segundo y volviera a empezar muy rápidamente lanzándose al pequeño galope.
Anthony mismo estuvo asombrado de las sensaciones que probaba subiendo, esperaba sobre todo no transmitir demasiado su nerviosismo a su montura. En el momento de su accidente, su caballo había sido derribado inmediatamente, había sido afectado profundamente. A pesar de dolores que él comenzaba a sentir al nivel de la espalda, él comenzó a galopar y se dice «hace falta que yo llegue allá, hace falta, lo tengo verdaderamente bastante vagabundear çà detrás de mí, este accidente, voy a vencerle en todos los sentidos del plazo, voy a ir allá»
Terry se decía: hace falta que yo deje atrás, él tiene a pesar de todo un punto sagrado, pero tanto peor, voy a sobrepasarte, es todo.
Él aligeró, Anthony también hiciera. Gavillas de aguas cenagosas salpicaron la landa, hasta si la turba y el brezo ahogaban los ruidos, oíamos los caballos martillar el suelo cada vez más rápido. Anthony de un solo golpe reencontrara unos reflejos que buscaba desde el principio y que le faltaba, feliz de reencontrarlos, volvió a pasar delante de Terry sorprendido. Él hasta hiciera un rodeo por una parte más accidentada del terreno

Terry: ¿él es imprudente dónde que?? Él se lanzó al galope triple.
La naturaleza completamente silenciosa sin ruido alguno de pájaro ni alma que viva fue enturbiada por dos jinetes flechas de dinero vivo que aceleraban sin cesar su carrera loca.
Anthony comenzaba a tener dolores persistentes al nivel de los lumbares pero se sentía completamente ebrio de libertad total, lo que le había faltado cruelmente durante estos últimos años. Él probaba cada segundo.
Terry aligeró y se reencontró delante del primer fin, Anthony llegó muy poco tiempo después.
Terry: bastante, debo reconocerlo finalmente toda proporción guardada por supuesto.

Anthony: no te pedí nada dice éste ya espoleando su caballo y que comienza a escalar, dolores continuaban dándolo tirones pero él quisiera hacer abstracción como máximo. Él se sentía feliz haber podido subir a caballo. «Nunca habría creído, hace falta que valore hasta el final, hace falta que valore.. »Él pisó los talones su montura y se dirigió hacia la primera maleza bastante sombría.
Terry oscureció todo derecho como si ya hubiera conocido el terreno. En el momento, la maleza se aclaraba y formaba una forma de semicírculo, era exactamente la misma configuración que el día famoso cuando había tenido su accidente. Hasta haciendo todos losÉl aulló con una voz fuerte «No, más ahora» aulló tan muy como Terry aunque hacia adelante le oyera y se volvió. Anthony cerró los ojos y los reabrió asombrándose de reencontrarse sobre su montura que le guiaba. Después de haberla calmado, él se fue de nuevo y se sorprendió a hacer salto de obstáculo, ocupación que repracticaba aparentemente con un placer no disimulado, no obstante Terry conservaba siempre un avance confortable hasta si Anthony roía del terreno más cada segundo.
El terreno se hacía verdaderamente muy accidentado, hasta el momento cuando ellos alcanzaron un seto bastante impresionante de tejos. Terry retrocedió, tomara el impulso y más impresionado que aparecía a eso, saltó. El salto fuera digno de las carreras más grandes y hípicas. Él debiera justo calmar su montura que renâclait un poco. Anthony detrás llegó y vió el obstáculo «no sé si me pasará algo, si es el caso mi último pensamiento será para ella» no refleja más y se lanzara. El salto le pareciera interminable, oyera justo el viento silbar a sus orejas y cerró los ojos retocó tierra y se fuera de nuevo emisión en directo al galope triple
Terry: espera le dice a Terry un poco inquieto, porque la altura de la colina comenzaba verdaderamente a hacerse escarpada.
Él lo sobrepasó y justo tuviera tiempo de decirle: bravo pero nada no es todavía ganado créeme. esfuerzos posibles, Anthony no pudiera evitar pasar un todo niño poco de su estrés a su caballo que le sintiera sucesivamente encabritándose. Todo volvió a pasar muy rápidamente delante de sus ojos

Él aulló con una voz fuerte «No, más ahora» aulló tan muy como Terry aunque hacia adelante le oyera y se volvió. Anthony cerró los ojos y los reabrió asombrándose de reencontrarse sobre su montura que le guiaba. Después de haberla calmado, él se fue de nuevo y se sorprendió a hacer salto de obstáculo, ocupación que repracticaba aparentemente con un placer no disimulado, no obstante Terry conservaba siempre un avance confortable hasta si Anthony roía del terreno más cada segundo.
El terreno se hacía verdaderamente muy accidentado, hasta el momento cuando ellos alcanzaron un seto bastante impresionante de tejos. Terry retrocedió, tomara el impulso y más impresionado que aparecía a eso, saltó. El salto fuera digno de las carreras más grandes y hípicas. Él debiera justo calmar su montura que renâclait un poco. Anthony detrás llegó y vió el obstáculo «no sé si me pasará algo, si es el caso mi último pensamiento será para ella» no refleja más y se lanzara. El salto le pareciera interminable, oyera justo el viento silbar a sus orejas y cerró los ojos retocó tierra y se fuera de nuevo emisión en directo al galope triple
Terry: espera le dice a Terry un poco inquieto, porque la altura de la colina comenzaba verdaderamente a hacerse escarpada.
Él lo sobrepasó y justo tuviera tiempo de decirle: bravo pero nada no es todavía ganado créeme.

Anthony: ya te dije que lo tenía sólo hacer tus comentarios y todavía más ahora le respondió Anthony, dolores vertebrales bastante tenaces comenzaban a despertarse y a hacerle un todo niño poco sufrir.
Terry alcanzó la cumbre el primero, Anthony siempre sobre sus talones.
Terry: bien, debo decir que no creía en eso.. Pero bueno he aquí la cumbre y estás allí también. Bravo a pesar de todo para tu salto, debo decirlo
Anthony no respondió por nada el aire un poco contratado.
Ellos descansaron un poco sus monturas puestos en dura prueba sin decirse nada. La tensión comenzaba a hacerse verdaderamente palpable.
Anthony: estoy listo para el último trozo del trayecto.
Delante de ellos descendía una pendiente muy rígida.
Terry: ¡bien si lo dices dicho Terry prensado acabarlo, vamos!

Terry que nunca había dejado verdaderamente de subir durante todos estos años oscureció emisión en directo, Anthony tuviera dolor más y a pesar de toda la alegría que tenía, comenzaba a mostrar un poco de cansancio. Él se hizo adelantar rápidamente a Terry se decía en él mismo «no me digas que es yo quien ganó, de todos modos, paso francamente de eso de razonar en el plazo de ganador o de perdedor. Pero así como nosotros dos sabemos la salida de este trayecto y como es alguien de discurso, voy a poder decirle finalmente todo lo que tengo que decirle, Candy …»
Él llegó al borde del acantilado.
Cuando Anthony alcanzara allá, hubiera un inmenso silencio enturbiado por el viento que de brisa ligera comenzaba a tomar fuerza.
Ellos dijeron mirando nada al contrario el mar, cada uno sabía que después de eso, su propia vida tomaría un muy diferente giro y por eso.
Terry rompiera el silencio el primero.
Terry: yo no te diría lo que esto implicaba, supongo que lo sabes.
Anthony no respondiera por : ya que no dices nada, voy a hacer la petición y la respuesta. Creo que no vas a volver sobre tu discurso, si tienes algo para decirle, ustedes podrán verse una última vez, sé lo que es.. Contrariamente a lo que crees, çà lo comprendo pero el resto, lo sabes muy bien.
Anthony no respondía siempre por nada.
Terry: ¿es todo lo qué te hace esto??? ¿Sabes sin embargo lo qué implica esto no tienes nada más para decir??
Anthony respondió finalmente con una voz sorda: entonces escucha-bien lo que voy a decirte. Consentementde acuerdo, perdí este duelo. Tengo sólo un discurso efectivamente. Para mí, no considero a Candy como le haces. Tienes tu manera, tengo la mía. Te pusiste en rival, y es verdad que lo sigo uno, es la sola cosa para la cual estamos de acuerdo. Perfeccionado, tendrás el primer sitio porque contrariamente a ti, si está feliz con otro, lo dejaría irse, hay sólo su felicidad que me importa más, es la sola cosa que sirve para mí, hasta si es con otro renfrognât-il. Es todo lo que hay a decir.

En cambio, estoy afligido, no voy a desaparecer de la superficie de la tierra para agradarte. Hasta si crees que soy sólo un sueño o alguien de aéreo, no sé, de todos modos, esto verdaderamente no me intereses en ninguna manera. ¿Te agradezco verdaderamente por tu condescendencia, verdaderamente, hace falta que te pida el permiso para que se vea, él y yo, querrías tal vez estar allí para ser una caperuza? ¡Estamos en lleno delirio!! ¡Sobre esto, no tengo verdaderamente nada más para decirte, te agradecería verdaderamente de dejarme una paz real ahora!!
Él se fue de nuevo sucesivamente hasta no dejándole el tiempo a Terry de responder En su alegría, Terry hasta no soñó con lo que Anthony acababa de decirle. Él estaba demasiado feliz y soñó sólo con una cosa regresar sucesivamente a Norhtfolk, el día que comenzaba a bajar
Albert comenzaba a hacer allers y vueltas incesantes en su oficina
Albert: ¿entonces Georges?
Georges: estoy afligido Señor, pero los busqué, y ninguno de ellos no está allí.
Albert: ¡sé que no son más de los niños, ni mucho menos!! ¡Pero no es normal! ¿Candy no volvió usted es por supuesto? insistió Albert
Georges: le aseguro a Señor
Albert: muy bien, le agradezco.
Georges: si puedo permitirme, Señor tiene el aire muy cuidadoso
Albert: puedo reconocerle lo, sí estoy allí, porque sospecho de lo que está jugándose y es importante verdaderamente
Georges: que Señor no no inquiete, todo va a acabar por arreglarse.
Albert: si usted lo dice, dice Albert, pero espero verdaderamente que
Él saliera de su oficina, había varios invitados pero se preguntaba cómo iba a hacer porque no tenía ganas verdaderamente de presidir una cena cualquiera que sea.
Sin darse cuenta de eso, él se reencontró delante de la habitación de Candy, llamó y cual fuera su sorpresa cuando oyera una voz decirle «sí entre»
Él entró y la viera el que se hacía falsamente gruñir por Ashley que tenía dificultad bien para desenredar su cabellera, el viento de la tarde había resecado sus bellos cabellos rubios

Ashley: Señorita no habría debido salir sin nada en la cabeza, sus cabellos van a ser estropeados
Candy: no se inquiete, lo vieron muchos otros.
Ashley: no es una razón, él todavía va a hacer falta que yo ponerle aceite de corazoncillo
Candy: le aseguro, no es necesario
Ashley no lo escuchó y fue por el frasco
Candy se volvió y dijo: Oh buenas tardes Albert, discúlpeme
Albert: ¿discúlpame de molestarte a dicho Albert, pero puede saber Candy???. Sin que él sepa por qué, fuera tomado de repente de unas ganas de reírse que tuviera mucho dolor que contiene.
Candy: discúlpeme pero yo quería hacerle la sorpresa y como me había dicho que recibía esta tarde, yo, pero hay pequeñas preocupaciones técnicas que no había previsto dicha Candy que resistía con uno de su zapato que hay que desatar.
Albert: ¡eres increíble!! ¡Hay sólo qué puedas hacer çà! Si yo no estaba tan feliz de verte, creo que tendría, pero eres dicho allí tanto mejor Albert riéndose.
Candy: así como usted me había dicho que recibía al embajador de los Estados Unidos a Inglaterra, quería hacer honor.
Albert: es muy gentil para ti pero yo
Ella le miró con un aire muy tranquilo, Ashley que siendo muy concentrado en su tarea de carmenadura, se sentía totalmente en confianza para hablar.
Candy: Albert, usted tenía razón, hay que saber dejar hablar su corazón. Escogí ella dice más simplemente mundo, no sabía que esto vendría como çà sino escogí.
Ellos se miraron durante unos minutos.
Albert: estoy muy feliz verdaderamente de eso para ti. Sabía de todos modos que encontrarías tu vía; estaba seguro de allí.
Candy: le debo más que todo Albert, y si no había estado allí, yo
Albert: no hice nada de todo y no me debes nada. Era completamente normal que no te sientas sola, es el menor de las cosas
Candy: ¿Pero no los vió hoy?
Anthony: para decirte a todo, estuve bastante ocupado, y no los ví
Candy: ¿pero no le dijeron nada? dice Candy que comenzaba a inquietarse un poco.
Albert: son hombres sabes, ellos saben lo que hacen
Candy: sí usted tiene razón dicha Candy que manchara de concentrarse sobre otra cosa, entre otra sobre la elección de su aseo.
Anthony volvió en primero al castillo bastante cansado, dolores al nivel de las cervicales y de los lumbares comenzaban a hacerle sufrir bastante fuertemente.
Sin querer, él y Albert se atropellaron.

Albert: ¿Anthony?? ¿Pero qué es lo que pasa, diríamos que volvías, es posible???? ¿No hiciste lo qué creo?? ¡Subiste a caballo???!!!
Anthony: sí, subí, mismo nunca habría creído en eso sino lo hice. Sí, subí, si usted sabía, todas estas sensaciones, las había olvidado, no puedo traducirle lo que era.
Albert: no tengo que juzgarte ni decirte aunque sea. Supongo que si te pido cómo vas, vas a decirme a muy bien dicho Albert hecho de repente severo
Anthony: pero sí, no hay ninguna preocupación
Anthony: ¿entonces puedes explicarme por qué después hace un rato, te apoyas a la pared y qué tienes los rasgos crispados por el dolor??
Anthony: no es nada, le aseguro, esto va a ajustarse.
Albert: ¿sí por supuesto dice Albert, no tienes hasta más calmado, supongo?
Anthony: si, lo tengo pero le aseguro que todo va a ir muy bien y que estaría en la cena hace un rato.
Albert: muy bien ya que tú el dicho respondiera por Albert de tono cortante, me atrevo a esperar que no recurrirás a la morfina como había visto una vez.
Anthony: ¡No!! dicho Anthony que se incorporó hasta si su espalda le hacía sufrir, yo sobrepasaría estos dolores también, no hay razón.
Albert: bien, te digo hasta luego dice a Albert en absoluto convencido.
Anthony: discúlpeme pero ella no …
Albert: no ella no sabe nada lo cortó Albert y no sé aquello en lo que pensaría en eso, no influiría sobre nadie sino decirte bien que verá ciertas cosa
Anthony: es todo que yo quería saber gracias dice a Anthony que se fue de nuevo hacia su habitación, los rasgos cansados por el dolor
Albert cruzara a Terry al pie de la escalera y casi supiera todo lo que había pasado viéndole
Albert: buenas tardes Terry dice a Albert de tono un poco cansado
Terry: buenas tardes Albert, disculpe por mi dirección, corro cambiarme
Albert: por favor, usted no tiene que justificarse. ¿Estará presente hace un rato?
Terry: euh sí, por supuesto, absolutamente.
Albert: bien dicho Albert que se volviera sintiéndose de repente muy cansado. Espero que ahora en muy poco tiempo, cada uno pueda reencontrar la paz del espíritu y que las cosas van a decirse finalmente como habrían debido decirse siempre. Ahora sé y creo que es el más importante. Todo va a jugarse en muy poco tiempo.

Él mirara por la ventana el mar de aceite esta tarde. Una luna llena se reflejaba dejando al infinito de los millares de pequeños pedazos de dinero fundido. «El frío va a comenzar a instalarse en poco tiempo pensó en Albert pero es extraño, todavía no lo sentimos en el interior mientras que la temporada avanza»
Ella acababa de prepararse y canturreaba dejándose peinar. Ashley había conseguido devolver volumen y todo sonido que brillaba a su cabellera soberbia y estuviera asombrado que Candy que de ordinario daba signos de impaciencia se deja tanto hacer. El aseo, un vestido azul azul de ultramar al tamaño muy cimbrado y la estola de tul bordada trônaient sobre una silla. Terry dio consignas para hacer preparar sus maletas y se preparara para cenar. Anthony luchaba y quería olvidar sus dolores, se preparara paradójicamente todavía más rápidamente que de ordinario. Cada uno se preparó sabiendo en lo sucesivo que las horas venideras cambiarían radicalmente los destinos.