Me alegra mucho que les haya gustado mi historia.

La verdad no tuve mucho tiempo para actualizar pero aun así estoy subiendo cada capítulo de todos mis fic puntualmente. Acabo de releer todos los capítulos de la historia y casi me saco los ojos por algunas faltas de ortografía y frases "comidas".

¡LO SIENTO!

Es el maldito fanfiction que se configura cuando subo algún capitulo. :c

No se cómo me soportan pero GRACIAS DE TODO CORAZÓN.

DISCLAIMER: Los personajes de shingueki no kyojin no me pertenecen, su autor es Hajime

TIPO: Romance / Drama / Mpreg / Ereri / lastimar-confort / AU

PAREJAS: MikexIrvin/FarlanxSasha/MikasaxAnnie/ErenxLevi (PRINCIPAL)


Eren Jaeger, dieciséis años, heredero de la principal familia más poderosa del país.

Ahora mismo se encuentra en un debate de vida o muerte: "volver o no volver".

—¿Exactamente a dónde quieres volver? —le preguntó Armin— no nos dijiste que pasó ayer ni con quien pasaste la noche.

El ojiverde se sonrojó al recordar haber dormido en la habitación de Levi y todo lo que hicieron juntos, más bien, todo lo que le hizo.

—Mi conciencia me dice que vuelva por él y me haga responsable por lo que paso —dijo Eren dando vueltas alrededor de su enorme cuarto siendo observado fijamente por sus dos mejores amigos— además me comí su cena. Y me fui sin despedirme.

—¿Dices que anoche dormiste con una chica? —interrogó Mikasa levantando la vista de la pared.

—Con un chico —rectificó el castaño— uno que nunca ríe.

—¿Y perdieron la virginidad juntos? —la pelinegra sonrió de lado

—Sí.

—Entonces, ahora quieres hacerte responsable por que sientes que si no lo haces ese chico va a odiarte toda su vida

—Exacto

—Eres un idiota —Mikasa se levantó de la cama donde estaba sentada para alizar la falda de su uniforme antes de que los finos pliegues se estropeen— entre hombres las cosas son diferentes. Supongo que tu amante no quedara embarazado solo porque lo hicieron —explicó ella— a menos —señaló al rubio— que sea como Armin, entonces estas en un grave problema ¿es de nuestra clase?

—No, él vive en un barrio público y no creo que sea una de esas incubadoras humanas

—¡Eren! —gritó Armin dejando su libro a un lado—¡no soy una incubadora!, es cruel llamarme de esa forma.

—Eso no es lo que importa ahora —la pelinegra frunció el ceño— Eren acaba de decir que quiere salir con un chico pobre, un chico apático y pobre.

Los ojos del ojiazul se agrandaron al oír eso, entonces volvió a poner la vista fija en su libro sin decir una sola palabra.

—Fue mi primer amor, Mikasa —le reprochó Eren— y seré yo quien le devuelva esa bonita sonrisa de antes.

—Si eso es cierto —ella se acercó al ojiverde agarrando una de sus manos— ¿porque estás aquí? ¿No deberías correr a verlo?

—Solo quería saber su opinión

—No estoy deacuerdo —Mikasa lo soltó— siento que debo protegerte, por eso te lo digo. Si tu madre se entera estas muerto.

—Nuestros padres serán los que decidan con quien nos casaremos en un futuro —Armin suspiró— pero para eso falta mucho —parecía como si las palabras estuvieran saliendo obligadamente de su boca— si en verdad te gusta... deberías ir y salir con él —manoseo su libro dudando un poco—pero no te enamores de verdad.

Eren solo necesito la aprobación e sus amigos para tomar su bolso e irse de ahí dejándolos solos.

Lo haría.

Desde ese mismo instante Levi seria su novio oficial y si la suerte estaba con ellos podrían planear algún futuro juntos, el era Eren Jaeger, alguien que no conoce la derrota.

Se fue dejando su auto en el garaje, corrió hasta la avenida y se detuvo pensándolo un poco más.

Amar Levi ... no iba a ser tan fácil como creía.

Primero tendría que empezar desde cero.

—Hola...¿Armin? —el ojiverde sacó su teléfono para marcar el número de su amigo— podrías decirme como se toma un autobús.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

..

.

—Si continuas con esa actitud —gruñó Isabel, tironeando de la cama de su hermano— no voy a decirte que un sexy chico de ojos verdes está parado frente a la puerta y pregunto por ti, dijo que quiere ir contigo a la escuela.

El pelinegro se puso de pie de un salto y se encerró en el baño para estar listo, pero cuando acabo de cerrar la puerta y escucho la risa de su hermana se sintió como una adolescente enamorada en apuros. Él no era así, si Eren vino entonces debería esperar todo el tiempo que fuera necesario o irse.

Media hora después bajo con el uniforme tratando de no mostrar su escondida emoción.

—¿Por qué viniste? —preguntó, fingiendo estar molesto

—Quiero ir al instituto contigo y mañana y todos los días —le dijo el castaño

—No —esa fue la seca respuesta que le dio Levi antes de pasar de largo frente a él.

—Se supone que tenemos "algo" a partir de anoche —reprochó el ojiverde antes de correr para alcanzarlo.

—No es necesario, tu nota lo dejo todo claro esta mañana —pasaron por la calle sin detenerse en la parada de autobús— ahora vete por donde viniste.

—Eres mi novio —reprochó el castaño agarrando la mano del pelinegro para estrechar sus dedos— además deberíamos tomar ese autobús o llegaremos tarde.

Levi suspiró molestamente antes de seguir caminando

—Jodete —concluyó

—Si quieres no le diré nada a nadie —Levi reprimió un insulto— será un secreto

Al parecer tenía razón, ese mocoso solo quería alguien con quien divertirse.

Un juguete.

—Está bien —pero no se saldría con la suya— si quieres salir conmigo será a mi manera —Levi estrecho la mano— no iremos en autobús porque es un desperdicio de dinero, el instituto está a tres cuadras. Segundo, no intentes mostrarme como tu novia y tercero, seré yo quien termine esta relación.

—Eso es cruel —dijo Eren estrechándose contra el pelinegro— al menos déjame besarte en público.

—No

—Entonces déjame dormir en tu casa esta noche

—Solo quieres sexo

—Quiero hacerte el amor —le dijo Eren acercándose a su oído para susurrarle esas palabras con satisfacción porque la reacción del pelinegro fue inmediata.

Levi se sonrojó un poco.

—Trata de mantener esto en secreto, sería un desastre si se enteran —le aconsejó— no quiero escuchar más rumores.

—¿Qué clase de rumores? Dicen que eres un vándalo, y qué te faltas a clase por parar en el hospital luego de tus peleas

Un estremecimiento recorrió el cuerpo del mayor, pero Eren no lo notó.

—¿Y tú, les crees? —preguntó disimuladamente

—No, porque el Levi que conozco es la cosita más tierna del mundo —repuso el ojiverde poniéndose detrás del pelinegro para poder abrazarlo— además eres tan suave como un gatito y nunca le harías daño a nadie. Dime ¿Por qué no sonríes?

Levi frunció el ceño ante el comentario pero no pensaba reaccionar.

—Suéltame —se alejó de castaño— llegamos.

Pasaron la entrada de enorme instituto y lo primero que vieron los guardia fue una escena algo melosa departe del ojiverde. En cambio el pelinegro forcejeo para soltarse de los brazos del menor, afortunadamente nadie más se dio cuenta.

—¡Nos vemos más tarde! —gritó Eren adelantándose un poco— te lo prometo.

...

La noticia corrió como la pólvora.

Al parecer, Eren no pudo mantener la boca cerrada y en unos minutos todo se supo dentro de cada salón de clases. A Levi le tocaba literatura en la segunda hora y fue más visible que nunca gracias a sus molestos compañeros.

—Ackerman, lea el siguiente párrafo —el pelinegro se puso pie con el libro en alto, podía sentir las miradas detrás de su nuca y el terrible impulso de morderse el labio para matar ese maldito nudo en su garganta.

Si todavía fuera un niño, lloraría.

En ese entonces siempre fue demasiado emocional, demasiado tímido.

Ahora podía reprimir sus emociones mejor que nunca, mejor que nadie.

Crecemos como bonsáis, torturados y podados y empequeñecidos por las circunstancias, —varios murmullos se levantaron en los asientos traseros pero el pelinegro continuó— las convenciones, los perjuicios culturales, los traumas infantiles y las expectativas familiares...

"Él es Levi, el matón de la clase"

"Dicen que es un delincuente y no viene al instituto"

"Le entrego su cuerpo al heredero de la familia Jaeger, por eso vino a clase."

"Es un chico huérfano, su hermana nunca termino de estudiar por acostarse con su profesor..."

Levi continúo leyendo hasta acabar el párrafo, ignorando los murmullos que crecían cada vez más.

Se sentó con cuidado escuchando las burlas de las muchachas de atrás y uno que otro papel cayendo por su espalda.

—Bien, el siguiente —el maestro le restó importancia a la burla que surgió después de eso.

El timbre de la clase sonó y él se quedó solo en el aula con la esperanza de ver al ojiverde y su estúpida sonrisa una vez más.

Eran no vino.

—Me pregunto como se siente acostarse con la puta del heredero —exclamó el líder de la clase lo suficientemente alto como para que todo el mundo lo escuche— Por qué eres su puta ¿verdad? Levi.

El pelinegro comenzó a perderse en sus pensamientos.

En sus recuerdos.

.

FLASBACK

—Si me das un beso voy a protegerte de la gente mala —sugirió Farlan— y voy a cuidarte toda la vida

—¿Lo prometes? —sus enormes ojos todavía conservaban rastros de lágrimas, ambos niños estaban sentados dentro de un amplio cerco de pasto, ocultos por las grandes plantas de Isabel.

—Te lo prometo, nunca voy a dejarte solo

Unieron sus dedos meñiques para terminar de cumplir el juramento y luego el pequeño Levi dejo que Farlan estrechara sus labios con los suyos.

Nueve días después, la promesa se pudrió entre miles de otras promesas rotas.

—Llorar no es malo, no sabes la suerte que tienes —le dijo Isabel luego de recogerlo— si yo pudiera, lloraría cada día de mi vida.

—Quiero ser fuerte

—Eres más fuerte de lo que piensas, y algún día te darás cuenta.

Luego su tío Kaney los dejó abandonados a su suerte, Isabel tuvo que dejar el colegio para estudiar hasta que un día se casó con su antiguo maestro de idiomas.

Pasaron los meses.

Los años.

Cada día se convirtió en una loca carrera por sobrevivir junto a ese montón de chicos ricos que solo sabían comprar todo lo que estuviera frente a sus narices.

Sobrevivió a los insultos.

Sobrevivió a los rumores falsos.

Sobrevivió a quedarse solo, olvidando a Farlan en el proceso y recordando cada día a ese otro niño de ojos verdes que nunca vino como lo prometió.

Lo abandonaron, lo engañaron, lo traicionaron...

Y de pronto, un día cualquiera, Levi dejo de llorar.

FIN DE FLASBACK

.

— Por qué eres su puta ¿verdad? Levi —repitió el líder de clase, dispuesto a seguir burlándose del pelinegro.

—¿Tratas de decirme algo? —dijo el azabache sin mirar atrás

—Podría pagarte el doble, solo acuéstate conmigo una noche y en verdad...

—Cuanto —cortó el— cuanto podrías darme —sus ojos destellaban furia— un maldito cerdo como tu podría llenar de dinero este cuarto, pero no creo que logres satisfacerme.

"Si me das un beso voy a protegerte de la gente mala voy a cuidarte toda la vida" la voz de Farlan volvió a su mente sin querer.

"Nos vemos más tarde...te lo prometo" después le siguió la mentira del ojiverde

No los necesitaba.

No necesitaba a nadie, ni a Eren, ni a Farlan, ni a su pasado.

—No te atrevas —el líder se levantó de su asiento completamente molesto— un miserable como tú no puede atreverse a hablarme de esa forma.

No necesitaba la lástima de nadie.

—¿Te gusto? —Levi también se levantó descaradamente— ¿me deseas?

El otro quedó boquiabierto sin saber que decir. Tenía miedo. Miedo de esos ojos asesinos y ese semblante de terror.

—N-nada de eso

—No seas un maldito cobarde —el pelinegro fue acercándose cada vez más a su compañero— quiero que me escuches, yo no soy la puta de nadie y menos de un insignificante niño como tú —sin darse cuenta había sujetado a su compañero por la mano apretándosela demasiado fuerte— ¿tienes miedo?

—¡Lo siento Levi! —gritó el líder del grupo— no lo volveré a hacer. Solo que alguien nos mandó, te conozco —estaba balbuceando— nunca me metería contigo, solo cumplía ordenes

—¿De quién?

—No puedo decirte

Levi chasqueó la lengua bastante fastidiado, el golpe que vino después fue repentino. Uno de los ayudantes de ese chico lo hirió en el labio para que soltara a su amigo. Dos golpes le siguieron pero el pelinegro se apartó con agilidad retrocediendo hasta la salida.

Entonces su cuerpo chocó con otro más alto.

—Levi —le dijo esa voz chillona— ¿estás bien? ¿Qué paso aquí? —el ojiverde miró la leve herida de su novio y algo cambio en su rostro.

Esos ojos verdes se tornaron oscuros dándole una apariencia peligrosa al menor, toda la inocencia y estupidez de su cara cuando se reía se había esfumando totalmente. Una extraña transformación entre ese chico inocente y puro que se volvía peligroso como un lobo a punto de atacar.

—No te metas, esto... —no dejó que Levi terminara la frase, sujeto al otro por el cuello levantándolo unos centímetros sobre el suelo.

—Nunca te atrevas a volver a decir que Levi es una puta —gruño— no lo hagas —toda su cordura parecía perdida— si vuelvo a escucharlo te juro que yo mismo te matare.

El otro comenzó a decir cosas ininteligibles, sabiendo muy bien que cuando Eren se enojaba todo dentro de él cambia radicalmente, se disculpó una y mil veces hasta sentir que la gravedad volvía a sus pies.

Cuando Eren se dio la vuelta para buscar a su novio, este había desaparecido.

Lo alcanzó en la salida del instituto.

—Voy a casa —le dijo Levi— mis clases acabaron

—Iré contigo —apresuró el paso

—¿Y tus cosas?

—Mikasa se hará responsable —dijo el ojiverde tratando de alcanzar al pelinegro— deberías ir al médico, tu labio está sangrando.

Levi sacó uno de sus pañuelos para limpiarse.

—Pero lo golpee con más fuerza —se detuvo— además incumpliste la regla dos, no quiero que me trates como a una novia, no quiero que me defiendas. Puedo hacerlo solo

—¡Es mi deber hacerlo! —le grito el ojiverde sujetándolo por los hombros con violencia— ¿¡Que querías que hiciera!? ¡Un maldito extraño estaba insultando y llamando puta a MI NOVIO! —los ojos del pelinegro se abrieron con ligeramente— Prometí cuidarte ¡y eso es lo que hago!

—Odio esto —siseó Levi apartando la vista a un lado— ¡me estas matando! ¡Me estas ahogando! No pudiste mantener la puta boca cerrada y por tu culpa tuve que soportar los insultos de eso estúpidos con retraso todo el maldito día.

Estaba desquitándose.

Estaba dejando salir esa rabia interna contra Eren.

—¡No fui yo! Alguien se enteró y lo publicó por toda la clase, en verdad trate de detenerlo, ¡por es vine! —esta vez el ojiverde estaba fuera de sí, de nuevo—Pero solo me lo reprochas ¡eres odioso! ¡No sé ni cómo me enamore de alguien como tú!

Ahí se detuvo, luego de ver como el frio rostro de Levi se distorsionaba en una mueca de sorpresa que duro dos segundos, solo dos segundos que dejaron abajo esa máscara de indiferencia a un lado dándole lugar a la cara de sorpresa y dolor del pelinegro, como si le hubieran dado un golpe en el estómago.

Dos punzadas de dolor que le avisaron a Eren que había dicho algo incorrecto.

Había lastimado a Levi y este luchaba por ocultarlo. En verdad seguía siendo frágil, demasiado frágil pero con unas murallas a su alrededor que lo ocultaban del mundo.

—Olvídalo —le dijo el ojigris liberándose de esas dos manos que lo sujetaban

—gatito... —el ojiverde apretó los dedos

—¡No me toques! —Levi lo apartó de un manotazo— no es la primera vez que me sucede esto, siempre habrá alguien que quiera pisarme, que quiera humillarme. Y en todo este tiempo —se detuvo para pensar— no he necesitado provocar lástima para que alguien me ayude. Puedo cuidarme a mí mismo, Eren Jaeger.

—Tú nunca lloras, nunca dices que te duele —el menor continuo discutiendo— ¡porque tienes que aguantar todo tu solo! —sollozó— ¡No eres de piedra!

—Ese es mi problema

—¡Debería de ser nuestro problema!

—Cierra la boca —bufó el pelinegro palmeándole la mejilla como si estuviera tratando con un niño caprichoso— escucha Eren, no soy tu esposo, ni tu novio de verdad. Y no creo que llegue a ser ninguna de las dos cosas.

—Pero...

—Tampoco digo que no me agrades —susurró— lo que siento por ti es algo que puedo llamar amor —extendió su perfecta mano para que Eren la tomara— pero es un amor imposible.

—Mientras siga siendo amor —el ojiverde tomó esa mano que el ofrecían— no importa.

—Bien, deja de llorar y vamos a mi casa —Levi comenzó a caminar— en realidad no me fue tan mal, sé que le rompí la nariz a ese tipo.

—Tienes razón, tus golpes son los más fuertes del mundo.

—Creo que exageras.

—¿Estás llamándome mentiroso?

—No

Eren le dedicó una sonrisa soltando la mano del pelinegro para pasar el brazo por su cintura.

—Ya es tarde, mira —apuntó las luces encendidas de la calle con la otra mano— creo que tengo ganas de dormir en tu casa ¿puedo?

—Veremos

—Puedo ayudarte con matemáticas —dijo Eren sabiendo que Levi era bueno en todo, menos con los números.

—No es necesario

—Si no te aplicas puedes perder el año.

—¿Quién está a punto de perder el año? —preguntó una voz detrás de ellos

—Nadie —Levi saludo con la cabeza a su hermana pero no se separó del castaño ni un solo momento.

—Mentiroso —Isabel se unió a ellos—Eren, debes ayudar a mi hermanito —sus enormes ojos verdes brillaban de emoción— solo mira su frente arrugada, Levi frunce el ceño cada vez que trata de resolver uno de esos ejercicios pero es una rata de biblioteca cuando se trata de libros de historia o geografía.

—Deja de contar cosas que no son ciertas —le dice el pelinegro tratando de caminar más rápido pero el ojiverde se lo impide.

—Genial, porque soy un completo caos con los libros —Eren esta radiante de felicidad— podríamos ayudarnos mutuamente.

—Es perfecto —Isabel respondió por su hermano— entonces te invito a cenar, y si quieres mañana puedes venir a comer.

—Isabel —gruño el pelinegro

—Tu darling me cae bien —ella codeó a Eren— mientras vaya enserio contigo lo tratare como a mi propia familia.

—Deberías estar con tu esposo —Levi cambio de tema— se supone que pasará la noche en esa tienda.

—¿Estas pidiéndome tiempo "privado" con tu darling? —por la sonrisa burlona de la pelirroja, Levi supuso que había pensado lo peor— no debería hacerlo...se supone que soy responsable por ti pero... De acuerdo, mientras no cometan ninguna tontería en la sala está bien.

—No quise decir eso

Demasiado tarde.

La pelirroja se fue corriendo en otra dirección con varias bolsas de compras que se suponía, eran para la cena de esa noche.

—Realmente te llevas bien con tu hermana —admiró el ojiverde

—¿Qué hay de ti? —estaban por llegar a casa cuando un auto negro paso frente a ellos a toda velocidad.

—Trato de sobrevivir como puedo —Eren soltó la cintura de su novio para que pudiera abrir la puerta— mi madre solo abre la boca para decirme como debo comportarme y papá es solo una figura ilustrativa en mi vida, la última vez que lo vi me dirigió una mirada asesina para que me fuera de su despacho.

—Sin mencionar que tienes tanto dinero como una foca gorda y apestosa en grasa.

—El dinero no lo es todo —Levi levanto una ceja al escucharlo hablar de esa forma— me gustaría entrar a una casa donde pueda sentir ese olor a hogar y no a mi mansión vacía, fría y llena de extraños a quienes les pagan para que me traten bien.

—Entonces déjame darte algo así —entran a la pequeña sala de estar y lo primero que hace Eren es dejarse caer sobre el sofá junto a su mochila roja— si quieres un hogar no pienses que voy a tratarte como a un rey —el pelinegro le lanza el delantal de Isabel a la cara— te toca cocinar

—Nunca antes había cocinado, no creo que sea buena idea

—La última vez que me acerque a esa cocina, la tubería de gas explotó —mencionó Levi— tampoco te lo recomiendo.

—Deacuerdo, ve a cambiarte —se levanta quitándose el saco negro con el escudo del instituto— tratare de hacer algo decente —dice— una vez me escondí en el guarda platos para comer una pizza y pude ver al cocinero preparando una especia de guiso. Pero mamá me descubrió.

—¿Y qué te hizo? —bromeó Levi

—Me dio una bofetada porque le respondí que quería comer pizza como todo el mundo o hace

—Vaya —el pelinegro se queda callado un momento— iré a cambiarme y curar mi labio. Luego... podemos intentar algo comestible con la comida.

—Estaría bien

Levi sube las gradas hasta el segundo piso encerrándose en su cuarto, todavía sin dejar de pensar en lo que le dijo Eren.

Isabel nunca lo golpearía en la cara, es más, nunca lo hizo. Pero recibir una bofetada solo por comer comida chatarra es algo que nunca hubiera imaginado.

"Talvez se enamoró de ti cuando le acariciaste el rostro" se dijo a si mismo mientras se quitaba el uniforme para ponerse algo más cómodo "o por tu forma violenta de reaccionar en la cama"

—¡Levi! —el castaño grita desde la sala— ¿cómo se cortan las papas?

"creo que se enamoró porque es un inútil"

—Enseguida bajo —terminó de arreglarse el cabello para no parecer un desaliñado en frente de su novio y fue en ayuda del ojiverde.

Durante dos horas lucharon para entender la diminuta letra que Isabel ponía en los cuadernos de recetas, al final fue Eren quien consiguió preparar un sándwich enorme con todo lo que encontró a su paso.

—Eres un desastre —se quejó el pelinegro viendo las manchas de mayonesa repartidas por la mesa y los platos limpios. Rápidamente apiló todo en el fregadero hundiendo los dedos en la espuma que caía junto con el agua para comenzar a lavar lo antes posible.

—S-si quieres te ayudo —balbuceo Eren pegándose a la espalda de Levi con la intensión de abrazarlo por detrás, o eso creyó el azabache, porque los brazos del ojiverde se hundieron directamente en el agua.

Eso redujo la cercanía entre ambos a nada.

Comenzaron a lavar la vajilla en silencio, ya habían pasado unos buenos minutos cuando Levi sintió como algo duro trataba de frotarse contra él disimuladamente y al parecer lo estaba logrando.

Eren cerró los ojos con fuerza al notar que su novio no reaccionaba ante esa insinuación morbosa.

—¿Por qué dejas de lavar? —preguntó Levi pellizcando sus manos bajo el agua— sería mejor que dejes de gemir en mi oído y te pongas a hacer algo productivo en lugar de restregarte como un sucio perro contra mi.

—¡Lo siento! —gritó el ojiverde tratando de alejarse pero el pelinegro se lo impidió.

—No te detengas —dijo como si eso fuera completamente normal— si lo haces... —no tenia la menor idea de por que le pedía eso a Eren, pero lo deseaba— te juro que meteré tus dedos en la trituradora

En parte por la amenaza y en parte por miedo, Eren se sujetó del lavaplatos moviéndose un poco mas fuerte. Podía sentir la parte trasera del pelinegro restregándose contra su entrepierna creando unas ondas electrizantes que recorrían toda su columna.

Levi dejo cuidadosamente el último plato sobre el secador pero no se apartó de ahí. Le gustaba la forma en que Eren lo embestía disimuladamente haciendo que su bragueta chocara con el borde del lavaplatos de forma sensual.

Comenzaron a moverse mas rápido y sin tener en cuenta el indecente ruido que estaban causando.

—Detente —pidió sintiendo que ya no podría más y no quería ensuciar la cocina— Eren-n basta

—N-no. Un poc-co más —el ojiverde se mordió el labio inferior tratando de no dejar escapar un erótico gemido pero no pudo— perdóname, me deje llevar —ocultó su rostro en el hombro del pelinegro, rezando mentalmente para que no lo matara por no contenerse ni un poco.

—Yo también lo hice —musitó Levi

—Creo que somos unos pervertidos —dijo el castaño con la voz ronca de placer— ¿Qué te parece si empezamos de nuevo?

Esa era su relación.

Simples amigos con beneficios para todo el mundo pero a pesar del libido tan subido de tono de Eren, siempre trató al pelinegro como a la persona más preciada de su vida.

Eran amigos, conocidos, novios, amantes... lo eran todo.

También se amaban sin decirlo en voz alta, al menos Levi no lo decía a gritos.

Su relación comenzó de esa forma. Un simple amor adolescente llevado hasta sus límites más extremos, ambos sabían lo que deseaban el uno del otro y lo que podían dar.

Al día siguiente, Eren se cambió de salón para poder estar cerca de Levi y demostrarle a todos que ese azabache con cara de gato estreñido solo tenía un dueño y amor.

Uno no elige enamorarse de la persona. Y esa frase Levi la sabia de memoria, pero estaba satisfecho con su nueva vida y con el ojiverde. Le encantaban sus celos desmedidos y la atención exagerada que le daba pero jamás, jamás podría decírselo a la cara.

Talvez para el ojiverde decir un "te amo" o ponerse totalmente sentimental en medio de la noche o cuando estaban a punto de llegar al clímax en sus numerosos encuentro casuales, era demasiado fácil. Casi natural.

En cambio, el solo se dejaba llevar por el momento, por las sensaciones que lo obligaban a decir incoherencias a su lado y el calor que dominaba su ser cada vez que las manos ya expertas de Eren recorrían su cuerpo llenándolo de caricias urgidas y acaloradas.

Así paso el tiempo entre besos y citas, entre comidas y charlas que duraban horas.

Entonces eran felices y no lo sabían, pero lo sentían.

Fueron conociéndose tan bien como nadie más en el mundo, desde las discusiones sin sentido hasta el acercamiento sin límites eran el pan de cada día. Cuidarse secretamente, ayudarse mutuamente, estar pendiente del otro; todo eso se convirtió en algo habitual como respirar.

Una necesidad de complementación entre dos personas que era perfectamente rellenada por los dos, el sueño de una vida futura sin tener que toparse con la soledad.

Y un día...Levi sonrió por primera vez.

Entonces eran felices y no lo sabían.

Hasta que la madre del ojiverde decidió poner las cartas sobre la mesa de una vez por todas y el verdadero juego que los llevo a todos a la desdicha comenzó por un error sin importancia.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

.

.

.

—Pueden retirarse —informó el maestro dando la clase por terminada.

El pelinegro recogió sus cosas con desgano, Eren no había venido desde hacía una semana y tampoco daba señales de vida por ninguna parte.

Ni siquiera iba a su casa para quedarse a dormir.

—Levi Ackerman —llamó la chica castaña y regordeta que se sentaba detrás de él— ayer me dieron esto —le alcanzó una nota— creo que tiene que ver con tu novio.

El pelinegro casi le arrebata el pedazo de papel doblado pero se contuvo a tiempo. Lo guardo en el bolsillo de su pantalón y salió sin despedirse de nadie.

Hacía calor.

Las hojas caían de los árboles, dejando solo el tronco enraizado a la vista.

Era un escenario muy desolado pero a Levi no le interesaba nada de eso. Caminó a grandes pasos apresurándose en llegar a la esquina de la heladería donde solía almorzar con Eren.

Entonces se le ocurrió sacar la nota luego de entrar por la pequeña puerta de vidrio y dejarse caer en uno de los asientos afelpados guindos con mesita de mimbre donde solían pedir lo mismo de siempre. Levi desdobló cuidadosamente la hoja sin inmutarse ante lo que decía:

¿Podrías esperarme? No importa cuánto tiempo pase,

por favor espérame. Recuerda que te debo dinero, al menos espérame solo por eso.

—Hola —la empleada lo saludó trayendo una bandeja con dos porciones— ¿tu novio no viene?

—No

—Salúdalo de mi parte, ustedes son mis clientes favoritos —el pelinegro la vio alejarse con el otro platillo— no te sientas triste Levi, ese chico te adora.

—Estúpido mocoso —susurró— no lo necesito —arrugo la hoja haciéndola a un lado para tomar su taza de té, tratando de pensar en otra cosa.

"Te gusta el té negro ¿verdad?"

"Podremos venir a comer aquí el resto de nuestras vidas, ¿no es una idea bonita? Envejecer juntos...cuidarnos..."

Sin darse cuenta ya estaba marcando el número del ojiverde desde su celular.

Lo compró la semana pasada cuando fueron a un festival junto, lo compró para no perder de vista a Eren.

Para escuchar su voz.

—Hola...¿gatito?...

Para no sentirse solo.

—Tardaste cinco segundos en contestar —le dijo Levi a modo de broma pero un fuerte dolor le endureció la garganta.

—¿Recibiste mi nota?... escucha lo lamento Levi. Pero... —la voz de una mujer se escuchó de fondo, alguien molesta

Para cuidarlo con todas sus fuerzas.

—No te tardes —volvió a decir el pelinegro antes de colgarle, y esas tres palabras se escucharon casi como una súplica.

Entonces se dio cuenta de que eso era amor.

Un amor que estaba acabándose poco a poco, se derretía como un helado bajo el sol. Como esa calle donde las hojas caían diciéndole que ya era otoño y posiblemente, Eren no volvería hasta al siguiente primavera.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

.

...

.

—Papá —el ojiverde se sujetó del saco de Grisha— ¿Por qué me tiene encerrado en casa? por favor dímelo.

—No puedo

—¡Al menos déjame ver a mis amigos!

—Si con amigos te refieres a Levi. Olvídalo

—¿Cómo se enteraron? —Eren soltó a su padre— ¿en qué les afecta eso?

—De todas las millones de personas en el mundo tuviste que escogerlo a él —Grisha se sentó junto al menor— ese fue tu error, tu madre nunca te lo perdonará y no pienses que podrás acercarte a Levi, ni a su familia.

—¿Porque?

—Confórmate con saber que no tiene nada que ver con ustedes —le dijo— sabes que Carla es demasiado rencorosa

Como Eren no dijo nada, él se levantó para volver a irse.

—Es mi primer amor ¿acaso no sentiste lo mismo por mamá? Solo quiero ver a Levi

—Ese es el problema, tu madre no fue mi primer amor —parecía como si él no tuviera sentimientos— nosotros no seguimos nuestro destino—aunque siempre fue un padre frio— solo deja de desear lo que nunca podrás tener.

No.

Ese no podría ser así, él era Eren.

Nunca pidió ser un Jeager ¿verdad?

Nunca pidió ser infeliz.

Nunca se atrevió a escupir sus sentimientos.

—¡Siempre fuiste un simple retrato para mí! —exclamó—¡Cuando más te necesite, estuviste lejos! Solo...solo te pido un favor —comenzó a hablar más de prisa— No necesito que seas un buen padre, no necesito que me des buenos consejos o hables conmigo. Solo quiero que seas mi papá, al menos una vez.

Su voz se descompuso.

—Descansa Eren —le dijo el señor Jaeger saliendo apresuradamente.

Si bien nunca fue un buen padre, tampoco le dio la gana de serlo pero ver a su hijo tan descorazonado le causo un remordimiento emocional muy fuerte.

Ser condescendiente con su hijo no iba a matarlo. Interceder por él e incluso extorsionar a Carla por esta vez tampoco estaría mal. Pero las cosas se dieron por si solas, de alguna y otra manera el destino estaba girando sus últimos engranajes, esos que abrirían los ojos de cada uno de una vez por todas mostrándoles la realidad. Mostrándoles la verdad de la vida.

Grisha ingreso a la biblioteca donde su mujer se había refugiado desde ese día, el día que fue a casa del novio de Eren y la vio a ella. Esa misma chica que tuvo la suerte de estar con el primer amor de su esposa.

Isabel.

Desde entonces los rencores atrasados y aquella espina hiriente que siempre estuvo clavada en su corazón pidieron una venganza a gritos. Se olvidó de su hijo, se olvidó quien era ella y simplemente fue a reclamar lo que hubiera sido suyo.

—¿Enviaste el dinero? —preguntó la castaña— ¿le dijiste a Eren que no podía ver más a ese tipo?

—Sí, lo hice —Grisha se sentó junto a Carla— pero no creo que eso resuelva tu pecado ¿no es cierto? Obraste mal y te dejaste llevar por las emociones, le hiciste daño a esa familia y manchaste tus manos...

—¡Fue un accidente!

—Deja a Eren en paz —pidió Grisha— eso es lo único que te queda por hacer para calmar tu conciencia.

—¡No puedo dejar que mi hijo tenga algo que ver con esa familia!

—Entonces consúmete en el remordimiento —Carla lanzó un pequeño sollozó cubriéndose la cara con ambas manos para no dejarse ver—. Escúchame, deja que Eren haga o que quiera. De todas formas no va a ser así para siempre, y cuando sea el momento yo mismo me encargaré de separarlos.

—¿Hablas en serio? —los ojos color miel de la castaña lo miraron fijamente

—¿Crees que lo hago por él? —Grisha no parecía estar mintiendo— lo hago por nuestra familia. Eren quiere alas para volar, bien, yo se las daré. Pero también seré quien se las quite cuando llegue el momento.

Ƹ̴Ӂ̴Ʒ

.

.

Los pasos de alguien hicieron eco alrededor del oscuro pasillo de la mansión. Un chasquido de la puerta alertó a los guardias pero nadie se atrevió a investigar quien era.

—Cierra la puerta antes de salir—pronunció Grisha encendiendo la luz para sorprender al ojiverde que planeaba escapar por la entrada — no necesitas huir como si fueras un ratón a punto de robar un queso. Eres un Jaeger, los Jaeger no debemos comportarnos de esa forma.

—Lo siento papá —se disculpó el castaño

—Te sugiero que te apresures —le dijo Grisha cambiando de tema radicalmente— puedes ir con él y hacer lo que quieras. Eres libre, pero recuerda que seré y o quien decida hasta cuándo.

—No necesito tu permiso —gruño el ojiverde— lo que siento por Levi...

—¿Es amor verdadero? —cortó— se lo que es eso Eren, pero déjame decirte que apenas pongas un pie dentro de su casa y te enteres de la verdad, la mitad de tu amor desaparecerá.

—Asumiré las consecuencias

—La mitad de tu amor Eren —el señor Jaeger abrió la puerta señalándole la salida— veremos si después de eso puedes seguir creyendo en los finales felices.

—No papá, esta ves no pienso rendirme.

PROXIMO CAPITULO

Extra 3: El primer amor tiene muchos secretos

Desear no es querer, se desea lo que sabes que no dura pero se quiere lo que sabes que es eterno


Gracias por haber llegado hasta esta parte, como ya dije intentare apresurarme pero los estudios no me dejan.

La vida no quiere que actualice nada :,v

Al menos tengo nuevos spoilers de la historia, el esposo de Isabel es un personaje de SNK y esta en la ova de Levi como el instructor de Farlan e Isabel. Según mi fic, Carla se enamoró de un profesor de idiomas pero la estudiante de ese profesor se quedo con el. Luego ella tuvo que casarse con Grisha y nació Eren. Esa estudiante era Isabel, por eso Carla no quiere que su hijo tenga algo que ver con el hermano de antigua rival.

Y por eso ella se encarga de que Isabel muera y su esposo también se muera. bla...bla...bla

No se preocupen, ese drama no tendrá mucho que ver con estos extras, así que en el próximo capitulo veremos solo ErenxLevi y mas Eren con Levi.