hola de nuevo aqui el otro capitulo, Sí lo admito me he tardado pero vamos mas vale tarde que nunca que os tengo mal acostumbradas XD, bueno espero que os guste y como siempre me encantan vuestro review que me hacen querer seguir con las historias que tengo en marcha u.u(encima tengo mas en mente pero mejor esperare a terminar las que tengo o me volvere loca).
vnat espero que te quedes contenta que ya te vi pedirlo en la otra historia viciosa XD, como siempre un gusto leer tus comentarios.
love girl me alegro que sigas con mis historias y no te hayas cansado XD y que te digo begobeni ya te pongo la conti no dejare las historias inconclusas "que me comes" al menos no lo tengo en mente XD, ya enserio muchas gracias a todas las que comentáis constantemente y las que se están animando como petri, tasiakrood.
pd: me haceis sufrir con los nick tan raros que lo sepáis XD
Capitulo 21
Emma puso un disco que lleva tiempo sin escuchar uno que había grabado ella misma y ese sonido se colaba en aquel coche amarillo que compartía con sus padres de camino a casa de los Mills, había tenido que separarse del crio y de su madre pues ellos irían en el coche de Regina junto con Zelena y la vieja bruja.
La música inundo el ambiente y los tres permanecieron en silencio, compartiendo aquel momento único en el que por primera se atrevían a escuchar el repertorio de canciones favoritas de James entre ellas bandas sonoras aquellas que tenían no solo melodía sino el recuerdo del momento en el que su hermano escucho aquello y se enamoró no solo de la belleza de la melodía sino del propio film la primera en sonar fue la banda sonora de "la vida es bella".
Flash back:
-¡que es eso!-gritaba Emma al entrar en el cuarto de su hermano cuando escucho la banda sonora de la peli que acaban de ver por culpa de la romanticona de su madre ese día los había hecho ver las películas que según ella todos deberían ver y los títulos fueron "la vida es bella, El guarda espaldas y Titanic".- o no James estas tocando la canción de las películas, te juro que cuando me entere del desgraciado que te da tantas bandas sonoras a piano ¡me las pagara!- gritaba Emma por encima de la música mientras cerraba la puerta tras de si y se tiraba en la cama, y es que su hermano tenía un montón de carpetas con partituras de diversas piezas y entre ellas bandas sonoras de películas famosas.
Emma tenia catorce años esto sucedió meses después de la paliza que había sucedido en el colegio y estaba en una etapa en que el amor le parecía algo repugnante muy contrariamente a lo que le pasaba a James con dieciséis años que estaba completamente enamorado de una chica que se llamaba Marian esto aún no se lo contaba a la rubia pero hoy era el día en que lo soltaría llevaba semanas pensando en aquella chica morena de test tostada y ojos oscuros que lo tenían verdaderamente loco.
Y mientras tocaba un poema se salía de sus labios recitando uno de sus favoritos de memoria.
-Me gustas cuando callas porque estás como ausente, y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca. Parece que los ojos se te hubieran volado y parece que un beso te cerrara la boca.-decía en voz alta su hermano.
-¡oh por favor! ¿Te gustan mudas y sordas?-comentaba Emma con cara de sorpresa fingida.-¿Qué no quieres que sepamos?-preguntaba con burla.
Su hermano se hecho a reír ante la observación de Emma sin duda era la persona menos romántica que había conocido al menos con respecto al tema amoroso.
James dejo de recitar y dejo de tocar las bandas sonoras cundo ya había terminado la de "el guardaespaldas".
-¡joder Emma! Me quitas el romanticismo de un solo golpe ¿cómo puedes arruinar un clásico de esa forma?-preguntaba James que se levantaba a poner música desde su minicadena de cintas, tenía una de música clásica que puso como fondo musical mientras hablaba con su hermana.
-¡bah! El amor es un invento comercial-decía Emma completamente convencida –el único amor que existe es el de la familia, el romántico es solo un espejismo una extrapolación de lo que sentimos nada mas-decía Emma con una sonrisa satisfecha.
-¿Quién te da literatura?-preguntaba James abriendo mucho los ojos ante tal comentario-debe ser un crápula…. ¿Por qué no crees en el amor?-preguntaba James sentándose junto a su hermana.
-yo sí creo al menos en una parte…-dijo Emma cambiando de tema-¿es cierto que te gusta esa chica Marian se llama?-preguntaba Emma tumbándose en la cama como si su propio cuerpo pesara.
James sonrió al lado de su hermana y también se tumbó al lado de ella.
-¡vamos! ¿Estás de anti san Valentín por eso?-preguntaba James ya que de hecho se aproximaba la fecha.
-¡bah! por mí que ese idiota con el culo al aire y flechas se las clave el mismo-decía Emma irritada mientras miraba hacia el techo- tiene un nombre feo, James-comentaba la rubia con los ojos cerrado y suspirando pesadamente- tu primer amor debe tener un nombre bonito-decía la rubia con un ápice de rencor que le corría por la voz sin notarlo pero que James percibió en seguida.
James estaba junto a ella y agarro la mano de su hermana y con una sonrisa en los labios mientras la miraba decía.
-mi pequeña Em ¿esta celosa?-preguntaba sin esperar respuesta era más afirmación que pregunta y Emma lo sabía.
-bueno quizás-dijo la rubia virándose separando sus manos y quedando ambos mirándose frente a frente-no quiero perderte… tu eres mi otro yo-decía la rubia que ponía su mano enfrente para que el la chocara o más bien la uniera de esa manera.
-en el fondo eres una romanticona-decía James uniendo su mano con la suya-nunca dejaras de ser mi hermana así como yo no dejare de ser el tuyo por mucho que la vida nos separe o por muchas veces que me enamore-decía James con una sonrisa que hizo sonreír a la rubia.
-¿me lo juras?-preguntaba Emma con cierto tono infantil que para James fue angelical.
-me encantaría ver a la persona que te logre conquistar-decía con sus ojos brillándole ante un futuro que jamás vería- ojala sea capaz de ver esta parte de ti, eres tan tierna que a veces juraría que eres un ángel - decía James apretando su mano y abrazando a Emma en la cama.
Su abrazo protector alivio a la rubia de su fuerte carga de poder perder a su hermano ante una intrusa, en el fondo Emma se sentía amenazada pues estaba tan unida a James que parecían mellizos para la chica era amor no del romántico pero si de ese que te hace sentir bien sabiendo que te entienden de manera casi incondicional.
-dudo que nunca me enamore James soy muy rara-decía Emma separándose de su abrazo y dándole la mano ambos mirando hacia el techo.
-¡na!- decía James- más bien eres muy exigente, me han dicho que te pones a retar a todos lo que te piden salir-decía James- algo así como ¡lucha por mi mano!-reía James a carcajadas.
Emma enrojeció ante el comentario porque era cierto lo había hecho como unas tres veces a chicos distintos.
-pero james es que yo soy un caballero blanco, tu salvadora-decía Emma con una sonrisa que se veía más por su enrojecimiento de vergüenza.
James reía mas todavía y no podía parar.
-es que si no me pueden vencer ¿cómo piensan que merecen a estos ojitos verdeazulados?-decía la rubia con una sonrisa, lo había dicho medio en broma y medio en serio, realmente los retaba para comprobar si alguno se atrevía a seguirle el juego, ninguno estuvo dispuesto a luchar y eso la ofendía pues eso significaba que nadie estaba por la labor de aceptarla con sus rarezas a parte de su hermano pero este pensamiento jamás se lo llego a decir a James le apenaba esto ya que se sentía infantil por tal reflexión.
-¿y yo soy el ególatra?-preguntaba James.
El coche seguía en silencio con las ventanas de delante abiertas como si todos necesitaran aire o que esa bella melodía saliese y fuera libre como ellos mismo necesitaban, los tres habían decidido seguir adelante quizás no de la forma adecuada.
David había decidido no hablar del tema sin embargo en ese momento Emma logro ver como una lagrima furtiva bajaban por su mejilla y con Mary era mucho más descarado se la había pasado sonándose y ahora seguía en proceso de construir un arca para la inundación que ella misma causaría, "con tanta perdida de H2O"pensaba Emma que no pudo evitar sonreír ante su comentario y piso el acelerador mientras seguía al coche de los Mills sobrepasándolos logro ver desde su retrovisor a Cora con una mueca y juraría que hasta le saco el dedo algo que hizo que se riera en alto.
-¡esa mujer tiene la leche cortada!-gritaba Emma mientras se reía algo que hizo que los demás dejaran sus lágrimas atrás y sonrieran al ver que su hija de alguna manera extrañaba había logrado llevar el tema de James mejor que ellos mismos.
Emma saco su mano e hizo la señal de ok con su pulgar como diciéndole "de acuerdo nos vemos ahí", casi podía regodearse al imaginar la cara de la mujer ya que solo veía el coche y por desgracia no la cara de la misma.
-¡Emma no seas buscapleitos!-gritaba su madre desde la parte de atrás del coche ya que se había refugiado atrás para tomarse uno de sus brebajes de Té.
-¡vamos madre! ¡Es súper divertido!-decía Emma mientras conducía con una sonrisa radiante que se contagió a su padre de inmediato que puso su mano en el hombro de Emma.
-déjala amor, hacía tiempo que no la veía así-dijo con una sonrisa David con la mano aun sobre el hombro de su hija que lo miro de reojo y seguía sonriendo.
En el otro coche la vivencia era diferente.
-visteis lo que nos hizo esa rubia… ¡es el demonio!, decid algo ¡ha sacado el dedo a vuestra madre!-
-¡pero si tú la mandaste a tomar por… con el dedo!-decía Regina conteniéndose por su hijo que estaba a su lado en la parte de atrás.-además encima no me has dejado conducir-decía con reproche.
-eso tu defiéndela ¿ahora que estáis todos embobados o qué?-decía Cora que pisaba el acelerador ignorando eso de que no había dejado conducir a su hija su propio coche.
Zelena no hablaba solo reía y reía.
-¡además no era un mal gesto!-gritaba Regina desde atrás con Henry que estaba sonriendo al ver a su abuela furiosa.
-¿puedo ser como Emma?-pregunto Henry de la nada haciendo que Regina pusiera cara de sorpresa "lo dice para molestar a mi madre" pensaba Regina ante la risita molestosa de su pequeño.
-¡NO!-gritaba su abuela -¡veis hasta mi nieto ha puesto en mi contra, ahora quiere ser como la maleducada esa!-gritaba Cora.
-¡al menos te pondrá en tu sitio! ¡Y sube las malditas ventanas!-gritaba Regina que tenía que subir la voz por culpa de que su madre había abierto todas la ventanas porque se puso a toquetear los botones para sacarle el dedo a Emma por la ventanilla.
-¡maldita sea! ¿Qué botones son?-preguntaba Cora a Zelena que estaba de copiloto la cual la ignoraba porque estaba llorando de la risa. – ¡Regina sube esto!-decía la madre de ellas.
-¡cuando estés vieja acabaras en un asilo!-le gritaba Regina con mala leche y con una ceja levantada que fue correspondida por Cora.
Cora respondió con un gruñido de mosqueo y Regina se quitó el cinturón y metió su mano como pudo por la parte del sillón en donde estaba la puerta buscando los botones y subió los de atrás y le dijo a su madre que prestara atención para que lo hiciera ella. Regina empezó a reír en alto mientras su madre refunfuñaba.
"Emma Swan ¿no te cansaras de sorprenderme?" pensaba Regina con una sonrisa volviendo a su asiento y abrochándose el cinturón.
Su hijo se acercó al oído de su madre.
-¿te cae bien Emma, mama?-preguntaba Henry que creía saber la respuesta pero que aun así quería saber si era por eso que su madre estaba de tan buen humor a pesar de que Robín se había ido.
Regina asintió y por alguna razón que no entendía se sonrojo, hacía mucho que alguien conseguía sacarle una sonrisa con tan poco y de pronto sus ojos brillaron sin que ella lo supiese y agarro la mano de su hijo la apretó y miro por la ventanilla de su automóvil y vio aquel paisaje como si hubiera estado encerrada todo este tiempo en su propio cuerpo.
Recuperar la sonrisa es el momento clave, ese instante que ocupara un rincón de tu memoria y Emma Swan se había metido en ella sin darse cuenta, sentía que podría tener una amistad con aquella mujer que resulto ser su cuñada había algo en ella que la hacía querer su compañía quizás era el sentido protector que había visto en Emma o el hecho de que fuera justo como deseo que fuera su marido cuando aún creía que cambiaría por ella y por Henry.
La vida nos lleva por caminos insospechados y une a las personas que menos imaginas en este caso dos familias que no se conocían lo estaban haciendo, estaban estrechando lazos que jamás tuvieron como un nuevo comenzar, sin quererlo un viaje que empezó como unas vacaciones habían cambiado completamente, en el caso de Emma este viaje le había ayudado a conocer a su sobrino y a su cuñada con ambos estaba verdaderamente contenta.
Por un lado con Henry sentía de nuevo esa admiración que sienten por ti cuando eres el ejemplo de alguien algo que no tiene precio ya que nos hace sentir satisfecho con nosotros mismos.
No obstante con Regina se había sentido cómoda incluso identificada era una especie de afinidad con ella y por supuesto admiraba esa forma de cuidar de su hijo, Regina Mills era una mezcla de agresividad y ternura. "agua y fuego" pensaba Emma mientras conducía a punto de llegar al hogar de los Mills.
Continuara…
pd: espero no tener errores en cualquier caso siento si es así y díganmelo para rectificar en cuanto se pueda n.n
