Capitulo 21: "Le Echo de Menos"
Byakuya apoyaba su cabeza en el abultado vientre de su esposa. Ambos disfrutaban de un poco de intimidad aquella cálida tarde en su habitación. Yachiru yacía en la cama vestida solo con un fino camisón de seda color marfil; en la amplia habitación se respiraba una paz y una armonía increíbles.
La joven teniente no podía dejar de pensar en lo mucho que había cambiado la relación entre ella y su esposo durante esas últimas dos semanas. El carácter del Kuchiki para con el resto del mundo no era nada diferente a lo habitual pero con ella… Con ella era maravilloso. De nuevo, nada drástico pero cada vez que le hablaba, cada vez que la tomaba de la mano mientras paseaban, o cada vez que la sorprendía con algún detalle ella sentía que iba abriéndose camino cada vez más profundo en su corazón.
Pero había algo que no la dejaba tranquila, y era el hecho que hacía casi tres meses que no veía a su mejor amigo. Desde el incidente del shock etílico le había sido imposible verlo, primero porque estuvo hospitalizado en cuarto escuadrón sin posibilidad de visitas, luego porque lo habían enviado-por recomendación de la capitana Unohana- a un centro de relajación y últimamente porque había trasladado su 'oficina' a un sitio solo conocido por el Comandante y su Teniente quien tenía prohibido revelar esa información. Extrañaba a Kyoraku desesperadamente, le había escrito varias cartas y ninguna había sido contestada.
— ¿Pasa algo Yachiru?- preguntó Kuchiki ya que la sentía agitada.
— No pasa nada- contestó ella mientras pasaba los dedos distraídamente por el negro y sedoso cabello de su marido.
— Yachiru…
— Es solo que extraño mucho a Shunsui- contestó ella con voz queda- es mi mejor amigo y no entiendo por qué no puedo verlo. Tengo un mal presentimiento.
Byakuya suspiró y alejó su cabeza del vientre de su esposa, luego se recostó junto a ella, lo que hizo que ella se acomodara entre sus brazos y posara su cabeza en su pecho. Como hombre el capitán sabía perfectamente cuando otro hombre daba signos de atracción por otra mujer, más aun si esa mujer era la suya propia y a él no le había pasado desapercibido que el Capitán de la Octava División protegía fieramente a Yachiru y tenia fuertes sospechas de que la quería como algo más que su amiga.
— Quizás fue demasiado para él.
— ¿De qué hablas?
— Yachiru ¿no te has puesto a pensar en el motivo por el cual Kyoraku casi se mata el día después de nuestro matrimonio?- ella frunció el ceño.
— No lo sé. Quizás solo sintió que las cosas no serian iguales entre nosotros, o quizás se sintió triste al creer que tu… - la joven se mordió la lengua para evitar seguir hablando- Olvídalo.
Kuchiki sabía exactamente lo que ella había querido decir. "Quizás se sintió triste al creer que tu no me querías". Él no podía dejar de pensar en lo mucho que había sufrido su joven esposa en los primeros meses de matrimonio y estaba seguro de que no le alcanzaría la vida para compensarla por todo el daño que le había hecho en ese periodo de tiempo, por cada desplante, por ignorarla como mujer, por negarle el cariño que se merecía…
Le besó los cabellos. Amaba la inocencia de su mujer; ella era como un soplo de calor que derretía su escarchada existencia… Yachiru jamás había hecho referencia a aquellos días en los que sufría en silencio porque su amor no era correspondido. Aunque a estas alturas Byakuya sabía que muy en el fondo de su corazón siempre la había querido. Por eso no seria él quien le dijese que tal vez Shunsui Kyoraku la amaba tan profundamente que sintió que no valía la pena vivir después de verla casarse con un imbécil como lo era él.
— Yachiru, ¿Te gustaría que fuésemos a las termas privada de la familia?
— Me encantaría… -contestó ella dándole un profundo beso en los labios.
*.*
Shunsui,
Realmente no sé el número exacto, pero siento que esta es la carta numero mil que te envío. Quiero saber como estas, estoy muy preocupada por tu bienestar; sobre todo porque la última vez que te vi estabas en coma. Te extraño muchísimo Shunsui, no puedo creer que no estés a mi lado para sentir a mi bebé patear, para comer, hablar tonterías y compartir contigo mi embarazo.
En estos momentos estoy feliz, mi relación con Byakuya está cada vez mejor, las tareas como Teniente y esposa del jefe de una familia tan poderosa no son tan agotadoras como pensé que serian, Ken-chan está muy emocionado por ser abuelo y he encontrado en Rukia-chan una buena compañera de compras 'femeninas', pero me faltas tú.
Si tan solo me escribieras unas líneas para saber que estas bien, o algo… Junshiro-san dice que estas ocupado y que no preocupe por ti, pero no sé cómo hacerlo.
Por favor escríbeme en cuanto puedas, recuerda que te quiero muchísimo,
Yachiru.
Kyoraku releyó por tercera vez la nota que le había enviado Yachiru. La imaginaba frustrada y triste escribiendo cada línea y le partía el corazón ser él quien le causase tal dolor.
— Shunsui, quizás deberías verla- decía a su lado Ukitake- O escribirle y hacerle saber que estas bien.
— No
— Ahora el imbécil que la hace sufrir y no la merece eres tu.- Shunsui miró a su amigo sin comprender de que hablaba- Que ya Byakuya-kun no es el causante de las tristezas de Yachiru sino tu. Si tan solo la vieras, cuando habla de ti, de tu ausencia, parece una niña perdida…
— Yo jamás he querido hacerle daño, y lo sabes.
— Pero eso no quita que se lo estés haciendo ahora mismo escondiéndote aquí, negándole verte. Y sé que tú también te sientes mal.
— Lo sé, pero no estoy listo para verla.
— Por lo menos piensa en escribirle una nota, yo se la daría personalmente- animó el hombre- eso la tranquilizaría y la llenaría de alegría. –suspiró- si solo la vieras amigo, se ve preciosa, el embarazo le sienta de maravilla.
— Está bien, lo pensaré.
Se sentía miserable, pero trataría de darle un poco de paz a la muchacha. Se rió irónicamente para sus adentros; al final Byakuya se había dado cuenta de la mujer que tenia y la apreciaba, en cambio él, quien siempre la había querido era el causante de su desazón.
*.*
— Esto es tan relajante…-murmuraba Yachiru apoyando la cabeza en el torso de su marido, ella se hallaba sentada entre las piernas de Byakuya y él podía besar ocasionalmente el cuello de la joven sin ninguna dificultad.
— Uhmm.
— Ken-chan está loco por saber el sexo del bebé- comentó ella al sentir que las manos de Byakuya acariciaban su abultado vientre bajo el agua. – será un excelente abuelo, muy excéntrico, pero excelente.
— Excéntrico es quedarse corto, ¿no te parece? – ella rió.
— Nunca imaginé que podría ser tan feliz… Te tengo a ti, a Ken-chan y al bebé y sé que Shunsui se recuperará pronto lo suficiente como para verlo; y de ese modo todo estará bien.
— Sí, pero recuerda que debes tomártelo con calma- murmuró Byakuya besando suavemente su cuello- acuérdate que no puedes estresarte mucho, ya te lo dijo la Capitana Unohana, las cantidades de reiatsu que maneja tu cuerpo son muchas y es necesario que te cuides para que tu y nuestro bebé estén bien.
— Me encanta como suena el 'nuestro hijo' cuando sale de tu boca, se oye tan bien. – suspiró satisfecha- pero no te preocupes, justo ahora me siento genial…
— ¿Si?- susurró Byakuya en su oído- Yo creo saber cómo hacerte sentir aun mejor…
Yachiru solo cerró los ojos para sumirse en el placer cuando la mano de su marido viajó desde su vientre a su pecho y la otra hacia su entrepierna. Empezaba a amar la vida de casada.
Continuará…
¡Hola!
Bueno, muchísimas gracias por seguir leyendo esta historia. Aquí les dejo este pequeño capitulo con toda la pena del mundo, ya que debí subirlo hace meses.
Gracias por sus reviews a: Soi Yo, mari. , azulaill , Neldyt, Silvianime y LunaticR
Espero que les siga gustando la historia.
Saludos, Euni.
