Luna no había vuelto a llamar a casa desde hace un par de semanas, ni un solo mensaje o carta; DiscLancie estaba comenzando a sospechar el paradero de su princesa, por lo que estaba decidido a volver a Ciudad Crystal.
Capítulo 21. Aparición.
Quizá DiscLancie jamás había sido un hombre ejemplar ni el mejor padre del mundo, pero esa niña creía en él, verla crecer en esa etapa tan difícil como lo era la adolescencia no solo representó que ella madurara como ser humano, sino que él también lo hizo a su lado. Esa chiquilla de corazón de oro, era la única cosa que él podía decirse en la tumba que lo hizo bien, pues ese ángel se había vuelto su mejor amiga y su instinto le decía que ella estaba en peligro.
Esa mañana dejó la ropa limpia y guardada perfectamente en sus cajoneras, los trastes limpios y el piso reluciente para luego cerrar y asegurar las ventanas y puertas, que todo permaneciera igual que el día que él llegó a esa casa, echo un último vistazo al vecindario donde curiosamente la vieja amiga de Luna, Candy y su esposo Cox iban caminando en la acera de enfrente con un pequeño y una niña en brazos, estos se percataron del hombre y le saludaban – ¡Señor Dis!- exclamó feliz Candy
-¡Hola!- DiscLancie cruzó la calle y se acercó a la feliz familia
-¿Cómo le va?- Candy a pesar del embarazo, aún tenía la misma figura que cuando estaba en la secundaria con Luna -¿tiene noticias de allá?-
-Aun no, pero iré a visitarla, pronto será su cumpleaños- el hombre charlaba con naturalidad con la mujer
-Bueno, sé que ella ha estado muy ocupada y me gustaría que al menos viniera al cumpleaños de Mac, ya que ambos son del mismo día- la mujer miraba al pequeño que se ocultaba detrás de ella pues el niño miraba a DiscLancie con curiosidad
-Creo que podre convencerla de regresar pronto-
-Si, además quiero que conozca también a mis dos manzanitas y una más en camino-
-¿Tendrás otro bebé?- DiscLancie habló sorprendido y feliz
-Sí, siempre deseamos tener una familia grande y ruidosa- la mujer reía y tocaba su vientre apenas abultado por el embarazo
-Vaya… pues me da mucho gusto, por ambos y por las tres bendiciones- él miraba a esa familia y se preguntaba si alguna vez también Luna se vería de ese modo, con un esposo e hijos. Se despidió de los Bramley y justo al bajar el sol, subió a su viejo auto y condujo a la cafetería donde vio por primera vez a Luna, quizá por mera nostalgia de volver a comer la especialidad de aquel lugar; choco flan. El destino así como es extraño, también tenía sus reservas, se encontraba un cielo nublándose y con este llegaría a estacionarse un auto más moderno y de este saldría una mujer cubriéndose con una capa oscura, entró al establecimiento buscando que le ayudasen a cargar la gasolina de su auto: ¿hola?- la mujer se veía que llevaba prisa –por favor necesito cargar gas- la mujer hablaba con la mesera en la barra, y esta asintió
-Mire en cuanto pare un poco la lluvia, le podre llenar el tanque, pero en lo mientras pase a tomar una taza de café, esta helado allá afuera- la mujer asintió y tomó asiento en la barra, DiscLancie miraba fijamente a la mujer que recién había llegado, está aún no se percataba de la presencia del hombre al fondo de la cafetería por lo que ella se retiró la capucha de la capa mojada y le colocaba en un perchero a su lado; su cabello presentaba 4 tonalidades (azul, verde, morado y rosa) y una piel tan blanca como la nieve –tome señorita- la mesera le había servido una taza, luego caminó en dirección a DiscLancie para darle su postre –toma cariño, hace tiempo que no nos visitabas- hablaba con DiscLancie
-Sí, ya hace unos años- DiscLancie tomaba un bocado del choco flan
-Si, recuerdo que llego esa señorita y esa dulce jovencita ¿Cuál es su nombre?- la mesera hacía memoria
-Luna, su nombre es Luna Faust- DiscLancie hablaba sin dejar que ningún bocado saliera mientras lo hacía; pero al mención de esto hizo que la chica de cabello variopinto se girara y mirara en dirección al hombre y la mesera
-Oh recuerdo que ella era la misma muchachita, la de las noticias de que se extravió en el bosque ¿Qué ocurrió?- la mesera intentaba hacer más conversación con el hombre
-Bueno, solo fue un accidente, pero ella se recuperó, ahora está estudiando en Ciudad Crystal y debo ir a visitarla- se había casi acabado el postre del plato –pronto será su cumpleaños y quiero darle una sorpresa – el hombre sonreía de pensar que se reencontraría con Luna.
-Pues eso me parece muy tierno de su parte señor DiscLancie, ojalá y también se reencuentre con su hijo allá- la mujer le rellenaba la taza de café y luego se retiraba a la cocina
-Ojalá y no- el hombre murmuró mientras la mesera se iba y tomaba de la taza de café, entonces la chica se levantó de su lugar y se acercaba al hombre
-Usted…- ella se había detenido a unos cuantos pasos del hombre que no le prestaba mucha atención –mencionó a Luna Faust- él hombre estaba a solo dos bocados de terminar el postre – ¿Eres tú? ¿El alcohólico del patio?- el hombre se detuvo al escuchar estas palabras dejando solo a milímetros la cuchara de su boca -¿Tu eres el famoso detective DiscLancie?- el hombre bajó la cuchara y miró a la mujer a su lado
-Veo que usted sabe de mí…- y entonces examinó su rostro y empalideció al ver el parecido casi perfecto de la mujer con Laurent
-¿no me reconoce?- el hombre negó con la cabeza pero estaba sorprendido –soy la aparición-
-¿Aparición?- el hombre puso una cara extrañada y luego revisó el ultimo pedazo del postre que quedaba por comerse –oh dios… ¿ahora será que de nuevo comí demasiado choco flan?-
-¡Ya déjese de bromas!- la mujer dio un manotazo a la mesa para seguir teniendo la atención del señor –Míreme bien y dígame ¿Dónde está Luna?- ella le miraba seriamente
-¿Por qué quieres saberlo?- el hombre se levantó y miraba a la mujer -¿Quién eres tú?-
-¿Acaso no se nota?- la chica extendió los brazos y al hacer memoria, DiscLancie había recordado haberla visto en las fotografías de la casa
-¡Celestia!- el hombre se había quedado impactado -¿Cómo es posible? Creí que tu… habías desaparecido- el hombre se acercó a ella
-En realidad yo… am…- la mujer bajó la mirada, entonces DiscLancie la invitó a sentarse, y pidió a la mesara que le llenara nuevamente las tazas y le sirviera una orden más de choco flan para ambos.
-Creo que lo mejor es preguntarte ¿dónde estuviste en todo este tiempo?- el hombre tomaba café
-Escondida en Manhattan un año y luego en Rainbow Falls- la chica subió las manos y el hombre notó un anillo en la mano de ella- ahora estoy en Ciudad Crystal por mi boda-
-Felicidades ¿quién es él?- él se mostraba interesado
-Ese es el problema, es Roy Somber- al terminar de pronunciar estas palabras el hombre escupió el café y comenzó a toser – ¡fue una mera casualidad!- la chica se había levantado para darle palmaditas al hombre y este dejara de toser
-Pero…. tú, ella y... oh Dios- el hombre había terminado de toser y se reincorporó, la chica volvió a su lugar –esto es tan ¡raro!- el hombre se sostenía la sien y dejaba salir exhalaciones molesto –primero molesta a Luna, luego se le confiesa en el bosque y le rompe el corazón, y años después se va a casar con su hermana- DiscLancie miró a Celestia –ahora hasta yo quiero matar a ese maldito hijo de ****- el hombre dio un golpe a la mesa –y me imagino que por eso estás aquí ¿no? ¡¿Quieres que evite que Luna vea como su hermana la traiciona?!-
-NO- la chica trataba de tranquilizar al hombre –es que no he terminado de explicarlo-
-Entonces acaba ya- el hombre se estaba realmente irritando
-Es que desde esa noche del accidente en el bosque, yo intenté regresar por Luna; sin embargo vi que usted estaba ahí para ella; justo ese día de mi boda con Discord volví a ver a Luna persiguiendo a un chico y…- la chica movía sus manos intentando explicarlo todo a DiscLancie que le interrumpió
-¡¿Conoces a Discord?!- el hombre se quedó impactado
-Yo… es que… - la mujer se sentía tan avergonzada de lo que relataba al hombre que comenzaba a sentir su rostro caliente y el sudor en su frente era evidente –yo solo quiero ver a Luna; sé que esto está mal y que estoy metiendo la pata en grande; entonces cuando me enteré de lo que hacía Discord poco antes de nuestra boda; que él estaba implicado con los matones de mi familia, huí de él. Entonces me gradué en psicología clínica y comencé a trabajar para la policía en Rainbow Falls, más luego fui transferida a Ciudad Crystal donde conocí a Roy, el delegado de seguridad ahí- la chica tomó aire y le dejo salir de manera muy pesada –no me malentienda, si quiero a Roy, pero entonces cuando me pidió que nos casáramos, fue muy repentino; pues yo aún no he dejado de pensar en Discord y temo lo que él fuese capaz de hacer- ella miraba hacia el plato y comenzaba a recordar esos días
-Entonces sabes de lo que es capaz Discord, me imagino- Disclancie se reincorporó y miraba a la variopinta que estaba todavía perdida en sus pensamientos del pasado –pues déjame decirte que en este momento temo que él haya descubierto esto y trate de desquitarse con Luna- él hombre bajó la taza
-¿Qué?- la chica rompió su trance y le miro al hombre
-Yo, cuidé a Luna porque una noche después del asesinato de tu hermana Amore y tu padre; tu madre dejó una nota-
-Sí, recuerdo que dijiste eso la noche que fui a ver a Luna por el incidente en el bosque- la chica miraba a DiscLancie –mi madre pensó en usted para protegernos-
-Después de esa noche aunque busque a Laurent durante casi un año, pero el departamento me terminó por darme una jubilación temprana y luego de ello, me llamó una chica que estaba al cuidado de Luna por parte del departamento de protección infantil; tú le abandonaste, o eso es lo que el juez pensó al examinar el caso, tras presentar la nota de tu madre, la trabajadora me dio acceso a Luna y cuidarla- el hombre miraba a la chica de igual modo mientras relataba –como sabes, Luna y el incidente del bosque marcó un hecho importante; pues después de eso ella trato de buscar a Roy el primer día de clases del segundo año y ese imbécil la dejó-
-Eso… también lo supe- la chica miraba hacia abajo
-Roy destrozó el corazón de Luna, pero ella fue más fuerte y terminó la secundaría con honores y se ganó una beca para estudiar leyes en la universidad de Ciudad Crystal, es ahí donde entró Discord a su vida el día antes de que ella se fuese a esa maldita ciudad- el hombre tenía un tono amargo en su voz
-Entonces Discord sabe de Luna- Celestia alzó el rostro pero aún tenía la mirada hacia abajo
-Al principio creí que trataba mal a Luna y le hacía pasar horrores en la universidad porque has de saber que Discord en mi hijo- la mujer ahora quedaba sorprendida por lo que el hombre decía –pero si dices que tú también tienes algo que hirió a Discord, creo que entonces ambos debemos ir por Luna- Disclancie terminó su café y se colocó su sombrero –sé que le atribuyo grandes poderes a Discord que lo volverían imparable, pero es posible que si tú también lo sabes, ten por seguro que este teatro, no sea él quien le orqueste-
-¿Se refiere a la familia Cappote?- la chica se levantó mientras el hombre se ponía su abrigo – ¿cree que estén todos conectados?-
-Si Richard te consiguió esa información y yo con tan pocas piezas ya armé este caso; es preciso que entonces ella quiere que pensemos que estas son solo coincidencias- el hombre se dirigía a la puerta, Celestia tomó rápidamente sus cosas y le seguía
-¿Cómo es que conoce a Richard? ¿Y quién es ella?- mientras salían, la lluvia había cesado
-Ella es la reina de Ciudad Crystal, ella es la Reina Chrysta- Celestia miró al hombre con asombro, pues conocía que ese nombre lo había escuchado en la investigación de Richard –de ser así, Luna está en un verdadero peligro-él hombre se acercó al automóvil de la mujer, le llenó el tanque –ve por Richard y que traiga a sus amigos; yo los veré en la Gala que harán en el centro de la ciudad en tres días- había terminado de llenar el tanque de la chica, luego se dirigió a su auto
–por favor... salvemos a Luna...- en un suspiro, Celestia observó al hombre alejarse en su auto.
