Capítulo 19: Qué harías por mi?

-Entonces se lo llevó con él?... Digo, al muchacho que se vestía de mujer…

-Usted parece muy abiertos a estos temas. Creí que la iglesia rechazaba la homosexualidad…

-Quizás la iglesia. Pero yo no. Yo soy hijo de Dios y apruebo al cien por ciento todo lo que se hace con amor. El amor es una hermosa creación.

Bulma sonrió irónica.

-Padre, lamento aguar su fiesta… pero aquí no había amor. Era hombre, pero seguía siendo una prostituta...bueno, prostituto…

-No se como sigue la historia ahí, pero puedo decirte que en algún momento hubo algo de amor… de alguien… Tal vez de Milk y Dende?... Tu y…

Bulma lo miró y lo interrumpió.

-Ni lo diga…. Entre Vegeta y yo no hubo nada, ni ahora ni nunca….

El cura se sorprendió por el cambio de humor de la chica.

-Lo siento…

Bulma lo miró y sonrió.

-Continuo?

-Por favor! Qué pasó después?

-Lo que ya sabe… comenzó la guerra...


Luego que Bulma salió de la habitación de Vegeta, caminó sola y desnuda por el pasillo.

Se detuvo en uno al ver a un hombre muy parecido a Vegeta que estaba sentado en el suelo con el semblante sumamente serio.

Su rostro demostraba una preocupación extrema. Bulma sin pensar se acercó y se dejó ver por el hombre.

El rey levantó la mirada y vio a Bulma que estaba desnuda y un poco lastimada. Rápido se puso de pie y se acercó a la muchacha.

-Tu… eres la muda de Zou… Qué haces aquí?

Bulma lo miró a los ojos y no dijo nada. Lo miró de arriba a bajó y se extraño por el tremendo parecido al hombre que la tomaba como un animal.

El rey se dio cuenta que la chica no le hablaría y arqueo la ceja.

-Estuviste con mi hijo… Puedo sentir su aroma en ti. -El rey miró el cuerpo de la chica, era demasiado hermosa. -No debes andar así por los pasillos. Harás que alguien te violen…

Bulma lo miró y sonrió.

-Usted… quién es?

El rey Vegeta arqueó una ceja.

-Soy el rey de Vejita. Tu soberano…. Así que puedes hablar…

Bulma lo vio de pie, el hombre sí que era alto.

-Donde está Milk?...

-Quién?

Bulma giro y le dio la espalda al hombre dejando ver sus hermosos glúteos bien formados. El rey desvió la mirada, aquella niña era más pequeña que su propia hija, de repente se sintió como un pervertido.

-Quiere acostarse conmigo?

El rey la miró de repente y abrió los ojos sorprendido.

-Que dijiste?

Bulma giró su cabeza y miró sus ojos negros.

-Si quiere tener sexo conmigo?

El padre de Vegeta tragó violentamente.

-No… eres de mi hijo….

Bulma sonrió.

-Yo no soy de nadie…. -Se giró. -Pero si no me desea, deje de verme así.

Bulma se volvió a girar y caminó de nuevo por el pasillo hasta perderse de la vista del rey. Este quedó petrificado con la naturalidad de la chica. Sabía que era una prostituta, él mismo la busco para su hijo, pero no se le había pasado por cabeza tomarla. Quedó bastante excitado y frustrado.


-Te le insinuaste al rey Vegeta?...

Bulma giro y lo miró.

-Lo confundícreí que era… bueno, ellos eran iguales y mi mente estaba nublada. En esa época, yo solo me acostaba con el príncipe. Cuando vi a su padre me confundí

-Pero acababas de acostarte con él….

-Si, pero lo había olvidado. Padre… -Bulma se acercó al sacerdote. -Yo estaba muy enferma, no lo olvide.

El cura asintió y bajó la mirada.

-Y que paso luego?

Bulma se sentó en la cama de nuevo y siguió hablando.


Bulma siguió caminando por los pasillos hasta que se topó con una puerta de color rosa. Despacio la abrió y vio que era una habitación llena de mujeres.

Entró despacio y miró a una por una, pues no sabía dónde estaba.

Las hembras levantaron su mirada y la vieron parada desnuda. Una de ella se levantó de la cama y se cerco.

-Hola hermosa… eres la número 19?

-Que?

-Digo, la hembra del príncipe número 19?

-No, soy Bulma.

La chica sonrió dulcemente.

-Que linda eres!. -La joven se dio la vuelta. -Miren chicas, creo que tenemos una nueva.

Despacio, las mujeres se fueron acercando a Bulma y la miraron curiosas. Runa se acercó y tomó los brazos de la peliazul.

-Preciosa, estas lastimada?. Acaso estuviste recién con el príncipe?.

Bulma miró sus brazos, sus piernas y sus pechos, todos estaban rojos por las marcas del guerrero. Miró a la hermosa mujer que tenía delante de ella y hablo tranquila.

-Si, creo que si…. Alguien sabe donde está Milk?. Debo irme a mi casa.

Runa sonrió.

-Lo siento mi cielo. Está es tu casa ahora. Eres de propiedad del príncipe, no puedes irte de aquí. Ven, quieres que te bañe?

Bulma sonrió.

-Quiero bañarme.

Runa tomó las manos de Bulma y despacio la llevó a otro cuarto, dentro de la misma habitación. Cuando traspasaron la puerta, Bulma vio lo enorme que era el lugar. Había como una tina gigante, casi una piscina. Artículos de bellezas por todos lados y toallas sobre una enorme estantería.

-Que es este lugar?

Runa camino hasta la piscina de agua caliente y metió a Bulma despacio.

-Somos las mujeres del príncipe. Todas nosotras. Yo soy la favorita, mira... -Runa levantó su brazo y le mostró a Bulma un tatuaje de la casa real de color rojo. -Todas vivimos aquí juntas y solo tenemos una tarea.

-Cual?

-Complacer a nuestro amo.

-Yo no soy propiedad de nadie.

-Cariño, te doy un consejo. -Runa se metió al agua junto con Bulma y comenzó a enjabonar sus pechos. -No te pongas en difícil, o el príncipe te hará la vida imposible. Si tu cedes por las buenas, Vegeta se aburre y te deja en paz, solo te tomará una o dos veces por mes. Luego, vives aquí rodeada de lujos y muchos privilegios. Nadie te tocará jamás, excepto él y te tratan como una verdadera princesa.

Bulma miró a la mujer que tocaba demasiado sus senos y enjabonar todo su cuerpo.

-A ti te gusta estar aquí?

-Pues, sí me gusta o no, no importa. Llegue a este planeta hace mucho, cuando apenas tenía 16 años. Fui directo con Zou. Luego de unos cinco años, el rey me seleccionó para pertenecer al harem… Fui elegida como favorita el primer día, al príncipe le gusto mi desempeño sexual.

Bulma miró hacía el costado observando la habitación.

-Yo no quiero estar aquí ni acostarme con ese tipo….

-Pues estas loca!. Vegeta es hermoso… a veces se pone violento, como anoche… pero más allá de eso, es bueno con todas.

-Es bueno con todas? con las… cuentas son?

-Somos 18. La última fue una mujer preciosa pero muy loca. Rubia de ojos celestes…

Bulma se estremeció al escuchar esa descripción. Le recordó a alguien y casi vomita. Runa siguió hablando.

-Ella es muy mala y agresiva. Tanto que la tiene en una habitación aparte… De igual manera no la puede usar así que la mantiene alejada por nosotras.

-No se puede usar?, que le paso?

-Esta preñada. Lleva seis meses de gestación.

-El príncipe la embarazo?

-No, llegó aquí embarazada. Zou engaño al nuestro amo. Se la dio ya con el mocoso en el vientre. Vegeta se enojó, pero dijo que apenas dé a luz, el la tomara.

-Y el bebé?, de quién es?

-No lo se cariño. Solo nosotras estamos con el mismo hombres, las de afuera se acuestan con todos. Puede ser de cualquiera, pero eso no importa. La reina es la que se encarga de los bastarditos.

Bulma bajó la mirada. No entendía mucho de lo que la mujer le decía, pero si notaba como frotaba sus clítoris con suavidad. Sin pensarlo, Bulma cerró las piernas. Aquella acción le recordaba a Lazuli y a sus intensos baños.

-Debo irme de aquí… debo encontrar a Milk.

Runa tomó sus senos y despacio beso el cuello a Bulma.

-Ya te dije que no puedes irte. Le perteneces a Vegeta ahora… porque no te relajas preciosa…

Bulma miró a Runa.

-Intentas violarme tu también?

Runa la miró y sonrió.

-Cariño, pasamos mucho tiempo solas aquí… Vegeta veine muy pocas veces y solo toma a una. Anoche llegó y casi nos mata a todas. Ninguna pudo disfrutar… debemos aplacar nuestros deseos y bueno… si solo somos mujeres… no tenemos opción…. Nunca te acostaste con una mujer?...

-Muchas veces…. -Bulma tomó el rostro de Runa y la alejo. -Lazuli me vivía violando todo el tiempo… Ahora lo hace Vegeta… No dejare que te sumes a esa lista…

Runa giro a Bulma despacio y apoyó su rostro en el hombro de ella mientras tocaba sus senos.

-Eres nueva… todas las nuevas se acuestan conmigo, debo estar al tanto de lo que toca mi príncipe. La numero 18 no se quejo… al contrario, prefiere acostarse conmigo que con Vegeta. Cuando él no está, yo soy su mujer…

Bulma miró la puerta desesperada. Otra vez, otra vez era sometida por una mujer. Tenía ganas de llorar, pero como siempre, las lágrimas no salían.

-Suéltame… debo buscar a Milk…

-Milk es tu amante?... -Runa comenzó a introducir sus dedos en la intimidad de Bulma. -No te preocupes, aquí puedes elegir otra amante… yo podría complacerte…

-Ya basta… suéltame… no me toques!... -Bulma comenzó a removerse en el agua. -Ya basta Lazuli… suéltame!...

Bulma entró en un estado de shock. Se sentía de nuevo ultrajada, pues a pesar de ser otra mujer la que la estaba tocando, ella solo podía pensar en las manos asquerosas de aquella rubia que la violaba sin parar.

-Quédate quieta cariño, no me hagas golpearte…. -Runa despacio paso su lengua por todo el cuello de Bulma. La peliazul, abrió los ojos grandes a sentir una cola escamosa que intentaba penetrarla por atrás.

-Qué es esa cosa?...

-Mi colita… tengo cola, pero no como la de los saiyajin.. la mía es dura… te encantará….

-Nooo…. que me sueltes!

Runa comenzó a penetrar despacio a Bulma por atrás, mientras que con sus dedos masturbaba a la peliazul. Bulma cerró los ojos y comenzó a recordar las veces que Lazuli le metía cosas en sus cavidades, no muy profundo, pero lo hacía para lastimarla.

Sin poder controlarse, Bulma comenzó a llorar. No podía evitar pensar en su torturadora. De verdad prefería mil veces al mono bruto que a esa asquerosa mujer.

Para su suerte, un grito perturbante y agudo hizo que la mujer se separará rápido. Bulma apenas sintió los brazos de la mujer soltarla, salió rápido de la piscina encontrándose de repente con el príncipe de los saiyajins que estaba parado delante de ellas completamente desnudo y tenía el rostro furioso.

Este la tomó del brazo y la miró. No pudo evitar sorprenderse, la loca tenía lágrimas en sus ojos. Era la primera vez que veía eso en ella.

Bulma miró los ojos de Vegeta y sin dudarlo, se hundió en su pecho buscando protección. Vegeta sintió su cuerpo temblar ante ese acto. La loca se apoyó en su pecho y buscaba sus brazos. Temblaba nerviosa, necesitaba que él la consolara, estaba desesperada. Ese acto, fulmino a Vegeta. Su pecho ardió y su respiración se aceleró.

La loca le suplicaba… lo reclamaba.

Bulma sintió el movimiento frenético del pecho de Vegeta y sus fuertes brazos rodear su cuerpo. Sin perder más tiempo, levantó sus labios y los apoyo en la oreja del hombre. Susurro despacio.

-Mátala...

Sin saber porque, él miró a su favorita, levantó la mano y disparó un rayo de ki haciéndola explotar en mil pedazos.

Bulma giró, miró el agua llena de sangre y suspiró aliviada. Se dio la vuelta y miró a Vegeta.

-Si sirves para algo después de todo… -Bulma apoyó su cabeza en el pecho del guerrero. Vegeta sonrió.

-Nadie puede tocarte… ni un hombre, ni una mujer, ni nadie… Si ponen una mano en tu piel, los eliminare a todos….

Rápido, las mujeres corrieron hasta el cuarto de baño y vieron la escena perplejas. No podían creerlo, Vegeta había matado a su favorita.

El príncipe se giró y miró a todas sus mujeres que estaban completamente sorprendidas por lo que pasó. Pero sabía bien que eso era común en ellas. Todas se acostaban con Runa, ella se creía importante, pero si ella no estaba, otra tomaría su lugar.

La loca no podía estar allí con ellas.

-No se que demonios haces aquí… pero tu no perteneces a este lugar… Ven, te llevaré a la casa con mi esclava…

Bulma levantó la mirada.

-Con Milk?... tu mono malo me llevaras con Milk?.

-Cállate o te llevaré a mi cuarto!...

Vegeta se giró y miró a una de sus mujeres.

-Traele ropa. Rápido!.

La mujer salió corriendo cuando escuchó la demanda de su amo. Todas desaparecieron de la puerta del baño cuando el príncipe las fulmino con la mirada. Este giro y volvió a mirar a Bulma que miraba la piscina sería. Se acercó despacio y la tomó de la cintura.

-No te gusta que te toquen las mujeres… es la primera vez que te veo derramar una lágrima loquita…

Bulma giro y lo miró intensamente.

-Si hubiera sabido lo fácil que era matar a una de estas malditas…. lo hubiera hecho hace mucho tiempo…

Vegeta tomo a Bulma y la apretó contra su pecho. La mujer bajó la mirada y vio como el miembro del hombre se ponía duro rápidamente.

Vegeta la tomó con ambas manos y despacio la acostó en el suelo alfombrado de la habitación de baño.

Bulma se dejó llevar y lo miraba sin decir una sola palabra.

-Sabes que descubri….?

Bulma no respondió, solo lo miraba curiosa.

-Que te gusta que te toque…. Cuando Runa estaba encima tuyo, lloraste como una niña… pero ahora… ahora estás tranquila, indiferente, pero tranquila… -Vegeta pasó su lengua por el cuello de la peliazul. -Será que te estoy empezando a ganar la guerra?...

Bulma sonrió.

-No… aún eres malo en la cama. Aún no sabes tocar a una mujer. -Bulma giró su cabeza y miró la piscina. -Ella me estaba violando… y ya no quiero que una mujer me vuelva a tocar…

Vegeta se acomodó despacio sobre Bulma, la miró a los ojos y sonrió.

-Pues eso jamás volverá a pasar… nadie te tocara, solo yo loca… eres mia y de nadie más!

Bulma sonrió.

-Estás dispuesto a matar a todo aquel que se atreva a tocarme?...

-Si….

-Incluso al rey de este planeta?...

Vegeta se perdió en la conversación. Sin darse cuenta, ya estaba dentro de la peliazul otra vez, besaba sus senos y la embestía con brusquedad.

-Estoy dispuesto… a matar hasta mi padre… por ti….

Vegeta aceleró el ritmo como un animal, realmente estaba perdiendo la cabeza por aquella hembra. Bulma miró el techo y sonrió con perversidad… era justo lo que quería escuchar.


-Yo… realmente no puedo creerlo…. De verdad el príncipe hizo eso?...

Bulma miró el suelo.

-Ese día se condenó solo… Ese día comenzó la guerra y yo sentí que terminó también… Yo había ganado.

El cura giro su rostro y miró el de la peliazul.

-Qué pasó después?

-Bueno… llegó a mi más información útil…


Vegeta se levantó rápido del suelo y levantó a la mujer. La apretó contra su cuerpo y hundió su cabeza en su cuello.

Bulma solo se dejó levantar y lo miró tranquila. Él le sonrió.

-Entenderás ahora que debo buscar otra hembra para hacerla mi favorita, por tu culpa….

-Ella me violo a mi, yo no le hice nada… Además no creo que te cueste mucho, tienes 18 mujeres aquí que esperan con ansias ese privilegio…

-Y tu no?...

-Ni aunque estuviera loca…

Vegeta sonrió.

-Estas loca…

-Bueno, no tanto…. Sabes, no tengo ganas de conversar contigo. Tengo sueño, quiero irme a casa…

Vegeta la miró divertido. Ella siempre se las ingeniaba para cambiar de tema y hundirlo en la frustración.

Despacio se giró con ella y caminaron hasta la salida tomados de la mano. El sintió como ella se quería liberar de su agarre, pero él no se lo permitió. Atravesaron la puerta y vieron a las mujeres que traían algunas prendas bonita y un short para él.

Vegeta levantó la mirada y busco por todos lados.

-Dónde está la maldita?

-En su habitación mi señor. Está durmiendo.

-La maldita esa se pondrá como un demonio cuando vea a Runa muerta…. Limpien todo el desastre y cuando despierte le dicen que Runa se fue del planeta, que yo la libere… no quiero que me venga a joder por una puta!

-Sí mi señor.

-Más tarde vendré y eliguire a la nueva favorita… se preparan todas.

-Si señor. -Dijeron todas las mujeres al unísono.

Vegeta se giró y colocó un hermoso vestido gris muy apretado alrededor de Bulma. Todas miraron la escena asombradas, pues el se dedicaba a quitar ropa, no a ponerla.

Bulma se dejaba vestir obediente mientras miraba a todas con una sonrisa. Dejando ver que ninguna de ellas tendría ningún privilegio, ya no más.

Vegeta tomó su short y también se cambió. Tomó de la mano a Bulma y caminó hasta la salida. Bulma se giró, levantó la otra mano, hizo un gesto de saludo soberbio y sonrió con maldad. Nadie dijo nada y los vieron a ambos marcharse.


Vegeta tomó a Bulma entre sus brazos y salieron de la casa del príncipe. Volaron hasta el valle real y aterrizaron en la puerta de la casa con techo rojo. Bulma se separó de él y caminó hasta la puerta, él la miraba con curiosidad. Ella se giró y vio sus ojos.

-No te vas ya?...

-Me estas dando una orden?... a mi?...

-Si. Vete!

-No si sabes, pero está también es mi casa!. Y si quiero me quedó a dormir aquí.

Bulma giró, abrió la puerta y entró.

-Haz lo que quieras.

Vegeta sonrió. Lo estaba provocando otra vez. Sin pensarlo, se metió rápido a la casa y cerró la puerta tras él. Levantó la vista y vio como la peliazul se quitaba el vestido.

-Te molesta la ropa?... te la pasas desnuda….

-Soy libre… la ropa me aprisiona… y eso no me gusta…

Bulma comenzó a subir las escaleras. Vegeta sonrió y las subió también. Vio que la mujer se paraba en uno de los cuartos y abría despacio la puerta.

La peliazul vio a Milk dormida plácidamente y sonrió tranquila. Cerró la entrada y se giró, chocandose con el príncipe.

-Por qué no entras?

-Shhh… silencio mono!. Milk duerme!.

Bulma pasó de lado a Vegeta y se metió al cuarto de enfrente. Vegeta la siguió y cerró la puerta tras él. Rápido se acercó a Bulma y la tomó de la cintura.

No lo podía evitar. Volvió a hundir su rostro en el cuello de la mujer y sintió como su cola se desprendía de su cuerpo sin autorización.

Bulma sintió un viento fuerte y vio su ventana. Aún no tenía vidrio, pues ella lo había roto con su propia mano semanas atrás.

Despacio se liberó del agarre del hombre y caminó hasta la abertura, tomó la cortina e iba a cerrarla cuando una imagen la detuvo.

Se quedó en silencio mirando la ventana de la casa de enfrente. En ella se veía una hermosa mujer de cabello negro, completamente desnuda.

Esta levantó la mirada y se encontró con la de la peliazul. Ambas mujeres completamente desnudas se miraron.

De repente un hombre alto y bien formado se acercó a la mujer de cabello negro por detrás, la tomó de la cintura y comenzó a penetrarla fuertemente. Bulma miraba la escena en silencio.

Veía como la mujer morena se inclinaba y dejaba que su amante la poseyera. Bulma cerró las cortinas y se giró. Vegeta estaba justo enfrente de ella y la miraba en la oscuridad.

-Que pasa ahora loca?.. te volviste a perder en el infinito?...

Bulma lo miró y levantó una ceja.

-Mono… de quién es la casa que está a lado?...

Vegeta tomó de las manos de la mujer y despacio se sentó en la cama, la atrajo hasta su cuerpo y comenzó a tocar con brusquedad sus senos.

-De mi madre, la reina… por qué?...

Bulma sonrió con malicia.

-No me digas…


A la mañana siguiente el despertador de Milk la despertó asustandola. La morena se levantó con pesadez y camino hacía la salida de su cuarto. Se metió rápido en el baño, se aseo completamente y al salir, se envolvió con una toalla.

Cerró la puerta del baño y fue directo hacia la habitación de Bulma para verificar que estuviera bien. La noche anterior intento esperarla, pero el sueño la venció.

Se sentía preocupada, así que ni se había cambiado, fue directo a su habitación. Cuando abrió la puerta se encontró con la escena más extraña del mundo.

Vegeta estaba completamente dormido y desnudo en la cama. Bulma estaba sobre él, también desnuda y dormida. Ambos se abrazaban, como si fueran una pareja.

Milk se sonrojo un poco. Jamás había visto un hombre sin ropa y aunque este era Vegeta, su amo, no pudo contener su rubor.

Despacio miró hacía otro lado y trató de salir, pero la voz de su amiga la detuvo.

-Milk…

La pelinegra se giró y vio a Bulma despierta que la miraba.

-Bulma… estas bien?...

-Por qué estas desnuda?

-Acabo de bañarme, quería ver que estés bien.

Vegeta abrió los ojos y miró a su esclava semidesnuda.

-Que demonios haces?...

Milk miró el suelo.

-Y usted mi señor?... va a desayunar aquí?...

Vegeta tomó rápido la sabana y se cubrió. Miró a Bulma que lo miraba perdida y luego se dio cuenta la estupidez que había hecho la noche anterior.

-Maldición… No… vete a cambiar niña tonta! Vete de inmediato al palacio...

-Sí mi señor!...

Milk cerró la puerta rápido y dejó solos a los jóvenes. Vegeta miró a Bulma de nuevo. Ella se enojo.

-No le hables así!...

-Deja de darme órdenes loca maldita!, quien te crees que eres?! -Vegeta la apartó y se levantó rápidamente. -Estoy harto de ti y tu irrespetuosidad…

-Y yo estoy harta de que vengas hacerte el hombre, cuando ni puedes complacer a una mujer… por que no te largas?...

Vegeta se giró, se arrodillo en la cama y la tomó del brazo con brusquedad.

-Silencio!. No empieces con tus idioteces!...

Bulma se arrodilló también y se safo del agarre.

-Yo hago lo que quiero!... -Bulma se sentó y miró hacía la pared.

-No, no te vayas ahora loca!... -Vegeta la sacudió hasta verla reaccionar. -Por qué siempre haces eso?...

Bulma lo miró y sonrió.

-Nunca te metas con alguien que desea morir en batalla…

-Que?...

-Te mataré algún día, lo sabes verdad?

Vegeta bajó los brazos y la miró.

-Ya me lo dijiste… Pero no te será tan fácil, te lo juro…

-Tu harás lo que yo te pida…

Vegeta dejó salir de su garganta una profunda carcajada.

-De verdad estás completamente loca… Te crees con mucho poder sobre mi?...

Bulma se acercó a Vegeta despacio, pasó los brazos alrededor de su cuello y como una hermosa gacela, apoyó sus labios dulces y tiernos en los del guerrero.

Vegeta comenzó a temblar. Jamás en su vida habían hecho una cosa así. Sintió como los labios de la mujer tenían prisioneros a los suyos. Los sintió moverse con suavidad y comenzó a sentir el sabor de la mujer.

Era suave y dulce, como una flor. Sentía su miembro despertar, no podía creer aquella sensación, era lo más extraño.

Despacio se dejó llevar y cerró los ojos. Era la primera vez que la mujer tenía un gesto para con él, siempre él debía tomarla y manejarla. Pero eso que ella hacía, lo hacía porque quería, porque se le antojó hacerlo y eso, lo estaba volviendo loco.

Sin pedir permiso, metió su lengua dentro de la cavidad húmeda de la chica, que lo recibió sin problemas.

Bulma abrió más su boca, dándole entrada a la lengua caliente y vigorosa del guerrero. Una guerra comenzó a destilar sobre aquellos labios.

Bulma levantó un poco su cuerpo, y sin previo aviso, se pentero sola. Vegeta abrió los ojos gigantes, no podía creer lo que estaba pasando.

Era un sueño, un maldito sueño. La mujer se estaba meciendo sobre él sin que él se lo pida, sin que él la obligara. Lo estaba montando como un animal a quién debía domar.

Vegeta no pudo aguantar la presión lenta de la mujer y rápido la tomó de la cintura, la penetró con más fuerza y la embistió sin piedad.

Bulma seguía sin hacer ningún gesto, ningún sonido. Pero a pesar de no hacer nada, se sintió muy ligero su entrar.

Él sabía bien que sus orgasmos de la noche, la habían lubricado. El aún no provocaba nada en ella, pero el hecho de que fue ella la que empezó todo y encima lo beso en los labios, lo hizo llegar hasta las nubes.

Vegeta no podía controlar su cuerpo, estaba enredado en el cuerpo de la mujer que seguía moviéndose sobre él sin parar, mientras él aceleraba el ritmo con sus manos.

Sintió un temblor demasiado fuerte en su vientre, sintió como su orgasmo venía de una manera épica. Era un tornado poderoso que le invadía hasta el último nervio de su cuerpo.

Sin más que poder hacer, Vegeta explotó de una manera terrible dentro de Bulma, su cuerpo temblaba con brusquedad. Ese orgasmo lo había provocado ella sin ningún problema, el primero en su vida, que le hacían tener de esa manera, sin que él haga algo al respecto. Sintió su cuerpo destruirse y su alma, su mente perdidas.

Había perdido la guerra, estaba demasiado encantado con aquella mujer.

Se separó despacio tratando de respirar con normalidad, pero no podía. Levantó la mirada y la vio directamente a los ojos. El seguía en su interior, mientras ella lo miraba fijamente.

Sonrió perversamente.

-Vegeta… Que harias tu por mi?...

Vegeta sintió su miembro morir despacio en el interior de la chica. Lo agotó, acabó con él complementamente, con todo su ser, con su dignidad, su orgullo.

La tomó de la nuca y la acostó sobre la cama, salió de su interior y la miró detenidamente.

-Lo… lo que tu quieras...

Continuara...