21.- ¡FELIZ CUMPLEAÑOS SETO KAIBA!

Siento un delicioso peso sobre mi cuerpo lo que me hace sonreír entre sueños, realmente amo despertar de esta forma rodeando el cuerpo de mi único amor, los últimos días había sido de forma contraria, despertaba con mi cabeza sobre el cuerpo de mi cachorro que todas las noches maternalmente me hacía posar mi cabeza cerca de su pecho y comenzaba a acariciar mis cabellos como si de un pequeño niño se tratara para así relajarme luego de un duro día conviviendo con los estúpidos e idiotas que me rodean en la empresa, me doy cuenta que ha comenzado a moverse lentamente lo que significa que pronto despertará, trato de no hacer algún movimiento brusco que termine con su apacible sueño, así tal vez nos quedaríamos dormidos y ya no nos de tiempo de llegar al instituto, lo que significa dos cosas muy buenas, la primera, no tener que soportar a las y los idiotas que pululan en ese lugar y que intentarán felicitarme o hacer que reciba sus estúpidos presentes por mi cumpleaños lo que sé provocará que esté de un humor de los mil demonios para cuando llegue la hora de la dichosa fiesta, bueno mejor pienso en la segunda cosa y que me resulta realmente agradable, permanecer todo el día en la cama recibiendo mimos por parte de mi cachorro y sobre todo tal vez haciendo el amor nuevamente, lo que sin lugar a dudas me ayudará a recargar energías para el martirio social que se viene.

- ¡MMMM!, Seto es hora de levantarnos -lo siento tensar su cuerpo al ver que he despertado, abro lentamente mis ojos, al parecer aún es temprano, giro todo lo que puedo mi cabeza para ver la hora en el reloj y por lo que me doy cuenta en algún momento de la noche mi consentido novio desconectó la alarma- se que estás despierto amor, aunque disimules, así que no hagas trampas.

- ¿Por qué no nos quedamos aquí juntitos? -me sonríe al oírme tan caprichoso, al igual que yo, su cuerpo está programado para no dormir mas allá de las seis de la mañana, culpa de años de tener que levantarse temprano para trabajar o estudiar en mi caso- no quiero salir de la cama en todo el día, solo saldré cuando sea la hora de esa estúpida fiesta.

- ¿Acaso no irás a clases? -ayer me dijo que si asistiría, realmente estaba impaciente de que probara la comida que preparé para los tres- yo pensé….

- ¿Qué cosa pensaste cachorro? -luce algo decepcionado por mi respuesta negativa, no me gusta ver su rostro así y menos por mi culpa- ¡demonios!, casi lo olvido, debo hablar con el director sobre mi inasistencia por el viaje a Hong Kong, no me queda otra que tener que soportar a todos los ignorantes que tenemos de compañeros -por suerte mi grandioso cerebro piensa rápidamente una excusa y con lo medio dormido que aún está mi cachorro no sospecha mi mentira.

- Te prometo que en cuanto acabe la fiesta esta noche te mimaré para que te relajes y podremos estar todo el fin de semana si así lo quieres en la cama -en sus ojos puedo ver el deseo que le produce esta idea- como sé que estarías cansado de tanta actividad, se me ocurre que Moki puede invitar a un par de amiguitos y hacer una especie de pijamada -su rostro demuestra que esta idea no le agrada para nada, ya se debe imaginar el alboroto en la mansión- eso sí en la casa de invitados, con lo alejada que está de la casa principal ni los sentiríamos.

- Así tendríamos la mansión para nosotros dos -mi hermanito se divertiría sin la necesidad de salir de la propiedad y nosotros podríamos estar técnicamente solos por DOS días- es una gran idea, te podría tener todo el fin de semana solo para mi.

- Se lo puedes decir durante el desayuno -hace tiempo que deseaba invitar a sus dos mejores amigos a quedarse con el, pero no se atrevía a pedírselo a Seto- estará realmente contento, pero ahora será mejor darnos un baño rápidamente.

- Todas tus proposiciones son realmente tentadoras cachorro -nos besamos y lo atraigo para poder rodar sobre su cuerpo- ¿por qué no recordamos lo que sucedió anoche y luego podemos continuar en el baño?

- Me encantaría, pero sé que Moki te preparó una sorpresa y sería muy incómodo si nos descubre -aunque el chibi siempre toca y espera la aprobación para entrar, pero es mejor no comenzar algo que no podremos concluir. Con algo de suerte me logro quitar a un muy ardiente neko de encima- yo me bañaré primero no me demoro.

- ¿Adonde vas cachorro?, no huyas de mis brazos -lo veo salir en dirección al baño en cuanto logra librarse, huye tan rápidamente que ni siquiera se percató que estaba desnudo, creo que no es mala idea ayudar al medio ambiente ahorrando agua, por suerte mi cachorro no acostumbra cerrar la puerta, así que enseguida me dirijo hasta nuestro baño, abro lentamente la puerta de la ducha y me meto bajo el agua abrazándolo por detrás- ¿necesitas que te lave la espalda?

- No seas malo neko, no tenemos tiempo de jugar -trata de comenzar con los besos y caricias que siempre utiliza cuando desea comenzar algo- Moki en cualquier momento puede entrar.

- Con mayor razón debemos bañarnos juntos para no demorar -comienzo a frotar una esponja por su cuerpo, tratando, aunque lo duden de lavarle la espalda, pero no me logro concentrar debido a sus deliciosos gemidos que llenan mis oídos.

- ¡Kami!, ¿por qué eres así de tentador? -me doy la vuelta para quedar frente a mi neko y besarnos desenfrenadamente, mi lado racional está ya saliendo de la habitación por culpa de las maestras manos de Seto, siento como sus dedos se dirigen hacia mi entrepierna y yo hago lo mismo.

- ¡SETO! ¡JONO!, ¿están despiertos? -estuve apunto de soltar un par de improperios a mi poco oportuno hermano, así que mi cachorro da toda la potencia al agua fría para salir rápidamente, solo podemos cubrirnos con una bata de baño para lucir algo presentables.

- Entra chibi -miro a Seto que luce realmente enfadado por no haber podido continuar gracias a Moki y me dirijo a la puerta para ayudarlo con lo que preparó para su hermano.

- ¡Feliz cumpleaños hermano! -luce tan lindo trayendo consigo una gran bandeja con el desayuno para mi neko- yo mismo preparé tu desayuno.

- ¡Gracias Mokuba! -lo veo acercarse con ayuda de mi cachorro sostiene una bandeja con lo que debo suponer son unas tostadas que a pesar de tener abundante mantequilla no logran disimular el color quemado en ellas, dos porciones de fruta de buen aspecto, leche natural, dos tazas de café que casi se rebalsan además de panqueques con miel y jalea de arándanos, esos últimos sí lucen mejor, seguro lo preparó la señora Sumi, también hay una extraña mezcla que creo es una crema con frutos secos- todo luce delicioso no debiste molestarte.

- Lo hice yo mismo, excepto los panqueques -el chibi luce realmente orgulloso, me dijo ayer que deseaba prepararle el desayuno a mi neko- es para que ustedes desayunen.

- ¿También yo?, ¡genial, nunca me habían traído el desayuno a la cama! -me siento frente a mi neko y comienzo a comer primero las tostadas que saben realmente bien, bueno olvidando el leve sabor a quemado pero eso no me incomoda, Seto también come tratando de no hacer algún gesto de asco, con respecto a las comidas es algo quisquilloso- eres realmente afortunado neko de tener un hermanito tan lindo como Moki.

No se como mi cachorro puede comer tan sonriente lo que preparó mi hermanito, el café resultó tener mas azúcar que café, la crema con frutas resultó ser avena en exceso recosida, las mencionadas tostadas quemadas, es mejor olvidar el resto, solo espero no sufrir alguna indigestión, pero, lo que me sorprende es que fui capaz de disfrutar todo lo que preparó para nosotros como si de algo hecho por el mejor chef se tratase, como dicen las cosas hechas con amor resultan ser las mejores de todo el mundo y en estos momentos comprobé que aquella frase que ciertamente encontraba tan sosa resulta ser completamente verdadera, sobre todo si te encuentras en la compañía de los seres que amas cuando la degustas, nunca me había demorado casi media hora en desayunar además de haber comido mas de lo que acostumbro, solo espero no enfermar debido a todo lo que comí, aunque no sería tan malo si con ello me libro de la fiesta, será mejor dejar de esperar algún milagro y dedicarme a disfrutar de estos pocos momentos de paz junto a mi familia.

- También te compré un regalo Seto -por su rostro de sorpresa al parecer pensaba que el desayuno era su regalo, según mi neko, Moki siempre le ha dado alguna tarjeta como presente- ¿espero te guste?

- ¡Gra….cias! -estoy algo sorprendido ante las dos sorpresas que mi hermanito preparó para mi, veo que con mi cachorro se miran y sonríen, al parecer el fue responsable de subvencionar el presente que en estos momentos desenvuelvo, se trata de un portarretratos de madera lacada en tonos azules y blancos que enmarca una fotografía de Moki y mi cachorro abrasados y muy sonrientes- es muy hermoso y la fotografía lo hace relucir.

- ¡Qué bueno te haya gustado! -el chibi se lanza a los brazos de mi neko y ambos sonríen haciendo resplandecer sus hermosos ojos- Seto ¿me mostrarás qué te regaló Jono?

- ¿Cuál de los dos regalos quieres ver? -el chibi me mira algo enfadado ya que acordamos dar un solo regalo material a mi Seto.

- No me mires así Moki, tu hermano me pidió amablemente el regalo que había comprado para su cumpleaños pasado -ahora su rostro regresa a la normalidad al ver que no había hecho trampa- sabes que cuando está en plan de "amo del mundo" es muy difícil contradecirlo.

- Este es el regalo de este año -le digo a mi curioso hermanito mientras le extiendo la cajita de plata- el regalo atrasado lo puedes ver allí -le indico la mesita de noche donde descansa la figura del dragón.

- ¿Debió ser muy difícil de comprarla ya que es algo costosa? -allí está la información que no deseaba fuera revelada a mi neko.

- No, para nada -solo algunos días de abstinencia en cuanto a comida y transporte.

- Siempre compruebo que eres el mejor Jono -se pone de pie y le da un nuevo beso a mi neko- será mejor dejarlos solos para que se arreglen, iré a lavar mis dientes y luego alimentaré a los cachorritos.

- Mokuba -me mira algo sorprendido ya que últimamente solo utilizo su nombre completo cuando deseo hablarle de algo serio- Jono me dijo que deseabas invitar a un par de tus amigos a una pijamada, así que ¿por qué no los invitas para este fin de semana?

- ¿De verdad me das permiso? -está entre asombrado y feliz por la noticia- sería genial, hoy mismo les diré.

- Podrán utilizar la casa de invitados, así pueden disfrutar mejor -mientras mi cachorro y yo nos relajamos sin las interrupciones de un trío de preadolescentes- ¿qué te parece la idea?

- ¡GENIAL! ¡GRACIAS HERMANOS! -se lanza sobre Seto y lo abraza y besa la mejilla en agradecimiento y luego hace lo mismo conmigo- iré a decirle a la señora Sumi si nos prepara un pastel, los espero abajo.

- Enseguida bajamos chibi -voy en busca de ropa para tratar de no demorar demasiado ya que mi neko es realmente rápido al vestirse y cuando voy a lavar mis dientes recuerdo algo importante y busco entre las medicinas algo para Seto- amor será mejor que tomes esto.

- ¿Para qué necesito estas píldoras? -me las da junto a un vaso de agua, realmente no sé que trama ahora, aunque de igual modo me las tomo- ¿no serán calmantes para no matar a nadie en el instituto?

- ¡JAJAJAJAJA!, no neko bobo -cuando deposita el vaso en la mesita de noche me lanzo a sus brazos para besarlo, a pesar de no saber que le estoy dando enseguida se las llevó a la boca- son para prevenir el dolor de estómago, tu no estás acostumbrado a comer algo, ¿como decirlo?, un poquito mal preparado.

- ¿Tu también tomaste un par? -me sonríe ante mis palabras y solo niega con la cabeza- ¿por qué no?, tu también comiste lo que Moki preparó.

- Mi estómago está acostumbrado a comer cualquier cosa -realmente con mi escuálido sueldo no podía desaprovechar nada remotamente comestible y al principio tampoco sabía cocinar muy bien- recuerda que como mucha comida chatarra amor, será mejor apresurarnos o llegaremos tarde.

- Por primera vez me agradaría que eso pasara -como nunca, me visto lentamente mientras mi cachorro regresa al cuarto de baño a peinar su hermoso cabello.

- ¿Estás listo neko? -lo veo murmurar, solo que no logro oír lo que dice, pero no debe ser nada bueno por como luce su rostro- Moki seguro ya nos espera en la limosina.

- Solo me pongo mi gabardina y bajo, adelántate -la sonrisa de mi cachorro es lo único que necesito para calmar mi mal humor, gracias a Ra mi novio sonríe casi todo el tiempo.

Durante todo el trayecto, desde que salgo de nuestra habitación y comienzo a recibir las primeras felicitaciones por mi cumpleaños me voy mentalizando para lo que viviré en pocos minutos, y por lo visto este será un laargo día, ¿acaso en esta ciudad hoy todos se pusieron de acuerdo para no utilizar sus automóviles?, el trayecto lo hemos hecho en la mitad del tiempo acostumbrado y ya incluso hemos dejado a Moki en su colegio, no deseo ir a clases definitivamente este es el peor día del año para mi, pero, tampoco quiero estar tanto tiempo alejado de mi cachorro, además Moki me confesó mientras mi hermoso novio conversaba con Roland que Jono personalmente había preparado nuestra comida y estaba muy entusiasmado con que disfrutáramos de ella durante el receso, no me queda mas que ir a enfrentarme a esa pesadilla, definitivamente el amor hace cambiar a las personas, solo espero que esos inútiles no me hagan perder los estribos o no respondo.

- Ya llegamos amor -ha estado bastante pensativo durante todo el trayecto, tanto que ni siquiera se dio cuenta cuando nos detuvimos en la esquina- te veré en clases y….Seto, si te resulta muy molesto, no necesitas ir a clases.

- No te preocupes cachorro, solo necesito algo de energía para soportar todo lo que se avecina -lo tomo de la cintura y lo hago sentarse sobre mi regazo para besarnos y acariciarnos hasta que el aire nos haga falta- ¿almorzamos juntos?

- ¡Claro mi neko! -por suerte hoy tenemos las mismas clases, así que nos podremos ver todo el día- te estaré esperando en nuestro lugar acostumbrado, ahora será mejor que me marche.

- Te veré luego cachorro - muy a mi pesar lo dejo marcharse, no sin antes robarle otros besos, si no fuese por lo ilusionado que estaba, no me habrían visto ni siquiera la punta de mi cabello en esta institución, si no fuese por ver la sonrisa de mi cachorro y sobre todo probar lo que con tanto amor, según dijo Moki, preparó para mi no habría asistido por nada del mundo a este lugar.

A medida que voy caminando en dirección al instituto veo como varias muchachas y algunos muchachos llevan regalos de diversos tamaños, jamás me había detenido a pensar en lo ilusionado que deben encontrarse alguno de ellos pensando en cuando Seto acepte sus presentes y se sorprenda gratamente con lo que seguramente se esforzaron en comprarle, casi llegando a la entrada veo como un grupo de chicas de otro instituto, seguro son fans de mi novio, se encuentran a la espera de que el cumpleañero aparezca, hasta tienen una pancarta con su nombre, rodeado de…..corazones, pobres, solo espero que no le den mucha guerra cuando lo vean llegar, o por lo menos que no griten tanto como es su costumbre y hagan explotar a mi neko, varios grupos de alumnos se encuentran en el sector seguro esperando a ver la reacción del cumpleañero, incluso Yami y Yugi ya están en el lado contrario de las fans observando el espectáculo, así que me apresuro para encontrarme con ellos.

- ¿Pensé que no vendrías Jono? -me pregunta Yugi bastante sorprendido por mi presencia- con todo lo ocupado que debes estar por la fiesta.

- Hoy tenemos examen de algebra ¿o lo olvidaste? -al parecer eso fue lo que ocurrió pues su rostro no puede lucir mas pálido- además últimamente mi promedio de asistencia mejoró y deseo que continúe así.

- ¿Y por lo visto vienes para chequear como se comporta tu novio ante sus admiradoras? -me susurra con malicia Yami indicándome hacia la entrada en donde puedo ver a mi neko y a un grupo que se abalanza sobre el, un cuarteto de chicas de otro instituto han sido las valientes.

- ¡FELIZ CUMPLEAÑOS SETO KAIBA! -en cuanto me bajo de la limosina lo primero que veo y escucho es a un grupo de niñas gritonas que me rodean, espero que a ninguna se le ocurra abrazarme.

- ¡Kaiba-san acepta mi regalo! -dice una muchacha que se pone frente al grupo al golpear con su codo a la chica que le impedía el paso.

- ¡NO!, ¡el mío es un regalo mucho mejor! -la golpeada se recupera rápidamente y lanza a su atacante a un lado al tirar de su cabello.

- ¡SON UNAS TONTAS! -grita una que permanecía un poco mas atrás, si no me estuviesen incomodando creo que este resultaría un espectáculo bastante divertido- se suponía que todas daríamos nuestros obsequios a la vez -al parecer el cuarteto de tontas se había puesto de acuerdo, eso creo ya que ahora han comenzado a hablar todas a la vez y es bastante difícil comprender su parloteo.

- Será mejor que me dejen en pasar, no quiero llegar tarde a clases y lo lamento pero no puedo recibir sus regalos -a pesar de querer responderle como se merecen por sus idioteces mi cachorro me ha dicho que debo ser más amable, así que trato de controlarme ante su histérico comportamiento y solo me dirijo al interior del instituto.

- ¡¿Pero Kaiba-san?! -querían seguirme, por suerte el guardia que siempre ha sido un inútil esta vez hizo algo y eso fue impedirles el paso.

Sabía que venir a clases en este día no sería nada bueno para mi salud mental y los pocos pasos que he dado desde que entré en las instalaciones de esta cárcel me han demostrado que no estaba para nada equivocado, luego del incidente en la entrada, mi camino hacia el salón ha sido relativamente el mismo, a veces quienes se me acercan son una o varias personas pidiendo que reciba su obsequio, a medida que voy avanzando mi mal humor se hace cada vez mas notorio, ya ni siquiera respondo a sus peticiones, solo camino sin siquiera detenerme a mirar a ver quien me habla, solo espero llegar pronto al salón y poder relajarme viendo el rostro sonriente de mi cachorro, pero no, tenía que ser detenido antes de entrar por esas tontas que se hacen llamar mis fans.

- ¡FE LIZ CUM PLE A ÑOS KAI BA SAN! -no se por qué deben gritar y mas encima recalcando cada sílaba, lo peor de todo, están frente a la puerta del salón impidiendo mi entrada- te compramos un regalo, por favor acéptalo -dice una de las muchachas que al parecer es la "vocera" del grupo mientras extiende una pequeña cajita.

- Yo no recibo regalos -miro para todos lados en busca de una mirada miel que pueda ayudarme a calmar mi pésimo humor, pero no logro divisar a mi cachorro, pensé que con todo lo que me demoraron durante el trayecto, el ya estaría en el salón- así que lárguense de mi vista.

- Lo compramos para ti por favor recíbelo -al parecer el año pasado no les quedó claro que no me interesan sus presentes y ahora están empeñadas en darme su tonto regalo- lo elegimos pensando en tus gustos.

- Les dije que no -mi tan famoso tono de voz finalmente salió a la luz, lo que provoca que las acosadoras no tengan más que salir de la entrada y marcharse.

- ¡FELIZ CUMPLEAÑOS KAIBA-KUN! -gritan algunas compañeras de salón, al parecer no se percataron de lo ocurrido en la entrada o no les importó, ya que en cuanto me siento se acercan hasta mi puesto para entregarme sus obsequios, como deseo ver a mi Katsuya para mirar su sonrisa y sus lindos ojitos para ayudarme a tranquilizar mi mal humor- es mentira lo que decía el periódico ¿cierto Kaiba-kun? -me dice una de las gritonas.

- Queremos saber de tu propia boca que es mentira -habla otra del grupo que según me dijo mi cachorro es la presidenta de mi grupo de fans.

- ¡Dejen de incomodar a Kaiba-kun chicas! -habla en su acostumbrado tono chillón la cotorra ¿quién diría que ella me salvaría de las otras?- ahora que se marcharon ¿recibirás mi regalo de cumpleaños, cierto? -me dice la estúpida de Gardner que al parecer piensa que con los días transcurridos mi advertencia de no acercarse a mi ya ha expirado- además el mío es exclusivo no como el de ellas -dice indicando despectivamente al grupo de chicas que me habían incomodado antes- lo compré en Europa.

- No deseo nada de ninguna persona, menos algo tuyo -me mira sorprendida por mis palabras, luce algo pálida al oír mi voz mas fría que de costumbre- déjenme tranquilo.

- ¿Pero Kaiba-kun?, ya que somos amigos podrías…..-ni siquiera la dejo terminar su frase pues su voz me resulta de lo mas molesta.

- Lo voy a repetir por última vez -me pongo de pie y prestan toda la atención posible, por lo menos no tendré que repetirles lo que hable a estas estúpidas- lo del periódico era mentiras yo….

- ¡LO SABIA! -grita nuevamente Gardner, al parecer no se oye a si misma- tu no podías tener novia o ya lo sabríamos, pues somos amigos y…..

- ¡DEJA DE HABLAR! -ya no pude mas evitar el no gritarle, en cuanto lo hago veo el rostro sorprendido de mi cachorro al oír mi grito desde la puerta, al parecer se quedó conversando con sus idiotas amigos ya que lo veo junto con el ojón, el imbécil de Atemu y el mono todos lucen bastante sorprendidos ante mi grito ya que no suelo levantar la voz- no pienso recibir ninguno de su regalos, no solo por el hecho de que no me interesan sus muestras de falso aprecio, también por que tengo novio y eso sería una falta de respeto hacia el.

- ¿Quién fue la persona tan estúpida como para aceptar estar a tu lado Kaiba? -como siempre Tris trata de incomodar a mi pobre neko que ya de por si está bastante enfadado- debe ser un tipo realmente muy necesitado de cariño como para estar junto a un témpano de hielo como tu, además sin cora…..

- ¡CALLATE TRISTAN! -muy amigo mío puede ser pero no tiene derecho a referirse en esos términos tan despectivos sobre mi neko o de ninguna persona- por lo menos respeta que es su cumpleaños.

- No seas aburrido Jono -me dice acercándose cada vez mas hacia donde se encuentra un Seto realmente enfadado, trato de acercarme pero Yami me detiene mientras Yugi me cubre la boca para que no hable- pero no te quedes en silencio Kaiba, dinos ¿cuánto le pagaste a ese tipo para que esté a tu lado?

- ¡TE PROHIBO QUE HABLES ASI DE MI CA….DE MI NOVIO! -estuve apunto de cometer una infidencia y poner en la mira de los locos a mi pobre cachorro, me acerco para esta vez romperle la cara de mono aunque luego mi cachorro se enfade conmigo.

- ¿Por qué te ofendes tanto?, nadie estaría a tu lado sin desear algo a cambio -forcejeo con Yami para que me suelte y detener a ese estúpido animal- estoy seguro debe estar enamoradísimo de tu dinero.

- ¡JAMAS VUELVAS A REFERIRTE A EL EN ESOS TERMINOS! -en solo unos segundos estoy a su lado y le lanzo un fuerte golpe en el estómago que lo deja sin aire y tirado en el suelo donde lo recojo y lo tomo de las solapas del uniforme levantándolo unos centímetros del piso- mi novio es la persona con el corazón mas puro que he conocido, ninguno de ustedes montón de perdedores podría llegarle siquiera a sus pies, nadie puede ofenderlo mucho menos en mi presencia y tu que eres menos que nadie no vas a venir a hablar de el en los términos en que lo has hecho, te aseguro que te vas a arrepentir de lo que has dicho -ningún idiota que tenemos por compañeros de salón se atreve siquiera a intervenir, lo lanzo contra una de las mesas y con la fuerza que lo hago cae nuevamente en el piso algo aturdido, pero eso no me importa, por idiota voy a calmar todo mi mal humor golpeándolo, camino hacia donde se encuentra y lo tomo de su estúpido peinado para darle un nuevo golpe.

- ¿Qué ocurre aquí señores? -si no fuese porque llegó la maestra de filosofía mi neko habría golpeado nuevamente a Tristán, ya estaba bastante pálido al ser cogido por el cuello- señor Kaiba suelte a Taylor.

- ¡Me largo! -tal como me lo pide, lanzo a ese maldito desperdicio de aire al piso, como siempre, alguien debía arruinar todos los planes que tenía con mi cachorro, será mejor pasar el resto del día en la empresa encerrado en mi privado, por lo menos allí nadie me interrumpirá con tontos regalos- estoy harto de este maldito lugar.

- ¡Señor Kaiba regrese a su lugar! -dice la maestra esperando que mi enfadado neko la obedezca, algo que ni siquiera ocurre cuando está de buenas, así que solo malgasta su voz- usted señor Jonouchi ¿qué hace allí parado?

- Perdón señorita Mae, pero olvidé mi libro en el casillero -ni siquiera me di cuenta cuando mis amigos me liberaron y caminé hasta la puerta del salón, salgo rápidamente sin que me pueda detener, ni siquiera me importa como se encuentra el estúpido de mi amigo boca floja, solo deseo y espero poder alcanzar a mi pobre y enfadado Seto, debe estar realmente molesto, además todo el mal rato lo pasó por mi culpa, solo corro todo lo que mis piernas me dan para poder llegar a su lado.

…..

Definitivamente no puedo soportar un minuto más en este lugar, si no hubiese sido por la interrupción de la maestra Mae habría terminado por romper el horrible rostro de ese idiota del mono Taylor, entre todo el alboroto pude divisar a mi cachorro siendo sostenido por sus tontos amigos, por lo menos hicieron algo bueno, me habría sentido realmente mal al ver a Jonouchi defendiendo a su estúpido amigo, pero no me arrepiento de haberle dado su merecido. Cuando por fin me siento mas calmado me doy cuenta que alguien corre por los pasillos, el ruido se acerca cada vez mas hacia donde estoy, así que me decido a esperar a la persona.

- Eres realmente lento para ser un perro -veo como mi cachorro mira hacia todos lados buscándome.

- No soy un perro -le digo tratando de recuperar el aire, el rostro de Seto luce un poco mas relajado, se ve tan guapo con sus brazos cruzados enfrente y su espalda apoyada en los casilleros cercanos a la salida.

- Lamento el error, tienes toda la razón -me sonríe al ver que ya se ha marchado mi mal humor y que me encuentro relajado al no tener que soportar al resto de los retrasados que se hacen llamar alumnos- no eres un perro, eres mi cachorro y los cachorros tienen las patas cortitas.

- ¡JAJAJAJAJAJA!, pensé que jamás vería llegar este día, el gran Seto Kaiba aceptando su equivocación -me acerco hacia el y recargo mi cuerpo contra el suyo- realmente este no es un día para nada normal.

- Claro que no, después de todo es mi cumpleaños -le acaricio su precioso rostro que aún luce algo rojo por el esfuerzo que hizo para alcanzarme- no sabes cuanto amo el verte feliz, solo con eso logras que todo mi mal humor se marche muy lejos -rodeo su cintura con una de mis manos mientras que con la otra tomo su cuello para acercarlo todo lo que me es posible para besarnos, mi cachorro como siempre enreda sus delicados dedos en mis cabellos y se deja besar tranquilamente, aquí nadie nos puede ver ya que todos se encuentran en sus salones, además que los casilleros cubren nuestros cuerpos, luego de terminar el beso continuamos abrazados- iré a Kaiba Corp., pero regresaré, te veo en nuestro lugar a la hora del receso para almorzar juntos.

- No necesitas hacerlo, es solo un almuerzo -es una perdida de tiempo para mi pobre neko el regresar al instituto solo para almorzar.

- Te prometí que comeríamos juntos y yo nunca falto a mis promesas, mucho menos si es a ti a quien se la he hecho -mi cachorro se lanza a besarme con mayor fuerza, nunca había pensado que fuese tan cómodo sentir el helado metal golpear mi espalda, aunque solo el estar junto a el hace que todo me parezca el paraíso.

- Lamento que por mi culpa Tristán te haya molestado -ni siquiera pretendo recriminarle el hecho de que casi lo deja sin rostro- será mejor irnos, tampoco tengo ganas de permanecer en clases.

- Deberíamos tomar clases privadas -tranquilamente nos vamos tomados de las manos, mientras llamo para que la limosina nos recoja, definitivamente la idea de no tener que compartir con esta tropa de ignorantes no es tan mala- así podríamos estar todo el tiempo juntos.

- Suena una idea grandiosa -es tan divertido cuando comienza a elucubrar todo tipo de planes extraños que solo podrían rondar la cabeza de mi antisocial neko- pero me gusta asistir a clases, en casa seguro te tendría solo un par de horas y luego te marcharías a Kaiba Corp., aquí por lo menos te tengo cerca de la mitad del día.

- Y pensar que soy yo el posesivo -nos besamos una última vez antes de ingresar a la limosina que ya nos espera y partir a la empresa- ¿no te molesta acompañarme mientras trabajo?

- Para nada, mientras esté a tu lado no me importa el lugar ni las circunstancias -hago que recueste su cabeza en mi regazo y comienzo a acariciar sus cabellos- me encanta hacer esto para relajarte.

- No le digas a nadie, pero a mi me fascina sentirme vulnerable en tus brazos -siento como si con mi cachorro regresara a ser un adolescente despreocupado y que solo depende de la presencia de la persona amada para sentirse en paz.

- Conmigo puedes comportarte como desees -me inclino para besarlo y el me responde de forma calmada y casi etérea.

Miro el rostro de mi neko y puedo apreciar que está dormido en mis piernas, me he dado cuenta que de esta forma relaja su cuerpo invadido por el stress que lo agobia diariamente al estar en un puesto tan importante y demandante, hace un tiempo me dijo que nuestras discusiones eran algo que lo ayudaban a relajarse, ahora los insultos y golpes han sido reemplazados por las caricias en su cabello, los abrazos y suaves besos que ayudan a que su cuerpo se relaje o simplemente se quede dormido en mis brazos como ha ocurrido en estos momentos, me comunico con el chofer que reemplaza hoy a Roland para que nos lleve hasta la mansión utilizando todas calles laterales posibles, lo que significa que mi cansado neko podrá disfrutar de mas de una hora de un plácido sueño, por lo menos servirá para que se relaje esperando lo que viene esta noche, su poco anhelada fiesta de cumpleaños.