"No quiero perderte"
Bella Pov
Estaba muy emocionada con la cita que tendría con Robert, quería que fuera perfecta, quería que me viera con la ropa que había comprado con Rosalie y Heidi, estaba fuera de mí la alegría que sentía. Pero lo que verdaderamente me tenía feliz era que los consejos de Rose y Heidi habían funcionado, había bajado aquellos kilos de más y él me había pedido ser su novia, ahora sabía que ellas tenían razón, ellas en realidad querían ayudarme a que Robert se fijara en mí, así que si eso era verdad tal vez lo que dijeron sobre Tanya también lo era.
Verla con Edward fue solo una confirmación, seguro ella querría acercarse a él buscando molestarme porque ahora yo estaba con Robert, solo quería darme una lección o algo así, pero no la dejaría, hablaría con Edward lo antes posible y le explicaría que debía alejarse de ella. Ese día me arregle y me puse lo más sexy que pude y termine viéndome completamente diferente pero él salía con chicas así.
Nuestra cita no era la más espectacular, solo había organizado un día de campo, esperaba le gustara, yo misma había hecho la comida, aunque para mí solo llevaba una ensalada con las porciones exactas que Rosalie me había dado, le llame a Robert para decirle que podía pasar por mí a medio día, él acepto y justo a la hora pactada apareció en mi puerta, le sonreí.
―Hola.―saludé sonriente, él me miro entera y sonrió.
―Hola.―dijo antes de acercarse y robarme un beso.―Te vez bien.―suspiré, no era la reacción que esperaba.
―Vamos.―dije sin querer hablar de cómo me veía, salimos rumbo al parque y nos sentamos bajo la sombra de un árbol.
―Jamás había tenido un día de campo.―comentó curioso.―¿Esto se supone que hacen en las citas?―preguntó mirándome con el ceño fruncido, yo no sabía que responder, en realidad no tenía la gran experiencia en las citas.
―Se supone que las citas son para conocerse y aquí podremos hablar todo el día.―dije con una sonrisa, él asintió y no dijo nada más.
Durante las siguientes horas estuvimos platicando de cualquier cosa, él parecía más abierto a hablar conmigo, yo le contaba cosas de mi vida pero la mitad de mis historias iniciaban con "Edward y yo…" así que mejor pase a historias de mi niñez.
―Era la niña más torpe de todo Phoenix.―dije sonriendo.―Me caía hasta con el aire.―él sonrió y se acerco a acomodar mi cabello detrás de mi oreja.
―Te maquillaste.―dijo curioso, yo me sonroje pero al parecer el maquillaje cubrió eso.
―Solo un poco.―admití, él me miraba confundido no sonreía pero tampoco era como que no le gustara, era extraño.
―¿Por qué volviste a Forks?―preguntó después de un rato.
―Mi madre volvió a casarse y se ella y Phil se irían de luna de miel por dos meses. Así que decidí venir a pasar un tiempo con mi padre, pero luego ya no quise volver a Phoenix.―dije con una sonrisa, él asintió.
―¿Por qué no? ¿No te agradaba el esposo de tu madre?―parecía realmente interesado.
―No era eso.―dije sonriente.―Es que aquí ya había iniciado la escuela y tenía Alice, Jasper y a Edward.―dije con una sonrisa, recordando cómo se paso el verano entero preguntándome ¿Cuánto nos quedaba juntos? Pues yo le había dicho que solo me quedaría el verano. Recuerdo que faltaban unos días para volver a Phoenix cuando fui a decirle a mi papá que no quería irme, que quería quedarme aquí con él, con Edward. Cuando le conté a Edward él se puso feliz, me abrazo y me dio vueltas en el aire, me beso toda la cara, jamás me sentí tan feliz como ese día, porque él estaba feliz, él me hace feliz.
―Ya veo.―dijo mirando hacia otro lado, le sonreí.
―Robert ¿Por qué no te agrada Edward?―pregunté de pronto, él me miro con el ceño fruncido y yo me pegue mentalmente, era nuestra primera cita no debería meterme donde no me llamaban.―Olvídalo.―dije rápidamente, él suspiro.
―Somos diferentes, Bella.―dijo mirándome fijamente.―Él tomo un camino y yo otro.―dijo encogiéndose de hombros.
―¿A qué te refieres?―pregunte mirándolo curiosa, él miro el reloj y me miro de nuevo.
―Ya es tarde, nena. Debes volver a casa.―dijo levantándose, suspire, sabía que no debía meterme en ese tema, Robert me llevo a mi casa como a las 5 de la tarde, me cambie por un pants y mis tenis, me quite el maquillaje y cuando estaba por sentarme a hacer la tarea, tocaron a la puerta, baje corriendo y me encontré con Edward.
―Hola, hermosa.―dijo acercándose a mí besando mi mejilla, por alguna razón cuando se acercaba creí que me besaría en los labios, incluso cerré los ojos y suspire, él dejo el beso sobre mi mejilla y quede un poco decepcionada, fruncí el ceño ¿Qué demonios tenía en la cabeza?
―Hola, Edward.―dije con una sonrisa, él me sonrió y me atrajo hasta sentarnos los dos en las escaleras de la entrada de mi casa, me atrajo pasando su brazo por mi espalda, yo me recosté en su hombro.
―Bella ¿Cómo estás?―preguntó serio, pero sin mirarme, fruncí el ceño.
―Bien.―dije aunque hasta ese momento no había pensando en cómo estaba en verdad, podía decirme que estaba feliz o emocionada, pero ¿Cómo estaba en verdad? Los últimos días, cuando deje de tomar las pastillas me sentía cansada, como si el cuerpo me pesará demasiado, supuse que era la falta de ellas pero en cuanto mi padre creyera que se habían acabado podría ir a comprar más y volvería a sentirme bien.
―¿Confías en mí?―preguntó aun con ese tono de voz, yo asentí.
―No hay nadie en quien confié más que en ti.―dije sincera, él suspiro.
―¿Entonces porque no me dices que está pasando?―pregunto ahora sonaba dolido, me aleje un poco para mirarlo a los ojos.
―¿De qué hablas?―pregunte confundida.
―Bella, sé lo que te dijeron Rosalie y Heidi.―dijo mirándome a los ojos, yo lo mire aun confundida.―Lo de las dietas y estilos de vida, Bella eso está mal.―dijo tomando mis manos.
―No, Edward estás confundido.―dije ahora sonriéndole, seguro Tanya le había metido ideas en la cabeza.
―Claro que no, sabes bien que eso de "Ana y Mía" es una enfermedad.―dijo ansioso.
―No, solo si las llevas a otro nivel, entonces se vuelven un problema. Yo solo sigo dietas que están hechas para no caer en eso.―dije intentando convencerlo, él negó.
―No importa el nivel, importa el daño que te vas a causar con eso. Lo investigue Bella, esto se puede poner muy feo.―dijo mirándome a los ojos, suspire.
―Ella te dijo todo esto ¿no es así?―dije con el ceño fruncido, él me miro confundido.―Por eso fue a tu casa, quería meterte todo esto en la cabeza. Pero no es verdad, Edward. Tanya solo quiere que yo vuelva a subir de peso y que deje de ponerme bonita para que Robert se aleje de mí y entonces ella podrá volver a ser la chica que él busca siempre.―dije mirando sus ojos, él suspiro.
―Bella, por favor. ¿Vas a confiar en mí o en ellas?―preguntó refiriéndose a Rosalie y Heidi.
―Yo confió en ti, por eso confió en que cuando entiendas que Tanya solo es una chica celosa que quiere meterte cosas tontas en la cabeza, tú incluso te vas a reír de esto que me estás diciendo.―dije con una sonrisa.
―Bella…
―Edward, te quiero. No quiero que nos peleemos. Quiero que seas mi mejor amigo y me abraces.―dije acomodándome en su hombro de nuevo, él me abrazo de nuevo y suspiro.
―Estás más pequeña.―dijo confundido.―Bella no quiero perderte.―dijo abrazándome con más fuerza, suspire y lo abrace.
―Jamás me perderás.
Espero les guste y dejen sus RR :3
Cada vez más cerca del final, quedan 3 capítulos *-*
Así que aquí dejaré la sinopsis de la segunda temporada :)
"Perfectamente Imperfecta"
Los malos consejos y baja autoestima la llevaron a cometer locuras, se enamoro de la persona equivocada y terminó con el corazón roto. Ahora, 2 años después, intenta recuperar su vida, intenta poner todo en orden y volver a ser quien era.
Viejos amigos, viejas heridas y nuevos obstáculos. Bella está por descubrir que el pasado no siempre se queda en el pasado.
Y aun queda mucho camino por recorrer.
