Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.

Capítulo 20: Thalia XX

Desdémona rara vez perdía los estribos, pero este era uno de esos raros momentos. Había sentido la ruptura de la maldición, tan poderosa que la había golpeado en la espalda. Cuando se puso de pie, sus ojos se arremolinaron como el mar en una tormenta y su cabello azotaba a su alrededor. Un cachorro la había superado. Ella agarro lo primero que pudo alcanzar y lo lanzo contra la pared. Un frasco de corazones de cabra, no era gran pérdida, esos se vendían por montones.

Respiro profundo varias veces, tratando de recuperarse. No iba a dejar que sus emociones la descontrolaran. Las emociones eran debilidad, y no había lugar para debilidad en su corazón negro.

Alguien tenía que estar ayudando a los lobos. No había manera de que fueran más poderosos que ella, y de ninguna manera habrían sabido que buscar con el fin de romper la maldición, a menos que alguien les diera un empujón en la dirección correcta.

-Así que parece que las Fae han salido de su escondite- una sonrisa maliciosa cruzo su rostro hermoso y cruel- me pregunto si recuerdan como jugar. Me atrevo a decir que no me van a encontrar como la presa fácil que alguna vez fui- Mona estaba hablando contra el viento, el alentaba su voluntad, su ira, y la furia que echaría sobre aquellos que intentaron oponerse a ella- Hera- hablo en la brisa- ¿Crees que no sé qué estas ayudando a los lobos? ¿Crees que puedes esconderte de mí? Escúchame ahora, antigua Fae. Voy a arrancarte el corazón del pecho y darme un festín con el mientras todavía late.

La risa que broto de su pecho hizo que la hierba se marchitara y los animales se ocultaran de la maldad que fluyo desde su boca hacia la noche.

-Bueno lo primero que hay que hacer es escribir tus votos- Annabeth le entrego a Thalia lápiz y papel.

-¿Qué dijiste?- Thalia enarco las cejas hacia Annabeth.

-¿Recuerdas que Percy y yo recitamos los que habíamos escrito junto con los votos tradicionales, cierto? ¿Estabas prestando atención en absoluto en mi vinculación?

Thalia trato de pensar en aquella noche y se acordó de haber estado un poco distraída por cierto lobo taciturno.

-Podría haber estado un poco preocupada- confeso Thalia, honesta y sin remordimientos.

Cuando Annabeth y Piper simplemente la miraron fijamente mientras ella sostenía pluma y papal, sus ojos saltaron de una a otra.

-¿Qué?

-Empieza a escribir, solo tienes dos horas y todavía tenemos que arreglarte y embellecerte.

Thalia dejó escapar un profundo suspiro y luego se quedó mirando la hoja en blanco. Votos, pensó. ¿A qué le estoy haciendo voto exactamente? Thalia cerró los ojos y pensó en cuando por fin había visto el reconocimiento en los ojos de Luke, el momento en que se había dado cuenta que él la recordaba y ella había perdido todo el control. Cada pedacito de miedo, ira, dolor, amor, alivio y la alegría que había sacudido su cuerpo.

Ahora sabía lo que tenía que decir.

Una Hora y Cincuenta Minutos Más Tarde…

Thalia se puso de pie con la ayuda de Annabeth y Piper, y se miró en el espejo.

-No voy a salir de esta manera- la expresión de su cara y el acero en su voz hizo muy claro que alguien iba a tener que arrastrarla fuera de ese baño- me veo como si Mary-Kate Olsen hubiera tenido un hijo con Jennifer Love Hewitt.

-Está bien, entiendo la referencia de Mary-Kate- la frente se Piper se frunció- porque has perdido mucho peso, pero no entiendo lo de Jennifer Love.

Thalia puso los ojos en blanco.

-¿Ves lo delgada que estoy?- Piper asintió- está bien, entonces mira de arriba abajo y dime cuál de estas cosas no es como la otra.

Los ojos de Piper escanearon a Thalia por completo y su rostro aún estaba en blanco. Thalia dejó escapar un suspiro exasperado.

-Pechos, Pipes. Todavía tengo pechos grandes- dijo ella secamente.

El rostro de Piper se ilumino como si una bombilla de luz se hubiera encendido.

-Lo tengo. Flaca como Mary-Kate, pero exuberante como Jennifer. Lo siento, creo que en cierto modo lo pasare por alto, ¿eh?

-Bueno, cuando tienes que explicar el sarcasmo entonces, si, de alguna manera pierde su empuje. No te preocupes, tengo mucho más para seguir.

Thalia se volvió a mirar en el espejo en el vestido negro simple que, desde el frente, era engañosamente modesto. Pero la parte de atrás, bueno, no tenía una. El vestido era abierto hasta justo por encima de lo indecente. Hera se lo había llevado, y cuando ella se lo puso, la Fae rio disimuladamente. Cuando Thalia se dio vuelta para ver por qué la mujer se reía disimuladamente, casi se ahogó. No solo no tenía espalda, sino que se recogía solo un poco por los lados, lo suficiente como para mostrar algunas de las marcas arremolinadas que marcaban su lado derecho. Luke iba a estar enojado. Y ese pensamiento ilumino a Thalia enseguida.

-¿Por qué estas sonriendo como el gato de Cheshire?- le pregunto Annabeth mientras sus ojos se estrechaban.

Thalia levanto el brazo ligeramente sobre su lado derecho de modo que Annabeth pudiera ver las marcas que se asomaban.

Annabeth puso los ojos en blanco.

-De verdad quieres que tenga un infarto, ¿cierto?

Thalia se encogió de hombros.

-Se lo merece por ser un idiota antes. No puedo dejar que piense que solo porque me estoy vinculando a él voy a ser de pronto esta pequeña chica sumisa que dice: "sí, señor" y "no, señor". Él tiene que entender que todo seguirá siendo: "déjame abrir la puerta para ti, señor, ya que no puedes caminar derecho porque te di una patada en los…"

-Suficiente de despotricar, Thals, lo entendimos- Annabeth se rio entre dientes- él no tiene ni idea de lo que le espera.

-Si lo hiciera, estaría deseando que su memoria nunca hubiera regresado- bromeo Thalia.

El rostro de Annabeth se suavizo y la intensidad lleno sus ojos.

-¿Estas lista?- le pregunto a Thalia.

Thalia pensó en ello por menos de un segundo.

-Estoy lista para él desde antes de que yo naciera. Fui creada para el.

Annabeth sonrio.

-Me encanta cuando tengo la oportunidad de ver estos raros destellos de la suave y romántica que está debajo de toda esa mierda de chica ninfómana ruda.

Thalia puso los ojos en blanco ante su amiga rubia.

-Si empiezas a cantar "Lean On Me", te juro que voy a tomar la poca energía que tengo y te daré un puñetazo en el ojo.

Annabeth chasqueo la lengua a su amiga a medid que comenzaba a arrastrarla fuera de la habitación.

-Vaya, vaya, Thalia Grace.

-Lo sé, mi temperamento no conoce límites.

-Iba a decir que creo que estas hambrienta y sexualmente frustrada, pero si quieres ir con eso, entonces te apoyo.

Thalia se detuvo en seco cuando vio a Luke de pie al otro lado de la habitación frente a una gran chimenea.

No se dio cuenta de Diana, Rachel y Sally de pie a su izquierda o de Piper y Annabeth a su derecha. No vio a Percy, Jason o Grover sentado en varias sillas alrededor de la habitación, observando, esperando. Ella ni siquiera se dio cuenta de las dos hermosas Fae que estaban a un lado de la chimenea.

Él estaba allí de pie, hablando con Poseidón, cuando de repente se detuvo, cerró los ojos, e inhalo profundamente. Su cabeza dio vuelta lentamente, en línea recta hacia ella, y cuando se detuvo, sus ojos se abrieron de golpe y se reunió con la mirada de ella. Por un momento no existía nadie más en la habitación. Era solamente Thalia y Luke. Ninguno de los dos se movio. Ellos simplemente se miraron, detallándose entre sí, memorizando cada detalle como si fuera la última vez que se verían. A medida que su mirada vago por el cuerpo de él, observo que llevaba un suéter con cuello en V negro que se aferraba fuertemente a sus poderosos hombros y pecho. Las mangas estaban empujadas hacia arriba ligeramente, revelando sus antebrazos musculosos. Llevaba pantalones grises que parecían ser hecho a medida, y zapatos negros de vestir. Podría haber salido directo de una sesión de fotos para la revista GQ. Lo que lo hacía más atractivo era que él no tenía ni idea cuan increíblemente guapo y fuerte era.

Poseidón se aclaró la garganta y rompió el momento. Thalia fue repentinamente consciente de que todos en la sala estaban mirándola.

Comenzó a sentir sus piernas temblar, desacostumbradas a llevar su peso. Como si intuyera su creciente cansancio, Luke cruzo la habitación en varias zancadas grandes y envolvió un brazo alrededor de su cintura para darle seguridad. Cuando su mano entro en contacto con su piel, Thalia lo sintió tensarse y poco a poco inclinarse hacia atrás para ver la parte posterior de su vestido. El comenzó a gruñir y, puesto que ella no lo miraba a la cara, no podía estar segura, pero se imaginó que sus ojos estaban brillando ferozmente como el sol caliente de julio en el sur de Texas.

Luke levanto la vista hacia la sala y anuncio:

-Los hombres se sentaran en el lado izquierdo.

Sin siquiera una pregunta, Jason, Percy y Grover tomaron asiento en el lado izquierdo de la habitación. Luke la llevo al lugar donde había estado parado un momento antes, al lado de la chimenea. Todo el tiempo su mano estuvo extendida ampliamente sobre su lado derecho, cubriendo cualquier parte de su marca que podría estarse mostrando.

Para sorpresa de Poseidón, Luke le pidió ponerse de pie con su espalda a la habitación, con Thalia y Luke en el otro lado, en lugar de Poseidón detrás de la pareja y frente a todos. Esto, por supuesto, hacía imposible que alguien viera su costado ya que estaba frente a la chimenea. Thalia se mordió el labio y arrastro cada onza de su fuerza de voluntad para no poner los ojos en blanco. A medida que Luke caminaba alrededor de ella, sintió sus dedos deslizarse dentro del costado de su vestido y trazar hacia abajo, sabiendo que él estaba tocando la marca… su marca. Thalia se estremeció y casi pateo a Luke cuando vio su boca alzarse en una media sonrisa triunfante.

Cuando finalmente estuvo parado frente a ella, todo pensamiento de irritación huyo mientras miraba a la devoción absoluta y el amor en sus ojos que la observaban fijamente. Su rostro se había suavizado, incluso el brillo de sus ojos había retrocedido ligeramente.

El ambiente se calmó cuando Poseidón se giró para dirigirse a los demás.

-Luke es un Alfa en su propio derecho. Dirigió su propia manada, era poderoso e invicto en desafíos. Por esa razón, su Ceremonia de Vinculación será como seria para un Alfa en presencia de una Fae Superior. Es la primera vez en un tiempo muy largo que tenemos el privilegio de tener a una Fae con nosotros durante una vinculación. Debido a esto, Luke le ha pedido a Hera que participe en la ceremonia, lo cual solo se otorga a los Alfas.

Thalia abrió la boca y empezó a hablar, pero sus labios se cerraron cuando Luke le dirigió una mirada que le dijo que iba en serio. Ella no entendía lo que estaba pasando y le preocupaba saber que la Fae seria participe de algo tan especial.

Luke podía ver el temor en Thalia y se estiro para rozar el dorso de los dedos por su mejilla.

-Confía en mi- le artículo en silencio.

-Siempre- fue su respuesta silenciosa.

Poseidón le dio la espalda a la habitación y miro a su Beta.

-Luke, una vez Alfa de la manada Rumana del Oeste, has encontrado a tu verdadera compañera y ella ha aceptado tu reclamo. Como es habitual, vas a lavar sus pies, ejemplificando tu voluntad de servirle y cuidar de sus necesidades, sin importar lo simple que puedan ser. Recitaras los votos habituales y luego tus propios votos. Durante ese tiempo, presentaras a tu compañera tu ofrenda.

Luke asintió una vez a Poseidón y llevo a Thalia a una silla. Un recipiente con agua estaba puesta junto a la silla en el suelo, con el vapor elevándose de este. Thalia pudo oler la lavanda flotando en el aire.

Luke sonrió.

-Para calmar- le dijo. Incluso sin su vínculo mental, comprendió la mirada interrogante en los ojos de ella.

Lentamente levanto el dobladillo de su vestido para exponer sus pies y las pantorrillas. Thalia se lo quito y lo doblo sobre su regazo, cubriendo la parte superior de sus rodillas. Se dio cuenta que le hacía sentirse incomodo levantar su vestido en compañía de los demás. Tan pronto como ese pensamiento revoloteo en su mente, Thalia se mordió la lengua para no reírse como una colegiala. Recordaba haber visto a Percy lavar los pies de Annabeth en su ceremonia y pensó que era muy dulce, pero cuando Luke agarro su pierna en la mano y con un paño escurrió agua sobre su pie, se dio cuenta de hasta qué punto era intenso e íntimo ese momento.

El continuo lavando sus pies mientras levantaba su mirada a la de ella y hablaba.

-En este día me arrodillo ante ti, como sirviente de mi compañera, para preguntarte si me completaras. ¿Te entregaras a mí? ¿Calmando finalmente a la bestia en mi interior, poniendo orden al caos, llevando luz donde solo ha habido oscuridad? ¿Vincularas tu vida a la mía, tu destino al mío, tu alma a la mía y, al hacerlo, completar el vínculo de emparejamiento?

Thalia deseo poder decir que recordaba la respuesta a los votos, pero a decir verdad, la intensidad de su voz, el amor en sus ojos, mantuvo cautiva su mente. Sus pensamientos eran lentos debido a su enfermedad y cuerpo débil. Trato de recordar exactamente qué decir, pero lo único que pudo recordar fue:

-Vinculare mi vida a la tuya, mi destino al tuyo, y mi alma a la tuya y completare nuestro vínculo de emparejamiento. Te tomare como mío, mi compañero y mi Alfa.

Luke seco sus pies con cuidado y bajo su vestido de nuevo, cubriendo sus piernas. Cuando ella comenzó a levantarse, él puso suevamente una mano sobre su hombro.

-Estas cansada- hablo en voz tan baja que solo ella pudo oir.

Thalia le dio una leve sonrisa, pero sintió una punzada de rabia al no ser lo suficientemente fuerte para estar parada en su propia Ceremonia de Vinculación. Luke le guiño un ojo, él sabía que ella estaba molesta y ella no pudo evitar la sonrisa que se extendió por su cara.

Percy le trajo una silla a Luke para asi poder sentarse directamente frente a Thalia. Se sentó y se inclinó hacia adelante con los codos apoyados en las rodillas. El tomo sus dos manos entre las suyas y la miro a los ojos.

-No soy buena con las palabras. Y algunas palabras que uso a veces son dichas con dureza y antes de pensar en lo que estoy diciendo.

Thalia sonrió ante su confesión y espero a que continuara.

-Pensé en lo que quiero decirte, en cómo decírtelo, y confieso que es probable que nunca lo haga del todo bien. Pensé por lo que has pasado a través de las últimas semanas y no puedo imaginar ninguna palabra que pueda igualarse a lo que debes haber sufrido. ¿Cómo puedo venir hasta ti con alguna palabra que valga la pena, cuando durante tres semanas no sabía quién eras? Te deje sola. ¿Qué clase de hombre le hace eso a su mujer? ¿Qué clase de compañero olvida a aquella que completa su alma?- Thalia a penas se estaba controlando por un hilo fino mientras veía al poderoso Luke humillarse delante de ella y de su manada- no puedo deshacer lo que ha sucedido. Sin importar lo que pueda darte, ser capaz de solucionar las últimas semanas está más allá de mi capacidad. Lo único que puedo hacer es demostrarte que, sin importar el tiempo que haga falta, todos los das por el resto de nuestras vidas voy a ser un hombre, un amigo y amante digno de ti.

Luke se arrodillo frente a ella y luego dejo caer los brazos a su lado. Miro a Hera, y luego a Thalia.

-Tengo que darte una ofrenda para demostrar mi capacidad de proveerte tanto física como emocionalmente, para protegerte, y…- Luke añadió esta última parte, aunque estuviera sobreentendido, el quería decirlo en voz alta- para amarte. No esperaba estar haciendo nuestra ceremonia de vinculación en el otro lado del velo. La oferta que tengo para ti no es una que sea típica, pero por extraño que parezca, creo que es apropiada y espero que la aceptes.

"Una vez que los Ritos de Sangre se lleven a cabo, mi marca permanecerá en tu piel para siempre. Tu marca de mordedura no permanecerá en mí. Tu aroma estará en mí, pero a Gran Luna no siente que sea necesario que la mordida de la hembra permanezca visible. Así que, mi ofrenda para ti es que tu marca sea quemada y grabada en la carne por encima de mi corazón- varias exclamaciones flotaron a través de la sala, la de Thalia se sintió la más fuerte. Luke continuo antes de que ella pudiera interrumpirle- mi esperanza es que veas por esta ofrenda que voy a soportar lo que sea necesario para asegurar que sigas conmigo, completa, segura, protegida. Espero que esto demuestre que quiero que el mundo conozca el nombre de la mujer increíble que sostiene mi corazón en sus manos. La sangre nacida de esta ofrenda es mi promesa de que con el sudor de mi frente, la carne de mi cuerpo y la sangre de mi vida siempre proveeré para ti en cualquier forma que pueda necesitarse. ¿Aceptas mi ofrenda, compañera? ¿Me aceptas?"

Thalia se quedó sin habla. No quería que Luke sufriera. No quería ver su hermosa piel estropeada por culpa de ella, pero sabía que si se negaba, sería un duro golpe en su orgullo que nunca podría ser restaurado. Si Luke podía hacer esto, entonces ella también.

Los ojos de Thalia se clavaron en los suyos cuando ella hablo:

-Sí, acepto tu ofrenda.

Luke dejó escapar el aliento que había estado conteniendo.

-Sí que sabes cómo mantener a un hombre en suspenso, amor.

Thalia estaba demasiado nerviosa como responder con un comentario sabelotodo. Ella vio como Hera saco una daga de la chimenea, donde la hoja había estado en las brasas. ¿Cómo se había perdido eso? Thalia se negó a apartar la mirada de los ojos de Luke mientras Hera comenzaba:

-Luke- la voz de Hera era fuerte, la magia que ella normalmente mantenía atenuada latía a través de la sala- ¿Estás dispuesto a aceptar las marcas que esta daga ponga en tu carne? ¿Entiendes completamente que estas marcas son permanentes y no sanaran de la forma en que otras lesiones infligidas a tu especie lo hacen? ¿Eres consciente de que viertes tu sangre bajo el poder de las hadas?

-Lo hago, y lo estoy.

Con su afirmación, Hera presiono la daga en su pecho. Los ojos de Thalia, contra su voluntad, miraron hacia abajo para observar. Su boca se abrió mientras observaba la carne siendo cortada y quemada por la daga inmóvil. Cuando Hera la alejo para ponerla de nuevo en el fuego, una pequeña y perfecta T estaba en su piel. Unos momentos más tarde, Hera puso la daga junto a la T. Esto continúo letra tras letra. Luke nunca se movió, nunca hizo un sonido mientras la sangre corrió por su pecho y abdomen. No hubo, por suerte, mucha sangre, ya que la piel no era solo cortada sino también quemada. Aun así, ver a su preciosa sangre derramada por ella hizo a Thalia marearse. Cuando la última letra fue terminada, Hera coloco la daga hacia abajo y le entrego a Thalia una toalla fría y húmeda.

-Atiende a tu compañero. Él te ha hecho un gran honor el día de hoy- Hera dio un paso atrás a las sombras mientras Thalia se ponía e pie. Luke trato de hacer que volviera a sentarse, pero Thalia quito su mano del camino.

-Déjame- le dijo con firmeza. Con Luke de rodillas, su cara estaba al nivel de la de Thalia, y ella lo miro a los ojos mientras limpiaba con cuidado la sangre de su pecho y estómago. Una vez que la limpio toda, dejo caer la toalla y puso sus manos a ambos lados de su cara. Ella se inclinó hasta que sus labios estaban apenas tocando los suyos y susurro contra ellos:- Te amo, Luke.

Antes de que Luke pudiera envolverla en sus brazos como el ansiaba hacer, la voz de Poseidón lo interrumpió:

-Thalia, es momento de que le des tus votos a Luke.

Thalia dio un paso hacia atrás, y cuando Luke la empujo suavemente en la silla, ella accedió a su deseo porque estaba realmente cansada. Observarlo soportar eso la habia agotado.

Saco el trozo de papel de donde había estado escondido en su vestido, bueno, en su sujetador. Luke levanto una ceja ante eso.

-¿Dónde se supone que debía ponerlo?- pregunto inocentemente.

Luke se acercó más a ella de rodillas. Le dio un golpecito en la nariz como castigo por su descaro, pero había amor en su voz cuando dijo:

-Compañera, comparte conmigo tus votos.

El "ahora" estaba insinuado y no paso desapercibido por Thalia. Se aclaró la garganta y miro su papel. Ella había intentado lo mejor que pudo poner su corazón en las palabras. Quería que Luke supiera que era un hombre digno y de valor. Fue tan sorprendente para ella que sus votos hubieran estado exactamente en sintonía con el otro.

-El peor momento de mi vida fue cuando escuche tu voz sin ninguna emoción, ningún calor, ni demandas mandonas, sin ningún reconocimiento de mi- Thalia vio el dolor en sus ojos ante sus palabras. Él pensaba que lo estaba regañando- Luke, mírame- el levanto los ojos hacia ella- ten paciencia. Tengo un punto y no es hacerte daño. Confía en mi- repitió sus palabras, implorándole hacer precisamente eso, confiar en ella.

Aunque tenía los labios apretados y sus ojos brillaban, el asintió para que continuara.

-Tengo que admitir que es extraño sentir las intenciones de una persona simplemente por el sonido de su voz en tu mente, pero yo pude. Cuando me llamaste "Thals", sentí a mi corazón hacerse añicos. Un nombre mal dicho y todo lo que me defino colapso y casi me asfixio. Antes de esto, nunca pensé en lo importante que es que pienses que soy lo suficientemente especial como para llamarme de una forma que los demás no tienen el privilegio de hacer. Recuerdo que pude ver en tus ojos que me valorabas. Pero sin el reconocimiento, perdí no solo tu amor, sino mi valor para ti- Thalia tomo una respiración profunda e hizo una pausa.

Fue entonces cuando oyó suaves sollozos y sorbidos. Ella brevemente aparto la mirada y vio que no había un ojo seco en la habitación. Volvió a mirar a Luke y se inclinó hacia adelante, colocando sus manos sobre sus hombros. Tiro de él, haciéndole comprender que lo queria mas cerca. El cedió y se movió hasta que quedo arrodillado entre sus rodillas. Apoyo las manos a ambos lados de su silla y se acercó más.

-Nena- la voz de Luke fue un gruñido bajo y lleno de dolor- por favor dime que hay más, y que ya no incluya arrancar mi corazón de mi pecho.

Thalia agarro su mano del lado derecho de la silla y la levanto. Ella la acerco hasta que su mano estaba en su cintura, los dedos de él directamente sobre la marca de apareamiento que su vestido no cubría completamente. Sus ojos brillaron por su movimiento audaz y tan descarado. Ella le estaba recordando a través de su tacto, un toque del que solo él alguna vez tendría privilegio, que ella era suya.

-Digo todo esto para que comprendas la importancia de lo que voy a decir a continuación.

-Continua- sus palabras eran dóciles mientras apretaba suavemente su lado, animándola.

-Hemos pasado momentos difíciles en el corto periodo de tiempo que nos conocemos. Hemos pasado tiempos difíciles en nuestras vidas antes de que nos conociéramos, pero son esos tiempos difíciles los que nos hacen ser quienes somos, que nos hacen valiosos el uno al otro, porque esos momentos en nuestras vidas cuando estábamos atravesando el suplicio, esos momentos son los que construyeron nuestro carácter. Esos tiempos son los que nos hicieron lo que somos hoy en día, personas que han sido capaces de soportar los últimas tres semanas.

"Tú no te rendiste, no te alejaste, incluso cuando no entendías lo que estaba pasando, incluso cuando las cosas parecían seguir yendo de mal en peor. Te quedaste. Eres un hombre de palabra, tienes integridad y honor. No importa lo que pasamos, las decisiones que tomamos, los fracasos que padecimos, las victorias que vengan, el dolor que desgarre nuestras vidas. Sin importar la pasión que tenemos, la ira que sentimos, la alegría o el amor que llenara nuestros corazones y almas, con memoria o sin ella. Eres un hombre de valor. La definición de valor no te hace justicia porque tu valor para mi es vasto, interminable, infinito, incalculable, completa y absolutamente sin medida"- una promesa de su alma hecha solamente para él.

Thalia se inclinó hacia adelante, poniendo la mano en su nuca y tirando de él hasta que sus frentes se tocaron.

Ella susurro:

-Luke- su voz se quebró y sintió una lagrima deslizarse por su mejilla.

El paso la mano por su cabello y hacia su espalda desnuda.

-Shh, cariño, solo somos nosotros. Solo tú y yo.

Recomponiéndose, lo intento de nuevo.

-Luke, mi amor, mi compañero, voy a pasar todos los días por el resto de nuestras vidas tratando de asegurarme de que conozcas tu valor.

Se quedaron así, frente a frente, respirando entre si durante varios minutos. La habitación estaba en completo silencio. Nadie se movió, no querían molestar a la pareja perdida en su amor.

Finalmente Luke se retiró. Thalia sonrió y le susurro:

-Así que, ¿eso es todo? ¿Estamos vinculados?

El rostro de Luke se ilumino con una extraña sonrisa que irradiaba de él.

-Sí, cariño, estamos vinculados, pero eso no es todo.

La frente de Thalia se frunció mientras la confusión coloreaba su cara.

-Por favor dime que no vas a morderme en frente de ellos.

Luke gruño y frunció el ceño.

-Eso es equivalente a dejarnos que nos vean…

Luke fue interrumpido por Poseidón antes de que pudiera terminar la idea. Thalia entendió su significado y se dio cuenta de su metida de pata.

-Mi error- ella le dio una débil sonrisa.

Luke le tendió la mano mientras se paraba.

-¿Te puedes quedar de pie conmigo unos momentos más?

Thalia agarro su mano y se paró, respondiendo silenciosamente a su pregunta. Él la puso delante de él y frunció el ceño cuando Poseidón de paro detrás de ellos, de frente a la habitación. Thalia comprendió rápidamente por que Lucas estaba gruñendo y se giró de frente hacia la habitación.

-Oye, Annie, ¿podrías trapaerpemepe unpun supuépeterpe?- Thalia no había hablado en jerigonza* hace mucho tiempo, pero Annabeth fue tan fluida como siempre.

-Enpesepeguipuidapa- Annabeth subio las escaleras para agarrar un suéter del armario de su habitacion.

Unos momentos después, con el suéter en la mano, camino hasta Thalia y le ayudo a ponérselo.

-Mupuchaspa grapaciaspias.

Luke levanto una ceja hacia Thalia.

-Hablo jerigonza, amor, y muchos otros idiomas. Así que tal vez quieras averiguar uno que no hablo si quieres ser furtiva.

-Voy a hablar un idioma que es universal para todos aunque no sepan mucho lenguaje de señas- Thalia sonrió malvadamente.

-Thals, compórtate- le regaño Annabeth- estas a punto…- la cabeza de Luke giro bruscamente y Annabeth golpeo una mano sobre su boca. Se dio vuelta rápidamente, mascullando algo ininteligible a través de su mano.

Thalia miro a Luke.

-¿Estoy a punto de qué, bola de pelos?

-Vas a casarte conmigo ahora- dijo el como un hecho- nos hemos vinculado del modo de nuestros lobos, ahora nos vincularemos del modo de tu especie. No te equivoques, Thalia, no habrá preguntas de ninguna especie, ya sean humanos, lobos, Faes, vampiros, brujas o lo que sea que pondrá en duda que o quien eres para mí.

La boca de Thalia se abrió y por segunda vez en veinticuatro horas, Luke la había dejado sin palabras. Luke cerró su mandíbula gentilmente y sonrió.

-Viendo que el discurso te ha dejado momentáneamente, vamos a comenzar. Y no tienes que preocuparte, porque solo tienes que decir dos palabras.

Thalia sabía en su corazón que quería casarse con Luke. Era el siguiente paso lógico, viendo que se había grabado su nombre en su cuerpo y estarían intercambiando sangre en poco tiempo. Pero, maldición, ¡el bárbaro podría haber preguntado! Sin pensarlo, Thalia pisoteo el pie de Luke tan fuerte como pudo, y aunque probablemente esto lo habría sorprendido más que dolido, el gruño y la alcanzo para arrastrarla hacia él. Ella quiso patearlo en la espinilla, pero no tenía los zapatos puestos y le dolería más a ella que a él. Así que cuando el bajo su mano sobre su hombro, ella volteo su cabeza y lo mordió tan fuerte como pudo.

Luek retiro su mano y gruño otra vez.

-¿Qué demo…?- Luke a penas se detuvo antes de que maldijera a su compañera. Sus ojos estaban brillantes y juro que los ojos azules de Thalia estaban iluminados con su propio tenue resplandor- Thalia, ¿Por qué atacas a tu compañero?- la voz de Luke sonaba engañosamente tranquila.

Thalia cruzo los brazos sobre su pecho y lo miro.

Luke decidió que si las miradas pudieran darle una paliza a alguien, la de ella estaría haciendo eso en este momento.

-No puedo creer que hasta tengas que preguntar. ¡Acabas de decirme, DECIRME, que voy a casarme contigo!- Thalia alzo las manos- ¿ESTAS BROMEANDO, LUKE? ¿EN SERIO?

-¿No quieres casarte conmigo?- pregunto Luke, verdaderamente perdido en cuanto al por que ella estaba enojada.

En ese momento un risita burlona desde el otro lado de la sala se abrió paso hasta el, y giro su cabeza para mirar fijamente al culpable.

-Deja de mirar a mis amigas, saco de pulgas, y presta atención a la mujer a la que acabas de ordenar que se case contigo. Claro que quiero casarme contigo.

-Entonces, ¿Cuál es el problema? Vamos a casarnos. Ahora- Luke comenzó a jalarla de regreso frente a Poseidón, pero ella tiro su brazo de regreso. El gruño otra vez, deteniéndose rápidamente cuando vio que ella se balanceaba- Thalia, por siéntate. No quiero que te lastimes- esta vez sus palabras fueron tan suaves que virtualmente acariciaron la piel de ella.

Thalia sonrió para sí misma. Al diablo. Voy a jugar la carta de la lastima, pensó e intento deliberadamente lucir más débil de lo que realmente se sentía.

-Luke.

-Sí, nena, ¿Qué pasa?

Thalia tuvo que morderse la lengua para evitar reírse de su cambio de actitud.

-Por favor, ponte de rodillas así no tengo que forzar mi cuello a mirarte hacia arriba.

En un ínstate Luke estaba sobre sus rodillas frente a ella. Thalia puso una mano sobre su cara para cubrir la risa que estaba en su garganta y trato de soltarlo como un sollozo ahogado.

-Thalia, nena, por favor. ¿Qué puedo hacer?- Luke odiaba verla sufrir y ella lo sabía. Así que tal vez se iba a ir al infierno por jugar con él, pero ella se negaba a casarse con el sin que se lo preguntara.

Finalmente, cuando estuvo compuesta, busco muy en el fondo por la voz más lamentable que pudo encontrar, y ya que tenía lágrimas de la risa que estaba tan cerca de estallar, las tuvo deslizando por su ahora triste cara.

-Pídeme- su voz temblo.

-¿Pedirte que, nena?- Luke se movió mas cerca, lo suficiente como para que el pudiera ahuecar su cara- dime que y yo te pediré.

Thalia mordió su labio, componiéndose otra vez, abrió los ojos. Una gran sonrisa se extendía a través de su ahora deslumbrante cara.

-Pídeme que me case contigo, idiota.

Fue el turno de Luke de quedarse boquiabierto. Contemplo a su compañera, en parte con irritación en parte con admiración. Ella había jugado muy hábilmente.

Thalia espero su reacción. A pesar de su actuación, ella realmente estaba empezando a desvanecerse. Finalmente él se rio por su audacia y habilidad para mantenerlo en sus pies. El miro profundamente en sus ojos y tiro de su cuerpo contra el suyo. Oyó su pulso elevarse y amo el efecto que tenía sobre ella, el efecto que ella tenía sobre él.

Lentamente se inclinó hacia adelante hasta que sus labios estuvieran tocando los de ella. Soplo su aliento a través de su boca y toco su labio inferior. Thalia estaba temblando, y él sabía que estaba luchando contra un gemido.

-Thalia, mi amor- susurro.

Ella logro decir:

-¿Mm-hmm?

-Te quiero- repitió las palabras que le había profesado a ella esa noche en el jardín, la primera noche que la había reclamado- Te amo. Por favor, se mi esposa. Por favor, acéptame en todos los sentidos, mi compañera.

La respiración de Thalia se había vuelto superficial y no pudo responder. Estaba rodeada por su olor, su tacto, su aliento. Luke hizo un gesto para que Poseidón continuara mientras su compañera estaba en un estado de estupor temporal, ebria en su deseo por él.

Poseidón recito los votos de matrimonio y Luke dijo "Si, acepto" en el momento adecuado. Cuando fue de turno de Thalia, la miro a los ojos… vio su aceptación y espero por su confirmación verbal.

Thalia no podía negarlo más de lo que podía cortar su propia mano. Y, para ser justos, él se lo había preguntado.

-Sí, acepto- contesto sin aliento.

Luke envolvió sus labios y la beso antes de que Poseidón incluso dijera sus últimas palabras. El beso empezó feroz y desesperado, sus labios transportaron el miedo a su rechazo. Cuando sintió que el agarre de ella se debilitaba, suavizo el beso hasta que finalmente se apartó. Miro a su compañero, su esposa… era hermosa. Ella le sonrió mientras él la sacaba de su abrazo.

Annabeth y Piper estaban repentinamente a su lado, abrazándola y riéndose.

-Te mereces un maldito Oscar por esa actuación. Quiero decir, estoy tentada a besar tus pies por el asombro.

Annabeth estaba riendo ante Thalia mientras sostenía su puño para chocarlos. Este incluso reclamo el choque de manos tras el golpe, completado con efectos de sonido.

Luke miro de chica a chica, sacudiendo la cabeza.

-Las tres son tan extrañas.

Thalia le sonrió y empezó a decir algo, pero todo lo que salió antes de que comenzara a desplomarse fue su nombre. Y fue una súplica tan desesperada que él se movió mas rápido de lo que jamás lo había hecho. Su cuerpo cayó en sus brazos antes de que ella pudiera impactarse contra el piso. Luke miro hacia abajo hacia su cara, luego hacia su pecho. No subía ni bajaba.

-No está respirando- él se apresuró en dirección a su habitación, sus palabras estallaron detrás de el- ¡Sanadora, ven conmigo!

*Jerigonza: es una forma lúdica del habla en la que se agrega el sonido "p" y se repite la vocal después de cada silaba.