Capítulo 21: ¿Qué? ¿Las Pretty Cure en un videojuego?
- ¿Y no ha dicho absolutamente nada? – preguntó Clara a Sylvia al salir de clase
- No, absolutamente nada de nada. Según Elyon cuando la llevó a su orfanato se encerró en su habitación con Doggy y no ha salido desde entonces. Me temo que lo único que sabemos es que se llama Marla y le tiene mucho cariño a Doggy
- ¡¿Pero qué dices?! – Emma y Clarisse volvían a discutir detrás de ellas – Mi mochila de Pretty Cure es mucho mejor que tu estuche
- Y yo que pensaba que esto iba a ser solo una moda pasajera – murmuró Sylvia a su amiga – Por cierto no deberíamos cobrar comisión por todos esos productos nuestros que están sacando.
- Entonces sabrían quienes somos, aunque he de admitir que me fastidia un poco que cada vez nos graven más y más
- Dado que fui yo quien os grabó primero, debería ser a mi a quien dieran esos beneficios – Keyla apareció detrás de ellas junto con Elyon
- He pensado que esta tarde podríais venir a mi casa – propuso Elyon – quizás si estamos todas podremos hacer que hable. Trae también a Jack, le vendrá bien distraerse
Tras una mañana agotadora en el colegio Clara arrastró a su primo por la calle mientras este no paraba de quejarse. Desde lo de Vlady había actuado como si no hubiese pasado nada pero Clara sabía que en el fondo estaba hecho polvo. Y lo que era peor, estaba furioso. Sabía que cuando quería, Jack podía controlarse pero notaba que le estaba costando más de lo normal no fugarse en mitad de la noche para ir a ajustar cuentas a Dardanelos. Sin embargo, Clara creía que una de las peores cosas habías sido el desengaño. Dardanelos le había salvado la vida y Jack se sentía muy agradecido, pero jamás pensó que tan solo trataba de utilizarlo. Cuando llegaron al orfanato las chicas estaban en la cocina con Tony abrazando a Keyla, con la que se había encaprichado. Nada más llegar Jack le revolvió el pelo al niño y se sentó a su lado cogiendo su consola y se puso a jugar sin hacer caso de las chicas. Sylvia frunció el ceño pero pensó que lo mejor era no decir nada.
- Tony mis amigas y yo vamos al jardín, no nos molestes vale – le sonrió Elyon
El niño protestó un poco, sobre todo porque Jack se había apropiado de su consola pero cuando se la devolvió se fue corriendo. De camino al jardín vieron como Jack hacia aparecer de la nada otra consola igual. Nada más entrar descubrieron a la niña pelirroja con Doggy abrazado sentada en un rincón. Al verlas Doggy saltó de sus brazos hacia ellas.
- Lamento lo ocurrido chicas pero Marla es muy tímida y os tenía un poco de miedo dodi. Pero la he convencido para que venga a conoceros, al fin de al cabo sois las Pretty Cure dodi – Doggy le hizo una indicación a la niña pero esta al verlas oculto su cara entre las manos
- Hola Marla – Elyon se acercó a ella amistosamente ofreciéndole una bandeja de galletas – Me llamo Elyon, lo lamento mucho si te he asustado, no era mi intención. Yo también soy un poco tímida pero mira te he hecho esto para que te sientas mejor.
- Gra-gra-gracias – con la mano temblorosa Marla se comió una – Están riquísimas – murmuró
- Pues claro que sí, tienes una suerte terrible al estar aquí, si yo pudiera me quedaría a vivir en la nevera de Elyon, tiene pasteles riquísimos. Por cierto yo me llamo Sylvia, y estas son Clara y Keyla, y ese saco de pus que ves jugando como si fuese un crió es Jack pero creo que ahora no está ni siquiera escuchándonos. Parece que eres amiga de Doggy y dice que eres del Castillo Celestial no. La próxima vez que mandéis los espejos tened cuidado de no darle a nadie con él. Pero bueno esa no es la cuestión, el Castillo Celestial debe de estar muy lejos, ¿de verdad que has venido tú solita? Vaya ha tenido que ser muy duro hacer un viaje tan largo pero sin embargo aquí estas, eres una chica muy mayor verdad. Sabes yo de pequeña siempre me escabullía de un lado a otro y…
- Lo que quiere decir Sylvia – Keyla de dedicó una cálida sonrisa a la niña – es que has hecho un viaje muy largo pero ahora no tienes nada que temer con nosotros.
La niña los miró de hito en hito. Seguía desconfiando pero parecía que poco a poco se iba relajando
- De todas maneras todavía no me has dicho a que has venido dodi. Os envié varios mensajes al castillo pero nunca contestabais dodi.
- Yo… - la niña comenzó a ponerse nerviosa como si ocultara algo – en realidad es solo que te echaba de menos Doggy. Como ya no estás en el castillo no hay nadie que juegue conmigo - los ruidos de la consola de Jack sonaban cada vez más fuertes hasta que la niña muy altiva se levanto y le arrebató la consola de las manos
- ¡Eh! – empezó a quejarse él pero cuando se la devolvió miró sorprendido la pantalla – Pero… ¡¿Has batido mi record?!
- Lo siento – la niña había vuelto a ponerse nerviosa y de repente de su cabeza salieron dos orejas de conejo y una cola de gato apareció detrás
- Se me olvido comentaros que Marla es una meta morfa dodi. Puede hacer aparecer cualquier parte de un animal en su forma dodi
- ¿De verdad? – Sylvia miró a la niña con los ojos brillando – Interesante, hazlo otra vez, hazlo otra vez… - se puso a aplaudir como una niña pequeña
Marla, animada por el buen humor de Sylvia empezó a cambiar de forma mezclando varias partes de animales mientras Sylvia y Elyon trataban de ponerles nombres a las extrañas mezclas. Al rato incluso Marla reía con ellas, así que Clara creyó oportuno preguntarle de nuevo porque había venido allí, ya que no creía que la niña hubiese venido solo por Doggy. Sin embargo, al preguntarle Marla volvió a ponerse nerviosa y se negó a contestar. Jack y Keyla se pusieron a jugar con la niña mientras las demás pensaban en algún modo de que Marla se abriera un poco más y les confesara el verdadero motivo de su visita. Sylvia propuso ir al puesto de los helados alegando que quizás con uno la niña se animaría aunque no convenció demasiado a las demás. Clara pensó entonces que al fin de al cabo era una niña y quizás el planteamiento de Sylvia no estuviese tan mal. Cuanto más se divirtiera y se sintiera más confiada, Marla estaría más dispuesta a contar la verdad. Sylvia se mordió la lengua para decirle a Clara que sus manipulaciones empezaban a darle miedo. Así que se marcharon al puesto de Eric mientras Marla iba por detrás
- ¡Bibí! – saludó Sylvia nada más verla en el puesto
- Bibiana, me llamo Bibiana – dijo mientras comía su helado de mora – Si queréis un helado me parece que vais a tener que esperaros. Eric acaba de cerrar y al parecer no volverá hasta tarde.
- No, porque mundo cruel, porqué – sollozó Sylvia en broma – Por cierto ¿A dónde ha ido?
- Con Sheila, por lo visto quería anunciarle algo especial, estoy demasiado liada con los exámenes de la universidad para que me interese.
- No deberías trabajar tanto en la biblioteca Bibí, piensa en tus estudios
- Mira quien fue ha hablar. Me temo que alguien que vive sola como yo necesita un trabajo para sobrevivir. Debo estar siempre alerta
Bibí dejó cerrado el tema haciendo un gesto airoso con la mano y ellos fueron a sentarse cerca de la pequeña fuente. Empezaron a pensar que hacer para entretener a la niña cuando a Jack se le ocurrió algo y la guió hasta el centro de la ciudad. Sylvia reconoció el sitio, era la sala de videojuegos que tanto le gustaba a Clarisse. A Clara, Keyla y Elyon no les hizo mucha ilusión pero nada más verlo a Marla le chispearon los ojos y se fue corriendo a una maquina rodeada de más niños de su edad. Jack y Sylvia escogieron un juego de lucha de dos y comenzaron a discutir de nuevo. Las demás deambularon por el local hasta que encontraron alguna maquina donde jugar. Marla no paraba de mirarlas de reojo de vez en cuando "Ya se que debo confiar en ellas y en Doggy pero… ¿de verdad son estas chicas las Pretty Cure? Además ¿quien es ese chico que tiene un aura tan extraña, y esa tal Keyla, es también una Pretty Cure?" De repente una sensación le recorrió la espalda poniéndole los pelos de gallina y apareciéndole unos pinchos de erizo en la espalda. Le encantaba ser una meta morfa excepto cuando se alteraba y no podía controlarse. Sin embargo, pronto notó que ese escalofrió no provenía de su desconfianza. Algo se acercaba. El suelo comenzó a temblar violentamente haciendo que la gente evacuara la sala de juegos pero cuando ellas se disponían a marcharse las puertas se cerraron violentamente. De un rincón oscuro surgió una figura, Dardanelos
- Lamento de veras interrumpiros en un momento de diversión guerreras legendarias – dijo muy educado – pero me temo que mi señora me ha pedido que os haga una propuesta
- Ninguna de ellas va a escucharte así que será mejor que te marches – los ojos de Jack chispeaban de furia
- Será mejor que controle su humor mi señor o podría volver a atacarlas – mostró una sonrisa un tanto cruel – Mi señora Reflecta os promete que no sufriréis daño alguno siempre y cuando os pongáis bajo sus ordenes y le entreguéis las estrellas
- De eso nada – Sylvia sacó su espejo y las demás la imitaron – Jack saca a Keyla y Marla de aquí, nosotras nos encargamos de él ¡Yo siempre pelearé!
"El deslumbrar de la luna que disipa las sombras, Cure Moon"
"El brillo del sol que combate el mal, Cure Sun"
"La luz de la estrellas que destruye la oscuridad, Cure Star"
"Los tres pilares que controlan el equilibrio del cosmos, Pretty Cure Cosmos"
Dardanelos rió como si se tratase de una especie de broma personal y las tres se abalanzaron contra él. Jack se detuvo en mitad del camino sintiendo la presencia de un Rexlum y nada más darse la vuelta vio como una de las máquinas de juegos dirigía una luz hacia las Pretty Cure y estas desaparecían ante sus ojos. Keyla se quedó atónita pensando que sus amigas habían desaparecido cuando oyó gritos dentro de la maquina. En la pantalla se veía una especie de pantalla de menú donde había que seleccionar a una de las tres guerreras. Con una mirada, Jack comprendió enseguida lo que quería Dardanelos. Un sillón apareció frente a al videojuego mientras que otro aparecía frente al villano y las dos maquinas se unían la una contra la otra
- Os explicaré las reglas del juego – Dardanelos se sentó en el sillón de su máquina – Cada uno de vosotros tres elegirá a una guerrera a la que podrá controlar contra mis Rexlum. En total hay seis niveles, será mejor que elijáis bien porque un error y vuestras amigas quedaran reducidas a un millar de píxeles y no saldrán jamás. Lanzaremos una moneda al aire para ver que guerrera empieza – el villano lanzó una moneda a Jack quien la cogió en el aire mostrando el dibujo de la moneda- ¡Cure Star! Muy bien quien quiere controlar a esta guerrera
- Chicos escuchad – Sun habló desde la pantalla – Keyla es quien mejor conoce a Star así que lo mejor es que la controle ella, Marla puede intentarlo conmigo, ella es muy buena en estos juegos y yo estaré siempre alerta por lo que no dejaremos ningún hueco. Confiad en mi conocimiento
- ¿Y yo que? – se quejó Moon
- No te preocupes preciosa, déjamelo a mí
Antes de que Moon pudiese decir cualquier cosa, Keyla se sentó en el sillón y las otras dos guerreras desaparecieron para reaparecer en un pequeño círculo en las esquinas superiores de la pantalla. Star se vio de repente en una especie de campo silvestre en el que había una especie de bloques flotantes y barrancos. A lo lejos vio una bandera y la voz de Keyla le dijo que iba a dirigirla hasta allí. "Parece un juego de plataformas" pensó Star "Esto será fácil". De repente a su alrededor aparecieron un millar de Rexlum setas y tortugas que la miraban amenazadoramente. Keyla comenzó a quejarse de la trampa de Dardanelos pero no tuvo tiempo ya que los enemigos se abalanzaron sobre Star. Invocando sus látigos, la guerrera intentó llegar hasta la bandera pero no conseguía dar un paso sin retroceder tres debido a los numerosos monstruos. Una idea surgió en su mente. Era arriesgado pero esperó a que después tuviese tiempo de descansar. Llamando a la estrella de la tierra, unas lianas aparecieron frente a Star y Keyla la dirigió por el aire hasta que cayó rendida sobre la bandera. Con un pitido, la pantalla dibujo una moneda en la que había un Sol. Era el turno de Sun. Marla se acomodó en el sillón y vio como en la pantalla aparecía un plató de televisión y un Rexlum robótico vestido de presentador. Sun estaba sentada en una silla metálica con una pantalla pequeña frente a ella y al fondo se veía a Moon y a una cansada Star. Marla comprendió al momento que era un juego de preguntas. El presentador dio la primera pregunta "¿En que año se terminó de construir el Taj Mahal?" Marla notó como sus nervios hacían aparecer unas antenas en su cabeza. Ni siquiera sabía que era eso del Taj Mahal, ella no era de ese planeta. Comenzó a pensar que iba a perder cuando una voz en su cabeza le susurro "En 1654". Las preguntas siguieron sucediéndose y la voz seguía sonando en su cabeza. Marla no comprendía que ocurría hasta que vio que Sun comenzaba a ponerse blanca en al asiento. Estaba usando la estrella mental para contactar con ella y decirle las respuestas. Marla rezó para que las 20 preguntas se completaran sin que Sun se desmayase cuando en la última pregunta notó que la voz no llegaba. Pensó en la pregunta ("¿Cuál es la raíz cuadrada de 64?") hasta que vio a Moon en el fondo marcando un número. "Ocho". Sonando el pitido Jack saltó hasta el sillón mirando fijamente a Dardanelos. A pesar de haber perdido dos turnos no parecía demasiado enfadado, lo que le hizo sospechar que detrás de aquello había algo más. Moon apareció de repente en una pista de carreras y junto a ella una moto negra y rosa con dibujos de luna "Sí, carreras de motos" intentó salta de alegría hasta que vio que no podía al tener que controlarla Jack. Montada en la moto observo como los demás pilotos eran motos Rexlum y se fijó especialmente en la que iba a su lado, totalmente negra. El semáforo dio la luz de salida y las motos salieron disparadas con la de Moon en cabeza pero pronto oyó un zumbido a su izquierda y vio como la moto negra cruzaba la pista como una bala. "¡No vale está haciendo trampa!" se quejó Moon. Enfadada cerró los ojos e invoco con su propia energía la estrella de agua provocando un charco que avanzó hasta la moto en cabeza y la congelo, pasando ella por delante. Consiguió pasar la meta pero con tan mala suerte que no pudo parar a tiempo y acabó estrellándose aparatosamente contra la pared. Saco una mano con el pulgar arriba para demostrar que estaba bien y en la máquina volvió a aparecer la pantalla de menú. Dardanelos vio como la chica humana se sentaba para seleccionar a Cure Star y una especie de concurso de baile comenzaba. En realidad ni siquiera estaba jugando, dejaba que el Rexlum agotase a las Pretty Cure hasta el final. Star tuvo que usar la estrella del aire para poder pulsar los cuadrados correctos ya que estos comenzaban a flotar. El sonido dio paso al turno de Sun que extrañada vio unos huecos en el suelo. Fue a asomarse cuando un Rexlum topo salio de un agujero intentando atacarla. Marla observo como los demás monstruos salían de su escondite y se tiraban hacia Sun. Esta se dio la vuelta y alzando la mano produjo una multitud de rayos que fulminaron a los monstruos, aunque la guerrera cayó cansada de usar la estrella de electricidad. Moon abrió los ojos pero fue como si no lo hubiese hecho ya que todo estaba a oscuras. Una luz se encendió en lo alto y se vio en una especie de escenario de boxeo. Frente a ella había un Rexlum que parecía un hombre excepto porque no tenía cabeza sino un guante de boxeo. El monstruo se abalanzó sobre ella pero Moon lo esquivo de un salto y se sorprendió cayendo para dar una patada. Aquello de que la controlara otra persona era raro, pero más todavía cuando hacia los movimientos que ella había pensado. Tras un par de asaltos más Moon consiguió asestar un golpe definitivo en el centro del guante-cabeza, tumbándolo. Dardanelos miró entonces a la pantalla extrañado. Había diseñado esa máquina para que cada Pretty Cure usara una estrella en cada juego, pero esta había ganado sin necesidad de hacerlo. Antes de que nadie se diese cuenta pulsó un botón rojo haciendo que la pantalla se apagase
- ¡¿Pero qué…?! – Jack miró furioso a Dardanelos y estuvo a punto de lanzarse sobre él pero Keyla le agarró del brazo - ¿Dónde están mis amigas?
- ¡Oh no te preocupes! – cogió un disquete salido de la maquina – Solo tiene que enfrentarse al malo final. Claro que habiendo usado toda esa energía… quizás les cueste un poco
Desapareció riéndose perversamente mientras Jack se clavaba las uñas en las manos. Mientras las Pretty Cure habían aparecido en la cima de una montaña. Moon notó enseguida que Sun y Star estaban más cansadas de lo habitual. Utilizar dos estrellas en ese corto periodo de tiempo las había dejado casi sin energía. El suelo comenzó a temblar saliendo de un extremo de la montaña un gigante de piedra Rexlum. Al primer puñetazo Moon supo que tenía que hacer lo que sea para alejarlo de sus amigas. Las dos habían esquivado el ataque por poco. Sun vio como Moon peleaba contra el gigante pero aquello era demasiado incluso para ella. Sin embargo, aprovechando el gran tamaño de este, aprovecho un puñetazo del gigante para dale una patada en la espalda y que este cayera estrepitosamente. Ya solo quedaba que acabase con él
- ¡Vamos Moon a que estas esperando!
- No puedo usarla – le dijo a lo lejos – Era la estrella de Vlady, ni siquiera debería tenerla
- Él te la dio a ti por un motivo Moon – Star se levantó para animar a su amiga – No hagas que su gesto sea en vano. Protege su sonrisa
"¡Oh gran luz de las estrellas, enviadme vuestro poder! ¡Moon Sword!".Cogió la espada y señaló al Rexlum con ella. "Estrella de fuego. La valerosa estocada que retrocede la oscuridad. Haz acudir a la hermosa noche antes del amanecer" El filo se llenó de unas llamas rojas "¡Pretty Cure, Fire Edge!"
La maquina reventó en mil pedazos y las Pretty Cure aparecieron sanas y salvas. Keyla corrió abrazarlas mientras Jack abría las palmas para descubrir que se había echo sangre. Marla las miró asombrada, aquellas chicas si que eran las verdaderas guerreras legendarias Pretty Cure. Ya era hora de que les contase el verdadero motivo de su llegada
