Las personas observaban con asombro a aquella hermosa mujer que recorría el pasillo desde la entrada de la iglesia hasta el altar, en donde la esperaba su príncipe amado, finalmente luego de esperar tanto tiempo sus destinos se unirían en uno solo y recorrerían por siempre el mismo camino, uno junto al otro…

Ella caminaba con paso firme, sus miradas estaban entrelazadas, fijas, ellos se observaban mutuamente sin poder apartar la vista el uno del otro por un instante, sus tacones, golpeaban el piso suave y elegante mente, la mano de su padre calmó el nerviosismo que sentía pero que no se hizo evidente, ella sentía que el camino hacia el altar se alargaba, pero… pronto llegó a su destino, la mano de Darien se extendió hacia ella dulcemente, una ligera sonrisa brotó de los labios de ambos, ella tomó su mano, y dejó el brazo de su padre quien solo susurró -eres hermosa hija mía, estoy orgulloso de ti, espero que seas muy feliz…-la pareja se hincó frente al altar, y la ceremonia dio inicio… los minutos pasaron y la ceremonia transcurrió sin problemas… Al llegar el momento el sacerdote preguntó –Hay alguien que se oponga a la unión de estas dos personas- las miradas de las chicas se volcaron hacia el joven de cabello negros que se encontraba sentado unas cuantas bancas detrás de ellas, el joven cambió de expresión en ese momento…

hizo una mueca de que se iba a levantar…

Se puso de pie…

Miró al frente…

Las chicas se pusieron tensas, Haruka, Michiru, Setsuna y Hotaru, estaban presentes también, Haruka estuvo a punto de ponerse de pie también… pero fue detenida por Muchiru…

El joven, era Seiya… Se puso de pie…

Y para el alivio de todas y todos, se dio la vuelta y salió de la iglesia…

Serena pudo observar lo que sucedió al igual que Darien… El corazón de Serena dio un vuelco, cuando Seiya salió, paro no manifestó nada… quiso ocultar el dolor que le provocaba ver a Seiya en ese estado, pero no podía evitarlo, ella solo obedecía lo que su corazón le mandaba hacer…

El sacerdote pronunció las palabras finales –Los declaro, marido y mujer… puedes besar a la novia…- un tierno y corto beso fue el que culminó con la ceremonia… las chicas y todos los presentes aplaudieron y salieron de la iglesia para dar las respectivas felicitaciones…

Recostado a la sombra de un árbol se encontraba el joven que minutos antes se había ausentado de la ceremonia, una lágrima recorría una de sus mejillas, una linda joven de largos cabellos rojos se le acercó y le dijo:

-sonará duro y descortés lo que voy a decirte… pero ella… ya no es libre, debes resignarte, busca a una compañera que sea para ti solo para ti, no busques muy lejos talvez a quien buscas está más cerca de lo que crees y esperas…

-gracias por sus palabras princesa… pero… por favor, quier estar sólo por estos momentos, creo que no fue buena idea que viniera…

-está bien Seiya… entenderé si no vienes a la boda civil y a la recepción…

-gracias princesa Kakyuu, perdóneme, por no poder apreciarla como se merece…

-Seré paciente… -respondió ella, sonrió y se alejó, dejando nuevamente solo a Seiya…

Los invitados, se dirigieron hacia el lugar en el cual se llevaría a cabo la ceremonia de la boda civil y luego la recepción, la noche ya había ganado todo el terreno en el cielo y las estrellas destellaban como nunca antes lo habían hecho…

La fiesta dio inicio, el primer baile de Serena y Darien como esposos fue un momento mágico, Serena se sentía en las nubes, parecía que ambos flotaban, el tiempo no pasaba y ambos deseban que no corriera, que el tiempo se detuviera en esos momentos, que nunca acabara, el corazón de ella latía fuertemente y acelerado, su mano izquierda se aferraba fuertemente al hombro de Darien y su mano derecha apretaba la de él, la mano de él rodeaba cariñosa pero firmemente la cintura de ella, sus miradas estaban firmes la una en la otra no se dejarían nunca más, las chicas acompañaban a la feliz pareja en la pista de baile, cada una con su respectiva pareja, parecía una escena de un cuento, en una de las mesas cercanas se encontraban Haruka, Michiru, Setsuna y Hotaru, disfrutando del poco de paz que tenían, habían sido convencidas de abandonar su puesto en la luna unos momentos, claro Serena había insistido mucho y no pudieron negarse ante las súplicas de su princesa, en otra de las mesas observaban felices los padres de Serena, ella se veía espléndidamente y eso hacía sentir muy bien a sus padres, en una mesa un poco más alejada se encontraba Kakyuu acompañada de Taiki y Yaten, Seiya estaba muy triste, por lo que decidió retirarse temprano pero insistió en que sus hermanos y la princesa se quedaran a disfrutar de la fiesta…

-Darien… no puedo… describir mis sentimientos… me encuentro tan feliz, no sé, estoy más que feliz… al fin puedo estar contigo para siempre… nada ni nadie nos podrá separar ahora –dijo Serena a Darien

-Lo sé mi princesa, estaremos juntos hasta la eternidad, incuso si el universo llegara a suu fin, mi espíritu y mi alma, toda mi esencia estará contigo…

El la besa tiernamente… una estrella fugaz atraviesa el cielo, y desaparece detrás de la luna llena, al ver esa estrella, Serena pidió que por lo menos esa noche, nada estropeara su felicidad…

La fiesta transcurrió sin ningún problema, los invitados estaban encantados, con las decoraciones, la comida, la música, la atención, todo era perfecto, sin duda habían gastado una buena cantidad de dinero, pero eso no importaba porque todo parecía sacado de un cuento, cada invitado se llevaba una buena opinión, la fiesta continuaba y la noche se alargaba, llegó el momento de culminarla, Serena lanzó el ramo, para sorpresa de todos la afortunada en recibirlo había sido su vieja amiga Molly, quien había llegado a la fiesta acompañada de Kelvin su novio, hacía tiempo que no se veían y ellos estaban muy felices por Serena, los invitados empezaron a retirarse poco a poco, hasta que solo quedaron las chicas y los chicos, los padres de Serena y la feliz pareja…

-Bien al fin todo ha terminado… -dijo Rei

-Si ya era hora, ya me estaba dando sueño – dijo Misaki con tono amargado

-Fue una hermosa y romántica fiesta- dijo Mina

-Será mejor irnos, Darien y Serena deben partir mañana temprano al aeropuerto, nosotros los llevaremos- dijo Anthony

-Por cierto… ¿Dónde pasarán la noche?-preguntó Lita- ¿en un hotel?

-eso es una sorpresa-dijo Darien, miró a Serena y luego miró a Anthony quien le devolvió la mirada con cierta complicidad mientras todos los miraban extrañados incluida Serena

-Hija debemos irnos, espero que nos visites pronto, sé que están muy ocupados los dos, por lo menos esperamos su llamada…-dijo Ikuko

-Sí mamá, estaré en contacto, trataré de visitarte seguido…-dijo Serena

Sus padres se fueron y quedaron solo los chicos y las chicas junto a Darien y Serena

-Bueno, cabeza de bombón, nosotras también nos vamos, debemos volver a nuestras tareas-dijo Haruka

-¿No se quedarán más tiempo?-preguntó Serena

-No, no podemos dejar así de desprotegida la galaxia, necesitamos controlar detenidamente todo lo que pase en estos momentos.-respondió Michiru

-Lamento sacrificarlas de esta manera chicas, me gustaría que pudieran llevar una vida normal aquí en la tierra…-se lamentó Serena

-No te preocupes, nosotras estamos felices en la luna, de todas maneras lo que hacemos aquí podemos hacerlo allá, Michiru aún toca el violín y pinta, Haruka corre en su caballo por toda la luna, yo investigo todo lo que quiero en el laboratorio, y Hotaru se divierte mucho en la pista de patinaje en la piscina y en el jardín, llevamos una buena vida, no debes preocuparte por eso, de ningún modo es un sacrificio para nosotras…-dijo Setsuna con una sonrisa

-Gracias chicas-dijo Serena

Las chicas partieron a la luna, y los demás subieron a los autos, tomaron la autopista y se dirigieron a uno de los distritos más prestigiosos de Tokio, casi en la entrada del distrito Darien cubrió los ojos de Serena con sus manos, Anthony quien iba conduciendo sonrió y aceleró un poco, y Mina quien iba junto a él, lo vio desconcertada, Serena se puso un poco nerviosa y preguntó:

-¿pueden decirme a donde vamos, Darien por qué no me dejas ver?

-tranquila Serena, ¿confías en mí?-dijo Darien

-Sí

-Entonces no hay porqué preocuparse

Serena sintió que el auto desaceleraba y pronto se detuvo, no se apagó, continuó encendido, solo alcanzó a oír un gesto de sorpresa ahogado por parte de Mina, pero nada más, Darien la ayudó a bajar del auto y a ponerse de pie, oyó la puerta cerrarse y luego la voz de Anthony –pasaremos por ustedes mañana a las 7 para llevarlos al aeropuerto- dijo y luego -claro te esperamos a esa hora- la voz de Darien… El ruido del motor se alejó, y luego otros tres autos se escuchaban alejarse, el silencio reinó e incluso pudo escuchar su respiración un poco mas rápida de lo normal, sintió el cuerpo de Darien un poco más cerca, susurró a su oído:

-¿Donde crees que estamos?

-en un hotel supongo…

-¿crees que querría pasar la primera noche como tu esposo en un hotel cualquiera?

-tal vez, no lo sé, no estamos en tu departamento, y tampoco en el mío, ya es tarde, así que el único lugar en el que puedo pensar es un hotel o un bar, pero dadas las circunstancias no me traerías a un bar vestida de novia, así que solo queda el hotel…

-pues estás equivocada… -él sonrió pícaramente, ella pudo escucharlo

-entonces no tengo ni la mínima idea de donde estamos… -dijo un poco exasperada

-bien, ¿creíste que dejaría que mi esposa viviera en un pequeño apartamento luego de casados?

-si creí que viviríamos en tu apartamento…

-te equivocaste…-dijo él mientras quitaba sus manos de su rostro y las llevaba hacia su cintura, ella se sorprendió

-no… puede… ser…

-Así es, bienvenida a tu casa…

Frente a ella, estaba la más bella, grande y perfecta casa que podía soñar, era de dos pisos, con un hermoso balcón, un bellísimo jardín delantero adornado con varias flores, en especial lavanda y orquídeas blancas, el jardín estaba iluminado por unos postes de luz etilo antiguo, tenía espacio para dos autos, una piscina trasera, la fachada era perfecta, ella supuso que el interior era igual de impresionante…

-Darien…¿Cuándo has…?

-hace unos días, Anthony me ayudó a escoger la mejor

-pero has debido gastar una fortuna, porqué no me dijiste nada…

-no ha sido nada, quería darte una sorpresa, por el dinero no te preocupes, no quiero sonar vanidoso y egocéntrico pero soy uno de los más prestigiosos médicos que hay en el mundo, ¿recuerdas?

-pero… hay Darien, es preciosa es…-ella se volteó hacia él y lo vio a los ojos- es perfecta- y le dio un beso en los labios

Darien cargó a Serena en brazos hacia la casa, entraron, todo estaba oscuro, solo una tenue luz de velas alumbraba en la densa oscuridad, Serena sintió una suave fragancia de pétalos de rosa, al ver a sus pies, pudo observar que el suelo estaba cubierto de pétalos de rosas de color rojo, las velas conducían hacia el segundo piso, ella se dejó guiar, de la tenue luz, Darien la siguió, subieron por las escaleras, llegaron al segundo piso, aún era casi imposible apreciar los detalles del interior de la casa, debido a la oscuridad, pero se podía ver que era hermosísima, las velas condujeron hacia una enorme habitación, los suaves rallos de luna bañaban los objeto de la habitación, en la ventana la suave brisa sacudía las cortinas y creaba una atmósfera indescriptible, la cama era como la de una palacio, decorada con sábanas y fundas de seda, los cuatro postes que la rodeaban estaban tallados en una fina madera y sostenían cortinas semi-transparentes que cubrían los alrededores de la cama, había dos mesas de noche a ambos lados de la cama, una enorme closet, una puerta que seguramente conducía a un baño, y el hermoso balcón con una barandilla adornada de una enredadera de hermosas rosas… Serena estaba perdida admirando aquellas figuras entre las sombras, tratando de adivinar de qué objetos se trataban, fue sacada de su trance, cuando sintió las manos de Darien rodearla por la cintura, sintió sus labios en su cuello, y su aliento muy caliente. Ella se volteó para quedar frente a él, entre las sombras pudo observar perfectamente esa mirada que 7 años antes la había cautivado, una mirada penetrante y segura, pero al mismo tiempo, tierna y cálida, en sus ojos azules ella podía ver lo que pasaba por su mente, sus sentimientos quedaron expuestos, al igual que ella, él observaba sus ojos, al igual que ella, él podía leer sus ojos, las palabras no estaban de más, ellos se entendían con solo ver sus miradas…

Sus labios pronto llamaron y clamaron con desesperación sentir los unos sobre los otros, los ojos de ambos brillaban de deseo y desbordaban pasión, sus labios hicieron contacto, sus alientos chocaron, mil emociones se desencadenaron en esos momentos, las manos de Darien recorrieron la espalda de Serena, sus dedos acariciaron cada centímetro de ella, el entallado vestido dificultaba un poco las cosas… el amarre que sujetaba la blusa tipo corsé del vestido se soltó de pronto, Serena pudo sentir que la blusa se aflojaba, el saco de Darien cayó el suelo… Serena desataba pacientemente el nudo de la corbata que él llevaba, desabotonó los botones superiores de la camisa de Darien, pronto, la ropa estuvo de más, la camisa cayó, la blusa, la falda, el pantalón, a lo lejos se escuchó el sonido de un par de tacones golpear el suelo y luego otro par de zapatos, en el silencio y las sombras solo se distinguían a un par de enamorados, fundirse uno con otro, uniendo sus destinos en uno solo para siempre…

Los rayos del sol entraron por la ventana, la luz solar bañaba dos cuerpos desnudos cubiertos por una sábana de seda, largos cabellos rubios descansaban desparramados sobre las almohadas, dos cuerpos abrazados, esperando no soltarse nunca, no separarse, nunca alejarse el uno del otro para siempre… estar juntos hasta el fin, no importando si el universo se acaba, si ya no hay mas tiempo y el espacio se cierra, ellos siempre seguirían juntos, un travieso rayo de sol se atrevió a rozar la piel del joven, haciendo que despertara del plácido sueño en el que estaba inmerso.

-Serena, mi princesa… despierta… ya casi es hora de irnos al aeropuerto. -Serena despertó luego de hacer unos cuantos berrinches.

-mmm no tengo ganas de despertar…

-Despierta preciosa… no sabes lo hermoso que es despertar a tu lado y saber que todos los días serán así…

-A mi también me encanta estar contigo, Darien, te amo y siempre quiero estar contigo, nunca separarme de ti.

-Nunca te dejaré, Serena, siempre estaré contigo, pase lo que pase, aunque el todo acabe nunca te dejaré… -se dieron un romántico beso culminando los momentos vividos la noche anterior…

El sonido de un motor apagándose en la entrada los alertó y luego el sonido de la bocina de un automóvil hizo que se alejaran, Darien se puso sus pantalones, salió al balcón y dijo a los ocupantes del automóvil:

-Dennos unos momentos… aún no estamos listos, bajamos en unos minutos…

-Date prisa Darien, su vuelo sale dentro en dos horas, recuerda que tienen que estar una hora antes en el aeropuerto…

-Gracias Anthony, los veremos abajo…

Darien y Serena se vistieron de prisa, arreglaron sus maletas y bajaron por las escaleras, antes de salir por la puerta principal Darien tomó a Serena por la cintura y dijo mirándola a los ojos –te amo, nunca me olvides por favor…- y dio un tierno beso en los labios; salieron por la puerta principal sin decir ninguna palabra pero tomados de una mano y con sus maletas en la otra, se acercaron al auto y saludaron:

-Hola Anthony, Mina…-dijeron Darien y Serena

-Hola Darien, Serena… se tardaron un poco en… arreglarse…-dijo Anthony

-Hola Serena, hola Darien, por lo visto estuvieron muy ocupados anoche -dijo Mina impertinentemente haciendo sonrojar a Serena

-Mina… no seas impertinente…-dijo Anthony

-Será mejor irnos…-dijo Darien tratando de cambiar el tema- ya estamos un poco retrasados, si no puede que no logremos llegar a tiempo para tomar el avión

-Claro y no quieres perderte tu luna de miel…-dijo en tono pícaro Anthony

-Claro que no -respondió Darien

-y al fin… ¿A dónde van a ir?-preguntó Mina

-No lo sé, Darien no me ha querido decir nada… dice que es una sorpresa –respondió Serena

-No revelaré ningún detalle, así que no insistan chicas…-respondió Darien, al tiempo que Mina observaba expectante a Anthony y él le respondió

-No me veas así, si sé a donde van, pero no diré nada –respondió Anthony fingiendo indiferencia.

Las chicas se resignaron, Darien y Serena subieron al asiento trasero y el automóvil partió con rumbo al aeropuerto, el camino transcurrió en silencio, aunque era extraño que Mina fuera callada, talvez porque Anthony le había mirado de forma seria cuando ella intentaba preguntar algo; llegaron al aeropuerto y bajaron, Anthony y Darien llevaban las maletas y Serena y Mina iban adelante platicando, de repente Serena se sintió mareada.

-Serena ¿estás bien?-preguntó Mina

-Si es solo que me sentí un poco mareada

-¿Te pasa algo, te sientes bien? –preguntó Darien

-Si nada malo, solo me sentí un poco mareada, nada de que preocuparse…-respondió Serena

-¿Estás segura? –preguntó Darien

- Si, totalmente, no te preocupes –dijo ella mientras dio un beso en la mejilla a Darien

Siguieron caminando y llegaron al lugar de espera, Mina y Serena se sentaron en las sillas, mientras que Darien y Anthony se dirigieron al lugar puesto de salidas internacionales para poner en orden todos los trámites correspondientes…

El reloj corrió y pronto llegó la hora de partir, intrépidamente, Darien se las arregló para tapar los oídos de Serena para evitar que ella escuchara el lugar al que se dirigían cuando lo anunciaron públicamente en el altavoz.

Serena y Darien se dirigieron al sitio de abordaje, Anthony y Mina los despidieron desde lejos, ellos salieron de la terminal y subieron al avión, la sobrecargo los invitó a pasar y les indicó el camino hacia sus asientos en primera clase… se sentaron y el avión despegó.

-Darien ¿puedes ya decirme a donde vamos?

-Tranquila… te prometo que te gustará, además tengo un presentimiento acerca de ese lugar…

-Siempre que no sea nada malo, no habrá problema…

Los minutos se fueron alargando, y pronto por la ventana del avión solo se podía ver mar, mar, y más mar… el atardecer desde el avión fue mas o manos lindo, al verlo desde una pequeña ventana no puedes apreciar toda la belleza del crepúsculo, pero todo lo que los ojos de Serena podían ver era bellísimo; perdió la noción del tiempo y pronto se entregó al cansancio y quedó profundamente dormida sobre el hombro de Darien quien la recibió tiernamente.

Ambos durmieron y el tiempo pasó más rápido.

El altavoz sonó, anunciaba que el avión había llegado a su destino, el sonido despertó a Serena y Darien, se levantaron y se prepararon para el aterrizaje, Serena observó con asombro el lugar al que llegaba, pasaban una playa arenosa, y por el horizonte se observaban montañas rocosas, a lo lejos una ciudad grande, y regados por muchos lugares se encontraban varios monumentos, ruinas, santuarios antiguos…

-Darien… estamos en…

-Así es estamos en Grecia…

-¿porqué en Grecia?

-No lo sé, es solo que, sentí que era el mejor lugar para nosotros, te dije que tenía un presentimiento acerca de este lugar, algo sucederá…

-solo espero que nada malo…

-No te preocupes Serena, nada malo pasará, te lo prometo, siempre estaré contigo.

-Tienes razón, creo que este es el mejor lugar para estar juntos, siento algo, creo que tienes razón, algo tiene este lugar, es extraño…

Ellos salieron del avión, se dirigieron al sitio de llegadas, y tomaron un taxi que los llevó a un lujoso hotel cerca de la playa arenosa, las olas rozaban gentilmente la arena; se registraron en el hotel y subieron a su habitación, observaron el atardecer una vez más, la última luna llena hacía su aparición; ellos descansaron, se refrescaron y disfrutaron de los servicios placenteros que les brindaba el hotel.

Al día siguiente el amanecer era espectacular, el mar se veía hermoso, y los rayos solares hacían que la arena resplandeciera como pequeñas partículas de oro.

-Serena despierta… tenemos un largo itinerario para hoy…

-Darien, déjame dormir un rato más, por favor…

-Despierta dormilona, después tendremos tiempo de descansar, quiero llevarte a visitar los santuarios dedicados a los antiguos dioses…

-está bien… ya…-antes de terminar esa frase, Serena se levantó repentinamente y se dirigió al baño, Darien se asustó debido al súbito arranque de Serena

-Serena ¿estás bien? ¿Cómo te sientes? ¿Qué te pasa? –preguntó angustiado Darien

-No pasa nada –dijo Serena saliendo del baño y limpiándose los labios con un pañuelo –no te preocupes, deben ser aún los nervios, o algo que comí, o quizás el viaje… no es nada, ya se me pasará

-¿Estás segura? ¿No quieres mejor quedarte a descansar?

-No, dame unos minutos y estaré lista para que disfrutemos del paseo que me has preparado –dijo Serena abrazando a Darien por la espalda

-Está bien, dejaré que te arregles, nos vamos en unos momentos

Ellos se arreglaron, y partieron, se dirigían hacia las ruinas antiguas de los templos construidos dedicados a los antiguos dioses griegos, aquellos grandes e imponentes monumentos hechos de piedra blanca resplandeciente al sol que adornan el hermoso paisaje griego.

Pasaron el día recorriendo ruinas, templos, monumentos, dedicados a dioses antiguos, cerca del atardecer, llegaron a un pequeño pero igual de hermoso templo blanco, decorado con estrellas y lunas crecientes, por alguna extraña razón Serena se sintió atraída hacia el pequeño templo, ella entró seguida por Darien, mientras seguía su camino parecía hipnotizada, al entrar una pequeña estatua llamó su atención, era la estatua más hermosa que jamás hubiera visto, era una mujer hermosa cubierta con la tradicional vestidura griega, un largo cabello, facciones finas y hermosas que le resultaban algo familiares, Serena sintió una gran necesidad de acercarse a la estatua y tocarla, estiró su mano y la tocó…

Al posar su mano sobre la piedra, el tiempo y el espacio se distorsionaron, el tiempo se detuvo y de la estatua salió una luz muy brillante que cegó a Serena y Darien, una voz femenina dijo:

-Serena… por fin… estuve esperando durante mucho tiempo… bienvenida querida…

-¿quien eres, donde estás?¿que quieres? –preguntó Serena a la voz

-Tranquila, hija… soy yo… -una silueta femenina salió de la estatua, era una mujer con el mismo color de piel que el de Serena, cabello largo color lila recogido en aquel peinado que hacía mucho tiempo Serena no se hacía, dos chongos, estaba vestida con un tradicional traje de griego, adornada con lazos plateados, su aura era tranquilizante e hizo que Darien y Serena se sintieran tranquilos y relajados.- tu madre…

-mi… ¿mi madre? ¿Mamá? ¿Mamá? ¿Mamá en verdad eres tú? ¿Reina Serenity? ¿Mi madre?

-así es hija mía, soy yo, he estado esperando por muchos años, tu venida a este lugar de los dioses, hija…

- ¿por muchos años? ¿al lugar de los dioses? ¿de que hablas madre?

- si hija, te esperaba aquí, desde hace muchos años, sabía que de alguna u otra manera tú vendrías a este lugar, aunque no sabía cuando… esperaba con muchas ansias verte…

-mamá… me… alegra tanto verte –dijo Serena mientras corrió hacia los brazos de su madre Serenity

-Serena hija… al fin te tengo en mis brazos… no sabes cuánto me alegra poder ver la hermosa mujer en que te has convertido, tu padres terrestres te criaron bien…

-mamá… no sabes cuánto me alegra poder verte –dijo Serena llorando- aunque sea una vez, me siento bien, necesito que me aclares algunas cosas, pero no quiero arruinar el momento

-no te preocupes hija, también me alegro de verte, pero debemos darnos prisa, no tenemos mucho tiempo, esto es muy hermoso, pero solo tenemos unos minutos.

-¿A que te refieres?

-Es que, solo podemos estar juntas mientras el sol y la luna compartan el cielo…

-¿El sol y la luna?

-Así es, el atardecer y el amanecer son los únicos momentos en que el sol y la luna están juntos compartiendo el cielo…

- ¿Es posible eso?

- Sí, es apreciable si pones atención, el sol se encuentra en un extremo y la luna en otro, aunque no pueda verse muy bien y estén muy alejados, están juntos en el cielo

- no sabía eso…

-así es, ¿pero que es lo que quieres saber?

- está bien… lo diré sin rodeos… ¿Qué fue lo que sucedió en mi pasado, cuando nací y el reino fue destruido por la esposa de mi padre? ¿Es cierto que tengo una hermana?

- Sabía que esto pasaría en algún momento… cometí un error al borrarle la memoria a todos, creo que debería haber dejado a alguien que pudiera advertirte sobre el peligro latente que existía para ti en el universo

-Entonces es cierto

-Si hija lo siento, pero es la verdad, pasaron muchas cosas, pero ten pos seguro que tu padre y yo nos amábamos, nunca fue nuestra intención que alguien saliera lastimado con nuestra relación, él de verdad te quería, y estaba muy frustrado con su familia, de no haber sido así, yo jamás me abría atrevido si quiera a mirarle…

-lo sé mamá, no te culpo por eso, sé que fuiste feliz, y que él también lo fue…

- pero… ¿como te enteraste de eso? Yo les borré la memoria a todos

-sí, es extraño, encontré la historia en un libro, cuanta varias historias antiguas, desde la existencia del Milenio de Plata, hasta el tiempo actual, encontré varias cosas que aún no habían pasado y que me daban pistas acerca de mi futuro…

-mmm ya veo, debe tratarse de… ese libro…

-¿lo conoces?

-si, son los Libros del Destino, nadie sabe como aparecen las historias, pero siempre puedes encontrar los hachos ocurridos o que están por ocurrir en sus páginas, pero no se sabe con certeza si algo se llegará a concretar hasta que las decisiones sean tomadas…

-¿Libros del destino? ¿Hay más de uno?

-sí, hay dos libros, pero se desconocían sus paraderos, nadie sabía en donde estaban, ¿encontraste los dos?

-no solamente uno, pero en él había una página arrancada de otro libro, seguramente era de su compañero.

-Debe ser, si puedes busca el otro, eso te ayudará mucho, pero no te confíes de sus predicciones, recuerda que quien define su destino eres tú, depende de las decisiones que tomes, el rumbo que tomará la historia, y tu vida…

-lo haré madre…

- por cierto… te has olvidado de presentarme a… a tu esposo…

-Lo siento mamá, Darien –llamó a Darien y lo invitó a que se acercara a ellas- mamá él es mi Darien, o mas bien el Príncipe Endymion, el amor de mi vida

-Bien al fin tengo el placer de poder estrechar la mano del joven que robó el corazón de mi hija, Príncipe Endymion

-Es un placer conocerla Alteza –dijo Darien

-No me llames Alteza, Serena es quien ahora posee el título, aunque ella se niegue a recibirlo oficialmente, yo solamente soy una antecesora más…

-Madre ¿Por qué estás en este lugar?

- Es cierto, ese es el objetivo principal, de estos templos, cada dios posee un templo, algunos de los dioses antiguos pudieron traspasar su titulo a sus descendientes, así lograron mantener viva la existencia de los dioses, pero, para aquellos que no lograron pasar su legado fueron sellados en sus templos hasta que por alguna razón del destino llegara la persona que ellos habían decido sería la portadora de sus poderes

- ¿El legado? –preguntó Serena

- Sí, es la razón por la que estoy aquí, Serena… desde este momento, tú eres reconocida como mi sucesora, la diosa de la luna Serenity y emperatriz del Milenio de Plata.

-Pero… madre, yo no estoy lista para esto, no quiero encargarme del trono y mucho menos puedo ser la diosa de la luna, aún no…

-Hija, yo confío en ti, sé que puedes hacerlo, tus poderes han madurado al igual que tú, quieras o no, tu eres mi sucesora, y desde estos momentos transfiero a ti ese título, claro hasta que tu decidas que es el momento adecuado de tomar posesión, eso queda a tu criterio, confío en que harás lo correcto…

-pero madre… -dijo Serena, en ese momento la reina Serenity madre de Serena empezó a desaparecer, la noche estaba ganando terreno y el memento en que el sol y la luna compartían el cielo terminó

-Hasta siempre hija… he sido feliz de poder verte y apreciar la mujer en que te convertiste, sé que serás una digna sucesora, tu destino está en tus manos, eres tú quien decide, como último concejo, visiten el templo de Apolo, estoy orgullosa de ti, Serena… sé lo más feliz que puedas… --en ese momento ella desapareció dejó a Darien y Serena solos en el templo

-¿mamá? ¿Mamá? –Preguntó Serena con angustia y desesperanza- por favor no me dejes mamá… -una lágrima rodó por su mejilla y ella cayó de rodillas al suelo

-Serena… -dijo Darien

-Darien… yo quería… expresarle más cosas…

-Estoy seguro de que ella sabe todo lo que tú querías decirle

-Sí, pero quería decírselo…

-Lo sé, será mejor que regresemos al hotel, para que descanses

-No, ella dijo que debíamos visitar el templo de Apolo

-Pero, Serena ya oscureció, mejor volvemos mañana

-No, debemos descubrir porque debemos visitar el templo de Apolo, porque es importante y porque lo mencionó, esperemos a que la luna y el sol vuelvan a compartir el cielo, al amanecer…