Los personejes son de Meyer, la historia de Isabel, yo sólo la transcribo.
Siento la demora, pero es que Isabel no esta muy inspirada últimamente, además con lo del embarazo... , así que no quiero adelantar mucho esta segunda parte porque la tercera lleva un tiempo estancada y no quisiera tener que haceros esperar mucho entre ellas.
Capitulo XXI
Siempre me había costado trabajo despertar por las mañanas, pero ahora con mi embarazo tan avanzado, se había vuelto un verdadero reto. Jake trataba de consentirme y
se levantaba haciendo el menor ruido posible, pero a mí me daba mucho coraje, conmigo misma, desperdiciar esos primeros momentos del día juntos. Le reclamaba siempre,
que no me despertara hasta que ya se tenía que ir a trabajar.
Por eso todas las mañanas me obligaba a abrir los ojos en el momento en que lo sentía levantarse, Jacob trataba de convencerme de que siguiera durmiendo, pero no lo lograba,
al menos no mientras él estaba aun en casa.
Pero esa mañana, algo en mi subconsciente me hizo que me despertara de golpe, sin saber por qué, tenía la sensación de que algo no andaba bien.
Jake, me preguntó preocupado, si me había sentido mal, porque me había enderezado tan abruptamente de momento.
- No perrito, creo que tuve un mal sueño, pero no lo recuerdo, sólo me quedó esa sensación de cuando sueñas pesadillas.
- ¿Estas segura Preciosa? –dijo, dándome un pequeño beso en los labios – si te sientes mal, dime y le hablamos a tu abuelito.
- Es enserio Jake, no pasa nada.
A penas me había inclinado para responder con mayor pasión a su beso cuando escuchamos acercarse a alguien conocido.
- Buenos días princesa –saludó mi mamá en cuanto cruzó la puerta de nuestra cabaña. Me sorprendió muchísimo verla llegar tan temprano, sobre todo porque
venía solamente con papá y ni siquiera habían esperado a que Jake se fuera a trabajar como siempre.
Inmediatamente pensé que algo le había pasado a mi familia.
- ¿Pasó algo? –pregunté completamente alarmada.
- No –se apresuraron los dos a contestarme al mismo tiempo.
- Bueno si –continuó mi padre – pero no debes preocuparte pequeña.
Los invité a pasar y Jacob se acerco interrogante, la presencia de mis padres tan temprano por nuestra casa, no era algo normal.
- ¿Qué pasó? –preguntó mi marido, con el mismo tono de alarma en su voz.
- Tranquilos, no ha pasado nada, nuestra familia esta bien, sólo que anoche hemos recibido una llamada desde Brasil.
- ¿¡Nahuel! –pregunté intranquila.
Nahuel era el único otro ser semivampiro como yo, con el que mantenía contacto, él tenía varías hermanas de la misma naturaleza hibrida de nosotros, pero mi familia no
me había dejado conocerlas y convivir con ellas, pues su padre las había educado de tal manera que éstas se creían seres superiores, y mi familia temía que al enterarse
de mi existencia quisieran hacerme daño. Por esta razón Nahuel les había ocultado que me conocía y las mantenía ajenas también a mi familia, pero con él si mantenía una
relación casi de hermanos, yo lo quería muchísimo a pesar de que, desgraciadamente por la distancia, sólo podíamos mantener contacto vía telefónica o por e-mail.
- Nahuel están bien pequeña –aclaró inmediatamente mi padre –todos están bien, no te preocupes, aunque están enfrentando una situación incomoda con Johan, el padre de Nahuel.
Al parecer ha querido reclamar el territorio que ellas poseen, y ha creado un ejército de neófitos para tal fin. Nos han pedido nuestra intervención para arreglar las cosas,
antes de que los Volturis intervengan –me estremecí al escuchar el nombre de la familia italiana, aun tenía pesadillas de aquel día que habían venido por mí –Cachiri, Senna
y Zafrina, los quieren lo más lejos posible de sus tierras y de Nahuel.
Sabía perfectamente porque, nadie quería cerca de los Vulturis.
- Hemos estado discutiéndolo toda la noche –continuó mi madre- y hemos decidido ayudarlos.
- Por supuesto que sí mamá, no puede ser de otra forma, ellos estuvieron aquí cuando nosotros los necesitamos.
- Lo sabemos pequeña, sólo que nos preocupa mucho dejarte sola.
Mi marido intentó protestar. Pero mi padre continuó.
- Se que no estas sola –dijo volteando a ver a Jacob -pero el nacimiento se acerca, y lógicamente es algo que nos preocupa a todos.
- Aun faltan un par de semanas papá.
- Si lo sabemos, pero aun así, tú no puedes acudir a un médico o a un hospital, si las cosas se complican.
- Pero aun así tienen que ir.
- Si por supuesto –aseguró mi madre – pero Carlisle se quedará aquí, junto con Esme. Ya telefoneamos a Rosalie y Emmett y estarán aquí en un par de días a lo mucho.
- Pero no debieron hacer eso –dije realmente disgustada. Rosalie y Emmett, habían viajado a Alemania con los Gemelos para ayudarlos a reencontrarse con su madre al fin,
y ahora tendrían que regresar.
- Lo se pequeña, se que era algo importante para los Gemelos, pero puede esperar un par de semanas más. Ellos estuvieron de acuerdo.
- Que otra cosa les quedaba –respondí aun enojada.
- Rosalie se quedará contigo –continuó mi madre ignorando mi enojo, y mi marido bufó bajito, seguramente le encantaba un montón la idea. Mi mamá lo volteó a ver con reproche,
pero continuó –Emmett se irá al Amazonas a alcanzarnos, estaremos de vuelta lo más pronto posible corazón.
- No veo porque tanta medida de protección ya con mi abuelito aquí era suficiente. Pero supongo que por más que me oponga no conseguiré nada.
Mis padres no respondieron, lo que me hizo suponer que tenía razón.
Su preocupación contagió a Jacob quien se acerco a mí angustiado.
- Tal vez debería pedir permiso en el trabajo para quedarme contigo.
- No por favor, tu no Jake, se que mis padres rayan en la paranoia pero por favor ¿qué puede pasarme? Estaré bien, como siempre con mis abuelitos en su casa y
regresarás por las tardes y estaremos juntos. ¿Ok?
- Está bien mi amor.
Antes de salir de viaje, mis padres le pidieron a mi abuelito que me revisara para poder irse más tranquilos. Rápidamente Carlisle me hizo un chequeo completo
pasando todos los aparatos de escaneos habidos y por haber, por mi cuerpo, al terminar determinó que todo estaba normal, que tanto el bebé como yo, nos
encontrábamos en perfecto estado, y que no íbamos a tener novedades hasta dentro de unos 20 días mínimo.
Mis padres mucho más tranquilos, junto con el resto de mi familia salieron rumbo a Brasil.
Cortito, como siempre,. Pero que les pareció?
