Hola…
Este cap es especial asi que todo lo que tengo que decir es hasta el final… disfrútenlo tanto como yo disfrute escribirlo…
Los personajes que son expuestos en esta obra, a excepción de los Oc, son propiedad de Masami Kurumada y Shiori Teshirogi.
Anotaciones:
"Cursiva entre comillas": Pensamientos de los personajes
"Entre comillas normal" Títulos de algo o nombres de pueblos.
Cursiva normal: Recuerdos.
oxoxo: salto de tiempo ya sea a mediano largo o corto plazo.
- quiero que todos los aprendices se vallan a la cámara patriarcal – dijo toscamente el patriarca mientras daba media vuelta para comenzar a adentrarse al templo de Aries – AHORA – sentencio al mismo tiempo que miraba por encima de su hombro, molesto de que todos los aprendices de santos se mantenían inmóviles.
- con todo respeto patriarca – comenzó a hablar Sísifo mientras caminaba tras el patriarca – yo quiero defender el templo de Sagitario.
- aun no eres un Santo – dijo tajante el patriarca – además – agrego el hombre deteniendo su andar frente a las escalinatas que conducían al templo de Tauro – si algo sale mal tú deberás cuidar a los aprendices más jóvenes – dijo esta vez dedicándole una melancólica mirada, no le gustaba mentir, pero era una verdad a medias, ya que aunque sonara egoísta, en esos momentos era más acertado preservar la vida de los santos que marcarían el futuro, después de todo el fin justificaba los medios ¿no era asi?.
Sísifo suspiro y se quedó parado al pie de las escaleras, miro como los demás aspirantes a santos comenzaban a subir y una vez que vio los azulinos cabellos de Albafica, quien era la última persona del grupo, frente a él, comenzó a caminar, mientras meditaba como en el transcurso de esos últimos años todo había comenzado a complicarse terriblemente.
No temía en absoluto por la futura guerra santa, él había sido educado desde pequeño para vivir y morir por su diosa, asi que estaba dispuesto a entregar su vida en cualquier momento que ella lo solicitara, matar o inclusive ir al mundo de los muertos y regresar solo por ella… ¿La razón? Simple… no había tenido ni una pizca de felicidad hasta antes de conocer a su hermano y no había sabido que era la motivación hasta que había conocido a fondo lo que representaba la diosa Athena.
A la mitad de la escalinata volvió su mirada hacia el templo de Aries y frunció el ceño ligeramente al ver al santo dorado Naveed de espaldas a él, con los brazos notoriamente cruzados sobre su pecho. Sentía como iba elevando violentamente su cosmoenergia, sin embargo, sobre esa abrumante onda de energía podía notar preocupación, ansiedad y miedo, cosa que nunca antes había percibido en el cosmos del santo. Se concentró aún más en el cosmos del santo de Aries, intentando indagar aún más sobre el asunto, sin embargo antes de poder saber más la voz del patriarca resonó en su cabeza "apresúrate Sísifo recuerda tu deber".
- sí, gran maestro – dijo en voz baja antes de volver su mirada hacia el frente… "no mueras Naveed" imploro deseando que la presencia de los santos negros no causara bajas indeseables.
Oxoxo
Decían en el pueblo que cuando uno está a punto de morir lo siente… decían incluso que se presentaba como un ataque de fobia acompañado de un terrible sensación de agotamiento que se apoderaba de todo el cuerpo, nunca lo había creído, lo consideraba mentira y aun cuando el mismo sabia con cada minuto que pasaba que su momento de partir estaba llegando, seguía sin creerlo, no podía negarlo, tenía miedo… pero no era un miedo que llegara a convertirse en fobia, más que nada era preocupación.
No le preocupaba en absoluto la idea de ser vencido, después de todo era un santo dorado y se encargaría de dejar en claro con quien se metían, tampoco le temía a sus adversarios, pasara lo que pasara no llegarían más lejos del templo que custodiaba, el temía a dejar sin cuidado a lo único que había comenzado a darle sentido a su vida. El temía morir sin haberle dejado a su aprendiz el conocimiento necesario para sobrevivir la próxima guerra santa.
El húmedo viento golpeaba violentamente sus mejillas, mientras observaba con paciencia el horizonte, a causa de las medidas de seguridad del santo de Acuario la temperatura había descendido a tal grado que inclusive necesitaba usar su cosmos para mantenerse tibio, sin embargo eso no importaba, tampoco importaba si le sonreía a las nubes grises que habían comenzado a cubrir al cielo y al santuario con una capa de melancolía, y si bien no era una gran tarde, era lo suficientemente buena como para morir.
No paso ni media hora desde que se habían ido tanto los santos como los aprendices, cuando sintió como tres cosmo energías se acercaban lentamente al santuario, las sentía violentas, arrogantes y agresivas, todo lo contrario a lo que él aprobaba. Suspiro y miro hacia atrás, como deseaba estar equivocado en cuanto a su destino, cerró los ojos y con un ligero movimiento de su mano hizo que un gran muro transparente apareciera en la entrada del templo de Aries y una vez hecho el muro volvió a mirar hacia adelante, esta vez con un porte altivo, orgulloso, inclusive arrogante, después de todo, nadie podía ver que por dentro sufría por dejar a su querido alumno.
Después de lo que le pareció una eternidad vio como tres figuras, que mantenían su cuerpo cubierto con capas negras, subían las escalinatas hasta pararse frente a él, mientras le dirigían sonrisas petulantes. No parecían tener más de dieciocho años y a excepción de uno, todos ellos todos parecían ser lo suficientemente frágiles como para hacerle frente a un santo dorado.
- ustedes no son bienvenidos aquí – sentencio el santo, mientras miraba el rostro de aquellos jóvenes.
- eso no lo decides tu abuelo – contesto el más corpulento mientras se acercaba tranquilamente al santo dorado de Aries.
- si regresan por donde vinieron el santuario no tomara represalias en su contra – declaro Naveed tal y como las normas antiguas lo decretaban.
- el santuario es como una niñita berrinchuda – dijo uno de los que estaban al lado del intruso más grande – cuando le conviene es pacífico y cuando no te ataca por la espalda destruyendo tus sueños.
- están advertidos – dijo el santo firmemente – es contra un santo dorado con quien pelearan.
- no me hagas reír abuelo – dijo el más corpulento de todos, mientras se retiraba la capa del cuerpo - es el más fuerte de los santos negros contra quien pelearas – y tras dejar caer la capa al suelo, mostro como la versión obscura de la armadura de Tauro se ceñía a su cuerpo.
- asi que tú eres quien ha hecho enfermar a la armadura de Tauro – dijo Naveed molesto – no te lo perdonare - dicho esto el santo dio un salto hacia atrás, situándose a pocos centímetros de su iridiscente barrera y antes de que los santos negros pudiesen reaccionar un destello iridiscente salió de la mano del santo, para posteriormente expandirse lateralmente y formar una onda – Crystal cut – la onda impacto violentamente contra el suelo, haciendo que los santos negros cayeran al suelo estrepitosamente.
El santo sonrió al ver el efecto de una de sus técnicas más prácticas "Vaya" escuchar aquella voz hueca en su mente le helo la sangre ¿Quién era capaz de hablarle directamente al cosmos? "me alegra que siempre hayas sido fuerte" el santo busco con la mirada al poseedor de aquella voz, sin embargo, no pudo continuar su búsqueda debido al fuerte golpe que uno de los santos negros le había dado en la boca del estómago sacándole el aire "es una lástima que hayas sido tan egoísta como para no enseñársela primero al pequeño Shion"
- levántate abuelo – las acidas palabras de su oponente lo devolvieron a la realidad y grande fue su sorpresa al descubrirse a sí mismo en el suelo – no nos lo pongas tan fácil - y tras decir aquello el hombre le dio un fuerte puntapié en las costillas - ¿no eres la elite? – hizo el ademan de darle otra patada mientras el santo se intentaba poner de pie, sin embargo, esta vez antes de que el pie tocara su rostro el santo detuvo el pie de su contrincante con su mano derecha.
- eres demasiado impulsivo – dijo el santo mientras apretaba con fuerza el pie del santo negro, logrando fracturar la armadura – ahora veo por qué no se te acepto como santo.
- silencio – dijo el santo indignado mientras zafaba su pierna del agarre de Naveed – la armadura de tauro me correspondía por derecho – dicho esto se apartó de él acompañado de los otros dos santos – debía ser mía – dijo exasperado al ver como Naveed se levantaba del suelo tranquilamente y mientras extendía sus brazos hacia el frente grito – Great Horn.
Naveed abrió los ojos sorprendido aquella era la técnica que representaba a un verdadero santo de Tauro, sin embargo, aun cuando la técnica estaba bien ejecutaba era lo suficientemente débil como para desviarla, lo cual hacia su suposición acertada, aquel joven era lo suficientemente impulsivo como para esperar el momento exacto en el cual su cosmoenergia estuviese al máximo y aun cuando atacaba lo suficientemente rápido como para igualar la velocidad de la luz, no era buena.
El santo vio como los destellos luminosos de la técnica se acercaban a él y cuando estaban lo suficientemente cerca únicamente extendió su mano hacia el frente, atrapando el golpe en el aire, para posteriormente lanzarlo hacia un lado.
- ¿Es todo lo que tienes? – pregunto el santo tranquilamente, mientras el golpe estallaba a su costado, elevando una fina capa de polvo.
- no juegues conmigo – dijo el santo negro con la armadura de Tauro, sin embargo antes de que el pudiera atacar los otros dos se le adelantaron y atacaron a Naveed.
- Saucer Kogeki – dicho esto cientos de discos metálicos salieron despedidos con dirección al santo de Aries.
- Phantom Arrow – tras aquellas palabras miles de flechas doradas atacaron a Naveed.
- valla – dijo Naveed sorprendido mientras esquivaba fácilmente los ataques – dos santos negros de plata – el santo se paró frente a ellos, sabiendo que ya era hora de que todo acabara – lamentablemente no puedo seguir jugando – y tras decir aquello extendió su mano derecha hacia arriba – que la diosa Athena los perdone – murmuro y a terminar cientos de rayos de luz se arremolinaron en su mano – Stardust Revolution.
El golpe impacto de lleno a los tres santos negros, los cuales tras un quejido de dolor cayeron inertes. Había vencido, de eso estaba seguro, la prueba de eso eran los cuerpos de los santos negros que estaban frente a él, sin embargo, a pesar de su triunfo seguía sintiendo aquel temor que lo había comenzado a acomplejar aquella mañana, miro nuevamente los cuerpos inertes de los santos negros, intentando comprobar su victoria.
Ahí estaban tres jóvenes con la piel roja y mallugada, sin un rastro de vida y con la sangre brotando de sus cuerpos, ya no representaban un peligro, nunca lo habían sido… entonces… ¿Qué estaba pasando? "felicidades Naveed" nuevamente aquella voz le hablo directamente a su cabeza "nunca dude de que acabarías rápido con ellos" no entendía que estaba pasando nunca había escuchado voces asi y estaba seguro de que no había enloquecido "lamentablemente ahora si dudo".
Sintió como el suelo retumbaba y aquella ansiedad recorrió su cuerpo esta vez de manera acelerada, mientras una violenta corriente eléctrica agitaba toda su espina dorsal, dejando con su paso un tormentoso escozor.
- pensé que sería más interesante – escucho como una gélida voz hablaba tras el – creo que no debería volver a subestimar a los santos dorados - ante aquellas palabras Naveed volvió su mirada hacia atrás, notando en primera instancia una armadura negra, por unos instantes pensó que se trataba de un nuevo santo negro, sin embargo al examinar más a fondo el tono de la armadura descubrió que en lugar de ser totalmente obscura y sin brillo, esta poseía un lúgubre resplandor violáceo, lo cual solo podía significar una cosa "espectros" pensó afligido - ¿Por qué te quedaste callado? - hablo aquel hombre mientras una sonrisa torcida se apoderaba de sus labios - ¿Temes enfrentar a un espectro? – tras aquellas palabras el santo miro fijamente a su contrincante… ahora lo entendía todo.
- en lo absoluto Minos de Griffon – dijo el santo dorado de Aries con una sonrisa de suficiencia grabada en su rostro – nada me complacería más que pelear con el que planeo el ataque de los santos negros al santuario.
- lamento informarte que yo no fui quien lo planeo – dijo el espectro mientras apartaba los rebeldes mechones plateados de su rostro – yo solo observe el espectáculo
- entonces… ¿Qué haces aquí? – pregunto el santo intentando sonar calmado.
- vine por la espada de mi señor Hades – ante aquellas palabras el santo de Aries encendió su cosmos aún más de lo normal, aun cuando quizá no ganara esa batalla, debía retrasar al espectro y al mismo tiempo avisar a los demás – Cosmic Marionnetion - aquel ataque resonó como un débil melodioso murmuro que representaba perfectamente lo que aquella técnica simbolizaba: un coro cantado por ángeles de la muerte, tras aquel ataque el santo alcanzo a elevar su cosmos lo suficiente como para que el patriarca notara la advertencia que se transmitía en él, para después atenuarse y volverse pasivo – ahora estas bajo mi control – dijo el espectro mientras observaba los hilos que salían de cada parte del cuerpo del santo, para ir a enredarse en sus dedos.
- tu… - el santo intentaba moverse sin embargo no podía lograrlo y cada vez que lograba moverse aunque fuese un centímetro su cuerpo comenzaba a arder como si en lugar de sangre, fuese fuego lo que pasaba por sus venas - ¿Qué has hecho?
- es mi técnica favorita – dijo el espectro con una mórbida sonrisa, mientras clavaba sus fríos ojos grises sobre el cuerpo aparentemente sin vida del santo – siéntete alagado – dijo para posteriormente hacer un movimiento circular con sus dos índices, haciendo que los hilos que conducían directamente a el brazo izquierdo y la pierna derecha del santo se tensaran – no a cualquiera se la aplico – y dicho esto atrajo su dedo derecho hacia asi.
El santo sintió como su pierna derecha era partida en dos y sin poderlo evitar dejo escapar un grito de dolor que regocijo al espectro. Se sentía humillado ¿Cómo había pasado eso?¿Acaso era tan débil como para caer en una técnica tan fácilmente? Frunció el ceño, no, él no era débil e iba a demostrarlo. El santo elevo su cosmos y aun cuando cada que aumentaba su cosmos más sofocante se volvía el amarre de los hilos del espectro, no se detuvo, él tenía el compromiso de velar por el bien de su diosa Athena, él tenía el compromiso de ser un ejemplo a seguir para su aprendiz Shion y no había nada que lo convenciera de no hacerlo.
- no te creas tanto – dijo Naveed con dificultad – estas enfrentando a la elite – tras decir aquello su cosmos exploto, con un rápido movimiento tomo los hilos del espectro y a pesar de los cortes que se le hacían en la mano al cerrarla sobre ellos, tiro con fuerza haciendo trastabillar al espectro – y no saldrás victorioso – dijo dando un último tirón de los hilos, haciendo que el espectro se acercara a el mas de la cuenta y que la sangre de la mano del santo escurriera hasta el piso.
- insensato – dijo el espectro molesto, sin embargo cerro la boca al ver como el santo extendía sus brazos hacia él.
- Stardust Revolution – tras aquellas palabras todo el santuario resplandeció, cegando a aquellos que se encontraban al menos en un kilómetro a la redonda.
Tras aquel resplandor la penumbra se apodero del santuario y en la plazuela de la casa de Aries se encontraba tirado y moribundo el cuerpo mal herido de Naveed de Aries, quien trabajosamente respiraba y sentía como su boca se llenaba lentamente de aquel sabor ferroso característico de la sangre. El santo miro el cielo grisáceo y mientras luchaba por mantener sus ojos abiertos sintió como las primeras gotas de una tormenta caían sobre la piel de su rostro... al menos lo había logrado.
- si ese fue todo tu poder puedo decir que dejas mucho que desear – aquella conocida voz lo saco de sus pensamientos ¿Cómo había podido sobrevivir a una de sus técnicas más fuertes? El santo sintió como el espectro tomaba su larga cabellera y con un solo movimiento lo alzaba hasta quedar a la altura de su cara – aunque admito que me sorprende – dijo el espectro para después darle al santo un fuerte golpe en el rosto, causando que la sangre acumulada en su boca saliera en un chorro – eres el primero en romper por si solo mi Cosmic Marionnetion - esta vez el golpe se alojó en la boca de su estómago – pero no es suficiente – dijo soltando el cabello del santo dorado de Aries, sin embargo antes de que el santo pudiese tocar el piso, se abrazó rápidamente al espectro.
"Shion" pensó mientras se aferraba aún más fuerte al torso del espectro, quien habia comenzado a darle fuertes golpes en el torso, haciendo que la sangre del santo callera al suelo y se mezclara con los ríos de agua causados por la lluvia que habia comenzado a caer aún más fuerte "escúchame por favor Shion"
Oxoxo
Un silencio sepulcral inundaba la plazuela frente a la cámara patriarcal, Sísifo se mantenía parado frente a la puerta que conducía a la cámara del patriarca, miraba como el agua caía del cielo en una constante y melancólica danza, para posteriormente llegar al suelo y perderse en los pequeños ríos que recorrían las baldosas hasta llegar a las escaleras y perderse en una potente cascada. El mismo sentía como el agua caía en chorros de sus risos, para posteriormente perderse entre sus empapadas ropas, dejando a su paso una sensación de cálido hormigueo.
No era la primera vez que se mojaba de tal manera, sin embargo si era la primera vez que estaba tan preocupado que inclusive los chorros de agua se habían vuelto caricias reconfortantes, había sentido explotar el cosmos de Naveed de Aries para después ver como una explosión de cegadora luz dominaba el santuario, finalizando con una tranquilidad sepulcral… eso no era normal e inclusive los cuatro aprendices más jóvenes lo habían notado. Intento relajarse puesto que debía ser un ejemplo para los pequeños, sin embargo al notar como nuevamente el cosmos de Naveed de Aries volvía a elevarse violentamente, no pudo reprimir que todo el aire de sus pulmones saliera en una fuerte exhalación.
Volteo a mirar a los aprendices más pequeños y noto que los cuatro se mantenían tomados de la mano mientras miraban hacia las escaleras que conducían hacia Piscis, volvió a verse un destello luminoso y esta vez todos se veían aún más afligidos, se notaba a kilómetros que todos estaban mal, pero ninguno de ellos se veía tan mal como Shion, quien había soltado la mano de Degel y mantenía únicamente contacto con Albafica.
Oxoxo
"Shion" aquellas palabras resonaron en la mente del chico… sonaban pasivas, sin embargo tenían cierto aire de urgencia "escúchame por favor Shion" no pudo evitar soltar a Degel, quien en compañía de Albafica y Kardia, le había tendido la mano como señal de apoyo. "Maestro" comenzó a hablar Shion directamente al cosmos de su maestro "quiero pedirte perdón por dejarte a menos de la mitad del camino" escucho Shion, mientras sentía como si algo enorme se hubiese atorado en su garganta, impidiéndole respirar "quisiera que todo fuese diferente" escucho Shion, quien seguía sin poder disolver el nudo de su garganta "había tantas cosas que quería enseñarte" el seguía sin entender nada, sin embargo cuando sintió como lentamente sus ojos comenzaban a picar comprendió que se acercaba la hora "fuiste tú quien le dio un nuevo sentido a mi vida" "por favor no" pensó Shion "hasta antes de ser tu maestro, no me había sentido nunca tan feliz" Shion suspiro y apretó aún más fuerte la mano que sostenía a Albafica "jamás alguien se había sentado a escuchar mis consejos, nunca antes había llevado a alguien en mi escalda y mucho menos había cocinado algo que fuese realmente nutritivo" el chico sintió como el cosmos de su maestro se elevaba aún más y una lagrima traicionera escapo de sus ojos "cambiaste mi vida y eso te lo agradezco" una nueva explosión se vislumbró en el horizonte, sin embargo esta era diferente y Shion sabía que se trataría de la última "sé que no remediara nada… sin embargo quiero que aprendas una última cosa" tras aquellas palabras el suelo comenzó a retumbar "esta técnica se llama Starlight Extincion… es una técnica que yo cree, no es perfecta pero eres un chico listo… asi que sé que la perfeccionaras al igual que todas las técnicas que te he enseñado" tras escuchar aquellas palabras un destello de luz iridiscente partió desde el templo de Aries, surco el cielo serpenteando y exploto en el punto más alto, haciendo por unos instantes la lluvia se detuviese "Te quiero Shion".
Ante tal imagen Shion cayo de rodillas al suelo y sin poder evitarlo todo su dolor salió en un amargo llanto, gritaba, golpeaba el piso fuertemente y no paraba de ver el cielo nublado, el agua empañaba su visión, le punzaba la cabeza a tal grado que sentía que de un momento a otro estallaría, el llanto impedía que pudiese respirar de la manera adecuada, le ardían los pulmones, las manos cubiertas de sangre le escocían con la fría agua de la lluvia y aun asi no podía dejar de hacerlo, sintió como Degel y Albafica se quedaban a su lado, escucho su llanto silencioso e inclusive sintió como Kardia elevaba su cosmo intentando reconfortarlo, lamentablemente… aun cuando agradecía todo lo que ellos hacían… nada podía hacer que ese terrible dolor desapareciera.
Vio como todos los santos dorados subían a la cámara patriarcal y le dedicaban miradas cargadas de lastima, vio al santo de cáncer sentarse a su lado y elevar su cosmos como Kardia lo hacía, inclusive vio al Cid detenerse a verlo unos instantes antes de continuar con su camino al templo del patriarca, sin embargo lo que más le sorprendió, fue ver como el santo dorado de Piscis se acercaba a él y muy contrario a sus reglas de no contacto, lo levantaba entre sus brazos, lo apretaba fuertemente a su pecho y lo bajaba cargando hacia el templo de piscis, seguido de Kardia, Shion y Degel.
Oxoxo
Un mes… exactamente había pasado un mes desde que Shion, su amigo había perdido a su maestro, en un mes Sisifo había conseguido volverse el guardián de Sagitario al vencer a su maestro y aun cuando todo parecía comenzar a volver a la normalidad y Shion había vuelto a sonreír, sabía que nada sería como antes ya que aquella sonrisa ya no era la de un chico lleno de jovialidad e inocencia… ahora aquella sonrisa tenía un tinte más obscuro.
Habían establecido que el regresaría en dos meses a Yamir, para continuar su entrenamiento con su antiguo maestro, sin embargo Shion se había propuesto continuar perfeccionando sus técnicas. Combatía contra Kardia casi de manera diaria y cuando no estaba entrenando, se encontraba en la librería del templo de Aries junto a Albafica, recopilando día a día más información sobre las técnicas de Aries, dos veces Albafica lo había visto colapsar e inclusive había tenido que llevarlo a cuestas hacia su templo.
Ella sabía que el solo buscaba distraerse del dolor, sin embargo le dolía todo lo que hacía… le dolía ver el cuerpo de su amigo demasiado lastimado, le dolía escucharlo llorar en las noches, le dolía verlo comer tan poco y más que nada… le dolía no poder ver nuevamente su sonrisa, aquella sonrisa que lo hacía tan especial…
Oxoxo
La obscura estancia se encontraba únicamente iluminada por el débil rayo de luna que se colaba por la gran bóveda de cristal instalada en el techo, el sonido de una melancólica arpa recorría por completo aquella habitación y en el centro, en la parte más iluminada de la recamara se alzaba una cama enorme, del otro lado, las siluetas de una mujer y un hombre adornaban la obscuridad.
- ¿Cree que despierte pronto? - pregunto una voz tan aguda que podría haberse confundido con el chillido de un raton.
- espero que si – contesto la mujer – de lo contrario nuestro señor se sentiría demasiado triste.
- pero señorita no cree que merece un castigo por su fallo – volvió a hablar la voz chillona.
- suficiente tiene con su estado actual – dijo la mujer antes de acercarse a la cama – el señor Hades fue lo suficientemente generoso como para devolverle su cuerpo después de haber sido desintegrado – dijo la mujer una vez fuera de las sombras dejando ver su sedosa cabellera negra – sin embargo su castigo por fallar será tener ese cuerpo de infante y crecer a un ritmo humano.
- cuando el señor Minos despierte y vea que se ve como un niño de nueve años querrá poder morir – dijo en tono de burla mientras la mujer acariciaba los delicados cabellos plata del pequeño niño que se encontraba recostado en la ancha cama.
- descansa Minos…
Ahora si… pueden odiarme, blasfemar, dar favorito a la historia, mandarme cartas homicidas, comentar si les gusto o simplemente sacar el aire que tenían contenido en lo más profundo de sus pulmones.
Sé que lo mate… y créanme a mi también me dolió, más porque él fue mi primer Oc fijo en la historia, lamentablemente si queremos que la historia siga deberá haber unos pequeños sacrificios… acabe con la infancia de Shion… y aun cuando me dolió acabarlo asi esto debe continuar.
Quería matar a Naveed desde que anuncie el final del periodo infancia, sin embargo, no sabía cómo, intente hacerlo con santos negros pero… hey eso no es digno… asi que después de meditarlo como una hora pensé hey no ha salido Minos y no le has dado el protagonismo que quieres que tenga, asi que tras escribir como 3 horas salió lo que ven plasmado aquí… no fue fácil pero creo que ya los deje clavados con la historia (Mitzy desearía tener tu seguridad).
Les había dicho que el final tendría 3 episodios más porque quería relatar como ganaba Sísifo su armadura, pero admitámoslo, eso se vio muy bien en el manga (aparte me dio flojera), aparte quiero dejar de lado la niñez e ir por algo un poco más… intenso. El próximo capítulo será el último de la niñez y en serio espero que salga bien.
Díganme que les pareció y si existen errores de redacción con gusto los revisare y corregiré.
Por otro lado… vengo a desmentir el vil rumor de que ya no continuare la historia, como ya he dicho miles de veces esto no se acaba hasta que yo diga que se acaba y para eso hay muchísimo tiempo, después de todo esto es un longfic ¿no? asi que tranquilos seguiré aquí, no muy seguido puesto que ya estoy a más de la mitad de la uni y mis materias de ingeniería están muy pesadas pero les aseguro que no dejare esto, mi compromiso de acabarlo es entero.
Por otro lado lamento esto y les ofrezco una disculpa, para mi es muy importante hablar o contestar los mensajes de aquellos que se toman la molestia de dejarme un review porque para mí eso es mas que especial, asi que aunque sea una pequeña les contestare:
Cinthya: hi, you see this is the newest chapter, i hope you enjoy it and thanks for the review :3
Celeste de Piscis: tanquila chica que no voy a dejar de escribirlo, es solo que la uni no me deja tranquila, proyectos… matemáticas… mis profes barcos que al final del cuatri me piden un proyecto, es un horror. ¿Qué te paso? ¿todo bien? Jajaja se que ando desaparecida pero como ya dije esto no morirá. Prometo subir dos o tres capítulos en diciembre, o un combo de 2 en 1 jajajajaja, prométeme que me diras si te gusto el episodio.
AliceYumizukidePiscis: asi es santos negros, hasta el momento en el que escribi sobre ellos, no estaba muy segura de que hacer con ellos y bueno termine haciendo esto: un santo negro de tauro, saguita y aurigia, lamento no haber puesto mas tensión emocional a la historia pero bueno lo recompensare. Jajaja lo de el raton me encanto y por suerte arregle ese triangulo amoroso… la buena noticia: sigo soltera.
Alhaha: jaja solo espero que no vuelvas a creer que he muerto xD seria triste saber que mis lectores me matan cada capitulo, jajaja si te gusta la mini Alba y el mini Shion, veras lo que hare con el mini Minos muajajajajaja soy malvada… tranquila la historia es AlbaxShion sin embargo me divertiré tanto con todas las parejas que complaceré casi a todos.
Creo que son todos… si alguien me falto… disculpen u.u normalmente contesto conforme lo que veo en la bandeja de mi correo u.u
No se que mas puedo decir chicos… amo escribir y amo esta historia… no la dejare morir tan fácil y bueno menos ahorita… en este punto de mi vida realmente necesito una valvula de escape. Lamento haberlos hecho esperar tanto.
Espero me comenten que les parecio la cosa y espero verlos en el próximo capitulo (no me odien)
Por cierto… dudas nuevas de este episodio…
Saber que pasara ahora con Minos
Quien le hablo a Naveed
Que tan afectado estará Shion
Creo que no hay dudas que aclarar, sin embargo si tienen alguna háganmelo saber y yo con gusto se las aclaro.
Nos vemos la próxima vez que esto se actualice y no me puedo ir sin antes preguntar:
¿Cómo les dicen a los profesores que no trabajan ni hacen nada en todo el ciclo y al final les piden un trabajo para pasar?
Aquí de donde yo soy, los conozco como barcos… son esos profes feos que ni asisten a clase y no enseñan nada. Es horrible.
