Hola nenas! Pues aquí está el penúltimo capitulo, muchas gracias x sus reviews! Son mi combustible... no se les olvide!
Espero que a más tardar el domingo tenga completo el ultimo cap. bueno, ya no las entretengo a leer!
Capítulo 21
Rosalie PV
Ya faltaba 3 semanas para que mi bebe naciera, Emmett y yo habíamos decidido que nacería en Londres, ya que hacia tendríamos ayuda de su familia, ya que la mía se encontraba en Irlanda y no podía visitarnos muy seguido. Y ya faltaban exactamente 9 días para navidad, ya teníamos los regalos listos, solo faltaba envolverlos, ya que no habíamos tenido tiempo el día de hoy para llevarlos a envolver, ya que estaba muy cansada por haber caminado tanto para encontrar los regalos de Bella, Edward y Lizzi.
-Rosi – dijo mi osito – ¿ya te sientes mejor?
-No amor… todavía tengo las punzadas en la cadera, pero es normal, mi cuerpo se está preparando para el parto – le dije
-¿Segura? Yo pienso que deberíamos de – lo interrumpí
-No pasa nada… - trate de tranquilizarlo
-Pero si te sientes mal en la madrugada me avisas amor… es nuestro bebe del que se trata – me dijo con tono meloso mientras me frotaba mi vientre y lo besaba – te amo – me dijo
-Y yo a ti osito – le dije, mientras acariciaba su cabeza
Nos acostamos a dormir, pero yo seguía teniendo la molestia, no sé cuánto tiempo paso, hasta que sentí un tirón en mi coxis y me senté rápidamente, pero no lo suficiente para que Emmett despertara, me levante con cuidado de la cama y camine al baño, cuando iba a prender la luz de este, sentí como algo líquido y caliente bajaba de mis piernas… ¡Oh no! Dije en mi cabeza no bebe… no amorcito, todavía no se supone que debes de nacer le dije rápidamente… respire profundamente, tratando de mantener la calma y camine de nuevo hacia la cama
-Emmett – dije con voz firme y fuerte mientras lo movía
-5 minutos más – dijo con voz pantosa
-No oso… tu hijo o hija no va a esperar 5 minutos más para nacer – le grite
-¿qué? ¿Qué dijiste? – despertó rápidamente buscándome con la mirada
-Acabo de romper fuente… él bebe ya viene Emmett, levántate que tenemos que ir al hospital – le dije
-Si – me dijo, se levantó y se puso los jeans y playera que llevaba en la tarde – vamos – me dijo mientras me ayudaba a levantarme de la cama, se notaba nervios, a punto del colapso, pero parecía que intentaba ocultarlo, ¡mi osito!, cuando salimos al pasillo nos topamos con Jake
-¿Qué pasa? – pregunto
-Ya va a nacer – dije
-¡Oh! Y que haces haciéndola caminar, cárgala, lo llevo – dijo rápidamente y medio gritando, Emmett me tomo en brazos y bajamos la escaleras, donde Jake desaparición en la sala y salió con Renée y Charlie detrás de el
-Vámonos – dijo Jake rápidamente
-¿Cómo te sientes hija? – me pregunto Renée
-Mal, me duele mu… – pero no puede terminar de contestar, cuando sentí la segunda contracción
-Respira hija – me dijo tiernamente
Subimos a la camioneta Jake y Charlie enfrente y Emmett, Renée y yo atrás, mientras íbamos en el carro tuve 4 contracciones más… ya iban muy seguidas y eso me preocupaba un poco, pero solo rezaba para que todo pasara rápido y bien, no quería que le pasara algo a mi pequeño bebe
Cuando llegamos al hospital me pusieron en una camilla y me llevaron a urgencias, donde me dijeron que ya tenía 6 cm de dilatación y que hoy nacería mi bebe, me trasladaron a un cuarto donde me conectaron al varios aparatos, para medir las contracciones y el ritmo cardiaco del bebe y mío.
Escuche que abrieron la puerta y entro un Emmett bastante histérico, detrás de Renée con Charlie y Jake detrás
-¿Más cómoda? – me pregunto Charlie
-Sí, ya me pusieron la epidural – le dije con una pequeña sonrisa
-Jazz y Alice ya llegaron, están estacionando el carro, y Edward y Bella ya están en camino
-No debieron llamarlos, no quiero dar…
-Me mataría bella si no lo hiciéramos, y por lizzi no te preocupes, que la llevaron a casa para que Leah la cuide – me dijo Renée
30 min. Después llegaron Edward y Bella
-hola cariño – me dijo bella
-hola bella – le dije y note que tenía los ojos un poco rojos e hinchados… después le preguntaría que pasaba –hola Edward
-Hola Rose – me dijo Ed, dejando un beso en mi frente
-¿Cómo vas? – me pregunto Bella
-Espero que bien… ya me pusieron la epidural… pero aun así duele – le dije con una mueca, ya que en ese momento sentí una contracción, por lo que Bella tomo mi mano y la apretó
-¿mejor? – me dijo cuando termino
-Si…
Después de esa pequeña platica, las contracciones fueron más seguidas, pero no tan dolorosas, ya que la epidural me ayudaba un poco… pero 3 hr y media, ya eran las 2 de la mañana y el veredicto era que no avanza rápidamente como ellos esperaban y eso me espanta
-te seré sincera Rose – me dijo Ángela – si en 30 min máximo no terminas de dilatar los dos cm que te faltan te haremos una cesaría, él bebe está empezando a sufrir
-No Ángela… házmela… no quiero que mi bebe sufra o vaya a pasar algo malo – le dije a punto de llorar mientras acariciaba mi vientre y tomaba la mano de Emmett
-¿Segura? – me preguntaron los dos al mismo tiempo
-Segura – les conteste
-Prepárenla y llamen a quirófanos – dijo Ángela a las enfermeras que se encontraban
-En menos de 10 min vas a tener a tu bebe en tus brazos – me dijo, y salió rápidamente
-Emmett – le hable, cuando note que estaba demasiado blanco
-Dime amor – me dijo lentamente
-No te vayas a desmayar, porque no quiero que gane Edward
BPV
-¿bella?
-¿sí?
-te algo que contarte
-¿Qué pasa? – le dije un poco a la defensiva… sentí que algo anda mal y la verdad esperaba que no se estuviera repitiendo la historia otra vez… porque esta vez no perdonaría
-Veras… yo… - empezó a balbucear… y yo a ponerme nerviosa, levante mi cuerpo y me senté en la cama y lo voltee a ver
-¿Edward? – le dije con voz seria, pero en ese momento el teléfono sonó, pero no nos movimos de nuestros lugares
-Bella, lo siento… de veras lo siento pero… - se vio interrumpido por el sonido de nuestros celulares… me sentía defraudad de nuevo, yo había esperado no tener que pasar por lo mismo nunca más en mi vida, pero al parecer la vida y Edward tenía otros planes, así que me levante de la cama
-Bella – me llamo, pero lo ignore y camine hasta mi bolsa para tomar mi celular, el cual no había dejado de sonar y no quería que el escandalo despertara a mi princesa, vi la pantalla y vi que era mi madre
-Hola mamá
-Bella, estamos en el hospital, Rose ya entro en trabajo de parto
-¿QUE? – grite, lo cual hizo que me sentara y vi que Edward se acercó a mi rápidamente – pero si le faltaban tres semanas
-Lo se hija, pero el día de hoy empezó a sentir presión en su cadera y hace unos minutos rompió fuente
-Ok, ¿en el hospital de siempre verdad?
-Sí, Leah está en la casa, pásale a dejar a Lizzi
-Si ma, vamos para haya – le dije y termine la conversación
-¿Qué paso? – me pregunto Edward
-Ya va a nacer él bebe de Rose – le dije todavía enojada con él, y empecé a caminar al armario para cambiarme de ropa
-No es lo que piensas bella…
-No sabes lo que estoy pensando – le dije fríamente
-Claro que lo sé y lo que más me duele es que a pesar de que no te he dado razones para que dudes de mí, en estos últimos meses, lo estás haciendo – me dijo con voz dolida y dura
-¿y qué quieres que piense? No puedo evitar sentirme insegura de ti de la noche a la mañana – le grite
-Bella, simplemente quiero que me des el beneficio de la duda – me dijo un poco más tranquilo
-No quiero habla de eso en este momento – le dije terminando de vestirme – ¿vas o te quedas? – le pregunte
-Voy – me dijo rápidamente, salí rumbo a la habitación de lizzi, con mucho cuidado la tome en brazos y la envolví bien en su cobija, tome la pañalera y salí rumbo al comedor, tome las llaves de
Cuando salí a la sala, vi que Edward ya estaba junto a la puerta esperando por nosotras, una vez en el elevador, nos quedamos en silencio, poco a poco sentí como mis ojos se llenaban de lágrimas demonios ni si quiera sabía que era lo que me iba a decir y yo ya estoy llorando pensando en lo peor… y es que de verdad esperaba que no fuera lo que me estaba imaginando, de verdad esperaba que no lo fuera, mientras estaba observando a mi bebe dormir escuche que me hablaba Edward
-Amor, no… - no lo deje terminar y le dije
-Ahora no, no quiero hablar en este momento, por favor – le roge
Cuando llegamos al hospital y entramos a ver como estaba Rosalie, la cual estaba sufriendo algo… y dios, sin que la comprendía, pero después de tres horas de trabajo de parto, salimos a la sala de espera, ya que nos habían informado que le iban a hacer una cesaría, lo cual me puso más nervioso de lo que ya estaba
-Tranquila – me dijo Edward tratando de tomar mi mando, lo cual no se lo permití – Bella – me dijo con voz triste – no me hagas eso por favor, escúchame, no es nada malo
-Ahora no, todos están aquí – le dije en un susurro
-Está bien, pero en cuanto lleguemos a la casa me vas a escuchar y sin interrumpirme – dijo firmemente, y tomo mi mano con algo de brusquedad – y no vuelvas a rechazar mi mano, no me gusta – mientras entrelazaba nuestros dedos y acariciaba mi mano con su pulgar – te amo mucho – me dijo antes de pasar mi mano que tenía entrelazada con la suya sobre mi regazo, para que su brazo se pasara a la parte trasera de mi cuerpo y me recargara en su pecho.
Me tensé un poco al principio, pero después de unos minutos, me fui relajando poco a poco, sabía que mi actitud era estúpida, pero no podía evitarlo
.
.
.
25 min después salió Emmett con una gran sonrisa, algo pálido, pero con un brillo en sus ojos, que nunca en la vida se los había visto
-Emmett – Grito mi mamá – ¿cómo están? ¿Qué fue?
-Bien, están bien, es un niño, un hermoso niño 4 kilos exactamente, 55 cm, perfecto – nos dijo con mucha emoción, mi mama se le colgó del cuello y empezó a llorar, y le siguió Alice, la cual quito a mi mamá con un tirón y se le colgó al oso, y cuando lo soltó, me acerque a felicitarlo
-Ya eres para oso – le dije mientras lo abrazaba – cuídalos mucho
-Lo hare
-¿Y cómo esta Rose? – le dije
-Están terminando de cerrarla, pero bien, estuvo consiente en todo momento – nos dijo mientras se sentaba, ya que seguía temblando de la emoción
-¿Y tú también o te desmayaste? – Pregunto jazz algo burlón, pero no hubo necesidad que contestara, ya que su sonrojo, algo tenue, lo delato – ¡No inventes, pero si fue cesaría! – Rio – Puff maldito Cullen – maldijo mientras sacaba su cartera para pagar su estúpida apuesta que había hecho hace un mes
-Gracias, gracias – dijo Edward con una sonrisa y palmando la espalda de Emmett – gracias por desmayarte y espero que tú también lo hagas en mayo – dijo riéndose más fuerte, lo cual no le agrado a Jazz, pero si a Alice
-Ayúdame, no te burles – le regaño
-Hay amor, eso te pasa por apostar – le dijo tiernamente
-Sí, si háganse rico a mis costillas – mascullo Emmett – bueno en 30 min pueden ir a los cuneros y a rose en una hora más o menos estará despierta, tengo que regresar para firmar la acta de nacimiento – no dijo y entro por las mismas puertas que llego
-Bueno, yo creo que ya nos podemos ir – dijo Jazz, pero su esposa le lanzo unas cuantas dagas por los ojos – amor, necesitas descansar, no te hace bien desvelarte
-Si hija, ve a descansar – le dijo Esme y fue secundado por todos
-Pero tú también jovencita, que de seguro tu hija ya debe de estar por despertar para desayunar – dijo Renée
-Cierto, ¿Qué hora es? – pregunte
-Casi las 5 de la mañana – dijo mi padre – anda ve a descansa nena – me dijo
-Está bien, al rato nos vemos – le dije mientras nos despedíamos
El trayecto fue silencioso, llegamos a la casa de mis padres y entre casi corriendo a buscar a mi nena, y las encontré en el cuarto de Jake totalmente dormidas, así que despacito entre para no despertar a Leah y tampoco a lizzi, la tome en brazos y cuando ya casi iba saliendo escuche a Leah llamarme
-¿Bella?
-Oh perdón te desperté – le dije algo apenada
-No te preocupes, desde que se fueron nos quedamos dormidas – me dijo – ¿ya nació?
-Sip, niño, 4 kilos y 55 cm – le dije llena de orgullo por el nuevo osito – todavía no lo he visto, pero al rato iremos a verlo, Jake al rato llega – le dije
-¡Qué bueno! – dijo en un grito ahogado, tratando de no despertar a lizzi
-Ya me voy, porque Edward está esperándonos en el auto, descansa y gracias por…
-No hay nada que agradecer, descansa tú también
Cuando llegamos a casa, lizzi despertó, pero la muy diablilla m mando por un tubo, ya que nada mas de tomarla en brazos empezó a llorar y pedía los brazos de Edward, el cual encantado la tomo en brazos, pero nada más veía que me acercaba a ellos y empezaba a llorar
-No lizzi, no llores mi vida, es mamá – le decía Edward
-Olvídalo, no quiere verme – le dije algo cabizbaja, sin saber por qué no quería verme mi nena, los deje en su habitación y camine hacia la nuestra, me quite mi ropa y me puse mi pijama, todo esto mientras las lágrimas seguían bajando por mi rostro, primero por la palea con Edward y después por el rechazo de mi hija, y eso era lo que me dolía más. Me metí en la cama y me hice un ovillo, tratando de conciliar el sueño, pero sobretodo porque no quería hablar con Edward, estaba muy agotada.
Sentí que algo me impedía moverme, abrí lentamente los ojos, algo desorientada, cuando al fin pude fijar mi vista, baje un poco el rostro y note que el brazo de Edward era el culpable, así que me gire lentamente y vi que estaba dormido, tenía las cejas un poco fruncidas, como si algo le molestara, poco a poco fui zafando su brazo de mi cintura, pero al parecer no fue suficiente mi delicadeza, ya que se movió algo inquieto
-No… 10 min más – Me dijo con un puchero, mientras me sujetaba con más fuerza
-Ed
-No bella… tengo sueño, además lizzi duerme, anda vuelve a dormir – me dijo mientras se sumía en el sueño de nuevo, y claro que yo no pude dormir más, y eso hizo que Edward se despertara 20 min después
-¿ya estas más tranquila? – me pregunto, mientras enterraba su rostro en mi cuello
-Si
-Que bien… pues así está la situación – me dijo, a lo cual me tense – me ofrecieron un proyecto en Paris, pero si tú no quieres irte a vivir durante 5 años a Francia, así será – me dijo rápidamente.
Definitivamente no esperaba eso, así que me gire para observarlo, él ya estaba haciéndolo
-pero…
-Mi padre lo sabe, él fue el que me propuso para el proyecto, por una parte porque cree que nos será bueno empezar en otra ciudad y porque quiere que me haga de un nombre por mí mismo y no por ser su hijo
-yo…
-Sé que nuestra familia está aquí, y si tú no quieres que nos vayamos, declinare a la propuesta amor, yo no me iría sin ti – dijo escondiendo su rostro en mi cuello nuevamente
Me quede calla, pasmada totalmente, definitivamente no era lo que esperaba, era algo mucho mejor
-¿Tú quieres ir? – le pregunte
-No sin ti
-Entonces ¿cuándo nos vamos? –le pregunte, e inmediatamente alzo su rostro y me miró fijamente mientras una gran sonrisa de instalaba en su rostro
-Gracias bella – me dijo antes de besarme, un beso profundo, lento, lleno de pasión y de amor…
El cual poco a poco fue subiendo de tono, sentí que las manos de Edward abandonaban mi cara y cuello para llevarlas hacia mi cintura, acariciando delicadamente mi espalda y mi vientre, y las mías no se quedaban atrás, estas se movieron de su pecho hacia su cuello, masajeando lentamente su cabello, lo cual lo hizo gemir y eso me hizo sonreír hacia mis adentros, estas bajaron poco a poco por el costado de su pecho, trazando espirales por él, y cuando llegue al final de su playera la subí solo un poco para poder meter mis manos dentro de ella, de la misma manera en que él lo estaba haciendo en este mismo momento conmigo, lleve una a sus trabajadas abdominales, las cuales, desde que las vi por primera vez me hacían jadear de la excitación, y la otra mano la lleve a su espalda, trazando figuras en ella con mis escazas uñas.
Pero me desconcentre totalmente cuando sentí una de sus manos masajear lentamente uno de mis pechos, los cuales esta hace 2 semanas era propiedad de lizzi, pero ahora ya no producían nada, por lo cual no lo aparte, dios, hacia tanto tiempo que no hacia el amor con él, tanto que su cuerpo era nuevo para mi
-Ahhh… -medio grite, cuando sentí un pequeño mordisco en mi cuello, cerca de la yugular
-Mmm, bells… - dijo mientras volvía a dirigir sus labios a los míos, los cuales los recibieron gustosamente, mientras me besaba, sentí que sus manos subían mi blusa, se apartó de mí, solo para sacarla y en cuanto estuvo fuera de mí, dirigió sus labios hacia mi pechos
-Ohm Ed… mmhmm…- gemí, curveando mi espalda, para darle a saber que quería más
Los besos y caricias siguieron en mis pezones, los cuales ya estaban erectos de la excitación
-Dios… estas más hermosa que antes – me dijo, mientras se separaba de mi para sacar su playera, ya que yo solo había logrado enredarla un poco, en cuanto la saco de él, volvió sus boca a mis senos, comiéndolos y mordiéndolos, como solo él sabía hacer, mientras mis manos subieron a sus cabeza, enterrando mis dedos en su rebelde cabellera, tratándolo de pegar lo más posible a mí, sin opción de salida
Poco después, note que bajaba un poco más, dejando un camino de besos y mordidas por mi abdomen, el cual ya había regresado a su normalidad, y también dejando unos cuantos besos más en mi ombligo, lo cual me hizo retorcerme de placer, sus manos masajeaban mis senos arduamente, pero las fue bajando para encontrarse con mis shorts, los cuales los bajo lentamente, sin dejar de besar mis muslos y piernas, unas vez que se deshizo de ellos, volvió a su tarea de acariciar y besar mis piernas
-hermosas – dijo sin dejar de verme a los ojos, de besarlas y morderlas tiernamente, cuando llego a mis rodillas, una de sus manos se ubicó en la cara interna de mi muslo izquierdo, acariciándolo lentamente, subiéndola lentamente, pero cuando ya casi llegaba a mi centro, el cual gritaba por su atención, la saco, pero no sin antes abrir un poco mis piernas, para poder ubicarse entre ellas, bajo un poco más, pero se desvió y beso de nuevo mi ombligo
-Ed… amor… por fa…vor – le dije entrecortadamente, estaba demasiado excitada para que estuviera jugando conmigo, necesitaba tenerlo dentro de mi ¡YA!
-Relájate amor, quiero que lo disfrutemos – me dijo mientras alzaba un poco la cabeza y me miraba fijamente – te amo – me dijo y bajo su cabeza para besar mi pubis y después descendió un poco y repartió unos cuantos besos húmedos más, sobre mi clítoris y labios… pero de pronto sentí que su lengua salía al encuentro de mi clítoris
-Ed – grite, dios cuanto lo había extrañado
Siguió con su tarea, no le dio tregua alguna a mi centro, chupaba mi clítoris y después mis labios, lo cual me hacía perder la cordura, ya no podía articular ninguna palabra, después sentí que su lengua entraba en mí, lo cual hizo que una pequeña bolita de nervios que sentía en mi vientre creciera de manera descomunal en mí, pero esta se vio sustituida por dos de sus dedos, los cuales tocaron dulcemente mi punto g
-Ohhh Ed… por favor – le dije en un grito exigente, lo cual hizo que negara con la cabeza, lo cual causo una deliciosa fricción de su nariz con mi botoncito – Ahhh – grite mientras llevaba una de mis manos a su cabeza, para mantenerlo ahí y otra a uno de mis senos
Pero todo esto fue interrumpido por él, pero fue tan rápido que solo note cuando me hablo
-Isabella – dijo algo agitado – te amo – dijo con benevolencia mientras me besaba profundamente y sentí como se unido en mí, ¡oh dios… nunca lo había sentido tan DURO! Poco a poco fue hundiéndose en mí, lentamente, cuando nos separamos recargo su frente sobre la mía y me miró fijamente – te amo – volvió a repetir
-Yo también te amo… tanto que me… duele – le conteste, lo jale para volver a besarlo
Cuando no separamos nos miramos fijamente, el trataba de no aumentar el ritmo, lo cual me frustraba, hice que en un movimiento rápido lo volteé y quede sobre él, me senté sobre el de una manera brusca, logrando que de nuestros labios saliera un gemido profundo
Comencé a mover mis caderas de arriba hacia abajo, apoyándome en su pecho y el me tomo por la cadera y me ayudo con los movimientos, en ningún momento nuestra vista se separó, me veía con deseo, amor, pasión, anhelo y una gran felicidad
El movimiento estaba haciendo que ya pronto llegara nuestro orgasmo, pero quería retrasarlo un poco más, por lo que empecé a mover mis caderas en círculos, en un delicioso y tortuoso vaivén, que hizo que mi orgasmo llegara duramente mientras hacia la cabeza hacia atrás y curveaba mi espalda, lo cual aprovecho para alzarse un poco y besar mi esternón
-¡Ohhh Edward! – grite durante mi orgasmo, sentí que mis paredes apretaba de una manera dolorosa su miembro, lo cual hizo que llegara a su orgasmos cual el mío ya empezaba a terminar, lo cual hizo que sus manos movieran mis cuerpo de arriba hacia abajo sobre el suyo unas cuantas estocadas mas
-¡Bella! – gritaba, cuando aminoro las estocadas, subió sus brazos y me atrajo hacia él, y yo caí desplomada, cansada, pero sumamente satisfecha y sobretodo enamorad del hombre que tenía debajo de mí, sabía que no era perfecto, que tenía muchos defectos, pero yo lo amaba tal y como era, y eso al parecer, no iba a cambia en mucho tiempo
-te amo Edward – le dije mientras besaba su pecho
-y yo a ti bells- me dijo y dejo un beso en mi cabello – gracias por darme una nueva oportunidad – dijo cuando sentí que se quería voltear para acostarnos de costado
-¡No! – Le dije – quiero sentirte dentro de mí un poco más – dije con voz baja, mientras mis ojos se cerraban de nuevo
-Lo que quieras amor – respondió dándome un beso suave sobre mis labios y abrazándome mas fuerte
Nos quedamos callados, disfrutando del momento, sentía que acariciaba suavemente mi espalda, pero después de unos segundos se tensó completamente
-¿Qué pasa? – le dije alzándome un poco
-No nos cuidamos – dijo – aunque no me molestaría en lo absoluto – dijo un momento después
-Mmm pues siento decepcionarte, pero desde que deje de darle pecho a lizzi, empecé a tomar la píldora – dije con un poco de pena
-Ohhh, pues cuando lizzi vaya a la escuela hacemos otro – dijo
-Me parece justo – le dije mientras subía mi rostro para besarlo, nos giramos un poco y quedamos en nuestros costados
-Te extrañe tanto- me dijo
-Yo también – dije sonrojándome
-Y definitivamente extrañaba eso – dijo mientras acariciaba mi mejilla – me encanta tu timidez después de hacer el amor
-No te burles – le dije, mientras me volteaba y le daba la espalda
-Pues la verdad – me dijo y jalo de mi cuerpo y me pego a el – duerme, apenas son las 8, no despertara hasta las 10 o 11
Me abrazo y se acurruco cerca de mí y nos quedamos felizmente dormidos
Despertamos a las 9:30 am aproximadamente, nos metimos a bañar, con su pretexto de "hay que ahorrar agua bells" pero fue entretenido, entre besos y caricias, pero sin llegar a mas, ya que nos llevaría a desayunar y después iríamos de compras
Cuando termine de alistarme, fui a ver a mi nena y estaba despierta, tratando de alcanzar las figuras del móvil y moviendo su cobijita cada vez que se frustraba, en cuanto aparecí en su vista, empezó a balbucear… al parecer su enfado hacia mí se había esfumado, la cargue y cuando iba a darle su beso de los buenos días dijo
-ma… ma – dijo me nena
-Oh lizzi
Espero que les haya gustado y no olviden que subiré un avance en mi blog y tmb un poco en el twitter
PD tw: lucecitasky20 y el blog en mi perfil!
