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·No pertenezco a este mundo. Capítulo ventiuno.
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- ¿Tu también lo sabias verdad?- La ojiperla asintió ante las palabras de Naruto.
- Vi a Kakashi comprando unas pastas, alguien como el no pasa desapercibido nunca.- La rubia rió.
- Cierto, a demás Sakura lo notó mientras cenábamos, y Hinata lo corroboró.- Estaban andando cada uno a sus casas una hora después de darse cuenta de que la pelirosa y Takeshi no estaban.
-¿Cuando partiréis?- Preguntó Hinata.
- Imagino que pronto, mañana o pasado quizá.- Comentó Sai.
-¿Que crees que os encontraréis?- Naruto rió ante la pregunta de la ojiperla.
- No me preocupa, con Sasuke preparado todo será más fácil, el problema que teníamos era que casi no sabía hacer nada.- Agregó el rubio.
- Sakura dijo que no era ningún tipo de ninjutsu lo que la bruja hacia...- Dijo Ino.
- Quizá ni llegamos a enfrentarnos a ella, al fin y al cabo sólo le hizo eso a Sasuke para hacerle un bien propio.- La ojiperla se encogió de hombros al escuchar a Sai.
- M-mejor que no os c-confiéis...- El portador del kyubi suspiró.
- ¿Creéis que se marchará?- Preguntó Naruto.
- Sólo el lo sabe.- Mencionó una voz detrás de los cuatro chicos dejando ver a Kakashi con su libro entre manos.- De lo que menos hay que preocuparse es de eso, además, sois los únicos que no lo entendéis.- La rubia refunfuñó.
- Sería un palo grande para Sakura si se va.- Dijo Ino, consiguiendo que Kakashi riera.
- Ella es mayorcita para saber lo que hay, que yo recuerde Sasuke no le ha dicho nada parecido a querer quedarse, es más, todo lo contrario, emprendéis este viaje para que se vaya, no para que se quede.- La ojiperla apretó los labios.
- Si pero eso no justifica el daño que le podría hacer si...- Las palabras de Ino fueron interrumpidas por la voz de Sai.
- Tiene razón, aunque les duela... El no pertenece a este mundo, y su presencia sólo nos hace enfrentarnos.- Naruto asintió.
- ¿Que creéis que ella no sabe las consecuencias que tiene el en este mundo? Claro que lo sabe, sabe que hay más contras que pros, habéis de entenderlo igual que ella. Por cierto, salimos mañana.- Concluyó El peliplata desapareciendo al instante.
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-¿¡Pero qué haces?!- El azabache volvió a su cara sería y alzó una ceja.- ¿Has visto que susto me has dado?- El chico le echó un vistazo al gato que tenía entre brazos.
- Menuda bienvenida...- La pelirosa resopló ante las palabras del chico dejando al gato de nuevo en la ventana para que se marchara.
- Pensaba que estarías de vuelta a tu maravilloso mundo.- La chica pasó por su lado desatandose el kimono.
- Estas enfadada.- No era una pregunta.
- No tengo motivo...- El Uchiha sonrió de medio lado y contó tres segundos hasta que la chica estallo.- ¡Simplemente no me parece bien, que te vayas sin decir nada, y encima pases un mes fuera, dejándome preocupada sobre lo que te podía haber pasado o no, o si habías encontrado la forma de irte y no me habías dicho ni adiós!¡Pero tranquilo! Estoy bien.- Finalizo con una sonrisa falsa la delato Sasuke por su ceño fruncido.
- ¿Eso pensabas?¿Qué me iría sin decirte nada?- la pelirosa se sonrojó.
- Me voy a cambiar.- Finalizó por fin en un tono más suave de voz.
¿Es que acaso no se alegra de verme? Pensó el Uchiha, había estado un me sin verle y... ¿Esto era lo que tenía? ¿O es que el inútil de Takeshi había movido ya sus cartas? Se sentó en la mesa a comer las pastas que Kakashi le había traído.
Un momento después apareció de nuevo la pelirosa sentándose en frente suyo.
- ¿Cómo ha ido el entrenamiento?¿Estabais muy lejos de aquí?- El azabache levantó la cabeza, aún tenían un deje de enfado sus palabras.
- No te lo diré.- La pelirosa que estaba cogiendo una pasta del centro de la mesa lo miró frunciendo el ceño.
-¿Porque?- El chico encogió los hombros.
- Mañana mismo salimos en busca de la bruja.- Agregó cambiando de tema.
- Me has visto con Takeshi...¿Verdad?- La pelirosa sonrió.- Estas celoso.- Afirmó la chica con un tono burlón. El muchacho la miró de soslayo ignorando sus palabras
- No me interesa lo que hagas con el, es más perdedor que Naruto.- La ojijade alzó una ceja. El azabache se levantó poniendo las manos en los bolsillos y pasando por detrás de la chica susurrándole en el oído.- A demás, no podría estar celoso cuando tenemos algo pendiente.
La ojijade se quedó estática en su sitio y rápidamente se levantó perdiendo de vista al Uchiha. ¿Algo pendiente? ¿No estaría celoso porque viajaría con ella? ¿Se refería a eso?
- ¡Sasuke espera!- Lo alcanzó subiendo despreocupadamente las escaleras.-¿A que te refieres con que tenemos algo pendiente?- El muchacho rió levemente continuando las escaleras, la chica subió rápidamente hasta alcanzarlo, cogiéndole del haori y poniéndolo aún con fuerza, despacio en la pared.- ¿Que te pasa conmigo?
El Uchiha mirándola a los ojos sacó las manos de los bolsillos y alcanzó la cintura de la chica y la besó despacio, ella no supo en que momento aún besándola la reclinó sobre la pared, cambiando los papeles, una mano del azabache dejó la cintura de ella para apoyarse en la pared.
- Porque no te soporto... Cuando estas con el...- La chica separó un instante al azabache, mordiéndose el labio inferior.
- No deberíamos hacer esto...- La pelirosa tiró de la camiseta hasta quedar a milímetros de sus labios.
- Entonces pídeme que pare, que no te bese...- La chica se mordió el labio. ¿Parar? ¿Eso existía entre Sasuke y ella acaso?
- ¿Cómo puedo pedirte que pares si no hago más que pensar en tenerte?- El azabache no esperó más, la besó apasionadamente con todas las ganas retenidas de esos últimos días desde que lo hizo por primera vez, y allí no estaba el imbécil de Sai ni las inseguridades para pararlo.
- Sasuke-kun...- Gimió la muchacha cuando este coló la mano por debajo de la camiseta de ella.
Ella desabrochó el haori de Sasuke y lo empujó para mirarlo más detenidamente, el chico la miró extrañado y ella se mordió el labio. Se acercó despacio y volvió a besarle tirando de las hebras negras del chico, arrancándole un jadeo, el la apretó a su cuerpo e hizo elevar las piernas hasta enroscarlas en su cintura.
Con cautela la llevó en volandas hasta su habitación, la pelirosa inhaló con ganas el aroma de este, cuando la depositó en la cama.
El azabache se puso encima de ella abriéndole las piernas, la chica del contacto elevó las caderas hasta rozarla con las de él.
- ¿Estas segura?- Ella lo miró suplicante con los ojos vidriosos.
- Quiero que seas tú...- El muchacho acarició la mejilla de ella haciéndole sonreír.
Me vuelves loco, le quiso decir, pero no quería mostrarse más débil de lo que ya hacia.
- Te he echado de menos...- Le susurró la chica cuando el se acercó besarla. Y así había sido, un mes mirando el lado del sofá donde él se sentaba, buscándolo por la mañana antes de irse al hospital, deseando que apareciera cuando salía de trabajar.
Un mes donde cada noche que acababa casi muerto del entrenamiento, buscaba el calor de las manos de la ojijade curándole, sus manías al cocinar, sus gritos sus sonrisas.
Los abrazos, las caricias... Y los besos.
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Hasta aquí el capitulo!
He vueltooooooo tiririririi!Estoy un poco mas libre que antes... pero no del todo!
Igualmente os prometo que terminaré la historia tarde o temprano!
¿que os ha parecido el capítulo?
Por fin llega el momento de partir...
GRACIAS POR LEER! :D
