Rick se removió entre sueños previamente a despertar del todo. No quería hacerlo. Estaba demasiado bien. Acurrucado en su confortable y cálida cama que compartía con Kate donde toda su esencia estaba impregnada. Estaba en su hogar. Sonrió entreabriendo los ojos y comprobó que ella dormía de cara a él con una leve sonrisa en sus labios y el cabello completamente despeinado.
Giró su cuello levemente para seguir el leve rayo de luz que iluminaba el rostro de ella, filtrándose entre las cortinas de su ventana. A fuera seguía nevando y hacia más apetecible estar en casa…Sobre todo porque era Navidad. Y el tenerla a ella ahí con él, era el mejor regalo que podía tener.
Rick volvió a concentrarse en su rostro. Deslizó su pulgar por entre el pómulo de ella hasta su parpado. Adoraba cuando sonreía y se formaban esas pequeñas arrugas que hacía poco habían descubierto juntos, así como las canas incipientes de él en sus sienes y que según ella le hacían más interesante.
Ante el contacto, Beckett hizo una mueca aun con los ojos cerrados. Rick siguió acariciando su rostro, esta vez su frente y luego sus labios… Como adoraba besarlos…
Separó su mano y ante la falta de sus dedos sobre su piel abrió los ojos lentamente.
Ambos se quedaron mirándose.
Castle volvió a alargar su mano hasta posarla en su mejilla, acariciándola suavemente.
-Hola-susurró él, bastante ronco.
Kate no pudo evitar recordar como hacia un par de horas había gemido roncamente.
-Hola…
Ninguno sabía que decir después de lo que habían hecho. Todavía podía sentir los besos sobre su piel. Sin embargo, ninguno podía dejar de mirarse.
-Kate…
-Shhh…-Beckett no pudo evitar besarlo en los labios suavemente mientras agarraba su rostro con sus manos-No rompas la magia de la Navidad…Aunque sean solo cinco segundos. Por supuesto era ella quien más miedo tenía que después de todo para él sólo hubiera sido un error y rompiera el momento con algún comentario.
Castle asintió sin separarse e intensificó el beso mientras su mano se escondía debajo de la sabana hasta atrapar su pecho, haciendo que Beckett se separara de él arqueándose.
-¿Qué hora es?
-Es…-se inclinó por encima de ella-Son las 6 am-susurró y volvió a su lugar. Kate movió su mano y enredó sus dedos en el flequillo de él sin apartar la mirada de sus ojos.- ¿Te he dicho alguna vez que tienes los ojos más bonitos que he visto en mi vida?
-Rick…-ella sintió sus mejillas encendidas-No vale…
Castle le miró interrogante.
-¿Qué estamos haciendo?-preguntó precisamente siendo ella quien rompía la magia del momento, aunque por supuesto no esperaba una respuesta, no en ese momento con ambos desnudos y después de lo que habían hecho… Aquella era una pregunta retorica-Nos hemos vuelto locos…-dijo más para si misma.
-Creo que si…
Kate suspiró y escondió su rostro entre la almohada y el hombro de él.
-Nos debemos una extensa conversación…Anoche no hablamos nada.-murmuró casi ininteligiblemente y escupiendo cada pensamiento que azotaba su mente.
Él estaba dispuesto a hablar pero Kate se hundió más en su colchón, casi escondiéndose debajo de las sábanas. Se maldecía por no ser capaz de contener todos esos miedos. Ella no deseaba hablar en ese momento… No deseaba enfrentarse a la realidad. A una realidad que podía destrozar completamente su matrimonio.
-No…-Castle acarició su cintura-Pero lo pasamos bien…
Kate alzó la mirada. No quería sufrir más… Pero no estaba dispuesta a escuchar que eso era lo que él quería…Pasarlo bien con ella y probablemente con otras mientras ella se encargaba de la educación de Frankie y se preocupaba por los problemas de sus otros hijos. Beckett endureció su rostro.
-Rick no…No podemos estar así.
-Kate…-Castle suspiró-Oye-tomó su mentón obligando a que lo mirara-Te amo.
Los ojos de ella brillaron con intensidad mientras tragaba saliva con esfuerzo. Hacía demasiado que no escuchaba esas palabras de él. ¿Habían sido producto de la noche que habían pasado?
-No me basta solo eso…Necesito que hables…Que me cuentes que está pasando…Que ha pasado entre nosotros… -Kate se calló de golpe cuando escuchó el sonido de la puerta principal cerrarse-Castle… ¡Los chicos!
-Si…-contestó sin ser consciente de eso último.
-¿Si? ¡Castle levanta!-susurró exasperada sin poder gritar y tirando de la sabana, haciendo que Castle rodara hasta el suelo completamente desnudo y con una notable excitación.
El escritor miró desde el suelo completamente confuso y arrugó su ceño. Las voces de sus hijos llegaron a su oído desde el piso inferior y abrió los ojos como platos.
Su vista sin embargo, se desvió por la habitación siguiendo el trasero desnudo de Kate mientras buscaba y recolectaba toda su ropa que ni siquiera recordaba cómo había llegado ahí… Juraría que los pantalones los había perdido en mitad del pasillo. Abrió la puerta de la habitación y escuchó pisadas, volvió a cerrarla.
Kate se giró casi chocando con Castle. Farfulló una palabrota molesta y estampó su ropa en el pecho de él.
-¡Vístete!
Castle, cada vez más molesto con la situación, sin llegar a entender la repercusión de todo miró a Kate que le apremiaba a que fuera más rápido diendo por perdida una prenda esencial.
Rick cargaba con la ropa y la voz de sus hijos cada vez era más cercana. Dio un paso en su dirección y Beckett se interpuso en su camino.
-¿Dónde crees que vas?-dijo sorprendida, entre susurros.
Castle señaló la puerta. Necesitaba coger sus calzoncillos… Desde luego en esa maraña de ropa no estaban y probablemente estaban en el pasillo…Con tanto revuelo de la noche anterior…Las prendas habían quedado esparcidas por pasillo y habitación.
-¡No! Los chicos están subiendo… Podrían verte…-señaló la ventana.
Rick siguió el recorrido de su mano señalando el ventanal y volvió a mirarla a ella.
-¿Qué….Quieres decir?
-La ventana.
-¡No pienso irme por la ventana!
-¿Mamá?-escucharon la voz de Tommy al otro lado de la puerta-¿Mamá, estás bien?
Kate miró seriamente a Rick y señaló la ventana de nuevo.
-Beckett no…-susurró con deseos de gritárselo-No pienso salir por la ventana como si fuera un ladrón en mi casa…Y menos en pelotas… ¡Esta nevando!
-¿Prefieres tener que contestar preguntas que ni tu ni yo sabemos responder a tus hijos de veinte años?
Rick sopesó durante un segundo la respuesta.
-¿Mamá?-Tommy volvió a golpear la puerta.
-Sí, estoy bien, cariño-dijo Kate nerviosa-Enseguida salgo…
Se giró y observó de nuevo a Rick quien dio todo por perdido y salió por la ventana completamente desnudo, con la ropa en la mano para no perder tiempo y sintiendo el aire frio golpear en su sensible trasero. Se agarró como pudo y miró una última vez a Kate para luego mirar el suelo… Estaba demasiado viejo para eso…Y demasiado molesto con Kate.
Masculló una palabrota cuando Kate cerraba la persiana a medio vestir e iba a encargarse de no ser descubierta por Thomas.
Estuvo a punto de perder el equilibrio. Se apoyó como pudo hasta alcanzar una de las bajantes y se deslizó hacia abajo después de tirar su ropa al jardín, emblanquecido por la nieve.
Cuando estuvo a una distancia considerable y después de ser observado por el señor Mckenzie desde su ventana con una extraña sonrisa, consiguió vestirse rápidamente y salir corriendo calle abajo, eso sí, descalzo.
Cuando Kate abrió la puerta de su habitación, con el cabello aun hecho un desastre y con una expresión entre cansada pero satisfecha, lo primero que encontró fue a su hijo mirándole seriamente.
-¿Qué pasa?-preguntó Kate y se miró a sí misma, temiendo que con las prisas no se hubiera vestido decentemente… Pero llevaba una camiseta vieja y unos vaqueros e iba descalza-
Thomas frunció el ceño. Kate miró por detrás de él y vio a Sophia apoyada en la pared del pasillo.
-¿Todo bien?
-¿No tendría que ser yo quien preguntara eso? Es demasiado temprano para que estéis despiertos aunque sea Navidad y demasiado tarde para regresar…-dijo seriamente.-Ni siquiera quiero saber donde habéis estado.
Tommy miró a Sophia y bufó.
-¿Y esto?-Tommy alzo con asco los calzoncillos de Castle con el dedo-¿De quién son? Porque papá no usa estos…
Kate abrió los ojos como platos y le quitó la prenda de las manos a su hijo y la lanzó hacia atrás, perdiéndose en algún recoveco de la habitación.
-No…No… De él…-Kate carraspeó-Id a dormir…En un rato estará el desayuno listo-dijo y cerró la puerta (con pestillo) dejando a su hijo afuera entre confundido y molesto.
Kate se apoyó en la puerta y se mordió el labio. Miró los calzoncillos de Castle tirados en el suelo, al lado de la cama y no pudo evitar soltar un suspiró. En menudo lio se habían metido…
-Así que papá se dejó la chaqueta anoche…-murmuró el chico con una taza de chocolate caliente y recostado en el suelo mientras Sophia estaba tumbada en el sofá junto a su madre-Cuando vino y se molestó porque nos habíamos ido y así acabó el árbol.
-Eso es-dijo Kate bebiendo de su taza e intentando no perder los nervios ante el interrogatorio de sus hijos-Pero no hablemos de eso…Castle se fue en cuanto vio que no había nadie-dijo convincentemente-Estaba enfadado, deberíais llamarlo.
-Siempre está ocupado-se quejó Sophia.
-Sí, pero es vuestro padre…
-Ya…-carraspeó-Y seguro que estaba ilusionado con los regalos así que… Ninguno podrá faltar a la cita en los Hamptons, lo siento…
-Mamá…
-Chicos de verdad… -Bufó y se inclinó para dejar la taza sobre la mesa- A mí tampoco me apasiona la idea de pasar un fin de semana en la casa de la playa con vuestro padre…-tragó saliva, aquello no era del todo cierto, pero Castle llevaba todo el día sin contestar a su teléfono- Pero es el cumpleaños de vuestra hermana y vuestros abuelos también se merecen pasar un buen día en familia.
Tommy y Sophia asintieron en silencio mirándose el uno al otro sin decir nada más respecto a los calzoncillos (Y que todavía apostaban a que eran de algún amante de su madre…Lo cual a Thomas no le hizo gracia) que habían encontrado o todo el desorden del salón.
Beckett se inclinó para mirar su móvil y volvió a escribirle un mensaje a Castle. Ninguna respuesta. Así todo el día.
-¿Y cómo te fue el concierto Tommy?
-Muy bien-sonrió el chico-Luego me dejaron quedarme en la fiesta y Sophia apareció por allí con Michelle y luego vino Rafael con una amiga…
Sophia apretó los labios.
-¿Una amiga?
-Sí, Rebecca su compañera de apartamento…
-Ya, entiendo-sonrió Kate. Suspiró. Todavía no sabía cuando había pasado…En qué momento se había despistado que sus hijos ya eran tan adultos y tenían sus vidas…
-Y luego al salir nieve…Nieve y más nieve-suspiró Sophia cerrando los ojos, aun afectada por el alcohol y por supuesto por ver a Rafael con esa pelirroja.
Kate asintió y agarró su móvil. No podía hablar de sus hijos sobre lo que estaba pasando por su cabeza, pero si había alguien con la que podía hablar sobre ello…
Lanie miró a su amiga mientras movía la cucharilla de café en su taza. No podía creer lo que estaba escuchando. Las risas y los gritos de sus hijos jugando con Javi, Tommy y Sophia no la distrajeron del relato entre susurros y murmullos que Kate estaba compartiendo con ella.
-Pero…
Kate hizo una mueca y asintió.
-Y ahora no me contesta…
-Kate…Le obligaste a salir por la ventana en pelotas en pleno invierno… ¡El día de Navidad! ¡Con su culito blanquito al aire!
-Shhh-Kate movió su mano-Baja la voz, nos pueden oír… ¿Qué querías que hiciera?
-¿Qué…Que…? ¿Hablar? ¿Por qué eres tan complicada? ¿A caso no tuviste el mejor sexo de tu vida?
-Casi…Está en el top 10 de nuestros encuentros seguro-murmuró entrecerrando los ojos- No podía decirle eso…No podíamos cuando no hemos hablado ni aclarado nada…Rick todavía está en el Four Seasons…
-¿Solo?
-Eso espero-dijo molesta y entonces recordó algo más importante también…No habían utilizado preservativo y era probable que él estuviera acostándose con esa Regina o con alguna otra… Porque por supuesto durante nueve meses no habían hecho prácticamente nada pero no podía negar que la noche anterior, él se había redimido… ¿Pero y si ella no era la única?
Se mordió el labio.
-Tienes que ir a hablar con él…
-¿Qué? NO. No me contesta el móvil y no pienso…
-¿Rebajarte?
-Por dios tienes más de cuarenta años, eres madre, lleváis una vida juntos, necesitáis hablar…Necesitas hacerle entender que sin hablar vosotros primero no podíais enfrentaros a dos niñatos de veinte años que aunque sean vuestros hijos no tienen por qué opinar sobre vuestra vida sexual…
-Claro, Lan, eso dices ahora pero si Alejandro o Kev en un par de años os pillan a Javi y a ti… -rió ante la cara de la forense.
-Deja de decir eso…Eso no va a pasar.
Ambas se quedaron calladas.
-Ve al hotel y habla con él…. Hazlo ya antes de que pase más tiempo… Y dile lo del top10 el por que tenias miedo de enfrentarte a tus hijos…-hizo una pausa-O si no en fin de año… Nos reiremos.
-Si, seguro…
Ambas volvieron a quedarse callada.
-Todavia no me entra en la cabeza que estuvierais nueve meses sin sexo…-murmuró.
Kate negó con la cabeza. A ella tampoco le entraba…Ellos siempre habían sido muy activos incluso estando cansados, embarazados, o con miles de temas en la cabeza, sin embargo ese tiempo ya no se trataba de estar cansado física o mentalmente, se trataba de la distancia que habían permitido que se instalara en su matrimonio aun durmiendo a menos de un metro.
Suspiró y se levantó.
-Tienes razón. Tengo que ir a decírselo todo.
-Sí. Y si tienes que preguntarle por esa Regina también…Escúpelo todo, chica. No importa lo que diga la terapeuta.
Kate asintió. De nuevo las risas de los hijos de su amiga y de los suyos propios llamaron su atención. Se mordió el labio.
-Diles…Que tuve que ir a la doce por un asunto urgente y que les veo en casa…
-¿En Navidad?
-Colará.
-Seguro-Lanie sonrió y vio a su amiga escabullirse. Sólo deseo que entre ella y el escritor que se había convertido a lo largo de los años también en su amigo, se solucionara todo.
Beckett tragó saliva y pasó su mano acomodando los mechones sueltos de su pelo detrás de la oreja. Por supuesto se arrepentía de haber ido hasta allí…Y sobre todo ahora en ese momento frente a la puerta de la suite en la que sabía que se alojaba su marido se arrepintió de haber ido con unos vaqueros, unas botas y un abrigo. Ni siquiera iba maquillada.
Suspiró.
Estuvo tentada a largarse y no golpear con los nudillos en la puerta que marcaba el numero 407. Pero su cerebro actuó antes y en ese momento el ruido de sus dedos golpeando la madera repiqueteó en todo el silencioso pasillo.
Unos pasos al otro lado le hicieron tensarse al indicarle que Castle estaba por abrir la puerta.
Cuando lo hizo, su rostro cambió por completo. Había abierto con el semblante relajado y tranquilo, probablemente esperando al servicio de habitaciones y no a ella… Y cuando se cercioró que su cena tendría que esperar y delante suyo estaba la capitana de la doce, su rostro se ensombreció.
Sus labios y su mandíbula se apretaron así como los dedos alrededor del vaso de whisky que portaba en su mano izquierda.
-Beckett…. ¿Qué es lo que quieres?-preguntó secamente.
Estuvo tentada a decir "a ti" pero no.
No tenía ningunas ganas de verla…Eso estaba claro… Si no hubiera contestado la primera de sus llamadas y algún que otro mensaje.
-La primera vez en los Hamptons, en el estadio de los Yankees, en tu coche, las vacaciones en Grecia, En la cabaña que alquilamos…
Rick frunció el ceño sin llegar a comprender.
-Cuando hicimos a Frankie, En coney island, en casa de mi padre, aquel cuatro de julio y anoche.
-¿Qué?
-El top 10…
Rick sonrió.
-Beckett…No. Si estás aquí para repetirlo…Lo siento pero no…-masculló-No entiendo porque no he podido salir por la puerta y decirles a los chicos…
-¿Qué, Rick? ¿Qué nos hemos acostado pero que seguirás aquí porque no sabemos aun quien es Regina, que pasa con ella? ¿Seguiremos durmiendo en la misma cama y no nos haremos caso? ¿Nos esconderemos cosas? ¿Eso querías decirle?
-No…Por que claro, es mejor, acostarnos, no decir nada de nada y salir por la ventana mientras se me unta el culo en nieve…-dijo molesto- Porque es mejor esconderse… Claro que si…. Ni siquiera tú te entiendes o sabes lo que quieres, Kate.
-Y por eso tú no has contestado mis llamadas…
-¡Me he sentido utilizado!-bufó-¿Qué querías? ¿Qué explicación ibas a darme? ¿O has venido aquí para que suceda de nuevo y luego huir corriendo?
-No… Eso lo harías tu…-casi gritó Kate-¡Pero tranquilo, si quieres el divorcio…-el rostro de Rick se endureció más-Lo tendrás! ¡Lo de anoche no volverá a pasar más!
Kate se dejó caer en la cama, sudorosa entre las sabanas blancas de la suite del hotel, respirando con dificultad, completamente despeinada.
Rick a su lado, con la piel enrojecida y perlada en sudor sonrió entre jadeos.
-¿Qué hemos hecho?-preguntó dejándose caer y ambos mirando el techo, completamente desnudos.
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