:D Hola de nuevo a todos w, perdón si tarde un poquito U_U ya regrese al trabajo, la vez pasada por vacaciones pude actualizar de un día para otro… Bueno en este cap como les mencione la otra vez aquí llega el Extra 3, XD jaja para que no sientan que dejo de lado a nuestra decima generación favorita ;)
C CC 2610: U_U si el pasado de Tsuna es triste más porque sabíamos que el muere ahí… pero ya ahorita que regreso eso se compensara ;)
Bueno sin más ahora me despido :D, recuerden KHR no es mio solo tomo prestado a sus sexys personajes, ahora disfruten la lectura. n.n/
Capítulo 20: Cambio inesperado.
Después de terminar el relato, la habitación quedo en un silencio absoluto, nadie se atrevía a decir nada, ya que no podían reunir el valor para hacerlo. Giotto solo estaba con la mirada oculta y estaba apretando los puños ante la impotencia que sentía porque jamás pensó en todo lo que había pasado su hermano, él al menos albergaba la esperanza de que este no hubiera presenciado la muerte de sus padres…
- No tienen que culparse o sentirse mal por mí – hablo Tsuna después de un rato, captando las miradas de todos – al final eso ya es algo pasado – comento algo triste.
- Yo no opino lo mismo – se atrevió a hablar Giotto, mirando a su gemelo con lágrimas en los ojos – esta verdad es más horrible de lo que deseaba imaginar… – comento mientras se quebraba y las lágrimas escapaban por sus ojos.
El castaño solo suspiro y busco abrazar a su hermano, entendía perfectamente ese sentimiento también él se sintió igual: impotente de solo ser un observador ante todo lo ocurrido.
- Al menos ahora ya sabes las últimas palabras que nos dedicó padre antes de morir – comento de forma melancólica Tsuna, a lo que el rubio solo asintió y apretó más a su hermano contra su cuerpo, mientras se juraba que esta vez no le fallaría y estaría a su lado para evitar que la historia se repita, buscaría que el encuentre su felicidad y recupere los sueños que se le arrebataron de forma injusta.
- Ejem…, creo que ya fueron muchas lágrimas por esta tarde… – comento Chequerface interrumpiendo el ambiente que habían creado los gemelos, pero no logro terminar de hablar ya que todas las personas presentes le dedicaron una mirada asesina por haber interrumpido tan emotivo reencuentro.
- Tan oportuno como siempre – comento Tsuna separándose del abrazo de su hermano y limpiándose las lágrimas que le habían salido.
- Aun ahí algo que no encaja – hablo Byakuran captando la atención de todos.
- ¿El qué? – preguntó Chequerface.
- ¿Porque esperar tanto para volver a aparecer y atacarnos nuevamente? – volvió a preguntar.
- Porque ustedes también les hicieron un daño considerable a los enemigos y estos prefirieron esperar a recuperarse y entrenar para luego volver a enfrentarse a ustedes… bueno eso creo…
- ¿Qué quieres decir con creo? – pregunto Yuni sin entender
- Tampoco sabemos con exactitud que planea Sagura – comento Bermuda
- E igual este siempre ha sido cauteloso en sus movimientos para evitar que logre descubrir a sus guardianes y sobre sus poderes – dijo Chequerface.
- Por eso nosotros, solo nos limitamos a cuidarles desde las sombras y estar ahí por si llegaban a ser atacados otra vez – comento Talbolt.
Ante eso todos volvieron a quedar pensativos un rato más, tanta información en una sola tarde era más de lo que habían pedido ya que sus investigaciones propias solo daban pistas sin sentido y ahora que sabían toda la verdad se sentían un poco más confundidos que al principio.
- Bueno entonces, según tú, todos vamos a tener que entrenar – empezó a hablar Verde – y entrenar ¿de qué forma?, porque yo tengo trabajo pendiente en la empresa – se quejó.
- Lamento arruinar tus planes de trabajo, pero ustedes – dijo mirando a los Arcobalenos – serán los tutores de los jóvenes Vongola apoyados por Dino y Bermuda – comento mirando al dueño del pacificador transparente, el cual solo asintió – Giotto y Cozart entrenaran con Xanxus y Byakuran – a lo cual el pelinegro sonrió de forma sádica mirando a su primo rubio el cual solo logro poner su cara azul ante esa revelación – los demás guardianes Vongola entrenaran con el resto de los Varia y las coronas fúnebres – dijo sonriendo al ver todas las reacciones de los presentes por los grupos asignados.
- Igual ya les he preparado los lugares ideales para el entrenamiento de todos – comento Talbolt.
- ¿Y cuándo comenzara el entrenamiento? – pregunto Skull.
- A partir de mañana empezara… - empezó a decir.
- Creo que eso no se podrá, te recuerdo que actualmente soy un niño de 6 años y debo ir a clases – comento con burla Tsunayoshi.
- Es verdad, los niños van a clases y no interrumpiremos sus estudios por una pelea – dijo de forma seria Asari.
- Te ganaron – se burló Bermuda mirando a ver a Chequerface.
- Entonces será después de clase, porque igual estoy en contra de que pierdan clases por entrenar – opino Reborn de forma seria.
- Bueno tal vez Kyoya pueda empezar su entrenamiento desde temprano – comento Giotto algo dudoso.
- Cierto, me acabas de recordar algo… - comento Chequerface sonriendo y mirando a ver a Kyoya, el cual se sintió extrañado por esa mirada y sin que nadie se lo espera este trono los dedos haciendo aparecer una nube color verde alrededor del pelinegro, la cual al desvanecerse revelo a pequeño un pelinegro de 8 años.
Eso sí dejo sorprendidos a todos, incluyendo a Alaude el cual tenía muy abiertos los ojos, pero se compuso rápido mirando a ver con recelo a Chequerface y tomando nota de tener mejor vigilado a ese sujeto.
- Maldito herbívoro ¿qué me hiciste? – se quejó el ahora infante, muy enojado.
- Igualar las edades para que puedas entrenar de forma adecuada tu cuerpo – le explico.
Pero todo reclamo adicional fue interrumpido ya que este fue abrazado y alzado por Tsunayoshi, el cual parecía estar en una nube de felicidad al ver una versión mini de su pareja; lamentablemente el pelinegro no pensaba lo mismo ya que estaba buscando como escapar de ese abrazo para lanzarse a golpear al idiota del antifaz por cambiar su cuerpo.
- Suéltame Omnívoro – se quejó, mientras seguía intentando zafarse del abrazo.
- Porque, si a mí me está gustando esto – comento feliz haciendo que a todos los presentes se sintieran incomodos por el actual ambiente que se estaba generando.
- Ejemm… -busco llamar la atención Chequerface - bueno ya que todos tienen sus nuevas armas y grupos…, que comience el entrenamiento y recuerden no permanezcan tanto tiempo solos, ya que de seguro buscaran atacarles cuando estén en solitario – les advirtió.
- Como ya acabo la reunión me retiro, nos veremos dentro de unos días – comento Bermuda desapareciendo en su portal de llamas negras.
- Ese poder es algo interesante – opino Deamon mirando el lugar donde antes estaba Bermuda.
- Bueno basuras, entonces me retiro, ya que mañana empezara la diversión – comento sonriendo de forma sádica mirando a ver a cierto rubio y pelirrojo, los cuales solo tragaron en seco y rogando por sobrevivir ante el entrenamiento que les esperaba.
- Estoy de acuerdo con Xanxus, nos vemos mañana - comentó un sonriente Byakuran.
- Entonces nosotros haremos lo mismo –comento Yuni, para luego mirar a ver a Giotto – al rato me comunico para ultimar los detalles sobre la estadía de los pequeños con nosotros.
- Esta bien – le contesto el rubio, y con esa respuesta Yuni y los Arcobalenos se retiraron a para descansar y planear los entrenamientos de los pequeños.
- Nosotras también nos retiramos – comento Talbolt – pero tranquilos andaremos cerca para cuidarles y apoyarles – comento el anciano desapareciendo junto a Chequerface.
- Esto se está complicado bastante – opino Cozart.
- Y que lo digas amigo mío – opino Giotto, mirándole a ver.
- Sera mejor subir por los niños para ir a casa Elena – opino Deamon mirando a ver a su pareja, la cual asintió y se encamino a la habitación donde estaban los menores.
- Si opino igual – dijo G, mientras todos los demás seguían a la pareja para ir a buscar a sus cargos.
- ¡Ah…! esperen – reacción Tsuna algo asustado, soltando al pelinegro y corriendo para alcanzar a los chicos.
Alaude, Giotto y Kyoya se miraron extrañados por esa actitud repentina del castaño, pero en eso escucharon gritar a todos sus amigos por lo que alarmados fueron corriendo por donde se habían ido todos.
Cuando llegaron notaron que todos estaban en el piso con caras azules e inconscientes en la entrada de habitación, la cual estaba con la puerta abierta.
- Se me olvido decirles… – empezó a reírse de forma nerviosa el castaño, por lo cual los otros tres se asomaron con cautela pero lo que vieron dentro hizo que reaccionaran de forma similar al resto de sus amigos…, Giotto grito del susto e igual se desmayó ahí mismo, mientras que los Hibari´s abrieran los ojos de la impresión y buscaron controlar sus emociones, para mirar a ver al castaño de forma acusatoria…
- No me miren a mí, fueron los gemelos de Deamon – se quejó haciendo un puchero y mirando a otro lado con clara indignación por la acusación silenciosa.
- Pero puedes deshacerlo, no es así – le regaño Alaude.
- Si…
- Entonces ¿por qué no deshiciste esa ilusión? – ahora Kyoya le regaño.
- Es que se me olvido… - comento de forma nerviosa el castaño al notar que el ambiente se tensaba y su vida ahora si corría peligro de sufrir la ira de esos dos.
- Pues quítala de una vez – le ordeno Kyoya, enseñándole sus tonfas.
- Ok… tampoco debes amenazarme – comento el castaño entrando a la habitación y después de un momento la ilusión desapareció revelando a todos los menores dormidos aunque sus rostros reflejaban que estos estaban teniendo pesadillas… el único que dormía de forma tranquila era un pequeño castaño.
Los Hibari´s se miraron entre si y suspiraron, esa era una de las tantas razones por las que odiaban a los ilusionistas… Ambos se recordaron mentalmente que después harían jugo de melón y piña, respectivamente.
La mañana siguiente despertó de forma muy peculiar, ya que María al entrar a la mansión a las 4:00 am… se tropecé en el pasillo, al notar que el bulto con el que tropezó se quejó esta se asustó y grito, el resto de la servidumbre al notar el grito de la chica prendieron las luces, notando a todos los adultos dormidos en el pasillo, los cuales igual se despertaron acelerados por la forma tan amable de levantarlos.
- Gi… Gi… Giotto-sama ¿qué hacía durmiendo en el pasillo? – le pregunto la pobre chica que aún seguía asustada.
- Ah… bueno eso… - empezó a reír de forma nerviosa recordando como acabo ahí y maldiciendo a Alaude por dejarlo ahí tirado en el pasillo – es que estábamos jugando con los pequeños y nos ganó el sueño.
- Me duele todo – comento Cozart, ya que este término aplastado por Lampo.
- Maldito Deamon, porque le enseñas esas cosas a tus mocosos – se quejó G, golpeando al nombrado.
-Nufufu… esta me las pagaras rosita – se quejó Deamon lanzándose sobre G para empezar a golpearse.
- Eso es extremo – grito Knucle uniéndose a la batalla.
- Yare Yare, que ruidoso son ah… - comento Lampo bostezando.
- G cálmate, ya dejen de pelarse – comento Asari tratando de calmarles.
- Tan temprano y ya estas molestando Deamon – se quejó Elena, la cual se estaba sobando su espalda adolorida por la posición en la que durmió.
- Quieren callarse o los arrestare a todos – se quejó Alaude saliendo de su habitación despidiendo un aura asesina, la cual hizo que todos se callaran.
- Maldito friki de las esposas, nos dejaste a todos tirados en el piso – se quejó G mirando a ver con recelo al rubio platinado.
- No es mi culpa que te desmayaras por una simple ilusión – le regaño, ante ese comentario todos agacharon su cabeza apenados por la verdad, ya que hasta el mismo Deamon se asustó – ahora cállense y dejen dormir, o los despertaran – indico señalando la habitación, donde estaban los menores arropados y durmiendo tranquilamente en la cama del castaño e inclusive entre ellos estaba Kyoya.
Elena aprovecho el momento y sacando rápidamente su cámara fotográfica profesional, la cual saco de entre sus ropas, asustando a los mayores los cuales se preguntaron en donde la guardaba… y empezó a tomarles fotos a los menores. Todos los hombres suspiraron resignados, jamás entenderían a esa mujer que solo por ver "cosas lindas", como ella las denominaba, sacara una cámara fotográfica y empezare a capturar esas imágenes mientras se ponía a chillar emocionada y tenía un sonrojo en sus mejillas. Así que optaron por la acción más sana de todas que era dejarla en su mundo rosa mientras ellos bajaban a desayunar algo en lo que esperaban la hora para despertar a los menores para llevarlos a la escuela.
- Cierto, y ¿cómo se llaman sus pequeños? – le preguntó Asari a Knucle y Lampo mientras se servía un poco de café.
- El mío se llama Ryohei – comento Knucle - es un chico muy extremo.
- El mío es un mocoso mimado y se llama Lambo – comento aburrido Lampo.
- Lambo y Lampo que original, Nufufu – se burló Deamon.
- No me culpes a mí, así le pusieron al mocoso ese, por mi yo lo llamaba de otra forma – busco defenderse.
- Ya no peleen – les regaño Giotto – y ¿qué edades tienen?
- Ryohei tiene 8 años y Lambo tiene 6 años recién cumplidos – informo Knucle.
- Entonces Lambo es el más joven de todos, bueno es normal ya que Lampo también es el más joven de nosotros – opino G.
- Entonces tenemos un pequeño de 6 años, cuatro de 7 años, uno de 8 y dos de 9 años… - comento Cozart.
- Son dos de 8 años, no olvidemos a nuestro ahora pequeño Kyoya – opino Elena apareciendo en la comedor donde se encontraban desayunando.
- Cierto… aun no asimilo que ese sujeto pueda cambiarnos las edades… - comento algo preocupado Giotto.
- Y, ¿cómo le harán ustedes? – pregunto Cozart mirando a Alaude y Giotto.
- ¿De qué hablas herbívoro?
- Aja como le dirán a Tsunayoshi que Kyoya se encogió… por así decirlo – pregunto Asari.
- Am… - empezó a decir el rubio, ahora que lo notaba se le había olvidado ese detallito…
- A mí me gusta ese cambio, ahora Tsunayoshi y Kyoya parecen en verdad sus hijos – comento Elena mientras miraba a la pareja y les sonreía de forma picara – y obviamente en esta pareja Giotto sería la mami de ellos – termino de comentar.
- ¡Elena! – se quejó el rubio poniéndose de pie con la cara toda roja.
- Es verdad, ya que no me imagino a Alaude como la mami sobreprotectora, eso va mejor contigo – se siguió burlando Elena y con ello la batalla verbal de los rubios comenzó.
En esa conversación todos los demás prefirieron quedarse callados bebiendo su café, mirando la discusión y de reojo al rubio platinado el cual solo estaba sentado en su silla con los ojos cerrados escuchando la riña que tenían su pareja y su amiga, pero claro que esa tranquilidad incomodaba a los demás.
Lo único de lo que todos estaban seguros es que esa era la mañana más extraña que habían tenido en toda su vida y eso que aún les faltaba muchas más sorpresas ya que el día apenas comenzaba.
- Extra 3/? : Jugando con ilusiones -
- Bueno ya que terminaron las presentaciones, que tal si jugamos un poco… – comento Mukuro dedicándole a todos los presentes una sonrisa siniestra que hizo que la mayoría se asustara.
- Y… ¿a qué juego podríamos jugar los 8? – pregunto dudoso Takeshi.
- Exacto, porque la habitación no es muy grande para poder jugar buenos juegos – argumento Hayato entrecerrando los ojos.
- Cierto – secundo Emma.
- Kufufu tranquilo, el cabeza de melón me enseño un truco para estas situaciones – comento Mukuro.
- Bueno, entonces enséñanos ese truco – le ordeno Lambo.
- De acuerdo – comento sonriéndoles y sacando a relucir su anillo, del cual salieron unas llamas color índigo y seguidamente saco su caja Vongola.
- ¿Tú también tiene una caja? – pregunto asombrado Tsuna.
- Es nuestra caja – comento Nagi.
- Oigan ¿qué es eso? – pregunto extrañado Ryohei.
- Cierto, ustedes son nuevos… - empezó a decir Takeshi.
- Yo también quiero uno – exigió Lambo interrumpiendo al pelinegro.
- Pero esos son regalos que nos hice el abuelo Talbot – comento el castaño algo apenado.
- Bueno eso puede arreglarse – opino una voz que provenía de detrás de la puerta, la cual se abrió revelando al anciano.
-abuelo Talbot – dijo feliz el castaño y corriendo a abrazarle.
- Tan energéticos como siempre, verdad minis Vongolas – comento alegre el anciano – bueno pequeños aquí tengo igual sus regalos, no se los había dado porque no les había visto – se excusó el mayor, entregándole a Ryohei y Lambo sus anillos y cajas, mientras entregaba los anillos noto que había un pequeño pelirrojo que entristecía ya que por lo que demostraba sus expresiones el igual quería uno de esos regalos especiales, por lo que de forma calmada avanzo hasta este – tranquilo pequeño Simón, aquí tengo igual el tuyo – le dijo entregándole igual un anillo.
- Wow gracias abuelo – le dijo muy feliz el pequeño pelirrojo.
- Bueno ahora pórtense bien y no hagan mucho desastre – les dijo sonriéndoles mientras caminaba en dirección a la puerta de la habitación – ahora iré a ver cómo va la reunión –dijo abriendo la puerta para salir.
- Si y muchas gracias – le dijeron todos los menores a coro, ya que aunque solo lo vieron por poco tiempo el anciano les caía muy bien y les inspiraba confianza.
- Yahai – celebro Lambo – ahora tengo uno igual y… ¿cómo se usa esta cosa? – pregunto mirando extrañado la caja.
- Bueno, jugaremos o le enseñaremos a ellos a usarlas – se quejó Mukuro al notar que se estaban olvidando de él.
- Jugaremos y luego les enseñaremos, les parece – sugirió Takeshi.
- Por mi está bien, pero que sea un juego extremo – argumento Ryohei.
- Bueno, pero no se olviden de enseñarnos –rogo Lambo.
- Claro que no lo olvidaremos – le contesto Nagi.
- Bueno entonces primero necesito… - empezó a hablar Mukuro haciendo aparecer un tridente en su mano derecha.
- Oye, ¿Cómo hiciste eso? – pregunto sorprendido Emma.
- Padre nos enseñó a usar las ilusiones – comento Nagi mientras ella igual hacia aparecer su tridente en su mano.
- Increible – comento contento Takeshi – su padre les enseña algo interesante, Asari-san solo me está enseñando a usar la espada – agrego de forma despreocupada llevando sus manos detrás de su cabeza y sonriendo.
- Eso es increíble Takeshi – opino Tsuna.
- El viejo me está enseñando a usar el arco – comento Hayato – pero la verdad a mí me gusta más usar las dinamitas.
- A mí el señor Reborn me está enseñando a pelar en estilo de combate cuerpo a cuerpo – comento algo apenado Tsuna.
- Eso es increíble Juiidame – le felicito emocionado el peliblanco de ojos verdes.
- Wow y yo que pensé que era el único, el señor Knucle y yo practicamos el boxeo y es un deporte muy extremo – comento feliz Ryohei.
- EL aburrido de Lampo solo se queja de mí y se va a dormir – opino algo triste Lambo – y no es justo yo también quiero aprender algo…
- Si quieres Lambo, podemos decirle a mi tutor que igual te entrene – sugirió el castaño.
- Si, eso me gustaría – contesto feliz el pequeño pelinegro abrazando a Tsuna.
- Ejem… - llamo la atención Mukuro, por lo que todos al notar que de nuevo lo olvidaban, rieron nervioso y le miraron a ver para prestarle atención – bueno ahora que empiece nuestro juego –dijo haciendo que su tridente golpeara el piso y en un instante la habitación fue desapareciendo dando lugar a un jardín con varios árboles, algunos juegos, columpios, un pequeño lago y varias flores.
- Increible – comentaron todos mirando a su alrededor.
- Bienvenidos a nuestro mundo de ilusiones – comento Mukuro abrazando a su hermanita – aquí podremos jugar sin romper nada – dijo ahora materializando un balón enfrente de Takeshi.
- Genial – comento el pelinegro mientras lo tomaba y notaba que se sentía muy real para ser una ilusión – entonces formemos dos grupos para jugar un partid de quemados– comento decidido.
Todos los pequeños aceptaron y se organizaron en dos equipos:
Equipo 1: Takeshi, Emma, Mukuro y Lambo.
Equipo 2: Hayato, Tsuna, Nagi y Ryohei.
Una vez decididos los equipos, con sus ilusiones crearon una chanca para jugar y en ello hicieron una apuesta: el último en quedar de pie escogía el próximo juego. Y con ello empezó inicio el partido, al principio todo estaba divertido y tranquilo, pero conforme pasaban los minutos el balón fue modificándose, haciéndose más pesado o más ligero para evitar que todos se acostumbraran a este. Después de 5 minutos el juego estaba empatado, quedando únicamente de pie: Mukuro y Tsuna, los cuales se les notaba ya algo cansados por el juego.
- Nada mal, pequeño Vongola – le dijo Mukuro.
- Gracias – le contesto el castaño.
- Vamos Juiidame gánele al cabeza de piña – le animo Hayato.
- Vamos Mukuro si se puede – le animo Takeshi.
Y con ello ahora Mukuro tomo fuerza y le lanzo el balón a Tsuna, el cual a duras penas consiguió tomarlo y cuando estaba por lanzárselo al peli morado de regreso se resbalo haciendo que el lanzamiento fuera devil y aprovechado por el mayor el cual tomo rápido la pelota y se la lanzo de regreso al castaño golpeándolo y con ello ganando el partido.
- Juiidame, esta bien – se acerco rápido Hayato a ver si no se lastimo su amigo.
- Estoy bien y perdón por perder – comento triste
- Tranquilo Boss, ustede dio lo mejor de si – le animo Nagi.
- Gracias – les dijo regalándole una sonrisa.
- Yahai, ganamos – celebro Lambo.
- Bueno ahora que gane, yo escojo el siguiente juego - comento Mukuro mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.
- ¿Y cuál será? – pregunto Emma.
- Me ayudaran a practicar un truco nuevo que recién me aprendí – empezó a decir el peli morado.
- Nii-sama pero eso aún no lo hemos practicado correctamente y padre dijo que es peligroso – le advirtió Nagi.
Ante esa advertencia todos miraron de forma preocupada a Mukuro, ya que por la forma nerviosa en la que estaba la chica eso significaba que no era algo bueno lo que planeaba hacer su amigo.
- Tranquila Nagi, no pasara nada – le comento – bueno ahora que inicie el nuevo juego – dijo para de nuevo tomar su tridente y golpear el suelo con el…
Ahora el panorama tranquilo cambio y parecía un lugar sin forma, dando una apariencia bizarra de una mezcla de colores rojizos, tonos marrones y negros. Los pequeños empezaron a mirar a su alrededor de forma preocupada.
- Kufufu tranquilos no hay de que temer – les indico el peli morado.
Pero en ese momento enfrente de ellos empezó a aparecer una silueta negra, la cual tenía una capa y solo se le veía su sonrisa la cual daba escalofríos.
- ¿Qué es eso? – pregunto asustado Lambo, escondiéndose detrás de Ryohei.
- Pero que… - empezó a decir Mukuro.
- Nii-sama… - le llamo asustada Nagi.
- Yo no hice eso – argumento algo sorprendido el peli morado.
- Entonces quien lo hizo – pregunto asustado Emma.
En eso una risa escalofriante se escuchó en toda la habitación haciendo que todos los menores se asustaran notando que la risa provenía de esa silueta.
- Hora de jugar… -hablo la silueta en un susurro mientras reía más fuerte, haciendo que todos los menores gritaran del susto… para luego caer inconscientes debido a la impresión…
Lo que Mukuro ignoraba es que esa clase de ilusión que vio hacer a Deamon era una de las tantas ilusiones de tortura que este hacia a veces para vengarse o persuadir de forma no muy sana a los demás, usado especialmente en sus juntas de trabajo, a la cual el pequeño peli morado le había acompañado y decidió imitar la técnica sin practicar o pedir consejo del mayor, por lo cual la ilusión se le salió de control y con ello le revelo sus peores pesadillas a cada menor haciendo que se desmayaran del susto…
Y mientras todos estaban inconscientes un joven ligeramente alto de cabellera castaña aparecía y miraba a todos los menores de forma divertida.
- Pobrecitos – comento conteniendo la risa, entonces miro a ver la silueta negra con la sonrisa y solo atino a suspirar pensando que realmente el amigo de su hermano estaba mal de la cabeza al enseñarle algo así a Mukuro, por lo que simplemente ignoro la silueta y salió de la habitación.
