15 de Marzo del 2008
By
Varelia Ashtray Girl
Nota de la Autora:
Hola!...aquí les presento el capítulo 21.
Advertencia: Este capítulo contiene una escena con rate M, es decir, contiene una escena de sexo explícito. Está señalado donde comienza y termina para quien no desee leerla, no es imperioso leearla para saber en que continúa la historia pero considero que es muy interesante.
Bueno les dejo el cap.
21.- Sábanas de Seda
Harry y Ron habían acordado que el pelirrojo arreglaría sus problemas con Hermione esa noche, para lo que Harry convencería a Hermione de que debía hablar con Ron porque él estaba arrepentido.
Los dos Gryffindors subían hasta la torre tras Hermione y Ginny. Entraron y antes de que las chicas subieran al dormitorio Harry llamó a su mejor amiga. Ron se quedó cerca de la entrada esperando que Harry lograra su objetivo.
- ¿Hermione puedes venir un minuto?-dijo Harry y no pudo dejar de perderse en esos ojos color chocolate que lo miraban con tanta curiosidad, definitivamente le encantaba que lo mirar a los ojos.
- Dime.-dijo la chica mirándolo fijamente.
- Hablé con Ron y bueno hicimos las paces…y quería pedirte si puedes conversar con él, me encantaría que volviéramos a ser los amigos que éramos.-dijo Harry un poco nervioso, ella estudió unos segundos su mirada para luego hablar.
- Está bien, pero conste que esto lo hago porque tú me lo pediste, no voy a olvidar tan rápidamente todo lo que ocurrió.-dijo Hermione haciéndose a un lado para acercarse a los sillones de cuero.
Ron comprendió que había resultado el plan y se acercó a Hermione. Harry subió a los dormitorios masculinos con una extraña sensación que no le agradaba, algo estaba mal. No lograba sentirse bien porque sus mejores amigos volvieran a estar juntos, era un motivo de alegría pero a él lo llenaba de tristeza y se sentía débil, no podía dejar de preguntarse por qué se sentía así.
- Hermione…yo…-dijo Ron nervioso en cuanto se sentó junto a la castaña.
- Te escucho Ron.-dijo Hermione tratando de animarlo para que hablara de una vez.
- Yo lo siento tanto, no quise decir todas esas cosas, sé que fui un imbécil por eso quería pedirte perdón.-dijo el pelirrojo mirándola con tristeza.
- Algo me decía que no podías pensar todo eso realmente ¿Fue porque estabas enfadado verdad?-dijo Hermione también sintiéndose culpable porque sabía que ella había actuado de la misma manera.
- Así es ¿me perdonas?-volvió a cuestionar Ron.
- Sí, Ron, te perdono pero también quiero pedirte disculpas tampoco fui sensata al decirte todo eso.-respondió la castaña sintiéndose mejor.
- Absolutamente aceptadas, de hecho creo que el que actuó peor fui yo, no deberías pedir disculpas.- dijo Ron acercándose a Hermione y haciéndole cariño en la mejilla.
- Ron…yo…-intentó decir.
- Shh…-dijo Ron callándola con un dulce beso, no duró demasiado pero sí lo suficiente para que Hermione olvidara las extrañas sensaciones que le producía Harry, e intentara volver a darse una oportunidad con Ron. Entonces cuando se separaron el pelirrojo habló.
- Hermione vuelve conmigo, por favor, tú eres mucho más que un capricho para mí, me siento feliz a tu lado.-dijo mirándola fijamente a los ojos a centímetros de su rostro.
- Está bien, Ron, pero te advierto que será la última oportunidad, no voy a tolerar tus arranques de locura nuevamente, te tendré a prueba.-dijo Hermione en tono serio.
- Prometo que me portaré bien.-dijo Ron con voz de niño.
- De acuerdo.-respondió la castaña y Ron volvió a besarla.
…Escena Rate: M…
La sala de menesteres tenía una cama de rojas sábanas de seda en un costado y al otro había un sillón de cuero negro suficientemente amplio para que dos personas se recostaran frente a una chimenea de fuego ardiente.
Amelia caminó hasta el centro de la sala y desabrochó su túnica dejándola caer al piso de piedra. Draco hizo lo mismo y se acercó a la morena.
Los ojos verdes azulados de la chica se nublaron de deseo cuando Draco la rodeó con sus brazos y acercó su rostro para besarla apasionadamente.
Amelia tomó la corbata de Malfoy y comenzó a desatarla hasta que la aflojó totalmente para tirarla al suelo, mientras seguían besándose con desesperación.
Draco buscó el botón de los pantalones que usaba Amelia, lo desabrochó mientras la chica desabotonaba rápidamente su camisa. En menos de un minuto la morena estaba sin pantalones, zapatos y calcetines. Mientras el Slytherin estaba sin camisa y con los pies desnudos. Draco quiso tomar las caderas de Amelia cubiertas por una pantaleta de encaje color azul, pero la chica no se lo permitió. Entonces tomó el borde del pantalón de Draco y lo atrajo hasta la cama caminando de espaldas.
Al borde del confortable lugar de rojas sábanas, Draco desabrochó con destreza los botones de la blusa azul marino de Amelia dejando al descubierto su brasier de encaje a tono con la blusa, mientras seguía besándola. Pronto dejó la boca de la chica para bajar a su cuello mientras buscaba el seguro del brasier que rápidamente estuvo suelto, se separó un poco de ella para observarla mientras ella misma retiraba la prenda por entre sus brazos dejando al descubierto ambos senos blancos con cimas rosadas ya endurecidas por la excitación.
Draco no esperó más y se apoderó de los senos de Amelia, mientras volvía a besarla con pasión. La chica no perdió el tiempo y buscó el botón del pantalón gris que llevaba el rubio, sin problemas los desabrochó y bajó el cierre para dejar caer la prenda, Draco estaba tan excitado como ella. Su erección lo hacía evidente al verse aprisionada contra la tela de su ropa interior.
Malfoy cooperó quitando los pantalones de sus tobillos, esta vez si pudo tomar las caderas de la chica y la subió a la cama.
Amelia se estiró sobre las sábanas esperando que el Slytherin se acercara para cubrirla con su cuerpo. Draco obedeció ante la mirada de la morena, se puso sobre ella sin apoyar todo su peso en la chica. Besaba su cuello para bajar por entre sus senos que masajeaba con las manos. Hasta que llegó a las pantaletas de encaje, tomó el borde con los dientes en señal de atrevimiento mientras tenía sus manos en la cintura de la ojiverde y Amelia emitió un gemido para luego hablar con la voz llena de lujuria:
- Quítamela ya.-le dijo la chica mirándolo a los ojos. Pero Draco no obedeció de inmediato. Volvió a la altura del fino rostro de la chica y la besó buscando instintivamente su lengua.
Metió las manos dentro de la pantaleta de Amelia acariciando su definido y proporcionado trasero.
Amelia intentaba en vano sacarle los bóxer negros que Draco llevaba, el rubio le tomaba las manos cada vez que ella lo intentaba.
- ¿A qué juegas?-le dijo Amelia separándose un poco para mirarlo con frustración y enojo.
- Me encanta cuando te enojas, ahora sí soy tuyo.-le dijo el rubio cuando ella por fin hizo evidente su enfado, que era al perecer lo que el rubio buscaba.
La volvió a besar y esta vez dejó que la chica descubriera su dureza, se liberó totalmente de su ropa interior y volvió a besarla.
Amelia tomó su erección sin miedo y comenzó a masturbarlo.
Malfoy no podía evitar ahogar gemidos de placer en la boca de la morena a cada movimiento de la chica en esa zona de su cuerpo, con mayor razón a medida que la acción se hacía más frenética.
Draco se separó de la chica y ella emitió un gruñido cuando el rubio no la dejó continuar.
- Lo siento pero si seguías iba a terminar antes de que hacerte mía.-le dijo el rubio para comenzar a bajar las pantaletas de la chica. Al terminar las lanzó lejos.
Amelia abrió un poco las piernas para él, Draco no perdió el tiempo pero en vez de penetrarla llevó sus dedos a la entrada de la chica.
La morena gimió al sentirlo jugar allí, pronto el rubio metió un dedo en la húmeda cavidad de Amelia y ella se retorció de placer.
- Hazme tuya.-le rogó la chica.
- Háblame sucio y lo hago.- dijo Draco con una sonrisa de malicia y lujuria en el rostro.
- Métemelo ya, Malfoy.-dijo la chica exasperándose.
- Con gusto, bonita.-respondió le Slytherin para luego penetrarla completamente.
- Calla y comienza a moverte.-dijo Amelia ansiosa al sentirlo dentro de ella.
Esta vez Draco le hizo caso de inmediato, salía y entraba rápidamente de ella mientras succionaba sus pezones, ella clavaba sus delicados dedos y uñas en la espalda del Slytherin con cada embestida y ratos jugaba con sus rubios cabellos. Pronto Amelia sucumbió ante el orgasmo y el rubio al sentirlo también terminó.
…Fin de escena rate M…
Se recostaron en la amplia cama, tapándose con las sabanas de seda.
- No te duermas, tenemos que volver o la sangre sucia va sospecha más de lo que ya lo debe estar haciendo.-dijo Draco un par de minutos después.
- No le digas sangre sucia, voy a vestirme ¿Dónde dejaste mi pantaleta?-preguntó Amelia buscando en la cama.
- Está bien, creo que la lancé al sillón.-dijo Draco también comenzando a vestirse.
Al poco rato ya estaban vestidos e iban a salir de la sala.
- ¿Volveremos hacer esto?-preguntó Malfoy con una mirada de picardía.
- Por supuesto, no sé cuando pero lo haremos de nuevo porque definitivamente no me hace bien abstenerme tanto tiempo.-dijo Amelia rodeando el cuello del rubio con sus brazos.
- Yo tampoco sobrevivo tanto.-dijo besándola suavemente.
- Voy a dejar los avisos que le dijimos a Granger y voy a la torre es mejor que te vayas sola así sospecha menos.-dijo Draco cuando finalmente salieron de la sala.
- ¿A qué hora serán los entrenamientos?-preguntó Amelia recordando que estaba en el equipo.
- A las cinco de la tarde hasta las seis, martes y jueves, luego el sábado de las cuatro a las seis de la tarde.- explicó Malfoy revisando el pergamino que podría en el panel de avisos de Slytherin.
- Bien, te veo mañana en el desayuno.-dijo la chica alejándose en dirección a la torre de la brigada.
- Por supuesto, mi querida amiga.-respondió el rubio en dirección a las mazmorras.
Cuando Amelia perdió de vista a Draco tomó su forma de reptil y llegó sin problemas a la torre.
Dijo la contraseña para entrar y abrió la puerta con cuidado. Para su sorpresa en la sala común había una pareja que no se dio por enterada de la llegada de la Slytherin.
Amelia se acercó tratando de contener la risa y el asombro.
- Ejem…ejem.-tosió sonoramente para que la tomaran en cuenta.
Entonces Hermione se levantó de salto de encima de Ron y él aturdido por la repentina interrupción se incorporó lentamente.
- Veo que hicieron las paces.-dijo divertida la morena.
- Em… bueno…sí.-respondió Hermione tan roja como el cabello de su novio.
- Creo que deberíamos ir a dormir.-propuso Ron avergonzado.
- Sí, buena idea Weasley.-dijo Amelia en dirección al dormitorio femenino.
Hermione se puso de pie junto al pelirrojo, él la besó tímidamente ante la discreta mirada de Amelia y los dos se fueron a sus habitaciones.
Los días siguientes fueron bastante normales, fuera del pesar que le producía a Harry ver a sus mejores amigos nuevamente juntos y de los encuentros nocturnos entre una pareja de Slytherin, habían sido bastante normales.
Ginny había dejado de lado sus diferencias con Harry y ahora conversaban como si siempre hubiesen sido amigos, obviamente bajo la celosa mirada de Amelia que se contenía cada vez que veía al ojiverde reír por alguna ocurrencia de la pelirroja.
Amelia se consolaba al recordar las "agradables" noches con su rubio amigo, pero seguía creyendo que el sexo era una cosa y el amor otra. Con Draco ya había cruzado la línea de la amistad sin que hubiese amor y eso no tenía marcha atrás, jamás serían algo más que simples amigos y amantes.
Draco pensaba de igual manera, sabía que su relación con Amelia era de compañerismo acompañado de un secreto juego por satisfacer sus libidos. El amor era algo irrealizable para él, había cometido el error de enamorarse de la persona menos indicada, al igual que su amiga.
Ninguno de los Gryffindors sabía cómo destruir el próximo Horrocrux ya que no sabían que era exactamente y tenían además el problema de los mortífagos que los custodiaban.
Luego de una escueta conversación al respecto entre el trío Gryffindor y la pareja de Slytherin, decidieron que no intentarían nada hasta que Amelia obtuviera información directa en cuanto se pusiera en contacto con Voldemort, luego del ataque que supuestamente harían a Hogwarts.
Ya había pasado más de una semana y acababa de llegar el cumpleaños de Hermione Granger.
Ginny se habían encargado de preparar una pequeña fiesta privada en torre de la brigada.
Todos habían acordado que esa noche luego de la cena la torre sería cerrada completamente luego de que Hermione entrara. Para sorpresa de todos Amelia y Draco decidieron ayudar a preparar la sala común para la ocasión. Según lo que Amelia le comentó a Harry mientras despejaban la sala, Draco había aceptado ayudar luego de que ella prometiera hacerle un favor. Nadie supo cual era ese favor pero por las miradas que le otorgaba Draco a su amiga, no era nada relacionado con tareas escolares.
Tanto Ginny como Ron, Amelia y Draco estaban de acuerdo con que conseguirían aunque fuera un poco de alcohol, casi todos eran mayores de edad y una fiesta sin alcohol no es una fiesta, dijeron los Slytherin.
Al parecer Amelia había olvidado mencionar que cuando estuvo en Rumania, no había ido únicamente a estudiar pociones, quizás olvidó mencionar algunos bares y otros locales nocturnos que más de alguna vez visitó con y sin la compañía de su tutor de aquel lugar, Thomas, donde bebió otro tipo de pociones.(N/A: No es alcohólica)
Harry había pedido a Dobby que fuera a Hogsmeade a comprar un antiguo libro que según Flourish y Blotts sólo tenían en el mágico pueblo. Era una de las primeras y únicas versiones de "Los más Oscuros Secretos de la Magia Blanca", esencialmente un libro de defensa que databa de hace siglos. Una verdadera joya literaria que seguramente Hermione apreciaría mucho.
Ron ya había comprado el regalo de Hermione en el Callejón Diagon, un diario mágico que sólo puede ser leído por su dueño, además que incluía un hechizo con el que el diario podía darte consejos respecto a lo que escribías, algo así como una conciencia escrita.
Ron se había encargado de distraer a Hermione luego de la cena mientras el resto de la brigada terminaba de decorar y preparar todo para la fiesta que tenían en honor a la castaña, aunque algunos lo consideraran un pretexto para hacer una fiesta.
Todo esperaban ansiosos la llegada de Hermione, que sería en cualquier segundo, entonces Draco un poco impaciente y aburrido se acercó a Amelia.
- ¿Cuándo pagarás por mi asistencia a esta fiestecita en honor a la sangre sucia?- preguntó el Slytherin en un susurro al oído de la morena.
- No la llames así, por favor y lo haré el sábado luego de las prácticas, en los camarines si es posible.-dijo con tranquilidad la ojiverde.
- Perfecto, sabes cada vez me gusta más el cumpleaños de Granger.- dijo Draco con una sonrisa al pensar en el "favor" que le haría Amelia luego de las prácticas del equipo de quidditch.
En ese momento Amelia se mareo un poco pero como Draco estaba a su lado la sostuvo.
- ¿Estás bien?-preguntó preocupado el rubio.
- Sí…sí, no fue nada.-dijo la morena incorporándose.
- ¿Segura?-cuestionó Malfoy.
- Sí, no te preocupes.-respondió Amelia, esta vez segura.
Draco no pudo seguir preguntando porque en ese momento se abrió la puerta de la torre. Ron venía hablando animadamente con Hermione para que ella no sospechara nada, entonces cuando la castaña entró se quedó mirando tremendamente sorprendida a sus amigos y compañeros. Pero lo que más le llamó la atención fue ver a Malfoy esperando junto Amelia.
Sonrió ampliamente al ver la decoración de la sala, había un hechizo en el techo que entregaba luces de colores a toda la sala, pero en un par de segundos la luz se concentró en ella como si fuera la presentadora de un evento. Había una mesa en un costado que estaba repleta de comida y bebidas de todo tipo. Obra de los elfos y sus compañeros.
Los sillones estaban en otro costado de la sala para dejar espacio libre para toda una pista de baile, idea de Ginny.
En el momento en que ella había entrado en la sala había comenzado a sonar una ligera música de fiesta que salía desde cuatro rincones de la sala como si las paredes fueran parlantes. Lo único que pudo decir Hermione fue simple y sincero:
- Gracias chicos.-sin dejar de mirar toda la sala.
Todos la saludaron, incluso Draco pero claramente no estuvo muy a gusto al hacerlo, la invitaron a beber y comer de lo que había en la mesa.
Pronto Ginny propuso que abrieran los regalos de Hermione y se sentaron en los sillones de cuero mientras el pequeño montículo de regalos flotaba al centro.
Ron fue el primero en entregar su regalo, se puso de pie y tomó el presente del montículo flotante. Se acercó Hermione y le entregó el obsequio besándola suavemente en los labios, provocando el sonrojo de la castaña.
- Gracias Ron, es hermoso.-dijo la chica al abrir el diario y escuchar sus particularidades.
Luna le regaló un collar con una figura mágica de un Snorkack de cuernos arrugados, era supuestamente un amuleto, algo que Hermione sólo halagó por educación. Por su parte Neville le regaló una hermosa flor mágica parecida a un tulipán que cambiaba de color según el ánimo del dueño. Draco le dio cinco galeones ya que se había enterado de su cumpleaños a última hora y no tuvo tiempo de comprar algo, además de que era Hermione Granger la chica del cumpleaños, no era de su total agrado el asunto del regalo. Ginny se atrevió a regalarle un set de maquillaje y le prometió que le enseñaría a usarlo correctamente.
Harry, muy nervioso, tomó el regalo desde el montículo flotante y se acercó a Hermione, le dio un beso en la mejilla que la chica respondió de inmediato junto con un abrazo. Luego le entregó el regalo que parecía pesado, pensó Hermione, al tocarlo bien se percató que era un libro. Finalmente lo abrió.
- Harry ¿Dónde lo conseguiste? Este libro no se edita hace siglos, debe haberte costado una fortuna.-dijo Hermione emocionada tocando la tapa de cuero antiguo.
- Espero que lo disfrutes y no importa cuanto me haya costado, sé que fue una inversión también.-respondió el moreno con una intensa mirada que provocó el sonrojo de Hermione.- Es de la segunda edición, debe tener alrededor de novecientos años, dudaron mucho en vendérmelo por eso.-terminó Harry tratando de ocultar el nerviosismo que le provocaba la tierna mirada de su mejor amiga que transmitía el claro mensaje de que el regalo le había encantado.
- Gracias.-le dijo la chica besándolo nuevamente en la mejilla. Ahora el sonrojado era Harry
Finalmente Amelia se puso de pie en busca del último regalo flotante.
- Espero te sea útil, Hermione.-le dijo la morena al entregarle el presente. La castaña lo abrió, era una caja de cristal completamente transparente que contenía una esfera del mismo material, ésta flotaba al interior. Hermione la miró con curiosidad.
Nota de la Autora:
Espero no me asesinen algunos de ustedes por haber reconciliado a Hermione con Ron, pero con el tiempo entenderán mis intenciones.
Espero les haya gustado la escena de Amelia con Draco, personalmente creo que es uno de los mejores capítulos por esa escena.
Quiero aclarar algo que al parecer no se entendió bien, Draco y Amelia NO son primos. Por apellidos podría considerarse pero no tienen ni el lazo afectivo ni sanguíneo como para considerar su extraña relación como algo impropio.
¿Para qué será la esfera que le regaló Amelia a Hermione?
Eso me lo responden en un REVIEW, junto con sus comentarios sobre el resto del capítulo en especial la escena con rate M.
Se cuidan,
Hasta el próximo sábado,
Bye
Varelia Ashtray Girl
