El resto ya se lo saben…

Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi


Capítulo 20

-Mentir no es bueno-

Mientras Ranma vuelve al departamento decido llevar nuestros vasos a la cocina, que ya esta impecable a comparación de como la hemos dejado en la mañana. Seguro el servicio de limpieza ha venido mientras no estábamos en casa. La semana pasada estuvimos aquí cuando el servicio vino y son muy amables.

Camino por la cocina y miro la ciudad por la ventana abrazando mi cintura, pienso en lo agradable que es la mamá de Ranma y Ranko. Quisiera saber qué pensará de que su hijo me ha pedido casarme con él.

¿Estará de acuerdo? Bueno ha dicho que quería que su hijo tuviera una cita conmigo, también ha dicho que creía que yo era preciosa.

Me ruborizo con este pensamiento, aunque me entusiasma la idea de que la señora Saotome piense eso de mí.

Quisiera saber que pensará mi padre de que Ranma me ha pedido casarme con él.

Decido ir a la habitación, tengo que poner a cargar mi teléfono ya que casi no queda batería en el. Subo y todo el pasillo huele a limpio.

Entro al cuarto y tanto mi vestido como el traje de Ranma no están ya, seguro en la semana aparecerán colgados en el vestidor.

Conecto el teléfono en su lugar, pasan de las 7 de la noche. Aún es algo temprano para ponerme la pijama.

Escucho la puerta cerrarse -¿Amor?- es la voz de Ranma.

Me asomo a la puerta de la habitación para que pueda escuchar mejor mi voz –estoy arriba mi vida.

Luego los pasos de él suenan, pareciera que viene corriendo hasta donde estoy y yo le espero en el pasillo.

-¿Te ha ido bien con tu mamá?- pregunto en voz alta.

-Sí, aunque insiste en que te debo invitar a salir ya que has confesado que no lo he hecho- se detiene en el descanso de la escalera.

-¿De verdad?- pregunto con un falso, falsísimo aire inocente.

-¡Oh señorita Tendo!- camina con paso firme el resto del pasillo.

-¿Te he metido en problemas?

Ya esta frente a mí, me mira desde arriba con una deliciosa malicia en su sonrisa de lado –a mí no, pero tú te has metido en uno muy grande.

-¿Yo?- juego con mi cabello, mirándole con incredulidad alzando ligeramente el rostro.

Acto seguido me toma por la cintura y me carga por encima de su hombro. Yo grito por la sorpresa pero admito me gusta el rumbo que toma esto. Sé que he dicho que estoy cansada, pero también he dicho que quiero hacer el amor con él todas las noches.

-Creo, señorita Tendo- empieza a hablar mientras me lleva hasta la cama y me deja caer de golpe sobre esta yo vuelvo a gritar, cuando caigo, a pesar del ataque de risa que tengo –que quería descansar, pero se ha portado tan mal que no puedo permitirlo.

-¿Me porté mal? ¿Por una mentira inocente?- pregunto con voz asombrada.

-Ja ¿inocente?

Esta frente a mí arrodillado sobre la cama, tomando mi barbilla para alzar mi rostro con cuidado.

-¿Qué voy a hacer contigo?

Yo bajo la vista, inclinando ligeramente mi cabeza entre su mano –lo que quieras- respondo mirándole nuevamente a través de las pestañas.

Puedo ver las aletas de la nariz de Ranma agitarse cuando respira profundamente y entonces baja su rostro para besar mis labios dulce, dulcemente.

No era la reacción que esperaba, pero me gusta más.

Sus besos son pausados y amorosos, va arrinconando mi cuerpo con el suyo y entonces termina de acomodarme sobre la cama conmigo bajo él. Haciendo que quede mi cabeza en las almohadas. Luego se aleja de mi boca para buscar mi mandíbula y entonces mi cuello, lo lame y yo aferro mis manos a su espalda. Siento la playera de algodón bajo mis dedos y busco desesperada la orilla de la prenda para subirla y sentir su piel.

Ranma se detiene un segundo y se quita la ropa, dejándome ver su perfecto torso desnudo.

-Eres tan hermoso- le digo pasando un dedo por el contorno de sus pectorales y él sonríe engreído.

-Soy todo tuyo amor, ya lo sabes.

Vuelve a bajar sobre mí, ayudándome a deshacerme de mi blusa y dejándome solo con el sujetador. Creía que tal vez quisiera quitarlo de una buena vez pero conforme sigue besando mi piel me doy cuenta que a Ranma le gusta jugar con la expectativa, lentamente pasa sus labios por mi hombro moviendo el tirante del sujetador a un ritmo mortalmente lento. Mi piel se eriza.

-Ranma- le llamo, por que la urgencia de fundirme con él brinca en mi vientre como una advertencia que debe ser atendida de inmediato.

-¡Shht! Creo que estoy dándole una lección señorita Tendo ¿de que otra forma aprenderá que las mentiras no son buenas?

-Jajaja ¿vas a negarme que la adrenalina de casi ser descubierto no fue emocionante?

-Calla, estás siendo castigada- responde con un rastro de risa en la voz.

Extiendo mis brazos a cada lado de mi cuerpo, así como las piernas a lo largo de la cama.

-Soy toda suya señor Saotome- respondo con dramatismo.

-Bien- sonríe con sus labios aún sobre mi piel -eso me excita.

Acto seguido desabotona mis pantalones y me los quita rápidamente. Luego hace él lo mismo con los suyos. Nos quedamos ambos en ropa interior.

Entonces comienza a besarme por completo, inicia en mi tobillo derecho y luego pasa a mi pantorrilla, acariciando mi pierna con ambas manos en el trayecto. Me gusta la sensación, así que alzo mis brazos por encima de mi cabeza haciendo que mi cuerpo se estire. Luego llega a mis muslos y con un movimiento abrupto alza mi cadera para quitarme las bragas.

La risa nerviosa por lo que hace se me va cuando coloca mis piernas sobre sus hombros, trago saliva con dificultad cuando Ranma me mira con ojos lascivos antes de mirar mi intimidad, repasando por los labios su lengua.

-No sabes las ganas que tengo de comerte Akane.

Sus palabras me encienden, seguro debo estar ya húmeda con lo que me ha dicho, puedo sentirlo.

Baja su rostro y comienza a lamer mis muslos, haciendo un camino hasta mis partes. Yo no puedo evitar retorcerme así que sujeta con fuerza mis nalgas para inmobilizarme.

-¿Estas aprendiendo tu lección?- pregunta mirándome ahora con medio rostro oculto tras mi vulva, desde abajo, con mi desnudez a su merced.

-Sí, sí- le digo y no puedo evitar arquear la espalda cuando pasa su lengua por mi centro.

Ranma se entretiene ahí y mis manos bajan para encontrar su cabello, así que él aleja una mano de mi cuerpo y se quita la liga que sostiene el final del trenzado que lleva. Lo cual me permite acariciar su cabeza con mayor facilidad.

Los gemidos salen de mis labios, puedo sentir que Ranma acelera con lo que hace y que hace además muy bien. Y entonces se detiene de golpe.

-No amor, esta vez no quiero que te corras.

-¿Qué?- pregunto agitada pero ya esta sobre mí nuevamente, se ha quitado los boxers y frota su miembro contra mi entrada –siente como me tienes Akane, tus deliciosos gemidos me ponen. Saber que soy capaz de darte placer me calienta.

Aferro mis manos a la colcha –hazme el amor Ranma.

-Todas las noches, todos las mañanas, toda la vida- responde besando el espacio entre mis clavículas, bajando con sus manos completamente los tirantes de mi sujetador y acariciando mis senos desnudos con sus dedos.

Luego pasa una mano por detrás de mi espalda para desabrocharlo y así liberarme de la última prenda.

-Tus senos son tan deliciosos- me dice buscando un pezón duro entre sus dientes para morderlo.

Grito de placer, alzando mis piernas un poco y mi cadera se mueve hacia delante provocando que el inicio del miembro de Ranma entre.

-Eso me ha gustado- me dice en el oído –veamos que sucede si hago esto.

Muerde mi lóbulo y yo vuelvo a moverme en automático, mis piernas rodean su cadera por lo que el contacto de nuestras partes gana terreno pero aún no está completamente dentro de mí.

-Por favor Ranma, por favor- le susurro al oído cuando se acerca a mi piel para besar mi cuello.

-¿Aprendiste que mentir no es bueno?

-Sí.

-Dilo- su voz suena ronca.

-Mentir ¡Ah!- un gemido se escapa de mis labios cuando se mueve para entrar más –mentir no es bueno.

Sale de mí por completo y yo paso mis manos por entre sus brazos para aferrarme a sus omóplatos –sé que también deseas esto Ranma- le susurro.

-Créeme amor que esto también es tortura para mí, se llama gratificación tardía y te va a gustar mucho Akane.

Muerde la piel que tiene bajo sus dientes, mi espalda se arquea y es entonces cuando me penetra de golpe. Suelto el aire contenido por la expectativa y me aferro aún más a él. La sorpresa del embiste ha sido deliciosa, así que se siente demasiado rico el vaivén lento que inicia.

Ranma gime y yo le imito, escondo mi rostro en su hombro cuando los movimientos adquieren mayor fuerza. Luego se detiene nuevamente y sale por completo de mí, causándome un vacío que me estimula de una extraña forma al saber que no hemos terminado.

-¡Ah!- exhalo aire, Ranma me tiene aprisionada contra la cama y su cabello suelto cae sobre mi rostro cuando alza su cara para verme a los ojos.

Vuelve a penetrarme con fuerza y yo gimo audiblemente.

-¿Estas bien?- pregunta sin detenerse.

-Aja- acaricio con una mano su mejilla y él cierra los ojos brevemente por mi contacto, luego paso el cabello suelto tras su oreja -¿tú?

-Mejor que nunca- sonríe y me besa en los labios.

Ambos gemimos cuando mi cuerpo reacciona y me contraigo ligeramente alrededor del miembro de Ranma.

-Sigues estando tan prieta, me gusta- me dice cuando separa sus labios de los míos -¿te gustaría estar arriba?

-Sí- respondo entre quejidos –sí.

-¿Lista?

Abro los ojos tanto como puedo con su pregunta -¿ahora?

-Aja- sonríe Ranma y antes de que pueda responder nos gira a ambos, ahora esta a mi merced.

Sigue dentro de mí y yo trato de enderezar mi espalda para cabalgarle, jamás lo he hecho realmente así que soy algo torpe al inicio. Pero él me sonríe con cariño antes de hablar.

-¿Jamás has estado encima?

-Sí- miento –anoche.

-Bueno, estábamos a la misma altura. Es un poco diferente porque aquí tú tienes todo el control sobre mí, sobre ti, sobre lo que quieras sentir.

Ranma me analiza esperando seguramente que haga algo -vamos, te ayudaré- sonríe mientras coloca sus manos rodeando mi cadera–ok, apoya tus manos sobre mis manos- me indica y yo hago lo que me pide –ahora voy a mover tu cadera adelante y atrás, como anoche.

Mueve mi cuerpo en un vaivén lento, atrás, adelante, atrás y de inmediato me queda claro porque es diferente. En esta posición el miembro de Ranma invade mi interior con mayor profundidad, y cada vez que me muevo es como si tocara los nervios de mi centro. Como si intentara encender un cerillo y cada roce fuera un ensayo y error de las flamas que están por prender.

-¿Lo sientes?- pregunta Ranma –el control del placer de ambos es todo tuyo amor.

Yo asiento alzando entonces la cabeza, con los ojos cerrados y los labios entre abiertos por las placenteras sensaciones que mi cuerpo me esta regalando con cada movimiento.

-Aja- me quejo.

Comienzo a sentir calor, así que separo mis manos de las de Ranma y recojo mi cabello con los dedos.

-Ahora más rápido mi preciosa jinete.

Me muerdo los labios, ladeando el rostro un poco. Las manos de Ranma siguen clavadas en mi piel, ya no guiándome, simplemente están ahí tocándome.

Acelero el ritmo y ¡oh cielos! Es como tocar las llamas –no voy a poder contenerme más- le digo sin dejar de moverme.

-Bien, no lo hagas. Tampoco creo ser capaz de aguantar más, eres deliciosa tortura para mí Akane. Eres una diosa, tengo la mejor visión del paraíso ahora mismo.

-¡Hmm! ¡Aja! ¡Ranma!- grito con cada movimiento, mis quejidos aumentan de volumen al igual que los movimientos de mi cadera.

Siento mi espalda y los dedos de mis pies tensarse cuando me llega el éxtasis del placer. Me arqueo para recibirlo.

-¡Akane!- grita mi nombre y siento su orgasmo llenarme -¡Oh Akane!- grita cuando me contraigo con fuerza a su alrededor.

Caigo rendida sobre su pecho, jadeando para recuperar el aliento, mi cabello esta desperdigado sobre mi espalda y Ranma suspira complacido.

-¿Te ha gustado?- pregunta buscándome entre el mar de cabello azulado.

-Jaja sí- sonrío satisfecha cuando le miro a los ojos.

-Estas sonrojada, tus mejillas tiene un color precioso- besa mi frente –te ayudaré a bajar.

Me toma de la cadera y me coloca junto a él.

-¿Te ha gustado?- le pregunto mientras acomodo mi cabeza bajo su barbilla.

-Por supuesto que sí y hay tantas cosas nuevas que quiero probar contigo.

-Jajaja ¡vaya!

-No tienes idea de la clase de perversiones que se me ocurren para darte más placer.

Ambos suspiramos y yo rodeo su cintura con mis brazos mientras él hace lo mismo conmigo. Este es mi nuevo lugar favorito, sobre su cuerpo.

-Por cierto- dice pasando un par de dedos por mi espalda para acariciarla.

-¿Sí?

-Le has dado una muy buena impresión a mi madre.

-¿De verdad?

-Sí, yo sé que parece muy enfocada en hacerme salir con mujeres pero es algo especial también en el tema. Y antes de irse me ha vuelto a insistir en que aprovechara la oportunidad de salir contigo.

-Estaba muy nerviosa de conocerla- le confieso.

-¿Por qué? Sabía que le ibas a agradar cuando te conociera.

-Hubiese preferido no tener que mentirle sobre nosotros.

-Amor, mi madre no es tonta. Seguro ha notado que algo pasa entre nosotros, por eso su insistencia.

Escondo el rostro en el pecho de Ranma –¡Qué pena!

-Jajaja cuando llegue el momento yo le explicaré porque tuvimos que mentirle.

-Detesto esto, tener que mentir.

-Es temporal, lo prometo.

-Lo lamento.

-No tienes nada por lo que pedir perdón.

Sonrío para tranquilizarlo.

-Hace un poco de frío, iré por nuestra ropa de dormir- besa mi cabeza antes de moverse –no quiero que vayas a enfermarte.

Ranma se levanta, amo la vista que tengo de sus glúteos cuando camina hasta el vestidor. Así que le sigo.

-No te merezco- dice en voz baja cuando me ve de pie en la entrada del vestidor –toma, será mejor que te vistas o no voy a parar de cogerte por toda la casa.

-Jajaja suena a algo que me agradaría mucho.

-Sí, a mi también- me entrega la ropa cuando se acerca más a mí, acariciando mi cadera mientras baja sus labios sobre los míos sin besarme –pero estas castigada ¿recuerdas?


El lunes cuando llego a la oficina hay un arreglo de tulipanes blancos esperando en el escritorio de Hitomi.

-Muy lindo- le digo a Hitomi señalando el arreglo y mientras abro mi oficina ella se acerca a mí con las flores.

-Son para ti Akane.

Miro el arreglo y luego a Hitomi -¿dejaron alguna nota?- le pregunto mientras entro a la oficina.

Hitomi deja las flores sobre mi escritorio, mis hermosas rosas rojas ya necesitan ser desechadas pero no tengo corazón para pedirle a Hitomi que se las lleve.

-Aquí tienes- me entrega una clásica tarjeta blanca doblada y sellada –las trajeron hace unos minutos.

-Gracias- le digo tomando de sus manos la tarjeta -¿tengo algún recado?

-No Akane, todo en orden.

-Ok.

Dejo mi bolso en su lugar mientras veo a Hitomi regresar a su escritorio, entonces me acerco con cautela a las flores. En realidad no hace falta ver la tarjeta para saber quien las manda. Solo hay una persona en este mundo que me regala tulipanes blancos, Shinnosuke.

¿Cuándo fue la última vez que me envío flores al trabajo?, trato de hacer memoria.

-Akane… ¡oh mierda!- dice mi hermana cuando entra a mi oficina, yo estoy aún de pie frente el arreglo cuando me giro a verla -creo que está desesperado.

-Estoy tratando de pensar cuando fue la última vez que me regaló flores y no puedo recordarlo.

-Vas a ir a Ryugenzawa esta semana ¿no?

Yo asiento.

-¿Ya le dijiste a Ranma que vas a ir?

-No, no sé como decirle.

-No creo que lo vaya a tomar a bien.

-Seguro va a querer ir conmigo y obvio sabemos que no puede ser.

-Sí que se esta complicando todo hermanita.

-Ni me lo digas.

-Por cierto, me han pedido una junta los directivos de DRJ Security para esta semana.

-¿Por lo del convenio para el uso de los gimnasios?

-No, esta vez la junta la pide tu novio y otros dos de los dragones rojos.

-¿Para cuándo?- me acerco a ella y la jalo para que entre a la oficina, cierro la puerta para que tengamos privacidad.

-Aún no le he respondido ¿sabes de que se trata?

-Creo que es parte del plan que tienen para hacer que pague Shinnosuke por lo que sucedió.

-¡Oh! Esto es importante Akane.

-Lo sé, el futuro de nuestra empresa puede estar también en juego.

-Entonces le diré que puedo verle hoy mismo, antes de que le avises lo de tu viaje.

-Gracias Nabiki- la abrazo y ella sorprendida me corresponde el abrazo.

-Oye, al menos tenemos la ventaja de tener una salida.

-Lo sé y de verdad lo lamento- una lágrima sale de mis ojos y yo la quito de mi mejilla cuando me separo de ella.

-¡Hey! Esto no fue culpa tuya, tú no debes porque sentirte mal. Eres de hecho la víctima que estamos tratando de salvar.

-Jajaja eres una tonta.

-Yo también te quiero hermanita.

-Será mejor que me ponga a trabajar ¿crees que deba llamar a Shinnosuke para agradecerle por las flores?

-Mmm… sí, creo que sería lo que la vieja Akane haría.

-Jajaja ¿la vieja Akane?

-¡Eh! Que ya eres otra, te veo… mmm… ¿más radiante?- pregunta lo último tocando mi cabello y guiñándome un ojo.

-¡Vete de mi oficina!- le digo empujándola fuera de esta.

-Adiós, luego te cuento a que hora es mi reunión.

-Ten buen día.

Nabiki abandona mi oficina y yo dejo la puerta abierta, luego regreso a mi escritorio decidida a leer la tarjeta.

Tomo aire antes de abrirla.

Te amo,

siempre te he amado y siempre te amaré.

Estaré ansioso por verte esta semana, lamento haberme alejado tanto de ti.

Shinnosuke

Termino de leer la tarjeta y la dejo sobre el escritorio, la verdad es que no sé que sentir. Pienso que mi hermana tiene razón, la vieja Akane hubiese meditado que las palabras de Shinnosuke son verdad. Pero la Akane que soy ahora, la que sabe todo lo que él me ha ocultado ya no lo cree.

Aún así no puedo mentir, un agradable calor llenó mis mejillas cuando ví las flores en cuanto llegué. Me recordó viejos tiempos. Pero no es comparable con la forma en como me siento cuando estoy con Ranma.

No me malinterpreten, no estoy dudando de mi amor por Saotome, simplemente estoy tratando de descubrir si ya he dejado de querer a Shinnosuke del todo.

Vamos Akane ten el puto valor de llamarle, me digo y levanto la bocina del teléfono de oficina.

Al cuarto o quinto tono Shinnosuke responde.

-¿Akane?

-¡Hey! Hola ¿te desperté?

-Sí, pero no importa. ¿Pasa algo cielo?

-Sólo llamaba para avisarte que recibí las flores.

-¡Qué bien! No sabía a que hora las recibirías, pensé que te llegarían más tarde.

-Pues llegaron antes que yo misma a la oficina.

-¡Vaya! Eso si es buen servicio.

-Sí, supongo que sí. Gracias.

Hemos balbuceado hasta ahora con una conversación superficial y cordial, creo que ambos estamos caminando en terreno frágil. Yo, porque debo mantener las apariencias hasta que Nabiki y Ranma logren salvar la mayor parte de Nerima Corp. Shinnosuke porque no quiere perderme.

-¿Cómo sigues?- le pregunto para cambiar ya el tema.

-Mucho mejor, de hecho ha venido el médico ayer por la tarde y cree que el avance es favorable. Aún así no es sabio que participe en la exhibición.

-Me alegra que estés mejor cariño, pensaba hablar con Ryoga hoy para que vaya revisando con los chicos del equipo estrategias con el número de apertura.

-Esta bien cielo. ¿Tú como has estado?

-Yo mucho mejor también, la doctora Saotome es grandiosa y ha cuidado muy bien de mí.

-Un gusto que estas mejor. ¿Qué tal la fiesta del sábado?

-Bien, bastante elegante y hemos participado en la subasta Nabiki y yo por la causa.

-¿Ganaron algo?

Pienso en el regalo misterioso que también gané.

-Yo un reloj.

-Debe ser un reloj precioso.

-Sí, único en su clase. La persona que lo donó a la subasta es coleccionista.

-Me alegra cielo, seguro el miércoles que vengas podrás enseñarme fotos del evento.

¡Mierda! No he sacado ninguna foto, pienso, tendré que pedirle a Hitomi consiga una recopilación de fotos de distintos medios.

-Seguro cariño, en fin. Debo irme, tengo un día agitado.

-Te extraño.

Me toma por sorpresa, más que lo que me dice el tono en su voz. Lo escucho triste, ya no a la defensiva y eso me hace sentir mal.

-Cariño el miércoles nos veremos y estaremos todo el día juntos. ¿Sí?

-Muy bien, te veré el miércoles.

-Te amo- me forzó a decirle esta mentira para dejarlo tranquilo.

-Y yo a ti.

Espero a que cuelgue el teléfono y me dejo caer sobre mi escritorio, con la cabeza rodeada por mis brazos.

-Toc, toc- escucho la voz de Akari, quien está de pie en la puerta de mi oficina -¡Que hermosas flores! ¿Te las ha enviado Shinnosuke?

Me reincorporo en mi asiento y trato de sonreír como si nada.

-Adelante Akari- le hago una seña para que entre –sí, me las envío hoy.

-Lindas- dice acariciando uno de los tulipanes.

-¿A que debo el honor de tu visita?- le pregunto y ella me mira con el ceño fruncido.

-¿Lo olvidaste?

-¿Olvidar qué?

-Prometiste almorzar conmigo hoy.

Miro mi agenda en la pantalla y veo claramente marcada la cita con Akari.

-¡Lo lamento mucho! Soy una tonta.

-Imagino que no reservaste ningún restaurante- mi amiga entra y toma asiento en uno de los sillones que están frente a mi escritorio.

-No, pero podemos ir al restaurante de la empresa. Hay sangre nueva en la cocina y prepara unos maravillosos emparedados.

-Esta bien.

Nos levantamos de nuestros lugares y salimos de mi oficina.

-Si alguien me busca estaré en el restaurante de la última planta- le digo a Hitomi y ella asiente.

-Muy bien Akane.

Akari ya está frente a los elevadores.

-Ya no nos despedimos el sábado- me dice mientras esperamos a que llegue el servicio.

-Lo siento mucho, estaba algo cansada y se me pasó despedirme.

-¿Cansada?- me mira con burla pero no le respondo –seguro que sí, con la forma como bailaron Ranma y tú, seguro que yo también hubiese estado cansada.

-Fue algo inesperado- le digo sin darme cuenta de que suspiro al recordar la noche del sábado.

El elevador abre las puertas y ambas entramos, somos las únicas.

-Akane ¿pasa algo entre Ranma y tú?- me pregunta seria, colocando su mano sobre mi antebrazo cuando el elevador inicia su recorrido.

No sé que responderle ya que por una parte quiero contarle todo, contarle que amo a Ranma como jamás había amado a nadie, de la forma en como no creí jamás amaría a un hombre, pasional e irracional y simplemente correcto.

Pero otra parte de mí teme que me juzgue, que piense que me he dejado impresionar por un hombre apuesto y que estoy tirando la relación de toda mi vida por la borda.

-Yo…- la miro mordiéndome los labios, debatiendo que debo hacer.

El elevador llega a su destino y las puertas se abren pero no salimos de este. Akari sigue mirándome con fuerza pero su mirada se suaviza.

-No te culparía- susurra acercándose más a mi –es un hombre encantador, educado y protector. Lo poco que he convivido con él, además de lo que me ha contado Ryoga, me hace creer que es un buen hombre.

-Lo es- respondo al instante y ella sonríe.

Akari sale del elevador y yo la sigo; bajo la mirada permitiéndome sonreír un instante porque mi amiga me ha dado de cierto modo su aprobación, me ha dado el espacio para que le cuente cuando yo me sienta preparada de contarle. Me conoce bien y yo le agradezco su incondicional apoyo.

-Buenos días señorita Tendo- me habla la anfitriona del restaurante cuando alcanzo a Akari en la entrada de este -¿mesa para dos solamente?

-Buenos días- respondo –sí por favor, cerca de la ventana.

-Enseguida.

La chica se gira para dar indicaciones a uno de los meseros y luego vuelve a vernos –por aquí.

La seguimos hasta una de las mesas que esta cerca de las puertas de la cocina, aunque tiene una vista increíble al exterior.

-Gracias- le digo a la anfitriona cuando me entrega el menú.

Se aleja y Akari revisa lo que hay para pedir –bueno ¿cómo sigue Shinnosuke?

-Aún mal, la fisura no ha sanado como debería.

-¿Qué pasará entonces con la exhibición?

-Bueno, justo hoy pensaba hablar con Ryoga para agendar una reunión con el resto de los entrenadores y ver que solución podemos darle al número de apertura que se suponía debía realizar Shinnosuke.

-Suena difícil.

-No tanto, Hitomi ha dado con una buena sugerencia.

-Me alegro entonces, seguro todo saldrá bien ¿no?

-Eso espero.

-Ryoga también me contó que Saotome va a participar ¿te ha contado que piensa realizar en la exhibición?

-No, en realidad ni siquiera le he preguntado al respecto.

-Seguro será algo increíble, Ryoga dice que es realmente bueno.

-¿De verdad?

-Sí, eso o mi marido lo idolatra demasiado.

Ambas reímos al unísono, me relajo, me sienta bien estar con mi amiga y platicar como cualquier otro día.

El mesero se acerca y toma nuestra orden.

-¿Se encuentra la sous chef Kuonji?- le pregunto al chico y él responde que sí –por favor pregúntele si tiene unos minutos para atenderme.

-Enseguida señorita Tendo.

-¿Quién es?- pregunta Akari.

-Una amiga del señor Saotome, es la nueva adquisición del Chef Nobuyuki.

-¡Ah! Que pequeño es el mundo.

-Sí, aunque la verdad es muy buena.

-Buenos días Akane- escucho la voz de Ukyo a mi espalda y yo me levanto para saludarla.

-Prometo no quitarte mucho tiempo- le digo a Ukyo –quería presentarte a mi amiga Akari, es esposa de Ryoga.

Ukyo se acerca a Akari para saludarla –mucho gusto.

-El gusto es mío, me dice Akane que eres amiga de Ranma.

-Sí, lo conozco de toda la vida.

-Mi marido también es amigo de él.

-Lo sé- responde Ukyo –pero no he tenido el gusto de conocerle. Yo solía vivir en China, igual que Ranma.

-Creo haberte visto en la cena del sábado ¿con Tsubasa Kurenai?- pregunta Akari.

-Sí, estamos saliendo- dice una muy sonriente Ukyo.

-El sábado pudo haber sido una buena ocasión para que se conocieran- les digo a las dos y me miran ambas de una forma que me hace sentir como si hubiese dicho una tontería.

-Bueno…- empieza a hablar mi amiga –el señor Saotome estaba muy ocupado.

-Hablando de ocupados- me ayuda Ukyo –debo volver a cocina.

-Sí, yo te agradezco Ukyo.

-No, al contrario, ha sido un gusto conocerte Akari. Con su permiso.

Antes de que se marche la detengo un poco –por cierto, muchas gracias por la recomendación de "Bendito"

-Jajaja no ha sido nada.

Ukyo se marcha y yo vuelvo a sentarme en mi lugar.

-¿Hace cuanto que sale Tsubasa con esta chica?- pregunta Akari.

-Un par de meses.

-Eso sí es un record.

-Dije lo mismo cuando me enteré, tal vez ella es la indicada.

-Es linda.

Akari y yo conocemos a Tsubasa de unos eventos en los que participó Shinnosuke unos años atrás, creo que desde entonces conectamos ambas muy bien con él. Es un chico gracioso y muy agradable.

Yo sonrío, aunque de tan solo pensar en que Ukyo es linda no puedo evitar recordar que estuvo con Ranma. Ya sé, él me ha contado lo desastrozo que fue y no estoy más celosa de ella.

Pero aún así, lo conoce más que yo.

Han compartido muchas cosas.

-¿Akane?- pregunta Akari viéndome con los ojos abiertos.

-Perdón, me distraje.

-¿Dónde tienes la cabeza?

En las nubes, pienso.

-Solo pensaba en que la sous chef conoce de casi toda la vida a Saotome.

-¡Ah!

-Bueno ¿y mi sobrino o sobrina?

-Jajaja nosotros bien- sonríe plena, acariciándose el vientre y eso me da gusto. Akari encontró el amor y ahora será mamá.

¿Cómo se sentirá Ranma con relación al tema de tener hijos? ¿Querrá tener familia conmigo?, se me ocurre de repente que nunca hemos hablado el tema de los hijos más allá de la obligación que Xian Pu cree Ranma tiene con las amazonas.

-Pensaba hacerte un baby shower sorpresa, pero me dijo tu marido que no era tan buena idea- prefiero regresar a mi amiga.

-Sabe bien que detesto las sorpresas.

-Jajaja esta bien, entonces no será sorpresa. ¿Quieres ayudarme a planearlo?

-¡Por supuesto que sí! Sabes que me encanta planear fiestas.

El mesero regresa con nuestras bebidas y lo que hemos pedido para desayunar.

-Hablando de fiestas- empieza Akari a hablar nuevamente tras el primer bocado, imagino que piensa preguntarme y creo estar lista para darle la noticia que ha impactado a toda mi familia. Confío en ella.

-¿Aja?

-¿Cuándo van a casarse tú y Shinnosuke? Porque aún piensan casarse ¿no?

-Pues…- estoy por decirle sobre mi ruptura con Shinnosuke cuando llega Hitomi con la cara pálida hasta nuestra mesa.

-¿Qué sucede Hitomi?

-Tu papá Akane, él esta en la oficina de Nabiki.

-¿Mi padre? No puede ser, él esta en Tailandia con Kasumi.

-Ha llegado hace unos minutos, Nabiki me ha enviado por ti.

Miro con preocupación a mi amiga y llamo al mesero.

-Por favor ponga todo para llevar ¿Te molestaría terminar de desayunar en mi oficina?- le pregunto a Akari.

-Por supuesto que no, pero no hace falta, solo vamonos.

Hitomi le entrega una nota a la chica de la entrada con el número de nuestro piso para que envíe la cuenta y las tres salimos casi corriendo hasta el elevador.

No voy a mentir, el que mi padre haya venido tan de sorpresa me pone muy nerviosa ¿Sabrá lo que sucede entre Saotome y yo?


Gracias infinitas, como siempre, de todos sus comentarios pero sobre todos de seguir aquí conmigo en esta historia.

Yo sé, tooooodas queremos un Saotome en nuestras vidas, pero sobre todo en nuestras camas ¿no?

SARITANIMELOVE: Gracias! A mi me fascina que sigas leyendo esta historia!

SusyChantilly: Lo que Nodoka siempre ha querido es que Ranma sea un hombre ¿no?

Guest: My dear misterious guest, maybe you have misunderstood some ideas. For example, I have never said that Ukyo had a boyfriend when Ranma asked her to sleep with him, she was just dating some random guy. I invite you to keep reading, some things will be clarify in future episodes.

Caro: Ay hermosa! No puedo decir nada aún!

SakuraSaotome: Mis labios están sellados! Pero el reencuentro será interesante, lo prometo.

Yeka453: No puedo prometerte algo así! Ya sabes que me gusta todo a su tiempo, sin forzar la historia hermosa! Pero, como le dije a SakuraSaotome sí puedo prometerte que será muy interesante.

Gogoga: ¡Oh cielos! Lo sé, cuando todo explote Nerima va a Arder! (Spolier alert!)

Estefany Carolina: Gracias a las trastornadas por tenerte aquí!

Marimariposa: Gracias infinitas por tu confianza! Aquí seguiré, lo prometo!

Juanyrdz0: Nodoka tenía que ser la madre que conocemos, la que quiere un hijo muuuuuy hombre!

AdryRVL: Como cada semana aquí me tendrán!

nancyricoleon: Amo a Nodoka! No podía cambiarle nada realmente.

Cace-Chan: Prometo que tu espera será recompensada!

Recuerden capítulo nuevo todos los jueves antes de las 7:00 p.m. hora CDMX