Notas de la autora:
Tenía que haber algún conflicto…
Finding T'hy'la de CMM
(Traducción autorizada)
Capítulo Veintiuno: Amor Protector
-"¿Puedo hacerte una pregunta?" -La voz de Jim era un murmullo perezoso. Habían pasado las últimas 34 horas en la suite del hotel, y virtualmente todo ese tiempo habían estado en la cama (cuando no estaban en la tina caliente, o en el sofá grande, o en la enorme ducha de hidromasaje con seis cabezales). Spock había decidido que era un acontecimiento afortunado que este hotel tuviera servicio de habitaciones, o ahora él estaría muerto de hambre. También estaba profundamente alegre de que Jim tuviera la previsión de traer un bote grande de lubricante, o ambos estarían irritados.
-"Puedes preguntarme cualquier cosa; y lo sabes."- Spock sonrió sobre la cabeza rubia que abrazaba.
-"De acuerdo; Me he preguntado sobre esto durante mucho tiempo, ¿por qué tu pene tiene dos extremos?" -La mano de Jim se ubicó en el punto en cuestión, mientras que un dedo frotó ligeramente el punto delicado de unión, Spock no pudo evitar temblar.
-"Es….es una función evolutiva, yo creo." -Era terriblemente duro para Spock pensar en una teoría científica mientras los talentosos dedos de Jim lo atormentaban.
Jim rio con satisfacción. -"Oh, vamos" -deslizó un dedo entre las dos puntas y frotó muy levemente, sintiendo a Spock excitarse ante su contacto.- "No puedes decirme que esto solo mantiene la arena fuera de tu culo."
-"Oohhh…." -la mano de Jim se envolvió alrededor de él por completo y comenzó a frotarlo ligeramente, Spock decidió posponer la discusión y sólo mostrar a su t'hy'la cómo… podían ser útiles esas puntas.
-"Guau" -Jim tomo una nueva inhalación -"Creo que estoy comenzando a ver la sabiduría en la evolución del miembro Vulcano."
Spock se rio disimuladamente -"Me alegra que lo apruebes."-se dobló para besar a su compañero de nuevo -"En verdad, nuestros científicos han teorizado eso, porque la mayoría de las mujeres de Vulcano son... difíciles de complacer…"
-"¿Son Frígidas?"- Jim pregunto.
-"Para ponerlo en un término suave, si"- Spock contestó -"En cualquier caso, algunos biólogos de Vulcano creen que las puntas dobles se desarrollaron para ayudar a satisfacer a nuestros compañeros."
-"Bien, funcionan" -Jim rodó encima de Spock y envolvió sus brazos alrededor de él otra vez -"¿No te alegra no estar casado con una tía frígida de Vulcano?"
-"No tienes ni idea, t'hy'la"- Spock murmuro antes de que sus labios se encontraran con los de su amor una vez más.
-"Esto ha sido maravilloso"- Jim opinó luego de comer su último waffle y sonrió a través de la mesa a su cónyuge, acababan de desayunar en su suite antes de tener que empacar e ir a casa.
-"Estoy de acuerdo; nuestros padres estaban en lo correcto al arreglar este festejo" -Spock bebió su té, sintiendo su cuerpo relajado y en paz.
Jim rodo los ojos. -"¿Ese es un término de lujo para un maratón de sexo?" –y rio más fuerte al ver los oídos de Spock teñirse de verde.- "Dios, eres tan lindo cuando estas avergonzado."
-"Me alegra que pienses eso, t'hy'la, puesto que eres la persona que siempre me desconcierta."
-"De nada,"-dijo Jim, estirando su mano a través de la mesa. Spock la tomó, sintiendo esa conexión caliente entre ellos. Se quedaron en silencio por un momento o dos, solamente tomados de las manos y sonriendo el uno al otro, Jim con sus labios, y Spock con su mirada. Entonces Jim apretó la mano de Spock suavemente, antes de ponerse de pie detrás de su silla-"Odio ver que esto se termina, t'hy'la. Podría pasar toda mi vida encerrado aquí contigo, pero tenemos que regresar, hay muchas cosas que debemos arreglar antes de ingresar a la academia a finales del verano."- Habían aceptado a Jim y a Spock en la academia de la Flota Estelar, lo cual no era ninguna sorpresa, dado las fervientes cartas de recomendación que habían conseguido de Chris Pike y del Almirante Nogura, sin mencionar sus excepcionales puntajes en las pruebas académicas. Habrían podido esperar hasta el término del semestre para comenzar, pero Jim quería apresurar las cosas. Estaba determinado a culminar la academia en tres años, y no en los cuatro usuales. Spock perdió el color tan rápidamente que Jim lo miro asustado.-"¿Spock? ¿Qué pasa?"
Él no había planeado tener esta discusión todavía, pero quizás este era un buen momento y un lugar más neutral que sus habitaciones en casa. Spock se levantó de la mesa.
-"T'hy'la ven, siéntate conmigo por un momento"-le pidió a Jim, que desconcertado solamente cooperó, siguiendo a Spock al sofá y sentándose al lado de él.
-"¿Cuál es el problema, amor?"- Jim pregunto otra vez- "Parece que has visto un fantasma."
Spock tomó una respiración profunda -"Deseo… hablar sobre la academia, Jim."
-"Por supuesto." -respondió Jim todavía desconcertado -"Mira, yo entiendo que el requisito que obliga a todos los cadetes de primer año a vivir en el campus no te emociona; yo tampoco estoy loco por ello, la habitación de una residencia parecerá bastante pequeña comparada a nuestra suite, pero podemos ir a casa cada fin de semana, y por lo menos nos asignaron la misma habitación, como somos compañeros de enlace no pueden separar nuestras habitaciones."
-"Ese no es el tema que deseaba discutir" -dijo Spock inquieto, así que tomó otra respiración profunda; esto iba a ser difícil- "Yo… no deseo que asistamos a la Academia de la Flota Estelar"
Por un momento, Jim miró fijamente a Spock como si hablara en Vulcano, detuvo ese pensamiento, Jim lo habría entendido si le hubiera hablando en Vulcano. Entonces se puso de pie de un saltó, viendo a su pareja completamente incrédulo.
-"¿Qué quieres decir con eso?¿No quieres que asistiéramos a la academia?" -él pregunto por último. -"Lo hemos estado planeando por los últimos cinco malditos años, ¡yo lo he estado planeando desde que tenía cuatro!"
-"Ya sé eso"- Spock mantuvo un tono de voz tranquilo y razonable -"Yo debía haberte dicho algo mucho antes, ahora me siento culpable al respecto."
Jim se sentó cómodamente en el sofá, agrupando sus ideas- "T'hy'la, ¿De dónde provienen esas dudas?"- le preguntó más suavemente -"Sé que los Vulcanos son pacifistas, y sé que Sarek no estaba muy convencido porque los agentes de la Starfleet tienen que defenderse a veces y a sus compañeros de a bordo, pero pensé que los términos eran aceptables. Y tú serias un oficial científico maravilloso; sabes eso."
-"No es eso" -Spock contestó suavemente, mirando a Jim, con amor y miedo visibles en sus ojos, solo perceptibles para alguien que supiera leerlos- "Es… Jim, yo he estado teniendo premoniciones, a falta de un mejor término, visiones de cosas que todavía no han sucedido. En todas estas imágenes tú… mueres, estas sangrando hasta la muerte, por un arma primitiva enterrada en tu pecho. Si te unes a la Flota Estelar… morirás."
-"Oh, ¡por amor a Cristo!"- Asqueado, Jim consiguió ponerse de pie otra vez, y comenzó a caminar por la habitación. -"Spock eres un ser lógico, no un fenómeno que a veces dobla cucharillas con la mente. No voy a cambiar mi maldita trayectoria de vida sólo porque tuviste una pesadilla."
-"No era una pesadilla" -Spock ahora estaba de pie también, con los labios firmemente cerrados, y sus puños apretados en sus costados- "Los Vulcanos tienen poderes mentales, Jim; eso es un hecho. Las premoniciones no son desconocidas entre nosotros, y deben ser tomadas seriamente. No te permitiré que comprometas…"
-"¡No me permitirás!" -Jim se detuvo completamente y le lanzó a Spock una mirada enojada -"Pensé que habíamos trabajado en eso" -Su voz era monótona pero decidida y mucho más seca -"Soy tu compañero de enlace, no tu mascota. Te amo, Spock, y eso no va a cambiar nunca, pero tú no conseguirás tomar decisiones sobre mi vida. Si tú no quieres asistir a la academia, está bien. No voy a arrastrarte de tus oídos puntiagudos hasta allá. Pero yo estaré en ese maldito lugar cuando las clases comiencen en tres semanas. Ahora, debemos empacar nuestras cosas. La salida es en una hora."
-"Jim…." -sin embargo Spock ya le hablaba a una habitación vacía.
Sarek no tardo mucho tiempo en observar que algo andaba mal entre Jim y Spock. A pesar de que Jim había agradecido excesivamente a Sarek y Amanda por el fin de semana en el Huntington, él y Spock eran taciturnos y tensos, y por si fuera poco, evitaban mirarse. Obviamente, algo había ido muy mal durante su ausencia. Sarek por un momento pensó en enfrentarlos directamente, pero en el curso de sus años como padre, raramente había encontrado eso necesario. Spock y Jim confiaban en él y al parecer valoraban su consejo. En algún momento ellos vendrían a él.
Dos noches después, el tema regreso de nuevo a su mente. Llegó tarde, después de las 11 P.M., pero Sarek todavía trabajaría en su estudio, poniendo los toques finales a un discurso que estaba programado para ser pronunciado ante el consejo de la federación en una semana. Él levantó la mirada ante el sonido del golpe en su puerta.
-"Adelante" -La puerta se balanceó hasta abrirse para revelar a su hijo.
-"Padre" -saludo Spock- "¿podría hablar contigo?"
-"Por supuesto" -Sarek puso a un lado sus documentos y esperó hasta que Spock hubiera cerrado la puerta, y tomado asiento. Sarek miro a su hijo. -"¿Qué problema tienes con James?"- le pregunto suavemente.
Spock se sonrojo y bajó la vista- "¿Es tan evidente?"
-"Para aquellos que los queremos" -Sarek contestó amablemente. -"es evidente que ustedes dos están en cierta clase de conflicto."
Spock cabeceó- "Lo estamos, y no sé cómo resolverlo."
-"¿Qué cosa esta mal? Parecían tan contentos el uno con el otro"
-"Lo estamos… nosotros lo estábamos" -dijo Spock en voz baja -"Jim está enojado conmigo porque… le prohibí asistir a la Academia o bueno yo al menos lo intenté, pero él no respondió positivamente."
Sarek frunció el ceño, desconcertado -"No entiendo. Pensé que eso ya había sido acordado."
-"Lo era" -Spock tomó una respiración profunda y le contó a su padre sobre las premoniciones.
-"Ya veo" -Sarek miro a su hijo, con pesar en su mirada- "Esa es una carga muy difícil de llevar."
-"Llevaré esa carga por un motivo" -contestó Spock- "solamente, no puedo permitirle a Jim arriesgar su vida de ese modo."
Sarek suspiró débilmente -"Hijo mío, desde el día que trajimos a Jim a nuestras vidas, yo he deseado mil veces, sabiendo lo ilógico que puede ser desear, que él fuera un tipo diferente de individuo. Sin embargo, él es como es. Usualmente algunos varones humanos, y otras veces algunas hembras también, tienen un deseo insaciable de explorar, de correr riesgos, y hacer frente al peligro. No puede evitarse algo que ésta programado a su ADN. James no sería el hombre que quieres tan profundamente si él fuera de otra manera. Y desafortunadamente, solo porque tú le digas que no puede hacer algo, eso no te garantiza que él no lo hará. Hijo, no sé qué más decirte, excepto preguntarte, no crees que si Jim va a correr hacia los problema, ¿no sería mejor que estés a su lado?, las premoniciones no son hechos, no hasta que realmente ocurren."
-"¿Entonces me estás diciendo que luche contra ellas?" -Spock estaba incrédulo. Sarek sacudió su cabeza.
-"No puedo decirte que hagas cualquier cosa, eres un adulto y en muchas formas estás más allá de tus años. Y si pudiera imponerte mi voluntad, tú y Jim podrían pasar sus vidas en esta casa con seguridad, bajo la protección de sus padres. Sin embargo, ésa es una ilusión absurda. Como todos los padres, debo permitir que tomes esos riesgos, y vivas tu vida. Me temo que no debes prohibirle a James el mismo privilegio."
Spock inclinó su cabeza- "Gracias, padre"- no obstante se sintió débilmente decepcionado, hasta ese día había estado seguro que Sarek tenía la respuesta a cada problema. Sarek parecía leer la mente de su hijo.
-"No soy infalible mi niño, existe una época en la vida de cada padre en la cual ya no puede contestar más a cada una de las preguntas de sus hijos. Debes encontrar tu propia solución."
Spock se encontraba aun despierto, solo en su cama. Durante las últimas dos noches, Jim había dormido en el sofá de su habitación. Spock odiaba eso; de hecho odiaba mucho toda esta situación. Pero él no sabía qué hacer.
-"¿Spock? ¿Estás despierto?"- La voz de Jim era apenas audible, incluso para los sensibles oídos Vulcanos, pero él escucho a su amor inmediatamente. Spock se incorporó en la cama, viendo a Jim de pie en el marco de la puerta que daba a su habitación.
-"No estoy durmiendo"- Spock contestó tranquilo- "¿Qué ocurre Jim?"
-"Luces, al 10%" -Jim ordenó, y la computadora de la casa cumplió enseguida. Jim se movió a través de la habitación y se sentó en el borde de la cama, algo tenso con respecto a Spock -"Odio esto"- dijo tranquilamente- "Odio estar lejos de ti; Odio hacerte infeliz."
-"Lo sé."- La voz de Spock era igualmente suave- "Ninguno de nosotros desea dañar al otro, t'hy'la."
-"Pero te estoy dañando"- Jim dijo tristemente, se inclinó y tomó una de las manos de Spock entre las suyas -"Spock, si de verdad lo deseas, yo… no iré a la academia."
-"Jim, yo… no quisiera que abandonaras tu sueño."
Jim sacudió la cabeza- "Eres mi sueño" -contestó suavemente -"Todo lo demás en mi vida está en segundo lugar a ti, t'hy'la. Encontraré otra carrera. Sólo…. Solamente dime que me quieres, dime que me perdonas."
-"T'hy'la." -Spock envolvió a Jim dentro de sus brazos -"Gracias" -susurró- "Oh, Jim, gracias."
Esa noche, ambos durmieron tranquilamente.
- "Oh, diantres" -Amanda miraba dentro de la nevera, con Jim sentado en la isla de la cocina, haciéndole compañía mientras ella cocinaba la cena, tal como hacían a menudo.
-"¿Qué ocurre?"
- "Pensé que había crema batida para el pastel de especias, pero se ha acabado," -dijo ella -"Oh, supongo que podemos comerlo sin crema."
-"No en esta vida" –dijo Jim deslizándose del banco- "Correré a la tienda del señor Lee y traeré una botella."
-"Oh, Jim, no tienes que hacer eso por mí" -Él le dio una sonrisa.
-"Estoy siendo egoísta; Quiero crema batida."
Jim salió a la calle. La tienda del Señor Lee estaba algunas manzanas calle abajo, el negocio hace mucho tiempo se había adaptado a la vida cerca de la embajada de Vulcano, llevando una selección de especias importadas y de frutas secas del planeta natal de Sarek, así como una gran variedad en comidas humanas. Jim pensó en poder comprar algo especial para el desayuno de Spock mientras conseguía la crema batida. La puerta del local se abrió, dejando escuchar una campana alegre. Jim nunca vio al ladrón, que giró cuando oyó el timbre sonar y hundió el cuchillo de cocina hasta que el mango de goma toco su pecho, antes de huir con el contenido de la caja registradora del señor Lee.
Para el momento en que los médicos consiguieron llegar a la escena, Jim había dejado de respirar.
Nota de la traductora:
Sé que les costará esperar hasta el siguiente capítulo, que me temo será el último. No, mentira, no crean eso, jajaja no es cierto, nos leemos el próximo fin de semana.
