CAPITULO 21: planes de boda
-Hermione!- Grito Ginny extasiada al ver llegar a su amiga a la sala comun de los ochos- Tengo que hablar contigo, hemos tomado algunas decisiones
Una peliroja voladora no identificada aparecio de la nada, derribo a la ojimiel con un abrazo de oso a traicion y se quedo alli colgando alegemente de una sorprendida Hermione que intentaba recuperar el resuello. A su lado, Draco arqueaba la ceja. La gente reacciona de formas muy extrañas al estres.
-como cuales?- consiguio decir la castaña sin aliento
-Pues para empezar, Charly, George, y yo decidimos hacer una boda conjunta, todos en la madriguera, sabes? Luego Luna convencio a Theo de que seria una buena idea, o a Theo le dio igual, no estoy muy segura, asi que tambien se ha apuntado. He hablado con Pansy y Harry, y pese a que sera un poco tenso tambien van a unirse. Asi que haremos una unica boda para todos en la Madriguera, ya que no podremos ser las damas de honor unos de otros, al menos nos casaremos todas juntas, tu y Malfoy os apuntais? Hemos pensado que en cinco dias seria lo ideal, asi seria en viernes y empezariamos el viaje en fin de semana y volveriamos todos mas o menos a la vez….
Hermione miro a Draco que se estaba removiendo incomodo.
-No podra ser Ginny, Draco y yo optamos por casarnos el jueves, ibamos a anunciarlo hoy e invitaros. Ya hemos hablado con la madre de Draco y ya esta trabajando en ello...decidimos hacer la boda en el jardin de su mansion, es una tradicion de su familia y bueno….-Al ver la cara de pena y decepcion de su amiga Hermione sonrio dulcemente- Mira el lado bueno, Draco y yo podemos retrasar nuestro viaje un dia, irnos con vosotros. Asi tu y las chicas podreis ser mis damas de honor y yo podre ser la vuestra, aun que os tocara compartir por que no se si habra Hermione suficiente para tanta novia….
Ese comentario parecio calmar un poco a Ginny que parecio pensarlo y sonreir.
-Deberiamos haber hablado de esto antes…..-fue lo unico que aporto la peliroja, que seguia abrazada a la castaña. Hermione no habia podido dejar de notar el leve temblor histerico que tenia su amiga en las manos.
Ambas ex griffindor compartieron una mirada. Hermione alzo una ceja preocupada e interrogante y Ginny solo cerro los ojos y sacudio la cabeza suavemente en un gesto que le quitaba hierro al asunto.
Seguro que estas bien? Fue la pregunta que la castaña no formulo.
No, pero estare bien. Fue la respuesta no vocalizada.
-que anillo tan bonito….-canturreo Luna apareciendo de la nada y casi matando a las dos chicas de un infarto mientras cogia la mano de Hermione y mirando fijamente con sus enormes y soñadors ojos azules la joya de Septimus que adornaba su dedo. Ginny parecio verlo por primera vez.
-Pedazo de sortija Mione….-Silvo impresionada Ginny.
-Si, Draco penso en hacer las cosas un poco menos incomodas y me hizo una pedida esta mañana. Es uno de los anillos de pedida mas antiguos de su familia y bueno… fue un detalle por su parte.
Ginny miro a Zabini con una ceja arqueada.
Luna miro de soslayo a Nott con un suspiro un poco triste.
Hanna hincho los carillos y miro a Neville de manera desaprobadora.
Tracy Davis intentaba no mirar a Seamus mientras se cruzaba de brazos con un puchero.
Y todos los varones de la sala fulminaban con la mirada a Draco que solo sonreia con suficiencia y los miraba aceptando el desafio.
-Tenias que hacernos quedar mal a todos comportandote como un perfecto caballero, verdad?- Rebufo Blaise planteandose si darle de capones a su amigo
-No se de que me hablas- La sonrisa de suficiencia de Draco se ensacho aun mas.
-Si sirve de algo, yo iba a darte tambien un anillo de pedida, Luna- Consiguio susurrar Theo- Tenia pensado ir cuando pudiera al Castillo Nott para ir a coger el anillo de pedida de mi madre. Pero con todo lo que esta pasando no he podido….
-Nadie ha podido!- Se quejo Blaise alzando los brazos frustrado- Yo iba a comprar uno nuevo por que mi madre aun sigue viva y me parece de mal gusto darle el suyo a la peliroja. Pero claro, por lo visto el unico que tiene tiempo es aquí la maravilla rubia y encima nos hace quedar a todos mal…-seguia protestado fulminando a su amigo con la mirada.
-No es que tenga mas tiempo, es que me organizo mejor- Draco rezumaba suficiencia por cada poro de su piel. Cada varon presente quiso en ese instante bajarle los humos a capones. Hermione no pudo mas que sonreir al ver a su prometido divertirse poniendo de los nervios a todo el mundo. Ella sabia que no lo habia hecho por eso. Pero verlo aprobecharse del momento para divertirse asi sabiendo la verdad tenia cierto...encanto. Absurdo y con muchisima mala leche, pero encanto. Era inegable que Draco tenia un talento unico para sacar el mayor partido de una situacion. Supuso que seria por la flema. Y eso llevo a Hermione a pensar en cuantas veces habria hecho eso mismo en años anteriores con el trio dorado. Era algo que tendria que hablar con el en algun momento.
Curioso. Esa cualidad de Draco era algo que le habia puesto de los nervios años anteriores y ahora la encontraba divertida.
Como cambian las cosas.
Muchos refunfuños y protestas despues, las cosas parecieron volver a su cauce un poco. Sobretodo por que llamaron a la puerta.
Para sorpresa de todos, eran Harry Potter y Aston Dolohov, que se miraban muy incomodos entre ellos.
El primero en hablar fue Aston mirando a Penelope.
-Volvi a Inglaterra para hacer una pasantia en Ollivanders y abrir mi propio taller mas tarde, pero puedo retrasarlo un año sin problemas. La educacion es muy importante y jamas te pediria que no terminaras tus estudios...asi que si no tienes nada en contra….-Aston se removio incomodo y trago saliva, intentando buscar las palabras- Me gustaria quedarme aquí contigo este año y facilitar un poco las cosas entre nosotros. Se que la situacion no es la mejor ni va a ser facil. Pero creo que pasar tiempo juntos podria ayudar, y asi puedo ayudarte en lo que haga falta.
Aston se acerco un poco a la pasmada rubia y se saco una cajita de terciopelo del bolsillo.
-quizas esto tambien ayude ha romper el hielo entre nosotros- Aston Dolohov sonrio un poco y le entrego la caja abierta a Penelope. Dentro habia un anillo de oro blanco con un unico diamante de un par de kilates de talla brillante. Era una joya increiblemente simple y bella. Todas las chicas de la sala contuvieron el aliento. Todos los chicos de la sala (menos Draco) se hundieron de hombro deprimidos.
Penelope sonrio, un poco. Aun estaba aterrada con todo y le tendio la mano a Aston, que le puso el anillo con una sonrisa muy timida y tensa en la boca.
-La directora dijo que mis cosas serian enviadas a tu habitacion, que habian dos dormitorios o algo asi?- intento el, sin saber muy bien que decir y estando bastante incomodo bajo la mirada atenta de un monton de jovenes que estaban disfrutando del espectaculo.
Penelope miro reprochando a sus compañeros por la falta de tacto e intimidad.
-Claro, ven conmigo
La pareja se fue por el pasillo y las chicas suspiraron en protesta en un ohhhh frustrado por que su espectaculo del dia hubiera acabado. Luego se acordaron de Potter y lo miraron con ansiedad. Con un poco de suerte el espectaculo continuaria.
Harry, por su parte, estaba en vano intentando pasar desapercibido, rojo hasta las orejas y pasandose la mano por el pelo en un ataque de nervios muy mal disimulado.
No paraba de mirar de forma casi espasmodica de Hermione (pidiendo ayuda) a Ginny (con algo parecido a la culpa) y a Pansy (a la que no sabia como mirar, pero era obvio que tenia algo que decir y no sabia como hacerlo)
Fue la peliroja la que al final, soltando a Hermione respiro hondo y decidio acabar con la tension del asunto.
De varias zancadas se planto junto a Harry, lo cogio del brazo, y lo arrastro con pocos miramientos a donde estaba Pansy, a la que tambien cogio del brazo.
Procedio cuan remolcador a llevarselos a ambos por el pasillo, los metio a empujones en la habitacion de Parkinson y cerro la puerta.
Las protestas de la sala comun por la falta de espectaculo fueron audibles un buen rato.
El grito de Ginny amonestandolos a todos por su falta de tacto y exigiendo privacidad, alegando que las cosas ya eran incomodas como para encima pretender divertirse a costa de otros no se hizo esperar.
Harry miro a Pansy. Pansy se removio incomoda.
-Yo...yo he hablado con el ministerio. Dicen que puedo empezar el entrenamiento de auror el año que viene y quedarme contigo, si es lo que quieres. Si no...bueno, puedo venir todos los fines de semana a estar aquí o ...no se. Tu como quieres hacer esto?- Fue lo que balbuceo un muy inepto social ojiverde que no tenia ni idea de como enfrentarse a estas situaciones.
Dale dragones. Dale señores oscuros y magos tenebrosos. Dale dementores….nada de eso le acelerara el pulso. Ponle a una chica delante y el niño que vivio, elegido por la profecia y salvador del mundo magico temblara como un flan y se combertira en una bola de nervios tartamudeante.
Pansy intento no reir. De verdad que lo intento. Pero era muy, muy dificil tenerle miedo a Harry Potter cuando tenia un color escarlata radiactivo tan gracioso y boqueaba como un pez. Y mas contando que parecia al borde del colapso nervioso.
-Lo que tu decidas estara bien…-Intento aportar ella de forma cordial. Aun que la mirada de Harry fue bastante reveladora. Esta era una decision que el no podia tomar, por que no sabia como hacerlo. Harry habia ido alli hoy para que ella le dijera que hacer. Y como hacerlo. La revelacion le cayo a Pansy encima como un saco de ladrillos. Potter en ese instante parecia un cachorrito muy grande muy perdido que mira a su dueño totalmente perdido en busca de una respuesta que no conoce. Tuvo que contenerse para no palmearle la cabeza y acariciarle el pelo.
-Ya...claro…-Harry sonrio muy nervioso. Se metio la mano en el bolsillo y saco una bolsita de terciopelo que le paso a Pansy con muchisima ansiedad- Encontre esto en mi camara de Gringotts, no sabia cual te gustaria o cual estaria bien. Ni siquiera se que significan, pero esperaba que tu pudieras elegir el que te guste y hacer esto menos incomodo o algo…
el tono de esperanza en la voz de Potter hacia que Pansy siguiera teniendo ganas de reir. Parecia un pez fuera del agua.
Cogio la bolsa de terciopelo y la abrio. Dentro habian tres anillos.
Uno era un sello de oro con la forma de la cabeza de un leon con las fauces abiertas y un enorme rubi tallado dentro de la boca de la bestia. Era mas bien un anillo de hombre nada apropiado.
El segundo anillo era una banda de oro blanco con un zafiro de talla baguette.
El tercer anillo era una banda de oro amarilla tachonada de pequeños diamantes en todo su contorno.
Pansy sonrio. Guardo dos anillos en la bolsita de terciopelo y le entrego el del zafiro a Potter.
-Este es el que tienes que darme para hacer una pedida de mano
Potter cogio el anillo. Miro el anillo. Miro a Pansy. Volvio a mirar al anillo. Y con una expresion extreñida completamente anonadada volvio a mirar a Pansy, como suplicandole que le diera instrucciones. Pansy se mordio la lengua. No iba a reirse. No iba a reirse. No debia reirse bajo nunguna circunstancia. Pero es que Potter se lo estaba poniendo jodidamente dificil.
-Deberia ponerme de rodillas o algo, no?- Pregunto el todo lleno de dudas.
Pansy se vio obligada a tomar aire y contar hasta 5. No debia reirse. No debia reirse.
-Seria lo apropiado, si.
Un muy histerico Potter hinco una rodilla y como si el anillo que tenia en la mano fuera a esplotar en cualquier momento se lo tendio a la morena.
-Eh...bueno….yo….-Potter trago saliva y miro a Parkinson y le tendio el anillo frunciendo mucho el ceño, intentando buscar palabras que no conocia- Tu...te casas conmigo y eso?
Pansy sufrio un espasmo en el diafragma que sufrio mucho para controlar. No iba a reirse. No iba a reirse. Bajo ninguna circunstancia debia de reirse.
Lentamente, movio la mano hasta que su dedo corazon se deslizo dentro de la joya que automaticamente se ajusto a su medida. Aun entre los dedos de Potter.
-Si, Harry Potter. Me casare contigo. Y eso.- Sentencio ella todo lo seria que pudo. Que no era mucho, dadas las circunstancias.
Pansy miro al nerviosisimo Potter volver a ponerse en pie y pasarse la mano por el pelo, en un gesto subconsciente de ansiedad.
Y sonrio. Si habia un prometido que no la aterrorizara, un hombre que no le provocara ataques de panico ciegos ante la idea del matrimonio y que estuviera tan perdido como ella en estos asuntos, lo tenia delante.
Quizas esto no hubiera sido tan mala idea.
En el despacho de Slughorn, Lavander Brown estaba sentada en un sillon orejero viviendo un infierno personal. Horace y Hector discutian con sus voces pastosas, lentas y ligeramente agudas cual seria la mejor forma de proceder dadas las circunstancias.
Ya habian decidido que el hecho de que Lavander necesitaba terminar su formacion era indispensable. Asi que Hector habia pedido un año sabatico en su trabajo en los laboratorios en los que trabajaba como pocionista y se iba a trasladar al castillo durante ese tiempo.
Ya habian decidido que su boda sera el ultimo dia. Lavander habia recivido un anillo de pedida con un pequeño opalo iriscente como regalo de compromiso, y por lo visto, su futuro suego y su futuro esposo ya habian decidido que vivirian en una de las propiedades familiares, como iban ha hacer los arreglos de la convivencia, habian escrito a su familia para que hicieran una mudanza durante el año escolar a la propiedad a la que se mudarian tras que ella se licenciara. Y todo eso con un discurso lleno de "hummss" "ahjjsss" y "ehmmsss" de esas dos gangosas voces.
Queria tirarse de los pelos de pura frustracion.
Hector, en realidad, y salvo sus horribles costumbres, no estaba tan mal. Era un hombre chapado a la antigua y con una flema britanica tan rigida como una barra de acero. No es que fuera feo, aun que desde luego tampoco podia decirse que fuera atractivo.
Era un hombre acomodado, aun que no nadaba en la abundancia.
Y ese era el problema que Lavander le veia a Hector: que aun que no tenia graves taras, no era excepcional. No destacaba en absolutamente nada. Era un mago normal y corriente que no tenia nada de extraordinario, que pasaba por la vida sin pena ni gloria.
Lavander hizo un puchero.
Todos los intentos de intervenir en la discusion sobre su futuro habian sido cortados con educados "nosotros sabemos que es lo mejor para ti, querida" por parte de los dos pocionistas.
Educada, muy educadamente, su vida fue planteada delante de sus ojos sin que ella pudiera aportar nada.
No era justo. No era nada justo.
No era la vida que habia querido. Ni la que se merecia.
Por que no podia haberle tocado a ella un Malfoy y asi ser rica y nadar en la abundancia?
O Harry, y ser la esposa de un heroe.
Lavander no podia dejar de pensar que si Hermione no hubiera intervenido en su relacion con Ro-Ro, ahora ella podria ser la futura señora Weasley.
Y encambio estaba atrapada con un aburrido y pedante duendecillo pocionista mas aburrido que mirar la pintura secarse.
Lavander lo podia ver con claridad….el momento mas excitante que tendria cada dia a partir de ahora, casada con Hector, seria el te de las cinco en el jardin.
Queria gritar. Queria arrancarse el pelo y romper algo. Preferentemente las caras blandas y fofas de los dos pocionistas que le sonreian educada y mansamente mientras discutian su futuro sin dejarla tomar parte.
No era nada justo.
