Por primera vez en meses Daryl había logrado conciliar el sueño, la tibieza del cuerpo de Beth, su perfume, su compañía eran un bálsamo para su alma cansada, fue tan profundo su sueño que no se percato de que el resto del grupo, Beth inclusive, estaban de pie mientras el aún dormía. Fue la voz ronca de Rick la que lo despertó.

-Daryl, afuera hay una tormenta. Deberías tomar algo caliente. El arquero despertó sobresaltado como buscando a su rededor a alguien.

-Beth está con Judi, hace horas que juega con ella… Musito Rick con la mueca de una sonrisa cómplice.

-¿Por qué dices eso? Solo buscaba mi ballesta…

-Claro…

Como Rick había ilustrado, afuera la tormenta de nieve era intensa, Daryl se lavo un poco el cuerpo y se acerco al grupo que mantenía un debate acerca de los dichos de Morgan sobre una posible zona segura conocida como Alexandria. Pero Daryl no estaba ahí, no en su mente, en su mente solo podía pensar en Beth y en lo que estaría haciendo en ese momento. Así que en silencio se dirigió hacia donde podía oír el murmullo de Beth y la risa de la pequeña Judith, se apoyo en la puerta y mordiéndose el pulgar las observo.

-Eres muy linda Judith, lamento no recordarte, pero tu parece que si lo haces.- Decia Beth hamacando en sus brazos a la niña.- Quisiera poder cantarte, pero no, no logro juntar las notas. Tu te mereces una linda navidad. Esas cosas si las recuerdo. La navidad.- Daryl estaba prácticamente hipnotizado ante tan bella imagen. Fue el sonido Maggie aclarándose la garganta lo que lo regreso a la realidad.

-Daryl, desayunaste? Aquí tienes algo caliente.

-Oh, Mag.. Maggie. Gracias.

-¡Daryl! ¡Te levantaste! No quise despertarte, te veías cansado. Hola Maggie. – Maggie observo el intercambio de miradas entre ambos, y comenzó a sentir que tal vez en esa relación había algo más.

-Hola Beth, le traje algo caliente a Daryl. Luego hablamos Daryl, es importante. Dijo Maggie alejándose con una mirada algo incomoda.

-¿De qué tienen que hablar?¿Siempre es así? Tiene secretos delante de los demás. Creo que empiezo a detestarla. Replicaba Beth mientras enredaba sus dedos con los de Judith

-Es tu hermana, Beth, estoy seguro que quiere que hablemos de lo de Alexandría, necesita confiar en Morgan.

-Yo confió en Morgan y eso debería bastarle. El salvo mi vida. –Dijo fastidiosa le pequeña Greene y se volvió a sumir en su jugueteo con Judith.

-Rick y yo también confiamos en el. Les bastará … Murmuro el arquero alejándose con su taza de café caliente en manos. –Vuelvo luego. Solo quería ver que estuvieras bien.

-Siempre estoy bien cuando estás cerca. ¿No es cierto Judith? Daryl sonrió ante el comentario tierno de Beth . – ¿Daryl?

-¿Si? Volteó el arquero curioso.

-Gracias por lo de anoche. El solo atinó a hacer una mueca similar a una sonrisa y se alejo fue entonces cuando esa voz lo sorprendió.

-Creo que Judith merece una navidad.

-Moonshine… Hace tiempo que no te oía.

-Lo sé… Es que estaba ocupada estando muerta. Se lo que piensas, la nieve mermó podrías ir a buscar un árbol y decorarlo para Beth y Judith.

-Es peligroso.

-Lo sé, pero quieres hacerlo y necesitas la aprobación de alguien por eso me trajiste.

-Nah…

-Lo necesitas y puede que parezca estúpido, pero estoy de acuerdo. Después de todos tienes que hacer lo que tienes hacer no?

-Seh..