Crepúsculo no me pertenece
Capítulo Undécimo:
Digo buenas noches,
No tengo miedo,
Llámame,
Llámame como tu debilidad
Tercera Parte
Alice
— En qué quedamos mi amor
Me cuestionó Jasper quien se había dado cuenta de mi plan, sabía perfectamente que estaba esperando a que Bella saliera de su clase, para poder atajarla y que hablará con Edward.
— A veces hay que dar una ayudadita
Le conteste haciéndole cariño en su rostro, para ablandarlo pero no me funcionó esta vez.
— Creo que justamente por "ayudar" paso lo que paso
Me reclamó, suspiré frustrada y reconocí con la mirada que él tenía razón, hasta ahora por tratar de ayudar a mi hermano, tanto Rosalie como yo habíamos metido la pata hasta el fondo y hecho que todo se complicará demasiado. Pero, yo sabía que ella se había arrancado de Edward sin dejarlo hablar siquiera, como se supone iba a convertirse en vampira si estaba rehuyéndole, no podía quedarme a brazos cruzados.
Cuando advertí su aroma cerca, me giré y noté con certeza que ella también me había visto de mucho antes que yo, entró al baño de mujeres y justo cuando la puerta se cerro, la mano de Edward se quedo en el aire – demonios, no la alcanzo – le comunique a Jasper, quien puso sus ojos en blanco y salió por la puerta en dirección al estacionamiento. Me quede esperando a Edward quien venía caminando hacia la puerta con la cara de dos metros.
— ¿No te vas a dar por vencido cierto?
Le pregunté inquisitivamente antes de siquiera dejarlo pasar.
— Me preguntas como si no hubieras visto ya lo que sucederá
Me contesto, esquivando mi cuerpo y saliendo por la puerta. Su mal genio venía acompañado con la frustración, pero él tenía un punto, porque preguntaba lo que ya había visto suceder reflexioné. Me sonreí al comprobar que todo seguiría su curso inalterable al menos por ahora.
Traté de no pensar en Bella, y traté de alejar de mi mente las intenciones de ir a verla y pedirle de una buena vez que dejará la testarudez y hablará con mi hermano, pero no me resulto nada, primero me había puesto a ordenar mi closet y solo conseguí frustrarme más, luego seguí con la pintura y cuando me percaté de lo que había pintado decidí que era tiempo de tomar el curso de los hechos en mis propias manos, dejar de ser un mero transistor receptivo y hacer algo productivo.
Me plante serena en la puerta principal de la casa de Bella, la patrulla estacionada fuera de la casa me estaba invitando a que entrará a hurtadillas a su dormitorio pero no, decidí que haría las cosas bien esta vez. Entraría por la puerta principal, y le pediría permiso a Charlie para hablar con su hija.
Toque la puerta, y sentí la voz ronca del padre de Bella indicarme que abriría en un minuto, al parecer estaba ocupado, espere pacientemente que abriera, y cuando lo hizo le di mi mejor cara de niña inocente.
— Hola Charlie
Lo salude de lo más normal, como si nunca jamás algo hubiera pasado. Él me miró confundido pero por la suavidad de su rostro supe que lo había pillado desprevenido.
— Alice… hola…
Tartamudeo mirándome aún con cara de sorpresa. Así que decidí seguir teniendo la ventaja de la sorpresa.
— ¿Se encuentra Bella?
Le pregunté y lo miré más profundamente, sé que se puso nervioso, Bella había heredado de él ese gesto tan peculiar y característico de sonrojarse. Las Mejillas de Charlie se pusieron coloradas como tomate y el olor de su sangre me distrajo unos segundos, creo que era tan dulce como la de Bella.
Aguarde pacientemente por al menos tres minutos, pero él aún no me contestaba nada, simplemente estaba mirándome de pies a cabeza sin decirme nada y evidentemente incomodo. Enarque mi ceja sugeridamente y el rompió su mirada, levantándola hasta mi rostro.
— ¿Bella?
Me preguntó aturdido, y comprobé que no había escuchado la pregunta que le había hecho. Sacudí mi cabeza confirmándole su suposición.
— OH ella no está, aún no llega del Instituto
Me respondió apoyándose contra la puerta, yo me distraje un momento, cómo que Bella no estaba, el colegio había terminado hace otras, incluso podía sentir su aroma en el ambiente, ella había estado parada justo donde yo estaba ahora y no hace mucho. Le devolví una mirada de confusión, pero no creía que Charlie me estuviera mintiendo.
— ¿Tienes alguna idea si ella volverá pronto?
Le interrogué tratando de parecer normal, quería estar segura si estaba diciéndome la verdad, o si estaba ocultándome información.
— De hecho… creo que ya debería estar aquí
Comentó mirando la hora en el reloj. Consideré mis opciones, podía irme y volver cuando Bella volviera, pero por otro lado, ya estaba anocheciendo, lo que significaba que no podría volver sin que Edward se enterara, porque para mi desgracia, en esta oportunidad, él de seguro vendría a cuidarle el sueño a Bella. Miré mi propio reloj, faltaban quince minutos para las nueve de la noche, Edward generalmente se perdía de la casa después de las once, por lo que aún tenía un margen de tiempo para esperarla. Miré nuevamente a Charlie sonriéndole sugerente y di un paso más cerca de él.
— Te molestaría si la espero… quedé en enseñarle un ejercicio de matemáticas… y no me perdonaría que le fuera mal en la prueba de mañana.
Le dije y me sorprendí de lo perfecta que se había oído mi mentirá, Charlie no podía negarse a permitir que la esperara… él más que nadie quería que Bella pudiera graduarse. Se encogió de hombros resignado, se aparto de la puerta y me hizo pasar.
Entré a la sala de estar de la casa de Bella y me senté en el sofá, Charlie miró a todos lados y luego decidió ser hospitalario conmigo, sabía que aún la situación era incomoda para él, pero al menos estaba poniendo un esfuerzo por no demostrar tanto odio hacia mi familia.
— ¿Te ofrezco algo de tomar… un vaso de agua, bebida quizás?
Me preguntó nervioso y ansioso.
— Agua está bien, gracias.
Le respondí mirando el reloj, ojala Bella llegará pronto, sino no sabía que iba a hacer… tampoco podía permanecer hasta que mi hermanito llegará, lo último que quería era que se enojará conmigo por volver a interferir en sus asuntos.
Ya había pasado una hora, eran un cuarto para las diez de la noche y Bella aún no aparecía, me entre a preocupar y mientras Charlie hablaba tomé mi celular y le mande un mensaje a Edward, de pronto se me paso por la mente que él estuviera con ella, espere pacientemente que él contestará y no me sorprendió que el teléfono vibrará en mis manos producto del mensaje que me devolvió a escasos minutos de haberlo hecho yo.
¿Dónde estás?
Había sido mi pregunta y me sorprendió la respuesta.
En casa, ¿Dónde estás tú?
Me contesto y no alcance a mandarle la respuesta porque en ese minuto se sintió la puerta principal abrirse y tanto Charlie como yo nos paramos de la mesa del comedor al unísono, caminamos ansiosos hasta la sala de estar; mis ojos se abrieron como platos y perdí la respiración al instante cuando advertí aquellos ojos.
— ¿Jake qué haces aquí?
Le preguntó Charlie mirando al Chuncho entrar de la mano con su hija, cuando se percató de mi presencia Jacob soltó un pequeño siseo seco y noté como sus manos se separaron de inmediato, Bella me devolvió la mirada con evidente asombro por mi presencia en su casa.
— Sólo vine a dejar a Bella
Respondió Jacob mirándome con evidente odio, sus ojos flameaban irá… y yo no pude contenerme le devolví el mismo gesto. Estaba comenzando a molestarme que Jacob rondara siempre a mi futura hermana. Tampoco me contuve con Bella, la miré furiosa, tendría que darme muchas explicaciones acerca de que hacía hasta esta hora con Jacob Black. No dije nada y no me moví ni un centímetro del lado de Charlie, simplemente los miraba a ambos.
— Eeee… Jake creo que se te hace tarde… Billy debe estar preocupado… será mejor que…
Le comenzó a decir nerviosa, Jake saco la vista de mi y la miró con una ternura que deba nauseas y la interrumpió en el proceso. Puse mis ojos en blanco y se que hice un gesto poco habitual en mí porque Charlie me miró raro.
— ¿Estarás bien?
Le preguntó insistente dándome una mirada de reojos, pero que se creía este Chuncho, grite en mi interior casi con ganas de arrancarle la cabeza, jamás le haría daño a Bella.
— Sí…
Le contesto tímidamente Bella, tratando que finalmente Jacob se fuera. Pero este no se movió ni medio milímetro de su puesto, estaba comenzando a fastidiarme.
— Recuerda lo que me dijiste y lo que conversamos
Le advirtió y yo me quede de una pieza, que le había dicho Bella a ese Lobo, de pronto mi corazón muerto se apretó y el miedo afloró, trate de controlarme – no pudo haber sido nada malo, sino lo hubiera visto venir – me dije mentalmente tratando de mantener la perspectiva del asunto. Bella asintió con su cabeza y nerviosa le contesto.
— Nos vemos Jake... que tengas buenas noches
— Tu también Bella
Se despidió finalmente Jake, tardo unos segundos en irse, estos me parecieron una eternidad, pero definitivamente lo hizo sin siquiera decirme nada, me relaje cuando finalmente el olor a pestilencia se fue con él, me separé de Charlie unos centímetros, los tres nos miramos la cara sin decirnos nada y fue incomodo y extraño hasta que Bella cambio su semblante de sorpresa, y me miró esperando que fuera yo la que dijera finalmente qué hacía a esa hora en su casa. Charlie fue el que habló finalmente
— Bien las dejo solas, no te quedes hasta muy tarde Bella mañana hay Instituto, Buenas noches Alice
— Buenas noches Charlie
Conteste mirando como el padre de Bella hacia su retirada dejándonos solas. Aguarde hasta comprobar que esté estaba en su habitación para finalmente hablar con ella, y lo hicimos al unísono
— ¿Qué hacías con ese perro?
— ¿Por qué volvió Edward?
Nos quedamos mirando y ambas esbozamos una pequeña sonrisa, para contestar nuevamente coincidimos
— Conversar
— Por ti
Parecía que estamos de verdad en sintonía, volví a sonreírme y ella bajo la vista a penas escucho mi confidencia. Espere a que me contestara algo pero como no lo hizo hablé yo esta vez.
— Volvió por ti Bella, quiere arreglar las cosas… quiso hablar contigo hoy pero tu te escabulliste, de una manera brillante debo reconocer.
Y le guiñe el ojo, me acerque y tomé entre mis manos su rostros haciendo que me mirará a los ojos, aquellos hermosos ojos chocolates la delataron, estaban brillante de ilusión y mi corazón muerto se regocijo en aquel sentimiento que estaban expeliendo estos. Había comprobado mi teoría ella aún lo amaba, y aquel arrebato en el aeropuerto no había sido más que una reacción lógica a la ira.
Nos quedamos en silencio, hasta que percibí las imágenes en mi mente que delataron el propósito de Edward, mi hermano venía a toda prisa hasta acá, suponiendo que yo estaba con ella, cosa correcta, y llegaría en cualquier momento, haciendo mi escapatoria prácticamente nula, la tomé por los brazos abruptamente.
— ¡Él no puede saber que estoy aquí!
Le dije en pánico y ella supo de inmediato a lo que me refería, me tomo de la mano y corrimos por la escalera, tratando de no hacer ruido, llegamos hasta su cuarto, pero ella se detuvo antes de abrir la puerta.
— Seguro ya está dentro
Me dijo ahora era ella la que tenia pánico.
— No aún no ha llegado, pero lo hará en segundos… Bella donde puedo esconderme, Edward va a matarme.
Le pregunté mirando a todos lados, pero no había mucho lugar, entramos a su habitación y ella abrió la puerta del Closet, que era pequeñísimo, miré resignada y cuando sentí el ruido de las ramas entré sin chistar, ella cerro la puerta junto a tiempo para girarse y dar en las narices con Edward. Traté de no hacer ruido pero considerando mis opciones sería una suerte que él aroma de Bella fuera más fuerte y no percibiera el mío.
— Bella
Le dijo mi hermano sorprendido de verla parada en su cuarto, esta no le contesto de inmediato, sino que trató de separarse un poco, pero la puerta se abriría si ella sacaba el peso de su cuerpo.
— ¡Edward!
Finalmente balbuceo apoyándose contra la puerta para mantenerla cerrada.
— ¿Qué haces despierta aún?
Le preguntó pensativo mirando a todos lados, apostaba a que estaba buscándome. Yo deje de respirar y me hundí más entre las ropas de Bella para que mi olor se confundiera con el de ella.
— Eeee… Yo… bueno yo…
Comenzó a tratar de explicar porque aún no estaba acostada, y lo hizo hasta que cayó en cuenta que era él quien debía darle más explicaciones que ella a él.
— ¿Qué haces tú aquí Edward?
Volteó la situación y una pequeña risotada se me escapó. Hubo un silencio y rogué para que mi hermanito no me hubiera escuchado, sujete la puerta del Closet por dentro para que Bella pudiera finalmente salir de esa posición tan incómoda en la que estaba. Ella sintió que el peso de la puerta se había ido y dio el paso final para salir y caminar hasta el centro de la habitación.
— No has contestado a mi pregunta
— Tú tampoco, porque será que me suena familiar
Le dijo mordaz y no podía negar que Bella había madurado.
— Hoy te escabulliste de mí
— No, estás equivocado solo fui al baño, ¿algún problema con eso?
Lo interrumpió con una sonrisa de suficiencia.
— No claro que no
Le contesto él y suspiro mirando a la ventana
— Bella… yo…
Comenzó a decir pero ella lo interrumpió
— ¿Tú qué?
Lo interrumpió ella y demostró con eso que la ansiedad estaba jugándole en contra, Edward se sonrío y se acerco. ¡No Bella… como tan…! Pensé captando al minuto la victoria de mi hermano.
— Quiero invitarte a salir
Le contesto con esa sonrisa torcida y esa voz, que me fastidiaba, pero de seguro a Bella estaba pareciéndole demasiado sexy.
— ¿Cómo?
Le preguntó confundida y roja como un tomate, puesto que Edward la tenía completamente acorralada nuevamente contra el closet.
— A salir, lo que hacen dos personas cuando quieren conocerse mejor
Explico, y debo reconocer que mi hermano era muy bueno en cuanto a la seducción, si yo fuera Bella estaría ahí toda babosa mirándolo, sin posibilidad de negarme.
— Entiendo perfectamente el término salir, es solo que me llama la atención que tú quieras hacerlo conmigo considerando lo que ha pasado
Le replicó Bella mirándolo a los ojos
— Justamente por eso es que quiero que me des una última oportunidad, si después de mañana aún quieres que me vaya, lo haré… ¿Qué dices?
Le insistió y de mis labios se escapó un grito ahogado, fue bajito pero ambos estaban demasiado cerca como para no notarlo, me puse la mano en la boca y abrí mis ojos esperando que Edward se diera cuenta, pero al parecer estaba concentrado en otras cosas. Bella tomó aire y se tomo sus minutos para decidir, pero las imágenes en mi mente me confirmaron que esa cita se haría.
— Perfecto, te paso a buscar a las 10 en punto. Que duermas bien Bella
Le dijo y yo no había escuchado el si de los labios de mi amiga, claro que me imaginé que debió hacerlo con el movimiento de su cabeza, sentí como Edward se iba de la habitación y como ella finalmente cerró la ventana.
— Ya puedes salir Alice
Me dijo aún mirando por ella, cuando se dio vuelta salto del susto de verme detrás de ella.
— ¡Jesucristo! – grito poniéndose la mano en el pecho —había olvidado —balbuceo aún asustada, yo solo la abrace. Todo iba viento en popa… dentro de poco Bella sería mi hermana y eso lejos era la mejor noticia que yo podía recibir a esta altura, incluso deje pasar por alto el tema Jacob Black.
Aguardé varios minutos antes de salir de la casa de Bella, seguro Edward estaba rondando aún por ahí y no quería que me pillara, camine por el vecindario para que nadie sospechará, y cuando estaba a punto de adentrarme en el bosque para emprender el rumbo a casa su voz me hizo perder el equilibrio y casi me estrello contra un árbol.
— ¿En que habíamos quedado hermanita?
Me preguntó y al darme vuelta lo advertí apoyado contra el árbol jugando con una piedra en la mano, miré resignada a sus ojos de un dorado intenso.
— Ya… está bien… culpable absoluta… cual será mi castigo ahora
Le conteste remendando su voz, él se sonrió
— Ay Alice… creo que esta vez el placer se lo dejaré a Jasper
Dijo apuntándome hacia atrás, su sonrisa era demasiado burlona y quise ahorcarlo en ese preciso momento, agudice mi vista y le hice un gesto de suficiencia – gracias – le articule, antes de girarme relaje la expresión de mi rostro y puse mi voz tan dulce y melosa como él mismo la había puesto hace un rato atrás con Bella, rogando que esta vez sí funcionara.
— ¡Mi amorcito lindo!
Dije de lo más amorosa corriendo hasta un muy molesto Jasper.
