Autor: YasumireAirtDark

Personaje y concepto navideño: Shuten y Cena de navidad.

Rating: K

Género: Friendship/Humor.


Disclaimer: Akatsuki no Yona pertenece a Kusanagi Mizuho sensei.


No odio la cena de navidad, aunque tú nunca vas a saberlo.

Shu-teng odiaba la cena de navidad. Ese acontecimiento que se llevaba acabó una o dos horas antes de que sonaran las 12 de la noche.

Bueno, sería absurdo decir que odiaba la cena de navidad, cuando lo que odiaba no era en si el acontecimiento, sino más bien lo que sucedía en el mismo.

Hiryuu era una persona sensata, en la mayoría de las ocasiones. Cuando su lado ingenuo no lo arrastraba por "el mal camino" como diría Guen.

Habían entrado al servicio de Hiryuu como sus guardias personales hace un par de años, los suficientes como para haber pasado varias navidades y saber qué clase de acontecimientos extraños sucedían durante la Cena de navidad.

Más que ingenuidad, parecía estupidez y, a veces, parecía que lo hacía a propósito. Pero luego él pensaba que siendo Hiryuu nunca haría nada de manera consiente para causarle mal a alguien. O al menos, la mayoría de las veces.

Y todos se preguntaran qué clase de acontecimientos ocurridos en la cena navideña podría aterrar las noches de Shu-teng como las del resto. Porque sí, él no era el único que la pasaba mal. "Ahbi-chan", como le gustaba llamarle, también estaba agrio de la situación como él. Exceptuando a la bola de cabello amarillo, llamada Zeno, que se reía como hiena retrasada cuando se desataban "esos" acontecimientos. Y Guen, que iba de un lado a otro con un extintor para prevenir cierto hecho que se había presentado navidades anteriores.

Y ahora mismo todos se preguntaran, ¿Qué acontecimientos? Bueno muy simple, comenzando que Hiryuu era una persona muy ingenua, y hasta en ocasiones, influenciable. Y dado que no tenía conocimiento alguno sobre las tradiciones de la humanidad; él no se metería con esa cuestión sobre deidades, suficiente tenía con soportar a ese idiota de aquí para allá causándoles dolores de cabeza, junto con aquellos tres que no eran para nada mejor en comparación con el primero mencionado; habían hecho de Hiryuu una persona que creía fácilmente en lo que oía o leía, y si él había tomado ventajas de esa situación nunca lo admitiría... Abiertamente.

En una ocasión Hiryuu había oído a un par de niños decir que llenarían el pavo de navidad de comino, ambos niños obviamente estaban hablando de una broma que pensaban realizar a un familiar, pero el muy idiota de Hiryuu creyó que el pavo se preparaba así, y el pavo acabo lleno de comino y con ciertos incidentes, como un poco de indigestión para algunos y para otros no queriendo escuchar ni probar en su vida ese maldito condimento.

Pero esa situación no era mejor que la de las galletas de jengibre, esas estúpidas galletas habían acabado rellenas de sal y espolvoreadas, en demasía, con azúcar impalpable, eso sí había sido asqueroso. O la vez que Hiryuu leyó en una revista que había países y religiones que decidían por esas fechas quemar el árbol de navidad, dando como resultado antes de tocar las doce, que casi hubiese un incendio en la casa...

Bueno, de esa situación no podía culparlo mucho, ya que él no había sido de todo culpable. El idiota de Zeno había comenzado a reírse en lugar de a ayudar quemando en el proceso una cortina, que a su vez quemo los adornos que se encontraban en el techo. Y Ahbi no había sido muy inteligente al lanzar una botella de licor para apagar el fuego, lo que en su lugar acabo avivándolo, aunque podía entender que el sujeto había entrado en estado de pánico. Y el idiota de Guen fue el único inteligente al parecer, fue la única persona que vislumbro la verdad ante sus ojos y trajo un extintor para apagar el fuego, después al resto se le avivaron las neuronas y fueron en busca de más extintores, logrando así salvar la casa de un casi incendio seguro...

Y digo casi, porque el idiota prendió fuego al árbol en un ambiente cerrado y el humo casi los ahoga a todos y porque de forma extraña el fuego se había extendido al jardín... tenía la ligera sospecha de que Zeno había tenido algo que ver el incidente, aunque no estaba seguro. Si, muchos árboles murieron esa noche y el idiota rubio lloro porque su jardín favorito se había quemado, bueno Hiryuu también lo hizo. En fin...ese día cabo con ellos sufriendo una migraña y totalmente agotados.

En resúmen, todas las cenas navideñas culminaban en un par de acontecimientos desastrosos por parte del pelirrojo, con ellos corriendo por la mansión de un lado para el otro, con todo patas para arriba. Es decir que todas sus cenas navideñas acaban con un par de visitas al hospital; llamados a los bomberos, policías, e incluso la armada del país, hasta en una ocasión había aparecido un helicóptero, y estaba seguro que Zeno había tenido algo que ver en este último, pero nuevamente no tenía pruebas de ello para incriminarlo. Dicho en pocas palabras, la razón por la que Shu-teng sufría cada cena navideña era que acababa en una situación desastrosa por culpa del pelirrojo. Lo más indignante de todo, era que en cada cena navideña no había logrado probar nunca el mugre pavo, en una ocasión acabo prendido fuego, en otra estaba relleno de ese asqueroso condimento y en una ocasión estaba lleno de verduras achicharradas.

En fin, ese día a la noche se llevaría a cabo la cena de navidad y Shu-teng, aunque no lo admitiera, estaba aterrado por ver en qué acabaría toda esa noche... Va, ¿a quién engañaba?, no podía engañarse así mismo. Por más que odiaba meterse en problemas, tenía que admitir que eso le daba un toque divertido a la situación, lo que hacía del evento algo único y que no cambiaría por nada... Aunque eso nadie lo sabría...

Quizás tuviera que soportar a los cuatro idiotas pero, al día de hoy, esa idea no le molestaba tanto como al principio; es más muy, muy, muy, pero que muy en el fondo... los apreciaba.

Bueno, ya casi era la hora de levantarse y comenzaría la cuenta regresiva para "el caos", como lo llamaba Guen. La mañana era la calma antes de la tormenta, pero a quién engañaba porque él esperaba con diversión y solo un poco, un poco, de miedo el evento de esta noche, al igual que el resto; aunque nadie lo admitiera en su sano juicio. O sobrio.

Shu-teng odiaba la cena de navidad, era el evento más problemático y desastroso. Lo hacía pasar horas en el hospital, prometiéndole a la policía que no lo volverían a hacer aunque fuese mentira, no podía nunca probar el mugre pavo. Pero... Él no admitiría nunca en voz alta que en verdad lo apreciaba, porque era lo que hacía su navidad tan única y propia.

La puerta de su habitación se abrió revelando a Guen, ya vestido y listo para el desayuno. Shu-teng se sentó en la cama observando a Guen parado en la puerta.

—Shu-teng levántate, ya es de mañana, y más te vale que te comportes y mantengas tus comentarios a raya. Hiryuu está muy emocionado por el evento de esta noche —Guen se mostraba un poco incómodo mencionando el evento que ocurriría esa noche.

—Ja, como si fuera a hacerte caso. Sabes que odio la cena de navidad, es demasiado problemática para mí —Dijo mientras se tiraba hacia atrás quedando nuevamente acostado.

Guen suspiro y salió de la habitación. Más tarde debería buscar a Guen y "aclararle" pacíficamente que no se metiera en su habitación sin su consentimiento, pero tendría que ser en un lugar donde Ahbi-chan no los viera. No quería que es sujeto volviese a arrojarle una silla.

Suspiro pesadamente y dijo:

—Odio la cena de navidad.

"¿A quién engaño?, aunque no hay manera de que alguno de esos idiotas lo sepa."

Con eso en mente se levantó para comenzar su día, preguntándose qué harían ese día y qué sería lo que Hiryuu tendría preparado para esa noche.

Grande sería su decepción cuando Hiryuu mantuvo la fiesta de forma normal, pero siempre podía contar con el idiota de cabello amarillo para hablar con Hiryuu e influenciarlo para que hiciera alguna estupidez problemática. Al final la noche no sería tan tranquila como la habían pensado.

"Aquí vamos otra vez" pensaron cuatro cabezas de colores. Que no, no incluía el rojo.


Nota del equipo de moderación:

Este fanfic se trata de una actividad de escritura conjunta realizada por los miembros del foro El feliz grupo de hambrientos, la cual consiste en redactar escritos de temática navideña con un personaje de AnY y concepto navideño a elección del autor, con el reto opcional de un límite de palabras. Cada capítulo será un aporte independiente de diferentes autores, los cuales serán especificados al principio de los mismos y cuyos links a sus perfiles de Fanfiction podréis encontrar en el perfil de esta misma cuenta del foro El feliz grupo de hambrientos.

Esta es la primera actividad de este tipo que estamos realizado en el foro y la estamos llevando a cabo con mucha ilusión, así que por favor apoyad a los autores dejando vuestro review, y también pasaros a visitar nuestro foro para disfrutar del increíble mundo de Akatsuki no Yona juntos. Incluso todavía estáis a tiempo de participar en esta actividad conjunta si queréis contribuir con vuestro granito de arena al fandom y celebrar la Navidad con nosotros. Os estamos esperando, todos sois bienvenidos a nuestra pequeña familia.

¡Felices fiestas a todos!