Capítulo 21
Kate abrió los ojos y sonrió al ver a Rick durmiendo casi sobre ella, su cara aplastada sobre su pecho.
Se habían quedado dormidos un rato…
Se movió un poco y acarició su cabello, él protestó y se acomodó boca arriba, dándole a ella la oportunidad de apreciarlo en toda su gloria…
Kate se mordió el labio y decidió levantarse a prepararle un café, si seguía su instinto, probablemente él la acusara de obligarlo a tomar la pastilla azul, como solía hacerlo cuando tenían un segundo round con pocas horas de diferencia…
Lo besó con cuidado y lo escuchó jadear apreciativamente antes de dejarlo…
Se puso un camisón y una bata arriba porque estaba bastante fresco y puso manos a la obra…
Recordó la experiencia que habían tenido en el baño hacía unas horas y sintió que se sonrojaba… de verdad se le había ido la rabia y la tristeza luego de la charla con su ex…
Terminó de preparar el café, levantó las dos tazas humeantes y cuando salía para su habitación, escuchó la puerta…
Su sangre se congeló… ¿Allan?
-Allan…- dijo y tragó saliva con incomodidad, por suerte estaba decentemente vestida.
-Mamá… ¿qué haces aquí?- le dijo el chico mirando su atuendo, no era que no la hubiese visto en camisón, pero no a esa hora…
-Tú qué haces aquí…- dijo Kate y casi suelta ambas tazas.
-Faltó la profesora de francés…- dijo Allan y tomó consciencia de que al haber dos tazas, ella estaba con alguien.
-Allan…
-¿Estás con… Rick?- dijo y se sintió algo paralizado, incómodo…
-Escucha…
-Hey… Allan…- dijo Rick apareciendo con cara de dormido, terminando de abotonar las mangas de su camisa…
-Creí que no volverías hasta dentro de un buen rato…- dijo Kate y dejó las tazas sobre la mesa…
A Allan le costó un poco reaccionar, por supuesto que se imaginaba que su madre y Rick compartían momentos íntimos… pero verlos así le causaba una impresión rara… incómoda…
-Allan…- intentó Kate que también se sentía demasiado incómoda.
-Está bien, mamá… siento haber interrumpido…
-No interrumpiste…- se apresuró a decir y lo vio apurándose para encerrarse en su habitación.
Kate miró a Rick con decepción y suspiró. Rick se acercó y la tomó en sus brazos…
-Sabíamos que esto podía pasar… a pesar de ser cuidadosos… Allan no es tonto, quizá es solo incomodidad…
-Mucha incomodidad…- dijo y hundió su nariz en el hombro de él.
-¿Quieres que hable con él?
-No… lo haré yo… cuando pueda unir dos palabras y no sentirme una tonta…
-Escucha… hubiese sido complicado si nos encontraba durmiendo hace un rato o en el baño…- dijo y ella se sonrojó.
-Ahí creo que me moría…- dijo y sacudió la cabeza.
-Yo sé que esto no es placentero… pero Allan está creciendo y lo entenderá… habla con él… traten de entenderse, aunque te parezca que no podrás… él ha demostrado ser maduro…
-Sí… lo sé…- dijo Kate y sonrió luego de recibir un beso en la punta de su nariz.
Rick se apuró para terminar su café y abrazó largamente a Kate antes de irse…
-Te echaré de menos… y me encantó que pudiéramos estar juntos… fue increíble…- le dijo y ella sonrió.
-Lo fue…- dijo ella con complicidad y sonrió mientras lo miraba irse…
Decidió cambiarse, estaría más cómoda para hablar con su hijo…
Golpeó la puerta y se angustió cuando él no le respondió. Juntó fuerzas y cuando entró, lo vio inmerso en su música, con los auriculares puestos…
-Hey…- dijo para que él notara su presencia.
El chico se quitó los auriculares y Kate pudo escuchar claramente la música altísima…
-No te escuché entrar…
-Creo entender por qué…- dijo e hizo una mueca, varias veces le había llamado la atención por el volumen…
-¿Pasó algo?
-¿Qué si pasó? Quiero que hablemos, Allan…
-¿Qué me dirás? ¿Qué esto es algo normal? Lo sé… siento haber llegado sin avisar a mi casa…
-Ahí está el problema… tú puedes llegar cuando quieras porque esta es tu casa…
-¿Entonces?
-Nada… me sentí incómoda y tú también… quería pedirte disculpas… yo…
-Lo sé… estás enamorada de Rick y ustedes… tienen intimidad…
-Y pensé que no vendrías… pero no volverá a pasar…
-¿Bromeas? ¿Dejarás de pasarla bien con tu pareja por miedo a que yo vuelva? No es así, mamá…
-Me moriría de vergüenza si llegas y…
-Lo sé… yo también… pero podríamos ponernos de acuerdo…
-¿Ponernos de acuerdo?
-Escucha… yo vine sin avisar porque creí que estabas trabajando… pero puedo intentar llamar, por las dudas… así no pasaremos un momento incómodo…
-Sí… suena bien…- Kate estaba sorprendida genuinamente.
-¿Estás bien, mamá?- le preguntó Allan.
-Sí… un poco incómoda, es todo…
-Pero… con Rick…
-Por supuesto, Allan…
-Eso es bueno, así dejas de sufrir por papá…
-Bueno, hoy temprano tuve una conversación con tu padre…
-¿Por qué le haces caso? ¿qué te dijo esta vez?
-No importa…
-¿Qué te dijo, mamá?- insistió el chico.
-Que quería volver conmigo… que se había dado cuenta de su error…- dijo y sacudió la cabeza dramáticamente, todo eso le sonaba patético.
-No puedo creerlo…
-No te preocupes…
-Debe estar celoso de tu relación con Rick…
-Supongo… Allan… dime… ¿tú estarías feliz si yo volviese con él?- no pudo evitar preguntar, aunque imaginaba la respuesta, seguía repiqueteando en su cabeza lo que Harry le había dicho.
-¿Honestamente? No, mamá… porque no eras feliz con él…
-¿Cómo sabes eso?
-Porque no soy tonto… cuando se separaron estabas triste, pero más tranquila… pudiste desarrollarte en el trabajo, te ascendieron… y ahora que te reencontraste con Rick eres feliz… me alegra…
-Dios… como has crecido…- dijo y se acercó más para poder abrazarlo…
-Bueno, pero no te aproveches…- le dijo y ella lo soltó y le pegó en el hombro con ternura.
Kate salió a hacer algunas compras para la casa aprovechando su día libre. Se comunicó con la comisaría para asegurarse de que no había ocurrido un cataclismo en su ausencia y cuando subía a su auto, para volver a casa, recibió una llamada de Rick…
-Hey… ¿todo bien? No me has llamado y tenía miedo de que no quisieras hablar…
-No… sólo se me pasó el día haciendo compras… todo está bien…- dijo sonriente, se sentía una tonta por sonreír cuando hablaba con él.
-¿Hablaste con Allan?
-Hablé… nos entendimos bien…
-Lo sabía…- dijo Rick y ella notó lo contento que él estaba.
-Gracias por preocuparte…
-Dios… tengo ganas de abrazarte…- le dijo él y ella sonrió.
-Yo también…- dijo y se mordió el labio.
-¿Dónde estás? Estoy solo en casa… podrías pasar un rato…
-¿Estás loco? ¿No te alcanzó con lo de hoy a la mañana?- le preguntó en tono sugerente, divertido.
-No creo que a ti tampoco te haya alcanzado…- le dijo en voz baja… y ella supo que alzaba las cejas.
-Bueno, pero solo un rato…- dijo ella tratando de restarle importancia.
-Iré quitándome la ropa, para aprovechar el tiempo…
-Ya voy…- dijo ella mientras sentía una oleada de excitación recorriéndola…
Bueno, esto de la interrupción de Allan podía pasar y pasó... espero que les haya gustado y que les guste también como va la historia. Parece que estos dos decidieron recuperar el tiempo perdido! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!
