Capítulo 21

Cuando volvieron, Takeshi, Becky y Ayumi se encontraban arrodillados alrededor de la mesa central del living, planeando cómo podían hacer para que Ken se acerque a Paola sin que ella lo rechace.

-¿Cómo les fue? –preguntó Takeshi volteando a verlos, el muchacho tenía un trozo de tela adhesiva en el labio, además de un moretón en esa área

-No sé qué estén planeando, pero quiero saberlo –dijo Kazuki decidido, sentándose en la alfombra, entre Becky y Ayumi, esta última se había vuelto a poner completamente roja

-¿Pasó algo malo? –inquirió Becky preocupada, al ver la cara de pocas pulgas de ambos recién llegados

-Ellos se creen muy listos, pero veremos quién ríe al último –dijo Ken amenazante, sentándose en un sillón

-¿Entonces? Cuál es su brillante plan –preguntó Kazuki

-Pues estábamos pensando que ya que Paola sigue molesta con Ken y parece que no quiere hablar más con él, sería bueno crear una oportunidad para que estén solos –contó Takeshi, evitando mencionar que el día anterior habían visto cómo Paola se había ido dejando a Ken solo en la puerta

-Pero no será tan fácil, porque ella está de vacaciones con sus amigos de infancia –aclaró Becky- Además Izawa-senpai siempre está con ella –añadió con cierto temor por las reacciones ante tal comentario

-¿Y eso es todo? –inquirió Kazuki impaciente- ¿No planearon nada más? ¿sólo ver cómo dejan a estos dos solos?

-No es tan fácil, Kazuki-kun –se lamentó Takeshi suspirando- En verdad es complicado con los del Nankatsu aquí

-Es que no se centraron en el verdadero problema –aclaró el delantero japonés

-¿Cuál? –preguntó Ken curioso

-Digamos que consigues quedarte solo con Paola, ¿qué harás luego? –preguntó Kazuki, hecho el resabido

-Eh…bueno… -balbuceó Ken sin saber qué decir

-¿Cómo piensas convencerla de que realmente quieres acercarte y hablar con ella? –insistió Kazuki

-¿Diciéndoselo? –sugirió Takeshi con inocencia

-Je, eso no funcionará –dijo convencido el mejor amigo de Paola

-¿Pero y entonces? –quiso saber Becky confundida, los temas románticos no eran lo suyo y pensar tanto en eso ya le estaba dando dolor de cabeza

-A ver tú, como mujer, ¿cómo un hombre podría debilitar la barrera que pusiste entre ustedes? –le preguntó Kazuki

-Yo…no sé, ¿hablando? –opinó Becky sonrojándose

-Claro que no –contestó Kazuki con decepción- A ver, atiendan… -les dijo, aclarando la garganta- Tu perfume huele bastante bien hoy –comentó casualmente mirando a Becky

-Eh…gracias senpai –respondió ella algo avergonzada, pero más extrañada ante el repentino comentario

-¿Por qué cambiaste el tema? –preguntó Ken impaciente, mientras Kazuki le hacía un gesto con el dedo para que guardara silencio

-Así no debilité ninguna barrera, ¿verdad? –le preguntó Kazuki a Becky, y ella miraba a todos alternativamente sin entender a qué se refería el muchacho- A ver ahora –dijo, respirando profundo y acercándose a Becky

La chica se quedó estática. Kazuki acercó su rostro al de la chica y le dedicó una media sonrisa, inclinó la cabeza y puso la nariz a tan sólo unos centímetros del cuello de la chica, que sentía que su corazón empezaba a latir a mil.

-Tu perfume huele bastante bien hoy –susurró Kazuki con voz seductora, pasando suavemente el dorso de su mano por una de las mejillas de la chica, que estaba casi morada hasta las orejas, mientras los demás los miraban estupefactos- ¿Vieron? –dijo de pronto Kazuki, separándose como si nada de Becky, mientras ella estaba en shock con los ojos como platos

-O… ¡oye, no hagas eso con la novia de otro! –se quejó Takeshi con las mejillas rojas

-¿Novia? –inquirió Kazuki confundido- ¿No es ella tu novia? –preguntó, señalando a Ayumi, que seguía boquiabierta y tan roja como la otra chica

-¿Eh? ¡claro que no! Becky es mi novia –esclareció Takeshi, yendo de rodillas como estaba a abrazar por el cuello a la estupefacta chica

-Espera un momento, ¿ella es Becky? –preguntó Kazuki sin terminar de entender- ¿Becky no era ella? –insistió, señalando a Ayumi

-Claro que no, ella es Ayumi –aclaró su kouhai

-¿Pero no que Paola le dice monja a Becky? –siguió indagando el delantero

-¿Y qué con eso?

-Que Paola dijo que a Becky no le gusta hablar con hombres, y ella es la que se la pasa callada todo el tiempo –apuntó Kazuki cruelmente, sin dejar de indicar hacia Ayumi, que bajó la cabeza avergonzada

-Ella es Ayumi Saruwatari, y la persona a la que Paola le dice monja es ella, Becky Onkawa –aclaró Ken, señalando a cada chica respectivamente

-Ahhhhh –dijo Kazuki entendiendo finalmente, mirando a ambas- Es que como no las conocía más que por lo que Paola me contaba pues no sabía. Mucho gusto –añadió sonriendo, y sus amigos casi se van de espaldas ante semejante desfachatez

-No es tu culpa por confundirnos, nosotros no nos presentamos. Lo sentimos senpai –dijo Ayumi completamente roja, bajando la cabeza

-¿Paola le dice a todos que me dice monja? –preguntó Becky, reaccionando recién de su shock, mientras Takeshi la seguía abrazando

-Supongo –contestó Kazuki encogiéndose de hombros- Por cierto, perdón por confundirte y poner el ejemplo contigo, no sabía que tú eras la novia de Sawada –dijo luego cínicamente, dándole palmaditas en el hombro

-¿Eh? ¡¿ehhhhhhhh?! –exclamó Becky alarmada, separándose de Takeshi- ¡¿Me estabas usando de ejemplo?! –preguntó indignada

-Sí –dijo Kazuki, tapándose los oídos con las manos ante el grito de la chica

-Dejando a un lado tu confusión acerca de quién era la novia de Takeshi, ¿a qué vino el mentado ejemplo? –preguntó Ken comenzando a mosquearse

-Pero qué tonto eres –se exasperó Kazuki, bajando los brazos, mientras Takeshi trataba de consolar a su novia tras el "ataque" de su amigo- ¿Es que no te fijaste acaso lo que estaba haciendo Izawa hace un rato?

-¿Además de exasperarme con su cinismo? No, qué estaba haciendo –quiso saber Ken confundido

-Ay Dios, ¿en serio? –dijo Kazuki con fastidio, poniéndose de pie- A ver Takeshi, ven –ordenó, y el otro chico se le acercó nada convencido- Ponte aquí –le dijo, haciéndolo parar de espaldas frente a él y agarrándole las manos desde atrás- ¿Entiendes? –le preguntó luego a Ken, acariciando las manos de Takeshi que no entendía qué demonios estaba queriendo demostrar su amigo

-La verdad no –admitió Ken

-Aishhhh… ¿y ahora? –gruñó Kazuki, haciendo voltear a Takeshi y poniendo una mano en su cara y acariciando suavemente su labio inferior con el dedo pulgar

-¿Qué estás haciendo Sorimachi-kun? –preguntó Takeshi en un hilo de voz, con la cara roja y mirándolo con ojos de susto, mientras sus coloradas amigas parecían estar frente a una escena de fan service que no habían pedido

-¿Entiendes o no? –se quejó Kazuki, mirando molesto a Ken, ignorando al pobre y avergonzado Takeshi

-¿Tocarla? –musitó Ken desconcertado

-¡Exacto! –se alegró Kazuki, cuando finalmente su amigo lo entendió- Eso de que a una mujer tienes que llegarle con detalles y palabras bonitas son pamplinas –añadió con burla, mientras Becky fruncía el ceño en señal de desacuerdo- Eso será cuando la mujer es una adolescente, pero Paola ya no lo es

-Técnicamente sí, tiene 18 años –aclaró Becky, sintiéndose ofendida, ya que aunque no lo dijera consideraba que los detalles de un hombre para con una mujer eran lindos de ver

-Sí, pero a lo que me refiero es que, como todo, una relación de pareja también evoluciona –explicó Kazuki hecho el sabio- Tú y Paola ya no están en la etapa de detalles y palabras cursis, ya no

-¿Entonces? –preguntó Ken cada vez más confundido, o quizás más temeroso de saber a qué iba su amigo con tanta explicación

-Tienes que seducirla –aclaró Kazuki seriamente, y los colores se le subieron nuevamente al rostro a Becky, a Ayumi no porque no dejaba de estar roja desde hace un buen rato ya, y Takeshi sólo escuchaba como si estuviera frente a un gran orador y sabio del tema- ¿No te das cuenta? Lo que estaba haciendo Izawa no era sólo fastidiarnos, ¡la estaba seduciendo sutilmente en nuestras narices! –aclaró indignadísimo

-¿Qué? –se alarmó Ken molesto

-No, no te diste cuenta –suspiró Kazuki auto-respondiendo su pregunta

-¿Izawa-senpai hizo eso? –preguntó Takeshi interesado en el relato

-No le digas senpai –se quejó Ken, sintiéndose de pronto enojado con todo el mundo

-¿Y por qué no? Si técnicamente también es tu senpai –aclaró Takeshi con inocencia, y al ver que Ken lo fulminaba con los ojos ante semejante aclaración Becky fue a taparle la boca

-No te distraigas con cosas sin sentido –le reclamó Kazuki- El punto es que no sólo basta con que puedas quedarte a solas con Paola, aunque no lo estés tienes que intentar seducirla

-Así dicho suena feo –opinó Becky con sinceridad, sintiéndose incómoda

-Pero no por decirlo de otra manera se convertirá en algo diferente –alegó Kazuki

-¿Seducirla? –repitió Ken pensativo, en verdad cómo iba a hacerlo, si se suponía que todo ese tiempo había estado alejándose de ella precisamente porque quería controlar sus impulsos, y el tener que hacer lo que Kazuki le sugería significaba arriesgarse a dejarse llevar por ellos- No sé si pueda hacerlo –admitió avergonzado

-Pues tendrás que hacerlo, tienes dos días –le recordó Kazuki harto de tener que lidiar con eso, después de todo no era su problema desde el principio- Y ustedes planeen cómo aparecerse frente a ellos sin levantar sospechas

-Po…podríamos llevar el almuerzo y decir que es una forma de agradecimiento por la ayuda de Izawa-san el día de ayer –sugirió Ayumi tímidamente, sin levantar la mirada

-Wow, finalmente alguien que está en sintonía –dijo Kazuki con burla- No sé de qué ayuda de ayer hablas, pero buena sugerencia Ayumi-chan –añadió, y la chica dio un respingo al escuchar su nombre, mientras Takeshi, aún con la boca tapada, asentía apoyando la moción

-¿Así de simple? ¿ir y aparecernos como si nada? –inquirió Ken no del todo convencido

-Claro, la mejor defensa siempre es el ataque –dijo Kazuki dirigiéndose a donde había dejado sus cosas- Y como delantero te puedo asegurar que así es. Ahora si me permiten…necesito darme un baño –añadió, subiendo las escaleras

-¿Y de dónde sacaremos la comida para el supuesto almuerzo? –quiso saber Becky, soltando a Takeshi, que se frotó el labio adolorido por la presión

-No puedo pensar en todo –se quejó Kazuki sin voltear, desapareciendo cuando llegó a la última grada

-Podemos cocinar –dijo Ayumi, mirando a sus amigos con timidez- Así será menos obvio que estamos yendo a propósito

-Yo no cocino –anunció Becky firmemente- Esas épocas de las mujeres cocinando para los hombres pasaron a la historia, hoy los hombres también deben cocinar

-¿No sabes cocinar? –quiso saber Ken curioso

-Yo…eh…no es que no sepa, pero no he practicado últimamente –se excusó Becky sonrojándose al verse descubierta, ya que lo cierto era que como sus padres y sus hermanas, y luego su abuela, se habían encargado de cuidar de ella, ella no había tenido necesidad de aprender a cocinar

-Pero podemos hacerlo, yo sé cocinar –dijo Ayumi con positivismo, poniéndose de pie- Podemos ir ahora mismo a comprar lo que haga falta para cocinar

-La familia de Takashima debe tener ollas y cuchillos en la cocina –opinó Takeshi

-Bien, pero no tenemos mucho tiempo –les hizo notar Ken- Así que manos a la obra

Habiendo decidido qué cocinarían, todos se repartieron ingredientes que ir a comprar. Como Ayumi quería elegir por sí misma la carne para el katsudon que prepararía, fue con Becky a elegir el mejor corte de carne.

-Oye Ayumi, tengo una pregunta que hacerte –le dijo casualmente su mejor amiga cuando ellas esperaban a que el dependiente las atienda

-¿Cuál? –dijo Ayumi distraída, mirando lo que había expuesto frente a ellas

-¿Por qué estás tan roja e incómoda desde que llegó Sorimachi-senpai? –preguntó Becky directamente, mirándola con sospecha

-¿Eh, yo? Claro que no –respondió su amiga, haciendo un gesto con la mano, sonrojándose

-Claro que sí, si me he dado cuenta, aunque no quería preguntártelo estando uno de ellos ahí porque no era oportuno –insistió Becky

-Es sólo que… es alguien nuevo cerca de nosotros –inventó Ayumi, pidiéndole luego dos kilos de filete de cerdo al dependiente

La respuesta no convenció para nada a la chica de ojos grises, que seguía mirando a su amiga con duda. Cuando salieron Ayumi aún se veía nerviosa.

-¿Por qué no me dices la verdad? Yo siempre he tratado de ser lo más sincera que he podido contigo –le dijo Becky, poniéndose frente a ella

-No te estoy mintiendo –dijo Ayumi bajando la cabeza, evitándola y siguiendo con su camino

-¿No confías en mí? –preguntó su amiga dolida

Ayumi no respondió, así que Becky prefirió no insistir y seguir caminando. No quedaba mucho tramo para llegar a la casa, cuando repentinamente Ayumi se detuvo.

-No soy una buena persona como siempre me dices que soy –musitó Ayumi mirando el piso

-¿Qué? –se extrañó Becky ante el repentino comentario

-¿Recuerdas que cuando estábamos en primer año del Instituto te dije que había un senpai que me gustaba pero que ya se iba a graduar y que no sabía cómo confesarme? –inquirió Ayumi mirando a su amiga con evidente vergüenza

-Sí, al que al final no le dijiste nada –respondió Becky confundida

-Sí, no pude decirle. Pero después pensé en una manera de poder estar en contacto con él aunque sea de forma indirecta, porque realmente quería verlo otra vez –admitió Ayumi, bajando la mirada nuevamente

-¿Y eso qué tiene que ver con lo que te pregunté?

-Todo –admitió Ayumi, mirándola con lágrimas en los ojos

-¿Po…por qué te pusiste así? –quiso saber Becky acongojada al ver a su amiga a punto de llorar

-Soy una mala persona –repitió su amiga mientras algunas lágrimas caían por su rostro- Porque todo este tiempo he estado utilizando a Paola

-¿Cómo? –dijo Becky desconcertada

-El senpai que me gustaba y que aún me gusta es Sorimachi-senpai –confesó al fin Ayumi, dejando boquiabierta a su mejor amiga- Por eso cuando ellos se graduaron y se fueron te dije que debíamos acercarnos a ella

-Tú dijiste que era porque sentías pena de que se haya quedado sola porque no tenía amigos en el salón, y porque además era la amiga de Takeshi –le recordó Becky sin poder creer lo que su amiga le decía- Incluso por eso insistías en que trate de ver el lado bueno de ella y yo no hallaba la forma de hacerlo

-Perdóname Becky –dijo Ayumi sollozando, ocultando su cara entre sus manos- Yo no podía decírtelo porque sabía que ibas a decir que hacer algo así por volver a ver al senpai era ridículo e indignante, pero no podía evitarlo, realmente me gusta –añadió desconsolada- Creía que siendo el mejor amigo de Paola él volvería para verla y entonces, al ser su amiga, yo tendría oportunidad de poder hablar con él finalmente

-Pero Ayumi, cómo pudiste… -musitó Becky con decepción, pensando que durante todo ese tiempo le habían estado mintiendo a Paola

-Lo siento…

Ayumi estuvo sollozando en silencio por varios minutos, mientras Becky estaba parada frente a ella, como pocas veces, sin saber qué decir. ¿Qué tan lejos estaba dispuesta a llegar una mujer por un hombre? Nunca antes se había formulado esa pregunta porque le parecía absurdo estar preocupándose por ello, después de todo ella creía que la dignidad de la mujer era uno de los atributos más importantes que ellas tenían, y que ningún hombre merecía ni debía ser razón suficiente para afectar esa dignidad. Pero Ayumi, su querida amiga, su mejor amiga, había planeado en secreto hacerle creer a Paola que realmente querían ser sus amigas, arrastrándola a ella en todo eso, todo para poder volver a ver y quizá tener la oportunidad de hablar con Kazuki. ¿Pero realmente tanto engaño valió la pena? Al final, cuando Kazuki iba a visitar a Paola ellos se encontraban fuera del colegio, de modo que Ayumi no tenía oportunidad siquiera de verlo. ¿Entonces era suficiente para ella enterarse de lo que hacían o de lo que solían hacer cuando estaban en el colegio, cuando Paola les contaba sobre Kazuki y sus demás amigos? ¿no era irónico y a la vez cruel que su plan no haya dado el resultado esperado? Entonces sintió pena por Ayumi, porque sabía que no lo había hecho porque fuera una mala persona, sino porque quería desesperadamente encontrar una forma de acercarse al chico que le gustaba y ella, como su mejor amiga, no habría podido ayudarla porque si se lo hubiera dicho seguramente la habría criticado, cortándole las alas incluso antes de que intentara volar. Y luego sintió también pena por Paola, porque varias veces les había contado lo difícil que era para ella hacer amigas, ya que siempre había estado habituada a convivir con varones, y Naoko había sido la única que no atribuyó esa cercanía a los hombres como un acto de vanidad o presunción, sino a que simplemente así era ella.

Entonces también se dio cuenta por qué se hizo amiga de Paola, más allá de que Ayumi la empujara a acercarse a ella, porque al comienzo ambas sentían antipatía mutua. Era porque en el fondo eran muy similares, a ambas les costaba hacer amigos y cada una de ellas tenía una diferente máscara que se ponía para lidiar con los demás. La de ella era la máscara de la niña buena, perfecta, obediente y disciplinada; que complacía a los adultos con su actuar moderado y diligente; mientras que Paola se ocultaba detrás de una máscara de arrogancia, rebeldía y hostilidad; y blandía la bandera de "si no te agrado ve y espera sentado a que me importe". Pero Ayumi no fingía, no actuaba, no se ponía ninguna máscara, ella era así, natural y sincera. Y aún siendo así, por las razones que hayan sido, ella había logrado engañar y hacer cuajar como amigas a dos personas que, aunque no sabían las razones reales que las llevaron a esa amistad, no se tragaban ni con agua y no tenía sentido que intentasen ser amigas cuando la una representaba todo lo que la otra odiaba y viceversa.

-Tú no eres una mala persona –dijo Becky de pronto, llamando la atención de su amiga- Yo no debí juzgarte tanto y más bien debí apoyarte

-Becky-chan…

-Cuando me dijiste que te gustaba un senpai, simplemente no te hice mayor caso –admitió Becky apenada- No te pregunté más al respecto, así que no sabía cuánto te gustaba realmente. Lo siento Ayumi

-Pero no es tu culpa –aclaró Ayumi con una débil sonrisa- Yo tampoco pude decírtelo, y eso no justifica el haber hecho que nos acercáramos a Paola con mentiras. Realmente lo siento

-Paola no debe saber nunca por qué decidiste hacer lo que hiciste, ¿oíste? –le pidió Becky mirándola decidida- A ella le cuesta confiar en la gente, así que no puede saberlo

-Pero Becky, si un día se entera…

-No se enterará, porque sólo las dos sabemos de esto –aclaró su amiga- Yo también me siento responsable, así que para reinvindicarnos debemos hacer que esa cabeza dura ceda y vuelva con Wakashimazu-senpai, ¿okay? –preguntó sonriendo

-Okay –musitó Ayumi con una débil sonrisa

-Después de todo para eso están las amigas, ¿no? Para reencaminar un hipotálamo malfuncionante –explicó Becky ceremonialmente- Ahora límpiate las lágrimas o preocuparás a los demás

-Ajá –dijo Ayumi, limpiándose los ojos y el rostro con las manos- Becky-chan…gracias –añadió sonriendo conmovida

-No me agradezcas nada, que sigo sin entender cómo armaste semejante plan por alguien tan violento y desfachatado como Sorimachi-senpai –se indignó Becky, recordando el golpe que el chico le había dado a Takeshi y la "escena de ejemplo" que había puesto en práctica con ella

-Porque en realidad él es muy bueno, yo lo sé –admitió Ayumi pensativa, sonriendo

-Me parece que aquí el hipotálamo de más de una está funcionando malamente –opinó Becky suspirando resignada- Mejor apúrate, que los demás ya deben haber vuelto

-¡Sí! –exclamó Ayumi más animada, siguiendo a su amiga


Paola Wakabayashi es una OC creada por mí, Tsuki_W. Becky (Rebeca) Onkawa y Ayumi Saruwatari son personajes creados por Becky_Sawada.

Los personajes de Captain Tsubasa son propiedad de Yoichi Takahashi y Shueisha.