Capítulo 20.
La noche en el karaoke no había resultado tan mala. Al poco rato de haber llegado, ya la mayoría de los jugadores estaban en un alegre estado etílico que no llegaba a la ebriedad pero sí a la euforia. Kumi estaba en esos momentos cantando con Izawa en el escenario una canción que hablaba del amor, el romance o alguna cursilada de ésas. Sanae los observaba, divertidos, se notaba que esos dos se gustaban, pero bueno, ninguno parecía estar muy dispuesto a querer reconocerlo, al menos no públicamente. Ishizaki le contaba alguna que otra broma estúpida a Yukari, la cual se reía de una manera en como Sanae no la había escuchado hacerlo. Tsubasa no bebía, él no caía en esos vicios, y simplemente miraba a Sanae de reojo y después miraba el escenario.
¿No cantas?.- quiso saber Sanae, aun cuando ya conocía la respuesta.
No, por favor, no.- rió él.- Eso de cantar se lo dejo a Lily. Es como si ella quisiera ponerse a jugar fútbol.
No me la imagino jugando fútbol.- se burló Sanae.- Se estaría quejando de que se rompió las uñas a cada momento.
Tsubasa solo la miró y sonrió levemente. Sanae temió haberlo ofendido y se disculpó.
Perdón si fui grosera.- se disculpó Sanae.- Pero estaría mintiendo si te digo que Lily me cae bien. No después de cómo me habló hace rato.
Lo sé, y espero que la disculpes por eso, Aki.- asintió Tsubasa.- A veces se comporta así, como una niña.
Creo que así se comporta siempre.- suspiró Sanae.- Y no te preocupes, que no me importa ya lo que ella me pueda decir. Solo me siento mal por ti.
Gracias, pero aunque no lo creas, no me molesta estar con Lily.- suspiró Tsubasa también.- Ella es... Diferente. E incomprendida. Creo que todos son así con ella porque nadie comprende, ni sabe siquiera, lo que ella tuvo que pasar para llegar a donde está.
¿Y tú sí lo sabes?.- cuestionó Sanae.
Quizás, pero no quiero hablar de eso.- negó Tsubasa.
Nunca quieres hablar de eso, nunca quieres hablar de tu ex novia.- suspiró Sanae.- Nunca quieres hablar de nada, eres todo un misterio, Tsubasa Ozhora.
No tanto como tú crees.- Tsubasa sonrió levemente.- Me gusta el fútbol, tener amigos, y jugar fútbol con mis amigos. Así de simple, Aki.
Vaya que es simple.- rió Sanae.
Desde niño he tenido un solo sueño: conseguir la copa del mundo.- continuó Tsubasa.- Es mi sueño llegar a jugar en el campo de los profesionales y ser el mejor futbolista del mundo.
Y lo vas a conseguir algún día.- sonrió Sanae.- Verás que sí. Te he visto jugar, nadie lo hace como tú. Cuando juegas, pareciera que de tu espalda salen un par de alas blancas.
De verdad que has hablado mucho con Sanae.- la sonrisa de Tsubasa se volvió un poco triste.- Ella solía decirme más o menos lo mismo, Aki.
La extrañas.- lo de Sanae fue más una afirmación que una pregunta.- Se te nota.
Quizás.- admitió Tsubasa.- Pero estoy confundido. Extraño a Sanae, no hay por qué negarlo, pero al mismo tiempo, cuando recuerdo los partidos pasados, se me viene a la mente la persona que más me estuvo apoyando todo este tiempo...
¿Lily?.- aventuró Sanae.
Tú.- respondió Tsubasa, sinceramente.- Has estado a mi lado, apoyándome, todo este tiempo, y yo te estoy agradecido, Aki...
No tienes nada qué agradecerme.- Sanae sintió que se ruborizaba.- Yo... Lo hago con mucho gusto.
Tsubasa y Sanae se miraron a los ojos. Quizás ése era el momento, quizás Sanae no encontraría una mejor oportunidad que ésa para decirle a Tsubasa quién era ella y que aun lo amaba, y quizás en ese momento Tsubasa la hubiera escuchado... Ambos se acercaron mucho el uno la otra, lo suficiente como para percibir sus respiraciones... Y en ese preciso momento, llegó Kumi y trató de sacar a su amiga a que cantara una canción.
¿Qué? No.- exclamó Sanae.- ¿Yo, cantar? ¿Estás loca?
Ya sabes que sí.- replicó Kumi.- Anda, vamos, una canción pequeña.
No, no, no.- negó Sanae.- Sigue cantando tú, lo haces muy bien.
Pero nosotros queremos escucharte a ti.- replicó Kumi, jalando a Sanae con ella.- Ten, tomate una cerveza para que te animes.
Aun somos menores de edad, Kumiko, no podemos tomar.- Sanae puso cara de hello con tu hello.
Bah, ellos también y de todos modos lo hacen.- Kumi se encogió de hombros.
Sanae elevó sus ojos al cielo, sobre todo cuando Kumi la empujó al escenario. Todos los demás estaban empezando a gritarle que cantara alguna canción, y entonces la mirada de ella se topó con la de Tsubasa, el cual se encogió de hombros. Del montón de canciones que había, Sanae no sabía cual escoger, de manera que Kumi fue quien eligió una.
Ésta te va a quedar bien.- sonrió Kumi.- Te va a encantar.
¿Cuál es?.- musitó Sanae, al ver cual había escogido su amiga.- ¡No me la sé!
Pues sigue la letra, nada más.- replicó Kumi.- Ya, no hagas berrinches y canta.
La música comenzó y Sanae no tuvo más remedio que hacerle caso a su amiga, y de inmediato, Sanae tuvo ganas de ahorcarla. La letra de la canción estaba como que ni pintada para su actual situación.
I'm sitting here alone up in my room
And thinking about the times that we've been through
I'm looking at a picture in my hand
Trying my best to understand
I really want to know what we did wrong
With a love that felt so strong.- cantó Sanae, tratando de no ponerse demasiado nerviosa y haciendo gala de una voz muy buena.
No sabía que Aki cantara tan bien.- comentó Kisugi.- Tiene buena voz.
If only you were here tonight
I know that we could make it right… .- continuó la chica.
Eso fue malvado.- le dijo Yukari a Kumi.- Ya lo único que te faltó fue decirle a Tsubasa que Aki es Sanae y que le dedica esa canción.
Bueno, un poco de ayuda no le cae mal a nadie.- Kumi se encogió de hombros.
Tsubasa tuvo una sensación extraña al escuchar cantar a Aki esa canción tan peculiar, era como si estuviese dándole un mensaje de otra persona, no de ella misma. Si no fuera porque fue Kumi quien escogió la canción, Tsubasa sí hubiera creído que había un mensaje oculto en la letra.
I don't know how to live without your love
I was born to make you happy
'Cause you're the only one within my heart
I was born to make you happy.- Sanae trataba de hacer que no le temblara la voz, aunque la sola letra bastaba para hacerla llorar, ya ni hablar de la presencia de Tsubasa en el lugar.
Quizás lo único que animó a Sanae a seguir cantando era el hecho de que sus amigos estaban comenzando a apoyarla para que continuara. Todos estaban sorprendidos de que ella tuviese tan buena voz, así que comenzaron a hacerle coro y a aplaudir. Sanae se sintió muy sorprendida, pero más animada y decidió continuar.
Always and forever you and me
That's the way our life should be
I don't know how to live without your love
I was born to make you happy…
Tsubasa incluso comenzó a sentirse animado también y no despegó la mirada del escenario. Definitivamente, Aki no cantaba nada mal, aunque no lo hacía como Lily, obviamente, ya que ella era una profesional, pero de cualquier manera había más calidez en la voz de la primera, algo que Tsubasa ya llevaba mucho tiempo de no escuchar en la voz de la segunda. Había algo en Aki que hacía que Tsubasa quisiera estar cerca de ella, y no tan solo como amigo, cosa que a él lo desconcertaba.
I'd do anything, I'd give you my world
I'd wait forever, to be your girl
Just call out my name, and I will be there
Just to show you how much I care… .- Sanae, inconscientemente, le estaba pidiendo a Tsubasa la oportunidad de ser escuchada y de demostrarle que deseaba intentar con toda su alma el reparar cualquier error que pudiese haber cometido…
I don't know how to live without your love
I was born to make you happy
'Cause you're the only one within my heart
I was born to make you happy… .- Sanae terminó la canción entre la lluvia de aplausos que le otorgaron sus amigos.
¡Qué bien cantas, Aki, deberías hacerlo más seguido!.- exclamó Ishizaki, con una sonrisota en el rostro.
De seguro tus amigos de tu ciudad deben estar impresionados con tu voz, Aki.- comentó Izawa.
Uy, sí, de seguro mi ducha estará impresionada.- se rió Sanae.- Nada que ver, no canto tan bien.
Sanae llegó a sentarse en su lugar, junto a Tsubasa, y los que habían estado haciéndole burla se callaron para que él pudiese decirle algo a ella. Sin embargo, como ya todos conocían a Tsubasa, los demás fingieron no estar interesados en eso y pasaron a Ishizaki y a Yukari a cantar. Sanae y Tsubasa se miraron entonces y él le dedicó una sonrisa.
De verdad, cantas bien, Aki.- dijo Tsubasa, con sinceridad.- Me impresionaste.
Gracias.- Sanae sonrió, algo ruborizada.
"Me gusta", pensó Tsubasa, con un suspiro. Vaya manera de complicarse la vida.
Always and forever you and me
That's the way our life should be
I don't know how to live without your love
I was born to make you happy…
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La Copa Asiática dio comienzo con el partido entre Japón y Arabia Saudita. Los japoneses sabían que en ese torneo estaban jugándose el pase al Mundial Juvenil, de manera que no habría oportunidad para tener errores. Cada juego era indispensable, con uno que perdieran y el sueño se vendría abajo, pero el entrenador Gamo estaba convencido de que lo iban a lograr.
En fin, el partido de Arabia Saudita le causó ciertos problemas a Japón, pero no tantos como podría esperarse. El príncipe Owairan era muy buen jugador (además de atractivo, según las féminas presentes al partido, y opinión personal de una servidora), consiguiendo anotarle un gol a Genzo, el cual hizo todo lo que pudo para detener el ataque de los árabes. Quizás el jugador que le causó más problemas al portero fue un defensa árabe tremendamente alto y corpulento que tenía facha de genio sacado de una botella.
¿No será que lo sacaron de una botella y de deseo le pidieron que jugara con el equipo al fútbol?.- preguntó Kumi, sorprendida por el aspecto del jugador.
¿No sería más lógico que le pidieran de deseo el que Arabia Saudita ganara el mundial?.- se rió Sanae.
Quizás se lo pidieron y entonces el genio se puso a jugar para ayudarles a los árabes a ganar.- sugirió Manabu.
¿Suelen escuchar lo que dicen cuando hablan?.- preguntó Yukari, divertida.- Ya están divagando, y en serio.
Los otros tres se echaron a reír, alegremente. Cierto era que Japón estaba abajo en el marcador, pero ya Tsubasa y el equipo se encargarían de remontar el juego. Así pues, Japón terminó ganando dos goles por uno el encuentro (aquí sí ni me acuerdo quiénes anotaron los goles por parte de Japón, y no tengo el resumen de ese capítulo, sorry). El siguiente rival a vencer sería China, la cual contaba con un misterioso jugador que estaba considerado como uno de los mejores de toda Asia.
Va a ser un partido difícil.- les dijo Gamo a sus jugadores al final del partido contra Arabia Saudita.- Pero nosotros somos un equipo fuerte, es algo que no debemos olvidar si queremos llegar al mundial.
Sí, señor.- respondieron los otros.
Tsubasa estaba satisfecho; no solo había ganado el partido sino que también se sentía menos confundido que antes. En esos momentos comenzaba a darse cuenta de que en verdad él no amaba a Lily, y que por el contrario comenzaba a sentirse atraído por Aki. Después de pasar tanto tiempo preocupado por la situación Sanae-Lily, Tsubasa comenzaba a darse cuenta de que quizás él no debía estar con ninguna de las dos, sino con Aki. Ella apenas había llegado a su vida, pero él estaba feliz de haberla encontrado, sentía que ya la conocía desde hacía ya muchos años... Era momento entonces de comenzar a tomar decisiones, así que no vendría mal que Tsubasa empezara a intentar decirle a Lily que las cosas entre ellos no iban a funcionar...
Genzo, a su vez, estaba que no podía con el remordimiento. Se recriminaba el haber traicionado otra vez a su mejor amigo al meterse con la que en esos momentos era su novia, aun así solo hubiese sido un simple beso, pero Wakabayashi recordaba que por menos de eso Tsubasa había dejado a Sanae. Lo que a Genzo más le pesaba de todo eso era el hecho de que le había gustado besar a Lily, cosa que lo complicaba todo...
Taro se sentía avergonzado. No se le olvidaba el hecho de que había estado a punto de besarse con Lawrence, y él aun se preguntaba qué demonios le había sucedido. Es más, no entendía en qué demonios había estado pensando el reportero, al acercarse a él de esa manera, Taro lo veía como un joven inocente e ingenuo, pero de ahí a imaginarse que le bateara por la izquierda... Bueno, Misaki nunca se imaginó eso, ¡y mucho menos que Lawrence pudiera estar interesado en él! Lo peor del caso es que Aoi miraba a Misaki con cierto espanto cada vez que juntaban y Taro se preguntaba si acaso él estaría pensando mal...
A la salida del estadio, Lily fue inmediatamente a buscar a Tsubasa, pero se topó primero con Genzo. Al ver al portero, la chica quiso huir pero él le cerró el paso.
Me da gusto saber que estás bien.- le dijo Genzo.- Aunque no me lo creas, me preocupé al ver que te fuiste con ese sujeto.
Ese sujeto, como tú lo llamas, es todo un caballero, diferente a lo que eres tú.- replicó Lily, mordiéndose la lengua.
La verdad era que Lily se había zafado de Ian por poco. El hombre intentó llevarla a cenar, a un bar, a un hotel, a donde quiera que Lily aceptara a ir, pero ella se negó a aceptar cualquier oferta, incluso la copa de champaña que él le ofreció. Muy a su pesar, Rosso no tuvo más remedio que dejar a Lily en su casa, aunque por poco y no lo hacía. Lily se arrepintió entonces de haberse ido con el inglés, mínimo a Genzo hubiese podido mantenerlo a raya con eso de que ella es la novia de Tsubasa, cosa que con Ian parecía no tener efecto.
Como digas, no quiero discutir.- suspiró Genzo.- Quiero hablar contigo.
¿De qué?.- Lily se hizo la desentendida.
Ya sabes de qué.- gruñó él.- Nos besamos.
Me besaste, que es diferente.- replicó Lily, enojada.- Tú te aprovechaste de la situación.
Pero tú no parecías estar muy disgustada, me correspondiste a todos los besos que te di, porque permíteme recordarte que fueron varios, no solo uno.- replicó Genzo.
Eso no tiene nada que ver.- dijo Lily.- Eso fue porque... Porque...
Lily no supo qué decir, obviamente que no tenía una buena excusa para justificar el por qué le había correspondido los besos a Genzo, los cuales habían sido varios, como él había dicho. Wakabayashi no pudo evitar sentirse un tanto satisfecho al ver la cara de desconcierto que ponía ella.
¿No tienes ninguna justificación, cierto?.- sonrió Genzo, con satisfacción.- No quieres admitir que te gustó.
¡Deja de llamarme de esa manera!.- gritó Lily, furiosa.- ¿Qué no te da vergüenza? ¡Soy la prometida de Tsubasa! De verdad que sí eres peor que yo, portándote como un hombre que no tiene dignidad de sí mismo y se la pasa recogiendo las sobras de su amigo.
A Wakabayashi se le esfumó de inmediato la sonrisa del rostro, y esta vez fue Lily la que sonrió muy satisfecha. Los dos se miraron fijamente, y Genzo tuvo ganas de gritarle, de zarandearla, de abrazarla, de... Lily volvió a sentirse intimidada por la mirada de fuego de él, pero no retrocedió, al contrario, se acercó más a él, y quién sabe qué hubiera pasado de no ser porque Alex apareció de repente, disfrazada de Al.
Perdón que interrumpa, pero necesito ayuda, señorita Del Valle.- musitó Alex, bajando la mirada para que Genzo no la reconociera.
Está bien, Al, vámonos.- dijo Lily, dándole la espalda al portero.- No quiero seguir desperdiciando más mi tiempo con gente que no vale la pena.
Alex se dio cuenta entonces de que Genzo la miraba con mucha insistencia, con una mirada que era una mezcla de enojo y desconcierto. Ella carraspeó e hizo un movimiento con la cabeza y tocándose la boina, y Genzo se contuvo de seguirlos o de decir algo, aunque no dejó de mirarlos mientras los tuvo dentro de su alcance visual. Una vez que Lily y Alex estuvieron lo bastante lejos, ambas suspiraron aliviadas.
Pensé que estaba por descubrirme.- murmuró Alex.- No dejaba de mirarme.
Qué va, no creo que te descubra, es un idiota.- murmuró Lily, enojada.
¿Y ahora qué te hizo?.- preguntó Alex.
¿Qué? No, no me hizo nada.- negó Lily, nerviosa.- Bueno, lo de siempre, no importa.
¿Por qué estás así entonces?.- insistió Alex.- Te noto algo rara.
Nada importante, ya te dije.- Lily lo volvió a negar.- ¿Cuál es tu urgencia?
Taro.- suspiró Alex.- Creo que metí ayer la pata con él...
Mientras Alex le contaba a Lily lo sucedido con Misaki, Aoi las miraba pasar, muy desconcertado. ¿Qué estaba pasando con Lawrence? Apenas hacía poco que Singo había visto al reportero coqueteándole a Taro, y ahora Lawrence estaba muy pegadito con la prometida de Tsubasa, la cual evidentemente era una chica. Aoi, creyendo que ya lo había visto todo, se dio cuenta de que aun le faltaba mucho por descubrir. Como por ejemplo, el que Lawrence parecía ser un hombre que le tiraba para los dos lados...
Sanae iba saliendo del estadio cuando se encontró a Tsubasa esperándola. El joven se acercó a ella, muy decidido, y con una sonrisa de timidez en sus labios. Sanae, por supuesto, se sorprendió mucho de verlo ahí, pero Yukari y Kumi de inmediato se desaparecieron y Sanae ya no tuvo para dónde correr.
Me alegra encontrarte a solas, Aki.- le dijo Tsubasa.- Porque quería preguntarte qué harás mañana por la noche. Sanae, de momento, no supo qué responder. ¿Acaso Tsubasa la estaba invitando a salir? Notas: La canción que canta Sanae es una que a mí me gusta mucho, muy a pesar de la horrenda cantante que la interpreta en la vida real. La canción se llama "Born to make you happy" y la interpreta Britney Spears; ésta es quizás la única canción decente que tiene esta mujer en su basto repertorio, y créanme que es una melodía muy linda, una canción que no parecer ser de la Spears, pero lo es. Me sentí rara y hasta cierto punto casi vomito al poner a Sanae a cantar una canción de la Spears, pero la canción no tiene la culpa de haber caído en manos de esa mujer, y pues la verdad es que la letra le queda a Sanae en este fic.