Esos tres días en los que Hermione tuvo que estar en reposo por culpa de la dichosa alergia ya pasaron. Ella había visto a sus amigos tal y como se lo habían pedido a Albus y Hermione me dijo que se lo había pasado muy bien y que se había alegrado mucho de verlos. Me contó que Ron había entrado en el equipo de quiditch y que estaba saliendo con Lavander, y me contó también que Víctor se veía bastante desmejorado desde que le dije que solamente podíamos ser amigos y Harry le dijo que porque no le daba una oportunidad a lo que ella le contestó que había otra persona en su corazón y que no podía jugar con los sentimientos de Víctor, parece ser que quisieron saber de quien estaba ella enamorada pero les dijo que no le conocían, que era alguien de su pueblo, así que no insistieron más.

Esos días dormíamos siempre juntos y ahora que las cosas han vuelto a la normalidad y que Herms ha retomado sus clases, yo echo en falta poder dormir con ella, pero es que claro, los exámenes habían empezado y los dos estábamos muy ocupados y la mayor parte de las veces yo me quedaba dormido, o bien cuando iba a verla, la que dormía plácidamente era ella, así que yo la observaba durante unos minutos y luego me iba porque la vez que intenté acostarme a su lado sin despertarla no lo conseguí y nos pasamos gran parte de la noche hablando y besándonos, y claro, al día siguiente ninguno de los dos rendía en sus responsabilidades, así que no lo volví a intentar.

Los exámenes me traían por la calle de la amargura, pues más de la mitad eran una mierda de exámenes y no se merecían más de una T, solamente mi ahijado Draco, mi pequeña, la señorita Weasley, y aunque me joda decirlo, también Harry junto con la Luna, sobresalían del resto y aprobaban con las mejores notas, el resto de los estudiantes eran unos mediocres, aunque últimamente el inútil de Ron Weasley me estaba sorprendiendo aprobando todas las asignaturas, aunque solamente fuese con un Aceptable.

Cuando las clases terminaron Hermione fue invitada por los Weasley a pasar las vacaciones allí, como hacían todos los años y Hermione como todos los años rechazó la invitación diciéndoles que echaba de menos a su madre, así que, como cada año Herms se fue a pasar la Semana Santa con su madre al Londres muggle.

Yo le dije que ese año iba a quedarme en Hogwarts, le dije que su madre y ella necesitaban pasar un tiempo a solas como madre e hija, que nosotros íbamos a tener tres meses enteros para estar juntos antes de las vacaciones de verano, así que al final me dijo que quizás tenía razón y les iba a venir bien pasar un tiempo las dos a solas, me dijo que últimamente la notaba rara con ella, como si la molestase y a Herms eso no le gusta, así que me dijo que iba a tratar de que las cosas fuesen como antes. Yo espero que así sea, pero tengo mis dudas. Al principio de conocer al matrimonio Granger yo hubiese jurado que Jean amaba a su marido y a su hija, pero ahora, y sobre todo después de mi conversación con la madre de John y del comportamiento de Jean intentando meterse en mi cama aún cuando su marido acababa de morir, me hizo darme cuenta de lo equivocado que estaba y me doy cuenta de que el cambio de Jean para con su hija es simplemente por el echo de que ella sabe que lo único que a mi me interesa de ir a Londres a pasar tiempo con ellas es el echo de estar con mi ahijada.

Solamente habían pasado dos días desde que comenzaron las vacaciones y Hermione ya me estaba pidiendo que por favor fuese a pasar las vacaciones allí con ella, me contó que solamente había visto a su madre en el momento en el que llegó a su casa, pero que desde que le dijo que yo no iba a ir esta vez, que su madre la había dejado completamente sola y que no la había vuelto a ver, que ni siquiera había ido a dormir la noche anterior, así que hice mi maleta, la reduje para meterla en el bolsillo de mi levita y en menos de una hora ya me encontraba en casa de Hermione.

Herms me abrió la puerta y nada más verme se echo en mis brazos llorando inconsolablemente.

-qué ocurre pequeña?

-no ha querido pasar tiempo conmigo. Me dijo que tenía planes y que ya que tu no ibas a estar con nosotras me dijo que iba a continuar con sus planes. Le dije que quería pasar tiempo con ella y me contestó que ya lo haríamos, pero que por los próximos cuatro días ella ya tenía planes con unos amigos y que no los iba a cancelar, que solamente había pensado en cancelarlos creyendo que tu estarías con nosotras para no hacerte el feo de desaparecer.

-tu madre es gilipollas Hermione.

Herms me miró con mala cara y me dijo que estaba hablando de su madre.

-Sí, no me mires así, sé que es tu madre pero me da igual. Es contigo con quien debería pasar tiempo, que yo este con vosotras o no debería importarle muy poco.

-Mamá está enamorada de ti Sev. Los dos lo sabemos y seguramente se habrá llevado una decepción por no verte.

-el amor que dices que tu madre me tiene Herms, no es amor, es obsesión y desde luego no es excusa para su comportamiento, cuando la vea me va a oír.

-Sev, me duele la cabeza, llevó todo el día llorando, por favor, acuéstate conmigo sí, necesito sentirme querida y dormir, por favor!

-Hermione escúchame, nunca más vuelvas a pedírmelo por favor, eres mi chica y si quieres que nos acostemos un poco y dormir abrazados lo único que tienes que hacer es agarrar mi mano y llevarme contigo que yo te seguiré encantado, y ahora vamos.

Fui yo quien la tome de la mano y quien la guió hacia su habitación, cogí su pijama de debajo de la almohada y le dije que no se moviese, a lo que ella simplemente asintió con la cabeza. Le di un beso en los labios, un simple roce y me alejé un poco. Le desabroché el botón de su pantalón vaquero y baje la cremallera, Herms se tapo la cara con las manos roja de la vergüenza, lo cual siempre me pone loco, pero este no era el momento para pensar en esas cosas.

-Hermione mírame, no debes tener vergüenza, soy tu pareja y a mi me pareces perfecta Hermione, no sientas pena porque te vaya a ver desnuda cielo, tu solo mírame a los ojos amor.

-no lo puedo evitar, y si no te gusta lo que ves?

-qué le acabó de decir señorita?

Hermione me sonrío y se acercó para besarme, volviendo a alejarse un poco de mi y me dio su consentimiento para seguir quitándole el pantalón. Hermione, aunque tímida, me hizo caso y no dejo de mirarme a los ojos.

Le baje poco a poco el pantalón y el di un beso en el vientre, Hermione movió los pies y yo tire el pantalón lejos de nosotros, a continuación desabroché los botones de su camisa empezando por el de arriba, cuando tuvo el primer botón desabrochado la bese en la clavícula y continué desabrochando los demás. Al desabrochar el último botón, me puse de rodillas, la bese en el ombligo y la abracé, apoyando mi cabeza en su vientre.

-Te amo Hermione.

-Y yo a ti Sev.

Me levanté, la agarré de la cintura y la bese, primero un beso tierno, luego otro más profundo, introduciendo mi lengua en su boca y jugando con la suya. Cuando noté que nos faltaba el aire me separé un poco de ella pero sin dejar de abrazarla y le sonreí, después me separé por completo y desabroché su sujetador y ella se tapo el pecho con las manos y empezó a temblar, así que agarré su camisón y le pedí que alzara los brazos, ella no se movió así que le dije que me iba a dar la vuelta para dejar que se lo pusiese ella misma, sin embargo no me dejo.

-Sev, no, prefiero que me lo pongas tu, yo solo, lo siento.

-No te disculpes cielo, no pasa nada en serio que no, ponlo tu si quieres.

-pero es que no quiero. Sev, jamás he vivido un momento así y aunque estoy nerviosa tengo que reconocer que me ha parecido lo más erótico de mi vida y quiero que termines lo que has empezado.

Le sonreí y acaricié la mejilla derecha con mi mano derecha, luego volví a coger el camisón y le volví a pedir que alzase los brazos, Herms se ruborizó, pero lo hizo. Le puse el camisón por los brazos, luego lo deslicé por su pecho y lo acaricie suavemente, continué por su estómago y por su ombligo y deposité un beso en su vientre, terminé de ponerle el camisón dejándolo caer lentamente por el resto de su cuerpo. El camisón le quedaba por las rodillas. Tome a Hermione en brazos al mismo tiempo que la besaba, y la deposité suavemente sobre su cama, Herms se acomodó y me hizo un hueco, yo me acosté a su lado y ella se acercó a mi apoyando su cabeza en mi pecho.

Ninguno de los dos dijo nada, yo tenía mi brazo derecho agarrando a Hermione de la cintura y el izquierdo debajo de mi cabeza. Después de unos minutos en silencio Herms me empezó a besar el cuello y se puso sobre mí, me beso el mentón y llegó a mi boca, sus manos jugaban con mi cabello mientras me besaba y yo recorrí su espalda con mis dedos, y así estuvimos unos minutos.

Hermione dejó de besarme, me dijo que me amaba y volvió a la posición del principio, con su cabeza apoyada en mi pecho y se quedó dormida entre mis brazos.

-Yo también te amo mi pequeña.

Cuando me di cuenta de que dormía puse un hechizo silenciador y baje al salón, agarre el teléfono móvil que sus padres le habían regalado a Herms cuando John todavía vivía y marqué el número de Jean. Tardó en contestarme pero ante mi insistencia lo hizo.

-Jean soy Severus, estoy en tu casa, dime ahora mismo donde estas que voy a buscarte.

Me dio la dirección y tras ponerle un hechizo de protección a la casa para que nadie más que Jean y yo pudiésemos entrar, me aparecí en la casa del tío ese, llamé y Jean me recibió medio desnuda y el tipo detrás besándola.

-quítale las manos de encima gilipollas, y tu Jean, nos vamos.

-pero tu quien te crees que eres? ella quiere estar aquí y de aquí no se va.

-si sabes lo que te conviene, apártate.

El tipo se vino hacia mi e intento pegarme, sin embargo estaba tan borracho que en cuanto me aparté, le pego al aire y se cayó al suelo. Con un hechizo traje la ropa de Jean hasta donde nos encontrábamos y con otro hechizo se la puse. La tome de la cintura y nos desaparecimos para aparecernos dentro de su casa.

-se puede saber que coño estabas haciendo.

-celoso Sev?

-no seas ridícula, por mi puedes tirarte a medido Londres si quieres, pero lo haces cuando tu hija no este en casa pasando las vacaciones contigo. Qué es eso de largarte tantos días dejándola a ella sola, solo porque yo no iba a venir?

-ya tiene catorce años, no le va a pasar nada por estar sola unos días, además tenía muchas ganas de verte y cuando supe que no venías..., bueno, de algún modo tenía que apagar mi frustración.

-esto no es normal Jean, deberías querer pasar tiempo con tu hija, no conmigo. No lo entiendo, Hermione debería ser lo primero para ti.

-Hermione ha sido lo primero para mi desde que nació, pero ahora ya es mayor y yo tengo que pensar en mi.

-Mira, empiezo a dudar que eso sea cierto y en cuanto a lo de pensar en ti, bueno, hazlo, claro, aún eres joven y puedes volver a enamorarte, pero Hermione y tu prácticamente no os veis en todo el año, tienes tiempo y tiempo para pensar en ti misma sin descuidar a Hermione.

-Hermione, Hermione, Hermione, es lo único que sale de tu boca, y yo qué?.

-tu eres mi amiga Jean.

-yo quiero ser más que eso para ti.

-pues lo siento pero eso no va a ser posible.

-eso ya lo veremos.

Sin que yo me lo esperase Jean se quito su vestido y me di cuenta de que no tenía sujetador, empezó a acercarse a mi y se quito las bragas.

-pero que coño estas haciendo? vístete ahora mismo!

-y si no qué? Severus, los dos sabemos que me deseas, mira como me miras.

-no sabes lo que dices Jean, no me resultas atractiva, porque si me lo resultases hace tiempo que te hubiese echo mía. Crees que no me doy cuenta de tus coqueteos?, qué no me doy cuenta de la forma en la que me miras o me tocas?. No me interesas como mujer, que te entre en esa cabeza tuya Jean, no va a pasar nada entre tu y yo. Siempre me han dado asco las mujeres que se me ofrecen como vil putas y eso es lo único que me produces ahora, asco.

Jean se acercó a mí y me pego un puñetazo y yo deje que lo hiciese, lleve mi mano a mi boca, la cual sangraba un poco y me reí.

-Empieza a comportarte como la madre que eres y no como una zorra y pasa estos días con tu hija,

Empecé a subir las escaleras camino a la habitación de invitados, pero Jean me siguió, consiguiendo que me detuviese a mitad de camino a causa de sus gritos.

-ELLA JAMÁS SERÁ PARA TI ME HAS ESCUCHADO, ANTES LA MANDO A UN INTERNADO Y NO VOLVERAS A VERLA EN LA VIDA.

Entonces me acerqué rápidamente a ella con la varita en la mano y se la puse en su pescuezo.

-No, me, amenaces Jean. No sabes de lo que soy capaz.

-Di lo que quieras pero jamás permitiré que estéis juntos, si tengo que llevarla lejos de Hogwarts y lejos de Londres con tal de separarla de ti lo hare, te lo juró.

-Mira Jean, Hermione y yo somos amigos, ella es mi ahijada y yo su padrino y no hay más.

-No te creo, puede que no haya nada entre vosotros, pero he visto como ella te mira, soy mujer y sé como miramos y como actuamos cuando estamos enamoradas y actuamos tal y como ella hace cuando te ve.

-escúchame bien, no sé que es lo que buscas ni lo que pretendes, pero desde ya te digo que hagas lo que hagas, así envíes a Hermione a la China, nunca, jamás, vas a tenerme. No importa lo lejos que lleves a Hermione de mi, la encontraré y a ti te dejaré sin nada, me has oído?. Sin tu hija, sin tu casa, sin la consulta del dentista, así que no juegues conmigo y no intentes castigar a Hermione por mi indiferencia hacia ti, porque Hermione no es el motivo de que no me gustes y desde luego ella no tiene la culpa de que yo no sienta nada por ti, la culpable es otra mujer, la culpable es la única mujer a la que he amado toda la vida y esa no es Hermione.

-No te creo.

-no me importa. Mañana por la mañana me voy a ir y os voy a dejar que paséis unos días juntas y el domingo quiero a Hermione en Hogwarts Jean!. Vuelve a ser la mujer que conocí hace unos años y tal vez las cosas entre tu y yo puedan volver a ser como antes.

Al día siguiente llamé a la habitación de Hermione y le dije que me iba, que su madre había regresado para pasar estos días con ella y que yo me iba para que pudiesen estar juntas. Le di un beso en la mejilla y le dije que cuando regresase a Hogwarts que fuese directamente a mi apartamento en las mazmorras, ella asintió. Le di un beso en la mejilla y fui dirección a la cocina, donde se encontraba Jean.

-Lo siento mucho Sev, ayer estaba borracha y dije muchas tonterías, perdóname.

-Pídele perdón a tu hija por dejarla abandonada, yo ya soy mayorcito y no necesito que nadie me pida perdón, me voy.

-no te vayas por favor, de verdad que lo siento, solo quiero que volvamos a ser lo de antes.

-entonces compórtate como eras antes y después ya hablaremos. Adiós Jean.

Abrí la puerta y me fui dando un paseo, paseé durante tres horas preocupado por como se habían dado las cosas y pensando en un plan para desviar la atención de su madre y que dejase de sospechar que estamos enamorados. No sé de lo que sería capaz esta mujer si se entera de lo que Herms y yo sentimos el uno por el otro.